Una paciente me contó que un par de hermanas suyas se pelearon
y por más de veinte años, no se cruzaron palabra alguna.
¡Increíble! Este par de chicas ignoraban que el resentimiento
y el rencor es un veneno que llena tu organismo de sustancias que te hacen daño y reduce las hormonas del contento y la felicidad. Es decir, se incrementa el cortisol, la
hormona del estrés y la enfermedad, por qué crees que cuando vas al médico con una alergia, un malestar aquí, un síntoma allá el médico sentencia: estrés, además se te baja la
oxitocina, la hormona del amor y la felicidad. En definitiva, el resentimiento al único que daña es a ti mientras que el otro anda por la vida sin ni siquiera
hallarte en el mundo.
