viernes, agosto 28, 2015

CARL G. JUNG: ¿CIENTÍFICO O MÍSTICO? (1)




El psiquiatra que tenía experiencias visionarias y le atraía lo paranormal

El pasado 26 de julio se cumplieron 140 años del nacimiento de Carl Gustav Jung, notable discípulo de Freud y creador de la teoría del inconsciente colectivo. Su prestigio como psiquiatra está fuera de toda duda. Hoy es considerado como uno de los más brillantes pensadores del siglo XX. Su aportación al estudio de la compleja mente humana es impresionante, como lo demuestra la gran cantidad de trabajos que publicó (recomendamos los volúmenes de sus Obras Completas magistralmente editados por Trotta). Estudió medicina en la Universidad de Basilea, fue Jefe de clínica en el Hospital Psiquiátrico de Burghölzli (Zurich), presidió la Asociación Psicoanalítica Internacional de Nuremberg, fundó la Sociedad Internacional de Psicoterapia Médica y recibió varios doctorados honoris causa (de universidades como Harvard y Oxford). Sus numerosas conferencias y sus magníficos ensayos sirvieron, además, para que pronto alcanzara fama internacional.

Pero aparte de su más que reconocida reputación académica y médica, Jung exploró otros campos que consideró esenciales para ahondar en los aspectos más enigmáticos y oscuros de la psique humana. Pese a su condición de científico, dejó a un lado los prejuicios academicistas —incluso los consejos de su propio mentor—, y se adentró en el espiritismo, la parapsicología, la alquimia, la astrología, la ufología, la gnosis...

Se tomaba con seriedad todas estas cuestiones heterodoxas, ya que para él eran expresiones psíquicas del inconsciente de gran significado. En este sentido, la religión tampoco pasó desapercibida para el psiquiatra suizo, pese a que se rebeló contra la fe dogmática de sus progenitores (su padre, Paul Jung, fue pastor protestante de la Iglesia reformada), prefiriendo crear su propio sistema religioso inspirado en antiguos cultos paganos.

Posiblemente, muchos no sepan que Jung protagonizó ciertas experiencias paranormales ("He visto objetos moverse, a pesar de que no habían sido tocados directamente, y además, en condiciones científicas por completo satisfactorias", escribió), participó en sesiones mediúmnicas (incluso en una serie de experimentos con el médium austriaco Rudi Schneider, siendo testigo de fenómenos psicoquinéticos y materializaciones ectoplásmicas) y mantuvo contacto con destacados parapsicólogos (como el biólogo Joseph B. Rhine, quien realizó estudios experimentales sobre la percepción extrasensorial en su laboratorio de la Universidad de Duke). Se sintió, además, atraído por las investigaciones llevadas a cabo por los ilustres miembros de la Society for Psychical Research (SPR) de Londres.

Ese temprano interés que profesó hacia los temas limítrofes del conocimiento lo demuestra su tesis doctoral de Medicina, titulada Acerca de la psicología y patología de los llamados fenómenos ocultos (1902), donde relata las experiencias de su prima Hélène Preiswerk, una joven médium que canalizaba presuntos mensajes de espíritus y poseía facultades extrasensoriales.

Asimismo, no podemos olvidar su interesante contribución, junto con el premio Nobel de física Wolfgang Pauli, al estudio de la sincronicidad que, según sus palabras, sería "la coincidencia temporal de dos o más acontecimientos, relacionados mutuamente de modo acausal, que tienen un contenido idéntico o semejante". Jung fue testigo, sobre todo en las consultas con sus pacientes y en relación a ciertos sueños de contenido simbólico, de extrañas coincidencias y 'casualidades' incomprensibles para el sentido común.


jueves, agosto 27, 2015

Las suposiciones: ¿Por qué se convierten en nuestro peor enemigo?




Buda dijo que “ni tu peor enemigo puede hacerte tanto daño como tus propios pensamientos” y esta frase viene como anillo al dedo al caso de las suposiciones.


Cada día hacemos cientos de suposiciones aunque no nos demos cuenta de ello. Cuando conversamos con un colega de trabajo, cuando vamos por la calle, cuando tomamos un café en el bar y hasta cuando compramos. Sin embargo, lo más interesante es que todo este proceso ocurre prácticamente fuera de nuestra conciencia. Suponemos muchas cosas pero no somos conscientes de la influencia de este tipo de pensamiento. De hecho, las suposiciones se convierten en unos compañeros en el viaje de la vida pero apenas las notamos.


Pero… ¿qué son las suposiciones?

Suponer implica hacer conjeturas en base a los indicios que tenemos para llegar a una conclusión que damos por cierta, aunque existen buenas probabilidades de que no lo sea. El principal problema de las suposiciones es que las damos por sentado, no las cuestionamos, las asumimos como una verdad absoluta cuando realmente se trata tan solo de una posibilidad dentro de un amplio abanico de opciones.


El ejemplo más clásico es el la mujer que espera al esposo en casa y este se ha retrasado. Esta comienza a unir cabos (siguiendo una lógica que existe solo en su mente) y concluye que no ha llegado porque está siéndole infiel. En realidad, si la persona es insegura y celosa, tendrá la tendencia a interpretar cualquier situación como un indicio de infidelidad y, por tanto, llega a una conclusión (que puede ser cierta o no) pero que ella considera como verídica al 100%.


De esta forma, creamos un drama de una idea errónea. Hacemos suposiciones de cómo los demás piensan, sienten y actúan. Y lo peor es que reaccionamos emocionalmente a esta idea porque pensamos que es cierta. Y ya sabemos que nuestro cerebro no discrimina mucho entre la realidad y lo que cree que es la realidad. Es decir, retomando el ejemplo anterior, al cerebro de esta mujer poco le importa que el esposo le esté engañando realmente o no, se ha convencido de que esto es cierto y reacciona enfadándose y entristeciéndose.


Como podrás imaginar, las suposiciones son la fuente de muchísimas discusiones y conflictos en las relaciones interpersonales porque la persona parte de una base que considera cierta y se cierra a otros argumentos.


¿Por qué suponemos?


Nuestro cerebro odia la incertidumbre y el caos, como si de una secretaria eficiente se tratase, le encanta programar, organizar, encasillar, sacar conclusiones. En fin, darle un sentido al mundo que nos rodea y a las cosas que nos suceden.

El problema comienza cuando suceden cosas que no tienen mucho sentido, cuando nos sentimos inseguros y desconfiados. En esos casos buscamos señales del medio para encontrar una explicación. Sin embargo, no somos capaces de valorar de manera objetiva todas esas señales sino que elegimos los trozos de la realidad que nos sirven para darle sentido a una u otra hipótesis. Apenas llegamos a una conclusión que nos satisface (y puntualizó satisface porque esta suposición debe encajar perfectamente con el sistema de creencia que ya tenemos formado para que en nuestro cerebro amante de la organización no se arme un caos) la adoptamos como válida.


Por ejemplo, en estos últimos años en Europa se ha desarrollado un fuerte sentimiento xenófobo. En realidad, existen razones en pro y en contra de la llegada de personas extranjeras pero aquellos que ya tenían la semilla de la xenofobia (un sistema de creencias anterior) solo tomarán los ejemplos negativos obviando los positivos.

¿Se puede dejar de suponer?


En verdad, dejar de suponer es complicado porque es un mecanismo natural, una tendencia muy arraigada a buscar respuestas y explicaciones. Lo realmente importante es aprender a concienciar nuestras suposiciones y disminuir su impacto. Por eso, la próxima vez que estés suponiendo algo, antes de darlo por válido, pregunta.

De hecho, preguntar y buscar opiniones externas es la mejor manera que tenemos para ampliar nuestros horizontes e incluir nuevas perspectivas en nuestros análisis. Si una persona llega tarde a una cita, no supongas, simplemente pregúntale qué sucedió cuando llegue. Si te ha parecido que tu jefe te ha mirado de una forma extraña, no supongas que la tiene cogida contigo, no desarrolles ideas paranoicas, espera a que llegue el momento oportuno y pregúntale.

Despierta al amor






EL EGO

La mayoría de las personas se identifican completamente con la voz de la mente, con ese torrente incesante de pensamientos involuntarios y compulsivos y las emociones que lo acompañan. Podríamos decir que están poseídas por la mente.

Mientras permanezcamos completamente ajenos a esta situación, creeremos que somos el pensador. esa es la mente egotista. La llamamos egotista por que hay una sensación de ser, de yo (ego) en cada pensamiento, en cada recuerdo, interpretación, opinión,punto de vista, reacción y emoción.ese es el estado de inconciencia.

El pensamiento esta condicionado por la crianza, la cultura, la historia familiar Etc.
En la mayoría de los casos, cuando decimos "yo", es el ego.
El ego consta de pensamiento y emoción, un paquete de recuerdos que identificamos con "yo y mi historia".

LA ENFERMEDAD VIENE DE TI MISMO Y NO TE DAS CUENTA





Somos las únicas criaturas en la superficie de la Tierra capaces de transformar nuestra biología mediante lo que pensamos y sentimos. Nuestras células están constantemente observando nuestros pensamientos y siendo modificadas por ellos. Un ataque de depresión puede arrasar nuestro sistema inmunológico; serenarse, al contrario, puede fortificarlo tremendamente. La alegría y la actividad armoniosa nos mantienen saludables y prolongan la vida. El recuerdo de una situación negativa o triste, libera las mismas hormonas y sustancias biológicas destructivas que el estrés. Sus células están constantemente procesando todas sus experiencias y metabolizandolas de acuerdo con sus puntos de vista personales.

No se puede simplemente captar datos aislados y confirmarlos con un juzgamiento. Usted se transforma en la interpretación cuando la internaliza. Quien está deprimido proyecta tristeza por todas partes del cuerpo. La producción de neurotransmisores a partir del cerebro se altera, el nivel de hormonas varía, el ciclo del sueño es interrumpido, los receptores neuropeptídicos en la superfície externa de las células de la piel se modifican, las plaquetas sanguíneas se tornan más viscosas y más propensas a formar grumos y hasta sus lágrimas contienen trazos químicos diferentes al de las lágrimas de alegría. Todo este perfil bioquímico será drásticamente modificado cuando la persona se sienta tranquila. Estos hechos confirman la gran necesidad de usar nuestra consciencia para crear los cuerpos que realmente necesitamos.

El proceso de envejecimiento puede ser neutralizado cada día. Shakespeare no estaba siendo metafórico cuando a través de su personaje Próspero dijo:“ Nosotros somos hechos de la misma materia que los sueños”

¿Usted quiere saber cómo está su cuerpo hoy? Entonces recuerde lo que pensó y sintió ayer. ¿Quiere saber cómo estará su cuerpo mañana? ¡Observe sus pensamientos y emociones hoy!

Recuerde que al abrir su corazón y su mente evitará que algún cirujano lo haga por usted. La medicina está en ti y tu no la usas. La enfermedad viene de ti mismo y no te das cuenta.

domingo, agosto 23, 2015

¿PUEDES OÍR EL ARROLLO DE LA MONTAÑA?



Un maestro zen caminaba en silencio con uno de sus discípulos por un sendero de la montaña. Cuando llegaron donde había un cedro antiguo, se sentaron para comer su merienda sencilla a base de arroz y verduras. Después de comer, el discípulo, un monje joven que no había descubierto todavía la clave del misterio del Zen, rompió el silencio para preguntar: "maestro, ¿como puedo entrar en Zen?"

Obviamente se refería a la forma de entrar en el estado de la conciencia que es el Zen.

El maestro permaneció en silencio. Pasaron casi cinco minutos durante los cuales el discípulo aguardó ansiosamente la respuesta. Estaba a punto de hacer otra pregunta cuando el maestro le preguntó repentinamente, "¿oyes el sonido de aquel arrollo en la montaña?"

El discípulo no se había percatado de ningún arroyo. Estaba demasiado ocupado pensando en el significado del Zen. Entonces prestó atención al sonido y su mente ruidosa comenzó a aquietarse. Al principio no oyó nada. Después, sus pensamientos dieron paso a un estado de alerta, hasta que escuchó el murmullo casi imperceptible de un arroyuelo en la distancia.

"Sí, ahora lo oigo", dijo.

El maestro levantó un dedo y con una mirada a la vez dura y gentil, le dijo, "Entra al Zen desde allí".

El discípulo quedó asombrado. Fue su satori, un destello de iluminación. Sabía lo que era el Zen sin saber qué era lo que sabía.

Después siguieron su camino en silencio. El discípulo no salía de su asombro al sentir la vida del mundo que lo rodeaba. Lo experimentó todo como si fuera la primera vez. Sin embargo, poco a poco comenzó a pensar nuevamente. El ruido de su mente sofocó nuevamente la quietud de su conciencia y no tardó en formular otra pregunta: "maestro", dijo, "he estado pensando. ¿Qué hubiera dicho usted si yo no hubiera logrado oír la quebrada en la montaña?" El maestro se detuvo, lo miró, levantó el dedo y dijo, "Entra al Zen desde allí".

Para ser feliz debes aprender a ignorar a muchas personas





Muchas veces alejarnos de las personas conflictivas no solo es una cuestión de comodidad, sino de salud mental. Hay actitudes que nos llegan a desequilibrar tanto que nos bloquean y nos impiden realizarnos, sometiendo nuestro bienestar emocional a sus antojos.

Todos sabemos de buena tinta que nuestras relaciones no siempre nos aportan algo positivo, aunque realmente lo esperemos. A pesar de que somos conscientes de esto, no cuesta darnos cuenta de que estamos alimentando intercambios tóxicos.


O sea, nos parece algo “tonto” e incoherente pero, sin embargo, no podemos escapar de la realidad. Sacrificar nuestro bienestar por los demás está a la orden del día para cada uno de nosotros.

Así que nos encontramos ante el triste panorama de vivir sometidos a relaciones insanas con personas que no nos aportan sinceridad ni buenas emociones. Es decir, intercambios cargados de intereses y egoísmos. Por eso, para poder crecer debemos de aprender a ignorar a cierta gente en ciertos momentos.


¿Qué es lo que debemos ignorar para ser felices?


Las situaciones a partir de las que conviene comenzar a regalar nuestra ausencia son variopintas. Normalmente podemos reconocer con facilidad lo que nos turba pero es posible que nos lleve un tiempo en otras ocasiones.

Conocerlas nos ayudará a tomar conciencia de la realidad e incluso puede ayudarnos a anticipar estas cuestiones, de manera que podamos impedir que nos hagan más daño que el inevitable. Dicho esto, veamos algo más detenidamente lo que debemos aprender a ignorar:

1.Las críticas de los demás. Nadie nos puede afectar sin nuestro consentimiento. O sea, somos nosotros lo que damos validez a las opiniones de los demás. Lo que otros piensen sobre las decisiones que tomamos no debería importarnos, ya que es tan probable que nosotros nos equivoquemos como que ellos lo hagan.

2. La creación de inseguridades. Hay personas que se piensan que son expertos en la vida de todo. Estos acaban consciente o inconscientemente, creando inseguridades y pequeñas frustraciones en la gente que les rodea. Procura ignorar este tipo de actitudes, pues solo te conducen a la frustración.

3. Preocuparnos por lo que no podemos controlar. Si nos preocupa cómo va a actuar esa persona o qué va a hacer o decir, algo va mal. O sea, la gente no va haciendo daño deliberadamente y no debería de tenernos en vilo que nos respeten o no. Si esto ocurre, es mejor de que alejes de esa persona.

4. Las comparaciones obsesivas. Está muy bien que la gente triunfe y tenga éxito, pero no que hagan sentir a los demás poca cosa. No hay persona más insignificante que aquella que usa sus logros para menospreciar a los demás. Por eso, sigue centrándote en lo que tú puedes hacer para seguir creciendo y recuerda que lo que consigas depende en gran parte de que te lo creas.

5. Los intereses y egoísmos. No todo el mundo te está ayudando cuando intentan aparentar estar haciéndolo. Empieza a desactivar la realidad y analiza hacia qué lado se inclina la balanza siempre. Si hay un equilibrio, significa que hay armonía en vuestra relación; si por el contrario no lo hay, algo va mal.

Regala tu ausencia a quien no valore tu presencia


Regala tu ausencia y tu indiferencia a quien no te valore; pero no de cualquier forma, auséntate emocionalmente. No lo hagas como una forma de venganza, sino como una manera de protegerte.

Tenemos que darnos cuenta de que con el tiempo la imagen que tenemos de las personas puede cambiar, lo que implica que desconoceremos a aquellos que creíamos conocer.

A veces nos percatamos demasiado tarde de que todo lo que hemos hecho por alguien ha sido ignorado o menospreciado en el terreno emocional. Es posible que entonces nos sintamos decepcionados y que nos demos cuenta de que no han movido ni un dedo por nosotros.

Conseguir que lo que alguien haga o no haga no nos afecte actúa como un bálsamo.Puede que resulte costoso al principio, pero los resultados comienzan a notarse bien pronto en nuestra salud emocional.


De hecho, cuando somos capaces de hacerlo, nos damos cuenta de que es un verdadero placer poder escucharnos sin nada que enturbie nuestro diálogo interior.

La verdad es que intentarlo no solo merece la pena, merece la alegría.

Entrena tu cerebro como Steve Jobs




Una persona cuyo trabajo tenga mucho que ver con sus capacidades intelectuales siempre sentirá que su cerebro podría ser más flexible, más veloz aunque realmente ya tenga capacidades que cualquiera envidiaría. Incluso los genios más desarrollados a veces tienen la impresión de ser unos completos tontos.

Steve Jobs, el genio creativo también sintió la necesidad de ejercitar su cerebro. Genial.guruse enteró de su método de entrenamiento.

Si te sientas y sencillamente te observas a tí mismo verás lo inquieta que está tu mente. Cuando intentes tranquilizarla, la situación sólo se pondrá peor. Si al cabo de algún tiempo lo logras, se abrirán ante tí las cosas más sutiles. Tu intuición se hará más aguda, tu visión será más clara y serás consciente de tí mismo en el tiempo, en ese momento específico, aquí y ahora. Tus pensamientos se harán más lentos, tu conciencia se ampliará y verás muchísimo más allá de lo que veías antes.

Así le describió Steve Jobs los efectos de la meditación a su biógrafo Walter Isaacson.

Un tipo especial de meditación es la meditación de la conciencia plena que tiene sus orígenes en el budismo zen y el taoismo. Poco antes de morir, Jobs le dijo a Isaacson que hacía varios años que practicaba la meditación. Testigo de esto fue el periodista y escritor Jeffrey James con quien Jobs ya a inicios de la década de 1990 discutía acerca de la relación entre la filosofía zen y la programación de computadoras.

Ese tiempo fue algo exótico, asegura James, aún así fue un momento crucial en la vida de Jobs. Hoy el efecto positivo de la meditación ya ha sido comprobado por la neurociencia y gigantes de la talla de Google, General Mills, Target y Ford tienen cursos especiales para enseñarles a sus empleados el mismo tipo de meditación que Jobs descubrió hace ya más de una década.

A juzgar por lo que Isaacson deja entrever en su cita, la meditación que Jobs practicaba era muy parecida a la que el maestro Yang Jin Ming le enseñara a James (el periodista y escritor). Se trata de lo siguiente:


Paso 1:

Siéntate en la pose de flor de loto en un lugar apartado y silencioso. Intenta hacerlo sobre una almohada plana para evitar la tensión en la espalda. Empieza a respirar profundamente.


Paso 2

Cierra los ojos y escucha los pensamientos que vienen a tu mente: el trabajo, la casa, el televisor...todo esto no es más que un banal parloteo de tu así llamada “mente de mono“. No intentes deternlo, al menos no ahora. Limítate a observar cómo tu mente pasa de un pensamiento a otro. Repite este ejercicio 5 minutos al día durante una semana.


Paso 3

Sin intentar amainar o contener el curso de tus pensamientos, intenta dirigir tu atención a tu ”Mente de buey“, es decir, a la parte de tu mente que piensa con tranquilidad y despacio. La “mente de buey” sólo observa el mundo que la rodea. No lo juzga, no busca encontrar el significado, sólo ve, escucha y siente. La mayoría de la gente ni sospecha de su existencia aunque a alguien puede revelarsele en un momento de tribulación, cuando la ”mente de mono“ se ve obligada a callar. Incluso mientras estamos completamente a merced de nuestra ”mente de mono“, de sus órdenes (“pronto”, “hazlo“) y sus sobresaltos, la ”mente de buey” sigue su silencioso, paciente y minucioso trabajo.


Paso 4

A medida que empieces a ser consciente de tu “mente de buey” pídele que detenga de a pocos el ir y venir de la ”mente de mono“. A Jeffrey James, por ejemplo, le ayudaba la siguiente técnica: imaginaba a un buey que iba tranquilamente por un camino y el mono, como hechizado, se quedaba dormido. No te sientas mal si de vez en cuando el mono en tu mente se despierta, los monos son así. Descubrirás que cada vez con mayor frecuencia el mono descansará en vez de saltar errante por tu mente.


Paso 5

Luego de haber calmado a tu ”mente de mono" continúa centrando tu atención en tu “mente de buey”, tu respiración se hará más lenta. Sentiras en tu piel el roce del aire. Es posible que sientas cómo corre la sangre por tus venas. Si abres los ojos verás que el mundo a tu alrededor te parecerá algo diferente, nuevo e incluso algo extraño. Verás que por ejemplo la ventana no será más que un cuadrado lleno de luz, no algo que requiera ser abierto o cerrado, reparado o limpiado. Sencillamente existe aquí y ahora. Como tú mismo, aquí y ahora.


Paso 6

Para alcanzar este estado necesitarás de algún tiempo. Pero si has hecho todo correctamente no sentirás el paso del tiempo que habrá pasado desde el momento cuando iniciaste hasta ahora. Poco a poco, día a día irás aumentando la duración de la meditación y aunque te parezca asombroso sin importar cuánto dure, ya no sentirás el paso del tiempo. Puedes comprobarlo con un cronómetro.

La práctica regular de la meditación de la conciencia plena tiene tres grandes ventajas:
Te desharás del estrés. Incluso si te enfrentas a grandes dificultades lo más probable es que nunca se conviertan en grandes preocupaciones.
El insomnio será algo del pasado: Jeffrey James es testigo de que gracias a la práctica regular de la meditación necesita sólo 2 o 3 segundos para quedarse dormido a voluntad.
Empezarás a pensar con más claridad y valorar con mayor exactitud lo que sucede en tu vida.

Fuente: inc
Traducción y adaptación: Genial.guru

El fin del sufrimiento



Los budistas han conocido desde siempre la interconexión de todas las cosas, y ahora los físicos la confirman. Nada de lo que ocurre es un suceso aislado; sólo aparenta serlo. Cuanto más lo juzgamos y lo etiquetamos, más lo aislamos. Nuestro pensamiento fragmenta la totalidad de la vida. Sin embargo, es la totalidad de la vida la que ha producido ese suceso, que es una parte de la red de interconexiones que constituyen el cosmos.

Esto significa que cualquier cosa que es, no podría haber sido de otra manera.

En la mayoría de los casos, ni siquiera podemos empezar a comprender la función que un suceso aparentemente sin sentido puede desempeñar en la totalidad del cosmos; pero reconocer su inevitabilidad dentro de la inmensidad de la totalidad puede ser el principio de una aceptación interna de lo que es y nos permite realinearnos con la totalidad de la vida.

La verdadera libertad y el final del sufrimiento estriban en vivir como si hubieras elegido deliberadamente cualquier cosa que sientas o experimentes en este momento.

Este alineamiento interno con el Ahora es el final del sufrimiento.

¿Es imprescindible sufrir? Sí y no.

Si no hubieras sufrido como has sufrido, no tendrías profundidad como ser humano, ni humildad, ni compasión. No estarías leyendo esto. El sufrimiento abre el caparazón del ego, pero llega un momento en que ya ha cumplido su propósito. El sufrimiento es necesario hasta que te das cuenta de que es innecesario.

La infelicidad necesita un «yo» fabricado por la mente, con una historia, una identidad conceptual. Necesita tiempo, pasado y futuro. Cuando retiras el tiempo de tu infelicidad, ¿qué queda? Únicamente este momento tal como es.

Puede ser una sensación de pesadez, agitación, tirantez, enfado e incluso náusea. Eso no es infelicidad, y no es un problema personal. No hay nada personal en el dolor físico humano. Simplemente es una intensa presión o una intensa energía que sientes en alguna parte del cuerpo. Al prestarle atención, la sensación no se convierte en pensamiento, y de ese modo no reactiva el «yo» infeliz.

Observa qué ocurre cuando dejas que la sensación sea.

Surge mucho sufrimiento, mucha infelicidad, cuando crees que es verdad cada pensamiento que se te pasa por la cabeza. Las situaciones no te hacen infeliz. Pueden causarte dolor físico, pero no te hacen infeliz. Tus pensamientos te hacen infeliz. Tus interpretaciones, las historias que te cuentas, te hacen infeliz.

«Los pensamientos que estoy pensando ahora mismo me hacen infeliz.» Cuando te das cuenta de este hecho, rompes tu identificación inconsciente con dichos pensamientos.

¡Qué día más horrible!

Él no ha tenido el detalle de devolverme la llamada.

Ella me ha decepcionado.

Pequeñas historias que nos contamos y contamos a otros, a menudo en forma de quejas. Están diseñadas inconscientemente para ensalzar nuestro siempre deficiente sentido de identidad haciendo que nosotros «tengamos razón» y la otra persona que esté «equivocada». «Tener razón» nos sitúa en una posición de superioridad imaginaria, fortaleciendo el falso sentido del yo, el ego. Este mecanismo nos crea algún tipo de enemigo: sí, el ego necesita enemigos para definir sus límites, y hasta el tiempo meteorológico puede cumplir esa función.

Los juicios mentales habituales y la contracción emocional hacen que mantengas una relación personalizada y reactiva con las personas y sucesos de tu vida. Todo esto son formas de sufrimiento auto creado, pero no las reconoces como tales porque son satisfactorias para el ego. El ego se crece en la reactividad y el conflicto.

Qué simple sería la vida sin estas historias.

Está lloviendo.

El no ha llamado.

Yo estuve allí. Ella, no.

Cuando estés sufriendo, cuando te sientas infeliz estáte totalmente con lo que es Ahora. La infelicidad y los problemas no pueden sobrevivir en el Ahora.

El sufrimiento comienza cuando nombras o etiquetas mentalmente una situación como mala o indeseable. Te sientes agraviado por una situación y ese resentimiento la personaliza, haciendo que surja el «yo» reactivo.

Nombrar y etiquetar son procesos habituales, pero esos hábitos pueden romperse. Empieza a practicar en pequeños hechos el hábito de «no nombrar». Si pierdes el avión, si dejas caer y rompes una taza, o si te resbalas y caes en un charco, ¿puedes contenerte y no llamar mala o dolorosa a esa experiencia? ¿Puedes aceptar inmediatamente que ese momento es como es?

Considerar que algo es malo produce una contracción emocional en ti. Cuando dejas que la situación sea, sin nombrarla, de repente dispones de una enorme energía.

La contracción corta tu conexión con ese poder, el poder de la vida misma.

Comieron el fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal.

Ve más allá del bien y del mal absteniéndote de etiquetar mentalmente las cosas, de considerarlas buenas o malas. Cuando vas más allá del hábito de nombrar, el poder del universo se mueve a través de ti. Cuando mantienes una relación no reactiva con las experiencias, muchas veces lo que antes hubieras llamado «malo» dará un giro rápido, cuando no inmediato, mediante el poder de la vida misma.

Observa qué ocurre cuando, en lugar de considerar «mala» una experiencia, la aceptas internamente, le das un «sí» interno, dejándola ser como es.

Sea cual sea tu situación existencial, ¿cómo te sentirías sí la aceptases completamente como es, ahora mismo?

Hay muchas formas de sufrimiento sutiles y no tan sutiles que consideramos «normales», y que generalmente no reconocemos que nos hacen sufrir, e incluso pueden ser satisfactorias para el ego: irritación, impaciencia, ira, tener un problema con algo o alguien, resentimiento, queja.

Puedes aprender a reconocer todas esas formas de sufrimiento cuando se presentan, y reconocer: «En este momento estoy creando sufrimiento para mí mismo.»

Si tienes el hábito de crearte sufrimiento, probablemente también harás sufrir a otros. Estos patrones mentales inconscientes tienden a llegar a su fin por el simple hecho de hacerlos conscientes, dándote cuenta de ellos a medida que ocurren.

No puedes ser consciente y crearte sufrimiento a ti mismo.

Éste es el milagro: detrás de cada estado, persona o situación que parece «malo» o «malvado» se esconde un bien mayor. Ese bien mayor se te revela -tanto dentro como fuera- mediante la aceptación interna de lo que es.

«No te resistas al mal» es una de las más altas verdades de la humanidad.

Un diálogo:

Acepta lo que es.

Realmente no puedo aceptarlo. Hace que me sienta molesto y enfadado.

Entonces acepta lo que es.

¿Aceptar que estoy molesto y enfadado? ¿Aceptar, que no puedo aceptarlo?

Sí. Lleva aceptación a tu no-aceptación. Lleva rendición a tu no-rendición. A continuación observa qué ocurre.

El dolor físico es uno de los profesores más severos que podemos tener. Su enseñanza es: «La resistencia es inútil.»

Nada podría ser más normal que el deseo de no sufrir. Sin embargo, si puedes abandonar esa actitud y permitir que el dolor esté presente, tal vez sientas una sutil separación interna del dolor, como un espacio entre el dolor y tú, por así decirlo. Esto implica sufrir conscientemente, voluntariamente. Cuando sufres conscientemente, el dolor físico puede quemar rápidamente el ego en ti, ya que el ego está compuesto en gran medida de resistencia. Lo mismo es válido para la incapacidad física extrema.

«Ofrecer tu sufrimiento a Dios» es otro modo de decir lo mismo.

No hace falta ser cristiano para comprender la profunda verdad universal contenida simbólicamente en la imagen de la cruz.

La cruz es un instrumento de tortura. Representa el sufrimiento más extremo, la mayor limitación, la mayor impotencia con la que un ser humano puede toparse. Entonces, de repente, ese ser humano se rinde, sufre voluntariamente, conscientemente, y eso queda expresado en las palabras: «Hágase tu voluntad, y no la mía.» En ese momento, la cruz, el instrumento de tortura, muestra su cara oculta: también es un símbolo sagrado, un símbolo de lo divino.

Lo que parecía negar la existencia de cualquier dimensión trascendental en la vida, se convierte, mediante la rendición, en una abertura a esa dimensión trascendental.



El Silencio Habla

Título Original: “Stillnes Speaks”

Ó2003, Eckhart Tolle

Traducción 2004 Miguel Iribarren




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viernes, agosto 21, 2015

EL VERDADERO AMOR NO CONLLEVA SUFRIMIENTO, ECKHART TOLLE



Esto es muy importante de entender para poder observarlo en uno.

Una emoción habitualmente representa un patrón de pensamiento amplificado y energizado, y puesto que a menudo es una carga energética excesiva, no es fácil inicialmente permanecer presente lo necesario para poder observarlo. Quiere apoderarse de usted y generalmente lo logra, a menos que haya suficiente presencia en usted. Si usted es empujado a la identificación inconsciente con la emoción por falta de presencia, lo que es normal, la emoción temporalmente se convierte en “usted”.

A menudo se crea un círculo vicioso entre su pensamiento y la emoción: se alimentan recíprocamente. El patrón de pensamiento crea un reflejo magnificado de sí mismo en forma de emoción y la frecuencia vibratoria de la emoción continúa alimentando el patrón de pensamiento original. Al permanecer mentalmente en la situación, evento o persona que percibimos como causa de la emoción, el pensamiento le brinda energía a la emoción, que a su vez energiza el patrón de pensamiento y así sucesivamente.

Básicamente, todas las emociones son modificaciones de una emoción primordial, indiferenciada, que tiene su origen en la pérdida de conciencia de quién es usted más allá del nombre y de la forma. Por su naturaleza indiferenciada, es difícil encontrar un nombre que describa precisamente esta emoción. “Miedo” se aproxima, pero además de una sensación continua de amenaza, también incluye un profundo sentido de abandono y falta de plenitud.

Puede ser mejor usar un término que es indiferenciado al igual que esta emoción básica y llamarla simplemente “sufrimiento”. Una de las principales tareas de le mente es combatir o suprimir este sufrimiento emocional, lo cual es una de las razones para su incesante actividad, pero todo lo que puede lograr es ocultarlo temporalmente. De hecho, cuanto más se esfuerza la mente por librase del sufrimiento, mayor es este. La mente nunca puede encontrar la solución, ni puede permitirse dejar que usted la encuentre, porque ella misma es una parte intrínseca del “problema”.

Imagine a un jefe de policía tratando de encontrar a un pirómano cuando el pirómano es el jefe de policía. Usted no se librará de este sufrimiento hasta que deje de derivar su sentido de sí mismo de la identificación con la mente, es decir, con el ego. Entonces la mente es derrocada de su lugar de poder y el Ser se revela como su verdadera naturaleza.

¿Y las emociones positivas como el amor y la alegría?
Son inseparables de su estado natural de conexión interior con el Ser. Los destellos de amor y alegría o los momentos breves de profunda paz son posibles siempre que hay una brecha en la corriente del pensamiento. Para la mayor parte de las personas, tales brechas ocurren raramente y sólo por accidente, en momentos en que la mente se queda “sin palabras”, a veces disparada por la belleza extraordinaria, por un esfuerzo físico extremado o incluso por un gran peligro. Súbitamente hay quietud interior. Y en esta quietud hay una sutil pero intensa alegría, hay amor, hay paz.

Habitualmente estos momentos se viven muy brevemente, puesto que la mente vuelve a tomar rápidamente su actividad ruidosa que llamamos pensamiento. El amor, la alegría y la paz no pueden florecer hasta que usted se haya liberado del dominio de la mente. Pero no son lo que yo llamaría emociones. Reposan más allá de las emociones, en un nivel mucho más profundo. Así que usted tiene que hacerse completamente consciente de sus emociones y ser capaz de sentirlas antes de poder sentir lo que hay más allá de ellas. Emoción significa literalmente “perturbación”. La palabra viene del latín emovere que significa “perturbar”.

El amor, la alegría y la paz son estados profundos del Ser o más bien tres aspectos del estado de conexión interior con el Ser.Como tales, no tienen contrarios. Esto se debe a que surgen de más allá de la mente.

Las emociones, por otra parte, al ser parte de la mente dualista, están sujetas al juego de los contrarios. Esto significa sencillamente que usted no puede tener bien sin mal. Así pues, en la condición no iluminada, identificada con la mente, lo que a veces se llama erróneamente alegría es el breve placer habitual del ciclo continuamente alternante del sufrimiento/placer.

El placer se deriva siempre de algo que está fuera de usted mientras que la alegría surge de dentro. Lo mismo que le brinda placer hoy puede brindarle dolor mañana, o puede abandonarlo, así que su ausencia le traerá dolor. Y lo que a menudo se llama amor puede ser placentero y estimulante por un tiempo, pero es un asidero adictivo, una condición extremadamente menesterosa que puede convertirse en su contraria en un instante. Muchas relaciones “amorosas”, después de pasada la euforia inicial, de hecho oscilan entre el “amor” y el odio, la atracción y el ataque.

El verdadero amor no conlleva sufrimiento ¿Cómo podría? No se convierte súbitamente en odio, ni la verdadera alegría se convierte en dolor.
Como dije, incluso antes de que usted esté iluminado -antes de liberarse de su mente- usted puede tener destellos de verdadera alegría, verdadero amor o una profunda paz interior, tranquilos pero vibrantemente vivos. Estos son aspectos de su verdadera naturaleza, que está habitualmente oscurecida por la mente. Incluso en una relación adictiva “normal”, puede haber momentos en los que la presencia de algo más genuino, algo incorruptible, puede sentirse. Pero serán sólo atisbos, que se ocultarán pronto por la interferencia de la mente. Entonces puede parecer que usted tuvo algo muy precioso y lo perdió, o su mente puede convencerlo de que en todo caso todo fue una ilusión. La verdad es que no fue una ilusión y usted no puede perderlo. Es parte de su estado natural, que puede ser oscurecido, pero nunca destruido por la mente. Incluso cuando el cielo está cubierto de nubes densas, el sol no ha desaparecido. Está todavía allá, al otro lado de las nubes.

El Buda dice que el dolor o sufrimiento surge por el deseo y que para liberarnos del sufrimiento tenemos que cortar los lazos del deseo.

Todos los deseos son expresiones de la mente que busca la salvación o la realización en las cosas externas y en el futuro como sustituto de la alegría de Ser. Mientras yo sea mi mente, soy esos deseos, esas necesidades, carencias, apegos y aversiones, y fuera de ellos no hay “yo” excepto como una mera posibilidad, un potencial no logrado, una semilla que todavía no ha brotado.En ese caso, incluso mi deseo de ser libre o iluminado es sólo otro anhelo de realización o plenitud en el futuro. Así que no busque llegar a ser libre del deseo o “lograr” la iluminación. Vuélvase presente. Esté allí como observador de la mente. En lugar de citar al Buda, sea el Buda, sea “el despierto”, que es lo que la palabra buda significa.

Los seres humanos han estado en las garras del sufrimiento durante millones de años, desde que cayeron del estado de gracia, entraron en el reino del tiempo y la mente y perdieron la conciencia del Ser. En ese punto, empezaron a percibirse a sí mismos como fragmentos sin significado en un universo ajeno, separados de la Fuente y de los demás.

El sufrimiento es inevitable mientras usted esté identificado con su mente, es decir, mientras usted esté inconsciente, espiritualmente hablando.

Hablo aquí principalmente del sufrimiento emocional, que es también la causa principal del sufrimiento físico y de las enfermedades físicas. El resentimiento, el odio, la autocompasión, la culpa, la ira, la depresión, los celos y así sucesivamente, incluso la más leve irritación, son todas formas del sufrimiento.

Y todo placer o elevación emocional contiene en sí mismo la semilla del dolor: su contrario inseparable, que se manifestará con el tiempo. Cualquiera que haya tomado drogas para sentirse bien sabrá que la animación eventualmente se convierte en depresión, que el placer se transforma en alguna forma de dolor. Muchas personas saben también por experiencia propia cuán fácil y rápidamente una relación íntima puede pasar de ser una fuente de placer a ser una fuente de dolor. Vistos desde una perspectiva más alta, los polos positivo y negativo son caras de la misma moneda, ambos son parte del sufrimiento subyacente que es inseparable del estado de conciencia egotista de identificación con la mente.

Hay dos niveles de sufrimiento: el sufrimiento que usted crea ahora y el sufrimiento del pasado que vive todavía en su mente y su cuerpo.

Libro: “El Poder del Ahora”.
Eckhart Tolle.

martes, agosto 18, 2015

LA MUJER EN EL AMOR DESPUES DE LOS 40




“Cuando una mujer toma la decisión de abandonar el sufrimiento, la mentira y la sumisión. Cuando una mujer dice desde el fondo de su corazón: ‘Basta, hasta aquí he llegado’. Ni mil ejércitos de ego y ni todas las trampas de la ilusión podrán detenerla en la búsqueda de su propia verdad.
Ahí se abren las puertas de su propia Alma y comienza el proceso de sanación. El proceso que la devolverá poco a poco a si misma, a su verdadera vida. Y nadie dijo que ese camino sea fácil, pero es ‘el Camino’. Esa decisión en sí, abre una línea directa con su naturaleza salvaje y es ahí donde comienza el verdadero milagro”.

Mujeres que Corren con los Lobos. Clarissa Pinkola-Estés.

La mente y el alma tienen sus propios ciclos y estaciones que recorren diferentes estados de actividad y de soledad, de buscar y encontrar, de descansar, de pertenecer e, incluso, de desaparecer.

Cuando una mujer madura, las relaciones con ella son diferentes. Incluso la relación que tiene consigo misma va un paso más allá.

Digamos que alrededor de los 40 es cuando una mujer siente una necesidad que no puede dejar de atender: la de regresar a sí misma. Este es el punto emocional en el que aprendemos a saludar a nuestros recuerdos en el momento oportuno, a bailar y a calmarnos con ellos.

Es el momento en el que se ama el alma más allá de nuestras equivocaciones y de lo terrenal. A partir de estas edades, amando a nuestros semejantes se descubre un corazón sereno con sangre ardiente que nos ayuda a comprender qué clase de criaturas somos, con nuestras fortalezas y nuestras debilidades. Porque todos las tenemos a ambas y eso no es malo, sino todo lo contrario.

La vuelta a la casa del alma significa hacernos conscientes de todo lo que ha acontecido en nuestra vida anterior y resolver aquellos conflictos creados en los ciclos previos a la madurez.

El amor maduro

El amor maduro significa unión a condición de preservar la propia integridad, la propia individualidad.

Erich Fromm

No es fácil madurar en el amor, pero una vez que lo logras nace un gran amor por ti misma que se basa en la dignidad y en el respeto. Estos valores, a partir de cierta edad y ciertas vivencias, suelen articular el resto de cariños de los que nutrimos a nuestro corazón.

Una mujer madura va más allá en su capacidad de amor cuando comprende que la verdadera transcendencia del sentir ajeno se resume en cómo se contempla a sí misma y a sus cambios.

Con el tiempo, el mundo femenino irradia una pureza que se ve amenazada por una sociedad corrupta que hace que las mujeres corran a buscar un refugio en sí mismas, no para huir cuando algo se pone difícil, sino para afrontarlo.

Entonces encuentran que su verdadera casa no está en ningún lugar alejado del mundo, sino dentro de ellas. De alguna forma, el amor maduro es consecuencia de un proceso de individualización que puede llegar a resultar muy doloroso.

Puede que este nos llegue antes o después, pero para todas está precedido de unos años de distracción y descarrilamiento de nuestra identidad emocional. O sea, ese no “saber dónde estás y cuál es tu lugar en el mundo” que todos conocemos.

Sea por ingenuidad, por no prestar atención o por ignorancia, el proceso de madurez nos hace sufrir el robo de una piel que nos envolvía, la cual creíamos nuestra y a la que nos aferrábamos con fuerza.

Este sufrimiento por la pérdida de su piel le hace a la mujer convivir durante un tiempo con una parte de ella incompleta, lo que le ayuda a fortalecer su verdadero recubrimiento emocional.

Es decir, que este robo se alza en cada caso como la oportunidad de recuperar unos tesoros tan únicos y propios como son los dos pilares de la liberación emocional: la determinación y el amor propio.

Como resultado, la mujer alcanza una gran sabiduría que le hace vivir y amar de manera diferente, única y trascendente. De alguna forma, es capaz de hidratarse y reconstruirse a sí misma, sintiéndose enteramente ella englobada en su interior.

Como dicen, toda mujer alienta una vida secreta y una fuerza poderosa llena de buenos instintos, creatividad y sabiduría que encierra el gran poder de un territorio aún sin explorar: el fantástico mundo de la psicología femenina

http://www.formarse.com.ar/

Olvidar a un ex, tan difícil como dejar de fumar



Estudios científicos demuestran que las rupturas sentimentales provocan efectos similares a los que se producen cuando se abandona una droga

LAURA CHAPARRO 18 AGO 2015 - 16:10 CEST

Como si se tratara de una película de mutantes, el ejército de tiernas mariposas, que parece revolotear dentro de nosotros cuando nos enamoramos, se transforma en una fiera tropa que ataca en el momento en el que la relación se termina. No consigue dormir, pierde el apetito, le duele todo el cuerpo y, aunque lo intenta, no logra pensar en otra cosa. Le han roto el corazón.

La explicación es tan simple como dolorosa: el amor es como una droga y usted está pasando el mono porque le privan de su dosis.

El enamoramiento, especialmente en las fases iniciales, genera comportamientos que recuerdan mucho a las conductas observadas en las personas adictas a las drogas”, afirma Emilio Ambrosio, catedrático de Psicobiología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). Esta adicción tan potente tiene su reflejo en el cerebro.

Cuando estamos enamorados, el organismo genera sustancias como la dopamina (la hormona del placer) y la oxitocina (la hormona del apego)

Cuando estamos enamorados, el organismo genera sustancias como la dopamina (la hormona del placer) y la oxitocina (la hormona del apego). Ambas actúan en regiones cerebrales asociadas con el placer (el denominado sistema neuronal del reforzamiento). De hecho, según un estudio publicado en la revista PLOS ONE, el efecto del amor es similar al de algunos analgésicos, ya que activa zonas cerebrales que reducen el dolor.

Con la ruptura sentimental se dejan de segregar estas hormonas y el cerebro reacciona generando un estado de tristeza y síntomas de abstinencia (ansiedad, obsesión e incluso dolor físico) que también sufren los drogodependientes, como continúa en ensayo.

“En la persona que sigue queriendo a otra se da, durante ese tiempo de carencia afectiva, de tristeza y de añoranza de la persona amada, algo similar a lo que ocurre con las personas adictas, que es un deficiente funcionamiento de la comunicación neuronal”, mantiene Ambrosio.

El cerebro sufre

Estos efectos se han comprobado en otro estudio llevado a cabo en 10 mujeres y 5 hombres del área de Nueva York (Estados Unidos), a los que se les practicaron resonancias magnéticas funcionales para observar qué áreas cerebrales se les activaban cuando veían imágenes de la pareja con la que acababan de romper.

“El desamor activa regiones asociadas con el dolor físico, la adicción a las drogas y la recompensa”, explica Lucy Brown, neuróloga en el Einstein College of Medicine (Estados Unidos) y una de las autoras de la investigación.

La edad media de los participantes en el experimento era de 20 años y la duración de las relaciones que acababan de terminar se situaba en torno a los 21 meses. Durante los cuestionarios previos, todos ellos mostraron un alto grado de obsesión, reconociendo que pasaban más del 85% del día pensando en sus exparejas.

Además, reconocieron que querían que estas personas volvieran con ellos y manifestaron falta de control en sus emociones, incluyendo llamadas fuera de lugar, emails, súplicas de reconciliación, llantos desconsolados y recurrencia al alcohol.

Las imágenes cerebrales dieron una posible explicación a estos comportamientos irracionales. “La activación de áreas relacionadas con la adicción a la cocaína podría explicar los comportamientos obsesivos asociados a las rupturas sentimentales”, apuntan los autores en el estudio, publicado en la revista Journal of Neurophysiology.

No distingue de sexos

Aunque la investigación no pudo determinar si había diferencias entre hombres y mujeres, los expertos creen que ambos cerebros sufren de forma similar. “No lo sabemos con seguridad pero lo más seguro es que así sea”, sugiere Brown.

Una opinión que comparte Ambrosio, aunque puntualiza que existen las diferencias propias de la psicología masculina y femenina. “Hombres y mujeres tienen un sistema neuronal de reforzamiento igual. Se enamoran igual y sufren los embates del desamor de la misma forma, aunque sientan esos momentos de un modo ligeramente diferente”, destaca.

Y la pregunta del millón para el alma en pena: ¿cuánto tiempo tarda en pasar el dolor? “Ese deficiente funcionamiento vuelve a la normalidad pasado un tiempo, que es variable según la persona que ha sufrido el desamor”, admite el psicólogo. Las investigaciones al respecto hablan desde 3 meses necesarios (Journal of Positive Psychology) hasta 18 (la web de citas Fifties.com).

Si la pena no se marcha, podría deberse más a factores puramente emocionales que biológicos, según el experto. En cualquier caso, recuerde que el cerebro tiene una asombrosa capacidad de adaptación y que, por suerte, no hay mal que cien años dure. Y si pudo dejar de fumar, esto será pan comido.


"¿Quedamos como amigos?" Mejor no

La neuróloga Lucy Brown y la antropóloga Helen Fisher dan una serie de consejos para superar estas rupturas, que parece que ni el cerebro ni el corazón quieren aceptar.

- Elimine los emails, las cartas y los mensajes de esa persona, y guarde todos los recuerdos en una caja al fondo de un armario (lo ideal sería deshacerse de ellos).

- Nada de llamadas ni cartas. Evite cualquier tipo de contacto. Hasta que no lo olvide no podrá ser su amigo.

- Piense un aforismo, una frase corta optimista a la que recurrir cuando recuerde a esa persona, para desviar la mente. Puede ayudar pensar en alguien nuevo, y si aun así vuelve a evocar a su expareja, no se aferre a lo positivo. Recuerde que también hubo momentos grises.

- Manténgase ocupado. Salir y estar activo es fundamental para el cerebro.

- Pruebe nuevas experiencias. La novedad estimula la liberación de dopamina, lo que le hará sentirse más optimista.

- Haga ejercicio. La actividad aeróbica también libera dopamina y serotonina, que le ayudarán a calmarse.

- El tiempo es su aliado. Imágenes de resonancia magnética han demostrado que cuanto más tiempo pasa tras la ruptura, la región del cerebro vinculada con los sentimientos de apego muestra una menor actividad. Con el tiempo, el apego se desvanece.

- Sonría y no se rinda. Si pasa el tiempo y sigue en este estado de duelo, puede que necesite la ayuda de un psicólogo, pero no tire la toalla. Un día se dará cuenta en que ya no piensa en esa persona y se sentirá liberado.

lunes, agosto 17, 2015

Cuando la educación hace daño: madres tóxicas





Hablamos de madres tóxicas, no obstante, cabe aclarar también que hay padres tóxicos y abuelos tóxicos. Pilares en la educación de los niños que lejos de fomentar una madurez personal y una seguridad con la cual, poder abrirse posteriormente al mundo, no hacen más que anclar pesadas cadenas vetando por completo la independencia física y emocional de esa persona.

Ahora bien, cabe decir que el rol de la madre tiene casi siempre, un peso más intenso en la educación de los niños. Es ella quien establece ese vínculo de cuidado y afecto tan estrecho con ese recién nacido, que día a día, irá desprendiéndose de sus brazos para avanzar con seguridad por el mundo sabiéndose amado, teniendo siempre ese referente que le ha aportado un amor incondicional pero saludable, con el que madurar de modo inteligente.

Las madres tóxicas ofrecen una amor a sus hijos hostigante a la vez que inmaduro. Proyectan sobre ellos sus inseguridades para reafirmarse personalmente, y así, tener mayor control sobre sus vidas y sobre la de sus hijos.

¿Qué hay detrás de la personalidad de las madres tóxicas?

Puede que nos llame la atención, pero detrás del comportamiento de una madre tóxica, está el amor. Ahora bien, todos sabemos que a la hora de hablar del amor, existen dos caras de una misma moneda: está esa dimensión capaz de propiciar el crecimiento personal de la persona, ya sea a nivel de pareja o a nivel familiar, y a su vez, está también ese lado más tóxico donde se ejerce un amor egoísta e interesado, a veces hasta asfixiante, que puede ser completamente destructivo.

Lo preocupante, es que los familiares que despliegan las artimañas de la toxicidad, lo hacen hacia criaturas que están en pleno proceso de maduración personal, ahí donde debe asentarse su personalidad, su autoestima… Todo ello, irá esculpiendo en ellos grandes vacíos, grandes inseguridades en ocasiones insalvables.

Veamos ahora qué dimensiones psicológicas perfilan a las madres tóxicas:


1. Personalidad insegura

En ocasiones, suele esconderse una clara falta de autoestima y autosuficiencia que les obliga a ver en sus hijos “esa tabla de salvación” a la cual modelar y controlar para tener siempre a su lado, para que cubran sus carencias.

El ver por ejemplo que sus hijos empiezan a ser autónomos, que ya no las necesitan tanto y que poco a poco son capaces de hacer su vida, supone para ellas una gran ansiedad, puesto que temen ante todo quedarse solas. De ahí que sean capaces de desplegar “hábiles artimañas”, para seguir teniéndoles cerca e incluso justificarles que debe ser así, y un modo de hacerlo es proyectando en los niños desde el inicio su misma falta de autoestima, y su misma inseguridad.

2. Obsesión por el control

La necesidad por tener controlado cada aspecto de sus vidas, hace que acaben haciendo lo mismo en la vida de sus hijos. No son capaces de ver los límites. Para ellas, control es sinónimo de seguridad, de algo inmanente que no cambia, y lo que no cambia es bueno porque les hace sentir bien.

Lo complicado de esta dimensión es que suelen ejercer el control pensando que con ello, hacen el bien y que así demuestran amor por los demás. “Yo te hago la vida fácil controlando tus cosas para que seas feliz”, “Yo solo quiero lo mejor para ti, y por ello evito que puedas equivocarte”…

El control llevado a cabo desde la justificación del cariño, es el peor acto de la sobreprotección. Impedimos con ello que los niños sean autónomos, capaces y valientes. Y aún más, que aprendan de sus errores.

3. La proyección de los deseos incumplidos

“Quiero que consigas lo que yo no tuve“, “No quiero que caigas en mis mismos errores”, “Quiero que llegues a ser aquello que yo no puede conseguir”.

En ocasiones las madres tóxicas proyectan en sus hijos los deseos incumplidos de su propio pasado, sin preguntar si quiera qué es lo que ellos desean, sin darles opción a elegir, pensando que con ello, les demuestran un amor incondicional, cuando en realidad, es un falso amor. Un amor interesado.

¿Cómo enfrentarnos a una madre o a cualquier familiar “tóxico”?

–Sé consciente de que debes romper el ciclo de la toxicidad. Has vivido durante mucho tiempo dentro de él, sabes las heridas que te ha dejado, sin embargo, ahora ya comprendes que necesitas abrir tus alas para ser tú mismo. Para ser feliz. Te va a costar, pero debes empezar a decir “No”, a poner en voz alta tus necesidades y a alzar tus propios muros, esos por los que nadie debe pasar.

-Es tu madre, o es tu familia, los quieres y sabes que romper ese ciclo de toxicidad puede causar algún daño. En ocasiones, decir la verdad de lo que uno siente hace daño a los demás, pero es una necesidad vital. Se trata solo de marcar límites y dejar claro lo que permites o lo que no. No deseas causar daño alguno, debes dejarlo claro, al igual que debe quedar constancia de que tampoco tú quieres ser herido/a nunca más.

-Reconoce la manipulación. Hay veces que es tan sutil, que no nos damos cuenta, así que atiende cualquier palabra, cualquier comportamiento. Y sobre todo, no caigas en las redes de la “victimización”,puesto que es un recurso fácil al cual suelen recurrir las personas tóxicas y las madres tóxicas. Alzarse como las más dolidas, las más heridas, cuando en realidad, al que han hecho daño es a ti. Tenlo siempre en cuenta.

Cortesía imagen: Anna Radchenko


Fuente: http://lamenteesmaravillosa.com/

EL ARTE DE NO ENFERMARSE




El cuerpo, va a gritar lo que tu callas, si tú no expresas aquello que necesitas, el cuerpo lo hará por ti. Primero lo hará con un leve susurro, será el síntoma, y si no le prestas atención a lo que el cuerpo te dice, gritará fuertemente, y lo hará en forma de enfermedad. Si no queremos enfermar, tenemos que escuchar el mensaje del cuerpo. ¿Qué me está diciendo mi cuerpo? si me paro, y lo escucho, le dedico tiempo en descifrar ese mensaje, no enfermaré.
La persona que enferma, sufre, en lo que su armonía se desequilibra. El síntoma es el que nos avisa de este desequilibrio, y ese síntoma, no hay que taparlo, al contrario, tenemos prestarle toda la atención y convertirlo en nuestro aliado. Es importante saber lo que éste nos quiere comunicar y preguntarse ¿Qué es lo que este síntoma me está impidiendo hacer? En la respuesta está la sanación.

Nada de pastillas ni comidas especiales, son las recomendaciones del Dr. Dráuzio Varella, médico oncólogo y escritor brasileño, quien nos da pautas para lograrlo, consejos para vivir mejor y ser felices que combinados con buenos hábitos de alimentación y ejercicio físico, nos permitirán vivir mas y mejores años. Estas recomendaciones son más baratas que los remedios, pero más difíciles de cumplir que cualquier tratamiento médico. Sin embargo, vale la pena convertir en hábitos estas acciones. Así que si no quiere enfermarse…

HABLE DE SUS SENTIMIENTOS.

Emociones y sentimientos que son escondidos, reprimidos, terminan en enfermedades como: gastritis, úlcera, dolores lumbares, dolor en la columna. Con el tiempo, la represión de los sentimientos degenera hasta el cáncer. Entonces, vamos a sincerar, confidenciar, compartir nuestra intimidad, nuestros “secretos”, ¡nuestros errores!… El diálogo, el hablar, la palabra, ¡son un poderoso remedio y una excelente terapia!

TOME DECISIONES.

La persona indecisa permanece en la duda, en la ansiedad, en la angustia. La indecisión acumula problemas, preocupaciones, agresiones. La historia humana está hecha de decisiones. Para decidir es preciso saber renunciar, saber perder ventajas y para ganar otras. Las personas indecisas son víctimas de dolencias nerviosas, gástricas y problemas de la piel.

BUSQUE SOLUCIONES.

Las personas negativas no consiguen soluciones y aumentan los problemas. Prefieren la lamentación, la murmuración, el pesimismo. Mejor es encender un fósforo que lamentar la oscuridad. Una abeja es pequeña, pero produce lo más dulce que existe. Somos lo que pensamos. El pensamiento negativo genera energía negativa que se transforma en enfermedad.

NO VIVA DE LAS APARIENCIAS.

Quien esconde la realidad, finge, hace poses, quiere siempre dar la impresión de estar bien, quiere mostrarse perfecto, bonachón, etc… y está acumulando toneladas de peso… Una estatua de bronce con pies de barro. Nada peor para la salud que vivir de apariencias y fachadas. Son personas con mucho barniz y poca raíz. Su destino es la farmacia, el hospital, el dolor.

ACÉPTESE

El rechazo de sí mismo, la ausencia de autoestima, hace que nos volvamos ajenos a nosotros mismos. Ser uno mismo es el núcleo de una vida saludable. Quienes no se aceptan a sí mismos, son envidiosos, celosos, imitadores, competitivos, destructivos. Aceptarse, aceptar ser aceptado, aceptar las críticas, es sabiduría, buen sentido y terapia.

CONFÍE

Quien no confía, no se comunica, no se abre, no se relaciona, no crea relaciones estables y profundas, no sabe hacer amistades verdaderas. Sin confianza, no hay relacionamiento. La desconfianza es falta de fe en sí, en los otros y en Dios.

NO VIVA SIEMPRE TRISTE.

El buen humor, la risa, el reposo, la alegría, recuperan la salud y traen larga vida. La persona alegre tiene el don de alegrar el ambiente donde vive. “El buen humor nos salva de las manos del doctor”. La alegría es salud y terapia.

El arte de no enfermar, es a la vez tan sencillo y tan complicado. El arte de no enfermar pasa por sentir, aceptarse, confiar, tomar las riendas de tu vida, reír y ser feliz.

domingo, agosto 16, 2015

Complejo de Edipo y Elecra

Complejo de Edipo - Complejo de Electra

Hay mujeres que hacen magia



Hay mujeres que hacen magia... alimentan los sueños propios y ajenos, preparan alimentos que curan. Mujeres que con sus manos alivian el dolor del mundo y la esterilidad de las almas. Mujeres que cultivan maravillas. Hay mujeres que al cantar entonan la voz del universo. Hay mujeres que se divierten de la propia vida. Hay mujeres que transforman el mundo, desde su pequeño mundo y tu universo de sentidos, hasta el otro lado sin fin. 


Y tambien hay mujeres que agradecidas, simplemente agradecen por existit. Y otras tantas hay que gracias al cielo existen. 

Dalai Lama: Sus 18 imperdibles reglas para vivir con plena armonía


Crsitián Palma aporte para Autoayuda

Este líder religioso y también espiritual cuenta con reglas para vivir en completa armonía, las que pasamos a revisar a continuación.

1. Respeto a ti mismo, a los demás y también responsabilidad por todas tus acciones.

2. Grandes amores y grandes logros conllevan a grandes riesgos. Los riesgos hacen que cada situación importante sea distinta. Sepárate del resto y toma riesgos. Mientras tomas riesgos acuérdate de disfrutar cuando lo hagas.

3. Si pierdes intenta aprender la lección o si no estarás condenado a repetir e mismo error. El éxito puede ser el resultado de muchos fracasos.

4. No conseguir lo que deseas puede ser un golpe de buena suerte, pues no siempre lo que deseas en necesariamente o mejor para ti.

5. Aprende las reglas y a cómo romperlas, pues las reglas se hicieron para ser quebrantadas, sólo que hay que saber hacer aquello, ya que al cumplirás siempre te esclavizas.

6. Nunca dejes que una pelea destruya una gran amistad

7. Cuando te des cuenta de que cometiste un error trata de hacer algo para remediarlo de manera inmediata. Pedir perdón y asumir la culpabilidad mostrará lo fuerte de tu carácter.

8. Pasa un momento de día solo, para reflexionar de tu vida, de tu presente y también para ver qué quieres a futuro.

9. Ábrete al cambio y a todo lo que eso conlleva, pero ten claro y nunca te alejes de los que son tus valores y tus creencias, a menos que te des cuentas de que estas últimas estaban equivocadas.

10. A veces el silencio es la mejor respuesta a una compleja pregunta. Esto permite que las emociones no se apoderen de ti a la hora de responder y tomar un tiempo para poder reflexionar.

11. Vive una vida buena y honorable, pues cuando seas viejo recordarás lo que has hecho, tendrás que vivir con lo que has hecho.

12. Ten una atmosfera amorosa en tu entorno, pues ese será el cimiento de tu vida. Esta regla es difícil de manejarla, pero puedes ayudar demostrándole amor a tu familia.

13. Una discusión familiar es un punto de debate, el cual no merece traer a colación rencillas del pasado, pues eso puede traer dolor y no la solución.

14. Comparte tu conocimiento, pues es una forma de inmortalidad ante la sociedad.

15. Cuida el planeta en que vivimos, pues destruirlo es lo mismo que hacerte daño a ti mismo.

16. Una vez al año, o más si es que puedes, viaja a un lugar donde nunca hayas estado antes.

17. Recuerda que la mejore relación es la donde el amor del uno hacia al otro es más grande que la necesidad que existe entre ellos.

18. Juzga tu éxito de acuerdo a lo que tuviste que dejar de lado para poder conseguir esa meta.

Todas las emociones son útiles



Es verdad que desde hace tiempo Disney da valor a la tristeza. Así, Bambi vio morir a su madre y Simba a su padre. Muchos otros pierden la inocencia de golpe, como Mulan, y muestran la resilencia y se sobreponen a las circunstancias difíciles que les rodean. En Intensamente, nombre con el cual se lanzo en Colombia,   la última película de Pixar, los estudios de animación de Disney,

Riley, la protagoista es una niña de 11 años, también vive una experiencia de pérdida a la que se debe sobreponer. Su padre recibe una oferta de trabajo que obligará a toda la familia a trasladarse a miles de kilómetros del lugar en el que ha crecido, donde tiene a sus amigos y todo lo que quiere. La novedad de este largometraje es que se dejan ver todos losmecanismos emocionales que cimientan cualquier vivencia del ser humano y además ha sido tratado con base científica.

En la cabeza de Riley, están las cinco emociones básicas que se representan en el film:

Como todos nosotros, Riley se guía por las vocecillas de su interior, las emociones. Las emociones viven en el Cuartel General, el centro de operaciones instalado en el cerebro de Riley, desde donde le aconsejan y le guían en su día a día. En su lucha por adaptarse a una nueva vida en San Francisco, Riley y sus emociones vivirán en primera persona la hecatombe que se desata en el Cuartel General. A pesar de que Alegría, la emoción más importante en la vida de Riley, hace todo lo posible por mantener un espíritu positivo, las emociones discreparán sobre cómo moverse por la nueva ciudad y cómo comportarse en casa y el colegio.

En la película han colaborado dos psicólogos científicos de la Universidad de California.Dacher Keltner, de Berkeley experto en estudio de la compasión, el temor , el amor entre otras emociones y Paul Ekman, de San Francisco pionero en el estudio de las emociones. Ambos ofrecieron toda su sabiduría que no siempre fue posible incluir en las necesidades narrativas de la película. Hay muchas más de cinco emociones, pero habría sido imposible contar una historia con tantos personajes.
Los psicólogos consideramos que la tristeza ofrece ventajas en el desarrrollo evolutivo del ser humano como la ira o el miedo. Como nos aporta el psicólogo Leslie Greenberg, uno de los creadores y desarrolladores principales de , es que las “Emociónes primarias son adaptativas. Son básicas. Son respuestas fundamentales y viscerales. Llegan y se van con rapidez. Son saludables y muy valiosas. Llegar a ellas es esencial para nuestra salud. Ejemplo: noto la lejanía de un ser querido y siento tristeza ó me ascienden en el trabajo y siento alegría”.

Las emociones como elementos que organizan el pensamiento racional. Investigadorescomo A. Damasio de la Universidad del Sur de California, han estudiado a personas con daños cerebrales que les impiden sentir emociones. Uno de los puntos en común de estos individuos era que, pese a ser capaces de analizar una situación y explicar lo que debían hacer para afrontarla, eran incapaces de tomar decisiones.

“Cuando percibes lo que te sucede, surge el sentimiento. Emocionar es actuar. Sentir es percibir” Damasio

En Intensamente, remarca el papel imprescindible de las emociones en la toma de decisiones, aunque algunos científicos han echado de menos algún representante del razonamiento lógico, otro de los actores en la toma de decisiones.Las emociones son necesarias para tomar decisiones racionales y ejecutarlas

La memoria también aparece en la película y la forma de representarla ha tenido críticas desde el punto de vista científico. Entre los defectos que se han señalado se encuentra la idea de que se puede entender que los recuerdos son una especie de archivos que se recuperan y reproducen como un vídeo, siempre igual. Estudios, como el de Elizabeth Loftus matemática y psicóloga norteamericana que trabaja en el ámbito de la memoria humana. Esta investigadora de la Universidad de California, han demostrado que la memoria es una herramienta poco fiable, que incluso se puede manipular y en la que se pueden insertar recuerdos de cosas que nunca sucedieron.

En Intensamente, se muestra el modo en que las emociones si modifican la memoria, y se muestra a través de un personaje fundamental de la película: Tristeza. Cuando esta emoción toca los recuerdos, estos se vuelven tristes.La psicóloga Linda Levine,profesora de la Universidad de Chicago ha descubierto que cuando a una persona se le pide que recuerde algo en un momento en el que se siente avergonzado o irascible, esas emociones harán que el recuerdo se manifieste con más cualidades vergonzosas o que muevan a la ira.

Los recuerdos son una recreación de lo vivido con un importante aderezo emocional.

La tristeza como emoción desempeña funciones útiles para el ser humano y así se refleja en la película. El psicólogo australiano Joseph Forgas considera que, pese a que históricamente se ha considerado una emoción que se debe evitar, la presencia de la tristeza en nuestro bagaje emocional indica que debe ofrecer alguna ventaja evolutiva; igual que el miedo nos ayuda a huir del peligro, la ira nos incita a luchar y el disgusto nos hace rechazar cosas que nos podrían hacer daño.

LAS FUNCIONES DE LA EMOCIÓN SEGÚN L. Greenberg,

La emoción es una señal para nosotros mismos.
La emoción nos prepara para la acción.
La emoción vigila el estado de nuestras relaciones.
Las emociones evalúan si las cosas nos van bien.
Las emociones sirven de señales a los demás.
La expresión es importante, pero puede que no siempre corrija lo que está mal.
Decidir cómo actuar frente a la señal es importante.
El pensamiento pone la emoción en perspectiva y hace que tenga sentido

En un artículo publicado en The New York Times, Keltner y Ekman mencionaban que no les gustaba demasiado la idea de que el personaje de tristeza pareciese solo una carga para la protagonista. Los investigadores mencionan que, en realidad, hay estudios que relacionan la tristeza con una mayor activación fisiológica que despierta al cuerpo para que la persona responda después de una pérdida. “La gente que es más feliz estará algunas veces menos motivada para actuar que una persona que se siente triste y tendrá más motivos para hacer cosas que cambien una situación que no le agrada”, coincide Forgas. Además, el científico australiano menciona estudios que han mostrado que un estado de ánimo más triste está relacionado con una mayor capacidad para memorizar y que se realizan más juicios erróneos cuando se está alegre.

Interesante análisis de la película de Pixar de Jason Marsh, Vicki Zakrzewski pertenecientesThe Greater Good Science Center de la Universidad de California, extraen 4 lecciones posibles para hablar de las emociones con los niños:
La felicidad no es simplemente alegría.
No intentes forzar la felicidad.
La tristeza es vital para nuestro bienestar.
Abrazar con atención plena las emociones (Mindfulness) difíciles, en lugar de suprimirlas.


“Está científicamente demostrado que si presionas a la gente para que esté feliz, en realidad acabará estando menos feliz”

Y por último dos cosas importantes a tener en cuenta en cuanto a las emociones:
Parte de lo que nos ocurre es que una sobrevaloración ingenua de la felicidad nos lleva a infravalorar otras emociones como la ira o el miedo.
Las evidencias muestran que los niños que pueden etiquetar sus propias emocionesy las emociones de los demás se llevan mejor con sus amigos en el colegio y luego en la vida les va mejor en las relaciones de pareja.

Miguel A. Rizaldos Lamoca
Psicólogo Clínico. Psicólogo online
Tratamiento psicológico online

viernes, agosto 14, 2015


Ser madres con lo que tenemos

Por Ileana Medina Hernández




Con nuestros traumas.
Nuestras infancias heridas.
Nuestras miserias y nuestros miedos.
Con nuestras historias familiares de horror y misterio.
Nuestras rabias y nuestras fobias.
Nuestras imperfecciones.
Nuestros kilos de más.
Nuestros euros de menos.
Nuestros trabajos alimenticios, de supervivencia.
Nuestras mañanas desquiciadas.
Nuestros gritos y nuestras lágrimas.
Nuestras madres niñas. Nuestras suegras brujas.
Nuestras cicatrices.
Nuestras enfermedades.
Nuestros pueblos feos.
Nuestros vecinos ruidosos.
Nuestros políticos estúpidos, corruptos, repugnantes.
Nuestras escuelas decimonónicas, tristes, cuadriculadas.
Nuestros maridos currantes, intentando ser hombres, amantes, amables, y no morir en el intento.
Nuestros divorcios.
Nuestro estrés.
Nuestros años.
Nuestra soledad.
Nuestros partos robados, anestesiados, maltratados.
Nuestras lactancias agrietadas, dolorosas, imposibles.
Nuestra neurosis.
Con este mundo asfixiante que no está diseñado para tener hijos y no lo pone nada fácil, pero los niños son lo único que lo hace más habitable, más esperanzador.
Ser madres como podemos.
Ese es el mérito.

Cómo convives con la persona mas importante del planeta?



En mi opinión, y sobre todo quienes estamos en un Proceso de Desarrollo Personal, somos exigentes en demasía y hasta un poco intransigentes con nosotros mismos. Nos exigimos una perfección que no tenemos, a la cual –de momento- no podemos hacer otra cosa más que aspirar a ella.  No hemos llegado a alcanzarla, y tal vez –y realmente esto no es motivo para desesperarse- no lleguemos nunca.Todos tenemos un hándicap, inevitable, que si bien no es paralizante, sí es un obstáculo bastante dificultoso. Además, no nos podemos deshacer de él jamás y nos acompañará el resto de la vida. ¡Somos humanos!

Y esto, que no es un asunto que dependa de nosotros sino que es una condición de nacimiento, hará que a lo largo de la vida seamos severos con nosotros mismos -en demasiadas ocasiones-, seamos jueces implacables -y muy a menudo injustos-, y una insatisfacción nos acompañará hasta el día glorioso en que nos demos cuenta que es una ingrata compañera cuya compañía nos perjudica seriamente.

Esto sucederá a medida que vayamos aceptando con comprensiva resignación todas las cosas que nos suceden -y lo inevitable que son algunas de ellas-, que sepamos cómo en unas ocasiones tenemos que hacer y cómo en otras es mejor no hacer, que comprendamos sin dolor ni trauma que todo no va a salir siempre a nuestro gusto, que algunas experiencias dolientes son imprescindibles para nuestro Desarrollo Personal, que vayamos teniendo tolerancia a la frustración, que admitamos que en la vida no siempre se llega a entender todo lo que en ella nos pasa… en fin, que no hagamos de la vida una lucha constante pero tampoco una rendición continua.

Ir descubriendo es ir evolucionando, aunque –y esto es complicado de explicar así que hay que sentirlo sin definiciones- el Crecimiento es hacia adentro y hacia lo profundo.

No se tratará nunca de ser más, sino de ser menos.

Nunca grandilocuencia y pavoneo, sino simplificación.

La simpleza es lo más grande.

Ser simple ha de ser la máxima aspiración y lo más que se puede llegar a alcanzar.

Y mientras alcances ese estado…

¿Convives bien contigo mismo?

¿Te aceptas del todo?

¿Te perdonas fácilmente?

¿Admites tus limitaciones?

¿Te amas a pesar de todo?

O… por el contrario…

¿Te tienes la guerra declarada?

¿Te culpabilizas constantemente?

¿Evitas tu mirada en los espejos?

¿Te reprochas y echas en cara aún cosas del pasado?

¿Piensas en ti con pensamientos negativos?

Si hay tres o más respuestas afirmativas en la primera tanda de preguntas… ¡Felicidades!, ¡Enhorabuena!,¡Tú sí que sabes! En mi opinión, tu actitud es la adecuada. Y quien no entienda esto, que sepa que es con amor como se van resolviendo las cosas, que las malas caras y las zancadillas no hacen más que agraviar la relación y convertir la convivencia en un maridaje agrio, indeseable, y quien no se ama no es capaz de encontrar razones por las que trabajar por sí mismo en su mejoramiento.

Si hay tres o más respuestas afirmativas en la segunda tanda de preguntas… pues lo siento por ti. Te lo tienes que estar pasando muy mal. Y una advertencia: no le eches la culpa a los otros, ni al destino, ni a nada. Asume que tu actitud es boicoteadora más que colaborativa. Abre los ojos y aclara tu forma de mirar las cosas, levántate ese castigo que te has impuesto de estar enfurruñado contigo y con el mundo, libérate de tu autocastigo y ayúdate a escapar de esa actitud negativa en la que te puedes estar enquistando.

Te tienes a ti

Esta frase tan aparentemente leve, que parece hecha de dulce y flores, de un esoterismo empalagoso, es la verdad más afortunada. Te tienes a ti afortunadamente.

Porque eres tú quien ha estado a tu lado en los años que llevas vividos. Con mayor o menor fortuna, en los buenos y en los malos momentos, a pesar de lo que te haya tocado vivir, quien no se ha separado de ti ni un instante eres tú mismo. Esto tan obvio, pero tan auténtico, ya es un buen motivo para una reconciliación contigo.

Y en los años que te quedan por delante, sólo tú vas a estar contigo en cada instante. Te conviene llevarte bien contigo mismo. Te interesa estar de tu lado.

Porque hay algo aún más obvio –que por ser tan obvio a veces no se ve- y es que tú eres quien va a gozar o padecer la relación contigo mismo.

Si estás a favor de ti, conseguirás muchas cosas buenas que en el caso contrario jamás llegarás a lograr. Si peleas a tu lado para lograr optimizar tu relación, mano a mano, codo con codo, estarás haciendo lo adecuado.

Por otra parte… ¿Qué ganas con llevarte mal contigo mismo?, ¿Eres masoquista?, ¿Eres tan tonto que no te das cuenta del daño que te haces?

Si no convives bien contigo mismo, siente esto que vas a leer. No pensarlo, sí sentirlo. Siéntelo.

Amor… amar… amarte…

¿Te parece imposible?

¿Te parece inmerecido?

¿No sabes amarte?

Pero… por lo menos… ¿Te gustaría ser capaz de amarte?

Amarte del todo. Incondicionalmente.

¿Crees que podrías iniciar una reconciliación?

¿Podrías abandonar esa negatividad innecesaria?

Sé adulto, sé maduro, sé una persona íntegra y reconoce que una mala relación contigo mismo es una pérdida de tiempo y de energía, y un obstáculo para alcanzar con éxito el sentido de tu vida: Vivir. Y vivir en paz y en armonía contigo mismo.

¿Y cómo convivir bien contigo? Pues con amor, paciencia, comprensión, aceptación, una vez más amor, compañerismo, buen voluntad, otra vez amor, buen juicio, discernimiento, justicia, más amor, abrazos, cuidados, mimos, cariño, caricias, ternura… y amor. A pesar de tu pasado, de todo lo que tengas para reprocharte o arrepentirte, amor.

Y si eres de los que convives bien contigo, por lo menos durante la mayor parte del tiempo, ya tienes bastante avanzado en el Camino. Sólo te falta arreglar pequeños detalles, echarle un poco más de comprensión y aceptación a la vida y a la auto-convivencia… y a disfrutar de lo que te quede por vivir.

Te dejo con tus reflexiones…


Francisco de Sales es el creador de la web www.buscandome.es orientada al Desarrollo y Crecimiento Personal y Espiritual de las personas interesadas en el mejoramiento de su vida.​