Mostrando las entradas con la etiqueta perdón. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta perdón. Mostrar todas las entradas

martes, mayo 02, 2017

El cuerpo grita lo que la boca calla (una historia verdadera)





Lo hemos escuchado tantas veces, por las redes recibimos  textos que nos lo recuerdan una y otra vez: el cuerpo grita lo que la boca calla,  muchas personas lo reiteran a voz en cuello, no desde la vivencia, sino  desde el discurso. Los terapeutas, psicólogos, médicos, psiquiatras, analistas lo evidenciamos con nuestros pacientes. A veces con una  contundencia tal que la respuesta nos deja perplejos. Y así quedé después  que atendí a Leonardo.


La tarde estaba lluviosa, en la sala de espera de mi consultorio se encontraba Leonardo, lucía cansado,  recostado sobre la silla como si viniese de un prolongado viaje, con el rostro apretado como un puño. Cualquiera diría que tenía  pocos deseos de hacer  amigos. No era cierto, su rostro hablaba de padecimiento, de un dolor punzante que como  un electrochoque se instalaba en el lado izquierdo de su cara  y se extendía  a los ojos, los senos paranasales,  la boca y llegaba  hasta el cerebro. El dolor podía durar segundos, minutos o morder de manera constante. El hombre me miró suplicante.   

Seguir leyendo: http://lmhoyosduque.com/cuerpo-grita-lo-la-boca-calla-una-historia-verdadera/

Te invito a compartir y a  suscribirte al blog de mi pagina web: www.lmhoyosduque.com. Gracias. 

sábado, enero 14, 2017

…me lanzó al río




Han pasado muchos años desde que atendí a Carmela en la Fundación Unidas, allí se atiende a los desvalidos, a los desplazados, a los que no pueden pagar. Su caso me lo trajo a la memoria una periodista, redactora de Especiales El Tiempo cuando me pidió una reseña de casos, por el tema del perdón que El Proceso de Paz pone sobre el tapete, pues en psicoterapia al resignificar leemos de una manera nueva las experiencias traumáticas, soltamos, perdonamos.

Han pasado algunos años y no puedo olvidar a Carmela, ella es una mujer de piel negra, con una nariz pequeña, perfecta, alta como una palmera a la orilla del mar, reía con una tristeza profunda con los dientes más blancos y preciosos que jamás haya visto.

Carmela tenía entonces 23 años, era estudiante de enfermería, soltera, sin hijos. Apoyaba a la fundación como voluntaria.   Me plantea el siguiente motivo de consulta: “tengo dificultad para establecer relaciones con mis pares, para encontrar pareja.  Incertidumbre con mi vida académica, familiar, social. Terror de enfrentar el mundo. No soy suficientemente inteligente, ni bonita. Resentimiento con mis padres. Dolor en la garganta y una tos que siempre me acompaña, los médicos no encuentran causa orgánica alguna”.

Seguir leyendo: http://lmhoyosduque.com/me-lanzo-al-rio/

Suscribete a mi blog en el siguiente link y solicita mi ebook: "cuáles son los guijarros que te impiden caminar fluidamente?" www.http://lmhoyosduque.com

viernes, septiembre 09, 2016

El secreto del éxito de Juan Gabriel


Cuando nos vamos de aquí, nada nos llevamos, sólo queda lo que dejamos, nuestro legado. De Juan Gabriel nos quedaron sus canciones, casi dos mil composiciones cargadas de amor y generosidad. Sí generosidad, los artistas ven sus creaciones como hijos y Juan Gabriel entregó a sus hijos a otros artistas y su poesía,  en su voz y en la de otros, acompañaron millares de romances. 

Más allá de sus composiciones y de  los reveses que tuvo con quienes manejó sus finanzas, existió un ser humano capaz de transmutar las experiencias difíciles para aprender, entender, comprender y perdonar. Fue reiterativo con estas palabras y con esta postura coherente ante la vida, ante su madre y las personas que abusaron de su confianza, credibilidad y quienes lo maltrataron. 

Estas frases compendian, de alguna manera, desde mi sentir, su filosofía de vida y permiten descubrir al ser humano magnánimo que había, que hay detrás del compositor y el secreto de su éxito.  

domingo, junio 26, 2016

Lo siento, perdón, gracias, te amo



Podríamos decir que de forma simple el método del HO'OPONOPONO se resume en estas seis palabras: lo siento, perdón gracias, te amo. Escuchar la historia de su génesis y su creador nos remite a historias urbanas, a mitos creados por el colectivo, y cuando escuchas hablar a su creador, el psicólogo hawaiano Ihaleakala Hew Len, hy considerado hoy un chamán, un sabio, sabes que habla desde la verdad, los seguidores de su propuesta han evidenciado el poder de este decreto sanador.

¿Y cuál es la historia?

El dr. Len fue invitado a trabajar al hospital estatal de Hawái por cuatro años, asignado al pabellón de criminales psicóticos. Los colegas que habían ido anteriormente a este pabellón, caminaban pegados a las paredes por temor a ser atacados, renunciaban al mes,

jueves, junio 02, 2016

¡Haz un buen negocio!


Una paciente me contó que un par de hermanas suyas se pelearon y por más de veinte  años,  no se cruzaron palabra alguna.
¡Increíble! Este par de chicas ignoraban que el resentimiento y el rencor  es un veneno que llena tu organismo de sustancias que te hacen daño y reduce  las hormonas del contento y la felicidad. Es decir, se incrementa el cortisol, la hormona del estrés y la enfermedad, por qué crees que cuando vas al médico con una alergia, un malestar aquí, un síntoma allá el médico sentencia: estrés, además se te baja la oxitocina, la hormona del amor y la felicidad. En definitiva, el resentimiento  al único que daña es a ti mientras que  el otro anda por la vida sin ni siquiera hallarte en el mundo.

domingo, febrero 14, 2016

El poder sanador del perdón


El perdón es un poderoso movilizador de la energía estancada,
¿y sabes qué?, es un regalo para ti, pues aquel por quien sientes resentimiento, quizá ha olvidado el asunto, tal vez ni siquiera te halla en el mundo, la única bioquímica que se afecta es la tuya, esto quiere decir que en tu salud se está evidenciando esa maleta cargada de sentimientos y emociones que no te permiten crecer, avanzar, sentir el amor y amar de forma total.


Te abrazo,

miércoles, enero 06, 2016

Un regalo para ti



El perdón no es un regalo para el otro, lo evidencio cada día en terapia, el perdón es un regalo para mi, quedamos livianos, ligeros de equipaje y es sorprendente ver como los síntomas físicos desaparecen por encanto.  Perdonar es un buen negocio, ¿te animas a perdonar? 

domingo, agosto 16, 2015

Dalai Lama: Sus 18 imperdibles reglas para vivir con plena armonía


Crsitián Palma aporte para Autoayuda

Este líder religioso y también espiritual cuenta con reglas para vivir en completa armonía, las que pasamos a revisar a continuación.

1. Respeto a ti mismo, a los demás y también responsabilidad por todas tus acciones.

2. Grandes amores y grandes logros conllevan a grandes riesgos. Los riesgos hacen que cada situación importante sea distinta. Sepárate del resto y toma riesgos. Mientras tomas riesgos acuérdate de disfrutar cuando lo hagas.

3. Si pierdes intenta aprender la lección o si no estarás condenado a repetir e mismo error. El éxito puede ser el resultado de muchos fracasos.

4. No conseguir lo que deseas puede ser un golpe de buena suerte, pues no siempre lo que deseas en necesariamente o mejor para ti.

5. Aprende las reglas y a cómo romperlas, pues las reglas se hicieron para ser quebrantadas, sólo que hay que saber hacer aquello, ya que al cumplirás siempre te esclavizas.

6. Nunca dejes que una pelea destruya una gran amistad

7. Cuando te des cuenta de que cometiste un error trata de hacer algo para remediarlo de manera inmediata. Pedir perdón y asumir la culpabilidad mostrará lo fuerte de tu carácter.

8. Pasa un momento de día solo, para reflexionar de tu vida, de tu presente y también para ver qué quieres a futuro.

9. Ábrete al cambio y a todo lo que eso conlleva, pero ten claro y nunca te alejes de los que son tus valores y tus creencias, a menos que te des cuentas de que estas últimas estaban equivocadas.

10. A veces el silencio es la mejor respuesta a una compleja pregunta. Esto permite que las emociones no se apoderen de ti a la hora de responder y tomar un tiempo para poder reflexionar.

11. Vive una vida buena y honorable, pues cuando seas viejo recordarás lo que has hecho, tendrás que vivir con lo que has hecho.

12. Ten una atmosfera amorosa en tu entorno, pues ese será el cimiento de tu vida. Esta regla es difícil de manejarla, pero puedes ayudar demostrándole amor a tu familia.

13. Una discusión familiar es un punto de debate, el cual no merece traer a colación rencillas del pasado, pues eso puede traer dolor y no la solución.

14. Comparte tu conocimiento, pues es una forma de inmortalidad ante la sociedad.

15. Cuida el planeta en que vivimos, pues destruirlo es lo mismo que hacerte daño a ti mismo.

16. Una vez al año, o más si es que puedes, viaja a un lugar donde nunca hayas estado antes.

17. Recuerda que la mejore relación es la donde el amor del uno hacia al otro es más grande que la necesidad que existe entre ellos.

18. Juzga tu éxito de acuerdo a lo que tuviste que dejar de lado para poder conseguir esa meta.

martes, junio 23, 2015

¿Quieres ser feliz?, sigue esta ruta (II) Por: Ps. Luz Marina Hoyos Duque



En nuestra primera entrega abrimos la ruta para tener más felicidad y contento en nuestra vida siguiendo la formulación de Tal Ben Shahar, en esta entrega continuamos con la perspectiva que recojo de sus enseñanzas. Recuerda los elementos de la primera ruta: 1. pregúntate qué te hace feliz. 2. Ten en cuenta que lo que en el corto plazo te hace feliz, en el largo plazo te puede llena
r de culpa. 3. La felicidad no es una estación a la cual se llega sino la manera como viajamos. 4. Date permiso para sacar las emociones que tienen mala prensa. 5. Regalarte pequeños placeres. 6. Pon las situaciones en perspectiva. 7. Simplifica, 8. Agradece. 

Sigamos con la ruta y veamos más recomendaciones, más acciones, actitudes para implementar en tu vida para estar más feliz, en definitiva a eso vinimos a este mundo a ser felices, esa es nuestra misión.

1. Aprende a perdonar: y la primera persona que tienes que aprender a perdonar es a ti. ¿Qué pasa cuando cometes un error, qué pasa cuando te equivocas?, empiezas con un auto- dialogo demoledor, una andanada de improperios inconfesables. Te conviertes en tu peor enemigo. Te aseguro que si alguien externo te dijese eso que tú te estás diciendo, lo sacarías de tu vida. Cuando aprendemos a perdonarnos, aprendemos a perdonar a los demás, hazlo por negocio, reduces los riesgos de la depresión, la ansiedad y la baja autoestima.

2. Haz deporte: estamos saturados de información sobre los beneficios que el ejercicio físico reporta. No se trata de que logres ese cuerpo escultural, se trata de que recargues tu bioquímica de serotonina, la hormona de la felicidad y el contento. Una caminata diaria de treinta minutos observando el paisaje, las ardillas, escuchando los pájaros o quizá sintiendo el silencio, si lo haces de madrugada será posible. Cuando hago ejercicio recibo un plus, me llega la solución a ese asunto que vengo dándole vueltas hace varios días. Según mi experiencia el ejercicio incrementa la creatividad.

4. Atención: pareciera que nos hemos convertido en multitareas, vivimos cableados, mientras hablamos por teléfono, estamos pendiente de la pc, leyendo y respondiendo correos, escuchando un audio, ¡qué ejemplo estamos dando a nuestros chicos! No somos multitareas, hacemos muchas cosas, pero no estamos realmente presentes. De nuevo, la atención es artífice de la creatividad. ¡Descableate mientras hablas con los tuyos! Hazte presente.

5. Medita: la meditación es el mejor regalo que podemos dar a nuestro cuerpo físico, mental y emocional. Es el momento para sacar toda la basura emocional que vamos acumulando a lo largo de nuestro interactuar por la vida. Nos da contento, felicidad, paz y es el camino seguro para tener claridad sobre nuestra misión en la vida.

6. Resiliencia: este término es tomado de la física y la ingeniería, es la capacidad que tiene un material para recuperar su forma después de haber sido sometido a una presión deformadora. Un ser resiliente es aquel que es capaz de leer los problemas, las adversidades y situaciones difíciles como oportunidades de aprendizaje y sale de ellas más fortalecido y con más recursos.

miércoles, enero 21, 2015

¡Cuando perdonas, ganas tú!


“Aferrarse a la ira es como agarrar un carbón caliente con la intención de tirarlo a otra persona, usted es el único que se quema” Buda

Cuando Matilde,  una mujer afrodescendiente llega a mi consulta, tiene  23 años, sus ojos negros, profundos miran a la nada esperando encontrarlo todo.

El motivo de consulta que presenta es la dificultad para establecer relaciones con sus pares y con una pareja. Tiene incertidumbre en diversas áreas de su vida: académica, familiar, social. Tiene miedo de enfrentarse al mundo.

Inicio el proceso y la llevo al origen de sus traumas y complejos, entonces Matilde relata: “tengo 7 años, estoy con papá en el rio, sacamos oro, estoy meciendo la batea. Papá dice deja eso. Me toma de la mano y empezamos a caminar rio arriba. Ya muy arriba papá me mete en un costal, lo amarra y me tira al rio. Siento terror. Grito con todas mis fuerzas, trato de soltarme… no puedo… el costal no es muy tupido, el rio me sigue arrastrando, sigo bajando con fuerza, tengo terror, sigo bajando, sigo bajando, de pronto me atranco en una piedra grande, con mis manos empiezo a tratar de abrir el costal, después de mucho luchar, me suelto, reviento la cuerda con que mi padre ató el costal y salgo. Me quedo toda la noche debajo de un árbol, tratando de entender lo que no puedo entender.

¿Cuál es la relación que tienes con el perdón? ¿De qué manera tus padres o las personas mayores de tu infancia gestionaban la ira, el resentimiento, una ofensa? La forma como te relacionas con el perdón tiene que ver con la identificación o reacción a estos modelos de comportamiento.

La prueba más difícil que vinimos a sortear en esta vida es la de las relaciones. Así que indiscutiblemente hemos tenido que perdonar y hemos tenido que pedir perdón.

Siento que hay una relación directa entre dar y recibir. Si te resulta fácil perdonar de la misma forma encuentras fácil pedir perdón y a la inversa.

¿Esperas a que te pidan perdón? Es posible que ese día nunca llegue

Cuando no perdonas te enfermas. Existen estudios que evidencian que la rabia que genera el resentimiento y el rencor libera oxitocina, vasopresina y la hormona liberadora de corticotropina que se liberan rápidamente desde el hipotálamo y causan depresión, ansiedad, hipertensión y problemas cardiacos.

El perdón es un bálsamo sanador, que te permite avanzar de forma fluida por la vida. Cuando perdonas, sueltas las cadenas que te mantienen prisionero en la cárcel del resentimiento y el dolor.

Muchas veces, más de las veces no necesitas ir donde esa persona que te hirió para otorgar el perdón, simplemente en tu corazón liberas la ofensa, lo sueltas y cosas extraordinarias suceden.

Perdonar no quiere decir aprobar o estar de acuerdo con el otro, es ir más allá para entender que toda la energía que estamos poniendo en ese resentimiento nos daña a nosotros mismos, sólo a nosotros mismos ¿a quién más?, es posible que el otro vaya tranquilo por la vida sin ni siquiera hacernos en el mundo.

Escuchamos decir “perdono, pero no olvido”, y en esta afirmación se observa un anclaje, la persona está sujeta aún a la experiencia dolorosa. Lo veo en terapia, cuando perdonas de forma real vives el momento de dolor de una manera nueva.

Perdonar no quiere decir renunciar a nuestras emociones, rotundamente NO, es válido sentir ira, impaciencia, furia. Cuando sientas que estas emociones llegan, dales la bienvenida, permítete expresarlas, observarlas y busca darles salida, no las reprimas: escribe, baila, canta, grita, pega, desahógate con alguien.

Matilde en su proceso logra resignificar la experiencia y perdonar a su padre entiende que este la había lanzado al rio porque eran demasiados hijos y Vivian bajo condiciones de extrema carencia. Hoy trabaja en una clínica como enfermera profesional y dice que “camino livianita y estoy reconciliada con la vida”



Así pues, cuando perdonamos, realmente nos estamos dando un regalo de salud, bienestar y bienaventuranza a nosotros, pruébalo.

martes, diciembre 23, 2014

¡Con olor a Niño Jesús!






Estas fechas tienen un significado especial para mí, me remonta a mi infancia, al pesebre que me reunía a cantar la novena con amigos, tíos, primos y vecinos, con sabor a hojuelas, natilla, buñuelos y al son de villancicos, maracas, pitos y panderetas.

Todos los niños esperábamos con alegría la noche del 24, ¿quién sería capaz de no dormir para ver al niño Dios poniendo los juguetes bajo la almohada?, por más esfuerzos que hice, el sueño siempre me venció.

La noche esperada ávidamente llegaba, con mis seis hermanos abríamos regalos armábamos tremendo alboroto, y corríamos gritando a la cama de papá y mamá. Ellos con jubilosa sorpresa y asombro exclamaban: ¡Oh, sí que te quiere ese Niño Dios! Sentía en el corazón que así era, mis juguetes Olían a Niño Jesús.

Esa ilusión inocente y divina se esfumó. En mi corazón quedó la huella, la certidumbre de que estas fechas son la oportunidad para el reencuentro, para la reconciliación y el perdón, para conectar con la inocencia y la pureza que nos habita.

Deseando para ti y los tuyos toda la bienaventuranza, el amor y la unidad que estas fiestas convoca. Agradeciendo tu presencia en mí camino.


En la fotografía mi prima Albita.

viernes, junio 20, 2014

La pareja consciente. Por Jorge Lomar




Nos preguntamos al mirar a una persona ¿seré feliz con ella? ¿podré hacerla feliz? Pero ¿cómo voy a hacer feliz a quien guarda en los rincones recónditos de su mente todo un arsenal de programas contra sí mismo y contra el mundo que le rodea? ¿No es muy arrogante pretender solucionar la vida a otra persona? Del mismo modo, la otra persona no me puede “hacer feliz” si yo no soy felicidad.

Y no soy feliz por pasar unos días buenos. La felicidad no es cuantitativa. No depende de la cantidad de ratos agradables frente a la cantidad de ratos desagradables. La felicidad es un estado mental de profunda autenticidad. La verdadera iluminación no es más que la verdadera felicidad.


Hay personas que se plantean si se puede ser feliz sin una pareja. Otras, sin embargo, se cuestionan si es posible ser feliz en una relación de pareja. Y es que nuestra mente tiende a buscar maneras concretas de ser feliz, como si existiera una técnica o fórmula de comportamiento que una vez establecida, te diera la felicidad. Sin embargo, la felicidad no tiene nada que ver con lo que hagamos. En nuestra vida ocurren sucesos, la felicidad es un estado mental íntegro que atraviesa los sucesos, no depende de ellos. Felicidad es vivencia auténtica, contacto con nuestra verdad. La felicidad se puede experimentar porque es tu realidad, de no ser así, sería una ilusión, algo efímero que viene y va pero nada sustancial y permanente. Tampoco te la puede dar tu pareja. La alegría de Ser se conquista solo mediante tu voluntad de experimentar lo verdadero.


Nuestra existencia en este mundo está marcada por una palabra: relación. Esto es el mundo relativo y aquí todo es en relación a otra cosa. De ese modo experimentamos aquí. ¿Cuál es la relación que mantengo con mi mente? ¿Qué relación tengo con mi propia identidad? ¿Cómo es mi relación con el mundo? ¿Cuál es mi relación con la verdad? Mediante la toma de conciencia en mi relación con todo aprendo sobre mi verdadero estado mental. Es por esto que la relación es tierra sagrada. Cada relación muestra lo más oculto de tu relación contigo mismo y con el mundo. Toda relación tiene como objetivo deshacerse en la unidad y como obstáculo el miedo a perder una identidad separada.


Y es que debajo de nuestro anhelo del otro, hay un anhelo de expresarnos como Amor puro, de vivir algo real, auténtico, profundo, trascender las banalidades del mundo y sentirme uno con el otro, compartirme mental y emocionalmente con el otro, fusionarme. El sexo no satisface este anhelo profundo, porque no es más que una expresión material del burdo intento de fusión de los cuerpos. El cuerpo es material y se basa en sus propios límites. La verdadera fusión la conseguiremos a nivel mental, donde surge lo ilimitado, y es perfectamente posible experimentar el amor incondicional y liberador, que libera al otro y a ti mismo.


Habitualmente nadie se da cuenta de lo que está en juego en el asunto de la pareja. La mente programada hace que vivas al otro como a un objeto de deseo más. Crees que existe para que tú puedas obtener algo: placer, compañía, apoyo, guía, sensibilidad, reconocimiento, dinero, seguridad o felicidad… son muchos los requerimientos que volcamos en nuestra pareja cuando nuestro modo de ver está expresando una mentalidad de carencia: me siento incompleto. Es natural que la pareja, desde esta mentalidad, nos lleve solamente a expresar el conflicto interior de un modo más patente.


Nos sentimos solos y creemos que la pareja nos debe solucionar esta sensación de soledad, de desconexión, de faltarnos algo. A este nivel funcionamos con la pareja del mismo modo que se opera con las drogas, para tapar el vacío y el dolor. Pero esta sensación es más profunda de lo que pensamos, está relacionada con nuestra propia carencia espiritual.


Cuando estamos en el proceso de “enamoramiento” y vivimos la "magia psicoquímica" que acompaña el proceso de derrumbar las barreras que nos separan y de abrirnos al compartir, hay vívidos y sagrados instantes en el que percibimos al otro como si fuera amor perfecto, lo cual nos produce una alegría profunda y sorprendente. Pero aunque esto, por algún tiempo, parezca hacernos olvidar nuestro vació e insatisfacción interior, lo que hay en nuestro subconsciente como un patrón de dolor se volverá a manifestar. Entonces sentiremos soledad en pareja, aún más frustrante que la soledad física.
Para empezar, no podemos hacer cargo a nuestra pareja de nuestra sensación de carencia y soledad. Este es el virus de cualquier relación, pues estás proyectando el sentido de tu existencia fuera de ti mismo. Otra persona jamás podrá tomar esa carga. No es posible hacerlo. Es una falsedad, solo tú mismo te puedes hacer responsable de ese vacío espiritual. Nadie te puede salvar ahí fuera, ni siquiera tu ídolo. Si conviertes a tu pareja en tu bastón, te afirmarás a ti mismo como un tullido. Tarde o temprano, vendrá el drama de la dependencia.


El sentido que le atribuyes a tu pareja se basa en tu desesperación. Y esto no te hará conocer ninguna felicidad real. El camino que te lleva a ser feliz comienza cuando te haces responsable de tu propio sentir.
Una relación sana de pareja es aquella en la que se dan las condiciones oportunas para que cada persona en esa relación crezca, se enriquezca interiormente y encuentre facilitado su acceso a la verdad, a la libertad y en consecuencia, a la alegría de Ser. La pareja tiene una única función auténtica: sirve para caminar hacia la unidad o el amor, al igual que cualquier otra relación. Pero la responsabilidad que se vuelca en este objetivo es plenamente libre y personal. La pareja es un medio, no un fin. En el mejor de los casos, puede facilitar tu camino, pero nunca recorrerlo por ti.


Una pareja sana te permite hacerte consciente de ti mismo, de tu realidad y de tus falsedades, en un ambiente de libertad y aceptación. El primer inconveniente que nos encontramos es la insidiosa pregunta: ¿es posible? ¿existe alguna relación en la que se den estas condiciones? Muchas personas dan por imposible tener una pareja con la que vivirse plenamente, en libertad, con la que compartir sin más y disfrutar del acompañamiento de una amistad profunda e incondicional. Un verdadero compañero en el camino. Y lo ven imposible, porque la relación que mantienen “consigo mismo” no es en absoluto parecida a esto. La voz que suena dentro de su mente suele limitar su propia identidad, suele juzgarle, agotarle, atacarle en definitiva. Con esta relación permanente en su íntima vida interior de cada día, es normal que se pregunten si existe algún otro tipo de relación. Estas mismas pautas mentales que una persona reproduce consigo mismo, las reproducirá de mil formas en su relación con el mundo y por supuesto, las experimentará con total claridad en su relación de pareja.


El principal problema es que toda la carga del problema será trasladada a su pareja. Una vez que la enferma relación consigo mismo se refleja a una enferma relación con otra persona, la mente programada dictaminará “todo es culpa de ella”. El conflicto se reproduce. Y entonces, la pareja sirve para que un ego tome ventaja sobre el otro en una constante batalla de culpas y sacrificios.


No es casualidad en absoluto que tengas o hayas tenido una pareja en concreto. No es así como funciona la cosa, no es por lotería. La persona que viene a formar una relación de pareja contigo es una vieja conocida, en el sentido de que es la oportunidad de enseñanza-aprendizaje perfecta para la estructura mental actual de ambos. Por tanto aparece junto a ti como tu pareja, no es porque sea una especie de alma gemela en otra dimensión, sino que existe un potencial que os vincula. Este potencial se convertirá en una demostración más del ego a favor de su causa "el amor es imposible", o bien, en una relación sagrada al servicio del perdón y la aceptación, en la que te descubrirás junto al otro como lo que auténticamente eres: amor puro, aceptación, comprensión.


Un potencial de relación es una posibilidad de enseñanza/aprendizaje a nivel interior. La otra persona te ofrece las oportunidades idóneas para tu despertar. También hay que decirlo, son las mismas oportunidades que puedes desaprovechar haciendo lo de siempre: culpabilizar y verificar tu ego victimista. En este sentido, la pareja es tu espejo sagrado. Y es un espejo más profundo que cualquier otro porqué está ahí delante en todas las situaciones: las más íntimas, las más decepcionantes, las más aburridas y las de mayor gloria.


Tu pareja sabrá forjar junto a ti situaciones que destaparán muchas cosas, si estás atento. En cada oportunidad, estarás revivificando un patrón. ¿Escapas de comunicarte? ¿Culpabilizas a tu pareja de tu propio dolor? ¿Intentas controlarla o tener poder sobre ella? ¿Te deprimes como si ella fuera la causa de tu vacío? ¿Te victimizas ante sus rechazos? ¿Cuál es tu respuesta mental en cada suceso?


Esta constante actualización de tu estado mental corresponde en realidad a un flujo de programas antiguos que residen en tu subconsciente como modus operandi para tus relaciones, y solo pueden atisbarse si estás verdaderamente atento. La atención o presencia es la condición previa por la cual tu mente recibe ayuda de una conciencia testigo que tenías oculta entre tanta distracción, es una conciencia superior a la habitual. Cuando estás en presencia, eres más tu mismo que en cualquier otro momento, esto es algo que merece ser experimentado. La emoción te atravesará sin que escapes de ella y sin necesidad de conectar compulsivamente el mismo programa de siempre, ese que te mantenía en un bucle aparentemente sin salida junto a tu pareja, ese programa interconectado que se repetía una y otra vez y que solo podía desembocar en sufrimiento. En este sagrado momento de presencia estarás sanando la relación. Al sanar la relación de pareja, sanas tu relación con el mundo y sobre todo, tu relación con Dios o con la Verdad.


Es tu voluntad y tu conciencia la que convertirá una situación en una expresión de amor o en un conflicto, en unión o separación. En tu más profundo interior es donde elegirás convertir la relación en amor o en separación. La otra persona es aparentemente una "vieja conocida" que reflejará con absoluta maestría las manifestaciones más oscuras de tu ego, las pondrá bien claras delante de ti de mil formas distintas para que puedas atravesarlas con tu verdadera identidad o para que vuelvas a confirmarlas como reales.


La persona con la que te encuentras no es perfecta, al igual que tú no eres una persona perfecta. “Persona” y “Perfecta” son palabras incompatibles. La pareja se vive conscientemente como una práctica espiritual cuando la interpretas como una enseñanza, una oportunidad para que experimentes maneras de expresar el amor a base de una profunda conciencia. Existe una bella palabra para explicar esta interpretación de la pareja: sadhana. Una sadhana es un medio para conseguir tu conciencia espiritual. La pareja es un medio, no un fin.


Visto así, la pareja sana está destinada a ser un campo de entrenamiento del perdón y la incondicionalidad, entendiendo el perdón como un profundo trabajo de cambio de percepción ante el conflicto, en lugar de como un camino de sufrimiento, que ha sido el modo tradicional de entender el perdón. Si tú estás decidido a conocer tu verdad, esta decisión es íntegra y se aplica en cada situación de conflicto, entonces si es posible que se den en la pareja las condiciones para tu paz y tu felicidad, ya que el objetivo es coherente con el medio, hay integridad. Existe una conciencia que busca lo falso para deshacerlo, existe una responsabilidad sobre lo que ocurre y una voluntad de expresar lo que soy, un compromiso con la verdad.


Mi pareja es el medio para mi práctica espiritual, piso tierra santa en cada encuentro con ella. Solo soy feliz cuando experimento mi realidad como amor. Hablo de esta experiencia porque es real, corresponde a tu esencia y por tanto nos espera a todos una vez que eliminemos los obstáculos mentales que se interponen.


Te sientes feliz cuando sientes que eres felicidad. Entonces, verdaderamente tienes algo que compartir. Y puedes compartirlo con cualquier persona, y cómo no, con tu pareja. Cuando una pareja es una experiencia de compartir la dicha, vives lo más parecido que existe en este mundo al Cielo.



Jorge Lomar
Escritor, facilitador, ponente. Presidente de la Asociación Conciencia.

jueves, abril 24, 2014

La gente sólo puede perdonar a los estúpidos, pero no a los sabios



"Si pones de manifiesto tu distinción, si dices que eres algo, si tratas de demostrar tu talento de manera sutil, todo el mundo se sentirá ofendido. Y no podrán perdonarte; se tomarán la revancha. Las masas se vengan de todos los hombres distinguidos. Puede que Jesús fuese crucificado porque las masas no pudieron tolerar su superioridad... y eso que era superior. No pudieron tolerar a este hombre de calidad. Era extraordinario y por eso tuvieron que matarlo...

Chuang Tzu dice: No confíes en la distinción y el talento al tratar con los hombres. ¡Permanece oculto!

Hay que recordar que ningún maestro taoísta ha sido crucificado o envenenado. ¡Nunca! Porque no confían en el talento. Nunca dicen que son diferentes del resto. Nunca dicen que son más elevados, más divinos, más santos. No, nunca dicen nada. Se comportan de una manera que hace que todos los que están a su alrededor se sientan superiores.

El mismo Chuang Tzu vivió una vida normal y corriente, una vida tan estupenda que nadie sospechó que era un hombre de dimensiones extraordinarias. Cuando pasaba por los pueblos, éstos ni siquiera se percataban de su paso...

Un hombre del Tao se mueve sin identidad. ¿Por qué? porque si mostráis talento la gente no puede perdonaros. La gente sólo puede perdonar a los estúpidos, pero no a los sabios".

Osho, Cuando el calzado es cómodo... te olvidas del pie

http://feeds.feedburner.com/~r/DaPorDaMeSupero/~4/MaqMIpQ2zbc?utm_source=feedburner&utm_medium=email" height="1" width="1" />

jueves, marzo 20, 2014

Treinta cosas que debes dejar de hacerte a ti mismo








Cuando dejes de perseguir las cosas incorrectas, estarás permitiendo que te alcancen las adecuadas.”

Como María Robinson dijo una vez: «Nadie puede volver atrás e iniciar un nuevo comienzo, pero cualquiera puede comenzar hoy mismo y hacer un nuevo final». No hay verdad mayor que ésta pero, antes de que comiences este proceso de transformación, debes dejar de hacer las cosas que han estado impidiéndote avanzar.

Aquí te dejo unas ideas para ir empezando:
1. Deja de pasar tiempo con la gente equivocada.- La vida es demasiado corta como para pasarla con la gente que te succiona la felicidad. Si alguien te quiere en su vida te hará un hueco, pero tú no tendrías porqué forcejear por ello. Así que, nunca le insistas a alguien que continuamente te está subestimando. Y recuerda, tus verdaderos amigos no son los que están a tu lado cuando mejor te van las cosas, sino aquellos que permanecen contigo cuando estás en tu peor momento.

2. Deja de huir de tus problemas. – Afróntalos. No, no será fácil. No hay ni una sola persona en el mundo capaz de encajar a la perfección cada golpe que le da la vida. No estamos programados para solucionar los problemas al instante.

Simplemente, no somos así. Es más, estamos hechos para enfadarnos, entristecernos, herir, tropezar y caer. Pues esa es la finalidad de la vida: afrontar los problemas, aprender, adaptarnos y solucionarlos con el paso del tiempo. Eso es lo que, en última instancia, nos convierte en lo que somos.

3. Deja de engañarte a ti mismo. – Puedes engañar a cualquier persona del mundo, pero no a ti mismo. Nuestras vidas solo mejoran cuando corremos riesgos y el primer y más difícil riesgo que podemos correr es empezar a ser honestos con nosotros mismos. Lee The Road Less Traveled.

4. Deja de poner tus propias necesidades en último lugar. – Lo más doloroso de todo es perderte en el proceso de amar demasiado a otros, tanto como para olvidarte de que tú también eres especial. Sí, ayuda a los demás, pero ayúdate a ti mismo también. Si hay un momento para perseguir tu pasión y hacer algo que sea importante para ti, ese momento es ahora.

5. Deja de intentar ser alguien que no eres. – Uno de los mayores desafíos de la vida es ser uno mismo en un mundo que intenta convertirte en otra persona. Siempre habrá alguien más guapo que tú, más inteligente que tú o más joven que tú pero ellos nunca serán tú. No cambies para que los demás te acepten. Sé tú mismo, y las personas adecuadas querrán a tu «yo» auténtico.

6. Deja de vivir en el pasado. – No puedes iniciar un nuevo capítulo en tu vida si permaneces anclado releyendo el anterior.

7. Deja de asustarte por cometer errores. – Hacer algo y equivocarse es por lo menos diez veces más productivo que no hacer nada. Todos los éxitos esconden tras de sí una lista de errores y, cada nuevo error, te conduce al éxito. Al final, te arrepentirás más de las cosas que NO hiciste que de las que sí hiciste.

8. Deja de regañarte por los errores que cometiste. – Podemos amar a la persona equivocada y llorar por lo malo que nos ha ocurrido, pero no importa cómo de mal nos haya ido porque una cosa es segura: los errores nos ayudan a dar con las personas y las cosas que nos convienen. Todos cometemos errores, tenemos problemas e incluso lamentamos sucesos de nuestro pasado. Pero tú no eres tus errores, ni tus problemas y AHORA es cuando tú estás aquí, con la posibilidad de modelar tu día y tu futuro. Todas y cada una de las cosas que suceden en tu vida te preparan para un momento que aún está por llegar.

9. Deja de intentar comprar la felicidad. – Muchas de las cosas que deseamos son caras. Pero lo cierto es que las cosas que verdaderamente nos satisfacen son completamente gratis: el amor, reírse y trabajar en lo que nos apasiona.

10. Deja de buscar la felicidad exclusivamente en los demás. – Si no estás a gusto contigo mismo, tampoco serás feliz en una relación a largo plazo con otra persona. En primer lugar, tienes que crear la estabilidad en tu propia vida antes de poder compartirlo con alguien más. Lee Stumbling on Happiness.

11. Deja la pereza. – No pienses demasiado porque, si no, generarás un problema que ni siquiera estaba ahí. Analiza las situaciones y pasa a la acción. No puedes cambiar aquello a lo que te resistes a afrontar. Progresar implica riesgo. ¡Punto! No puedes llegar a la segunda base si todavía tienes un pie en la primera.

12. Deja de pensar que no estás listo. – Nadie se siente nunca listo al 100% cuando se presenta una oportunidad. Y es que la mayoría de las grandes oportunidades de la vida nos obligan a salir de nuestra zona de confort, lo que significa que no nos sentiremos completamente cómodos al principio.

13. Deja de implicarte en relaciones por motivos equivocados. – Las relaciones deben escogerse sabiamente. Más vale estar solo que mal acompañado. No hay ninguna necesidad de precipitarse. Si algo tiene que ser, será: en el momento adecuado, con la persona adecuada y por el motivo adecuado. Enamórate cuando estés listo, no porque te sientas solo.

14. Deja de rechazar nuevas relaciones solo porque las anteriores no funcionaron. – En la vida te darás cuenta de que conoces a las personas por un motivo. Algunas te usarán y otras te enseñarán. Pero lo más importante, algunas sacarán lo mejor que hay en ti.

15. Deja de competir con los demás.- No te preocupes de lo que otros hacen mejor que tú. Concéntrate en batir tus propios records día a día. El éxito es una batalla en la que solo compites TÚ CONTIGO MISMO.

16. Deja de envidiar a los demás. – La envidia es el arte de fijarse en las virtudes de los demás sin reparar en las propias. Pregúntate esto: «¿Qué tengo yo que querrían los demás?».

17. Deja de lamentarte y de compadecerte de ti mismo. – La vida nos plantea dificultades por una razón: para orientar nuestro camino en la dirección más adecuada para cada uno de nosotros. Puede que no lo veas o no lo entiendas del todo en el momento en que las cosas ocurren, y puede que sea duro pero, reflexiona sobre las dificultades que soportaste en el pasado; comprobarás que, casualmente, te condujeron a un lugar, una persona, estado de ánimo o situación mejores. Así que ¡sonríe! Deja que todo el mundo sepa que hoy eres un poquito más fuerte que ayer, y lo serás.


18. Deja los rencores. – No pases tu vida albergando odio en tu corazón. Acabarás tú mismo haciéndote más daño que las personas a las que odias. Perdonar no significa decir «no importa aquello que me hiciste», sino «no pienso dejar que lo que me hiciste acabe con mi felicidad para siempre». El perdón es la respuesta… déjalo, encuentra la paz y ¡libérate! Y recuerda que el perdón no se refiere solo a los demás sino también a ti mismo. Si tienes que hacerlo, perdónate a ti mismo, pasa página y trata de hacerlo mejor la próxima vez.

19. Deja de permitir que otros te rebajen a su nivel. – Niégate a bajar tu nivel para acomodarte al de aquellos que se niegan a subir el suyo.

20. Deja de perder el tiempo justificándote ante los demás. – Tus amigos no lo necesitan y tus enemigos no lo creerán, de todas formas. Simplemente, haz lo que tú consideres correcto.

21. Deja de hacer lo mismo una y otra vez sin tomarte un descanso. – El momento para darse un respiro es cuando no tienes tiempo para ello. Si sigues haciendo lo que haces, seguirás obteniendo lo que has obtenido hasta ahora. A veces es necesario distanciarse para ver las cosas con claridad.

22. Deja de ignorar la belleza de los pequeños momentos. – Disfruta de las pequeñas cosas, porque un día mirarás atrás y descubrirás que ésas fueron las grandes cosas. La mayor parte de tu vida estará compuesta por los pequeños e innombrables momentos que pasas sonriendo con la gente que te importa.

23. Deja de intentar que todo sea perfecto. – El mundo real no recompensa a los perfeccionistas, sino a quienes hacen las cosas. Lee Getting Things Done.

24. Deja de seguir el camino del mínimo esfuerzo. – La vida no es fácil, sobre todo si tu objetivo es lograr algo valioso. No tomes el camino fácil. Haz algo extraordinario.

25. Deja de actuar como si todo estuviese bien cuando en realidad no lo está. – No pasa nada porque un día te derrumbes. No tienes que fingir todo el tiempo que eres fuerte ni tampoco hay necesidad de que demuestres constantemente que todo va bien. Tampoco debería preocuparte lo que los demás piensen: si necesitas llorar, hazlo; te vendrá bien desahogarte. Cuanto antes lo hagas, antes volverás a sonreír.

26. Deja de culpar a los demás por tus problemas. – Las probabilidades de que alcances tus sueños dependen de la medida en la que hayas asumido la responsabilidad de tu vida. Cuando culpas a los demás de lo que te sucede estás negando tu responsabilidad: le estás otorgando a los demás poder sobre parte de tu vida.

27. Deja de intentar serlo todo para todos. – Simplemente, es imposible e intentarlo acabará quemándote. Pero hacer sonreír a una persona PUEDE cambiar el mundo. A lo mejor no al mundo entero, pero sí al de esa persona así que, limita tu foco.

28. Deja de preocuparte tanto. – El hecho de que te preocupes no te quitará la carga mañana, pero si la felicidad de hoy. Una forma de saber si merece la pena preocuparte  con algo es preguntarse: «¿Importará esto dentro de un año? ¿de tres? ¿de cinco?» Si la respuesta es que no, entonces no merece la pena.

29. Deja de centrarte en lo que no quieres que ocurra. – Céntrate en lo que sí quieres que te suceda. El pensamiento positivo es clave en todas las historias de grandes éxitos. Si te despiertas cada mañana con la idea de que algo maravilloso va a suceder en tu vida, y prestas mucha atención, a menudo descubrirás que estabas en lo cierto.

30. Deja de ser desagradecido. – No importa lo bien o mal que te vaya, levántate cada mañana dando gracias por estar vivo. En algún lugar alguien está luchando desesperadamente por los suyos. En lugar de pensar en lo que te falta, trata de pensar en lo que sí tienes y que les falta a los demás

lunes, diciembre 23, 2013

"Diez Ladrones de Tu Energía"


1- Deja ir a personas que sólo llegan para compartir quejas, problemas, historias desastrosas, miedo y juicio de los demás. Si alguien busca un cubo para echar su basura, procura que no sea en tu mente.

2- Paga tus cuentas a tiempo. Al mismo tiempo cobra a quién te debe o elige dejarlo ir, si ya es imposible cobrarle.

3- Cumple tus promesas. Si no has cumplido, pregúntate por qué tienes resistencia. Siempre tienes derecho a cambiar de opinión, a disculparte, a compensar, a re-negociar y a ofrecer otra alternativa hacia una promesa no cumplida; aunque no como costumbre. La forma más fácil de evitar el no cumplir con algo que no quieres hacer, es decir NO desde el principio.

4- Elimina en lo posible y delega aquellas tareas que no prefieres hacer y dedica tu tiempo a hacer las que sí disfrutas.

5- Date permiso para descansar si estás en un momento que lo necesitas y date permiso para actuar si estás en un momento de oportunidad.

6- Tira, recoge y organiza, nada te toma más energía que un espacio desordenado y lleno de cosas del pasado que ya no necesitas.

7- Da prioridad a tu salud, sin la maquinaria de tu cuerpo trabajando al máximo, no puedes hacer mucho. Tómate algunos descansos.

8- Enfrenta las situaciones tóxicas que estás tolerando, desde rescatar a un amigo o a un familiar, hasta tolerar acciones negativas de una pareja o un grupo; toma la acción necesaria.

9- Acepta. No es resignación, pero nada te hace perder más energía que el resistir y pelear contra una situación que no puedes cambiar.

10-Perdona, deja ir una situación que te esté causando dolor, siempre puedes elegir dejar el dolor del recuerdo.

Dalai Lama.

sábado, noviembre 02, 2013

Desvincúlate de las heridas de tu pasado Waine Dyer



La inclinación a vincularnos con nuestras heridas, en lugar de dejarlas atrás, hace que experimentemos constantemente la sensación de no ser dignos. Una persona que haya experimentado acontecimientos traumáticos en la vida, como una violación sexual, la muerte de seres queridos, enfermedades traumáticas, accidentes, rupturas familiares, drogadicciones y otras cosas similares, puede llegar a vincularse con los dolorosos acontecimientos del pasado y rememorarlos para llamar la atención o despertar lástima en los demás. Esas heridas de nuestras vidas parecen darnos una gran cantidad de poder sobre los demás.Cuanto más les hablamos a otros sobre nuestras heridas y sufrimientos, tanto más creamos un entorno de compasión por nosotros mismos. Nuestro espíritu creativo permanece tan conectado con los recuerdos de nuestras heridas que no puede dedicarse a transformar y manifestar. El resultado de ello es la sensación de desmerecimiento, de no ser digno de recibir todo aquello que se desea.

La tendencia a vincularnos con las heridas de nuestras vidas nos recuerda lo poco merecedores que somos de recibir nada de lo que realmente nos gustaría tener, debido a que permanecemos sumidos en un estado de sufrimiento. Cuanto más se recuerdan y se repiten estas historias dolorosas, tanto más tiene garantizado esa persona que no atraerá la materialización de sus deseos.

Quizá la frase más poderosa que puedas llegar a memorizar en este sentido sea: «Tu biografía se convierte en tu biología». A la que yo añadiría: «Tu biología se convierte en tu ausencia de realización espiritual». Al aferrarte a los traumas anteriores de tu vida, impactas literalmente sobre las células de tu cuerpo. Al examinar la biología de un individuo, es fácil descubrir en ella su biografía. Los pensamientos angustiosos, de auto-compasión, temor, odio y otros similares, cobran un peaje sobre el cuerpo y el espíritu. Al cabo de un tiempo, el cuerpo es incapaz de curarse, debido en buena medida a la presencia de esos pensamientos.
El apego al dolor sufrido en los primeros años de la vida procede de una percepción mitológica según la cual «tengo derecho a una infancia perfecta, libre de dolor. Utilizaré durante el resto de mi vida cualquier cosa que interfiera con esta percepción. Contar mi historia será mi poder». Lo que hace esta percepción es darle permiso al niño herido que llevas dentro para controlarte durante el resto de tu vida. Además, te proporciona una fuerte sensación de poder ilusorio.

Tenemos que ser muy cuidadosos para evitar explicar nuestra vida actual en términos de una historia traumática anterior. Los acontecimientos dolorosos de nuestras vidas son como una balsa que se utiliza para cruzar el río. Debes recordar bajarte una vez que hayas llegado a la otra orilla.

Observa tu cuerpo cuando has sufrido una herida. Una herida abierta se cierra en realidad con bastante rapidez. Imagina cómo serían las cosas si esa herida permaneciera abierta durante mucho tiempo. Se infectaría y, en último término, acabaría por matar a todo el organismo. El cerrar una herida y permitir que cure puede actuar del mismo modo en los pensamientos de tu mundo interior.Así pues, no lleves contigo tus heridas. Afróntalas y pide a la familia y a los amigos que sean compasivos mientras te recuperas. Luego, pídeles que te lo recuerden amablemente cuando se convierta en una respuesta predecible. Quizá en cuatro o cinco ocasiones tus amigos y personas queridas te dirán: «Sufriste una experiencia trágica y comprendo perfectamente tu necesidad de hablar de ello. Me importa, te escucho y te ofrezco mi ayuda si eso es lo que deseas». Después de varias situaciones de este tipo, pídeles que te recuerden amablemente que no debes repetir la historia con el propósito de obtener poder a través de la compasión de los demás.

Al retroceder en tu camino y reavivar continuamente tu dolor, incluyendo la descripción de ese dolor y la calificación de ti mismo (superviviente de un incesto, alcohólico, huérfano, abandonado), no lo haces para sentirte más fuerte. Lo haces debido a la amargura que estás experimentando. Esa amargura se pone de manifiesto en forma de odio y cólera al hablar de esos acontecimientos, con lo que no haces sino alimentar literalmente el tejido celular de tu vida a partir de tu cosecha de acontecimientos del pasado.Eso hace que se extienda la infección e impide la curación. Y lo mismo sucede con el espíritu. Esta cosecha de amargura te impide sentirte merecedor. Empiezas a cultivar entonces una imagen sucia, de criatura desafortunada, desmerecedora y difamada, y eso es lo que envías al universo, lo que inhibirá cualquier posibilidad de atraer el amor y la bendición a tu vida.

Aquello que te permitirá desvincularte de tus heridas es el perdón. El perdón es lo más poderoso que puedes hacer por tu fisiología y por tu espiritualidad, a pesar de lo cual sigue siendo una de las cosas menos atractivas para nosotros, debido en buena medida a que nuestros egos nos gobiernan de un modo inequívoco. Perdonar se asocia de algún modo con decir que está bien, que aceptamos el hecho perverso. Pero eso no es perdón. Perdón significa llenarse de amor e irradiar ese amor hacia el exterior, negándose a transmitir el veneno o el odio engendrado por los comportamientos que causaron las heridas. El perdón es un acto espiritual de amor por uno mismo, y envía a todo el mundo, incluido tú mismo, el mensaje de que eres un objeto de amor y que eso es lo que vas a impartir. En eso consiste el verdadero proceso de desvinculación de las heridas, de no seguir aferrándose a ellas como preciadas posesiones. Significa renunciar al lenguaje de la culpa y la autocompasión, y a no seguir adelante con las heridas del pasado. Significa perdonar íntimamente, sin esperar que nadie lo comprenda. Significa dejar atrás la actitud del ojo por ojo, que sólo causa más dolor y la necesidad de más venganza, sustituyéndola por una actitud de amor y perdón. Esta forma de actuar es alabada en la literatura espiritual de todas las religiones.

Sentirse digno es esencial para poder atraer aquello que se desea. Es, simplemente, una cuestión de sentido común. Si no tienes la sensación de merecer algo, ¿por qué te lo va a enviar la energía divina que está en todas las cosas? Así pues, tienes que cambiar y saber que tú y la energía divina sois una sola cosa, y que es tu ego el que se confabula para impedirte utilizar este poder en tu propia vida.A continuación se indican algunas de las grandes actitudes y comportamientos que puedes incorporar a tu conciencia para facilitar el crecimiento de tus sentimientos de merecimiento.

UN PLAN QUE TE AYUDARÁ A VER QUE ERES DIGNO DE RECIBIR Y ATRAER DESDE LA FUENTE DIVINA

Las siguientes sugerencias representan un plan paso a paso para intensificar tu receptividad al poder de la manifestación en tu vida. Si lo pones en práctica, no cabe la menor duda de que te sentirás digno de la bendición del espíritu divino que lo abarca todo.
* La palabra «inspiración» significa literalmente «estar infundido de espíritu», o en el espíritu, si se quiere.
* Practica hacer aquello que te guste, y procura que te guste lo que haces cada día. Si vas a hacer algo, concédete el beneficio de no quejarte y, en lugar de eso, muestra cariño por esa actividad. Tu lema aquí ha de ser: «Me gusta lo que hago, y hago lo que me gusta». Eso te sitúa «en el espíritu» y te proporciona literalmente el entusiasmo para ser un receptor digno de la gracia de Dios. La palabra entusiasmo procede de la raíz griega entheos, que significa, literalmente, «estar lleno de Dios».
* Haz todos los esfuerzos posibles por eliminar de tu vocabulario y de tu diálogo interior los hábitos internos de pesimismo, negatividad, juicio, quejas, murmuraciones, cinismo, resentimiento y crítica destructiva. Sustitúyelos con optimismo, amor, aceptación, amabilidad y paz como forma de procesar tu mundo y a las personas que hay en él.
* Al margen de lo mucho que te sientas tentado de retroceder hacia hábitos cínicos, recuerda que ésa es la energía que estás enviando al mundo, y que con ello transmites un mensaje que bloquea la energía que te devolverá lo que deseas. Si estás lleno de negatividad, te encuentras desequilibrado y tus resentimientos indican que no te sientes digno o preparado para aceptar la energía amorosa que deseas.
* Procura encontrar cada día un momento de tranquilidad para erradicar los sentimientos de indignidad. Ese tiempo de oración o meditación, o de experimentar simplemente el silencio, alimentará tu alma y eliminará finalmente todas las dudas que puedas abrigar acerca de no merecer el ser beneficiario de la abundancia del universo.
* Lee literatura espiritual y poesía, y escucha música clásica suave siempre que te sea posible. He descubierto que el simple hecho de leer la poesía de Walt Whitman, de Rabindranath Tagore o de Rumi, hace que todo se sitúe en una perspectiva más sagrada para mí.
* Leer las grandes enseñanzas de los maestros es como realizar una tarea espiritual en casa. Entre ellas se incluyen el Nuevo Testamento, Curso de milagros, la Torah, el Corán y el Bhagavad Gita. Estas grandes obras son una forma de estar en el espíritu (inspirado) y de disolver las dudas sobre si mereces o no materializar en tu vida aquello que deseas.
* Procura rodearte, en la medida de lo posible, de cosas bellas.
* Practica la amabilidad para contigo mismo y para con los demás, con toda la frecuencia que te sea posible.
* Abandona tu necesidad de tener razón y de ganar; en vez de eso, sé amable, y pronto conocerás la bendición de la paz interior. Recuerda que tu yo superior sólo desea paz. Al practicar la amabilidad, la paz aparece inmediatamente. Al estar en paz contigo mismo y con tu mundo, sabes que eres un digno receptor de todo lo que se cruza en tu camino. Empiezas a confiar entonces en la energía que aporta la realización de tus deseos.
* Sí te encuentras en un estado de confusión y, en consecuencia, te preocupa ganar o perder, te hallas a merced de tu propio ego, al que le encanta la confusión. Toda esa confusión interna hace que te cuestiones a ti mismo y tu valía en comparación con otros. Y eso trae consigo la duda acerca de si eres o no digno de recibir y manifestar.
* Ponte la meta de ser cada día amable con los demás, al menos una vez, y extiende ese mismo privilegio hacia ti mismo, tanto como te sea posible. Siempre tienes una alternativa acerca de cómo va a reaccionar tu espíritu. La alternativa de la culpabilidad, la preocupación, el temor o el juicio no es más que un pensamiento que se transfiere a tu fisiología. Cuando tu yo físico se ve desequilibrado por estas emociones, te sientes demasiado enfermo e infeliz como para pensar siquiera en participar en el acto de la co-creación de una vida bienaventurada. Te saboteas a ti mismo, y todo por la falta de voluntad para ser amable contigo mismo y con los demás.
* Empieza a considerar el universo como un lugar amistoso, antes que enemistoso. Sitúa en la categoría de «lecciones» todas las heridas de las fases anteriores de tu vida. Deja de verte condicionado por esas heridas y de convertirlas en un brazalete identificativo.
* Desvincúlate de la actitud de que este mundo es maligno, está lleno de gente mala, y empieza, hoy mismo, a buscar el bien en la gente con la que te encuentres. Recuerda que, por cada acto de maldad, hay millones de actos de amabilidad. Este universo funciona con la energía de la armonía y el equilibrio. Inspira para absorber esa energía y elimina de tu mente y tu corazón la idea de que eres una víctima. Toda vinculación con tus traumas crea una toxicidad celular en tu cuerpo y un envenenamiento espiritual de tu alma. Repítelo una y otra vez, hasta que quede bien grabado:
«Soy lo que soy, y soy digno de la abundancia que hay en el universo, y de todo lo que hay en él, incluido yo mismo».Te encuentras ahora en el camino de saber que eres merecedor de atraer y manifestar en tu mundo.Eres consciente de tu yo superior. Confías en ti mismo y en la sabiduría divina que te ha creado.Sabes que no estás separado de tu entorno, y que dentro de ti existe el poder para atraer.

miércoles, septiembre 11, 2013

EL RETORNO A LA INOCENCIA - ARI SHEMOTH



El retorno a la inocencia comienza por la toma de conciencia de nuestro resentir más profundo. Ese que nos traumatizo siendo unos niños y que seguimos sin expresar en nuestra vida adulta. Llevamos encima el dolor que nos produjo la falta de reconocimiento, de rechazo y abandono. La herida que llevamos por sentirnos separados duele mucho. Buscamos encontrar paz y amor, devoción y unión. De todo eso quisiéramos inundar nuestro sentir.

Pero algo fallo en nuestra familia. Nuestros ojos inocentes siguen sin entender el porqué. Por tanto llevamos en la memoria emocional todas esas vivencias no gratas. La vida es un gran acontecimiento. Tu nacimiento fue algo grandioso. Cada familia es un tesoro. ¿Por qué entonces tanta desintegración, resentimiento y dolor?... la respuesta se encuentra en el sentir profundo de cada quien. Me refiero a nuestro niño interno.

¿Cómo podemos sanarlo?... Existen varias capas de dolor que esconden el resentir profundo. Desde el sentir trata de hallar aquello que te impacto más y exprésalo para liberar tu tensión. Ahora pon tu atención en ese adulto que tienes enfrente. Es un disfraz lo que percibes, existe algo que haya escondido en ese traje. ¿Lo ves?... se trata de otro niño tan aterrorizado como tú, que tampoco entiende nada. Por eso se volvió hostil.

Dile que lo comprendes y perdonas por el dolor que te causo. Ahora invítale a jugar. Exprésale que tu también te sientes sola(o), pero que si juegan juntos se tendrán el uno al otro. Acércate, y pídele permiso para tomar su mano. No la sueltes, siente su presencia y ahora sálganse de ese lugar frío y oscuro para jugar en el campo. Sientan el calor de la vida que les abraza. Es hermoso, tienen muchas cosas con que entretenerse y por las cuales sonreír.

Nadie deja de ser un niño en toda su vida. Quienes se reprimen, es porque esconden un gran dolor que los vuelve agresivos y desconsiderados. Solo tratan de sobrevivir y defenderse de lo que no han entendido. Ahora que lo sabes pídeles perdón por haberlos juzgado y alejado, abrázalos, basta con que lo sientas desde tu interior sin no lo puedes hacer físicamente. Míralos, y exprésales que los comprendes, que los aceptas, que reconoces e integras totalmente como son sin pretenderlos cambiar. Todos ellos son tu familia. Muchas gracias por hacer la paz.

© Ari Shemoth

domingo, septiembre 08, 2013

¿DE QUE ERES ESCLAVO?



¿De las heridas que recibiste cuando eras pequeño?, ¿de tus traumas de la infancia?, ¿de lo que alguien más decidió que fueras?, ¿de una relación que no te satisface?, ¿ de un trabajo que no disfrutas?, ¿de la rutina de tu vida?¡Ya libérate! ¡tira ya ese costal que llevas en la espalda en el que guardas el resentimiento, el rencor y la culpa. Deja ya de culpar a otros y a tu pasado por lo que no marcha bien en tu vida. Cada día tienes la oportunidad de empezar otra vez.

Cada mañana, al abrir los ojos, naces de nuevo, recibes otra oportunidad para cambiar lo que no te gusta y para mejorar tu vida. La responsabilidad es toda tuya. Tu felicidad no depende de tus padres, de tu , de tus amigos, de tu pasado, depende solo de ti.¿Qué es lo que te tiene paralizado?, ¿el miedo al rechazo?, ¿al éxito?, ¿al fracaso?, ¿al que dirán?, ¿a la crítica?, ¿a cometer errores?, ¿a estar solo?¡Rompe ya las cadenas que tu mismo te has impuesto!

A lo único que le debes tener miedo es a no ser tú mismo, a dejar pasar tu vida sin hacer lo que quieres, a desaprovechar esta oportunidad de mostrarte a otros, de decir lo que piensas, de compartir lo que tienes. Tú eres parte de la vida y como todos, puedes caminar con la frente en alto. Los errores del pasado ya han sido olvidados y los errores del futuro serán perdonados. Date cuenta de que nadie lleva un de tus faltas, solo tú mismo. Ese juez que te reprocha, ese verdugo que te castiga, ese mal amigo que siempre te critica, ¡eres tú mismo! Ya déjate en paz, ya perdónate, sólo tú puedes lograrlo.

¿Cuándo vas a demostrar tu amor a tus seres queridos?, ¿Cuándo te queden unos minutos de vida?, ¿Cuándo les queden a ellos unos minutos de vida?El amor que no demuestres hoy, se perderá para siempre. Recuerda que la vida es tan corta y tan frágil que no tenemos tiempo que perder en rencores y estúpidas discusiones. Hoy es el día de perdonar las ofensas del pasado y de arreglar las viejas rencillas.

Entrégate a los que amas sin esperar cambiarlos, acéptalos tal como son y respeta el don más valioso que han recibido: Su libertad.Disfruta de tus relaciones sin hacer dramas. Si pretendes que todos hagan lo que tú quieres o que sean como tú has decidido, si pretendes controlar a los que te rodean, llenarás tu vida de conflicto. Permite a otros que tomen sus propias decisiones como has de tomar las tuyas, tratando siempre de lograr lo que es mejor para todos. Así podrás llenar tu vida de armonía.

Y por último, ¿Qué estás esperando para empezar a disfrutar de tu vida? ¿Que se arreglen todos tus problemas?, ¿Que se te quiten todos tus traumas?, ¿Que por fin alguien reconozca tu valía?, ¿Que llegue el amor de tu vida?, ¿Que regrese el se fue?, ¿Que todo te salga como tú quieres?, ¿Que se acabe la crisis económica?, ¿Que te suceda un milagro?, ¿Que por arte de magia todo sea hermoso y perfecto?¡Despierta ya hermano!, ¡Despierta ya hermana!, ¡Esta es la vida!La vida no es lo que sucede cuando todos tus planes se cumplen, ni lo que pasará cuado tengas eso que tanto deseas.

La vida es lo que está pasando en este preciso instante. Tú vida en este momento es leer este párrafo, donde quiera que lo estés haciendo y con las circunstancias que te rodean ahora. En este momento tu corazón lleva sangre a todas las células de tu cuerpo y tus pulmones llevan oxígeno a donde se necesita.

En este momento algo que no podemos comprender, te mantiene vivo y te permite, ver, pensar, expresarte, moverte, reír, ¡hasta llorar si quieres!No te acostumbres a la vida, no te acostumbres a despertar todos los días y estar aburrido, o malhumorado, o preocupado. Abre tus ojos y agradece todas las bendiciones que puedes ver, agradece tu capacidad de oír el canto de los pájaros, tu música preferida, la risa de tus hijitos. Pon tus manos en tu pecho y siente tu corazón latir con fuerza diciéndote: “Estás vivo, estás vivo, estás vivo”.Yo se que la vida no es perfecta, que está llena de situaciones difíciles. Tal vez, así es como se supone que sea.

Tal vez por eso se te han brindado todas las herramientas que necesitas para enfrentarla: Una gran fortaleza que te permite soportar las pérdidas, la libertad de elegir como reaccionar ante lo que sucede, el amor y el apoyo de tus seres queridos.Se también que tú no eres perfecto, nadie lo es. Y sin embargo, millones de circunstancias se han reunido para que existas. Fuiste formado a partir de un diseño maravilloso y compartes con toda la humanidad sus virtudes y defectos.

Así está escrito en tus genes, en los genes de todos los seres humanos que han existido y en todos los que existirán.Tus pasiones, tus miedos, tus heridas, tus debilidades, tus secretos y tu agresión, los compartes con todos tus hermanos. ¡Bienvenido a la raza humana! Esos supuestos defectos son parte de tu libertad, parte de tu humanidad.Si te preguntas ¿Quién soy yo para decirte todo esto? Te contestaré que no soy nadie, soy simplemente una versión diferente de lo que tú eres. Otro ser humano más entre miles de millones, pero uno que ha decidido ser libre y recuperar todo el poder de su vida………Espero que tú también decidas hacerlo.

Tomado del libro: El Esclavo
Autor: Francisco J. Ángel Real

jueves, febrero 21, 2013

¿PUEDE SANARSE EL SINDROME POST – ABORTO?



Todo aborto implica un duelo y por ende malestares. El aborto presenta una afectación clínica, no sólo para la mujer, sino para la familia y para el facultativo que lo atiende.
El síndrome post aborto puede presentarse en dos situaciones distintas: cuando se provoca y cuando es espontaneo.  La intensidad  del síndrome post aborto puede ser: ligero, moderado o severo.
Según la evidencia de la experiencia clínica, la mujer que sufre un aborto espontaneo tiene una intensidad ligera,  no padece sentimiento de culpa, que sí presenta y  profundamente la mujer que ha tomado la decisión de hacerlo.   La resolución del duelo en un aborto espontaneo es más fácil.
¿Dónde se encuentran, qué  comparten las mujeres de un aborto espontaneo y uno provocado?  En ambos casos sufren crisis de ansiedad, depresión, angustia, sentimientos de vacío,  muchas, necesitan psicofármacos.  Estos síntomas varían dependiendo de la fase en que se realizó el aborto,  fase embrionaria o en la fase fetal,  las consecuencias no son las mismas.
El aborto voluntario tiene implicaciones psicológicas y espirituales. El deshacer la culpa,  reelaborar el perdón y facilitar el duelo, todo ello implica espiritualidad,  en el sentido de lo trascendente, que nada  tiene que ver con religión. Para una  mujer que aborta caminando  en contravía  de sus creencias, la elaboración del aborto es más difícil y  el impacto mayor,  que para otra mujer que no las tenga.
Existen dos maneras de afrontar el aborto voluntario: una es negándolo, huyendo, relegándolo al inconsciente, con lo cual “no ha pasado nada”. Sí pasa. La otra forma es mediante el seudo afrontamiento con una seudo fortaleza: “no pasa nada”, si pasa. Mujeres, pareja, familia, facultativo: no se engañen emocional y psíquicamente sí pasa algo. 
Las mujeres que han realizado una de estas dos formas de afrontamiento padecen un síndrome de intensidad de moderado a severo, cuyas características comunes visibles de los  ocho meses a un año son: hiper excitabilidad, irritabilidad, profundos sentimientos de ira, de rabia, alteración de los ritmos de vigilia y sueño. Hay una conducta observable de su microsistema, en una consulta médica  se pueden determinar unas causas,   que ojo, no son las verdaderas.
Las de peor pronóstico son  las que han relegado al inconsciente el duelo. La intrusión, el no manejo del tiempo y de la circunstancia traumática, se anclan en el pasado de manera recurrente y obsesiva, “¿por qué lo hice?”, elaboran conjeturas, “me vi forzada”, “podía haber hecho esto, o lo otro”. Ese anclaje en el pasado  no les permite vivir el presente,  ni proyectarte al futuro.
Las mujeres que han abortado en el primer trimestre y que oficialmente lo  han olvidado presentan  un estado distimico (trastorno afectivo de carácter depresivo crónico caracterizado por la baja autoestima y aparición de un estado de ánimo melancólico, triste y apesadumbrado, pero que no cumple con todos los patrones diagnósticos para una depresión),   que coincide con la fecha del alumbramiento. Pensamientos constantes de la edad y del tramo vital que podría haber tenido ese hijo, el calendario nunca les es indiferente, queda como fecha traumática el acto abortivo.
La constricción que es mucho más relegado al inconsciente, implica quedar anestesiado en el amor y la ternura, estas mujeres se instalan en el punto de amar y no ser amada. Un alto porcentaje de estas mujeres, 60%,  tiene ideación  suicidada, respecto de mujeres que han abortado de modo espontaneo.
Estas características tienen un cuadro clínico propio, que no aparece tipificado  en el DSM V, por cuestiones ideológicas. Aparece el síndrome post aborto,  como un síndrome de estrés pos traumático.  Cuáles son los criterios establecidos en el del DSM V para determinar que existe el síndrome de estrés postraumático: haber padecido una lesión física importante,  violencia sexual, presenciar o participar en un crimen.
Uno de los argumentos esgrimidos por familiares, profesionales y la propia interesada para practicar el aborto, es la salud mental de la madre,  este diagnóstico lo debería  dar alguien del ámbito psicológico o psiquiátrico, pero no se cumple con esta condición, precisamente por salud mental debe informarse a la gestante  de las dificultades de tipo emocional y psíquico que enfrentará en el futuro.
Una vez que la mujer  sale de la clínica  enfrenta una de las tres siguientes situaciones mentales:
Primera situación: las visuales sensoriales,  definen cada  detalle con precisión,  el uniforme de la enfermera, el color  y el olor de la habitación,   la temperatura de la camilla, descripción  que hacen reventadas  emocionalmente.
Segunda situación: las que describen: que  estaban aturdidas o en un  ataco o que  huyen. Muchas veces van acompañadas de la pareja que las ha presionado para ir allí, relatan la emotividad  traspasadas, con un peso emocional y  psíquico trascendente, no recuerdan nada objetal y espacial.
Tercera situación: las que tiene recuerdos intrusivos  y obsesivos como flash back,   padecen terrores nocturnos,  despiertan con agitación motorica, sensación de que están bajo el sueño, pero con la vivencia de algo terrible. Sufren de  insomnio: primario, del primer tramo de la noche, secundario, se despiertan muy pronto o el sueño se interrumpe,   despiertan y no vuelven a conciliar el sueño. En esos momentos de insomnio aparece  el flash back del hecho abortivo.
Soy próvida, no hago la apología del aborto. No obstante,  no juzgo a nadie,  toda mujer de cualquier edad y condición sexual que haya pasado por esta experiencia necesita ser escuchada, necesita sanarse, deshacer la culpa,  reelaborar el perdón y facilitar el duelo desde lo trascendente, permitirse reconstruir su yo. 

Fuente imagen: http://aborto324a.blogspot.com/