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lunes, agosto 01, 2016

Te quiero, te amo... te odio



Lo que convencionalmente llamamos “amor” es una estrategia del ego para evitar rendirse. Estás buscando a alguien para que te dé eso que sólo puede venirte en el estado de rendición. El ego utiliza a esa persona como un sustituto para no tener que rendirse. El idioma español es el más honesto a este respecto. Utiliza el mismo verbo ‘querer’, para decir “te amo” y “te quiero”. Para el ego, amar y querer (desear) son lo mismo, mientras que el amor verdadero no tiene ningún deseo, ningún deseo de poseer o que tu pareja cambie. El ego escoge a alguien y lo hace especial. Utiliza a esa persona para tapar el constante sentimiento subyacente de descontento, de “no suficiente”, de ira y odio, que están estrechamente relacionados entre sí. Éstas son facetas de un sentimiento profundamente arraigado subyacente en los seres humanos, que es inseparable del estado egoico.

viernes, junio 24, 2016

¿POR QUÉ ME RESULTA TAN DIFÍCIL QUERERME?



No es difícil que aprendas a amarte por ti mismo; cuando lo hagas desaparecerán los sacerdotes, los políticos se quedarán sin seguidores; todos los intereses creados de la sociedad irán a la bancarrota. Se aprovechan de ti de una forma psicológica muy sutil y por eso prosperan. Los niños nacen con un enorme amor hacia sí mismos. Es la sociedad la que destruye ese amor, es la religión la que destruye ese amor, porque si el niño se sigue amando a sí mismo, entonces, ¿quién amará a Jesucristo? ¿Quién amará al presidente? ¿Quién amará a sus padres?

sábado, diciembre 12, 2015

EL AMOR NO ES UNA RELACIÓN


¿Alguna vez haz confundido el amor con tener una pareja? Sientes que sólo cuando transitas por la vida con alguien puedes experimentar amor?, ¿En qué momentos de tu vida te haz sentido pletórico y lleno de amor? ¿ese momento esta relacionado con la presencia de alguien más? ¿Puedes experimentar el amor a solas contigo mismo?


Hemos confundido muchas veces el amor con tener una pareja, el amor va mas allá. Osho nos habla al respecto:

El amor no es una relación. El amor es un estado; no tiene nada que ver con nadie más. Uno no se enamora, uno es amor. Por supuesto, si eres amor estás enamorado ése es el resultado, la consecuencia, pero no el origen. El origen es que eres amor.

¿Quién puede ser amor? Evidentemente, si no eres consciente de quién eres, no podrás ser amor. Serás miedo. El miedo es exactamente lo contrario del amor. Recuerda que el odio no es lo contrario del amor, como la gente piensa. El odio es amor al revés, no es lo contrario del amor. Lo contrario del amor realmente es el miedo.

Con el amor te expandes, con el miedo te encoges. Con el miedo te cierras, con el amor te abres. Con el miedo dudas, con el amor confías. Con el miedo te quedas en soledad. Con el amor desapareces; se desvanece la cuestión de la soledad. Si no existes, ¿cómo te puedes sentir solo? Entonces, estos árboles, los pájaros, las nubes, el sol y las estrellas están dentro de ti. El amor es cuando conoces tu cielo interno.

Los niños no tienen miedo; los niños nacen sin miedo. Si la sociedad puede ayudarles y apoyarles para que permanezcan sin miedo, si les ayuda a subirse a los árboles y a las montañas, y a nadar en el mar y los ríos, si la sociedad puede ayudarles con todos sus medios a ser aventureros, aventureros de lo desconocido, y si la sociedad puede provocar una búsqueda en vez de darles creencias muertas entonces, los niños se volverán grandes amantes, amantes de la vida. Ésta es la verdadera religión. No hay mayor religión que el amor.

Medita, baila, canta y profundiza más en ti mismo. Escucha a los pájaros más atentamente. Mira las flores con asombro, con admiración. No te vuelvas erudito, no etiquetes las cosas. Eso es la erudición, el maravilloso arte de etiquetarlo todo, catalogarlo todo. Conoce gente, mézclate con la gente, con toda la gente que puedas, porque cada persona expresa una faceta de Dios distinta. Aprende de las personas.

No tengas miedo, la existencia no es tu enemigo. La existencia te cuida, la existencia está dispuesta a apoyarte de todas las formas posibles. Confía y empezarás a sentir un considerable aumento de energía. Esa energía es amor. Esa energía quiere bendecir a toda la existencia, porque cuando estás en esa energía te sientes bendecido. Y cuando uno se siente bendecido, ¿qué otra cosa puede hacer sino bendecir a toda la existencia?

El amor es un profundo deseo de bendecir a toda la existencia.


miércoles, noviembre 18, 2015

!No te haré ese regalo de odiarte!


Antoine Leiris, periodista, perdió a su mujer en los atentados. Fue asesinada por los terroristas en la sala Bataclan. Antoine ha escrito una emotiva carta en Facebook, que se ha hecho viral.

"El viernes me robastéis la vida de una persona excepcional, el amor de mi vida, la madre de mi hijo. Pero no tendréis mi odio. No se quiénes sois y no quiero saberlo, sois almas muertas. No os haré ese regalo de odiaros. No responderé con odio y cólera. No tendré miedo, no dudaré de mis conciudadanos, no sacrificare mi libertad por la seguridad. Habéis perdido.

La he visto esta mañana, por fin, después de noches de espera. Estaba tan guapa como cuando se fue, el viernes, tan bella como cuando me enamoré perdidamente de ella, hace más de 12 años. 

Por supuesto que estoy devastado por el dolor. Os concedo esa pequeña victoria, pero dudará poco. Se que ella nos acompañará todos los días y que nos encontraremos en el paraíso de las almas libres al que nunca podréis acceder.

Somos dos, mi hijo y yo, pero somos más fuertes que todos los ejércitos del mundo. Ya no tengo más tiempo para vosotros, tengo que despertar a Melvil de su siesta. Sólo tiene 17 meses. Va a merendar, como todos los días, después jugaremos como todos los días y toda su vida este niño luchará para ser feliz y libre.

Tampoco tendréis su odio".

sábado, noviembre 14, 2015

PURIFICAR EL SEGUNDO CHAKRA – SEXUALIDAD Y DINERO



El segundo chakra en concreto es responsable en mayor medida de nuestra energía sexual, la salud de nuestros órganos sexuales, las emociones, y los deseos, la sensualidad y el dinero.

Ahí donde van tus emociones y tus ambiciones, tus secretos e intimidades, ahí está el llamado segundo chakra, por eso es importante purificarlo, para garantir una felicidad óptima en esta vida. Dime, ¿te sientes identificada/o con algo de esto?

- Sientes odio reprimido contra tu pareja, debido a temas sexuales en decisiones suyas?

- Dejas que otra gente maneje el dinero por ti, quieres tener control sobre ello?

- Sientes que piensas demasiado en temas de dinero o sexo?

- ¿Qué tal la salud de tus ovarios, testículos, tracto urinario, riñones, o tu piel? Todas son partes del cuerpo con riesgo de dañarse por lo que estás pasando.

El segundo chakra también puede ocasionarnos otros tipos de problemas. Necesitamos dejar salir el odio acumulado, el miedo al sexo, no aceptarnos a nosotros mismos físicamente, o no gustarnos nuestra edad, pensar que todo nos sale mal y somos unos desgraciados. Purificar tu segundo chakra te hará olvidar estos problemas.

Por otro lado, nuestra energía sexual (a menudo mencionada como “kundalini”) está directamente conectada nuestra fuerza vital. Cuando nuestro kundalini se eleva como resultado de la práctica de la yoga kundalini, o práctica tántrica,hace que seamos más felices y alcancemos el denominado éxtasis natural.

Si esta fuerza vital corta, tendremos problemas en la transformación de la fuerza vital en energía espiritual. Ya que la energía se mueve siempre hacia arriba, hacia la columna vertebral, para curar así las capas del aura más más elevadas.

A nivel físico y real, una mujer que está haciendo frente a la presión social por ser madre, comunista, o lesbiana, producirá más cortisol.

Y eso hace que disminuya la progesterona, que afecta a la implantación del embrión en el útero, así como la oxitocina (la hormona del estrés). Además, el aumento de la norepinefrina y epinefrina suprime las hormonas sexuales. En los hombres, la ansiedad crea impotencia, debido a que las glándulas suprarrenales producen más cortisol y menos testosterona. Todo son grandes problemas sexualmente hablando.

Echando un vistazo a la sociedad, sufrimos de falta de alimentación a la zona baja de la espalda, donde se supone que debemos recibir nuestra energía sexual, el amor de nuestra casa, familia / comunidad, y el apoyo financiero. Para curar esto, debemos estar dispuestos a sentir y expresar emociones, amarnos a nosotros mismos, asumir la responsabilidad y apoyar nuestros sueños y pasiones en esta vida.

Sobre una capa de creencia, tenemos que saber que el tener dinero no es lo más importante por pobres que seamos, y tener relaciones sexuales no resuelve los problemas de abandono. Así que si eres una Lolita escapada de casa con 16 años, no creas que por acostarte con tu profesor de 51 serás feliz. Por otro lado, tampoco es bueno negar  nuestras fantasías sexuales, por enfermizas que puedan resultar llegar a ser.

Sería una buena idea comunicarnos con nuestros amantes mucho más de lo que hacemos ahora, o a alguien en quien confiamos que puede trabajar con esta parte sagrada de nuestro cuerpo. La salud sexual es tan importante como la cardiovascular.

lunes, octubre 19, 2015

Podemos llegar a odiarnos




Llegan a consulta. Cuando los recibo se muestran fríos, dejando ver la distancia que les separa. Cuando comienzan a hablar se puede apreciar el resentimiento y el rencor que subyace a sus palabras, se suceden las críticas, los reproches que abren un abismo entre ellos. No se escuchan, se interrumpen con acusaciones.

Este es el último cartucho, manifiestan al final. Sin embargo su mirada está más enfocada en la separación que en el encuentro. Al oírlos me cuesta creer que alguna vez se hayan querido. Cada uno aparece ante el otro desdibujado, despojado de las cualidades que un día fueron reconocidas y valoradas.

“Desde el principio había mucha atracción física entre nosotros, era como un imán que nos atraía irremisiblemente. Cada vez que coincidíamos y nos encontrábamos sentíamos alegría de vernos de nuevo, hasta que un día nos dejamos llevar por la pasión y comenzamos nuestra historia de amor. Me gustaba todo de él”, dice ella con los ojos brillantes.

“Yo la veía como la mujer más especial que había conocido nunca”, añade él sin apenas mirarla, como queriendo recrearse en aquellos sentimientos de tiempo atrás.

Esta historia se repite en las conversaciones entre amigos, en las consultas de los psicólogos. El amor puede tornarse en odio cuando no se cuida. En estudios científicos, entre los que destacan las investigaciones de Sterberg, se observó que el odio no podía ser entendido sin el amor ya que ambos se encuentran estrechamente relacionados debido a la similitud de sus componentes.

La teoría triangular del amor sostiene que en el amor subyacen tres componentes:

La intimidad, la pasión y la decisión y compromiso. Estos componentes no son estáticos, están en constante interacción entre ellos lo que da como resultado los siete tipos de amor: cariño, encaprichamiento, amor vacío, romántico, sociable, fatuo y consumado.

Por otra parte, la teoría triangular del odio es justo lo opuesto de los mismos componentes. Negación de la intimidad, que busca la desvinculación emocional y se alimenta del rechazo; pasión en el odio en forma de furia y compromiso en el odio, que devalúa a la persona para justificar el abandono.

También las neurociencias han obtenido resultados que ayudan a comprender mejor por qué es tan fácil pasar del amor al odio. Desde un punto de vista biológico, el odio activa numerosas áreas cerebrales y muchas regiones que se activan cuando se odia son las mismas que cuando se está enamorado.

El odio se gesta con las pequeñas cosas que dejamos sin resolver adecuadamente, como ocurre en el caso de nuestra pareja, y va creando círculos de fuego en los que muchas veces acabamos quemándonos. Comenzamos a echar leña al fuego cuando no se cumplen nuestras expectativas respecto a lo que esperamos de las personas amadas y comenzamos a acumular quejas.

El desamor llega con la negación de todo lo que habíamos pensado e imaginado del otro, dejamos de valorar y apreciar sus cualidades y desdibujamos en nosotros la imagen de ese ser único y diferente del que nos enamoramos.

En este proceso suelen haber al principio muchos intentos de tapar o justificar el dolor que produce la decepción. Sin embargo, conforme avanza la vivencia de desencuentro, se convierte la relación en un gran punto negro, desde el que solamente se ve lo negativo. Llegados a este punto, ya está instalado el odio en nuestro corazón e instaurado el mecanismo de proyección desde el que culpamos al otro de nuestro sufrimiento y le odiamos porque deja al desnudo nuestras debilidades, nuestra dependencia y nuestra inseguridad.

Las personas más vulnerables a albergar sentimientos de odio son aquellas que tienen baja autoestima, porque se sienten atacadas más fácilmente que las personas seguras de sí mismas. La inseguridad que domina en las personas con una autoestima devaluada, unida a las comparaciones, los sentimientos de inferioridad, la baja tolerancia a la frustración, el miedo, los complejos y la intolerancia, impiden que canalicen de forma adecuada sus emociones por lo que son fuentes generadoras de odio en sus relaciones personales y sociales.

El odio corroe a quien lo siente; mina el estado anímico y puede llegar incluso a derivar en problemas de salud como el insomnio, el estrés, la ansiedad o la depresión y debilita considerablemente el sistema inmunológico.

El odio igual que el amor supone una “instalación”. Cuando dejamos de estar instalados en el odio, recuperamos nuestra capacidad para ver al otro en toda su dimensión, y podemos proyectarnos desde el sentimiento amoroso que favorece el encuentro.

http://mundoejecutivo.com.mx/

*Psicóloga, profesora Universidad de Murcia

martes, agosto 11, 2015

La infelicidad latente Eckart Tolle



El ego crea separación y la separación crea sufrimiento. Por consiguiente, es obvio que el ego es patológico. Aparte de las formas más claras de negatividad como la ira, el odio y demás, hay otras más sutiles, las cuales son tan comunes que por lo general no se las reconoce por lo que son. Entre ellas se cuentan la impaciencia, la irritación, el nerviosismo, el hastío, etcétera. Esas formas de negatividad son la infelicidad latente, estado interior en el cual suelen permanecer muchas personas. Es necesario estar supremamente concientes y absolutamente presentes a fin de detectarlas. Siempre que lo hacemos así, tenemos un momento de despertar y se suspende la identificación con la mente.

El siguiente es uno de los estados negativos más comunes, el cual puede pasar desapercibido precisamente por ser tan común y normal. Seguramente usted estará familiarizado con él. ¡Suele usted experimentar una sensación de descontento que podría des­cribir como un resentimiento latente? Puede ser específico o ines­pecífico. Muchas personas pasan gran parte de sus vidas en ese estado. Se identifican hasta tal punto con él que no pueden tomar distancia para reconocerlo. Detrás de esa sensación hay ciertas creencias inconscientes, es decir, unos pensamientos. Sentimos esos pensamientos de la misma manera en que soñamos al dor­mir. En otras palabras, no sabemos que tenemos esos pensamientos, como tampoco el soñador sabe que sueña.

Los siguientes son algunos de los pensamientos inconscientes más comunes de los cuales se alimenta la sensación de descontento o de resentimiento latente. He eliminado el contenido de esos pensamientos para dejar solamente su estructura. De esa manera se aprecian más claramente. Siempre que haya infelicidad latente (o manifiesta) en su vida, vea cuáles de estos pensamientos son aplicables y proporcióneles contenido de acuerdo con su situación personal:

"Algo debe suceder en mi vida para que yo pueda alcanzar la paz (la felicidad, la realización, etcétera). Y resiento que no haya sucedido todavía. Quizás con mi resentimiento logre que suceda finalmente".

"Algo sucedió en el pasado que no debió suceder y lo resien­to. Si eso no hubiera sucedido, tendría paz ahora".

"Me está sucediendo algo que no debería sucederme y me está impidiendo tener paz".

Muchas veces, las creencias inconscientes apuntan a una persona, de manera que la palabra "suceder" se reemplaza por "hacer".

"Deberías hacer esto o aquello para que yo pueda tener paz. Y resiento que no lo hayas hecho. Quizás con mi resentimiento logre que lo hagas".
"Algo que tú (o yo) hicimos, dijimos o dejamos de hacer en el pasado me está impidiendo tener paz".

"Lo que haces o no haces ahora me está impidiendo tener paz".

EL SECRETO DE LA FELICIDAD

Todas las citas anteriores son supuestos que no se han examinado y que confundimos con la realidad. Son historias creadas por el ego para convencernos de que no podemos estar en paz en el presente y tampoco ser nosotros mismos. Estar en paz y ser quie­nes somos es lo mismo. El ego dice: quizás en un futuro podré tener paz si tal o cual cosa sucede o si obtengo aquello o me convierto en lo de más allá. También dice: no podré estar en paz jamás a causa de algo que sucedió en el pasado. En general, todo el mundo cuenta la misma historia, "por qué no puedo tener paz ahora". El ego no sabe que nuestra única oportunidad para estar en paz es ahora. O quizás sí lo sabe pero teme que lo averigüemos. Después de todo, la paz representa la aniquilación del ego.

¿Cómo podemos alcanzar la paz ahora? Haciendo la paz con el momento presente. El momento presente es el campo en el cual transcurre el juego de la vida. No puede jugarse en ningún otro lugar. Una vez hecha la paz con el momento presente, podemos ver lo que sucede, lo que podemos hacer o lo que optamos por hacer, o más bien, lo que la vida hace a través de nosotros. Hay cuatro palabras en las cuales se encierra el secreto del arte de vivir, el secreto del éxito y la felicidad: uno con la vida. Ser uno con la vida significa ser Uno con el Ahora. Entonces nos damos cuenta de que no vivimos la vida, sino que ésta nos vive. La vida es la bailarina y nosotros somos la danza.

Al ego le encanta estar resentido con la realidad. ¿Qué es la realidad? Cualquier cosa que es. Buda la denominó tatata, el tal o cual de la vida, es decir, nada más que el tal o cual de este momento. Oponerse a ese tal o cual es una de las principales carac­terísticas del ego. Esa oposición crea la negatividad de la cual se alimenta el ego, la infelicidad que tanto le gusta. De esta manera sufrimos y hacemos sufrir a los demás sin siquiera saberlo, sin darnos cuenta de que estamos creando el infierno en la tierra. Crear sufrimiento sin reconocerlo es la esencia de la vida inconsciente y es estar completamente bajo el control del ego. La incapacidad del ego para reconocerse y ver lo que hace es verdaderamente aterradora e increíble. El ego hace exactamente lo que condena en los demás y ni siquiera se da cuenta. Cuando se lo señala, recurre a la negación, la ira, los argumentos y las justificaciones que distorsionan los hechos. Y todo el mundo lo hace, las personas, las empresas y los gobiernos. Cuando todo lo demás falla, el ego recurre a los gritos y hasta a la violencia física. ¡Que manden al ejército! Es entonces cuando reconocemos la sabiduría de las palabras de Jesús en la cruz: "Perdónalos porque no saben lo que hacen".

Para poner fin a la desgracia que se ha cernido sobre la con­dición humana durante miles de años, debemos comenzar con nosotros mismos y asumir la responsabilidad por nuestro estado interior en todo momento. Eso significa que debe ser ahora mismo. Pregúntese si hay negatividad en su interior en este mismo momento. Entonces preste atención a sus pensamientos y tam­bién a sus emociones. Esté alerta a esa infelicidad latente a la cual me referí anteriormente, en cualquiera de sus formas: desconten­to, nerviosismo, hastío, etcétera. Esté alerta a los pensamientos que aparentemente justifican o explican esa infelicidad pero que en realidad son los causantes de la misma. Tan pronto como tome conciencia de un estado negativo en su interior no piense que ha fallado. Significa que ha tenido éxito. Mientras no hay esa conciencia, prevalece la identificación con los estados interiores, y esa identificación es el ego. Con la conciencia se suspende la identi­ficación con los pensamientos, las emociones y las reacciones. Este estado no debe confundirse con la negación. Al reconocerse los pensamientos, las emociones y las reacciones, se suspende automáticamente esa identificación. Entonces cambia nuestro sen­tido de lo que somos, nuestra sensación de ser: antes éramos pensamientos, emociones y reacciones; ahora somos conciencia, la Presencia consciente que observa esos estados.

"Un día me liberaré del ego". ¿Quién habla? El ego. Liberarse del ego realmente no representa un gran esfuerzo. Lo único que se necesita es tomar conciencia de los pensamientos y las emocio­nes en el mismo momento en el que suceden. No se trata realmente de "hacer", sino de "ver". En ese sentido, es cierto que no hay nada que podamos hacer para liberarnos del ego. Cuando se produce el cambio de pasar de pensar a observar, entra a operar en nuestras vidas una inteligencia muy superior a la astucia del ego. Las emociones y hasta los pensamientos se despersonalizan a través de la conciencia. Reconocemos su naturaleza impersonal. Dejan de estar cargados del "yo". Son solamente emociones y pensamientos humanos. Toda la historia personal, la cual no es más que un cuento, un paquete de pensamientos y emociones, pasa a ocupar un lugar secundario y deja de ocupar el primer lugar en la conciencia. Deja de ser la base de nuestro sentido de identidad. Pasamos a ser la luz de la Presencia, la conciencia profunda que antecede a los pensamientos y las emociones.

lunes, julio 06, 2015

CINCO FRASES PARA SALIR DEL SUFRIMIENTO




1.-"EL ODIO ES MUY MAL NEGOCIO” LIGHTSTORM

Destruye tan rápidamente la salud, la persona que odia, es una mera sombra patética de algo parecido a un ser humano. se arrastra por el mundo, en estado de adormecimiento brutal y para colmo, suele partir de este plano con tanto sufrimiento mental y emocional. Amar, es el único camino para una vida que se llame vida.


2-”EL SER ES COMO LA ELECTRICIDAD, SIN EL SER NO FUNCIONA NADA” AMMA

Todo lo que nuestros sentidos captan, es aparente porque hay una energía creadora, que los hace posibles, cuando en un lugar vemos las luces encendidas, eso se debe a la electricidad, si apagásemos las luces, la electricidad siempre seguiría existiendo.

Sea cual fuere el estado exterior, lo interior permanece y lo genera, quien sabe que siempre está encendido, conectado con la fuente, se torna ilimitado.

Toda la vida se nos hizo repetir en forma absurda: “Pienso, luego existo”, la unica realidad es :”Existo, solo existo, si quiero pienso,si no quiero no pienso, y si pienso, mas vale que piense algo que valga la pena. Siempre existo”

3.-AMEN A SUS ENEMIGOS Y RECEN POR LOS QUE PERSIGUEN. PUES SI AMAN, SOLO A LOS QUE AMAN,¿QUE MERITO TENDRAN? JESUS

Es fácil amar a un hijo, es difícil amar al hijo de otro, cuando el corazón se abre, el amor es constante, y cuando el amor es constante, se conoce el paraíso en la tierra.

Tan catolico me digo, tan cristiano y condeno a los que piensan diferente? Los mando a infiernos de mi propia mente? Porque no siento compasion, si en todo caso estuviesen tan equivocados? tanta certeza tengo de estar en lo correcto? y donde fue quedando el amor del que habla el Cristo?

4-EL AUTOCONOCIMIENTO NOS PONE DE RODILLAS Y ES IMPRESCINDIBLE PARA PODER AMAR- SOCRATES

Ponernos de rodillas, es entregar el ego a una fuerza superior, salir de la pequeña mente a una mente superior y trascendente.

Salgo de la oscuridad y entro en la luz, salgo de la enfermedad y entro en la salud, salgo de la ilusion y entro en lo real, salgo de la muerte y entro en la inmortalidad.

5.-LA VERDADERA CAUSA DEL SUFRIMIENTO ES LA IGNORANCIA” Sai Baba

Es hora de salir de la ignorancia, al autoconocimiento, de la oscuridad a la luz, de la enfermedad a la salud y de la muerte a la inmortalidad. Descubrir quienes somos realmente, es la salida del velo ilusorio con que estábamos viviendo Si hubiera una prisión, que fuera más terrible que cualquier otra prisión en el mundo esa sería la prisión del pensamiento. Si hubiera un muro, que fuera el mas difícil de sobrepasar en el mundo, ese sería el muro de las ideas fijas. La mente con sus dogmas, sus creencias tan firmes, generan un rechazo y una resistencia a lo diferente, nos han tenido prisioneros vida tras vida, es hora de romper esas cadenas de los pensamientos mundanos, que solo buscan una satisfacción efímera para el ego, y se pierden la visión total de la existencia. Si creo que yo tengo razón y el otro no, el otro siempre se convierte en un enemigo amenazador, y la tensión me destruye a cada paso.

sábado, julio 04, 2015

TEMÍA ESTAR SOLO, HASTA QUE APRENDI A QUERERME



Temía fracasar, cuando me di cuenta que solamente fracaso cuando no lo intento.
Temía lo que la gente opinara de mí, hasta que me di cuenta que de todos modos opinan. 
Temía me rechazaran, hasta que entendí que debía tener fe en mí mismo.
Temía al dolor, hasta que aprendí que éste es necesario para crecer. 
Temía a la verdad, hasta que descubrí la fealdad de las mentiras.
Temía a la muerte, hasta que aprendí que no es el final, sino más bien el comienzo. 
Temía al odio, hasta que me di cuenta que no es otra cosa más que ignorancia. 
Temía al ridículo, hasta que aprendí a reírme de mí mismo. 
Temía hacerme viejo, hasta que comprendí que ganaba sabiduría día a día. 
Temía al pasado, hasta que comprendí que es sólo mi proyección mental y ya no puede herirme más.
 Temía a la oscuridad, hasta que vi la belleza en la luz de una estrella. 
Temía al cambio, hasta que vi que aún la mariposa más hermosa necesitaba pasar por una metamorfosis antes de volar. 
Hagamos que nuestras vidas cada día tengan más vida y si nos sentimos desfallecer no olvidemos que al final siempre hay algo más. Hay que vivir ligero porque el tiempo de morir está fijado.

Ernest Hemingway

martes, junio 09, 2015

Cómo asesinar al amor




El odio se levantó un día con un propósito claro, matar a el amor, así que convocó a todos sus colegas. Todos llegaron puntuales y expectantes, al tiempo que se preguntaban: ¿cuál es la prisa del odio, por qué nos cita tan temprano a esta reunión?

Después de los saludos protocolarios y sin muchos rodeos el odio habló: los he invitado a este círculo de carácter urgente porque quiero contar con ustedes para el plan que me he propuesto, todos aguzaron el oído, el odio agregó: me propongo matar al amor.

Se levantó un  murmullo entre los asistentes. El  mal carácter 
tomó la palabra, mmm, esta misión es para mí, después de su larga argumentación, todos estuvieron de acuerdo, "sí, él lo puede hacer",  sin más preámbulos el mal carácter tomó su mochila y salió resuelto. El odio le interceptó, tienes un año, cuando tengas terminada la tarea convocarás al grupo en pleno. Eso haré, afirmó el mal carácter.

Un año después estaban todos reunidos para escuchar el reporte del mal carácter, su rostro estaba más enfurruñado que de costumbre. ¿Qué, lo haz logreado, mataste al amor?, preguntaron en coro los amigos del odio. Después del distanciamiento y la mala atmósfera que creé e
l amor maltrecho se levantaba una y otra vez y todo volvía a la normalidad, puse todo mi empeño, lo siento…pero… no pude cumplir mi misión. 

La ambición se levantó de su trono, resplandeciente, elegante, fastuosa, !te ha quedado grande la tarea!, lo haré yo. De acuerdo, apunto el odio, confío en ti, cuando cumplas tu misión, nos reúnes nuevamente.

La ambición salió con gran confianza, un año después el comité liderado por el odio estaba en reunión escuchando el informe de la ambición. Todos escucharon hablar a la ambición quien con gran finura exclamó: emprendí mi misión con toda la artillería, seduje con el poder, los lujos, todos los bienes materiales que cualquier mortal desea tener, al principio todo estuvo a pedir de boca, el ansia de posesión se instaló en las almas, querían más y más. Pero… el vacío, esa nada de la que los mortales hablan se instaló y escuchó los susurros del amor quien poco a poco se fue infiltrando, les juro gané muchas, muchas batallas, pero la guerra finalmente la perdí.

Iracundo el odio emplazó a los celos. Ve tú. Raudos partieron los celos acompañados de la desconfianza, el temor, la inseguridad y  le dieron unas tremenda palizas al amor, por momentos parecía que iba a expirar, no obstante, maltrecho y moribundo se levantó una y otra vez para continuar.

El odio alineó toda la artillería, envió entonces a la pobreza, a la enfermedad, a la desvalorización, al egoísmo, a la indiferencia, ante todos ellos el amor se resquebrajó, parecía que al fin el odio y sus secuaces vencerían, pero el amor volvía a la carga y de nuevo seguía adelante.

El odio y todos sus partidarios se estaban devanando los sesos, ¿no era posible encontrar a alguien que le diera muerte al amor?, ¿esta misión les había quedado grande?

Mientras todos seguían debatiendo sobre el tema, apareció de un rincón del salón un miembro del consejo que había pasado desapercibido, de nariz puntiaguda, rostro cetrino,  vistiendo una bata negra y un sombrero grande de copa, exclamó muy quedo: lo haré yo.

Con paso lento se dirigió a la puerta, parecía un anciano desgarbado. Todo el comité parecía incrédulo.

Meses después el comité estaba reunido en pleno, el hombre de la nariz puntiaguda, rostro cetrino, lucía una sonrisa soslayada, ¡
misión cumplida, el amor ha muerto! Dió media vuelta y salió. 

Atónitos los asistentes, se miraron, quién era aquel que había logrado lo aparentemente imposible, el odio le gritó, cuéntanos ¿quién eres tú?: el hombre de la bata negra perezosamente se volteó y con una sonrisa socarrona exclamo: La rutina.

lunes, enero 06, 2014

"Cuando Odiamos"


Imagen Rumi Quotes.

Cuando odiamos a un hombre, 
odiamos en su imagen algo que se encuentra en nosotros mismos. 
Lo que no está dentro de nosotros mismos no nos inquieta.
Las cosas que vemos son las mismas cosas que llevamos en nosotros. 
No hay más realidad que la que tenemos dentro. 
Por eso la mayoría de los seres humanos vive tan irrealmente,
 porque cree que las imágenes exteriores son la realidad.


Hermann Hesse.

lunes, diciembre 23, 2013

Hablando de Conciencia




La palabra alquimia es en realidad una clave.
Significa convertir a los seres humanos en oro,
convertir nuestras cualidades inferiores de temor, ignorancia, odio y vergüenza
en lo más precioso: el amor y la realización.

Por tanto, un maestro que nos pueda enseñar a convertimos en seres libres
llenos de amor es, por definición, un alquimista — y siempre lo ha sido.


El viaje hacia lo milagroso comienza aquí.
Este es el mejor momento para comenzar.
El sendero del mago no existe en el tiempo — está en todas partes
y no está en ninguna parte.
Nos pertenece a todos y no le pertenece a nadie...
Hay un mago dentro de cada uno de nosotros un mago que lo ve y lo sabe todo.


¿Por qué necesitamos seguir el sendero del mago?
Para elevamos sobre lo ordinario y lo confuso,
y encontrar la clase de trascendencia que solemos relegar al campo de lo mítico,
pero que en realidad tenemos a mano, aquí y ahora.


El Sendero del Mago, Deepak Chopra


jueves, octubre 24, 2013

COMO HACER FRENTE AL RESENTIMIENTO Y EL ODIO (DIÁLOGO CON KRISHNAMURTI)



Pregunta: Si he de ser perfectamente honesto debo admitir que casi todo el mundo me provoca resentimiento y a veces odio. Eso hace que mi vida sea muy desdichada y penosa. Entiendo intelectualmente que soy ese resentimiento, ese odio, pero no pueda hacerle frente. ¿Puede Ud. mostrarme el camino?

K: Veamos qué entendemos por “intelectualmente”. Al afirmar que comprendemos algo intelectualmente, ¿qué queremos decir con eso? ¿Existe algo que pueda llamarse comprensión intelectual? ¿O es que la mente sólo comprende las palabras, porque ese es nuestro único medio de comunicarnos unos con otros? ¿Comprendemos algo verbalmente? Eso es lo primero en que tenemos que ser bien claros: si la llamada “comprensión intelectual” no es un impedimento a la comprensión. La comprensión, por cierto, es integral, no dividida ni parcial. O comprendo algo, o no lo comprendo. El decirse a uno mismo: “yo comprendo algo intelectualmente”, es sin duda una barrera para la comprensión. Es un proceso parcial, y, por lo tanto, no es en modo alguno comprensión. Pues bien, la pregunta es ésta: yo, que estoy resentido, que estoy lleno de odio, ¿cómo he de librarme de ese problema, o cómo he de hacerle frente? ¿Cómo hacemos frente a un problema? ¿Qué es un problema? Sin duda, un problema es algo que perturba. Por favor, ¿me permitís que os insinúe algo? Prestad simplemente atención a lo que estoy diciendo. No tratéis de resolver vuestro, problema de odio y resentimiento observadlo, no más. Aunque es difícil penetrar el problema de modo que al final os veáis libres de él, veamos si podemos hacerlo ahora. Será un experimento bastante interesante si lo intentamos juntos. Yo estoy resentido, lleno de odio; detesto a la gente, y eso me causa dolor. Y me doy cuenta de ello. ¿Qué he de hacer? Este es un factor que perturba mucho mi vida. ¿Qué tendré Que hacer? ¿Cómo estaré realmente libre de ello? No se trata tan sólo de desprenderme de ello por el momento, sino de librarme fundamentalmente de ello. ¿Cómo habré de proceder? Ahora bien, esto para mi es un problema porque me perturba. Si no fuera una cosa perturbadora, no sería problema para mí, ¿verdad? Porque causa dolor, perturbación, ansiedad, porque creo que es feo, quiero librarme de él. Por consiguiente, es a la perturbación que yo me opongo, ¿no es así? Le doy diferentes nombres en distintos momentos, en diferentes estados de ánimo; un día lo llamo esto, y otro día otra cosa. Pero el deseo, en el fondo, es no verme perturbado. ¿No es eso? Como el placer no perturba, lo acepto. No deseo librarme del placer porque en él no hay perturbación, al menos por el momento. Pero el odio, el resentimiento, son factores muy perturbadores en mi vida, y yo deseo librarme de ellos.

De suerte que mi Interés es no ser perturbado, y estoy buscando una manera de no ser nunca perturbado. ¿Y por qué no he de serlo? Yo tengo que ser perturbado para descubrir algo, ¿no es cierto? Yo tengo que pasar por tremendos trastornos, disturbios, ansiedades, para poder descubrir, ¿no es así? Porque si no me veo perturbado, me quedaré dormido. Y tal vez sea eso lo que la mayoría de nosotros desea en realidad: que se nos apacigüe, que se nos haga dormir, alejarnos de toda perturbación, hallar aislamiento, reclusión, seguridad. Si a mí no me importa, pues, ser perturbado (realmente, no superficialmente) si no me importa ser perturbado porque deseo descubrir, entonces mi actitud hacia el odio, hacia el resentimiento, sufre un cambio, ¿verdad? Si no me preocupa el estar perturbado, entonces el nombre no tiene importancia ¿no es así? La palabra “odio” no es importante; ¿lo es acaso? O el “resentimiento” contra la gente carece de importancia, ¿no es así? Porque entonces experimento directamente el estado que llamo resentimiento sin verbalizar esa experiencia. No sé si me explico bien. En otros términos: la ira es una condición muy perturbadora, como lo son el odio y el resentimiento; y muy pocos de nosotros experimentamos la ira directamente sin verbalizarla. Si no la verbalizamos, si no la llamamos “ira”, la experiencia es por cierto distinta, ¿verdad? Como la definimos, con ello reducimos la experiencia nueva a lo viejo o la fijamos en términos de lo viejo. Mientras que si no la nombramos, hay entonces una experiencia que se comprende directamente, y esta comprensión efectúa una transformación en el momento de esa vivencia. ¿Me explico con claridad? Por favor, esto no es sencillo. Consideremos por ejemplo la mezquindad. La mayoría de nosotros no nos damos cuenta si somos mezquinos -mezquinos en cuestiones de dinero, mezquinos para perdonar a la gente; mezquinos simplemente, bien lo sabéis. Estoy seguro que esto nos resulta familiar. Ahora bien, dándonos cuenta de ello ¿cómo vamos a libramos de esa condición? No se trata de llegar a ser generosos que no es lo importante. El estar libre de mezquindad implica generosidad; no necesitáis volveros generosos. De suerte que, evidentemente, hay que darse cuenta de ello. Puede que seáis muy generosos al hacer un gran donativo a vuestra sociedad a vuestros amigos, pero terriblemente mezquinos en cuanto a dar más propina; bien sabéis lo que yo entiendo por “mezquino”. Uno no es consciente de ello. Cuando uno llega a darse cuenta de ello, ¿qué ocurre? Nos esforzamos por ser generosos, tratamos de vencer, nuestra mezquindad, nos disciplinamos con el fin de ser generosos, etc. Pero, después de todo, el ejercitar la voluntad para ser algo sigue siendo parte de la mezquindad, dentro de un círculo mayor. Así, pues, si no hacernos ninguna de esas cosas y simplemente nos damos cuenta de lo que implica la mezquindad. sin aplicarle un término, veremos que ocurre una transformación radical. Consideremos la ira: si no le dais un nombre y simplemente la experimentáis, no a través de la “verbalización”, ya que la “verbalización” es un proceso que menoscaba la experiencia; si no le dais un nombre, entonces ella se agudiza, se torna muy violenta y actúa como una sacudida; y sólo entonces es posible ser libre. Tened a bien experimentar con esto. Primero, uno tiene que ser perturbado; y es obvio que a casi ninguno de nosotros le gusta ser perturbado. Creemos haber hallado una norma de vida -el Maestro, la creencia, lo que sea, y ahí nos establecemos. Es lo mismo que tener un buen puesto burocrático y en él vegetar por el resto de la vida. Con esa misma mentalidad abordamos diversas cualidades de las cuales queremos deshacernos. No vemos la importancia de ser perturbados, de estar interiormente inseguros, de no ser dependientes. Es sólo en la inseguridad, sin duda, que descubrís, que podéis ver, que comprendéis. Queremos tener, como el hombre de mucho dinero, una vida fácil. Pero él, por cierto, no será perturbado; él no quiere ser perturbado. Así, pues, la perturbación es esencial para el entendimiento, y cualquier intento de hallar seguridad es un obstáculo a la comprensión; y cuando queremos librarnos de algo que nos perturba, ello es por cierto un obstáculo. Mas si podemos experimentar un sentimiento directamente, sin nombrarlo, creo que es mucho lo que en ello encontraremos. Entonces ya no hay pugna con el sentimiento, porque el experimentador y lo experimentado son una misma cosa; y eso os esencial. Mientras el experimentador verbalice el sentimiento, la experiencia, él se separará de ella y actuará sobre ella; y tal acción es artificial, ilusoria. Pero si no hay “verbalización”, el experimentador y lo experimentado son una sola cosa. Esa integración es necesaria, y hay que enfrentarla radicalmente.
Espero que esto sea claro.


martes, agosto 13, 2013

RELACIÓN DE AMOR / ODIO por Eckhart Tolle.





Las relaciones íntimas y disfuncionales pueden parecer perfectas por un tiempo, como cuando está “enamorado”; pero invariablemente esta perfección se interrumpe cuando las discusiones, los conflictos, la insatisfacción y la violencia emocional o incluso física ocurren cada vez con mayor frecuencia. 
La relación entonces oscila por un tiempo, unos meses o unos años, entre las polaridades del “amor” y el odio, y le proporciona tanto placer como dolor. No es poco común que las parejas se vuelvan adictas a esos ciclos. Su drama los hace sentir vivos. Cuando se pierde el equilibrio entre las polaridades positiva y negativa y los ciclos negativos, destructivos, ocurren con frecuencia e intensidad crecientes, lo que tiende a ocurrir tarde o temprano , no pasará mucho tiempo antes de que la relación fracase.
La fuente de la negatividad es más fácil de reconocerse en su pareja que en usted mismo. Puede manifestarse en muchas formas: posesividad, celos, control, retraimiento y resentimiento no manifestado, la necesidad de tener la razón, insensibilidad y enfrascamiento, reclamos emocionales y manipulación, la necesidad de discutir, criticar, juzgar, culpar o atacar, ira revancha inconsciente por el dolor pasado infligido por un padre, rabia y violencia física. En el lado contrario, usted está “enamorado” de su pareja. Este es al principio un estado profundamente satisfactorio. Usted se siente intensamente vivo.

Sin embargo, puede que usted se haya dado cuenta también de que hay una cualidad de carencia y de apego en esa intensidad. Usted se vuelve adicto a la otra persona. La droga está disponible, pero incluso la posibilidad o el pensamiento de que pueda no estar ahí para usted puede llevarlo a los celos, la posesividad, los intentos de manipulación por medio del chantaje emocional, la inculpación y las acusaciones, el miedo a la pérdida. Si la otra persona lo deja, esto puede hacer surgir la más intensa hostilidad o la tristeza en un ataque salvaje o en una tristeza espantosa.
La relación de amor romántico es una experiencia tan intensa y universalmente perseguida es que parece ofrecer la liberación de un estado profundamente arraigado de miedo, necesidad , carencia y falta de plenitud. En este nivel, la añoranza de la plenitud – el retorno a la Unidad – se manifiesta como una atracción entre el macho y la hembra, la necesidad del hombre de una mujer, la necesidad de la mujer de un hombre. La raíz de este impulso es espiritual: la añoranza del fin de la dualidad, un retorno al Estado de Plenitud.

Pero la unión sexual no es más que un atisbo fugaz de la Plenitud, un instante de bienaventuranza. Mientras se busque inconscientemente como un medio de salvación, usted está buscando el fin de la dualidad en el nivel de la forma, donde no puede encontrarse. Usted recibe un atisbo tantálíco del cielo, pero no se le permite habitar allí y se encuentra a sí mismo en un cuerpo separado.

Este ser falso, elaborado por la mente, el ego, se siente vulnerable, inseguro y siempre está buscando cosas nuevas con las cuales identificarse para que le den una sensación de que existe. Pero nunca nada es suficiente para darle una realización duradera. Su miedo y su sentido de carencia y necesidad permanecen.
Si en sus relaciones usted experimente “amor” y su contrario – ataque, violencia emocional, etc. Es probable que esté confundiendo el apego del ego y la dependencia adictiva con el amor. Usted no puede amar a su pareja un momento y atacarla al siguiente. El verdadero amor no tiene contrario. Igual con cualquier adicción, usted está en un punto alto cuando la droga está disponible, pero invariablemente llega el momento en que la droga ya no le hace efecto.

Toda adicción surge de una negativa inconsciente a enfrentar el dolor y salir de él. Toda adicción comienza con dolor y termina con dolor. No importa a qué sustancia sea adicto – alcohol, comida, drogas legales o ilegales, o una persona – usted está usando algo o alguien para ocultar su dolor. Sacan a la luz el dolor y la infelicidad que ya hay en usted.

Si supieran lo fácil que es acceder en el Ahora al poder de la Presencia que disuelve el pasado y el dolor . Si sólo supieran cuan cerca están de su realidad, cuán cerca de Dios . Evadir las relaciones en un intento por evitar el dolor no es la solución tampoco. Pero si pudiera traer intensa Presencia de Dios a su soledad, eso también funcionaría para usted.

Dejar de identificarse con el cuerpo del dolor es traer Presencia al dolor y así transmutarlo. Primero usted deja de juzgarse a sí mismo: después deja de juzgar a su pareja. El mayor catalizador par el cambio en una relación es la aceptación completa de su pareja como es, sin necesidad de juzgar o de cambiarla de ninguna manera. Esto lo lleva inmediatamente más allá del ego.
Todos los juegos de la mente y todo apego adictivo se acaban entonces. No hay más víctimas ni victimarios, ni acusadores y acusados, o bien se separarán – en el amor - o entrarán juntos más profundamente en el Ahora , en el Ser. El Amor es un estado del Ser. Su Amor no está afuera: está profundamente dentro de usted.

Se mira más allá del velo y de la forma y la separación. Esa es la realización de la Unidad. Ese es el Amor. ¿Qué es Dios? La Vida Una, eterna bajo todas las formas de vida. ¿Qué es el Amor? Sentir la Presencia de esta Vida Una, en lo profundo de sí mismo y de todas las criaturas. Ser eso. Por lo tanto Amor es el Amor de Dios.
El Amor no es selectivo, lo mismo que la luz del sol no es selectiva. No convierte a una persona en especial. No es exclusivo, la exclusividad no es el amor de Dios , sino el “amor” del ego. En una relación que es adictiva puede haber momentos que algo más real brilla, esto puede ocurrir a veces durante la intimidad física, o cuando los dos están en algún acontecimiento de su vida como el nacimiento de un niño, o en presencia de la muerte, o cuando alguno está gravemente enfermo, cualquier cosa que vuelva la mente o ego, carente de poder.

Cuando esto ocurre, su Ser, que está habitualmente enterrado bajo la mente, se revela y eso es lo que hace posible la verdadera comunicación. La comunicación es comunión, la realización de la Unidad, que es Amor, pero habitualmente esto se pierde de nuevo rápidamente, al menos que sea suficientemente capaz de mantener su Presencia presente .

La mayoría de las relaciones no se arraigan en el Ser y así se convierte en una fuente de dolor y permanecen dominadas por los problemas y el conflicto.Ahora hay millones de personas que viven solas, incapaces de establecer una relación íntima o renuentes a repetir el drama demente de las relaciones pasadas.
Otros saltan de una relación a otra, de un ciclo de placer y dolor a otro. Otros se comprometen y continúan juntos en una relación disfuncional – en la que prevalece la negatividad- por el bien de los hijos, por seguridad, por la fuerza de la costumbre, el miedo a estar solos o por algún “arreglo” beneficioso , o incluso por adicción inconsciente a la excitación del drama emocional y el dolor.

La oportunidad que está oculta en cada crisis no se manifiesta hasta que todos los hechos de una situación dada se reconocen y aceptan completamente. El reconocimiento y la aceptación de los hechos traen consigo un cierto grado de libertad. Así pues, siempre que su relación no funcione, siempre que lo enloquezca a usted y a su pareja, alégrese.
Lo que era inconsciente está saliendo a la luz, es una oportunidad de salvación. Si hay rabia, sepa que hay rabia, si hay celos, actitud defensiva, impulso de discutir, necesidad de tener la razón, una frialdad interior que pide amor y atención, o dolor emocional de cualquier tipo, lo que sea, conozca la realidad de ese momento y esté atento a ese conocimiento. La relación entonces se volverá su práctica espiritual.

No importa si su pareja o la otra persona no quiere cooperar, la salud mental – la conciencia – sólo puede llegar a este mundo a través de usted. No necesita esperar a que el mundo cambie y se vuelva cuerdo, o a que otro se vuelva consciente, para ser un iluminado. No acuse a los demás de ser inconscientes.
Cuando la otra persona resulte ser un inconsciente, abandone todo juicio. Abandonar el juicio no significa que no reconozca la disfunción y la inconsciencia cuando la vea. Significa ser “el que conoce” en lugar de “ser la reacción” y el juez. En lugar de luchar contra la oscuridad, usted trae la luz.

Si usted practica esto, su compañero no puede quedarse y permanecer inconsciente. Aprenda a dar expresión a lo que siente sin acusar. Aprenda a escuchar en una forma abierta, no defensiva, dele espacio para expresarse. Esté presente.
No es fácil vivir con una persona iluminada, o más bien, es tan fácil que el ego lo encuentra extremadamente amenazador. El cuerpo del dolor está pidiendo retroalimentación sin recibirla. La necesidad de discusión, de drama y de conflicto no se satisface. Pero , atención: algunas personas que No responden, que se encierran, que son insensibles o están desconectadas de sus sentimientos pueden pensar, y convencer a los demás, de que son iluminadas, o al menos de que no hay “nada malo” en ellas y todo lo malo está en su compañero , esto es autoengaño del ego, entonces la vida pronto le ofrecerá un reto que sacará a flote su falta de conciencia en cualquier forma, como en miedo, ira, actitud defensiva, juicio, depresión, etc.

Cada amenaza es una oportunidad de salvación. En cada etapa del proceso disfuncional que se desarrolla, es posible la liberación de la inconsciencia. Si usted está mayormente presente en su relación, este será el mayor reto para su compañero. No podrá tolerar su presencia durante mucho tiempo y permanecer inconsciente. Si está listo, cruzará la puerta que usted le abrió y se unirá a ese estado. Si no lo está, se separarán como el agua y el aceite.

LA LUZ ES DEMASIADO DOLOROSA PAR EL QUE QUIERE PERMANECER EN LA OSCURIDAD.

Fuente: http://haqqhayy.blogspot.com.es/ 

miércoles, agosto 07, 2013

Cómo matar al amor


Hubo un día terrible en el que el Odio, que es el rey de los malos sentimientos, los defectos y las malas virtudes, convocó a una reunión urgente con todos los sentimientos más oscuros del mundo y los deseos más perversos del corazón humano. Estos llegaron a la reunión con curiosidad de saber cuál era el propósito. Cuando estuvieron todos habló el Odio y dijo: "Os he reunido aquí a todos porque deseo con todas mis fuerzas matar a alguien". Los asistentes no se extrañaron mucho pues era el Odio que estaba hablando y él siempre quiere matar a alguien, sin embargo, todos se preguntaban entre sí quién sería tan difícil de matar para que el Odio los necesitara a todos. "Quiero que matéis al Amor", dijo. Muchos sonrieron malévolamente pues más de uno quería destruirlo.

El primer voluntario fue el Mal Carácter, quien dijo: "Yo iré, y les aseguro que en un año el Amor habrá muerto; provocaré tal discordia y rabia que no lo soportará".

Al cabo de un año se reunieron otra vez y al escuchar el informe del Mal Carácter quedaron decepcionados. "Lo siento, lo intenté todo pero cada vez que yo sembraba una discordia, el Amor la superaba y salía adelante".

Fue entonces cuando, muy diligente, se ofreció la Ambición que haciendo alarde de su poder dijo: "En vista de que el Mal Carácter fracasó, iré yo. Desviaré la atención del Amor hacia el deseo por la riqueza y por el poder. Eso nunca lo ignorará". Y empezó la Ambición el ataque hacia su víctima quien efectivamente cayó herida. Pero, después de luchar por salir adelante, el Amor renunció a todo deseo desbordado de poder y triunfó de nuevo.

Furioso el Odio por el fracaso de la Ambición envió a los Celos, quienes burlones y perversos inventaban toda clase de artimañas y situaciones para despistar el amor y lastimarlo con dudas y sospechas infundadas. Pero el Amor confundido lloró y pensó que no quería morir, y con valentía y fortaleza se impuso sobre ellos, y los venció.

Año tras año, el Odio siguió en su lucha enviando a sus más hirientes compañeros, envió a la Frialdad, al Egoísmo, la Indiferencia, la Pobreza, la Enfermedad y a muchos otros que fracasaron siempre, porque cuando el Amor se sentía desfallecer tomaba de nuevo fuerza y todo lo superaba. Cuando venían las Desgracias parecía sucumbir, mas con un poquito de paciencia, encontraba la manera de volver a levantarse. Sin tales percances tal vez no habría sido el amor del todo malo, pero tampoco del todo bueno.

El Odio, convencido de que el Amor era invencible, les dijo a los demás: "No podemos hacer nada más... El Amor ha soportado todo, llevamos muchos años insistiendo y no lo logramos”.

De pronto, de un rincón del salón se levantó alguien poco reconocido, que vestía todo de negro y con un sombrero gigante que caía sobre su rostro y no lo dejaba ver, su aspecto era fúnebre como el de la muerte. "Yo mataré el Amor”, dijo con seguridad. Todos se preguntaron quién era ese que pretendía hacer solo, lo que ninguno había podido. El Odio dijo: "Ve y hazlo".

Tan sólo había pasado algún tiempo cuando el Odio volvió a llamar a todos los malos sentimientos para comunicarles después que, de mucho esperar, por fin el Amor había muerto. Todos estaban felices, pero sorprendidos. Entonces el sentimiento del sombrero negro habló: "Ahí os entrego el Amor totalmente muerto y destrozado", y sin decir más ya se iba. "Espera", dijo el Odio, "en tan poco tiempo lo eliminaste por completo, lo desesperaste y no hizo el menor esfuerzo para vivir. ¿Quién eres?"

El sentimiento levantó por primera vez su horrible rostro y dijo: "soy La Rutina."

viernes, mayo 27, 2011

¿Víctima o creador?

En la vida, la actitud lo es todo.  Las circunstancias que han moldeado nuestras vidas son tan únicas e individuales como lo son nuestras personalidades - no hay dos que sean iguales - y sin embargo nuestra habilidad para crecer como individuos, evolucionar en seres más compasivos, amorosos y concientes, no depende de lo que nos ha sucedido, sino de nuestra actitud hacia estas situaciones.  Cuando nos enfrentamos con lo más difícil, ¿qué hago, retrocedo o avanzo? ¿Me resisto o abrazo la situación para crecer más?

En última instancia, son dos las actitudes que tomamos en la vida: la de ser una víctima o un creador.  La víctima no ve la belleza, ni la abundancia, ni la perfección que yace en cada momento, porque tiene una idea de cómo las cosas tendrían que ser, una idea que muy raramente se confirma, una idea que siempre está en contra de lo que realmente es. Esta inconformidad es enojo, es rabia - enojo con la vida, enojo con Dios - pero  en la víctima se manifiesta como algo pasivo, una pesadez depresiva, inerte y hasta desinteresada, mostrándose más como tristeza que como rabia.  Es odio a uno mismo, violencia hacia uno mismo.  Esto es un rechazo fundamental a lo que es: es violencia hacia la vida misma.

La única forma de romper con este victimismo hacia la vida es tomando el rol de creador.  Un creador alaba su creación; la víctima la critica.  Un creador vive en apreciación; la víctima se queja, no tomando responsabilidad.  Son totalmente opuestos.  El creador abraza lo que sea que se presenta en su camino.  Tiene un SI para todo, y entonces la vida es vivida en abundancia.  La víctima, por otra parte, es resentida y negativa.  No puede ver la perfección ni la belleza porque tiene una idea rígida de cómo las cosas tendrían que ser. Envuelto en un manto de pasividad, ésta es la rabia máxima: el rechazo a la existencia, la negación de lo que es.  
 
Cuando sea que miro mi vida con un NO, con una idea mejor de cómo tendrían que ser las cosas, estoy rechazando la vida.  Como no puedo controlar, entonces no voy a jugar. Como no puedo entender, no voy a aceptar.  Así es el extremo obsesivo de un intelecto miedoso, sus complicaciones le chupan toda la dicha a la vida.  La conciencia, en cambio, vive en unión con el corazón, no hay preguntas allí.  Cuando tú eres lo absoluto la necesidad desesperada por entender desaparece, es absorbida por la alegría preñada de ser puro.  El corazón no quiere nada más cuando ha encontrado el amor.  

¿Cómo puedo transformarme de víctima en creador? Enfocándome en la conciencia, en la profundidad silenciosa que yace dentro de todos nosotros, hasta que me transforme en una mente sin pensamiento.  ¿Por qué? No hay por qué.  Solo es. Es solo la experiencia de ser eso.  Cuando ves tu resistencia, déjala ir.  Recuerda que cuando puedo fluir, cuando me entrego, estoy siendo Dios.  Cuando peleo, soy ese niño resentido que no quiere tomar responsabilidad: hay algo que podría ser mejor en este momento...eso es injusto... Eso no es verdad. Porque Dios es todo. Dios es todo. Tú eres Dios en todo y todo es tu creación.  Y Dios es dicha.
- fuente: carta dirigida por Isha, maestra espiritual,  a sus maestros.