sábado, agosto 30, 2014

LAS QUEJAS… FLORECIMIENTO DEL EGO. ¿CÓMO EVITARLAS? / ECKHART TOLLE



Renegar es una de las estrategias predilectas del ego para fortalecerse. Cada queja es una historia inventada por la mente y la creemos ciegamente. No importa si manifestamos nuestras quejas o si las pensamos en silencio. Algunos egos sobreviven fácilmente a base de lamentos únicamente, quizás porque no tienen mucho más con lo cual identificarse.

Cuando somos presa de esa clase de ego, nos lamentamos habitualmente, en particular de los demás. Sin embargo, es algo que hacemos inconscientemente, lo cual significa que no sabemos lo que hacemos. Aplicar rótulos mentales negativos a los demás, ya sea en su cara o cuando se habla de ellos con otros, o sencillamente cuando se piensa en ellos, suele ser uno de los componentes de este patrón. Utilizar adjetivos ultrajantes es la forma más cruda de esos rótulos y de la necesidad del ego de tener la razón y triunfar sobre los demás: “idiota, perra, imbécil”, son pronunciamientos definitivos contra los cuales no hay argumento posible. En el siguiente nivel más bajo en la escala de la inconsciencia están los gritos y las injurias, y bastante cerca, está la violencia física.

El resentimiento es la emoción que acompaña a las lamentaciones y a los rótulos mentales, y refuerza todavía más el ego. El resentimiento equivale a sentir amargura, indignación, agravio u ofensa. Resentimos la codicia de la gente, su deshonestidad, su falta de integridad, lo que hace, lo que hizo en el pasado, lo que dijo, lo que no hizo, lo que debió o no hacer. Al ego le encanta. En lugar de pasar por alto la inconsciencia de los demás, la incorporamos en su identidad.

¿Quién lo hace? Nuestra inconsciencia, nuestro ego. Algunas veces, la “falta” que percibimos en otra persona ni siquiera existe. Es una interpretación equivocada, una proyección de una mente condicionada para ver enemigos en los demás y elevarse por encima de ellos. En otras ocasiones, la falta puede existir pero la amplificamos al fijarnos en ella, a veces hasta el punto de excluir todo lo demás. Y fortalecemos en nosotros aquello contra lo cual reaccionamos en otra persona.

No reaccionar al ego de los demás es una de las formas más eficaces no solamente de trascender el ego propio sino también de disolver el ego colectivo de los seres humanos. Pero solamente podemos estar en un estado donde no hay reacción si podemos reconocer que el comportamiento del otro viene del ego, que es una expresión de la disfunción colectiva de la humanidad. Cuando reconocemos que no es personal, se pierde la compulsión de reaccionar como si lo fuera. Al no reaccionar frente al ego logramos hacer aflorar la cordura en los demás, es decir, oponer la conciencia incondicionada a la condicionada.

En ocasiones quizás sea necesario tomar medidas prácticas para protegernos contra personas profundamente inconscientes. Y podemos hacerlo sin crear enemistad. Sin embargo, la mayor protección es permanecer en la conciencia. Una persona se convierte en enemiga cuando personalizamos la inconciencia de su ego. No reaccionar no es señal de debilidad sino de fuerza. Otra forma de expresar la ausencia de reacción es el perdón. Perdonar es pasar por alto o no reparar. No reparamos en el ego sino que miramos la cordura alojada en la esencia de todos los seres humanos.

Al ego le encanta quejarse y resentirse no solamente con respecto a otras personas, sino también a las situaciones. Lo mismo que se le hace a una persona se le puede hacer a una situación: convertirla en enemiga. La implicación siempre es: esto no debería estar sucediendo; no quiero estar aquí; no quiero tener que hacer esto; es una injusticia conmigo.

Por supuesto el peor enemigo del ego es el momento presente, es decir, la vida misma. No se deben confundir las quejas con el hecho de hacer ver a una persona una deficiencia o un error a fin de que pueda corregirlo. Y abstenerse de quejarse no significa necesariamente tolerar la mala calidad o la mala conducta. No es cuestión de ego decirle a un mesero que la sopa está fría y que debe calentarse, siempre y cuando nos atengamos a los hechos, los cuales siempre son neutros. Renegar, es decir “Cómo se atreve a traerme una sopa fría”. Hay allí un “yo” al cual le encanta sentirse personalmente ofendido por la sopa fría y que va a sacar el mayor provecho de la situación, un “yo” que disfruta cuando encuentra la falta en el otro.

Las quejas a las cuales nos referimos están al servicio del ego, no del cambio. Algunas veces es obvio que el ego realmente no desee cambiar a fin de poder continuar quejándose. Trate de atrapar a la voz de su mente en el momento mismo en que se queja de algo, y reconózcala por lo que es: la voz del ego, nada más que un patrón mental condicionado, un pensamiento.Cada vez que tome nota de esa voz, también se dará cuenta de que usted no es la voz sino el ser que toma conciencia de ella. En efecto, usted es la conciencia consciente de la voz. Allá en el fondo está la conciencia, mientras que la voz, el pensador, está en primer plano.

Es así como usted se libera del ego, de la mente no observada. Tan pronto como tome conciencia del ego que mora en usted, deja de ser ego para convertirse en un viejo patrón mental condicionado. El ego implica inconciencia. La conciencia y el ego no pueden coexistir. El viejo patrón o hábito mental puede sobrevivir y reaparecer durante un tiempo porque trae el impulso de miles de años de inconciencia colectiva, pero cada vez que se lo reconoce, se debilita.


Eckhardt Tolle – Un Nuevo Mundo, Ahora UN MUNDO SIN QUEJAS



Si algo no te gusta, cámbialo. Si no puedes hacerlo, cambia tu actitud. No te quejes. CAMBIA LA FORMA DE VER LAS COSAS, Y LAS COSAS CAMBIARÁN DE FORMA.

En Julio del 2006 Will Bowen propuso a su comunidad “El reto de los 21 días” con el propósito de ayudar a eliminar cualquier rastro de queja o lamento y sus nocivas consecuencias para el individuo. Su propuesta fue muy simple: “Te colocas una pulsera morada con la leyenda UN MUNDO SIN QUEJAS y lo mantienes durante 21 días sin emitir ningún tipo de queja o crítica”; así sea “me duele la cabeza” o “nada me está saliendo bien”. Si durante este periodo emites algún lamento, debes cambiar la pulsera de muñeca y volver a empezar. La mayoría de los participantes logró superar este reto, pero les tomó un mínimo de 5 meses, un tiempo que evidencia la presencia de la cultura de la queja en nuestras vidas.
Un reto que cambiará tu vida y la de tus semejantes… Ahora te estamos proponiendo asumir este reto de 21 días sin quejas, sin críticas y sin chismes… si lo logras, habrás hecho de tu vida un paraíso sin enfermedades. Tendrás mejor ánimo, menos dolores, relaciones más favorables, mayor autoestima, etc. Serás una persona más feliz y armoniosa.
¿Crees que puedes aceptar el reto? -Seis millones de personas ya lo han logrado desde 2006 cuando Will Bowen lanzó esta campaña en EEUU. Cada día se suman más personas para lograr un mundo mejor. México ya tiene una organización para apoyar “Un mundo sin quejas”
Muchas personas decían que no se quejaban demasiado, pero con el ejercicio se dieron cuenta que lo hacían unas 20 veces en promedio al día.
Quejarnos se ha convertido en una Pandemia ¿Has notado que siempre hay algo de que quejarse? El clima, el tránsito, la inseguridad en las calles, las mentiras de los políticos, la salud, el dinero que no alcanza, etc., etc. Lo único que ganamos con la QUEJA es sentirnos peor.

“Cuando criticamos, nos quejamos o juzgamos, estamos emitiendo una energía discordante.. Esta energía, por la Ley de Atracción, será devuelta a nosotros pero multiplicada. Esto alimenta aquello de lo que nos quejamos y lo hacemos más grande”

Con la queja te conectas con campos de baja energía que te debilitan, te hacen vulnerable a enfermedades, conflictos sociales y carencias. Por el contrario si hablas de GRATITUD te conectas a campos de ALTA energía, en los niveles donde se desarrolla el poder personal.

Nuestra propuesta es simple ABANDONAS LA QUEJA Y, TE LLENAS DE GRATITUD. … así que mantén una observación especial de tus pensamientos y palabras y cada vez que te descubras quejándote, expresa un agradecimiento a la vida, al trabajo, a la salud… o a cualquier cosa que puedas agradecer de corazón… siempre tendrás algo para agradecer. Cada vez que emitas una queja tendrás que volver a empezar la cuenta de los días desde uno. Pensar una queja o crítica y no la digo, ¿También cuenta? Por suerte NO. Sólo las palabras que salen de tu boca son las que cuentan en este caso. Quienes lo han logrado reconocen que no es para nada fácil, pero después de las tres semanas, o más, que tardes en lograr la meta, dejas inclusive de criticar con la mente.

¡ Adelante !… acepta el reto… demuéstrate que SI puedes, y vive la GRATITUD como una experiencia que se “siente”… y asciende a un mayor nivel de conciencia y despertar, donde el panorama de la vida será más amplio y amable contigo. No hace falta que te pongas una pulsera morada, utiliza una piedra en el bolsillo o algo sencillo. Lo importante es aprender a darnos cuenta que a veces nos quejamos. No hay que darle fuerza a esto, simplemente cambias la pulsera de brazo y YA. Lo importante es darnos cuenta, no culparnos. Y a comenzar de nuevo hasta llegar a los 21 días.
¿Por qué 21 días? Los científicos dicen que toma 21 días crear un hábito. Nos tomará 21 días dejar el hábito de la queja y formar el nuevo habito de la GRATITUD.

“Quejarse no debe confundirse con la crítica constructiva a través de la cual le haces saber a alguien que ha cometido un error o que tiene alguna deficiencia de modo tal que pueda mejorar. Y abstenerse de quejarse no necesariamente significa soportar malas conductas o actitudes. No hay nada de malo en decirle al mesero que tu sopa está fría y que necesita ser calentada; si te ciñes a los hechos, que son siempre neutrales. -¿Cómo te atreves a darme la sopa fría?- Eso es quejarse”.

Fuente: http://acomplaintfreeworld.org/willbowen.html

jueves, agosto 28, 2014

: ¿Qué nos decimos a nosotros mismos?




Hoy sabemos que el pensamiento es muy poderoso por los efectos que provoca en el cerebro, esto significa que de acuerdo a lo que pensamos o nos imaginamos, es como nos vamos a sentir. Es muy difícil no pensar en nada o tener la mente en blanco, ya que siempre algo nos estamos diciendo a nosotros mismos.

¿Cómo se interpretan los hechos del exterior?
Cada persona tiene un sistema de creencias y pensamientos que son con los que se interpretan los hechos de la realidad, tiene que ver con la visión que cada sujeto tiene:
-de sí mismo.
-sobre los otros.
-y del mundo en general.
Por lo tanto, no son los hechos ambientales los que nos perturban, sino como cada uno los interpreta de acuerdo a su sistema de creencias y pensamientos. Es así como cada persona puede vivir y sentir una misma situación de manera diferente.

¿Cómo pueden ser los Pensamientos?
Los podemos clasificar en dos grupos:
-Pensamientos Negativos: el sujeto interpreta los hechos del exterior de manera negativa. Su atención es selectiva porque focaliza siempre en lo malo que pueda suceder. Por ejemplo, “Maria está esperando a su hijo que regrese del boliche y, como demora más de lo habitual, está muy angustiada porque cree que algo malo le ha pasado”.

-Pensamientos Positivos: no significa ver las cosas color de rosa sino que la persona pone la atención en la “mitad del vaso lleno”, es decir, que frente a las dificultades que se le presentan, piensa de manera resolutiva, en soluciones, lo que le permite tener una adaptación saludable al medio.

Las autocharlas son diálogos internos que el sujeto mantiene consigo mismo sobre diferentes situaciones de la vida cotidiana, que en sus Pensamientos las vive de manera catastrófica, más grave de lo que realmente son.

¿Cómo estimular el optimismo?
Algunas pautas para mejorar nuestra calidad de vida pueden ser:
-identificar qué es lo que nos decimos a nosotros mismos, es decir qué tipo de pensamientos tenemos.
-cuando nos damos cuenta que estamos interpretando las situaciones de manera negativa y caemos en los diálogos internos (autocharlas), cortar para no sentirnos perturbados.
-tratar de pensar la misma situación de manera resolutiva.
-establecer una jerarquía de problemas teniendo en cuenta que las situaciones graves son 2 o 3, el resto tienen solución.
-valorar y agradecer todos los días por lo que SI tenemos, no darlo por hecho porque podría no estar.
-expresarnos de manera positiva.

Psicólogo Santiago Gómez

Fuente; http://palermonline.com.ar/

PRIMER ACUERDO -SE IMPECABLE CON TUS PALABRA- Miguel Ruiz


El Primer Acuerdo es el más importante y también el mas difícil de cumplir. Es tan importante que sólo con él ya serás capaz de alcanzar el nivel de existencia que yo denomino el Cielo en la Tierra.

El Primer Acuerdo consiste en ser impecable con tus palabras. Parece muy simple, pero es sumamente poderoso.

¿Por qué tus palabras? Porque constituyen el poder que tienes para crear. Son un don que proviene directamente de Dios. En la biblia, el Evangelio de San Juan empieza diciendo: En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios.

Mediante las palabras expresas tu poder creativo; lo revelas todo. Independientemente de la lengua que hables, tu intención se pone de manifiesto a través de las palabras. Lo que sueñas, lo que sientes y lo realmente que eres, lo muestras por medio de las palabras.

No son sólo sonidos o símbolos escritos; son tu fuerza. Constituyen el poder que tienes para expresar y comunicar, para pensar y, en consecuencia, para crear los acontecimientos de la vida. Puedes hablar. ¿Que otro animal del planeta puede hacerlo?. Las palabras son la herramienta más poderosa que tienes como ser humano, el instrumento de la magia. Pero son como una espada de doble filo: pueden crear el sueño más bello o destruir todo lo que te rodea. Uno de los filos es el uso erróneo de las palabras, que crea un infierno en la vida. El otro es la impecabilidad de las palabras, que solo engendrará belleza, amor y el Cielo en la Tierra.

Según cómo las utilices, las palabras te liberarán o te esclavizarán aún más de lo que imaginas. Toda la magia que posees se basa en tus palabras. Son pura magia, y si las utilizas mal, se convierten en magia negra.

Esta magia es tan poderosa, que una sola palabra puede cambiar una vida o destruir a millones de personas. Hace años, en Alemania, mediante el uso de las palabras, un hombre manipuló a un país entero de gente muy inteligente. Los llevó a una guerra mundial sólo con el poder de sus palabras. Convenció a otros para que cometieran los más atroces actos de violencia, Activó el miedo de la gente, y de pronto, como una gran explosión, empezaron las matanzas y el mundo estalló en guerra. En todo el planeta los seres humanos han destruido a otros seres humanos porque tenían miedo. Las palabras de Hitler, que se basaban en creencias y acuerdos generados por el miedo, serán recordadas durante siglos.

La mente humana es como un campo fértil en el que continuamente se están plantando semillas. Las semillas son opciones, ideas y conceptos. Tú plantas una semilla, un pensamiento y éste crece. Las palabras son como semillas, ¡y la mente humana es muy fértil! El único problema es que, con demasiada frecuencia, es fértil para las semillas del miedo. Todas las mentes  humanas son fértiles, pero sólo para la clase de semilla para la que están preparadas. Lo importante es descubrir para que clase de semillas es fértil nuestra mente, y prepararla para recibir las semillas del amor.

Fíjate en el ejemplo de Hitler: Sembró todas aquellas semillas de miedo, que crecieron muy fuertes y consiguieron una extraordinaria destrucción masiva. Teniendo en cuenta el pavoroso poder de las palabras, debemos comprender cuál es el poder que emana de nuestra boca. Si plantamos un miedo o una duda en nuestra mente, creará una serie interminable de acontecimientos. Una palabra es como un hechizo, y los humanos utilizamos las palabras como magos de magia negra, hechizándonos los unos a los otros inprudentemente.

Todo ser humano es un mago, y por medio de las palabras, puede hechizar a alguien o liberarlo de un hechizo. Continuamente estamos lanzando hechizos con nuestras opiniones. Por ejemplo, me encuentro con un amigo y le doy una opinión que se me acaba de ocurrir. Le digo: ¡Mmmmm! Veo en tu cara el color de los que acaban teniendo cáncer>> Si escucha esas palabras y está de acuerdo, desarrollará un cáncer en menos de un año. Eses es el poder de las palabras.

Durante nuestra domesticación, nuestros padres y hermanos expresaban sus opiniones sobre nosotros sin pensar. Nosotros nos creíamos lo que nos decían y vivíamos con el miedo que nos provocaban sus opiniones, como la de que no serviríamos para nada, para los deportes o para escribir. Alguien da una opinión y dice: ¡Mira que niña tan fea!>>. La niña lo oye, se cree que es fea y crece con esa idea en la cabeza. No importa lo guapa que sea; mientras mantenga ese acuerdo, creerá que es fea y crece con esa idea en la cabeza.  Estará bajo ese hechizo.Las palabras captan nuestra atención, entran en nuestra mente y cambian por entero, para bien o para mal, nuestras creencias.

Primera parte del Primer Acuerdo.

Dr. Miguel Ruiz.

miércoles, agosto 27, 2014

Aprendiendo a sumar en Pareja: 1+1, ¿es igual a dos?



Al principio de embarcarnos en una relación de pareja, todo parece maravilloso. Nuestro Mundo comienza a girar en torno a la otra persona. Nos sentimos afortunados, como en una nube. Esa persona nos parece sencillamente perfecta. Amamos sus virtudes y, sus entoncespequeños defectos, nos parecen entrañables. Pocas cosas son más importantes, que pasar tiempo junto a esa persona. Prácticamente, se podría decir que es cómo si formásemos un sólo ser.

Es cierto, esa sensación es maravillosa. Pero agradecidos hemos de estar de que al final desaparezca. Pues mantener ese estado durante un largo período de tiempo, supondría estar atentando directamente con nuestra propia identidad, y si me apuráis, contra nuestra integridad física.

Durante la fase del enamoramiento, nuestros sentidos están centrados casi en exclusiva en él/la que ahora es nuestro objeto de deseo. Trabajar, estudiar o realizar tareas de elevada concentración, resulta toda una hazaña. Si esa persona se mueve, nosotros nos movemos con ella y a la inversa. Y no hablemos de los amigos, los grandes olvidados en estos casos. Por eso, es totalmente aplicable la regla del 1 + 1, es igual a 1.

¿Qué pasa cuando todo esto acaba? Lo que pasa es que nos damos de bruces con la realidad. Una realidad que nos demuestra que la perfección no existe, ni en nosotros mismos, ni en la persona que teníamos delante, y a la que, probablemente, habíamos idealizado de algún modo. Es entonces cuando hemos de ser capaces de emprender un camino sano en pareja, evitando perdernos a nosotros mismos durante el trayecto (la regla del 1 + 1, es igual a 3).

Algunas personas, piensan que cuando el enamoramiento acaba, se lleva consigo la magia. Pero si la relación que hemos creado con esa persona es fuerte y sana, eso nos permitirá disfrutar de otro sin fin de cosas maravillosas. Es una forma distinta de encontrarnos con nuestra pareja, pero igualmente mágica. Un amor que parte de conocimiento, el cariño y el respeto hacia la otra persona.

Alcanzar el equilibrio dentro de una relación no es tarea sencilla. De hecho nos enfrentamos a un mundo cambiante que nos lleva tener que estar haciendo reajustes constantemente.

¿Qué implican esos reajustes? Cuando compartimos nuestra vida con otra persona hemos de adaptarnos a la idea de que ya no estamos solos, que nuestra libertad acaba dónde empieza la del otro. Hasta cierto punto, es sano buscar ciertos cambios en nuestra pareja. Cambios que faciliten la estabilidad de la relación. ¡Ojo! eso no quiere decir que debamos convertirnos en alguien distinto a lo que somos ahora. Se trata mayormente de pequeños matices, de adaptaciones.

Es probable, que haya aspectos de nosotros en los que debamos hacer más incidencia que en otros. Pero sólo nosotros podemos decidir hasta cuanto damos el brazo a torcer. Querer ser todo lo que la otra persona quiera que seamos, vivir por y para esa persona, necesitar su aprobación y muestras de afecto constante, sólo nos llevan a la dependencia emocional. Éste estado de dependencia, supone olvidarnos de quiénes somos, conduce una anulación completa de nuestra propia identidad.

Cuando amamos a alguien de forma sana, la idea de que esa persona pueda no formar parte de nuestras vidas, resulta muy dolorosa. A penas queremos imaginar el duro golpe que eso supondría para nosotros. En las relaciones dependientes, el mero hecho de perder a esa persona, de que esa persona no nos quiera como nosotros queremos que lo haga, nos lleva a creer que eso supondría el fin de nuestra existencia.

La dependencia es un síntoma de inseguridad, miedo, baja autoestima, uno se mueve y decide en función de la otra persona, apenas somos dueños de nosotros mismos. Este estado puede llevar a la persona a ejercer un control irracional sobre su pareja; idas y venidas, llamadas, correos electrónicos, teléfono, etc. Todo esto motivado además por unmiedo terrible a la pérdida, a que esa persona nos abandone.

Para alcanzar una relación sana y en equilibrio, es importante:
Estar dispuestos a ir formándonos como personas independientes.
Conocernos a nosotros mismos, con nuestras virtudes y también nuestros defectos.
Tener ímpetu de mejora y crecimiento personal.
Desarrollar nuestra capacidad de ceder en aquellos casos en los que se requiera que lo hagamos.
Suavizar nuestras exigencias.
Aprender a comunicarnos con nuestra pareja desde la educación y el respeto.
Respetar a la otra persona, al igual que a nosotros mismos. Querernos a nosotros mismos, va a darnos una buena base para poder amar a los demás.
Iniciar el camino de la aceptación; tanto hacia nosotros mismos, como hacia él/ella.
Estar dispuesto a caminar junto a la otra persona, con todo lo que ello supone.
Y por último, pero no menos importante, que nuestro amor hacia él/ella sea sincero, a la vez que real.

Todo esto nos llevará como pareja a estar dentro de la regla del 1+1=3, dónde habrá cabida para mí mismo, para la otra persona, y para aquello que los dos juntos hayamos ido creando con el paso del tiempo. Ainoha Orenes RodríguezPsicóloga – CV 11.906www.eldesvandelapsicologia.com

Dormir y afilar el hacha


Un maestro y su discípulo se preparaban para cortar leña:
El discípulo trabajó sin detenerse a descansar, y acumuló una gran pila de leños.
El Maestro en cambio, dividió el trabajo en 2 periodos, cortando leña durante 50 minutos y descansando 10.
Al terminar, el Maestro reunió una pila de leños mucho mayor.
El discípulo, extrañado por lo que acababa de suceder le preguntó:

-¿Cómo es posible que hayas juntado mas leños que yo si estuviste descansando varias ocasiones?
El Gran Maestro le contesto:

-Mientras descansaba afilaba el hacha.
Fábula

Poseer paciencia, supone disponer de la capacidad para soportar algo sin alterarse, ser portador de una habilidad para realizar trabajos complicados o minuciosos. Es saber esperar inteligentemente cuando un deseo es muy anhelado.

Es disponer de la lentitud adecuada, para superar lo que se hace con normalidad y convertirlo en extraordinario. La calma para poder soportar situaciones difíciles y salir indemnes, también indica paciencia, al igual que el autocontrol sobre uno mismo.

Muchas de las virtudes más preciadas que poseemos los humanos (la generosidad, la tolerancia, la esperanza, la insistencia, la voluntad, el equilibrio, etc. están estrechamente relacionados con la paciencia. Para ejercitarla, es necesario empezar por trabajarla con uno mismo, puesto que en la actualidad nuestro modelo de vida se encamina a potenciar, el "Date prisa", "Ahora mismo", "Yo lo necesito primero", sin valorar el esfuerzo y el tiempo que se necesitan para conseguirlo.

A diario nos enfrentamos a situaciones que ponen a prueba nuestro autocontrol y nuestra paciencia. Practicarla nos ayuda a ejercitar la reflexión y evitar tomar decisiones equivocadas o irreversibles, cuando en ocasiones puntuales somos impacientes y actuamos con pasión y sin detenimiento.

La paciencia nos aporta "equilibrio", y el equilibrio suaviza nuestro carácter ayudándonos a soportar contratiempos con más fuerza y a soportar la tristeza de forma más realista, puesto que el sosiego neutraliza la ansiedad e infunde una serenidad para afrontar momentos de gran desesperación.

Saber esperar y entender que "las cosas" no dependen de nosotros "exclusivamente", comprender que es necesario darles tiempo y que sucederán cuando sea el momento, es un ejercicio de paciencia que indica igualmente una cualidad de personas maduras.

Tal vez podamos reflexionar ante la idea, de cómo resultarían las situaciones cotidianas (las perdidas económicas, los atascos de tráfico, las desgracias personales, la enfermedad, el mal tiempo, los olvidos , las discusiones, etc.) en caso de afrontarlas con paciencia.

Una paciencia, que desarrolle aptitudes para identificar y solucionar los problemas de manera armónica, con una correcta y templada interpretación', y una conducta acorde a cada situación, con la tolerancia suficiente para no producir daños externos, y con la seguridad de que la PACIENCIA ES UN OBJETIVO posible de trabajar y de alcanzar.

Fotografía cortesía de "Palo"

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¿Cómo saber cuando ir al psicólogo?





En ciertas etapas de la vida, nos encontramos en la situación que no sabemos resolver ciertos problemas y las emociones están más allá de lo que podamos soportar. Nuestros seres queridos nos aconsejan ir al psicólogo, pero muchos lo desestiman. Esto se debe a que las personas consideran que ir al psicólogo o hacer terapia es “sólo para los locos”. Es que dar el primer paso para ir a la consulta es el más complicado, no sólo por ese pensamiento sino también por la vergüenza o el temor a que lo consideren “fuera de sus cabales”.

A pesar de que se ha avanzado bastante en el mito del papel de los psicólogos y de los analizados, todavía la sociedad sigue relacionando esta profesión con la locura. Según los profesionales, es el miedo a “sacarnos la coraza” lo que nos aleja de la terapia.

No existen normas en relación a cuándo acudir al psicólogo, todo depende de cada uno. Tampoco que sea “obligatorio” hacerlo. La razón principal por la que una persona va a terapia, básicamente, es porque no se encuentra a gusto consigo misma, ya sea en lo emocional o en lo físico. El autoestima alto es fundamental para disfrutar de una vida plena, ya que el amor por uno mismo permite aceptarnos tal cual somos, dejar de lado los pensamientos negativos y amar a los demás, así como también saber diferenciar entre los errores y las equivocaciones y nos permite cuidarnos y respetarnos como seres humanos.

Es verdad que tenemos días en los que no queremos hacer nada, nos sentimos deprimidos, cansados o estresados. Eso no es para ir al psicólogo. Los días malos donde estamos cansados de la vida y del ajetreo es preciso hacer una pausa, respirar profundo y seguir adelante. Pero atención, porque en el momento que esto se convierta en algo recurrente, la regla y no la excepción, es cuando debemos preguntarnos si no es bueno buscar algún tipo de ayuda externa.

Los psicólogos son realmente muy útiles cuando nos cuesta salir a la calle, nos sentimos tristes sin saber realmente por qué, la apatía nos gobierna, no entendemos la vida y por qué estamos en un lugar determinado, no tenemos ganas de salir de la cama o de cumplir con las obligaciones, no deseamos comer ni bañarnos, etc.

Cuando los miedos y la depresión son los que gobiernan nuestra vida, no podemos disfrutar de lo más básico como una charla entre amigos o una salida al parque, nos cuesta mucho hablar en público, tenemos miedo irracional a la muerte o a que pase algo malo, no podemos estar en un sitio cerrado o ver un animal, también es bueno pedir ayuda a un profesional.

Aquellos que desean tener todo siempre controlado, sus obsesiones son muy grandes y limitan las actividades diarias, si no puedes ver que las cosas no salgan como quieres, o te pasas horas limpiando el mismo sitio (como las manos, la ropa, etc), si tienes miedo a contagiarte todas las enfermedades que existen y somatizas cuando lees o escuchas sobre una dolencia en particular, si no puedes dejar de visitar al médico o tienes conductas repetitivas y poco comunes (comprobar una y otra vez si cerraste la puerta, por ejemplo) tal vez sea un buen momento para asistir a una consulta profesional.

Y las razones para ir al psicólogo todavía son más: estar demasiado irascible o no poder parar de llorar ante cualquier comentario, problemas serios para conciliar el sueño o concentrarse, ver la vida en negativo, dificultad para comunicar los sentimientos, no saber decir que “NO”, falta de deseo sexual, culpa irracional por ciertas actitudes o pensamientos, nervios, ansiedad, etc.

Si ha fallecido un familiar, te has divorciado de tu pareja o piensas que es la mejor alternativa, si hubo casos de infidelidad, malos tratos, problemas con amistades, es buena idea charlar del tema con un psicólogo, quién tendrá una mirada objetiva de los hechos.

Y por último, si has sufrido algún trauma en tu niñez, como  maltrato, abuso, violencia, dejan secuelas en el comportamiento al ser adultos, por eso vale la pena hablar de ellas, aunque causen mucho dolor el sólo hecho de recordarlo.Las relaciones personales están íntimamente relacionadas a estos problemas de la infancia, así como también la manera en que nos desenvolvemos en el futuro.



Fuente: http://lamenteesmaravillosa.com/como-saber-cuando-ir-al-psicologo

¿Eres exitoso o exitista?




La persona exitista mide las lecciones como fracasos.
La persona exitosa, piensa que no existen el fracaso como tal, sino una lección oculta encada situación.

La persona existista basa su progreso en las cosas superficiales de este mundo.
La persona exitosa basa su progreso en una construcción profunda y consciente que nace de su interior.

La persona exitista vive pendiente de lo que piensan los demás y de cómo la etiquetan.
La persona exitosa sabe que las etiquetas mentales no son otra cosa que el florecimiento del ego.

La persona existista compite con otras personas para llegar a la meta.
La persona exitosa ayuda a otras personas a llegar a la meta.

La persona exitista busca su gloria personal en todo lo que hace.
La persona exitosa basa su gloria en la gloria de los demás.

La persona exitista suele ser negativa en la mayoría de sus opiniones.
La persona exitosa trabaja todo el tiempo en pos de una actitud mental positiva.

La persona exitista suele criticar la labor de los demás.
La persona exitosa entiende que la crítica es solo un reflejo de aquello que debe cambiar.

La persona exitista se queja de todos sus pesares.
La persona exitosa sabe que la queja sólo atrae más situaciones negativas.

La persona exitista desea ser escuchada todo el tiempo.
La persona exitosa ha entendido el arte de escuchar a los demás.

La persona exitista se rodea de personas tóxicas.
La persona exitosa se rodea de personas exitosas y que vibran en su misma sintonía.

La persona exitista generalmente nunca termina todo lo que empieza.
La persona exitosa tiene conducta y hábitos saludables.

En fin, la persona exitista tiene un afán desmedido por el éxito y una visión distorsionada del mismo. Suele tener algunos logros parciales, pero poco a poco menoscaba su espíritu, sus proyectos y su camino. La persona exitosa, sabe que el éxito se mide por el bienestar personal y el crecimiento interior logrado. camina quizá más lentamente, pero llega con seguridad a su meta.

¿Eres exitista o exitoso?

Fuente: http://www.gerdix.com.ar/

martes, agosto 26, 2014

"Anita Moorjani: Morir Para Ser Yo"




Anita Moorjani, relata su aprendizaje después de haber pasado por una experiencia cercana a la muerte, tras la invasión del cáncer y su estado de coma:

1. Amor incondicional a nosotros mismos.

2. Soltar el miedo

3. La vida es un regalo y todo lo que experimentamos en ella, incluso los desafíos.

4. Aún con enfermedad vale la pena vivir la vida con alegría.

5. Mi propósito en la vida es ser yo misma.

6. Nuestras mascotas comparten nuestra esencia, están sintonizados con nosotros

7. El sistema educativo nos condiciona..

8. Vivimos la vida bajo una posición de miedo.

9. No intentes deshacerte del miedo, pues tu foco será el miedo.

9. Trasciende el miedo con el amor incondicional a ti mismo.

10. Cuando dejas que otros tomen tus decisiones les entregas tu poder.


Las personas actúan con el conocimiento que tienen en ese momento, más que perdón entreguemos a los otros empatía y compasión, empieza por ser mas empático y compasivo contigo mismo. No te juzgues.

RELACIONES ILUMINADAS Echkart Tolle


Siempre pensé que la verdadera iluminación es posible sólo a través del amor en una relación entre hombre y mujer. ¿No es esto lo que nos hace completos de nuevo? ¿Cómo puede la vida estar realizada hasta que esto ocurra?
¿Es cierto eso en su experiencia? ¿Le ha ocurrido a usted? Todavía no pero ¿cómo podría ser de otra forma? Sé que ocurrirá.

En otras palabras, usted está esperando por un evento en el tiempo que lo salve. ¿No es este el error fundamental del que hemos estado hablando? La salvación no está en otro lugar en el tiempo o en el espacio. Está aquí y ahora.

¿Qué quiere decir esa afirmación, "la salvación está aquí y ahora"? No la entiendo. Ni siquiera sé lo que significa salvación.

La mayoría de las personas persiguen placeres físicos o muchas formas de gratificación psicológica porque creen que esas cosas los van a hacer felices o a liberarlos de una sensación de miedo o de carencia. La felicidad puede percibirse como un sentido realzado de vida alcanzado a través del placer físico, o una sensación de sí mismo más segura y más completa lograda por medio de alguna forma de gratificación psicológica.

Esta es la búsqueda de salvación a partir de un estado de insatisfacción o insuficiencia. Invariablemente, cada satisfacción que se obtiene es fugaz, y la condición de satisfacción o logro habitualmente se proyecta una vez más hacia un punto imaginario lejos del aquí y el ahora. "Cuando logre esto o esté libre de aquello, estaré bien". Esta es la actitud mental inconsciente que crea la ilusión de la salvación en el futuro.

La verdadera salvación es un estado liberación del miedo, del sufrimiento, de un estado percibido de carencia y de insuficiencia y por lo tanto de todo deseo, necesidad, codicia y apego. Es la libertad del pensamiento compulsivo, de la negatividad y sobre todo del pasado y el futuro como una necesidad psicológica. Su mente le dice que usted no puede llegar allá desde aquí. Tiene que suceder algo o usted tiene que volverse esto o aquello antes de poder ser libre y realizado. Le dice de hecho que usted necesita tiempo, que usted necesita encontrar, ordenar, hacer, lograr, adquirir, llegar a ser o comprender algo antes de ser libre o completo. Usted ve el tiempo como el medio de salvación, mientras que en verdad este es el mayor obstáculo para la salvación.

Usted piensa que no puede llegar a ella desde donde está y siendo quien es usted en este momento, porque todavía no está completo o no es suficientemente bueno, pero la verdad es que aquí y ahora es el único punto desde donde usted puede llegar a ella.

Usted "llega" allá dándose cuenta de que está ya allá. Usted encuentra a Dios en el momento en que se da cuenta de que no necesita buscarlo. Así que no hay un camino único de salvación: puede utilizarse cualquier condición, no se necesita una condición particular. Sin embargo sólo hay un punto de acceso: el Ahora. No puede haber salvación fuera de este momento. ¿Está solo y sin pareja? Entre al Ahora desde ahí. ¿Está involucrado en una relación? Entre al Ahora desde ahí.

No hay nada que pueda hacer o alcanzar que lo acerque a la salvación más de lo que lo está en este momento. Esto puede ser difícil de comprender para una mente acostumbrada a pensar que todo lo que vale la pena está en el futuro. Ni nada de lo que usted hizo o le hicieron en el pasado le impide decir sí a lo que es y enfocar su atención profundamente en el Ahora. No puede hacer esto en el futuro. Lo hace ahora o no lo hace.

lunes, agosto 25, 2014

El verdadero amor es nada que quitar nada que agregar

Psicopatología y psicología junguiana - Mario Saiz




El analista junguiano Mario Saiz (Uruguay), es entrevistado por la televisión Chilena (BIOBIO TV), habla de psicopatología, depresión, ansiedad y las relaciones mente-cuerpo, persona-sombra, Yo y Si-Mismo e individuo-sociedad. Nos acerca así a las ideas sobre la patología como un impulso transformador o como expresión psíquica de una profunda necesidad de individuación.

Esta es la presentación que hace a su entrevista el portal http://www.biobiochile.cl/

"El reconocido psicoanalista uruguayo compartió con BIOBIO TV diferentes temas en torno al comportamiento de la mente humana, como la depresión, enfermedad que en pocas décadas más será la más importante a nivel mundial. Mario Saíz está en Chile a propósito de ser uno de los protagonistas del quinto encuentro del XII ciclo “Pensamiento Propio”, dedicado a la Naturaleza en ocho miradas, que presenta BHP Billiton."

Fuente: http://www.jungcolombia.com/

sábado, agosto 23, 2014

Las técnicas de sugestión en la intervención psicológica




Por Blanca Jorge Cano0




Resumen: Las técnicas de sugestión son cada vez más usadas en el ámbito de la intervención clínica.

El interés por la utilidad de la hipnosisdentro de la intervención psicológica ha mostrado un incremento progresivo en las últimas décadas. Pero la hipnosis no es una terapia en sí misma, sino una técnica especializada o un añadido que puede ser incorporado de manera provechosa en situaciones terapéuticas particulares. Esta utilidad se ha extendido en multitud de trastornos como: el tratamiento del dolor, el control de hábitos (fumar, comer en exceso, tics…), depresión, etc.

A finales del siglo XIX, se desarrollaron dos líneas teóricas diferentes sobre el hipnotismo. Por un lado, la Escuela de la Salpêtiere, con Charcot, centrado en la búsqueda de los síntomas físicos de los diferentes estados hipnóticos, donde llegaron a la conclusión de que el hipnotismo solo produce efectos en los histéricos y que la letargia, catalepsia y sonambulismo, son estados nerviosos patológicos.

Por otra parte, la Escuela de Nancy, con Liebéault y Berheim, defienden que la hipnosis es posible en sujetos normales y que no es debida a ninguna patología. Destacan la importancia de los procedimientos sugestivos como la base del fenómeno hipnótico y lainfluencia de las expectativas y creencias del paciente para que este se produjese, se consideran como elementos fundamentales de la hipnosis la sugestión y la sugestionabilidad.

Es decir, por un lado están los teóricos del trance, que defienden que la hipnosis es un estado alterado de consciencia que hace posible que se realicen fenómenos como la catalepsia; y por otro, los teóricos del no estado, que defienden la hipnosis desde un punto de vista cognitivo-comportamental, es decir, que la hipnosis se explica a través de variable de motivación, como actitudes, expectativas, sugestionabilidad, etc.

Es conveniente dejar claro la distinción entre sugestión, influencia especifica de un mensaje o comunicación y sugestionabilidad, que hace referencia a la tendencia de una determinada respuesta tras la implantación de la sugestión.

Stern enumera tres condiciones que hacen posible el efecto de la sugestión son:
La sugestionabilidad del individuo.
El ambiente “sugestivo”.
El sector personal afectado por su influencia.

Estas tres condiciones de Stern, se desglosan en cuatro variables para Wolberg:
La significación que tiene para la persona el agente sugestivo.
El significado que tiene para el sujeto, el contenido concreto de la sugestión que se le hace.
La cantidad de ansiedad generada por el sujeto en la aceptación de una sugestión determinada.
El juicio crítico del sujeto ante la sugestión establecida.

Por último, desmentir algunos mitos sobre la hipnosis, como por ejemplo que durante el proceso hipnótico se da una pérdida de conciencia, no es cierto, sin embargo si se mejora la concentración y se focaliza de una manera no muy usual.

Otro mito a desmentir, sería que la hipnosis implica una rendición de la voluntad, cosa que no sucede ya que el sujeto no hace nada que no quiere, se requiere la colaboración del sujeto.

Para finalizar, las técnicas de sugestión tienen ventajas e inconvenientes como cualquier técnica terapéutica, ayuda en temas como el control de hábitos, dolor crónico, etc., pero no hay que caer en elevarla a la mejor técnica a aplicar, ni desacreditarla, simplemente utilizarla como un apoyo junto con otras técnicas durante la intervención psicológica.

Como complemento imprescindible para cualquiera que muestre interés por las técnicas de sugestión, incorporamos para su descarga un documento elaborado por los expertos españoles M. Elena Mendoza (Práctica privada, Sta. Cruz de Tenerife), Juan Lamas(Universidad de la Coruña) y Antonio Capafons (Universitat de València), que además de un completo repaso teórico-práctico al concepto de hipnosis clínica, aporta dos interesantes anexos dedicados a los tipos de hipnosis y a los tipos de sugestión respectivamente.

Fuente: http://psicopedia.org/

LA ANSIEDAD DESBORDANTE: EL TRASTORNO DE PÁNICO



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La ansiedad es un mecanismo evolutivamente diseñado para facilitar la adaptación al medio. En los remotos tiempos de nuestros antepasados más primitivos, la resolución de cualquier enfrentamiento con los peligros que la naturaleza pudiera imponer (desde catástrofes naturales a situaciones de conflicto con otros grupos de humanos o depredadores) dependía directamente de la capacidad del organismo para reaccionar ante ellos. En este sentido, la respuesta de ansiedad facilitaba una miríada de cambios fisiológicos dirigidos a propiciar una conducta de lucha o huida que mejorara las probabilidades de supervivencia. Desde esta perspectiva, es coherente derrumbar la mala prensa que la ansiedad tiene en la actualidad y pensar que sin ella, muy probablemente, jamás hubiéramos llegado hasta donde lo hemos hecho.

Aunque la ansiedad tiene un evidente correlato fisiológico (mediante la emisión de cortisol desde las glándulas suprarrenales a través del eje hipotálamo hipofisiario adrenal -HHA-), ésta no puede circunscribirse en exclusiva a un fenómeno biológico: la ansiedad es una respuesta tridimensional compleja que se manifiesta en síntomas cognitivos, fisiológicos y motores. Cada persona experimenta la ansiedad de una forma única, por lo que es necesario ahondar en el modo particular en que ésta se expresa (predominio cognitivo, predominio fisiológico, etc.).

Los síntomas de corte cognitivo hacen referencia a aquellas rumiaciones o preocupaciones excesivas/desbordantes que a veces se interpretan como pensamientos intrusivos. En casos de gran ansiedad (como se observa, por ejemplo, durante los ataques de pánico) pueden llegar a manifestarse distorsiones perceptivas, sensación de muerte inminente (por asfixia o paro cardíaco), miedo a perder el control o incluso un temor intenso a volverse loco. Se trata, en todos los casos, de interpretaciones subjetivas de síntomas físicos que a menudo están bruñidas de expectativas irreales sobre las consecuencias probables de la hiperactivación ansiosa (como veremos más adelante).

Los síntomas fisiológicos son muy diversos y oscilan desde taquicardias a sudoración, pasando por temblores, actividad peristáltica intestinal acentuada, pérdida de sensibilidad, midriasis (dilatación de las pupilas), hiperventilación, etc. A menudo son el detonante a partir del cual emerge una interpretación subjetiva (síntomas cognitivos), que puede llegar a convertir niveles de ansiedad moderados (adaptativos) en auténticos episodios de pánico (especialmente en aquellos casos en los que surge un pensamiento catastrófico para explicar procesos naturales del organismo). Los fenómenos aquí observados son reacciones del cuerpo ante un peligro percibido (o su anticipación), sea real o no en términos objetivos, pero que en todo caso tratan de promover una respuesta adaptativa.

Por último, los síntomas de tipo motor se refieren a todo aquello que la persona hace de forma explícita para enfrentarse a la ansiedad. Se trata de estrategias tan dispares como la huida, la evitación, el escape, las técnicas de relajación, el recurso a elementos que proporcionen seguridad (estar acompañado de otra persona, por ejemplo), etc.

Como respuesta fisiológica, la experiencia de ansiedad tiende a disolverse con el paso del tiempo (por el antagonismo del sistema nervioso simpático y parasimpático). Por ejemplo, cuando la elevada ansiedad surge como una respuesta ante la presencia de estímulos muy concretos (como ocurre en la fobia específica) ésta encuentra su máxima expresión cinco minutos después del inicio de la exposición, para pasar a reducirse progresivamente hasta su total desaparición. Cuando una persona es capaz de afrontar la presencia del estímulo fóbico durante un tiempo suficiente, la respuesta de ansiedad pasa a ser más breve y menos intensa en ocasiones sucesivas (mientras que la percepción de autoeficacia aumenta paralelamente). Alcanzado cierto punto, la persona puede llegar a manejar/interactuar con normalidad ante las situaciones/estímulos que temía. Este fenómeno (extinción) es la base a partir de la cual las estrategias de exposición surten un enorme efecto terapéutico en el tratamiento de múltiples trastornos de ansiedad.

EL TRASTORNO DE PÁNICO

Definiríamos el Trastorno de Pánico como la tendencia a experimentar ataques de pánico con frecuencia, de modo que la vida llega a condicionarse verdaderamente. Algunas personas que sufren ataques de pánico son incapaces de identificar situaciones específicas (o su anticipación) que propicien la sintomatología, percibiendo así su aparición como imprevisible. Más adelante veremos que esto realmente no es así, y siempre puede trazarse una relación causal con estímulos externos (especialmente cuando existe una agorafobia comórbida) o internos (reacciones fisiológicas como sudoración, parestesias o taquicardia). Por supuesto, aprender a detectar estas situaciones requiere un trabajo conjunto entre el terapeuta y el paciente que promueva el autoconocimiento por parte de este último.

Los ataques de pánico son, en esencia, respuestas extremas de ansiedad. En ellas pueden emerger síntomas profundamente perturbadores para la persona, tales como disnea e hiperventilación (respiración dificultosa), taquicardias, sudoración, temblores, etc. que por su gran intensidad pueden hacer pensar a la persona que está sufriendo una enfermedad grave (cuando en realidad es una respuesta natural del sistema nervioso simpático). En otras ocasiones, la persona puede sentir que su entorno adquiere una naturaleza que le resulta particularmente irreal (desrealización), o incluso que se está volviendo loca. La percepción subjetiva de estos síntomas actúa como elemento reforzador del episodio: cuando aparecen, la persona los interpreta como algo catastrófico (muerte inminente, asfixia letal, pérdida de la cordura, etc.) aumentando su ansiedad hasta alcanzar la intensidad propia de un ataque de pánico (aumento sintomático en espiral). Como podemos ver, trabajar con estos pensamientos tiene un enorme valor terapéutico y en ello ha de residir gran parte del trabajo que se realiza en las sesiones. Cambiando la interpretación se altera, también, la experiencia emocional.

Algunos de los pensamientos más habituales y su explicación objetiva son:
“Me estoy asfixiando”: Cuando sufrimos un ataque de pánico, nuestro ritmo respiratorio se acelera y por tanto, nuestro organismo se hiperventila. En ese momento, tenemos más oxígeno del que realmente necesitamos, por lo que es imposible que se produzca una asfixia (que dependería de procesos mecánicos como la obstrucción de las vías aéreas, que no se observan durante el ataque de pánico).
“Esto es un ataque al corazón”: Las taquicardias, habituales en los ataques de pánico, tienen como objetivo transportar el oxígeno a los músculos distantes del cuerpo (piernas, brazos, etc.) para facilitar una conducta de lucha o huida. Recordemos que la ansiedad es una respuesta adaptativa diseñada para aumentar las probabilidades de sobrevivir ante la percepción o anticipación de un riesgo. El cuerpo funcionaría como si estuviera exponiéndose a un peligro inminente y reaccionando, por tanto, de una forma completamente coherente. En los ataques al corazón se observa una reacción anormal de los músculos cardíacos, mientras que el ataque de pánico “demuestra” su total integridad.
“Me estoy volviendo loco”: Los ataques de pánico son la consecuencia de problemas emocionales. Los problemas emocionales, por sí mismos, no tienen conexión alguna con los episodios psicóticos (que son los que se asocian coloquialmente con el fenómeno de la “locura”). La asociación entre “locura” y ataque de pánico carece por completo de sentido desde una perspectiva objetiva.

Como podemos observar, el ataque de pánico se desarrolla como consecuencia de las interpretaciones subjetivas de los síntomas de ansiedad (sus correlatos fisiológicos), que refuerzan su expresión hasta alcanzar la entidad de un ataque de pánico. Esquemáticamente, sería:

EL ORIGEN DE LOS ATAQUES DE PÁNICO

Una pregunta frecuente que se formulan las personas que sufren ataques de pánico es, precisamente, cual es el origen de estos síntomas. En la mayor parte de los estudios clínicos sobre la cuestión se esbozan tres tipos de factores etiológicos: factores distales, estrés psicológico y condicionamiento. A continuación describiremos cada uno de ellos:

- Factores distales: Se refieren a estilos de crianza durante la niñez. Con frecuencia, las personas que sufren ataques de pánico han recibido una educación en la que se sobredimensionaba la probabilidad de sufrir calamidades/catástrofes a lo largo del curso vital (promoviendo un estilo cognitivo caracterizado por la rumiación excesiva, e incluso una disposición mental en la que se contempla al futuro y los demás como algo peligroso). Es frecuente también que algún miembro de la familia refiera una preocupación excesiva sobre la salud física, y que esos mensajes se interioricen en el niño hasta hacerse extensivos a la vida adulta (en la que se observa una focalización excesiva sobre el funcionamiento del organismo, una de las tendencias más habituales en los ataques de pánico). Así pues, se observan creencias sobre el mundo y sobre uno mismo que son el cimiento sobre el que posteriormente se construirá el Trastorno de Pánico.

- Estrés Psicológico: Además de las causas distales, también se observan sucesos específicos en la vida que actúan como detonantes del ataque de pánico (sucesos altamente estresantes de distinto tipo). En otras ocasiones el estrés tiene un valor acumulativo, de modo que las preocupaciones frecuentes y excesivas acaban propiciando sintomatología de ansiedad exacerbada (como una espiral). Así pues, es habitual que quienes sufren un ataque de pánico refieran haber estado viviendo experiencias emocionalmente erosivas en los meses previos a la aparición del mismo. Ocasionalmente, el pánico también puede ser la consecuencia de una ansiedad largamente tolerada durante años. Por último, existen ciertos perfiles de personalidad que predisponen a la experiencia de emociones difíciles, como el neuroticismo. El elevado neuroticismo (visión global del mundo como una amenaza, elevada frecuencia de experiencias internas negativas, dificultad para tolerar las emociones difíciles, pesimismo, etc.) es un factor de riesgo para el desarrollo de problemas de ansiedad a lo largo de la vida, entre los cuales se incluye el Trastorno de Pánico.

- Condicionamiento: Cuando se han reunido las condiciones para la aparición de un primer ataque de pánico, con frecuencia se produce una asociación entre los síntomas percibidos y el contexto en el que se dan. Por ejemplo, si una persona sufre un ataque de pánico mientras viaja en tren, puede relacionar el medio de transporte con los síntomas ansiosos, facilitando que éstos emerjan en ocasiones posteriores en los que vaya a enfrentarse a una situación similar. El fenómeno del condicionamiento a situaciones externas se observa con frecuencia en el Trastorno de Pánico con Agorafobia, en el que se desarrolla un miedo intenso a exponerse a situaciones en los que un ataque de pánico podría resultar molesto o vergonzante, o en las que sería difícil escapar. En otras ocasiones la persona es incapaz de identificar un detonante ambiental para sus ataques de pánico, llegando a considerar que éstos surgen de forma incontrolable (lo que supone una percepción de bajo control que incrementa todavía más el malestar). En estos casos, con frecuencia se produce una asociación ya no con elementos externos, sino con procesos fisiológicos totalmente normales. Por ejemplo, es habitual que quienes sufren un ataque de pánico focalicen la atención en el funcionamiento de su cuerpo, de modo que cualquier indicio de actividad fisiológica (digestión, pequeños cambios en el ritmo cardíaco, peristaltismo intestinal, cambios de temperatura, etc.) ponga en marcha pensamientos catastróficos (“algo malo está sucediendo con mi cuerpo”, “está ocurriéndome otra vez”, “esto debe ser un infarto”, etc.), incrementando la activación fisiológica ante el peligro percibido y precipitando el ataque de pánico. Este fenómeno explicaría, por ejemplo, que algunas personas refieran ataques de pánico mientras duermen (asociación con estímulos internos que se mantiene durante el sueño) o durante la digestión (hiperactivación metabólica). La asociación entre procesos fisiológicos naturales y la respuesta de ansiedad extrema es el núcleo principal sobre el cual orbita la etiología proximal de los ataques de pánico, mientras que el condicionamiento a situaciones externas es el elemento crucial para la aparición de los síntomas agorafóbicos.

CÓMO SE MANTIENE UN ATAQUE DE PÁNICO

A medida que el tiempo pasa, la asociación entre pánico y estímulos internos/externos puede hacerse más fuerte y el trastorno más invalidante, requiriendo la persona atención psicológica especializada. En muchas ocasiones, las situaciones/sensaciones que generaban pánico se hacen más numerosas (generalización) y la persona llega a desarrollar miedos que incluso le impiden abandonar su hogar. Esto puede traer consigo otros problemas clínicos comórbidos, como la Depresión Mayor, que oscurecen el pronóstico y pueden requerir tratamiento adicional.

Los ataques de pánico a menudo se mantienen porque la persona evita los estímulos que teme debido a las creencias que esgrime sobre las posibles consecuencias de sufrir un episodio de elevada ansiedad. La evitación de éstos supone una forma de refuerzo negativo que genera un alivio inmediato, pero lamentablemente tiende a empeorar la situación a largo plazo.

Enfrentarse a las situaciones/sensaciones que se han asociado al ataque de pánico, tanto externas (exposición in vivo) como internas (exposición a las sensaciones fisiológicas mediante ejercicios especialmente diseñados para ello), es la estrategia más eficaz para atajar el problema. Al inicio de la exposición, la persona puede experimentar un malestar importante (síntomas iniciales del ataque de pánico) que pueden precipitar una conducta de escape y fortalecer el problema, pero si ésta es capaz de mantenerse en la situación (sin huir) la ansiedad se reducirá de forma progresiva. A medida que la persona sigue exponiéndose a estímulos asociados al pánico, la ansiedad irá decreciendo (tanto en duración como en intensidad) hasta reducirse a niveles imperceptibles y desaparecer. Se trata de un proceso fisiológico de autorregulación con profundas bases neurológicas.

Puede ser adecuado entrenar a la persona en el uso de ciertas estrategias de relajación (especialmente en aquellos casos en los que se observa una situación de estrés largamente mantenida), aunque es importante que éstas no se utilicen como mecanismos de seguridad que impidan una auténtica exposición a la situación temida. Buscar la compañía de otras personas o elementos ambientales durante el entrenamiento en exposición (uso del teléfono, por ejemplo) son conductas de seguridad que también deberán abandonarse poco a poco. Como puede observarse, el objetivo principal de la exposición es que la persona rompa sus asociaciones aprendidas y pueda llegar a desarrollar una vida completamente normal en cualquier contexto.

Otra forma adicional de tratamiento consiste, como hemos sugerido previamente, en explorar las creencias que la persona mantiene sobre su pánico. A menudo se trata de pensamientos irracionales que no tienen una base objetiva y que funcionan como elementos mediadores entre el estímulo (interno/externo) y la consecuente respuesta de ansiedad. Una reflexión en profundidad sobre estas creencias puede suponer una diferencia sustancial en el modo en que se vivencia la experiencia ansiosa, deteniendo el ciclo progresivo de los síntomas iniciales hacia sus manifestaciones más extremas (ataque de pánico).

En conclusión, tanto la conducta de escape como los pensamientos irracionales suponen los ejes centrales sobre los que orbita el tratamiento del ataque de pánico, ya que son los principales elementos que mantienen el problema. El uso de estrategias adecuadas para ello, desde la psicología conductual (teoría del aprendizaje, uso de refuerzos contingentes, etc.) y la psicología cognitiva (terapia racional emotiva, por ejemplo) garantizarán el éxito del abordaje terapéutico y la normalización de la vida de quienes sufren un Trastorno de Pánico.

IVAPSAN Psicólogos (Valencia)

jueves, agosto 21, 2014

Los puntos de energia y los sellos mayas

REIKI EM MOGADOURO

26 Cierres de seguridad

Te presento 26 cierres de seguridad de nuestro cuerpo repartidos por igual a ambos lados. Podrás acudir a ellos cuantas veces desees para armonizarte, encontrar paz, o simplemente para sentirte bien, qué no es poco.

Estos cierres se relacionan con nuestras emociones, y nuestras emociones con nuestros órganos y esto con nuestra salud. Cuándo un cierre o llave de seguridad se cierra deja de verter su abundancia en nuestra fuente vital, entonces comenzamos a sentir que algo anda mal. Es nuestro primer llamado de atención, un aviso qué hay algo que debemos dejar de hacer: preocupación, tristeza, miedo, cólera o ira, pretensión, una de estas actitudes te están desarmonizando.

Los puntos de energía y los sellos mayas

El universo consta de energía.
Es energía impersonal, procediendo de una fuente primordial, que los Mayas llaman Hunab Ku.
Todo vibra y está relacionado con una Totalidad más grande.
Por lo general el movimiento transcurre de una manera bien ordenada.
Los electrones giran alrededor de un núcleo, la tierra y la luna dan vuelta alrededor del sol, y las estrellas y los planetas están organizados de manera dinámica en el cosmos.
El cuerpo humano es también un ejemplo de tal sistema de energía milagrosa que es influenciado por fuerzas más grandes.

A través del tiempo las fuerzas impersonales nos influencian, y tienen un efecto personal. Por ejemplo, el Tzolkin describe estas influencias como un ciclo de combinaciones de 20 sellos solares con 13 tonos.

Jin Shin Jyutsu describe 26 puntos de energía en el cuerpo. Se encuentran tanto en el lado derecho del cuerpo como en el lado izquierdo.
Armonizamos la energía de la vida cuando dirigimos nuestra atención hacia estos puntos.
Joos describe en su libro “Jugando con la Fuerza de la Vida" (LibrosenRed, 2007) su experiencia al abrir estos puntos. Ella confirma que la naturaleza de la energía en diferentes lugares del cuerpo coincide con las diferentes cualidades de la energía creativa de los sellos solares del Tzolkin. Además resulta que encontramos el lado negativo del sello cuando un punto de energía está bloqueado.

Punto 1:
Lado interior de las rodillas.
Imix - Dragón rojo - el principio creador.
Confiamos cuando el punto está abierto.
Cuando el punto de energía está bloqueado tendemos hacia inflexibilidad y el miedo a ser rechazados.

Punto 2:
Lado superior del hueso iliaco.
Ik - Viento blanco - Inspiración primordial, comunicación.
Nos sentimos apartados de la energía etérea cuando el punto de energía está bloqueado. En tal caso nos inclinamos hacia la indecisión.

Punto 3:
Lado superior/interior de los omoplatos.
Akbal - Noche azul - Encarnación
Podemos sentir allí la importancia de vivir nuestra unicidad, la propia encarnación.
Y podemos sentirnos perdidos si en este lugar la energía está bloqueada, si no confiamos nuestra voz interna.

Punto 4:
Lado inferior del cráneo.
Kan - Semilla amarilla - Puente entre la materia y lo invisible.
El lugar donde se efectúa la coordinación entre cuerpo y espíritu. Representa la energía creativa que da forma al esbozo espiritual y la manifestación física. Esta coordinación se efectúa de una manera milagrosamente ordenada.
Experimentamos una separación entre cuerpo y espíritu cuando el punto de energía está bloqueado.

Punto 5:
Lado interior del tobillo (cavidad suave debajo de él)
Chicchan - Serpiente roja - Fuerzas de la vida, instintos, la intimidad.
Nos sentimos menos vitales y tendemos a fijarnos en una vida de apariencia cuando el punto está cerrado.

Punto 6:
Se encuentra en la cavidad del pié.
Cimi - Enlazador de mundos blanco - Equilibrio de vida y muerte.
Cuando el punto está abierto podemos experimentar equilibrio continuo entre la vida y la muerte, entre formación y destrucción.
Cuando no estamos a la altura de los cambios, pues nos resultan demasiado dolorosos, cerramos el punto. Entonces tendemos a representar el papel de víctimas en nuestra vida.


Punto 7:
Debajo del dedo gordo del pie.
Manik - Mano azul - Puente entre la personalidad y lo espiritual.
A través de este punto de energía podemos sentir la conexión entre nuestra personalidad y el flujo del ser universal.
Experimentamos un conflicto entre nuestros deseos personales y la conexión con el entorno cuando hemos retirado nuestra energía, nuestra atención de este punto.

Punto 8:
Se encuentra en el lado exterior de la rodilla.
Lamat - Estrella amarilla - Comprensión intuitiva de la vida superior - Arte
Experimentamos la conexión y la armonía con las octavas más elevadas de la vida cuando el punto está abierto.
Tendemos a estar en desacuerdo y en confusión cuando el punto está cerrado. En tal caso nos falta un sentido de rumbo.

Punto 9:
Lado inferior/interior del omoplato.
Muluc - Luna roja - Elemento purificados del espíritu.
Estamos conectados con el Yo inconsciente a través de este punto.
Tendemos a proyectar emociones fuertes a otros cuando el punto está cerrado. Eso nos impulsa a ser dominantes o inseguros.

Punto 10:
En el centro del omoplato, en el lado de la columna vertebral.
Oc - Perro blanco - Amor incondicional – Soltar.
La cualidad de este punto es la aceptación profunda de nosotr@s mism@s y los demás. Ternura.
Es posible que entremos en un mundo ilusorio cuando el punto está cerrado.
Por ejemplo, cuando imaginamos lo que otros pueden pensar de nosotros.
El miedo al futuro también pertenece al bloqueo de este punto.

Punto 11:
En el triángulo entre hombro, cuello y la columna vertebral
Chuen, Mono azul - La creatividad.
Cuando el punto de energía está abierto podemos experimentar nuestro carácter juguetón, la inocencia y la creatividad.
A menudo el punto está cerrado y tendemos a llevar un peso demasiado grande en los hombros, o vivimos en un patrón que constantemente nos recuerda que debemos hacer las cosas bien, o nos esforzamos por ser competitivos en detrimento de la alegría de vivir.
El perfeccionismo excesivo tiene su sede allí cuando el punto está bloqueado.

Punto 12:
A mitad del cuello.
Eb - Humano amarillo - Trae la consciencia divina a nuestra propia consciencia.
Somos capaces de percibir por completo, más allá de los patrones impuestos, cuando el punto está abierto.
Cuando el punto está cerrado nos inclinamos a razonar de manera cerebral, y dirigimos nuestra atención a las deficiencias de la vida.

Punto 13:
A 10 centímetros por debajo de las clavículas.
Ben - Caminante del cielo rojo - Canal cielo-tierra.
Podemos experimentar allí que el corazón es el refugio de donde mana la fuente del Amor.
Cuando el punto está bloqueado, el miedo transforma este refugio en una cárcel donde el Amor no se puede expresar libremente.

Punto 14:
En el lado inferior de la caja torácica.
Ix - Mago blanco - Mago del tiempo y el no tiempo.
Cuando logramos vivir según el concepto “Hágase Tu Voluntad", colaboramos con la apertura del punto.
Eliminamos lo que nos impide vivir según las intenciones de nuestro yo más profundo por aceptar nuestra sombra y la de los demás.
Por último descubrimos que no hay diferencia entre la voluntad del yo pequeño y la Voluntad Universal, y comenzamos a vivir por completo en el Aquí y Ahora.
Las dudas forman el bloqueo del punto.

Punto 15:
En la ingle.
Men - Águila azul - Mente planetaria.
Nos hallamos conectados con nuestras necesidades y la propia visión cuando el punto de energía está abierto. En tal caso estamos en contacto con nosotros mismos.
Cuando el punto está bloqueado nos dividimos en dos sensaciones contradictorias: por un lado tendemos a dar demasiado de nosotros, y por otro lado nos sentimos desconformes con lo que hacemos y deseamos huir de esa situación.

Punto 16:
En el lado exterior del tobillo, en la cavidad suave entre el tobillo y el talón.
Cib - Guerrero amarillo - Contacto con la mente galáctica.
Somos capaces de actuar de manera inspirada cuando el punto está abierto.
Cuando el punto está cerrado nos dejamos influenciar por la radiación negativa en el entorno y por patrones antiguos creados por fuerzas del pasado.

Punto 17:
En el lado exterior de la muñeca.
Caban - Tierra roja - Sincronía.
Recibimos mucha información intuitiva cuando el punto está abierto. En tal caso somos capaces de ocuparnos de los problemas de una manera creativa.
Cuando el punto está cerrado perdemos nuestra orientación al preocuparnos demasiado por la reacción del otro, o por mantenernos ocupados con el futuro o con el pasado.

Punto 18:
En la palma de la mano, en la articulación del pulgar.
Etznab - Espejo blanco - El salón de los espejos, donde los objetos, las imágenes reales o virtuales se confunden – Espada de sabiduría y purificación.
Cuando el punto está abierto somos conscientes del hecho que podemos encontrar la sabiduría en el silencio. Cada vez que recordamos el hecho de que somos co-creadores, volvemos a liberarnos de las ilusiones.
Tener dudas acerca del rumbo correcto, es síntoma de que este punto se está bloqueando.
En tal caso queremos que la vida sea distinta de lo que Es.

Punto 19:
Pliegue del codo.
Cauac - Tormenta azul - Nube y ser del trueno.
Cuando el punto está abierto somos capaces de percibir la Energía que precede a nuestra existencia en la tierra.
Cuando el punto está cerrado tendemos a fijarnos a razonamientos antiguos y a detener nuestro desarrollo espiritual.

Punto 20:
En la frente, encima de las cejas.
Ahau - Sol amarillo - Iluminación, el fuego universal, la esencia de todo.
Somos capaces de vivir la energía ilimitada dentro de los límites de la dualidad cuando el punto está abierto. En tal caso somos conscientes del hecho que servir, y transmitir lo que recibimos, es nuestro destino.
En cambio, nos inclinamos a esforzarnos de manera excesiva y a juzgar cuando el punto está cerrado.

Encontramos los sellos 1 a 6 una vez más en el cuerpo, en los puntos 21 a 26.

Punto 21:
Debajo de los pómulos.
Imix - Dragon rojo - El principio creador.
Es una zona donde hace falta un proceso de renovarnos continuamente.
Cuando el punto está cerrado tendemos a vivir en patrones fijos, y pensar que nuestras emociones son la realidad.

Punto 22:
Debajo de las clavículas.
Ik - Viento blanco - Inspiración primordial.
Podemos sentir en esta zona que “respiramos" la energía sutil.
Cuando nos hemos retirado del punto, perdemos el contacto con la energía de la vida, sentimos miedo al pensar que nuestra vida debería ser distinta de lo que es, y esto nos hace perder los ánimos.

Punto 23:
En el centro de la espalda, debajo de las costillas inferiores.
Akbal - Noche azul - Encarnación.
Podemos experimentar en esta zona la conexión entre nuestra existencia física y la Energía que somos.
Cuando el punto está abierto nos sentimos capaces de confiar en nuestro propio funcionamiento.
Y al revés, el punto puede abrirse cuando comenzamos a confiar más en nosotros mismos.
Cuando el punto está cerrado nos molestan miedos indefinidos y un sentimiento de susto. Nos inclinamos a separarnos en polos opuestos y notamos físicamente el impulso de huir.

Punto 24:
En el lado superior del pie.
Kan - Semilla amarilla - Puente entre la materia y lo invisible.
Cuando el punto está abierto podemos sentir la conexión con nuestras raíces.
La energía creativa que da forma al esbozo espiritual y a la manifestación física, arraiga tanto en dirección a la tierra como hacia la luz. En esta zona también podemos sentir que somos un eslabón entre generaciones.
Cuando hemos retirado nuestra energía de este punto, vivimos el miedo a lo que podría pasar.

Punto 25:
Lado inferior del hueso iliaco.
Chicchan - Serpiente roja - Fuerza de vida, instintos.
Esta zona está conectada con todos los niveles de nuestro ser. Experimentamos fuego, instinto, fuerza de la vida, misterio cuando el punto está abierto.
Una actitud de rebelión y resistencia caracterizan el bloqueo de esta zona.

Punto 26
En la espalda, en el borde exterior de los omóplatos, debajo de los sobacos.
Cimi - Equilibrio de vida y muerte - Enlazador de mundos blanco.
Cuando el punto está abierto vivimos en estado de compasión con otras personas, sentimos reverencia por toda vida, y vivimos el flujo natural de nuestra vida.
Cuando el punto está cerrado quedamos atrapados en nuestros pensamientos recurrentes, como reacción a los acontecimientos que se producen en nuestra vida.

Nada puede afectarme si mis pensamientos son puros



"Nada puede afectarme si mis pensamientos son puros. 
Hay poder en la limpieza mental, hay protección y salud. 


Estoy determinado a crear el hábito de pensar desde esa limpieza. 
Me ejercito en pensar positivamente de todos, 
no focalizarme en sus debilidades sino en sus fortalezas. 


A medida que pasa el tiempo experimento un halo de confianza a mi alrededor. 
Me siento seguro y lo mismo hago sentir a los otros"


Brama Kumaris 

Música y Neurociencia: un paso más en el conocimiento del ser humano




Cada día se publican nuevos estudios acerca de cómo nos afecta e influye la música. Lo que hace tan sólo unos pocos años era considerado pseudocientífico, a pesar de que sus orígenes se citan en las antiguas culturas y civilizaciones milenarias, hoy día está avalado por los resultados de numerosas investigaciones lideradas por equipos profesionales multidisciplinares de universidades y centros públicos y privados de todo el mundo.

Puede sorprender la necesidad de que existan estudios que corroboren aquello que la mayoría de nosotros, por no decir todos, hemos experimentado alguna vez. ¿Quién no se ha emocionado o ha modificado su estado de ánimo escuchando su canción favorita? ¿Quién no ha seguido un entrenamiento físico escuchando música a todo ritmo mejorando su rendimiento? ¿Quién no ha experimentado una mejora de su bienestar después de cantar en grupo? Hoy día, gracias a las técnicas de neuroimagen, es posible “ver” que ocurre en el interior de nuestro cerebro cuando estamos sometidos a diversos estímulos, entre ellos los musicales. Así, pueden detectarse las zonas o áreas cerebrales más activas, midiendo la variación de flujo sanguíneo o de consumo de oxígeno, e identificar las redes celulares conectadas, formadas por millones de neuronas, mostrándose los procesos neurales que subyacen mientras se desarrolla dicha actividad. Si utilizamos marcadores radioactivos, a través de las técnicas denominadas Tomografía por Emisión de Positrones (PET), podremos ver qué ocurre con el metabolismo cerebral, por ejemplo si aumenta o disminuye la segregación o recaptación de determinados neurotransmisores facilitando, así, una explicación neuroquímica adicional a las respuestas observadas.

Es evidente que la música cambia nuestra bioquímica cerebral: se activan conexiones neuronales, se segregan neurotransmisores, hormonas y endorfinas, se modifica nuestro ritmo cardíaco y respiratorio, se estimulan determinados centros de control como el hipotálamo, que se encarga de regular aspectos cruciales e importantes de nuestro organismo como la temperatura corporal y,… todo ello por el simple hecho de “escuchar” música. En principio puede parecer algo asombroso. Y, efectivamente, lo es aunque poco a poco vamos conociendo lo que ocurre en ese pequeño y complejo órgano denominado el órgano rey (cerebro). Sabemos que la música es el resultado de una percepción y su origen un movimiento vibratorio. Cuando un objeto o cuerpo se mueve, origina una variación de la presión atmosférica que se propaga por el aire en forma de energía acústica y es captada por el sistema auditivo. Si el ritmo de variación (frecuencia) y potencia mínima están por encima de los umbrales necesarios, el sistema auditivo transformará dicha energía acústica en energía eléctrica (potenciales de acción) que el nervio auditivo finalmente conducirá hasta el área auditiva primaria de ambos hemisferios cerebrales. A partir de aquí el mecanismo biológico es muy complejo y aún no totalmente conocido. La neurociencia desconoce aún cómo se produce el paso de lo tangible (procesos bioquímicos) a lo intangible (percepción) aunque sí puede explicar o teorizar acerca de cuáles son los distintos mecanismos neurales que intervienen en la “decodificación” de los parámetros musicales (melodía, ritmo, timbre,…)

La música nos entretiene pero es capaz de aportarnos mucho más, especialmente, en el ámbito de la salud. En un reciente estudio llevado a cabo por la investigadora Nina Kraus, de la universidad de Northwestern (EE.UU) se puso de manifiesto el impacto biológico de la música en el envejecimiento cerebral. Las conclusiones constataron que un entrenamiento musical de larga duración durante la infancia y/o adolescencia puede reducir la degeneración neuronal que, inevitablemente, se produce con la edad. De nuevo, se sugiere la gran capacidad de la música para potenciar la plasticidad cerebral. Como suelo decir, insistiendo en que uno de los mejores patrimonios que podemos dejar a nuestros hijos es la educación, la práctica musical será uno de los mejores regalos con que les podemos obsequiar a la vez que les aportará inestimables beneficios a largo plazo.

La neurología musical o neuromúsica, como denominan algunos autores, es un estimulante campo para los científicos, especialmente para los amantes de la música y para todos aquellos que les apasione profundizar en el conocimiento del cerebro que, en definitiva, no deja de ser el camino de la eterna búsqueda para conocernos mejor como seres humanos.

Jordi A. Jauset Berrocal
Dr. en Comunicación e Ingeniero de telecomunicación
Master en Psicobiología y Neurociencia cognitiva
www.jordijauset.es

"Pareja y Amor. Amma




"Cuando dos personas se enamoran, rara vez escuchan mutuamente sus corazones. No entienden que, tal como son, la otra persona también está buscando amor. Realmente, los dos son como mendigos, rogando por amor. Cada uno de ellos desea amor, sin embargo, ninguno de los dos está dispuesto a dar amor. Debemos entender la naturaleza de las personas y los objetos del mundo. Por ejemplo, sabemos que si tocamos fuego nos vamos a quemar . Asi que somos muy cuidadosos cuando manejamos fuego. Deberíamos tener una conciencia similar cuando se trata de relaciones en la vida. Amma en respuesta a una pregunta de cómo amar, sin expectativas.

DISFRUTA, LO SIMPLE... ES MÁGICO



Todos estamos de acuerdo en que la infancia es de las etapas más felices en la vida de una persona. Sin importar cual sea tu origen, cuando eres niño tu única preocupación es divertirte y jugar con tus amigos el máximo tiempo posible. Estas preciosas imágenes muestras a pequeños disfrutando de la vida al máximo.


1. Islas Salomón, los pequeños valientes disfrutando de un buen baño



2. Filipinas, niños disfrutando bajo la lluvia



3. Tanzania, un niño orgulloso de su bicicleta de madera



4. Una infancia feliz buscando a su amiga



5. Fortaleza, Brasil. Niños jugando en una favela



6. Nepal, un niño jugando con su amiga la gallina



7. India, un niño apunto de darse un chapuzón en el río



8. Cuba, niños disfrutando debajo de una tarde lluviosa



9. Espantando a las gallinas



10. Mallorca, España. Niños saltando al mar desde las rocas



11. Juegos de media tarde



12. Practicando el ciclismo desde muy joven



13. Concentrada para ganar



14. En bici por Camboya



15. En Holanda, un grupo de pequeños jugando con las flores



16. En México, dos hermanos juegan en la playa



17. Indonesia, pintando todo lo que pilla



DIABETES



Bloqueo físico:

La diabetes es una enfermedad del páncreas, consecuencia de una deficiencia en la función endocrina del páncreas, que se manifiesta como un déficit de insulina.

Bloqueo emocional

El páncreas es la glándula que está ligada al centro energético del plexo solar.Todo problema en esta glándula indica que existe un trastorno en el nivel emocional. De hecho, este entro de energía administra las emociones, los deseos y la mente. La persona que padece diabetes es emotiva y a menudo tiene muchos deseos. Es del tipo de persona que desea algo para sí misma y también para todos sus seres queridos. Quiere que todos reciban una rebanada del pastel. Sin embargo, puede ponerse celosa cuando alguien tiene más que ella. En general, es una persona muy servicial, pero con muchas expectativas. Actúa con todos como madre y se culpa fácilmente si lo que desea para los demás no se realiza. Existe en ella una gran actividad mental debida a una búsqueda intensiva de los medios necesarios para dar respuesta a sus expectativas. El hecho de cultivar tantos deseos oculta una tristeza interior que proviene generalmente de un gran deseo de ternura y amor que nunca ha sido satisfecho. La diabetes se manifiesta en el niño cuando éste no se siente suficientemente reconocido. Su tristeza le ocasiona un vacío interior que busca una compensación. De este modo intenta llamar la atención.

Bloqueo mental

Tu diabetes se presenta para advertirte que te sueltes y te des tiempo para dejar que las cosas sucedan en lugar de querer controlarlo todo. Deja de creer que tu misión es disponer la felicidad de todos los que te rodean. Eres el tipo de persona que logra lo que quiere, pero los demás no necesariamente desean las mismas cosas ni en la misma medida que tú. Date tiempo para disfrutar las dulzuras de tu vida en su momento, en lugar de distraerte con lo que vas a querer mañana. Hasta ahora has preferido creer que lo que deseas es siempre para losdemás. Acepta la idea de que esos deseos son, antes que nada, los tuyos, y luego reconoce todo lo que has obtenido hasta este momento. Acepta también que, aún cuando un gran deseo no se haya realizado en el pasado, ello no te impide apreciar los deseos pequeños que se hacen patentes ahora. Si eres un niño diabético, ha llegado el momento de que dejes de creer que eres el hijo perdido de la familia. Eres tú quien debes encontrar tu lugar.

Bloqueo espiritual

Para conocer el bloqueo espiritual que te impide responder a una necesidad importante de tu SER, utiliza las preguntas sugeridas al final. Las respuestas te ayudaran a precisar la verdadera causa de tu problema físico.

Fuente : Obedece tu cuerpo, Amate.

martes, agosto 19, 2014



El suicidio,  una enfermedad del alma,es la segunda causa de muerte en el mundo entre los 15 y los 30 años.  Un acto que no puede tacharse de correcto o incorrecto, se puede prevenir. Que se puede hacer para luchar contra este fenómeno?