domingo, enero 25, 2015

El Orgullo del Samurai



Cuenta la historia que una vez un maestro Zen llamado Hakuin, vino a verle un guerrero, un samurai, un gran soldado, y le preguntó: Maestro: «¿Existe el cielo, existe el infierno? Y si hay cielo e infierno, ¿dónde están las puertas? ¿Desde dónde se entra? ¿Cómo puedo evitar el infierno y elegir el cielo?»

Era un guerrero simple. Un guerrero sólo conoce dos cosas: la vida y la muerte; su vida siempre está en juego. No había venido a aprender ninguna doctrina. Quería saber dónde estaban las puertas para evitar el infierno y entrar en el cielo. Y el Maestro le contestó de la única forma que un guerrero podía entender:

—¿Quién eres tú?
—Soy un samurai —replicó el guerrero.

—Soy un jefe de samurais. Incluso el emperador me presenta sus respetos.

—¿Tú un samurai? —dijo el Maestro, riéndose—. Más bien pareces un mendigo.

El orgullo del samurai estaba herido, su ego machacado. Olvidó a qué había venido. Sacó la espada y estaba a punto de matar al Maestro. Olvidó que había venido a ver al maestro para aprender dónde estaban las puertas del cielo y del infierno.

El Maestro lo miró y le dijo: —Ésta es la puerta del infierno. Con esta espada, esta ira, este ego, así se abre la puerta. Esto es algo que un guerrero puede entender.

Y el samurai comprendió de inmediato. Entristecido y apenado con el maestro, con pena de mirarlo directamente a sus ojos, volvió a envainar la espada.

Y el Maestro dijo: —Ahora has abierto las puertas del cielo.

El infierno y el cielo están dentro de ti, ambas puertas están dentro de ti.

Cuando te comportas inconscientemente, allí está la puerta del infierno; cuando estás alerta y consciente, allí está la puerta del cielo.

¿Qué le ocurrió a aquel samurai? Cuando estaba a punto de matar al Maestro ¿era consciente? ¿Era consciente de lo que estaba a punto de hacer? ¿Era consciente de para qué había venido? Toda conciencia había desaparecido. Cuando el ego se adueña de la situación, no puedes permanecer alerta. El ego es la droga, el intoxicante que te hace completamente inconsciente. Actúas, pero tu acto viene del inconsciente, no de la conciencia. Y cuando un acto viene del inconsciente, la puerta del infierno se abre. Hagas lo que hagas, si no eres consciente de lo que estás haciendo, la puerta del infierno se abre.

El silencio es la puerta del cielo. La paz interior es la puerta del cielo. La no-violencia es la puerta del cielo. El amor y la compasión son las puertas del cielo.

sábado, enero 24, 2015

Fluir con la vida







"No es necesario empujar la vida. Sólo fluir con ella y entregarse completamente a las tareas del momento presente." Nisargadatta

La vida es simple, la mente con sus condicionamientos y “modelos” la complica, de ahí la importancia de aprender a observar, aprender a entrenar la atención plena, momento a momento para darnos cuenta de los mecanismos del ego, y poder funcionar desde más allá de él, desde el centro, desde donde todo está surgiendo, fluyendo con lo que es.

Una de las lecciones más importantes de la vida es la Aceptación de “lo que es”, el resistirnos a una situación que nos parece dolorosa, que no es como nosotros esperamos, que rompe con nuestras expectativas de lo que pensamos que debería ser, nos genera un sufrimiento añadido, que es psicológico, que tiene que ver con la interpretación que le damos a lo que está aconteciendo, y que está teñido por la carga del pasado; por ello, el saber que se trata de mecanismos egoístas, mentales y aceptar que todo está perfectamente diseñado a otro nivel, que la mente concreta, muchas veces no puede entender, el saber que todo está bien como está, porque es justo lo que necesitamos para evolucionar, nos instala en esa paz profunda y nos permite fluir con la vida momento a momento, comprendiendo, sin juzgar; como en la meditación formal, podemos llevar este estado a cada actividad, a cada momento, es una actitud de vida.

Hay la expresión china wu-wei , que es el corazón del Taoismo y un concepto utilizado por varias Tradiciones de Sabiduría, que se traduce como “hacer sin hacer”: la acción correcta sigue el curso de la totalidad ordenada, el Tao, y por ello encaja sin forcejear con la realidad; esta actitud no tiene que ver con la dejadez, por el contrario, requiere estar muy alerta para darse cuenta cuándo estamos peleando, para torcer la naturaleza de las cosas.

Es ser flexible como el junco: adaptarse a los cambios y fluir con las situaciones. O como el agua, que se amolda a la superficie por la que la va circulando, contorneando piedras, sorteando obstáculos, amoldándose al terreno y sin ofrecer resistencia.

Si vamos contra la corriente, si nos resistimos, si no aceptamos las cosas como son, generamos más dolor y gastamos mucha energía.
Todo esto implica soltar el control que la mente busca tener sobre todo, permitiendo que la vida haga a su ritmo, con sus propios tiempos de maduración.​

miércoles, enero 21, 2015

¡Cuando perdonas, ganas tú!


“Aferrarse a la ira es como agarrar un carbón caliente con la intención de tirarlo a otra persona, usted es el único que se quema” Buda

Cuando Matilde,  una mujer afrodescendiente llega a mi consulta, tiene  23 años, sus ojos negros, profundos miran a la nada esperando encontrarlo todo.

El motivo de consulta que presenta es la dificultad para establecer relaciones con sus pares y con una pareja. Tiene incertidumbre en diversas áreas de su vida: académica, familiar, social. Tiene miedo de enfrentarse al mundo.

Inicio el proceso y la llevo al origen de sus traumas y complejos, entonces Matilde relata: “tengo 7 años, estoy con papá en el rio, sacamos oro, estoy meciendo la batea. Papá dice deja eso. Me toma de la mano y empezamos a caminar rio arriba. Ya muy arriba papá me mete en un costal, lo amarra y me tira al rio. Siento terror. Grito con todas mis fuerzas, trato de soltarme… no puedo… el costal no es muy tupido, el rio me sigue arrastrando, sigo bajando con fuerza, tengo terror, sigo bajando, sigo bajando, de pronto me atranco en una piedra grande, con mis manos empiezo a tratar de abrir el costal, después de mucho luchar, me suelto, reviento la cuerda con que mi padre ató el costal y salgo. Me quedo toda la noche debajo de un árbol, tratando de entender lo que no puedo entender.

¿Cuál es la relación que tienes con el perdón? ¿De qué manera tus padres o las personas mayores de tu infancia gestionaban la ira, el resentimiento, una ofensa? La forma como te relacionas con el perdón tiene que ver con la identificación o reacción a estos modelos de comportamiento.

La prueba más difícil que vinimos a sortear en esta vida es la de las relaciones. Así que indiscutiblemente hemos tenido que perdonar y hemos tenido que pedir perdón.

Siento que hay una relación directa entre dar y recibir. Si te resulta fácil perdonar de la misma forma encuentras fácil pedir perdón y a la inversa.

¿Esperas a que te pidan perdón? Es posible que ese día nunca llegue

Cuando no perdonas te enfermas. Existen estudios que evidencian que la rabia que genera el resentimiento y el rencor libera oxitocina, vasopresina y la hormona liberadora de corticotropina que se liberan rápidamente desde el hipotálamo y causan depresión, ansiedad, hipertensión y problemas cardiacos.

El perdón es un bálsamo sanador, que te permite avanzar de forma fluida por la vida. Cuando perdonas, sueltas las cadenas que te mantienen prisionero en la cárcel del resentimiento y el dolor.

Muchas veces, más de las veces no necesitas ir donde esa persona que te hirió para otorgar el perdón, simplemente en tu corazón liberas la ofensa, lo sueltas y cosas extraordinarias suceden.

Perdonar no quiere decir aprobar o estar de acuerdo con el otro, es ir más allá para entender que toda la energía que estamos poniendo en ese resentimiento nos daña a nosotros mismos, sólo a nosotros mismos ¿a quién más?, es posible que el otro vaya tranquilo por la vida sin ni siquiera hacernos en el mundo.

Escuchamos decir “perdono, pero no olvido”, y en esta afirmación se observa un anclaje, la persona está sujeta aún a la experiencia dolorosa. Lo veo en terapia, cuando perdonas de forma real vives el momento de dolor de una manera nueva.

Perdonar no quiere decir renunciar a nuestras emociones, rotundamente NO, es válido sentir ira, impaciencia, furia. Cuando sientas que estas emociones llegan, dales la bienvenida, permítete expresarlas, observarlas y busca darles salida, no las reprimas: escribe, baila, canta, grita, pega, desahógate con alguien.

Matilde en su proceso logra resignificar la experiencia y perdonar a su padre entiende que este la había lanzado al rio porque eran demasiados hijos y Vivian bajo condiciones de extrema carencia. Hoy trabaja en una clínica como enfermera profesional y dice que “camino livianita y estoy reconciliada con la vida”



Así pues, cuando perdonamos, realmente nos estamos dando un regalo de salud, bienestar y bienaventuranza a nosotros, pruébalo.

sábado, enero 17, 2015

Amar o estar enamorado



Conciencia significa que eres completamente consciente de cualquier cosa que esté ocurriendo en ese momento. Tú estás presente.

Si tú estás presente cuando surge la ira, la ira no puede surgir. Solo puede ocurrir cuando estás completamente dormido.

Cuando estás presente, se inicia inmediatamente una transformación en tu ser, porque cuando tú estás presente, consciente, muchas cosas simplemente no son posibles.

Así pues, de hecho solo existe un pecado, que es la inconsciencia.

El significado original de la palabra pecar es faltar.

No significa hacer algo que está mal, significa simplemente faltar, estar ausente.

Faltar significa no estar ahí, hacer algo sin estar presente. Éste es el único pecado.

¿Y la única virtud?

Estar completamente alerta cuando haces algo.

Lo que Gurdjieff llama recordarse uno mismo, lo que Buda llama estar correctamente atento, lo que Krishnamurti llama conciencia.

Eso es lo único que hace falta, y nada más.

No necesitas cambiar nada, y aunque intentaras cambiar algo no podrías. Ya has intentado cambiar muchas cosas en ti.

¿Lo has conseguido? ¿Cuántas veces has decidido no volver a enfurecerte? ¿Qué ocurrió con tus propósitos?

Cuando llega el momento, vuelves a caer en la misma trampa; te pones furioso, y cuando la furia ha pasado, te arrepientes. Se ha convertido en un círculo vicioso: incurres en la ira, te arrepientes y quedas listo para volver a incurrir.

Recuerda que aunque te arrepientas, no estás ahí (no estás presente): ese arrepentimiento también forma parte del pecado (inconsciencia). Por eso no ocurre nada. Sigues intentándolo una y otra vez, y tomas muchas decisiones y te haces muchos propósitos, pero no ocurre nada, sigues igual.

No es que no lo hayas intentado, no es que no te hayas esforzado, lo has intentado una y otra vez. Y fracasas porque no es cuestión de esfuerzo. Esforzarte más no te servirá de nada. Es cuestión de estar alerta (de estar presente), no de esfuerzo.

Si estás alerta, muchas cosas simplemente desaparecen; no necesitas deshacerte de ellas.

En estado consciente, ciertas cosas no son posibles.

Si estás consciente no puedes enamorarte; por lo tanto, caer enamorado es inconsciencia.

Puedes amar, pero no enamorarte, porque amar no es como una caída, es como una ascensión.

Por eso a la gente que está enamorada se le nota en los ojos; es como si estuvieran más dormidos que los demás, intoxicados, soñando. Se les nota en los ojos porque sus ojos tienen una ensoñación.

Las personas que ascienden en el amor son totalmente diferentes. Se nota que ya no están soñando, que están afrontando la realidad y eso las hace crecer.

Al enamorarte sigues siendo inmaduro; al ascender en el amor, maduras y el amor deja de ser una relación, se convierte en un estado de tu ser. Entonces ya no se puede decir que ames a este y no ames a aquél; simplemente, amas.

Es algo que compartes con cualquiera que se acerque a ti. Ocurra lo que ocurra, tú das tu amor.

Es un estado del ser. No es que estés enamorado, es que eres amor. Esto es ascender, no caer.

El amor es hermoso cuando asciendes por él; y se convierte en algo sucio y feo cuando desciendes por él. Resulta venenoso, se convierte en un cautiverio. Has quedado atrapado, tu libertad ha sido aplastada; te han cortado las alas, ya no eres libre.

Al caer enamorado te conviertes en una posesión; tú posees y permites que alguien te posea a ti. Te conviertes en un objeto, y tratas de convertir en un objeto a la persona de la que te has enamorado.
El enamoramiento es destructivo el uno para el otro; en cambio, amar (como estado del ser) es libertad.

Osho

LOS IGUALES SE ATRAEN – Osho


Esta es mi percepción, Si eres infeliz, encontrarás a alguien que es infeliz.

La gente infeliz se siente atraída por la gente infeliz. Y está bien, es natural. Está bien que la gente infeliz no se sienta atraída por la gente feliz; de lo contrario, destruiría su felicidad. Está perfectamente bien. Sólo la gente feliz se siente atraída por la gente feliz.

Sólo una persona amorosa – alguien que ya es amoroso – es capaz de encontrar la pareja adecuada.

Los iguales se atraen. Las personas inteligentes se sienten atraídas entre sí; las personas menos inteligentes se atraen mutuamente. Te conectas con personas de tu mismo nivel. Así que lo primero que hay que recordar es: una relación que se ha originado en la infelicidad se volverá amarga. Primero sé feliz, alegre, celebra y sólo entonces encontrarás otra alma que esté celebrando y habrá un encuentro de dos almas bailando juntas y una danza maravillosa surgirá de ahí.

No pidas una relación debido a tu soledad, no.

De ser así, te estarás moviendo en la dirección equivocada. Entonces estarás utilizando a la otra persona y estarás siendo utilizado por ella . ¡Y a nadie le gusta ser utilizado!. Cada individuo es un fin en sí mismo. El utilizar a alguien es inmoral. Primero aprende a estar solo. La meditación es una forma de estar solo.

Si eres capaz de ser feliz cuando estás solo, habrás encontrado el secreto de la felicidad. Entonces serás capaz de ser feliz en pareja. Si eres feliz, entonces tendrás algo que dar, que compartir. Porque cuando das, también recibes; no al contrario. Entonces surge la necesidad de amar a alguien.

Normalmente tienes la necesidad de ser amado por alguien. Es una necesidad equivocada también. Es una necesidad infantil; denota tu inmadurez. Es la actitud de un niño.

Nace un niño. Naturalmente, el niño no puede amar a su madre; no sabe qué es el amor y no sabe quién es su madre ni quién es su padre. Está absolutamente indefenso. Su ser no está todavía integrado; no está formado, no es uno todavía. Es sólo un potencial. La madre tiene que amarlo, el padre tiene que amarlo, toda la familia ha de volcar su amor en él. Ahora él aprende algo: que todos deben amarlo. Él nunca aprende que debe amar. Ahora el niño crecerá, y si permanece estancado en esta actitud de que todos deben amarle, sufrirá por el resto de su vida. Su cuerpo habrá crecido, pero su mente permanecerá inmadura.

Una persona madura es aquella que descubre su otra necesidad: la necesidad de amar a alguien. La necesidad de ser amado es infantil, inmadura. La necesidad de amar es madura. Y cuando estás listo para amar a alguien, sólo entonces, puede surgir una relación bella.

¿Es posible que dos personas en una relación amorosa se dañen mutuamente?» Si, de hecho es lo que está ocurriendo en todo el planeta. El «ser bueno» es muy difícil. Ni siquiera eres capaz de ser bueno contigo mismo. ¿Cómo vas entonces a ser bueno con alguien más? ¡Ni siquiera eres capaz de amarte a ti mismo! ¿Cómo vas a amar a otro? Primero aprende a amarte, aprende a ser bueno contigo mismo.

Tus «santos religiosos» te han enseñado a no amarte, a no ser bueno contigo mismo. ¡Sé duro contigo! Te han enseñado a ser blando con los demás y estricto contigo mismo. Esto es absurdo. Yo te enseño que lo primero y más importante es ser amoroso contigo mismo. No seas duro, sé blando. Cuida de ti mismo. Aprende a perdonarte — una y otra y otra vez — siete veces, setenta y siete veces, setecientas setenta y siete veces. Aprende a perdonarte. No seas duro; no te enfrentes contigo mismo. Y así florecerás.

En ese florecimiento atraerás a otra flor. Es natural. Las piedras atraen a las piedras; las flores atraen a las flores. Entonces se crea una relación bella, con gracia. Si puedes entablar una relación así, tu relación crecerá, se convertirá en una oración; tu amor se convertirá en éxtasis y a través del amor conocerás lo divino.

jueves, enero 15, 2015

PLAN DE ACCIÓN PARA TU 2015 - II






Un espacio  para pensar en ti. Los colectivos forman un egregor, una fuerza que convoca, que genera sinergia, sino piensa en los aficionados de un equipo de fútbol en torno al estadio todos reunidos volcados con la mente el cuerpo y el espíritu y con un propósito, cohesionar las fuerzas para que su equipo gane. Ese es nuestro propósito juntar nuestros sueños para convocar la fuerza del colectivo, para la visualización, para la materialización de tus proyectos. 

Una capacitación de medio día por solo: $90.000, que realmente tiene un costo de $290.000. Ahora bien si  compartes  en tus redes sociales este link tienes un descuento del 50%. Envía a mi email dicho compartir: Lmhoyosd@gmail.com

Con mi acompañamiento y el de tus compañeros construirás tu plan de acción para los próximos 12 meses.

¿Qué vamos a hacer?

Balance 2014
Prospectando el 2015
Creando un foco de auto-motivación.
Visualizando mis áreas de interés:
Planeación anual
Apagando el fuego
Asumiendo las tareas pendientes
Convocando la Innovación 

Tener un plan de acción tiene que ver con no ir a la deriva, tiene que ver con tener certeza a dónde llegar.

Cuando tomas el control para pensar, diseñar y repensar dónde estás, hacia donde te diriges y donde te gustaría estar te empoderas. Quien no sabe a dónde ir se pierde.

¿Dónde quieres estar en los próximos cinco años?, ¿Estás satisfecho con tus logros de hoy? Las decisiones y los pasos que des hoy construyen tu futuro.

Ir por la vida sin rumbo claro, afectara tus resultados en todas las áreas de tu vida: personal, familiar, laboral.

Al construir tu proyecto personal te conectas con tu verdadero valor. En el “taller” plan de acción para los próximos doce meses de tu vida, será un encuentro divertido y de conexión con tu fuente de creatividad, movilizada por el Egregor que formaremos juntos. 
¡Bienvenidos!

PLAN DE ACCIÓN PARA TU 2015 - I



Esperé el año nuevo en compañía de mi familia. Mis sobrinos Pablo y Santiago llegaron con Rubén, “el año viejo”, parecía un abogado listo para entrar al litigio, gafas doradas, chaqueta formal, camisa, Blanca y zapatos lustrosos, fue el gran invitado de la fiesta, todos queríamos abrazarlo, tocarlo bailar con Rubén. Acompañó en el karaoke a varios de los cantantes y fungió de mimo manejado por las hábiles manos de mi sobrino Juan Felipe, todos en la reunión tuvimos que ver con Rubén, en la foto mis padres con los sobrinos y Rubén, un poco ebrio por la paliza del contendor que se asoma certeramente el 2015.

Muy temprano hice mi ritual de cierre de año dando gracias por los dones y regalos recibidos, los pequeños y los más grandes, incluso por los obstáculos, de ellos aprendí tanto. Y en torno al fuego purificador convoqué la fuerza de los propósitos y metas para este año en el plano personal y profesional.

Soy muy disciplinada así que sigo firme con aquellos hábitos que han rendido frutos en mi vida y en la de los míos, la alimentación sana y consciente, el ejercicio físico, la meditación, el yoga… incluí en mi lista de propósitos y visualicé en mi mente aquellos aspectos que quiero mejorar, he vuelto al foco de agradecer cada pequeño milagro en mi vida, no te imaginas las maravillas que suceden, es como si sacaras regalos de una alacena proveedora, pequeñas cosas, pequeños regalos que te hacen sentir y ver la vida con una paleta de colores diferente. La visualización es el camino seguro para alcanzar tus metas y para mantenerte enfocado en tu propósito. Las listas también te ayudan a este propósito.

¿Ya diseñaste el plan para tu 2015? ¿Tienes claro cuáles son los aspectos de tu vida en los que te vas a enfocar y los pequeños pasos que vas a dar para ganar mayor contento interior? Sí, pequeños actos hacen la diferencia,

Piensa por un momento… ¿Cuáles son tus talentos únicos? ¿Cuáles son los asuntos que tienes por resolver? Una persona que proyecta seguridad y confianza tiene mayores posibilidades en el mundo laboral y social. ¿De qué manera puedes empezar a mejorar esa seguridad? Teniendo un plan de ruta.

¿Hiciste ya la evaluación del año 2014?, ¿sabes cuáles fueron los elementos que te llevaron al logro, cuáles los que no te permitieron avanzar? ¿Ya hiciste la prospectación del año 2015? ¿Qué es lo que te guiará?, ¿Cuál va a ser tu brújula? ¿Qué cambios deseas implementar para mejorar en tu vida familiar, de pareja, en tu trabajo, tu negocio, tus estudios, la relación con las personas cercanas?, ¿Cuál es el foco que te mueve?, Inicia el año haciéndote preguntas, ¿Qué quieres?, ¿Qué es lo que te apasiona en la vida? ¿Dónde podría proyectar de una mejor manera mis talentos únicos? ¿Qué estoy haciendo para tener una vida más saludable? ¿Cómo puedo mejorar mis relaciones afectivas?... ¿Cómo suelto el miedo para iniciar ese proyecto que quiero?

Tener claridad sobre lo que se quiere, vaciarlo al papel es tener una brújula que te indicará la coherencia de cada movimiento.

Estoy feliz de trabajar contigo para apoyarte a diseñar tus próximos doce meses y apoyarte en el camino hacia el logro de tus metas y sueños.

Me encanta crear espacios donde privilegio más el hacer que el de impartir conceptos. Quiero que juntos diseñemos el plan de ruta para el 2015. Para leer más haz:Click

martes, enero 13, 2015

Suelta las creencias limitantes te impiden crecer




Por Luz Marina Hoyos Duque


Un gran número de personas piensan que están pensando cuando no hacen más que reordenar sus prejuicios. William James.

Pensamos que nuestra infelicidad se encuentra en el afuera, cuando en realidad está adentro, en nuestro psiquismo. Tenemos miedo de enfrentar la realidad, y buscamos la culpa en lo externo.

Nuestro mundo gira en torno a creencias. Todo lo que pasa por nuestros diversos sentidos, personas, cosas, experiencias, está tamizado por las creencias y éstas determinan la forma como pensamos y sentimos.

Percibimos el mundo a través de polaridades, positivo, negativo, ilimitado, limitado. Las creencias ilimitadas unen, integran, cohesionan, nos generan paz, en tanto que las limitantes convocan el miedo, intimidan, coartan nuestro potencial.

En el afuera nada tiene significado, todo es neutro, es a partir de nuestra percepción y el filtro de nuestras creencias que damos significado a ese suceso. Somos pues los que creamos nuestra realidad.

Si nuestras creencias nos traen infelicidad, miedo, no logro, parálisis en el afrontamiento de metas y sueños, es hora de cambiarlas. Cambiar las creencias nos lleva a pensar y a sentir de una manera diferente, entonces tu realidad será nueva, diferente.

Las creencias limitantes buscan la forma de perpetuarse. Una creencia limitante de no puedo, no soy capaz, no tengo el dinero, es muy difícil, estoy muy viejo, te genera disgusto, te hace sentir mal, con miedo o tristeza. Si pones en tela de juicio esa creencia te darás cuenta de qué sí eres capaz, que sí lo puedes hacer.

Primero que todo revisa todas las creencias que tienes en torno a ti y empieza a revisar con una perspectiva nueva los temas, quizá tuviste un revés, quizá algo no salió como lo esperabas, entonces evalúa, qué aprendiste, levántate y sigue el camino, el siguiente reto y si vuelves a caer levántate de nuevo.

Esas creencias limitantes muchas veces se convierten en justificaciones para no actuar. Piensa y te darás cuenta que realmente son un escudo protector. Mientras que las creencias ilimitadas te dan libertad. Si sientes que estás inmovilizado, paralizado, que no estás proyectando todo tu potencial es hora de iniciar el cambio de creencias.

Revisa cuál es el origen de esas creencias, regularmente las tomamos de mamá, papá, los abuelos, los profesores. Descubrir cuál el origen de una creencia limitante es el primer paso para transformarla, si estás dispuesto a revaluarla te darás cuenta que todo el entramado que viene aparejado a ellas se disuelve y todo entra en una nueva perspectiva.



lunes, enero 12, 2015

¿Te dejas robar?



Te ha pasado que mientras estas en la ducha, caminando, lavando los platos, haciendo ejercicio, yoga, meditando te surge una idea que consideras brillante?, empiezas con una cascada de pensamientos, de excitación, lo visualizas de tal manera que lo ves materializado, te llenas de contento interior, tu cuerpo grita ¡bingo!

No te puedes quedar con esto. Tienes que compartirlo, buscas a tu pareja, a tu mejor amiga, amigo, a tu madre, a un hermano, a un colega, le cuentas tu idea, lleno de entusiasmo, te sientes imbatible, capaz, seguro, poderoso.

La otra persona no te deja concluir con tu idea, te interrumpe, ¿acaso no has pensado en... y si... ya otros lo han intentado... recuerda lo que le pasó a... tiene mil argumentos para bajarte de la nube tan rápido como tu próximo parpadeo. Te apagas, te quedas congelado.

Te entra la duda, la indecisión. ¿Será que tiene la razón? ¿Y qué tal que fracase? y ¿Que tal que todo salga tal como este fulano me dice? Entonces lo desechas, lo olvidas y permites que te roben tu sueño.
A qué te ha pasado. ¿Vas a seguir permitiéndolo?






domingo, enero 11, 2015

Quien Te Enfada, Te Domina



Un día un visitante fue a ver a Buda, y empezó a propinarle insultos. A Buda parecían dejarle impasible los insultos que le lanzaba aquel visitante. Cuando, más tarde, sus discípulos quisieron saber cuál era el secreto de su imperturbabilidad, él dijo: “Imaginad lo que ocurriría si alguien os ofreciera algo y no lo tomarais; o si alguien os enviara una carta y os negarais a abrirla: su contenido no os afectaría en lo más mínimo, ¿no es así? Pues haced lo mismo cuando os injurien, y no perderéis la calma.”La única clase de auténtica dignidad es la que no sufre menoscabo con la falta de respeto de los demás. Por mucho que escupas a las cataratas del Niágara, no lograrás reducir su grandeza.

jueves, enero 08, 2015

“Convertimos problemas cotidianos en trastornos mentales”






Catedrático emérito de la Universidad de Duke, dirigió la considerada 'biblia' de los psiquiatras

Allen Frances (Nueva York, 1942) dirigió durante años el Manual Diagnóstico y Estadístico (DSM), en el que se definen y describen las diferentes patologías mentales. Este manual, considerado la biblia de los psiquiatras, es revisado periódicamente para adaptarlo a los avances del conocimiento científico. El doctor Frances dirigió el equipo que redactó el DSM IV, a la que siguió una quinta revisión que amplió considerablemente el número de entidades patológicas. En su libro¿Somos todos enfermos mentales? (Ariel, 2014) hace autocrítica y cuestiona que el considerado como principal referente académico de la psiquiatría colabore en la creciente medicalización de la vida.

Pregunta. En el libro entona un mea culpa, pero aún es más duro con el trabajo de sus colegas en el DSM V. ¿Por qué?

Respuesta. Nosotros fuimos muy conservadores y solo introdujimos dos de los 94 nuevos trastornos mentales que se habían sugerido. Al acabar, nos felicitamos, convencidos de que habíamos hecho un buen trabajo. Pero el DSM IV resultó ser un dique demasiado endeble para frenar el empuje agresivo y diabólicamente astuto de las empresas farmacéuticas para introducir nuevas entidades patológicas. No supimos anticiparnos al poder de las farmacéuticas para hacer creer a médicos, padres y pacientes que el trastorno psiquiátrico es algo muy común y de fácil solución. El resultado ha sido una inflación diagnóstica que produce mucho daño, especialmente en psiquiatría infantil. Ahora, la ampliación de síndromes y patologías en el DSM V va a convertir la actual inflación diagnóstica en hiperinflación.

P. ¿Todos vamos a ser considerados enfermos mentales?

R. Algo así. Hace seis años coincidí con amigos y colegas que habían participado en la última revisión y les vi tan entusiasmados que no pude por menos que recurrir a la ironía: habéis ampliado tanto la lista de patologías, les dije, que yo mismo me reconozco en muchos de esos trastornos. Con frecuencia me olvido de las cosas, de modo que seguramente tengo una predemencia; de cuando en cuando como mucho, así que probablemente tengo el síndrome del comedor compulsivo, y puesto que al morir mi mujer, la tristeza me duró más de una semana y aún me duele, debo haber caído en una depresión. Es absurdo. Hemos creado un sistema diagnóstico que convierte problemas cotidianos y normales de la vida en trastornos mentales.

P. Con la colaboración de la industria farmacéutica...

No supimos anticiparnos al poder de las farmacéuticas para crear nuevas enfermedades

R. Por supuesto. Gracias a que se les permitió hacer publicidad de sus productos, las farmacéuticas están engañando al público haciendo creer que los problemas se resuelven con píldoras. Pero no es así. Los fármacos son necesarios y muy útiles en trastornos mentales severos y persistentes, que provocan una gran discapacidad. Pero no ayudan en los problemas cotidianos, más bien al contrario: el exceso de medicación causa más daños que beneficios. No existe el tratamiento mágico contra el malestar.

P. ¿Qué propone para frenar esta tendencia?

R. Controlar mejor a la industria y educar de nuevo a los médicos y a la sociedad, que acepta de forma muy acrítica las facilidades que se le ofrecen para medicarse, lo que está provocando además la aparición de un mercado clandestino de fármacos psiquiátricos muy peligroso. En mi país, el 30% de los estudiantes universitarios y el 10% de los de secundaria compran fármacos en el mercado ilegal. Hay un tipo de narcóticos que crean mucha adicción y pueden dar lugar a casos de sobredosis y muerte. En estos momentos hay ya más muertes por abuso de medicamentos que por consumo de drogas.

P. En 2009, un estudio realizado en Holanda encontró que el 34% de los niños de entre 5 y 15 años eran tratados de hiperactividad y déficit de atención. ¿Es creíble que uno de cada tres niños sea hiperactivo?

R. Claro que no. La incidencia real está en torno al 2%-3% de la población infantil y sin embargo, en EE UU están diagnosticados como tal el 11% de los niños y en el caso de los adolescentes varones, el 20%, y la mitad son tratados con fármacos. Otro dato sorprendente: entre los niños en tratamiento, hay más de 10.000 que tienen ¡menos de tres años! Eso es algo salvaje, despiadado. Los mejores expertos, aquellos que honestamente han ayudado a definir la patología, están horrorizados. Se ha perdido el control.

P. ¿Y hay tanto síndrome de Asperger como indican las estadísticas sobre tratamientos psiquiátricos?

R. Ese fue uno de los dos nuevos trastornos que incorporamos en elDSM IV y al poco tiempo el diagnóstico de autismo se triplicó. Lo mismo ocurrió con la hiperactividad. Nosotros calculamos que con los nuevos criterios, los diagnósticos aumentarían en un 15%, pero se produjo un cambio brusco a partir de 1997, cuando las farmacéuticas lanzaron al mercado fármacos nuevos y muy caros y además pudieron hacer publicidad. El diagnóstico se multiplicó por 40.

P. La influencia de las farmacéuticas es evidente, pero un psiquiatra difícilmente prescribirá psicoestimulantes a un niño sin unos padres angustiados que corren a su consulta porque el profesor les ha dicho que el niño no progresa adecuadamente, y temen que pierda oportunidades de competir en la vida. ¿Hasta qué punto influyen estos factores culturales?

Los seres humanos hemos sobrevivido millones de años gracias a la capacidad de afrontar la adversidad

R. Sobre esto he de decir tres cosas. Primero, no hay evidencia a largo plazo de que la medicación contribuya a mejorar los resultados escolares. A corto plazo, puede calmar al niño, incluso ayudar a que se centre mejor en sus tareas. Pero a largo plazo no ha demostrado esos beneficios. Segundo: estamos haciendo un experimento a gran escala con estos niños, porque no sabemos qué efectos adversos pueden tener con el tiempo esos fármacos. Igual que no se nos ocurre recetar testosterona a un niño para que rinda más en el fútbol, tampoco tiene sentido tratar de mejorar el rendimiento escolar con fármacos. Tercero: tenemos que aceptar que hay diferencias entre los niños y que no todos caben en un molde de normalidad que cada vez hacemos más estrecho. Es muy importante que los padres protejan a sus hijos, pero del exceso de medicación.

P. ¿En la medicalización de la vida, no influye también la cultura hedonista que busca el bienestar a cualquier precio?

R. Los seres humanos somos criaturas muy resilientes. Hemos sobrevivido millones de años gracias a esta capacidad para afrontar la adversidad y sobreponernos a ella. Ahora mismo, en Irak o en Siria, la vida puede ser un infierno. Y sin embargo, la gente lucha por sobrevivir. Si vivimos inmersos en una cultura que echa mano de las pastillas ante cualquier problema, se reducirá nuestra capacidad de afrontar el estrés y también la seguridad en nosotros mismos. Si este comportamiento se generaliza, la sociedad entera se debilitará frente a la adversidad. Además, cuando tratamos un proceso banal como si fuera una enfermedad, disminuimos la dignidad de quienes verdaderamente la sufren.

P. Y ser etiquetado como alguien que sufre un trastorno mental, ¿no tiene también consecuencias?

R. Muchas, y de hecho cada semana recibo correos de padres cuyos hijos han sido diagnosticados de un trastorno mental y están desesperados por el perjuicio que les causa la etiqueta. Es muy fácil hacer un diagnóstico erróneo, pero muy difícil revertir los daños que ello conlleva. Tanto en lo social como por los efectos adversos que puede tener el tratamiento. Afortunadamente, está creciendo una corriente crítica con estas prácticas. El próximo paso es concienciar a la gente de que demasiada medicina es mala para la salud.

P. No va a ser fácil…

R. Cierto, pero el cambio cultural es posible. Tenemos un magnífico ejemplo: hace 25 años, en EE UU el 65% de la población fumaba. Ahora, lo hace menos del 20%. Es uno de los mayores avances en salud de la historia reciente, y se ha conseguido por un cambio cultural. Las tabacaleras gastaban enormes sumas de dinero en desinformar. Lo mismo que ocurre ahora con ciertos medicamentos psiquiátricos. Costó mucho hacer prosperar la evidencia científica sobre el tabaco, pero cuando se consiguió, el cambio fue muy rápido.

P. En los últimos años las autoridades sanitarias han tomado medidas para reducir la presión de los laboratorios sobre los médicos. Pero ahora se han dado cuenta de que pueden influir sobre el médico generando demanda en el paciente.

R. Hay estudios que demuestran que cuando un paciente pide un medicamento, hay 20 veces más posibilidades de que se lo prescriban que si se deja simplemente a decisión del médico. En Australia, algunos laboratorios requerían para el puesto de visitador médico a personas muy agraciadas, porque habían comprobado que los guapos entraban con más facilidad en las consultas. Hasta ese punto hemos llegado. Ahora hemos de trabajar para lograr un cambio de actitud en la gente.

P. ¿En qué sentido?

R. Que en vez de ir al médico en busca de la píldora mágica para cualquier cosa, tengamos una actitud más precavida. Que lo normal sea que el paciente interrogue al médico cada vez que le receta algo. Preguntar por qué se lo prescribe, qué beneficios aporta, qué efectos adversos tendrá, si hay otras alternativas. Si el paciente muestra una actitud resistente, es más probable que los fármacos que le receten estén justificados.

P. Y también tendrán que cambiar hábitos.
R. Sí, y déjeme decirle un problema que he observado. ¡Tienen que cambiar los hábitos de sueño! Sufren ustedes una falta grave de sueño y eso provoca ansiedad e irritabilidad. Cenar a las 10 de la noche e ir a dormir a las 12 o la una tenía sentido cuando hacían la siesta. El cerebro elimina toxinas por la noche. La gente que duerme poco tiene problemas, tanto físicos como psíquicos.

"Maestros de la Vida".




Observe cualquier planta o animal y permita que le enseñe la aceptación de lo que es, la entrega al Ahora. Deje que le enseñe Ser. Deje que le enseñe integridad, lo que significa ser uno, ser usted mismo, ser real. Deje que le enseñe a vivir y a morir y no

cómo convertir la vida y la muerte en un problema.

He vivido con varios maestros Zen, todos gatos. Incluso los patos me han enseñado importantes lecciones espirituales. Sólo mirarlos es una meditación. Cómo flotan tranquilamente, a gusto consigo mismos, totalmente presentes en el Ahora, dignos y

perfectos como sólo una criatura sin mente puede estar. Ocasionalmente, sin embargo, dos patos se enzarzarán en una pelea, a veces sin razón aparente, o porque uno se ha metido en el espacio privado de otro. La pelea generalmente dura sólo unos segundos, y después los patos se separan, nadan en diferente dirección y aletean vigorosamente unas cuantas veces. Continúan entonces nadando tranquilamente como si la pelea nunca hubiera ocurrido. Cuando observé esto por primera vez, noté de repente que al mover las alas estaban liberando el exceso de energía, evitando así quedar atrapados en su cuerpo y caer en la negatividad. Esto es sabiduría natural y es fácil para ellos porque no tienen una mente que mantenga vivo el pasado

innecesariamente y que construya una identidad en torno a él.

Eckhart tolle

El Poder de una Curandera


"El Poder de una Curandera no se deriva de alguna habilidad especial, sino de mantener el valor y la conciencia para encarnar y expresar el Poder Curativo Universal que todo ser humano posee de forma natural."


lunes, enero 05, 2015

¿EDUCAMOS O CONDICIONAMOS?



Una vez el pequeño niño fue a la escuela. Era muy pequeñito y la escuela muy grande. Pero cuando el pequeño niño descubrió que podía ir a su clase con sólo entrar por la puerta del frente, se sintió feliz.

Una mañana, estando el pequeño niño en la escuela, su maestra dijo:

Hoy vamos a hacer un dibujo.
Qué bueno- pensó el niño, a él le gustaba mucho dibujar, él podía hacer muchas cosas: leones y tigres, gallinas y vacas, trenes y botes.

Sacó su caja de colores y comenzó a dibujar.

Pero la maestra dijo: – Esperen, no es hora de empezar, y ella esperó a que todos estuvieran preparados.

Ahora, dijo la maestra, vamos a dibujar flores.
¡Qué bueno! – pensó el niño, – me gusta mucho dibujar flores, y empezó a dibujar preciosas flores con sus colores.

Pero la maestra dijo:

Esperen, yo les enseñaré cómo, y dibujó una flor roja con un tallo verde. El pequeño miró la flor de la maestra y después miró la suya, a él le gustaba más su flor que la de la maestra, pero no dijo nada y comenzó a dibujar una flor roja con un tallo verde igual a la de su maestra.
Otro día cuando el pequeño niño entraba a su clase, la maestra dijo:

Hoy vamos a hacer algo con barro.
¡Qué bueno! pensó el niño, me gusta mucho el barro. Él podía hacer muchas cosas con el barro: serpientes y elefantes, ratones y muñecos, camiones y carros y comenzó a estirar su bola de barro.

Pero la maestra dijo:

Esperen, no es hora de comenzar y luego esperó a que todos estuvieran preparados.
Ahora, dijo la maestra, vamos a dibujar un plato.

¡Qué bueno! pensó el niño. A mí me gusta mucho hacer platos y comenzó a construir platos de distintas formas y tamaños.

Pero la maestra dijo:

-Esperen, yo les enseñaré cómo y ella les enseñó a todos cómo hacer un profundo plato.

-Aquí tienen, dijo la maestra, ahora pueden comenzar. El pequeño niño miró el plato de la maestra y después miró el suyo. A él le gustaba más su plato, pero no dijo nada y comenzó a hacer uno igual al de su maestra.

Y muy pronto el pequeño niño aprendió a esperar y mirar, a hacer cosas iguales a las de su maestra y dejó de hacer cosas que surgían de sus propias ideas.

Ocurrió que un día, su familia, se mudó a otra casa y el pequeño comenzó a ir a otra escuela. En su primer día de clase, la maestra dijo:

Hoy vamos a hacer un dibujo.
Qué bueno pensó el pequeño niño y esperó que la maestra le dijera qué hacer.

Pero la maestra no dijo nada, sólo caminaba dentro del salón. Cuando llegó hasta el pequeño niño ella dijo:

¿No quieres empezar tu dibujo?
Sí, dijo el pequeño ¿qué vamos a hacer?

No sé hasta que tú no lo hagas, dijo la maestra.

¿Y cómo lo hago? – preguntó.

Como tú quieras contestó.

¿Y de cualquier color?

De cualquier color dijo la maestra. Si todos hacemos el mismo dibujo y usamos los mismos colores, ¿cómo voy a saber cuál es cuál y quién lo hizo?

-Yo no sé- dijo el pequeño niño.

MI RETO ES EVOLUCIONAR ¿CÓMO PUEDO HACERLO?



Estamos en época de propósitos, de planeación, de prospectar nuestra vida, de realizar cambios, de movernos hacia el siguiente nivel. Muchas veces ello implica dejar cosas de lado e implementar comportamientos saludables.

Tal vez en tu carta de propósitos, en tu agenda, en tu mente bailan una lista de metas por lograr, y cada que empieza un nuevo año piensas “ahora sí” esta es la oportunidad de afrontar este reto”.

Quizá en tu lista aparezcan proyectos tales como: beber mayor cantidad de agua, preferir las frutas y las verduras sobre la comida chatarra, iniciar una rutina de ejercicios, bajarle al consumo de grasa, disminuir el consumo de sal, ajustar el ritmo circadiano e irte a dormir antes de la media noche, bajarle al exceso de bebidas excitantes: café, té, colas, dejar de una vez por todas el cigarro, el alcohol, los medicamentos que te han generado adicción, compartir más con tus hijos, leer esos libros que tienes arrumados en la biblioteca, hacer ese viaje con tu pareja.. . ¿Cuáles más?

Estamos acostumbrados a la velocidad, a todo al instante, al momento y por eso los buenos propósitos de los primeros días del año se van al diablo. Para adquirir un nuevo comportamiento e introducir hábitos saludables en tu vida es importante volver al principio step, by step, paso a paso. Empieza con tu propósito, comprométete con él y síguele la pista.

Un buen truco es tener en la habitación un elemento de recordación, dos elementos interesantes pueden ser un calendario y una fotografía de la meta proyectada, imprescindible que sean impresos, no en tu Tablet, computador o celular. Esas dos imágenes serán lo primero que veas al momento de despertar y la última al irte a la cama, son los mejores momentos del inconsciente, de tu sabiduría interior. En el calendario vas a tachar con un color vibrante: rojo, fucsia encendido cada día realices la actividad.

Cuidado con poner la barda muy alta, recuerda como cuando eras bebé un paso a la vez. Si un día fallas, al siguiente con los puntos de chequeo que constituyen tu calendario y la imagen proyectada de tu meta serán el aguijón para el siguiente día.

Pequeños pasos, pequeños logros te guiarán a establecer esa meta que en la soledad de tu mente muchas veces has acariciado.

domingo, enero 04, 2015

MI DIVÁN EN LA WEB



En la foto mi paciente Kelly Silvera, más abajo su testimonio de terapia.
En un principio me negaba a dar ese paso, pero ante la insistencia de los pacientes que se encontraban en lugares geográficos distantes accedí. Entendí que todo ha cambiado de forma vertiginosa. Que antes enviar una carta al otro lado del atlántico tomaba meses, y que ahora con un sólo click el mensaje está en las manos del destinatario. Esa telaraña asombrosa que es la web ha generado posibilidades infinitas a prácticamente todos los seres del planeta. Abre puertas de universidades, imparte conocimiento y saca profesionales, haciendo el saque a la presencialidad en las aulas. Se dictan conferencias, se hacen negocios y se realizan transacciones multimillonarias

La tecnología ha establecido puentes de comunicación y de relación a tal punto que esa convergencia ha permitido a algunos encontrar el amor de su vida. 

Esta posibilidad se ha hecho extensiva a la psicoterapia e incluso al psicoanálisis para aquellas personas que en otra ciudad o país desean tener una consulta con ese profesional que prefieren.

Prejuiciada por las técnicas que utilizo, me dudé en forma reiterativa a subir mi diván a la web, no obstante, cuando una de mis pacientes quien había concluido un proceso terapéutico conmigo bastante exitoso, gracias a su disciplina, constancia y coraje para la auto'observación me rogó que atendiera a Michael, su hermano menor, quien vivía en Toronto, trastabillé. Mi objeción mayor era que el proceso es difícil con un paciente kinestésico, pues todos los canales perceptuales en una sesión vía Skype están a la orden del día, menos los que contempla la kinestesia: tacto, gusto, olfato. El rostro jubiloso y suplicante de mi paciente me hizo acceder, pensé, nada se pierde con intentarlo. 

A partir de la experiencia con Michel que fue muy grata, pues Michael pudo trabajar varios asuntos pendientes con su padre y su madre, tomé la decisión de subir mi diván a la web. A partir de allí todo volvió a cero. Por supuesto tengo otro diván en tierra para aquellos que viven en la ciudad o aquellos que viviendo en otras latitudes prefieren la terapia presencial. 

Se pueden lograr resultados tan sorprendentes en una sesión presencial como en una sesión vía Skype. Miren lo que percibe mi paciente Kelly Silvera de su proceso: 

Hola Kelly ,hace cinco años que vivo en Holanda. Para mi era todo nuevo y retos que tenia que cumplir. Un tiempo me sentí muy sola, insegura de mi misma, pensaba que no podía hablar el holandés y que la gente se burlaba de mi acento. Pero este tiempo de soledad me ayudó a encontrarme a mí misma y a mis miedos, por ello contacte con la doctora Luz y me animé por la terapia.

He sentidos cambios muy profundos en mí. Soy más segura de mi misma, si bien antes me bloqueaba al hablar holandés ahora nooo, ahora lo hablo más fluido. Antes sentía mucho nervios para dar mis exámenes de mi carrera y eso me hacía olvidarme todo. Después de la terapia pude dar mis exámenes con más energía y aprobé. Exámenes que yo nunca pensé aprobar pero ¡ahora sí!

Otros miedos que tenía por ejemplo viajar en avión, después de la terapias hice un viaje corto a mi querido país Perú, y el cambio fue sorprendente, estuve realmente tranquila.

Doy gracias por encontrar a esta bellísima persona que es la doctora Luz Marina Hoyos, ¡la terapia me ayudo profundamente!

Cómo cumplir los buenos propósitos de año nuevo






Definir los objetivos de forma concreta y marcarse metas realistas, clave

También es importante aprender a tolerar la frustración, destacan los psicólogos
Uno de los propósitos más frecuentes es empezar a hacer ejercicio.

La lista de propósitos para el año nuevo se hace interminable, más larga si cabe que la del año anterior. La experiencia ha demostrado que lo mejor para cumplir los nuevos retos es que sean lo más realistas y alcanzables posibles. Sin embargo, pese a nuestra buena voluntad, la mayoría suelen quedarse a mitad de camino y algunos sólo en el intento. Si quieres alcanzar tus sueños no vale con cerrar los ojos y desearlos muy fuerte. Además de las ganas, es necesario desarrollar algunos comportamientos y sobre todo, ciertas actitudes. ¿Estás listo para cumplir tu lista de propósitos de 2015?

Lo primero que debemos hacer es delimitar bien nuestro objetivo. Y por supuesto que sea lo más real posible. "El tener las expectativas demasiado altas sólo puede generarnos frustración", asegura a EL MUNDO María Bustamante, psicóloga educativa del centro de psicología Centta de Madrid. Una vez tengamos claro el objetivo, es importante planificar la manera de llevarlo a cabo. Para esto, "es fundamental ser honestos con nosotros mismos, ya que sólo se llevará a cabo aquello de lo que realmente estemos convencidos y tengamos capacidad para hacerlo", indica esta especialista.

Definir los retos de la forma más concreta y acotada posible e incluirlos en nuestra agenda es la clave para Alicia López de Fez, psicóloga y directora del centro de psicología que lleva su nombre en Valencia. Por ejemplo, de nada vale apuntar en la agenda: "Hacer más deporte". Lo ideal y lo recomendable sería anotar: "Ir al gimnasio tres días a la semana (lunes, miércoles y viernes), una hora y 30 minutos al día, incluida la ducha, de 19:00 a 20:30". Parece sencillo y obvio, comenta la experta, pero son muchos los que se quedan en objetivos generales, sin acotar, y estos objetivos están de partida, condenados al fracaso.

Es importante tener en cuenta que los objetivos pueden irmoldeándose a lo largo de los meses, en base a nuestras otras obligaciones y/o necesidades. Por ello, es crucial "tener la mente abierta y estar abiertos a cambiarlos", apunta López de Fez. Esto es, si por ejemplo, en lugar de tres días realmente sólo podemos ir dos al gimnasio, no pasa nada, no estaremos fracasando. Simplemente, estamos adaptando nuestro plan a nuestra agenda o compromisos.

Los propósitos más frecuentes año tras año, según los expertos, son ir al gimnasio, mejorar la alimentación, viajar, estar más tiempo con los nuestros, hacer más caso a los hijos, dejar de fumar o aprender cosas nuevas como por ejemplo algún idioma. En realidad, no se trata sólo de rellenar la agenda y de querer hacer cosas nuevas, sino simplemente de querer ser felices. Pero la felicidad es algo único y subjetivo para cada uno, y hay que tener claro que no es más feliz quien consigue alcanzar sus metas pues "la felicidad se trata de unaelección de actitud ante los acontecimientos que nos toca vivir y no una reacción ante los logros", expone Bustamante.

Algunas variables comunes a la felicidad son bienestar psicológico, la capacidad de sentir gratitud, la sensibilidad, el servicio a los que nos rodean, y por supuesto la honestidad con uno mismo y con lo que nos toca vivir. Por ello, "aceptando lo que tenemos nos permite saber dónde estamos y de ahí podemos plantear dónde queremos dar el siguiente paso", añade.
Clave: tolerar la frustración

"La mayoría, ya de pequeños, deseamos lo que no tenemos o bien tenemos lo que desde ese instante ya no deseamos", escribió el filósofo francés, André Comte-Sponville, en su libro 'La felicidad, desesperadamente'. Y es que una de las cosas que debemos aprender desde pequeños es a tolerar los fracasos. A aceptarlos como propios, como algo normal de la vida. Los expertos en la mente humana lo llaman: tolerancia a la frustración. En otras palabras: "La tolerancia a la frustración es la capacidad que tenemos para responder con autodominio a la diferencia que existe entre la realidad y las expectativas que nos habíamos hecho", explica López de Fez.

Muchas personas tienen baja tolerancia a la frustración y no saben recomponerse al ver sus planes no cumplidos. Las personas a las que les ocurre esto, indica Bustamante, no tienen capacidad para aceptar dificultades, contratiempos, molestias o retrasos en la satisfacción de los deseos, generándoles un gran sufrimiento con sentimientos de ansiedad, tristeza, agitación, resentimiento, humillación y enfado. Suelen además, victimizarse y culpar a agentes externos de lo que les pasa.

Por el contrario, tener y saber tolerar la frustración es una gran cualidad que te permite afrontar la vida con otros 'ojos'. "Protege a la persona del ritmo desenfrenado que nos rodea, ayudándonos a mantener la calma en momentos delicados, permitiendo usar nuestra capacidad creativa para buscar diferentes maneras de solucionar los desafíos de la vida, teniendo la convicción de que hay alternativas a la inmediatez", afirma esta especialista.

Este concepto cobra especial importancia en nuestra sociedad, en nuestra 'propia actualidad' del mundo en que vivimos: la era de la inmediatez (con una simple 'click' tenemos todo un mundo de posibilidades a nuestro alcance) y la era del hedonismo (si algo no nos gusta, lo cambiamos). Incluso en las relaciones más personales, o sentimentales. Walter Riso, Doctor en Psicología y autor de 'Enamorados o esclavizados. Manifiesto de liberación afectiva', afirmaba a este periódico que las personas, en muchas ocasiones, seguimos teniendo en el plano afectivo, una baja tolerancia a la frustración, tenemos miedo a perder. Por ello, superar y a aceptar los fracasos es algo crucial para el devenir de la vida.

Saber diferir las gratificaciones, concluye Bustamante, ha demostrado ser algo crucial, pues enseña que para conseguir ciertos éxitos hay que saber esperar y trabajar por ellos.

www.elmundo.es

viernes, enero 02, 2015

¿Qué está mal en este momento?




Diferentes temas de carácter “espiritual”, como la “Ley de Atracción”, la identificación con el ego, la “separación” y la capacidad de amar incondicionalmente, tienen una relación muy estrecha con el grado de consciencia con el que experimentamos el momento presente.

Eckhart Tolle relaciona la posibilidad de alcanzar la prosperidad en nuestras vidas con la experiencia de vivir plenamente el momento presente:

Pregúntate qué “problema” tienes ahora mismo, no el año próximo, mañana o dentro de cinco minutos. ¿Qué está mal en este momento?

Por ejemplo, mucha gente espera que le llegue la prosperidad, pero ésta no puede llegar en el futuro. Cuando honras, reconoces y aceptas plenamente tu realidad presente (dónde estás, quién eres y lo que estás haciendo ahora mismo), cuando aceptas plenamente aquello de lo que dispones, entonces agradeces lo que tienes, agradeces lo que es, agradeces Ser. La verdadera prosperidad es sentirse agradecido por el momento presente y por la plenitud de la vida ahora mismo. No puede llegar en el futuro. Más adelante, con el tiempo, esa prosperidad se manifestará de diversas formas.

de “Practicando el poder del ahora”

También el amor hacia nosotros mismos es una consecuencia natural de experimentar plenamente el momento presente. Comprendiendo que en este brevísimo instante no hay carencias ni fracasos, como señala Tolle, entonces no hay razones para reclamarnos nada a nosotros mismos, ni para señalarnos errores ni hacernos reproches. De esta manera se nos hace fácil aceptarnos tal como somos, ya no podemos sentirnos defraudados por ser quienes somos o por hacer lo que hacemos. Entonces podemos experimentar de manera espontánea el amor incondicional hacia nosotros mismos. Y amarnos a nosotros mismos es imprescindible para poder amar a los demás.

Además, la experiencia de separación (de Dios, de los demás, de la Naturaleza) es consecuencia de vivir “desconectados” del momento presente. El continuo discurso de nuestros pensamientos (la esencia misma del ego), acapara nuestra atención y nos distrae de la única experiencia real a nuestro alcance: vivir plenamente el momento presente. Dice Eckhart Tolle:


La razón por la cual vivimos en la ilusión de la separación es el pensamiento compulsivo. Es cuando permanecemos atrapados en el torrente incesante de pensamientos compulsivos que el Universo realmente se aparta de nosotros y perdemos la capacidad de sentir la conexión entre todo lo que existe.

de “Una nueva tierra”




Pasos para ser más feliz en 100 días



Pequeñas acciones que en tres meses harán la diferencia para ti. La felicidad está más cerca de lo que imaginas.

Al contrario de lo que todo el mundo piensa, no tienes que hacer grandes cambios para poder notar una mejora en tu calidad vida. Así como tampoco tienes que esperar mucho tiempo para ver los resultados después de implementar nuevos hábitos. Todo lo que tienes que hacer es ir de a poco, paso a paso e intentar incorporar a tu vida pequeños detalles, por un período de 100 días.


1. Ordena

Vive por el mantra “hay un lugar para cada cosa y cada cosa debe tener su lugar”. Durante los próximos 100 días, sigue estas cuatro reglas para mantener tu casa ordenada:
Si lo sacas, lo devuelves a su lugar.
Si lo abres, lo cierras.
Si lo tiras, lo recoges.
Si te lo quitas, lo cuelgas.


2. Arregla las cosas que están dañadas en tu casa

Camina alrededor de tu casa e identifica 100 cosas que no están en su mejor estado y que has estado soportando durante los últimos meses; arregla una cada día. Algunos ejemplos pueden ser:
Un bombillo de luz que se quemó y necesita ser cambiado.
Un botón que le falta a tu camisa favorita.
El hecho que cada vez que abres el mueble de la cocina, todos los envases de plástico se caigan encima.
3. Siéntete agradecido

Sigue el consejo que nos dan los psicólogos y anota todos los días de 5 a 10 cosas por las cuales eres agradecido.


4. Haz cosas que te gusten

Haz una lista de 20 pequeñas cosas que te guste hacer, y asegúrate de que hagas al menos una de estas cosas cada día. Tu lista puede incluir actividades como las siguientes:
Almorzar al aire libre.
Llamar a tu mejor amiga para conversar.
Tomarte el tiempo para sentarte a leer una novela de tu autor favorito durante unos minutos.


5. Registra y conoce tus dilemas mentales

Mantén un registro de tus dilemas mentales, tanto positivos como negativos por diez días. Intenta ser lo más específico posible:
¿Has estado teniendo sentimientos de insuficiencia?
¿Estás constantemente teniendo pensamientos críticos sobre los demás?
¿Cuántos pensamientos positivos tienes durante el día?

Además, toma nota de las emociones que acompañan a estos pensamientos. Para así poder durante los próximos 90 días y empezar a cambiar tus emociones para mejor, modificando tus dilemas mentales actuales.


6. Ríete

Durante los próximos 100 días, ríete mucho al menos una vez al día: consíguete uno de esos calendarios que tiene una broma diferente para cada día del año, o pasa el rato en una página web que cuenta chistes con tus dibujos animados favoritos.

7. Lee

Elige un libro que requiera esfuerzo y concentración y léelo un poco todos los días, para así poder terminarlo en 100 días.

8. Aprende algo nuevo

Intenta aprender al menos una cosa nueva cada día: el nombre de una flor que crece en tu jardín, la capital de un país lejano, o el nombre de una canción de música clásica que está sonando en tu tienda de ropa favorita mientras andas de compras. Si es hora de irte a dormir y no has podido identificar todo lo que has aprendido ese día, entonces saca tu diccionario y aprende una nueva palabra.

9. Deja de quejarte

Hace un par de años, Will Bowen le dio una pulsera morada de goma a cada persona de su congregación para recordarles que deben dejar de quejarse. “El diálogo interno negativo produce pensamientos negativos; los pensamientos negativos producen resultados negativos“, dice Bowen. Durante los próximos meses, cada vez que te encuentres quejándote por algo, detén esos pensamientos.

10. Madruga

Pon tu alarma un minuto antes todos los días, durante los próximos 100 días. Luego, asegúrate de salir de la cama tan pronto como suene la alarma, abre las ventanas para dejar entrar luz a tu pieza, y estira un poco. En 100 días te estarás despertando una hora y cuarenta minutos antes de lo que te normalmente lo hacías.
11. Escribe

Empieza a escribir durante las mañanas. Esta herramienta sugerida por Julia Cameron llamada “Morning Pages”, consiste en escribir todas las mañanas de manera consciente simplemente 3 páginas sobre cosas que tengan que ver con cualquier tema que se te ocurra, lo que sea que se te cruce por la mente y que se vuelva un ritual personal.

12. Sueña

Durante estos 100 días, separa un espacio para alimentar tu mente con pensamientos, palabras e imágenes que se relacionen con lo que quieres llegar a ser, con lo que deseas tener y quieres lograr.

13. Cuida tus gastos diarios

Crea tu propio presupuesto. Haz un seguimiento de cada peso que gastas durante los próximos 100 días, para asegurarte que realmente estás siguiendo tu plan de gastos.

14. Paga en efectivo

Empieza a pagar todo con efectivo y anda guardando los cambios en un frasco. Al final de los 100 días, te darás cuenta de la cantidad de dinero que fuiste capaz de acumular.

15. No gastes de más

No compres nada que no necesites para estos meses. Usa el dinero que ahorres para cualquiera de estas cosas:
Pagar tus deudas, si tienes.
Ponerla en un fondo de ahorros.
Comenzar a separar parte de tu plata para invertir.

16. Anota

Durante los próximos 100 días, lleva a todas partes un cuaderno contigo con el fin de mantener tu mente organizada. Anota todo lo que necesites hacer, para después poder decidir qué hacer y cuando hacerlo. Intenta incluir cosas como las siguientes:
Ideas para escribir.
Fechas de citas.
Tareas pendientes.

17. Organiza tu tiempo

Analiza cómo gastas tu tiempo durante 5 días. Usa esta información para crear tu presupuesto del tiempo:el porcentaje de tu tiempo que quieres dedicar a cada actividad a diario. Esto puede incluir cosas como por ejemplo:
Transporte
Las tareas del hogar
Ocio
Actividades Generadoras de Ingresos
Asegúrate de seguir tu presupuesto de tiempo por los siguientes 95 días.

18. Reordena tus prioridades

Identifica una actividad de baja prioridad que puedes dejar de hacer durante esos días, y dedica ese tiempo a una tarea que consideres más importante. Haz primero las cosas más importante de tu lista de tareas pendientes, antes de hacer cualquier otra cosa.

19. Deja de perder el tiempo

Identifica cinco maneras en las que normalmente pierdes tu tiempo, y limita el tiempo que vas a gastar en estas actividades cada día. Mira estos tres ejemplos:
Mirar no más de media hora la televisión al día.
No gastar más de media hora en las redes sociales, como Facebook, Twitter e Instagram.
No dedicar más de veinte minutos al día a jugar video juegos.
Cada vez que cambies de actividad, pregúntate a ti mismo, “¿Estoy usando mi tiempo de la mejor manera en este momento?”
Empieza a planificar tu día, la noche anterior.

20. Concentra tu energía

Durante los próximos 100 días, deja ser multifacético; haz una cosa a la vez y sin distracciones.

21. Autoevalúate

Durante estos meses, realiza una autoevaluación cada semana y responde lo siguiente:
¿Qué has logrado?
¿Qué te ha salido mal?
¿Qué te ha salido bien?
22. Ordena tu área de trabajo

Pasa unos minutos al final de cada día, organizando tu escritorio, la presentación de tus documentos, y asegúrate de que tu área de trabajo esté limpia y ordenada, de modo que al día siguiente llegues y no tengas que hacerle ninguna modificación a tu escritorio.

23. Escoge bien los eventos sociales a los que asistirás

Haz una lista de todos los compromisos y obligaciones sociales que tienes durante los próximos 100 días. Después, con un lápiz rojo, tacha todo lo que no te va a traer alegría o a encaminarte hacia tus logros y objetivos principales en la vida.

24. Come más sano

Elige un alimento que constantemente te echa a perder los esfuerzos por comer más sano, ya sea el increíble cheesecake que venden en la panadería de la esquina, la pizza de tu restaurante favorito, o las mejores papas fritas de la ciudad, y abstente durante los próximos 100 días.

25. Come mejor

Empieza a comer cinco porciones de vegetales diariamente. Y también come tres porciones de fruta al día. Comprar jugos 100% naturales, en vez de los que vienen con azúcar y conservantes.

26. Bebe agua

Deja de tomar gaseosa. Establece tu reloj para que emita zumbidos cada hora, o configura un recordatorio, para asegurarte que bebes agua de forma regular durante todo el día.

27. Planea tus menús

Haz una lista de 10 comidas saludables, que sean fáciles de preparar para el desayuno. Haz una lista de 20 comidas saludables, que sean fáciles de preparar para el almuerzo o la cena. Crea también una lista de 10 snacks sencillos y saludables. Utiliza estas listas de comidas para los desayunos, almuerzos, cenas y aperitivos para que así puedas planificar con tiempo tus comidas de la semana.

28. Haz ejercicio

Por lo menos veinte minutos de ejercicio diario.

29. Medita

Empieza a convertir en un ritual unos minutos de tu día para meditar, respirar y visualizar las cosas, con el fin de calmar la mente.

30. Aprecia a tu pareja

Busca todos los días algo positivo en tu pareja, y anótalo.

Identifica 3 actitudes que vas a tomar cada día, con el fin de fortalecer tu relación. Éstas pueden incluir cosas como:
Decir “Te amo” y “Que tengas un buen día” a tu pareja cada mañana.
Abrazar a tu pareja tan pronto como lo veas después del trabajo.
Ir a dar un paseo de veinte minutos juntos todos los días después de la cena; tomarse de las manos.

31. Socializa

Conoce a alguien nuevo todos los días durante los próximos 100 días, ya sea por saludar a un vecino con el que nunca has hablado antes, seguir a alguien nuevo en Twitter o dejando un comentario en un blog en el que nunca has comentado antes, y así sucesivamente.

32. Ten paciencia

Cuando alguien haga o diga algo que te molesta, tómate un minuto para pensar tu respuesta en lugar de responder de inmediato.
No pienses en emitir juicios hasta que hayas escuchado los dos lados de la historia.

33. Da

Realiza una buena acción a alguien cada día, aunque sea pequeña, incluso si es sólo bendecir a una persona en silencio.
Empieza a agradecer y a halagar a aquellas personas que lo merecen.

34. Escucha

Durante los próximos 100 días, practica la escucha activa. Cuando alguien está hablando contigo, permanece centrado en lo que te están diciendo, en lugar de estar pensando lo que vas a decir a continuación. Parafrasea lo que piensas que has escuchado para asegurarte de que no los has interpretado mal, y haz preguntas si hay puntos que todavía no tienes claros.

35. Empatiza

Empieza a practicar la empatía. Si estás en desacuerdo con alguien, trata de ver el mundo desde su perspectiva; de ponerte en sus zapatos. Sé curioso acerca de la otra persona, acerca de sus creencias y su experiencia de vida, e intenta entender el proceso de pensamientos que tuvo para llegar a sus conclusiones.

36. No te compares

Enfócate en tu propia vida y no te compares con nadie más.

37. Confía

Empieza a interpretar las acciones de los demás de la mejor manera posible. Durante los próximos 100 días, intenta recordar que todo el mundo está dando lo mejor que puede de sí mismo.


Fuente: http://www.upsocl.com/mujer/37-pasos-para-ser-mas-feliz-en-100-dias/

miércoles, diciembre 31, 2014

Olvídate de las promesas sin cumplir ¡Sé más saludable, feliz, atractivo y rico el próximo año





Conforme se acerca el año nuevo comienzan a surgir un sin fin de resoluciones, los cuales se convierten en nobles objetivos que se sienten pesados en lugar de inspiradores y al final no se cumplen. Así que este año en lugar de establecernos propósitos a continuación les compartimos unas ideas simples pero funcionales, que realmente pueden hacer grandes cambios sobre cómo lograr ser más saludables, felices, atractivos y ricos en el 2014.

Más felices

Para ser más felices, encuentra tus pasiones y alegrías que se encuentran en tu vida y trabajo. Durante 10 minutos al final de cada día, responde a esta pregunta: ¿Cuáles fueron los mejores momentos de mi día? En unas pocas semanas verás los patrones, así que incorpóralos en tu carrera y vida diaria.

Más atractivo

Practica pensamientos de gratitud. La auténtica belleza empieza desde adentro y brilla hacia el exterior. Mientras te preparas para tu día, reconoce todo por lo que tienes que estar agradecido.

Más rico
Rodéate de personas que sean emprendedoras y sepan ganar dinero. Aprende de ellos haciéndoles preguntas, escuchándolos y comprendiendo la manera en que lograron alcanzar el éxito.
Se responsable. Empieza por comprometerte a responder los correos electrónicos, incluso si no son urgentes y lo haces dos semanas más tarde.
Deja de enfocarte en ti mismo o de pensar en aumentar el número de negocios. En vez de esto comienza por concentrarte en cómo mejorar tus relaciones actuales , los servicios que ofreces en tu negocio, las operaciones que realizas y los productos que ofreces.
Dona. El dinero es simplemente energía -cuando damos dinero, este regresa a nosotros. Si estás luchando con el dinero o si deseas hacer más- dona a tu caridad favorita . Vendrá de nuevo a ti de maneras que desconoces.
Invierte en ti mismo. No esperes saber todas las respuestas, contrata a un equipo de expertos para apoyarte. Las personas más exitosas los tienen.

Más a la moda
Haz que funcione. Si la ropa no te ajusta como debería, entonces no funciona. Encuentra un gran sastre. Te sorprenderás de cómo unas puntadas pueden hacer toda la diferencia.
Usa colores. Usar negro te hará ver delgado y sofisticado. Pero si miras tu armario y hay un mar de colores oscuros (negro, grises y marrones), es el momento de añadir un poco de color. Te sorprenderá de lo que esto hará en tu estado de ánimo y de los que te rodean.

Más eficiente
Agenda mini descansos en tu día de trabajo. Caminar ayuda a estimular el flujo sanguíneo y con esto estimular el enfoque y la creatividad. Nota: Caminar para ir a rellenar la taza de café o incluso caminar en tu mismo cubículo cuenta. Cualquier movimiento es mejor que ninguno.
Tener plantas en tu oficina. Las plantas reducen el estrés y ayudan a concentrarse. Compra diferentes plantas de bajo mantenimiento para tu escritorio o estante de libros como la menta o petunias.
Utiliza un soporte o base para laptops. Este gadget simple y económico mejorara tu ergonomía y te permitirá trabajar durante más tiempo sin dolores.

Más saludable

Ejercicio:
Realiza ejercicio antes de tocar tu celular o una computadora. Una vez que los toques es muy probable que quedes absorto con los correos electrónicos, noticias o redes sociales y el ejercicio no va a suceder.
Haz un cambio en tu vocabulario. En lugar de pensar que realmente "deberías" hacer ejercicio o que "tienes que" hacer ejercicio, empieza a decir que "quieres" hacer ejercicio. Este pequeño cambio de palabra cambia el ejercicio de una tarea a algo que esperamos hacer.
Date el permiso de hacer ejercicio a medias. Cuando estás cansado o corto de tiempo, no te saltes un entrenamiento, sólo haz la mitad de este. Mantener el hábito y la rutina de hacer ejercicio es muy importante y esto ayuda a no saltarse más de dos ejercicios consecutivos.

Dieta:
Escenario para el éxito. Lo ideal sería planear todas tus comidas y bocadillos, pero cuando la planificación no está funcionando, solo trata de tener siempre alimentos saludables en tu casa y la oficina, así es más probable que escojas las cosas buenas.
Utiliza una mesa, un plato y una silla. El consumo de comidas y aperitivos conscientemente de un plato, mientras que se está sentado en una mesa ayuda naturalmente a comer menos y disfrutar más de la comida. Trabaja duro para evitar el comer distraído mientras te relajas en el sofá viendo la televisión, en tu escritorio contestando correos electrónicos o de pie frente al refrigerador.
Practica deliciosa monotonía. La elección es paralizante y abrumadora. En lugar de tener una docena de diferentes opciones de comida cada semana, mantén tus opciones a sólo unos fundamentos sanos que amas y repite a menudo. La repetición puede ser calmante y deliciosa.

Escrito por Dawn Jackson Blatner, RD, CSSD, LDN