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lunes, agosto 01, 2016

Te quiero, te amo... te odio



Lo que convencionalmente llamamos “amor” es una estrategia del ego para evitar rendirse. Estás buscando a alguien para que te dé eso que sólo puede venirte en el estado de rendición. El ego utiliza a esa persona como un sustituto para no tener que rendirse. El idioma español es el más honesto a este respecto. Utiliza el mismo verbo ‘querer’, para decir “te amo” y “te quiero”. Para el ego, amar y querer (desear) son lo mismo, mientras que el amor verdadero no tiene ningún deseo, ningún deseo de poseer o que tu pareja cambie. El ego escoge a alguien y lo hace especial. Utiliza a esa persona para tapar el constante sentimiento subyacente de descontento, de “no suficiente”, de ira y odio, que están estrechamente relacionados entre sí. Éstas son facetas de un sentimiento profundamente arraigado subyacente en los seres humanos, que es inseparable del estado egoico.

viernes, abril 08, 2016

Para pensar

La causa primaria de la infelicidad nunca es la situación, sino tus pensamientos sobre ella. Sé consciente de los pensamientos que estás teniendo.   Eckhart Tolle

Recordar es el mejor modo de olvidar.  Sigmund Freud, 

A través de otros nos convertimos en nosotros mismos. Lev S. Vygotsky 

No es normal saber lo que queremos. Es un extraño y difícil logro psicológico.
Abraham Maslow. 

La verdad tiene estructura de ficción.Jacques Lacan. 

El éxito requiere de persistencia, la habilidad de no rendirse en la cara del fracaso. Creo que el estilo optimista es la llave a la persistencia. Martin Seligman. 

El auténtico problema no es si las máquinas piensan, sino si lo hacen los hombres. B.F. Skinner. 

El acto de desobediencia, como acto de libertad, es el comienzo de la razón. Erich Fromm. 

La tarea que debemos establecer para nosotros mismos no es estar seguros, sino ser capaces de tolerar la inseguridad.  Erich Fromm. 

La psicología, a diferencia de la química, álgebra o literatura, es un manual para tu propia mente. Es una guía para la vida.  Daniel Goldstein




miércoles, diciembre 23, 2015

Lo inmanifiesto en ti, Eckhart Tolle



Cuando ustedes disuelven el tiempo psicológico a través de una percepción intensa del momento presente, se vuelven conscientes de lo In-manifestado directa e indirectamente. Directamente, lo sienten como la irradiación y poder de su presencia consciente – no el contenido, solamente la presencia.

Indirectamente son conscientes de lo In-manifestado en y a través del reino sensorio. En otras palabras, sienten la esencia de Dios en cada criatura, en cada flor, cada piedra y entiende que: ‘Todo lo que es, es sagrado’. Es por esto que Jesús, hablando totalmente desde su esencia o la identidad de Cristo, dice en el Evangelio de Tomás: “Corten una porción de madera, yo estoy ahí. Levanten una piedra y ahí me encontrarán”.

Se crea otro portal hacia lo In-manifestado a través de la cesación del pensamiento. Esto puede comenzar con una cosa muy simple, tal como tomar una respiración consciente o mirar, en un estado de percepción intensa, a una flor, para que no exista ningún comentario mental al mismo tiempo. Hay muchas formas de crear una brecha en la corriente incesante de pensamiento. De esto trata la meditación.

El pensamiento es parte del reino de lo manifestado. La actividad continua de la mente los mantiene prisioneros en el mundo de la forma y se convierte en una pantalla opaca que evita que ustedes puedan ser conscientes de lo In-manifestado, conscientes de la esencia de Dios sin forma ni tiempo en ustedes mismos y en todas las criaturas y en todas las cosas. Cuando están intensamente presentes, por supuesto que no necesitan preocuparse con respecto a la cesación del pensamiento, porque la mente se detiene automáticamente. Es por eso que yo dije que el Ahora es un aspecto esencial de cada uno de los portales.

Entregarse – soltar la resistencia mental-emocional a lo que es – también se convierte en un portal hacia lo In-manifestado. La razón de esto es simple: la resistencia interna los separa de los demás, de sí mismos, del mundo que los rodea. Fortalece el sentimiento de separabilidad del cual depende el ego para su supervivencia. Mientras más fuerte el sentimiento de separación, más atados están a lo manifestado, al mundo de formas separadas. Mientras más atados están al mundo de la forma, más dura e impenetrable se vuelve su identidad en la forma. El portal se cierra, y ustedes son separados de la dimensión interna, la dimensión de profundidad. En el estado de entrega, la identidad de su forma se suaviza y se vuelve como algo ‘transparente’, para que el In-manifestado pueda brillar a través de ustedes.

Depende de ustedes abrir un portal en sus vidas que les proporcione el acceso consciente a lo In-manifestado. Pónganse en contacto con el campo energético del cuerpo interno, sean intensamente presentes, des-identifíquense de la mente, entréguense a lo que es; estos son los portales que pueden utilizar – pero solamente necesitan utilizar uno.

Extractado del Poder del Ahora de Eckhart Tolle, páginas 134-135

martes, noviembre 17, 2015

La felicidad está llamado a tu puerta, escúchala, siéntela, obsérvala




Para hacer el viaje a El Poder del Ahora necesitas dejar atrás tu mente analitica y tu falso yo, tu ego. Acceso al ahora esta en todas partes - en el cuerpo, en el silencio, y el espacio alrededor tuyo. Estas son las claves para entrar en un estado de paz interior. Ellas pueden ser usadas para traerte al ahora, al momento presente, donde los problemas no existen. 

Es aquí donde encuentras tu alegría y eres capaz de encontrarte a ti mismo. Es aquí donde tú descubres que eres completo y perfecto. A pesar que el viaje es un reto, Eckhart Tolle ofrece un lenguaje simple en un formato de preguntas y respuestas. Las palabras mismas son señalizaciones que te guiarán en tu viaje. Hay nuevos descubrimientos a hacerse a lo largo del camino: Tu no eres tu mente, tu puedes encontrar tu camino fuera del dolor psicológico, el autentico poder humano es encontrado rindiéndose al ahora. Cuando te vuelvas completamente presente y aceptes lo que es, te abrirás a ti mismo a la transformante experiencia. 

El Poder Del Ahora. Eckhart Tolle

domingo, noviembre 08, 2015

¿Qué Es Lo Que El Universo Quiere Crear A Través De Mí?- Eckhart Tolle



Si no estás seguro/a de qué hacer con tu vida,
en vez de preguntar qué es lo que quiero, pregúntate 
¿Qué es lo que el universo realmente quiere? 
¿Que quiere hacer, manifestar, crear a través de mi?
 ¿Que es lo que quiere nacer a través de mi?
¿Que es lo que quiere ser creado a través de mi?
Y luego se dará a conocer.


Eckhart Tolle
Imagen de salaarmonia.com

jueves, mayo 21, 2015

Aceptación



Lo que aceptes completamente te hará sentirte en paz, incluyendo la aceptación de que te cuesta trabajo aceptar o de que te estás resistiendo. 

Eckhart Tolle 

El Silencio Habla. 

Imagen de Kalinezya Yxons

lunes, marzo 02, 2015

La dimensión de la conciencia


La Dimensión de la ConscienciaEntrevista a Eckhart Tolle para Inner Directions JournalEsta entrevista fue grabada en 1998, justo después de que se publicara la primera edición del libro El Poder del Ahora.


IDJ: En el primer capítulo de El Poder del Ahora, usted escribe que vivía en un estado casi continuo de ansiedad y con depresiones suicidas ocasionales. Una mañana se despertó con el pensamiento "yo no puedo vivir conmigo mismo". En ese momento se dio cuenta de una diferencia entre el "yo" y el "mi mismo" con el que no podía vivir. ¿Qué sucedió como resultado de esta toma de consciencia y cuál es la naturaleza del "yo" que vio como diferente del "mi mismo"?

Eckhart Tolle: Realmente me desperté en medio de la noche con un intenso miedo y pavor. Un pensamiento se repetía en mi mente: "Yo ya no puedo vivir conmigo mismo". De repente, me di cuenta de lo extraño de ese pensamiento: "Si yo no puedo vivir conmigo mismo, debe haber dos yoes — el yo y el mi mismo con el que no puedo vivir". Era casi como si un koan zen hubiera surgido espontáneamente en mi mente: ¿Quién es el mi mismo con el que yo no puedo vivir? Hubo un silencio de asombro, y todo pensamiento cesó. Me sentí atraído hacia un vórtice de energía, y a continuación caí en lo que parecía ser un vacío.

A la mañana siguiente me desperté como si acabara de nacer a este mundo. Mirando alrededor de la habitación, me sentía realmente como si nunca la hubiera visto antes. Todo era fresco y prístino e intensamente vivo. Una quietud vibrante y una paz profunda llenaban todo mi ser. Mientras caminaba por la ciudad ese día, el mundo parecía como si acabara de venir a la existencia, carente por completo del pasado. Yo ya no etiquetaba ni interpretaba mis sentidos de percepción — una ausencia casi total de comentario mental.

Hasta el día de hoy, percibo e interactúo con el mundo de esta manera: a través de la quietud, no a través del ruido mental. La paz también nunca me ha dejado, a pesar de que tiene diferentes grados de intensidad.

En el momento que sucedió la transformación, yo no tenía ningún marco conceptual que me ayudara a entender o explicar a los demás lo que había sucedido. Más tarde, me di cuenta de que el intenso sufrimiento que sentí aquella noche debió haber forzado a mi consciencia a retirarse de su identificación con el mi mimo infeliz, el sufriente "yo", que es en última instancia, una ficción de la mente condicionada. Esta retirada debió haber sido tan total que el sufriente mi mismo se desplomó como si se le hubiera quitado el tapón a un juguete hinchable. Lo que quedó fue mi verdadera naturaleza como el siempre presente Yo Soy, la consciencia incondicionada antes de la identificación con la forma. Puedes llamarlo Conciencia pura o Ser puro; las palabras no importan.

IDJ: Usted menciona que el mayor obstáculo para experimentar la realidad es la identificación con la mente. Este es el problema universal. ¿Qué sugiere como medio más directo para romper esta identificación y terminar con el ciclo incesante de pensamientos?

ET: La compulsión de pensar y la auto-identificación con el ruido mental incesante como "yo" te impiden encontrar el reino de quietud interior que es inseparable de nuestra verdadera naturaleza.Ramana Maharshi lo expresó muy sucintamente: "El grado de ausencia de pensamientos es la medida de su progreso hacia la auto-realización".

Cuando te das cuenta de la naturaleza repetitiva de la mayor parte de tu pensamiento y empiezas así a observar tu propia mente, ya no estás totalmente identificado con ella. Cuando la dimensión del observador o presencia testimonial emerge en ti, tu sentido del yo pasa de estar atrapado en la mente a ser la "inmóvil presencia que observa" más allá de la mente, por así decirlo. Mientras esta consciencia incondicionada emerge más plenamente, eres capaz de crear intervalos en el flujo mental, momentos de profunda quietud cuando todo pensamiento ha cesado y sin embargo tú etás plenamente consciente y muy alerta. Esa es la dimensión de la consciencia de la que surge toda creatividad. Yo la llamo presencia. El estado de identificación mental es onírico y profundamente inconsciente, en comparación con el estado de presencia.

Se crea una brecha en el flujo mental cada vez que tu atención se mueve totalmente al momento presente. El pensamiento necesita del tiempo —pasado y futuro— para funcionar, y cesa en el estado de intensa conciencia del momento presente. Frente a un gran peligro, a veces esto sucede de forma espontánea. La mente se detiene y algo infinitamente más poderoso se hace cargo.

Hay muchas maneras de llevar tu atención al Ahora. Por ejemplo, puedes llegar a estar muy consciente de tus percepciones sensoriales, tan alerta que todo comentario mental cesa. O puedes elegir cualquier actividad de la rutina, como vestirte o lavarte las manos —una actividad que normalmente sólo sería un medio para un fin— y darle tu máxima atención, por lo que se convierte en un fin en sí misma. Descubrirás que estás muy alerta y consciente, pero no pensando.

La forma más directa de romper la identificación con la mente es habitar en el cuerpo. Con esto me refiero a sentir el cuerpo desde dentro, tener siempre algo de su atención en el campo energético interno del cuerpo. Estar en el cuerpo desvía la atención del pensar y te ancla en el Ahora. Cada célula del cuerpo entonces participa en el estado de presencia. También pasa a ser el medio más poderoso de auto-curación y de prevención de enfermedades.

IDJ: Usted dice que la gente tiende a esperar un acontecimiento en el tiempo para conseguir la libertad y la felicidad que buscan, que "usted lo 'consiguió' dándose cuenta de que ya esta ahí". ¿Cuál es la naturaleza de esta realización y la manera de despertar a ella?

ET: Quién tú eres, tu realidad esencial, es inseparable del Ahora. Esto no puede ser comprendido intelectualmente, pero se puede realizar experiencialmente, con cada fibra de su ser. ¿Cómo? Estando presente. En el estado de plena presencia, hay una intensa sensación de alegría y vitalidad y de profundidad y paz infinitas.

Ves lo absurdo de buscar tu identidad en el pasado y su realización en el futuro. La existencia fenoménica —el mundo— puede disfrutarse por lo que es: leela, el juego de la forma. No promete nada, ni tampoco representa una amenaza. Esta es la liberación del deseo y del miedo.

IDJ: La búsqueda del ego del placer representa una continua búsqueda de la felicidad y la realización fuera de nuestro verdadero Ser. ¿Se necesitan hacer restricciones en el cumplimiento del deseo, antes de estar en un estado de no-identificación con la mente?

ET: La no-identificación con la mente implica que ha entrado una dimensión de la consciencia que está más allá de la mente: la presencia testimonial. Cuando ya no hay una completa identificación con la mente egoica y su búsqueda, aferramiento y apego, la mente pierde su ímpetu abrumador. Los deseos pueden todavía estar ahí por un tiempo, pero ya no eres poseídopor ellos. Siempre que no está la presencia testimonial, sólo está la mente condicionada pretendiendo ser una "persona". Este es el estado inconsciente. En ese estado, nada se puede hacer para refrenar los deseos. A lo sumo, un deseo más fuerte puede alejar a uno más débil, por ejemplo, cuando el deseo de disfrutar de la comida es superado por el deseo más poderoso de mantenerte físicamente más atractiva y así atraer a tu pareja.

IDJ: Usted dice que el abandono del tiempo psicológico es una de las mayores ayudas para vivir en el presente, el "Ahora" ¿Quiere decir que debemos dejar de identificarnos con los pensamientos del pasado o del futuro? Si es así, entonces los problemas no tendrían capacidad para afectarnos.

ET: El sentido de identidad de muchas personas está casi totalmente definido por sus problemas. Sólo cuando hay una búsqueda de uno mismo en el pasado y el futuro y una resistencia interna a lo que es surgen los problemas. Cada problema necesita un tiempo para sobrevivir. Cuando tu atención está totalmente en el Ahora, los problemas se disuelven al instante. Todo lo que queda es la talidad (la realidad última) de este momento — lo que el Buda llamó tathata. Aceptas lo que es. Si una situación requiere una acción, actúas. Si no hay nada que puedas hacer, lo dejas estar. El falso yo, creado por la mente, vive en la resistencia a lo que es. Cuanto mayor sea la resistencia, más fuerte es el sentido del yo. La vida entonces se vuelve muy problemática. ¿Qué problemas tienes en este momento? Si estás ausente —es decir, si vives a través de la memoria y la anticipación— tienes muchos. Si estás presente, no tienes ninguno.

IDJ: En respuesta a una pregunta, usted dijo: "La consciencia toma el disfraz de las formas hasta que éstas alcanzan tal complejidad que se pierde completamente en ellas". ¿Es sólo la naturaleza de la "apariencia" universal la que nos hace ver la forma como real? No puede ser completamente ilusoria, ya que en esencia está basada en la Consciencia.

ET: La forma es real de la misma manera que un nudo en una cuerda es real. La existencia del nudo parece fuera de toda duda. Y sin embargo, es irreal — porque cuando deshaces el nudo descubres que nunca hubo nada más que la cuerda.

Por lo tanto, cada "persona" puede ser vista como un nudo en el tejido de la consciencia. La iluminación es la desaparición del nudo. Entonces te das cuenta de que eres la consciencia misma y siempre lo fuiste, incluso aún cuando estabas identificado con la forma. El leela es como el juego del escondite que la consciencia juega con ella misma.

IDJ: ¿Cuál es su experiencia de vivir la vida libre de impresiones del pasado y del futuro, totalmente en el Ahora?

ET: El pensamiento compulsivo se termina, lo que significa que no tengo que pensar a menos que haya algo en que pensar — y la mayoría de las veces no lo hay. Eso no me haría conseguir trabajo si lo pongo en mi currículum, pero significa que la vida fluye con facilidad, libre de conflictos y de resistencia interior. Hacer frente a la vida, al mundo, a través de la quietud en lugar del ruido mental es el mejor regalo que puedes ofrecer al universo. Yo lo llamo quietud, pero es una joya con múltiples facetas: esa quietud es también alegría, y es amor.

jueves, enero 08, 2015

"Maestros de la Vida".




Observe cualquier planta o animal y permita que le enseñe la aceptación de lo que es, la entrega al Ahora. Deje que le enseñe Ser. Deje que le enseñe integridad, lo que significa ser uno, ser usted mismo, ser real. Deje que le enseñe a vivir y a morir y no

cómo convertir la vida y la muerte en un problema.

He vivido con varios maestros Zen, todos gatos. Incluso los patos me han enseñado importantes lecciones espirituales. Sólo mirarlos es una meditación. Cómo flotan tranquilamente, a gusto consigo mismos, totalmente presentes en el Ahora, dignos y

perfectos como sólo una criatura sin mente puede estar. Ocasionalmente, sin embargo, dos patos se enzarzarán en una pelea, a veces sin razón aparente, o porque uno se ha metido en el espacio privado de otro. La pelea generalmente dura sólo unos segundos, y después los patos se separan, nadan en diferente dirección y aletean vigorosamente unas cuantas veces. Continúan entonces nadando tranquilamente como si la pelea nunca hubiera ocurrido. Cuando observé esto por primera vez, noté de repente que al mover las alas estaban liberando el exceso de energía, evitando así quedar atrapados en su cuerpo y caer en la negatividad. Esto es sabiduría natural y es fácil para ellos porque no tienen una mente que mantenga vivo el pasado

innecesariamente y que construya una identidad en torno a él.

Eckhart tolle

lunes, noviembre 24, 2014

Eckhart Tolle y un curso de milagros




Este vídeo es útil para ti si no conoces un curso de milagros, si nunca lo haz leído. También para ti que lo conoces, lo haz leído o en este momento te encuentras realizando sus lecciones.

El texto fue canalizado a través de una psicóloga clínica norteamericana. Quien al principio pensó que estaba enloqueciendo, con un compañero descubre que se trata de un contenido de gran sabiduría, una revelación para la humanidad.

Es posible que al aproximarte al texto te sientas atraído poderosamente y que te atrape. O por el contrario no lo entiendas y te genere resistencia. Está bien todo lo que sucede. Si no te conectas con el texto y , te parece complejo, suéltalo tranquilamente, es otro el camino que está diseñado para ti.

sábado, julio 19, 2014

LA FELICIDAD DEL PERSONAJE Y LA FELICIDAD VERDADERA


“¿Cómo estás?“ “Muy bien, no podría estar mejor”. ¿Falso o verdadero?
En muchos casos, la felicidad es un papel que representamos mientras que detrás de la fachada feliz hay una gran cantidad de sufrimiento. La depresión, las crisis y las reacciones exageradas son comunes cuando la infelicidad se oculta detrás de un rostro sonriente y unos dientes blancos, cuando nos obstinamos en no reconocer esa enorme infelicidad.

“Estoy bien“ es un papel que el ego suele representar más en los Estados Unidos que en otros países en donde ser y parecer desgraciado es casi la norma y, por consiguiente, más aceptable socialmente. Quizás exagere, pero me dicen que en la capital de uno de los países nórdicos puede uno correr el riesgo de ir a la cárcel acusado de ebriedad por el simple hecho de sonreírles a los desconocidos en la calle.

Si nos sentimos infelices, lo primero que debemos reconocer es esa infelicidad que llevamos dentro. Pero no es cuestión de decir, “Soy infeliz”, porque la infelicidad no tiene nada que ver con nuestra esencia. Debemos decir, “Hay infelicidad en mi”, y luego proceder a investigarla. Es probable que una situación determinada que estemos viviendo tenga relación con la infelicidad. Quizás sea necesario tomar medidas para modificar la situación o apartarse de ella. Si no hay nada qué hacer, es preciso enfrentar la situación y decir, “Bueno, así son las cosas en este momento. Puedo aceptarlas o sentirme desgraciado”. Nunca es la situación la causa principal de la infelicidad, sino lo que pensamos de ella. Debemos tomar conciencia de nuestros pensamientos y separarlos de la situación, la cual siempre es normal y siempre es como es. 

Por un lado está la situación o el hecho, y por el otro está lo que pensamos sobre ellos. En lugar de inventar historias, debemos atenernos a los hechos. Un ejemplo de una historia es “Estoy arruinado”, la cual limita y nos impide tomar medidas eficaces. “Me quedan cincuenta centavos en mi cuenta del banco” es un hecho. Adquirimos poder cuando enfrentamos los hechos. Debemos reconocer que las emociones que sentimos se derivan en gran medida de las cosas que pensamos. Debemos ver la conexión entre los pensamientos y las emociones. En lugar de ser pensamiento y emoción, debemos ser la conciencia que los observa.

No debemos buscar la felicidad puesto que no la encontraremos. La búsqueda es la antítesis de la felicidad. La felicidad es evasiva, mientras que podemos liberarnos ya mismo de nuestra infelicidad enfrentándola como es, en lugar de inventar historias sobre ella. La infelicidad opaca nuestro estado natural de bienestar y paz interior, fuentes reales de la verdadera felicidad.

viernes, julio 18, 2014

Las Mil caras del Ego


Un ego que desea algo de otra persona, y cuál ego no lo desea, generalmente representa algún tipo de papel a fin de satisfacer sus "necesidades", trátese de una ganancia material, una sensación de poder o de superioridad, una sensación de ser especial, o algún tipo de gratificación, ya sea física o psicológica. Por lo general, las per­sonas no toman conciencia alguna de los personajes a los cuales representan. Son esos personajes. Algunos papeles son sutiles; otros son francamente manifiestos, salvo para la persona que los repre­senta. Algunos papeles sólo tienen por objeto atraer la atención de los demás. El ego se alimenta de la atención de los demás, la cual es, después de todo, una forma de energía psíquica. El ego ignora que la fuente de toda energía está en el interior, de manera que la busca externamente. El ego no busca la atención informe de la Presencia, sino alguna forma de atención como el reconocimiento, la alabanza, la admiración, o sencillamente ser notado de alguna manera, lograr que se reconozca su existencia.

La persona tímida que teme despertar la atención de los demás no carece de ego. Tiene un ego ambivalente que teme y a la vez desea la atención de los demás. El temor es que la atención adopte la forma de desaprobación o crítica, es decir, algo que menoscabe su sentido de ser en lugar de engrandecerlo. Así, el temor de recibir atención es mayor que la necesidad de tenerla. La timidez suele ir de la mano con un concepto negativo de uno mismo, la idea de ser inadecuado.


viernes, julio 11, 2014

La emoción: la reacción del cuerpo a su mente, por Eckhart Tolle


¿Y las emociones? Me siento atrapado en mis emociones más que en la mente.

La mente en la forma en que uso la palabra, no es solamente el pensamiento. Incluye sus emociones así como todos los patrones de reacción inconscientes de tipo mental-emocional. La emoción surge en el punto en que se encuentran la mente y el cuerpo. Es la reacción del cuerpo a su mente, o podríamos decir, un reflejo de su mente en el cuerpo. Por ejemplo, un pensamiento de ataque o un pensamiento hostil creará un aumento de energía en el cuerpo al que llamamos cólera. El cuerpo se alista a luchar. El pensamiento de que usted está siendo amenazado, física o psicológicamente, hace que el cuerpo se contraiga, y ese es el aspecto físico de lo que llamamos miedo. La investigación ha mostrado que las emociones fuertes incluso producen cambios en la bioquímica del cuerpo. Estos cambios bioquímicos representan el aspecto físico o material de la emoción. Por supuesto, usted no es consciente habitualmente de todos sus patrones de pensamiento, y a menudo sólo observando sus emociones puede hacerlos conscientes.

Cuanto más identificado esté con su pensamiento, sus gustos y sus odios, sus juicios e interpretaciones, es decir cuanto menos presente esté como la conciencia que observa, más fuerte será la carga de energía emocional, sea usted consciente de ello o no. Si usted no puede sentir sus emociones, si está desconectado de ellas, eventualmente las experimentará en un nivel puramente físico, como un problema o síntoma físico. Se ha escrito mucho sobre esto en los últimos años, así que no necesitamos entrar en ello aquí. Un patrón emocional inconsciente puede incluso manifestarse como un evento externo que aparentemente le sucede a usted. Por ejemplo, he observado que la gente que lleva dentro mucha ira sin ser consciente de ella y sin expresarla, tiene más posibilidad de ser atacada, verbal o incluso físicamente, por otras personas iracundas y a menudo sin razón aparente. Tienen una fuerte emanación de ira que ciertas personas reciben subliminalmente y que dispara su propia ira latente.

Si usted tiene dificultad para sentir sus emociones, empiece por concentrar su atención en el campo de energía interior de su cuerpo. Sienta el cuerpo desde dentro. Esto también lo pondrá en contacto con sus emociones. Exploraremos esto con más detalle más adelante.

Usted dice que una emoción es el reflejo de la mente en el cuerpo. Pero a veces hay un conflicto entre ambos: la mente dice "no" mientras la emoción dice "sí" o al contrario.

Si usted quiere conocer realmente su mente, el cuerpo le dará siempre un reflejo verdadero, así que observe la emoción o más bien siéntala en su cuerpo. Si hay un conflicto aparente entre ellos, el pensamiento será la mentira, la emoción será la verdad. No la verdad última sobre quién es usted, pero sí la verdad relativa de su estado mental en ese momento.

El conflicto entre los pensamientos superficiales y los procesos mentales inconscientes es ciertamente común. Puede que usted ni siquiera sea capaz de traer a la conciencia en forma de pensamientos su actividad mental inconsciente, pero esta siempre se reflejará en el cuerpo como una emoción y de esto sí puede ser consciente. Observar una emoción de este modo es básicamente lo mismo que escuchar u observar un pensamiento, como describí anteriormente. La única diferencia es que, mientras un pensamiento está en su mente, una emoción tiene un fuerte componente físico, por lo tanto se siente primariamente en el cuerpo. Entonces usted puede permitir que la emoción esté allí sin ser controlado por ella. Usted ya no es la emoción; usted es el observador, la presencia que observa. Si usted practica esto, todo lo que es inconsciente en usted saldrá a la luz de la conciencia.

¿Así pues, observar nuestras emociones es tan importante como observar nuestros pensamientos?

Sí, convierta en un hábito preguntarse a sí mismo: ¿Qué pasa dentro de mí en este momento? Esta pregunta lo orientará en la dirección correcta. Pero no analice, simplemente observe. Enfoque su atención en el interior. Sienta la energía de la emoción. Si no hay emoción presente, lleve su atención más profundamente al campo de energía interior de su cuerpo. Es la puerta de entrada al Ser.

Una emoción habitualmente representa un patrón de pensamiento amplificado y energizado, y puesto que a menudo es una carga energética excesiva, no es fácil inicialmente permanecer presente lo necesario para poder observarlo. Quiere apoderarse de usted y generalmente lo logra, a menos que haya suficiente presencia en usted. Si usted es empujado a la identificación inconsciente con la emoción por falta de presencia, lo que es normal, la emoción temporalmente se convierte en "usted". A menudo se crea un círculo vicioso entre su pensamiento y la emoción: se alimentan recíprocamente. El patrón de pensamiento crea un reflejo magnificado de sí mismo en forma de emoción y la frecuencia vibratoria de la emoción continúa alimentando el patrón de pensamiento original. Al permanecer mentalmente en la situación, evento o persona que percibimos como causa de la emoción, el pensamiento le brinda energía a la emoción, que a su vez energiza el patrón de pensamiento y así sucesivamente.

Básicamente, todas las emociones son modificaciones de una emoción primordial, indiferenciada, que tiene su origen en la pérdida de conciencia de quién es usted más allá del nombre y de la forma. Por su naturaleza indiferenciada, es difícil encontrar un nombre que describa precisamente esta emoción. "Miedo" se aproxima, pero además de una sensación continua de amenaza, también incluye un profundo sentido de abandono y falta de plenitud. Puede ser mejor usar un término que es indiferenciado al igual que esta emoción básica y llamarla simplemente "sufrimiento". Una de las principales tareas de le mente es combatir o suprimir este sufrimiento emocional, lo cual es una de las razones para su incesante actividad, pero todo lo que puede lograr es ocul¬tarlo temporalmente. De hecho, cuanto más se esfuerza la mente por librase del sufrimiento, mayor es este. La mente nunca puede encontrar la solución, ni puede permitirse dejar que usted la encuentre, porque ella misma es una parte intrínseca del "problema". Imagine a un jefe de policía tratando de encontrar a un pirómano cuando el pirómano es el jefe de policía. Usted no se librará de este sufrimiento hasta que deje de derivar su sentido de sí mismo de la identificación con la mente, es decir, con el ego. Entonces la mente es derrocada de su lugar de poder y el Ser se revela como su verdadera naturaleza.

Sí, ya sé lo que va a preguntar.

Iba a preguntar: ¿Y las emociones positivas como el amor y la alegría?

Son inseparables de su estado natural de conexión interior con el Ser. Los destellos de amor yalegría o los momentos breves de profunda paz son posibles siempre que hay una brecha en la corriente del pensamiento. Para la mayor parte de las personas, tales brechas ocurren raramente y sólo por accidente, en momentos en que la mente se queda "sin palabras", a veces disparada por la belleza extraordinaria, por un esfuerzo físico extremado o incluso por un gran peligro. Súbitamente hay quietud interior. Y en esta quietud hay una sutil pero intensa alegría, hay amor, hay paz.

Habitualmente estos momentos se viven muy brevemente, puesto que la mente vuelve a tomar rápidamente su actividad ruidosa que llamamos pensamiento. El amor, la alegría y la paz no pueden florecer hasta que usted se haya liberado del dominio de la mente. Pero no son lo que yo llamaría emociones. Reposan más allá de las emociones, en un nivel mucho más profundo. Así que usted tiene que hacerse completamente consciente de sus emociones y ser capaz de sentirlas antes de poder sentir lo que hay más allá de ellas. Emoción significa literalmente "perturbación". La palabra viene del latín emovere que significa "perturbar".

El amor, la alegría y la paz son estados profundos del Ser o más bien tres aspectos del estado de conexión interior con el Ser. Como tales, no tienen contrarios. Esto se debe a que surgen de más allá de la mente. Las emociones, por otra parte, al ser parte de la mente dualista, están sujetas al juego de los contrarios. Esto significa sencillamente que usted no puede tener bien sin mal. Así pues, en la condición no iluminada, identificada con la mente, lo que a veces se llama erróneamente alegría es el breve placer habitual del ciclo continuamente alternante del sufrimiento/placer. El placer se deriva siempre de algo que está fuera de usted mientras que la alegría surge de dentro. Lo mismo que le brinda placer hoy puede brindarle dolor mañana, o puede abandonarlo, así que su ausencia le traerá dolor. Y lo que a menudo se llama amor puede ser placentero y estimulante por un tiempo, pero es un asidero adictivo, una condición extremadamente menesterosa que puede convertirse en su contraria en un instante. Muchas relaciones "amorosas", después de pasada la euforia inicial, de hecho oscilan entre el "amor" y el odio, la atracción y el ataque.

El verdadero amor no conlleva sufrimiento ¿Cómo podría? No se convierte súbitamente en odio, ni la verdadera alegría se convierte en dolor. Como dije, incluso antes de que usted esté iluminado -antes de liberarse de su mente- usted puede tener destellos de verdadera alegría, verdadero amor o una profunda paz interior, tranquilos pero vibrantemente vivos. Estos son aspectos de su verdadera naturaleza, que está habitualmente oscurecida por la mente. Incluso en una relación adictiva "normal", puede haber momentos en los que la presencia de algo más genuino, algo incorruptible, puede sentirse. Pero serán sólo atisbos, que se ocultarán pronto por la interferencia de la mente. Entonces puede parecer que usted tuvo algo muy precioso y lo perdió, o su mente puede convencerlo de que en todo caso todo fue una ilusión. La verdad es que no fue una ilusión y usted no puede perderlo. Es parte de su estado natural, que puede ser oscurecido, pero nunca destruido por la mente. Incluso cuando el cielo está cubierto de nubes densas, el sol no ha desaparecido. Está todavía allá, al otro lado de las nubes.

El Buda dice que el dolor o sufrimiento surge por el deseo y que para liberarnos del sufrimiento tenemos que cortar los lazos del deseo.

Todos los deseos son expresiones de la mente que busca la salvación o la realización en las cosas externas y en el futuro como sustituto de la alegría de Ser. Mientras yo sea mi mente, soy esos deseos, esas necesidades, carencias, apegos y aversiones, y fuera de ellos no hay "yo" excepto como una mera posibilidad, un potencial no logrado, una semilla que todavía no ha brotado. En ese caso, incluso mi deseo de ser libre o iluminado es sólo otro anhelo de realización o plenitud en el futuro. Así que no busque llegar a ser libre del deseo o "lograr" la iluminación. Vuélvase presente. Esté allí como observador de la mente. En lugar de citar al Buda, sea el Buda, sea "el despierto", que es lo que la palabra buda significa.

Los seres humanos han estado en las garras del sufrimiento durante millones de años, desde que cayeron del estado de gracia, entraron en el reino del tiempo y la mente y perdieron la conciencia del Ser. En ese punto, empezaron a percibirse a sí mismos como fragmentos sin significado en un universo ajeno, separados de la Fuente y de los demás.

El sufrimiento es inevitable mientras usted esté identificado con su mente, es decir, mientras usted esté inconsciente, espiritualmente hablando.

Hablo aquí principalmente del sufrimiento emocional, que es también la causa principal del sufrimiento físico y de las enfermedades físicas. El resentimiento, el odio, la autocompasión, la culpa, la ira, la depresión, los celos y así sucesivamente, incluso la más leve irritación, son todas formas del sufrimiento. Y todo placer o elevación emocional contiene en sí mismo la semilla del dolor: su contrario inseparable, que se manifestará con el tiempo. Cualquiera que haya tomado drogas para sentirse bien sabrá que la animación eventualmente se convierte en depresión, que el placer se transforma en alguna forma de dolor. Muchas personas saben también por experiencia propia cuán fácil y rápidamente una relación íntima puede pasar de ser una fuente de placer a ser una fuente de dolor. Vistos desde una perspectiva más alta, los polos positivo y negativo son caras de la misma moneda, ambos son parte del sufrimiento subyacente que es inseparable del estado de conciencia egotista de identificación con la mente.

Autor: Eckhart Tolle (Extracto de libro “El Poder del Ahora”)
Sitio Web de Eckhart Tolle: www.eckharttolle.com

miércoles, julio 09, 2014

Entrevista a Eckhart Tolle



¿Es posible acallar la pesada voz que habla sin parar desde nuestra cabeza? ¿Quién es esa voz? ¿Es posible ir más allá del pensamiento? Estas preguntas acecharon a Eckhart Tolle durante un tiempo. El ruido de su mente fue en aumento hasta que en medio de la angustia y la ansiedad su mente colapsó. La voz mental se calló y sus pensamientos dejaron de hacerle sufrir. Los espacios de silencio entre pensamientos aumentaron y la paz y la quietud se instalaron en su vida.

De repente, como un fogonazo, alcanzó el estado que los monjes zen persiguen durante décadas en los monasterios y muy pocos alcanzan. A raíz de esta experiencia abandonó su puesto de investigador en la Universidad de Cambridge y se dedicó a dar seminarios por el mundo, hablando de la importancia de hacernos dueños de nuestros pensamientos, que nos han poseído, y de vivir el momento presente, porque es lo único que existe. En persona transmite autenticidad y sus charlas son un viaje hasta el momento presente, ese lugar que se aloja entre dos pensamientos.

Sus libros, El poder del Ahora y Un mundo nuevo, ahora, resumen las enseñanzas de este maestro espiritual contemporáneo.

Nos encontramos con Tolle en Barcelona y esta fue la conversación que mantuvimos.

Has hecho una descripción muy acertada del ego. ¿Cómo alcanzaste tal claridad?

Todo empezó una noche cuando experimenté una especie de transformación de la conciencia. Al día siguiente me encontré de repente en un estado de paz interior que después ya nunca me ha dejado. Desde entonces siempre he tenido en el fondo un estado de paz. Antes había vivido en estados de depresión y de ansiedad, y cuando me pasó aquella transformación, no lo entendía, no tenía ni idea de lo que me había pasado, solo sabía que yo estaba en estado de paz. Tardé algunos años en comprender gradualmente lo que me había sucedido. Empecé a leer libros espirituales, textos antiguos y algunos textos nuevos, estaba buscando comparar lo que me había pasado a mí con lo que decían estos libros. Una cosa extraña me pasaba cada vez que abría un libro espiritual hindú o cristiano, inmediatamente entendía la esencia. Los textos y conversaciones con los maestros espirituales, monjes budistas, yoguis… me explicaron lo que me había pasado. Dos años después de la transformación estaba en un monasterio hablando con un monje budista zen y me dijo que lo esencial del zen consiste en ir más allá del pensamiento. Entonces me di cuenta de que eso me había pasado a mi porque después de aquella noche, mis procesos mentales se habían reducido aproximadamente un 80% de lo que habían sido antes. Había muchos espacios sin pensamientos en mi mente, no inconscientes sino muy conscientes, pero sin proceso mental. El estado de paz ya había estado allí siempre pero estaba cubierto con el ruido mental continuo y gradualmente empecé a entender cual es la esencia de la transformación espiritual. Todos los maestros hablan de la misma cosa; utilizan palabras diferentes pero en el fondo todos apuntan hacía el mismo estado. Después lo reconocí también en los evangelios de Jesús en algunas cosas que él dijo. Yo sabía que detrás de aquellas palabras había alguien que lo sabía también.

¿Cómo surgió el libro ‘El poder del ahora’?

Después de la transformación, gente que yo encontraba en la calle o por casualidad empezaron a hacerme preguntas. Muchas veces yo no sabía la respuesta hasta que la escuchaba saliendo de mi boca. Eso fue el principio de esta enseñanza espiritual que se desarrolló de un modo muy informal. Dos o tres años después alguien me llamó “maestro espiritual”. Quedé muy sorprendido. A veces me apuntaba las cosas que yo había dicho, para acordarme porque yo hasta entonces no sabía que lo sabia, y utilicé esas notas unos años más tarde cuando escribí el libro.

Tuviste una experiencia de despertar espiritual muy fuerte. ¿Crees que a todo el mundo le tiene que ocurrir así o se puede hacer de otra forma?

Un cambio tan radical pasa a muy pocas personas. Para casi todos, es un cambio gradual o es un proceso que no se parece a lo que me pasó a mí. No sé porqué me pasó a mí pero así es. Para casi todos los que encuentro, se pasa por una transformación gradual.

Cuando te preguntas: “¿Por qué me ha pasado a mí?, tienes alguna intuición de la respuesta?

Yo sé que el sufrimiento ha sido una parte muy importante de mi despertar. Sin el sufrimiento emocional y mental, esa transformación no hubiera ocurrido. Eso fue fundamental. Pero nunca me hago la pregunta de porqué me ha pasado a mí. Lo veo de otro modo, no es que algo me haya pasado a mí sino que mi ‘yo’ se ha hecho casi transparente, entonces algo que ha estado siempre más allá del ‘yo’, un poder mucho más grande, empezó a surgir.

Ahora que vendes millones de libros y das conferencias ante grandes audiencias supongo que mucha gente te idealizará ¿Cómo llevas eso?

Son proyecciones porque ellos piensan que yo soy especial. Pero todo el poder de la enseñanza espiritual viene a través de esta forma que soy por la simple razón de que yo sé que yo no soy nadie especial. Mucha gente identifica el poder del espíritu que viene a través de la forma con la forma, y es muy importante no aceptar esas proyecciones. Yo soy muy consciente de esas proyecciones y no las acepto, pienso que son ilusiones. En el momento que yo piense que yo soy muy especial, me identificaría otra vez con un pensamiento condicionado. Yo sé que les ha pasado a algunos maestros espirituales, el peligro es mayor si vives en un ‘ashram’ rodeado de discípulos y nunca tienes contacto con otras personas. Después de algunos años empiezas a creer que eres lo que ellos creen que eres, lo he visto en algunas personas, y vuelve el ego.

Hablas de ir más allá del pensamiento. Para personas que estamos acostumbrados a estar casi siempre identificados con el pensamiento, ¿cómo podemos imaginar ese otro escenario que propones?

No hace falta imaginarlo; casi todos son capaces de experimentar aunque sea por un momento muy pequeño lo que significa estar sin pensamiento y al mismo tiempo ser plenamente consciente. La mayoría de la gente no se da cuenta de que incluso en un día normal, siempre hay intervalos muy pequeños entre dos pensamientos en algunos momentos. Las personas que no tienen esos intervalos están muy enfermas psicológicamente, pero si todavía en tu vida existe de vez en cuando la alegría del ser o el amor, la comprensión o la belleza, si respondes interiormente a algo que es bello, eso significa que hay esos intervalos porque es allí dónde surgen. Los pensamientos no pueden reconocer lo profundo que es algo bello. El amor o la compasión no vienen a través de los pensamientos, vienen de una dimensión más profunda, y la gente que no tiene acceso a esa dimensión nunca experimenta la belleza, amor, compasión o una alegría más profunda del ser. En esta civilización loca (risas), hay personas que en su vida ya no tienen esa experiencia del amor, de la belleza, de una paz interior de vez en cuando, les falta todo eso y en aquellas personas el ruido mental sigue, sin interrupciones.

¿Cuál es el primer paso para acallar la mente?

Tomar conciencia de que esos espacios existen en un día normal. Estás mirando a un árbol o al cielo, a las nubes, y es un momento en el que no hay ningún pensamiento. Solamente la percepción y la conciencia a través de la cual la percepción sucede. Un espacio. El primer paso consiste en darse cuenta de que, sin hacer nada, algunos espacios existen en mi vida. Después se pueden buscar esos espacios activamente. Yo recomiendo hacer cosas que uno hace normalmente como lavarse las manos, tomar un café, ir de aquí a allí, entrar en la escalera, subirse al ascensor… tomando conciencia de acto y del momento, sin hacer de ello un medio para un fin sino un fin en sí mismo. Lavarse las manos sintiendo el agua, el jabón, secarse las manos… Solamente la percepción y la conciencia. Otra cosa que también recomiendo es cuando entras en tu coche, cierras la puerta y te quedas unos treinta segundos sin hacer nada, sentir el cuerpo, la vida dentro del cuerpo. No es mucho, 30 segundos, pero muchos de estos momentos en un día inician un cambio. Esos pequeños momentos en los que no pensamos sino que estamos conscientes sin pensar. Es más importante tener muchos momentos pequeños durante el día que estar en una meditación de media hora cada día y luego pasarse el día sin tener espacios. Entonces empieza un cambio, surge la conciencia no condicionada, la conciencia pura. Lo demás, los pensamientos, son una forma de conciencia condicionada por el pasado. Casi toda la gente está atrapada en un sentido del ‘yo’ que depende de los pensamientos condicionados y una imagen mental que tiene de “quién soy”, o sea una identidad que depende de los pensamientos. Eso significa moverse por la superficie de la vida sin nunca ir más profundamente. Una vida de ese modo se hace muy insatisfactoria, siempre hay sufrimiento. Si tu vida se desarrolla solamente en la superficie del ser, que es cuando te identificas siempre con los pensamientos, entonces le falta la profundidad y sufres.

Si no soy los pensamientos ¿Quién soy yo?

No eres los pensamientos, eres el espacio desde el cual surgen los pensamientos. ¿Y qué es ese espacio? Es la conciencia misma. La conciencia que no tiene forma. Todo lo demás en la vida tiene forma. En esencia somos esa conciencia sin forma que está detrás de los pensamientos. Pero para experimentarlo es necesaria una experiencia de quietud interior. Si yo tengo solamente un momento en el día de quietud alerta que me da un sabor de lo que es, ya entiendo lo que es la conciencia no condicionada, más allá del pensamiento. Una persona que no tiene ese momento, ni siquiera un momento, no puede entender nunca de qué estamos hablando ahora. No lo entendería.

En el mundo espiritual, hay una corriente que tiende a utilizar canalizaciones, maestros, guías, etc… Sin embargo, tus enseñanzas son muy sencillas, muy prácticas. ¿Qué diferencia hay entre estas dos vías de conocimiento?

Como lo veo yo, esta enseñanza va a la fuente. Hay otras enseñanzas que van a un nivel intermedio que todavía tiene una forma. Hay muchos niveles y cada enseñanza tiene su lugar y la gente será atraída a la enseñanza que corresponde a su interior. Esta enseñanza no tiene nada que ver con la forma, va a la misma fuente del ser, y por eso es la más simple. Todas las intermedias son más complicadas y cuanto más cerca de la superficie, más complicadas, cuánto más profundas, más sencillas.

¿Has llegado a alguna conclusión de lo que hay después de la muerte?

De algún modo, casi puedo decir que he muerto ya porque si no estás identificado con la forma, lo que queda es lo eterno que no tiene forma. Entrar en eso conscientemente es encontrar la muerte antes de que la muerte te encuentre a ti (risas) y si entras ya en la dimensión que no tiene forma y has entrado en la muerte, te das cuenta de que lo que llamamos muerte en realidad es la vida, es la vida sin forma. La muerte es solamente la disolución de la forma y queda la vida, o lo que Jesús llama “vida eterna”. Por eso la muerte, incluso la muerte que sucede cerca de ti cuando se muere alguien, es siempre una posibilidad de realización espiritual. Detrás de cada muerte se esconde la gracia.

Entonces, ¿para qué estamos aquí?

Estamos aquí para que la conciencia pueda florecer a través de esta forma y entrar en el mundo de las formas para transformarlo. El propósito de la vida, en lo profundo, es ser como una puerta para la dimensión sin forma, que entonces entra en el mundo de las formas y convierte el mundo en algo que ya no es hostil.

En el libro “Un mundo nuevo ahora”, estableces una relación entre lo que está sucediendo en el mundo a nivel de catástrofes climáticas, etc., con el estado de conciencia de los seres humanos. ¿Podrías desarrollar un poco esa idea?

Lo que uno experimenta como la vida exterior, las situaciones que uno encuentra, las cosas que pasan, las relaciones que tiene, es decir, el modo en que la persona experimenta la vida, es siempre un reflejo de su conciencia, de su estado interior, del estado de la mente. Si una persona, por ejemplo, siempre está rodeada de personas violentas, en cada situación encuentra violencia, significa que hay algo dentro que es una fuerza violenta, agresiva. Son inconscientes de esta situación, y una persona completamente inconsciente experimenta su propio estado como cosas que le pasan desde el mundo exterior. Si una persona así se hace consciente, de repente sería capaz de ver que dentro suyo existe violencia emocional o mental, entonces empieza la transformación.

¿Cómo crees que estará la humanidad dentro de 50 años?

Yo lo veo de este modo: Las cosas están empeorando y mejorando al mismo tiempo. Hay dos corrientes: la corriente inconsciente que desde miles de años ha sido la corriente dominante y se sigue haciendo cada vez más demente y creando cada vez más destrucción; al mismo tiempo está emergiendo la corriente de la consciencia nueva, no condicionada, espiritual. La pregunta es: ¿Hasta qué punto va a seguir el movimiento de la corriente inconsciente? Sin duda va a tener un efecto cada vez más destructivo en el planeta pero al mismo tiempo se está desarrollando la consciencia nueva. Nadie sabe, ni yo tampoco lo sé, si la humanidad se está separando en dos especies diferentes. Es una posibilidad, que una parte de la humanidad no entre en la nueva conciencia y otra sí, entonces se hace una separación como dos especies diferentes. Otra posibilidad es que al mismo tiempo que hay cada vez más destrucción, la consciencia que está despertando llegue a un punto crítico y cuando lo alcance, los inconscientes se vean arrastrados a la conciencia también. Es muy posible que si encuentran destrucción y sufrimiento que ellos han generado, sean arrastrados a la consciencia nueva. Yo veo esas dos posibilidades pero como no soy clarividente, no sé lo que va a pasar. Aunque no creo que la vieja consciencia destructiva vaya a ser la dominante porque cada vez hay más gente que está despertando.

¿Crees que existe un plan para la evolución de la consciencia o es algo que se va definiendo sobre la marcha?

Las dos cosas. Hay una meta hacia dónde va el universo. Hay un impulso evolutivo y está yendo hacía un punto. En ese sentido creo que hay un plan, pero todos los detalles se desarrollan espontáneamente. Hay un plan muy grande que nunca nadie sería capaz de entender a través del pensamiento. A veces yo siento lo que es pero nunca podría expresarlo.

¿Cómo es un día ordinario en tu vida?

Muy simple. Yo pienso relativamente poco. En la vida diaria, si estoy con una persona, la escucho hasta que las palabras surjan, o si estoy en la calle comprando también tengo pocos pensamientos y reacciones. Las situaciones son como son. La vida es muy simple. Muy pocas veces pienso en el pasado y la atención está en la simplicidad. El momento presente siempre es bastante simple porque es solamente eso. La consciencia está en la simplicidad del momento presente. Hay paz incluso si algo no va bien. No llevo encima una identidad. Por ejemplo, en la enseñanza espiritual, la gente me llama maestro espiritual y ellos piensan que es mi identidad pero yo lo veo simplemente como una función. Cuando estoy con un grupo de personas y estoy hablando, entonces soy el maestro espiritual, pero en el momento en que salgo de la sala dejo de ser el maestro espiritual inmediatamente y solamente hay una consciencia abierta que no lleva una imagen de quien soy. Porque cada imagen que llevas te va a conducir al sufrimiento. Voy por la calle sin ser nadie en particular, simplemente un espacio consciente. Das un paseo no como una persona sino como un espacio consciente, o estás tomando un café no como una persona, pensando en tu historia personal, simplemente como un espacio consciente, sin llevar las constantes definiciones de quien soy o hablándome de mi vida con esa voz interior que me cuenta cosas de mi vida: “no estoy contento con mi vida” o cosas así que son cuentos, pensamientos. (risas) Estas complicaciones, afortunadamente, no las tengo. (risas).

Es curioso que tu nombre Eckhart, sea el mismo que el de un místico alemán de la Edad Media llamado Meister Eckhart ¿Coincidencia?

El nombre que me pusieron al nacer no era Eckhart. Durante un tiempo soñaba con unos libros. Sabía que yo había escrito esos libros, pero cuando los miraba tenían escritos en la portada el nombre de Eckhart pero a pesar de eso sabía que yo había escrito estos libros. Unos días más tarde estaba andando por la calle, y un amigo me saludó y me llamó Eckhart, entonces me dijo, no sé, es la palabra que me ha salido de la boca. Esto sucedió en la época de mi transformación espiritual, y mi nombre antiguo ya no tenía vida. Fue la señal de que era el tiempo de cambiar, la vida me dio esas dos señales para hacerlo.

"Perdernos para Encontrarnos" Eckhart Tolle.



El espacio interior también aflora cuando renunciamos a la necesidad de enfatizar nuestra identidad con la forma. Esa necesidad le pertenece al ego y no es una necesidad verdadera.Ya hicimos una breve alusión a esto. Cada vez que renunciamos a uno de esos patrones de comportamiento permitimos que aflore el espacio interior. Somos más auténticos. Para el ego, parecerá como si estuviéramos perdidos, pero en realidad sucede todo lo contrario. Jesús nos enseño que debemos perdernos para encontrarnos.

Cada vez que renunciamos a uno de esos patrones, restamos peso a lo que somos en el nivel de la forma y nuestro verdadero ser se manifiesta más plenamente. Nos empequeñecemos para engrandecernos.

A continuación aparecen algunas de las formas como las personas tratan de enfatizar su identidad con la forma, aunque inconscientemente. Si nos mantenemos en estado de alerta, podremos detectar algunos de esos patrones inconscientes en nosotros mismos:

- Exigir reconocimiento por algo que hicimos y molestarnos o enojarnos al no recibirlo;
- Tratar de llamar la atención hablando de nuestros problemas o de nuestra enfermedad,
- O haciendo una escena;
- Dar una opinión cuando nadie la ha pedido y no contribuye en lo absoluto a la situación;
- Preocuparnos más por la opinión que el otro tenga de nosotros, que por la otra persona, es decir, utilizar a los demás para reflejar nuestro ego o fortalecerlo;
- Tratar de impresionar a los demás con nuestras posesiones, conocimiento, aspecto físico, posición social, fortaleza física, etcétera;
- Reforzar momentáneamente al ego a través de una reacción airada contra algo o alguien;
- Tomarnos las cosas a pecho, sentirnos ofendidos;
- Reafirmar que tenemos la razón y que los otros están equivocados a través de quejas mentales o verbales inútiles;
- Mostrarnos importantes o aparentar que lo somos.

Una vez detectado ese patrón interior, conviene hacer un experimento. Averigüe cómo se siente y qué sucede cuando renuncie a ese patrón. Sencillamente abandónelo y vea qué sucede.

Otra manera de generar conciencia es restarle peso a lo que somos en el nivel de la forma. Descubra el poder enorme que fluye desde su interior para proyectarse sobre el mundo una vez que logre restarle peso a su identidad con la forma.

LA QUIETUD

Se ha dicho que "la quietud es el lenguaje de Dios y todo lo demás es una mala traducción".

Quietud es sinónimo de espacio. Al tomar conciencia de la quietud cada vez que la encontremos en la vida podremos conectarnos con la dimensión informe y atemporal que vive en nosotros y que está más allá del pensamiento y del ego. Puede ser la quietud que invade al mundo de la naturaleza, la quietud de nuestra habitación al amanecer o los vacíos de silencio entre los sonidos. La quietud no tiene forma y es por eso que no podemos tomar conciencia de ella a través del pensamiento.

El pensamiento es forma; tomar conciencia de la quietud significa estar quedos; estar quedos es estar conscientes sin pensar. En ningún otro momento somos más esencialmente nosotros mismos que cuando estamos en estado de quietud. En ese estado somos lo que éramos antes de asumir transitoriamente esta forma física y mental llamada persona. También somos lo que seremos cuando la forma se disuelva.

Cuando estamos quedos, somos lo que somos más allá de nuestra existencia temporal: conciencia informe, eterna.

Eckhart Tolle, en "Una Nueva Tierra".

lunes, julio 07, 2014

El Origen del Miedo- Eckhart Tolle


Usted mencionó el miedo como parte de nuestro dolor emocional subyacente básico. ¿Cómo surge el miedo y por qué hay tanto en la vida de las personas? ¿Cierta cantidad de miedo podría ser simplemente autoprotección saludable? Si yo no temiera al fuego, podría poner la mano en él y quemarme.

La razón por la que usted no pone la mano en el fuego no es por miedo, es porque sabe que se quemará. No necesita al miedo para evitar el peligro innecesario, sólo un mínimo de inteligencia y de sentido común. Para estos asuntos prácticos es útil aplicar las lecciones aprendidas en el pasado. Ahora bien, si alguien lo amenazara con fuego o con violencia física, podría experimentar algo parecido al miedo. Se trata de un retirarse instintivo del peligro, pero no es la condición psicológica del miedo de la que estamos hablando aquí. La condición psicológica del miedo está divorciada de cualquier peligro inmediato concreto y verdadero. Se presenta de muchas formas: incomodidad, preocupación, ansiedad, nerviosismo, tensión, temor, fobia, etcétera. Este tipo de miedo psicológico se refiere siempre a algo que podría pasar, no a algo que está ocurriendo ahora. Usted está en el aquí y ahora mientras que su mente está en el futuro. Esto crea una brecha de ansiedad. Y si usted está identificado con su mente y ha perdido el contacto con el poder y la simplicidad del Ahora, esta brecha de ansiedad será su compañera constante. Usted puede siempre hacer frente al momento presente, pero no puede manejar algo que es sólo una proyección de la mente, usted no puede hacerle frente al futuro.

Por otra parte, mientras esté identificado con su mente, el ego gobernará su vida, como he señalado antes. Por su naturaleza fantasmal, y a pesar de los elaborados mecanismos de defensa, el ego es muy vulnerable e inseguro, y se ve a sí mismo constantemente amenazado. Ese, a propósito, es el caso incluso si el ego exteriormente aparece muy seguro de sí mismo. Ahora bien, recuerde que una emoción es la reacción del cuerpo a su mente.

¿Qué mensaje del ego está recibiendo el cuerpo continuamente, el falso ser elaborado por la mente? Peligro, estoy amenazado. ¿Y cuál es la emoción que genera este mensaje continuo? Miedo, por supuesto.

El miedo parece tener muchas causas. Miedo a una pérdida, miedo al fracaso, miedo a ser herido, etcétera, pero en últimas el miedo es el miedo del ego a la muerte, a la aniquilación. Para el ego, la muerte está siempre a la vuelta de la esquina. En este estado de identificación con la mente, el miedo a la muerte afecta todos los aspectos de su vida. Por ejemplo, incluso algo aparentemente tan trivial y “normal” como la necesidad compulsiva de tener razón en una discusión y hacer ver que el otro está equivocado -defendiendo la posición mental con la que usted se ha identificado- se debe al miedo a la muerte. Si usted se identifica con una posición mental, en el caso de estar equivocado, su sentido de sí mismo basado en la mente se siente seriamente amenazado con la aniquilación. Así que usted, como el ego, no puede estar equivocado. Estar equivocado es morir. Se han hecho guerras por esto e innumerables relaciones se han roto.

Una vez que usted ha dejado de identificarse con su mente, que tenga o no tenga razón no influye en su sentido de usted mismo para nada, así que la necesidad forzosamente compulsiva y profundamente inconsciente de tener la razón, que es una forma de violencia, no aparecerá. Usted puede establecer clara y firmemente cómo se siente o qué piensa, pero no habrá agresividad o actitud defensiva en ello.

Su sentido de sí mismo se derivará entonces de un lugar más auténtico y profundo dentro de usted mismo, no de la mente. Preste atención a cualquier tipo de actitud defensiva en usted. ¿Qué está defendiendo? Una identidad ilusoria, una imagen de su mente, una entidad ficticia. Al hacer consciente ese patrón, al ser testigo de él, usted deja de identificarse con él. Bajo la luz de su conciencia, el patrón inconsciente se disolverá rápidamente. Este es el final de todas las disputas y los juegos de poder, que son tan corrosivos para las relaciones. El poder sobre los demás es debilidad disfrazada de fuerza. El verdadero poder está dentro, y está disponible para usted ahora.

Así que cualquiera que esté identificado con su mente y, por tanto, desconectado de su verdadero poder, de su ser más profundo que se arraiga en el Ser, tendrá al miedo como su compañero constante.

El número de personas que han ido más allá de la mente es todavía extremadamente pequeño, así que usted puede asumir que prácticamente todos los que usted conozca o se encuentre viven en un estado de miedo. Lo único que varía es la intensidad del mismo. Fluctúa entre la ansiedad y el terror en un extremo de la escala y una vaga incomodidad y una sensación distante de amenaza en el otro. La mayoría de las personas se hacen conscientes de él sólo cuando adquiere una de sus formas más agudas.

Eckhart Tolle, “El Poder del Ahora”.

http://eckharttolle.com/

sábado, mayo 31, 2014

"El Día de la Marmota". Eckhart Tolle.



Hace varias semanas descubrí un vídeo interesante, se trata de una amena charla pública que mantuvieron con Eckhart Tolle en la Universidad de Standford (California) con motivo de unas Jornadas sobre la Compasión a las que Eckhart fue invitado como conferenciante el año pasado.

La charla en sí es genial, considero bastante sustancioso todo lo que en ella se trata, pero me ha gustado especialmente su parte final en la que Eckhart habla sobre una de sus películas favoritas,“Groundhog day”, titulado en España como “Atrapado en el tiempo” y en Latinoamérica como “Hechizo del tiempo” o “El día de la marmota”, un filme del año 1993, del que este autor extrae una interesante lectura.

A continuación mi transcripción (no es literal, la he adaptado en ciertos momentos para que se comprenda mejor al ser leída).


Para refrescaos la memoria a los que la habéis visto y poder explicar por qué me gusta tanto esta película y por qué pienso que su mensaje es tan importante, os diré que trata sobre un hombre, su protagonista, un meteorólogo (interpretado por el actor Bill Murray) que tiende a pensar siempre lo peor en cada situación, es una persona muy negativa, que no para de quejarse, que odia su trabajo, a la mayoría de la gente y los lugares que encuentra dondequiera que va; realmente es una persona muy infeliz; ése es su sentido de identidad y como él vive.

Así que un día ha de viajar a ese pequeño pueblo de Pennsylvania, Punxsutawney, donde tiene lugar una de esas conocidas ceremonias invernales en la que sacan de su guarida a una marmota para ver si se queda fuera o vuelve a refugiarse en ella, y es que se supone su comportamiento tiene la capacidad de predecir cómo de largo será ese determinado invierno.

Así que el protagonista, al ser meteorólogo, ha de acudir, a ese pueblecito con su equipo (un cámara y su compañera reportera) pero él es tan infeliz y negativo que enseguida odia el lugar, le parece horrible y está deseando desde el mismo momento en el que llega, poder marcharse de allí tan pronto como le sea posible, y piensa: “Qué lugar tan horrible para vivir! qué estercolero!”, esos son sus pensamientos, son tan sólo eso, pensamientos, pero él lo vive como si fueran reales y se convierten por eso en su realidad.

Tras haber grabado e informado acerca del evento, el protagonista se ve obligado a pernoctar en un hotel de ese pueblo porque le informan de que una nevada ha cortado los caminos y nadie se puede marchar ese día, cosa que le horripila y le pone aún de peor humor, y le hace quejarse del lugar todavía más.

A la mañana siguiente, se despierta deseoso de escapar del pueblo, pero siente algo extraño, percibe las mismas sensaciones y situaciones que el día anterior, y poco a poco se comienza a dar cuenta de que está reviviendo el día de ayer, el día de la marmota.

La película continúa, y podemos ir viendo que el meteorólogo es forzado a revivir una y otra vez ése mismo día y en todo ese tiempo nunca puede salir del pueblo porque la nieve mantiene cortados los caminos; cada mañana la radio-alarma del despertador suena puntualmente, con la misma canción cantada por Cher, “I got you baby, I got you baby” (te tengo, cariño; te tengo, cariño)

Y la cosa continúa así, y no sabemos el número de veces que el protagonista vuelve a revivir ese día, posiblemente cientos de veces, tantas que incluso llega a estar tan desesperado que intenta cometer suicidio, y lo consigue, pero, a la mañana siguiente se vuelve a despertar una vez más en la cama del hotel.

Curiosamente, en algún punto de la película, su comportamiento comienza a cambiar, en vez de ser antipático, cruel y despreciable con la gente, empieza a ayudarles, a pasear por el pueblo y ser una persona que intenta hacer mejor la vida de la gente que le rodea; personalmente yo opino que se aburrió tanto de odiar y de sufrir por todo que decidió probar otra manera de comportarse, y desde entonces, cada vez que repite ese mismo día se puede ver que se divierte más, ya que dedica su día a día a ayudar a la gente; lógicamente esa gente se sorprende muy gratamente, para ellos ese día es tan sólo un día más, la primera vez que pasa.

Según lo veo yo, él comienza a cooperar cada vez más con el momento presente, esto, afortunadamente, nunca es aclarado en la película, porque en las buenas películas el mensaje nunca se explica, ha de ser mostrado en vez de explicado, de tal forma que cada espectador saque sus propias conclusiones. Así que al final, la última escena se produce cuando él se levanta una vez más pero esta vez es al fín el día siguiente (al día de la marmota) y puede salir del pueblo y continuar su vida; aunque ahora ama tanto el momento presente que le comenta a su compañera: “quedémonos”.

El protagonista ha sido liberado de la rueda del sufrimiento tan pronto como se rinde y acepta el momento presente, cuando se convierte en una fuerza beneficiosa para el momento presente. Y ese es el mensaje que reside en lo más profundo de la película.

Y es que yo diría, básicamente, que todo aquel que está completamente identificado con su mente condicionada, está viviendo en su propio “día de la marmota” porque, aunque no lo hace literalmente, la mente condicionada tiende a repetir las situaciones que vive, y si estamos totalmente identificados con ella, lo que incluye patrones de reacción (la forma en que reaccionamos ante las mismas situaciones) tenderemos a repetir situaciones de vida similares a causa de estas reacciones; y por supuesto ello incluye también el repetir casi idénticamente, situaciones de pareja o sentimentales. Seguramente alguno de vosotros os hayáis percatado ya de ello, que solemos a veces atraer al mismo tipo de personas y luego nos preguntamos: “¿Qué diablos pasa? ¿Cómo puede ser posible que atraiga siempre al mismo tipo de gente?” …es extraño, pero así ocurre, porque básicamente, casi todo el mundo tiene su propio “día de la marmota” en la cabeza hasta el momento en el que toma consciencia de ello y puede entonces trascenderlo, liberarse de él.

Eckhart Tolle.
Noa-Rosa Castillo Solá

lunes, mayo 26, 2014

Despertar de la conciencia - Eckhart Tolle



El despertar es un cambio de consciencia en el que se separa el pensamiento y la consciencia.Para la mayoría de las personas, no es un acontecimiento, sino un proceso que experimentan y que se va integrando y fluyendo de manera paulatina en su vida, en todo lo que hacen.

En lugar de estar perdido en tus pensamientos, cuando estás despierto te reconoces como la consciencia que hay detrás de ellos (ya no te identificas en ellos). Entonces, pensar deja de ser una actividad autónoma al servicio de sí misma, que toma posesión de ti y dirige tu vida, ya que ahora la consciencia se hace cargo del pensamiento. En lugar de controlar nuestra vida, el pensamiento se convierte ahora en el servidor de la consciencia. Otra palabra para la consciencia es Presencia, ya que se trata del poder oculto que poseemos al sabernos en el presente.

La iniciación del proceso de despertar es un acto de gracia. No puedes hacer que ocurra. No hay una secuencia clara de pasos que conduzcan a ello (aunque a la mente que te controla le encantaría eso… dominar esa secuencia también).

No tienes que hacerte digno previamente tampoco, le puede llegar al pecador antes que al santo (por eso Jesús se relacionaba con todo tipo de gente, y no solo con las respetables socialmente). No hay nada que puedas hacer para despertar, todo lo que hagas serán esfuerzos de tu mente, de tu Ego*, para controlar o querer controlar también ese estado de tu vida, que por definición se trata de un estado no controlado por nuestra mente.

El primer despertar o relámpago de consciencia sin pensamiento, ocurre por gracia, sin hacer nada por tu parte. Si este texto te resulta incomprensible o te parece que carece de sentido es porque aún no ha ocurrido, pero si algo de ti responde a él, entonces es porque el proceso de despertar ha comenzado. Una vez que se empieza no se puede dar marcha atrás, aunque el Ego lo puede retrasar.

Despertar es tomar consciencia también del Ego que llevamos dentro cada vez que este luche por volver a tomar el control y oscurecer la consciencia de la mente, ya que de pronto ha aparecido una consciencia que es consciente del pensamiento pero no forma parte de él. Consciencia y Ego son incompatibles.
Con la consciencia, viene el dejar de identificarse con los pensamientos, emociones y reacciones. Esto no se debe confundir con la negación. Se toma consciencia de los pensamientos, emociones y reacciones, y en el momento en que se toma consciencia desaparece automáticamente la identificación.

Entonces tu sentido del yo, de quién eres, experimenta un cambio, Antes, tú eras los pensamientos, emociones, y reacciones; ahora, eres la consciencia, la Presencia consciente que contempla esos estados.

El Ego no sabe que la mente y las posturas mentales no tienen nada que ver con quién eres, porque el ego es la mente misma no observada. Toda tu historia personal, que en último término no es más que un cuento, un conjunto de pensamientos y emociones, adquiere una importancia secundaria y deja de ocupar el primer plano de tu consciencia. YA no constituye la base de tu sentido de identidad.
Cuando has tenido un atisbo de Consciencia o Presencia, lo sabes de primera mano. Ya no es un concepto que hay en tu mente. Puedes entonces tomar la decisión consciente de estar presente en lugar de abandonarte al pensamiento cíclico, desgastante e inútil.
Si haces de esto tu práctica, las personas a tu alrededor no podrán seguir a tu lado y continuar siendo inconscientes.

(*) EGO: A medida que uno crece se va formando una imagen mental de sí mismo, basada en su condicionamiento personal y cultural. A este “yo” fantasma lo llamamos ego. El Ego es tu actividad mental y sólo puede funcionar mediante el pensamiento constante. El término ego tiene distinto significado según se trate de una persona u otra, pero cuando se usa aquí se refiere al falso yo, creado por una identificación consciente de la mente. Para el Ego el momento presente apenas existe. Sólo considera importantes el pasado y el futuro. Siempre está intentando  mantener el pasado vivo y proyectarse hacia el futuro.


Eckhart Tolle.
Libro: "Una Nueva Tierra".

viernes, mayo 16, 2014

¿Cuál es mi relación con la vida?. Eckhart Tolle





Una pregunta crucial que debemos hacernos con frecuencia es
¿cuál es mi relación con el momento presente?.

Después debemos estar alertas para descubrir la respuesta.

¿Trato el Ahora apenas como un medio para llegar a una finalidad?
¿Lo veo como un obstáculo?
¿Lo estoy convirtiendo en enemigo?.

Puesto que el momento presente es lo único que tendremos,
puesto que la vida es inseparable del Ahora, lo que la pregunta significa realmente es,
¿cuál es mi relación con la vida?

Esta pregunta es una forma excelente de desenmascarar al ego
y de entrar en el estado de Presencia.

Aunque la verdad absoluta no está encarnada en la pregunta
(en últimas, yo y el momento presente somos uno),
es una guía importante hacia el camino correcto.
Hágase esa pregunta con frecuencia, hasta que ya no la necesite.

¿Cómo trascender una relación disfuncional con el momento presente?
Lo más importante es reconocerla en nosotros mismos,
en nuestros pensamientos y en nuestros actos.
Estamos en el presente en el momento mismo en que notamos
que nuestra relación con el Ahora es disfuncional.
Ver equivale al afloramiento de la Presencia.
Tan pronto como vemos la disfunción, ésta comienza a desvanecerse.
Algunas personas se ríen cuando ven esto.
Con el reconocimiento viene el poder de elegir:
la posibilidad de decirle "sí" al Ahora y de aceptarlo como amigo.


Eckhart Tolle.

jueves, mayo 08, 2014

Para entrar en tu espacio interior respira


Imagen articles.mercola.com

Descubra su espacio interior creando vacíos entre el torrente de pensamientos. Sin esos vacíos, el pensamiento se vuelve repetitivo, pierde toda inspiración y chispa creadora, como sucede con la gran mayoría de las personas del planeta. La duración de esos vacíos no importa. Unos cuantos segundos bastan. Poco a poco se irán alargando por sí mismos, sin ningún esfuerzo de su parte. Más importante que la duración es la frecuencia,
de tal manera que haya espacios entre las actividades diarias y el torrente de pensamientos.
Alguien me mostró hace poco el prospecto anual de una organización espiritual grande. Al hojearlo me impresionó la gran diversidad de seminarios y talleres importantes. Me recordó el smorgasbord, uno de esos banquetes suecos donde puede uno elegir entre una enorme variedad de platos. La persona me preguntó si le podía recomendar uno o dos cursos. "No sé", le respondí, "todos suenan muy interesantes". "Pero sí se lo siguiente", añadí. "Tome conciencia de su respiración tantas veces como le sea posible, cada vez que recuerde hacerlo. Hágalo durante un año y será un medio de transformación mucho más poderoso que asistir a todos esos cursos. Y no vale nada".

Al tomar conciencia de la respiración apartamos nuestra atención de los pensamientos y creamos espacio. Es una forma de generar conciencia. Si bien la conciencia plena existe ya como no manifiesta, estamos aquí en el mundo para traer la conciencia a esta dimensión.

Tome conciencia de su respiración. Note la sensación de respirar. Sienta cómo el aire entra y sale de su cuerpo. Note cómo se expanden y se contraen ligeramente el pecho y el abdomen al inhalar y al exhalar. Una respiración consciente basta para abrir algo de espacio en medio del tren interminable de pensamientos. Una respiración consciente (y dos todavía más) varias veces al día es una manera excelente de traer espacio a la vida. Aunque medite con la atención en la respiración durante dos horas o más, como lo hacen algunas personas, solo necesitará (o podrá) tomar conciencia de una respiración. Las demás son recuerdos o anticipación, es decir, pensamiento. Respirar no es realmente algo que hagamos, sino algo que presenciamos mientras sucede. La respiración sucede espontáneamente. La inteligencia de nuestro cuerpo se encarga de ella. No hace falta esfuerzo alguno. Note también la breve pausa de la respiración, especialmente el punto quieto, al final de la exhalación, antes de la siguiente inhalación.

La respiración de muchas personas es superficial, contrariamente a lo que debería ser. Mientras más se toma conciencia de la respiración, más se restablece su profundidad natural.

Puesto que la respiración carece de forma, desde tiempos antiguos se la ha asimilado al espíritu, a la Vida única informe. "Y Dios hizo al hombre del polvo de la tierra y sopló en sus narices el aliento de vida y lo hizo un ser viviente". En alemán, respiración es atmen, palabra derivada del sánscrito antiguo atman que significa el espíritu divino interior o el Dios interior.

El hecho de que la respiración carezca de forma es una de las razones por las cuales tomar conciencia de ella es una forma muy eficaz de traer espacio a la vida, de generar conciencia. Es un objeto de meditación excelente precisamente porque no es objeto y carece de forma. La otra razón es que la respiración es uno de los fenómenos más sutiles y aparentemente insignificantes, lo "mínimo" que, según Nietzsche, es el ingrediente de la "mejor felicidad". Usted podrá decidir si desea practicar o no la conciencia de la respiración como meditación formal. Sin embargo, la meditación formal no reemplaza la acción de crear la conciencia del espacio en la vida diaria.

El hecho de tomar conciencia de la respiración nos obliga a estar en el momento presente, la clave de toda transformación interior. Siempre que tomamos conciencia de la respiración estamos absolutamente presentes. Podrá notar que no puede pensar y tomar conciencia de la respiración al mismo tiempo. Al respirar conscientemente se detiene la mente. Pero lejos de estar en trance o medio dormidos, estamos completamente despiertos y muy alertas. No caemos por debajo del pensamiento sino que nos elevamos por encima de él. Y si observamos más atentamente, descubrimos que esas dos cosas, estar completamente en el momento presente y dejar de pensar sin perder la conciencia, son una sola: el surgimiento de la conciencia del espacio.

Eckhart Tolle.

jueves, febrero 20, 2014

Un Ahora

Imagen de Alma Gitana. 

No importa cuánto tiempo dure el viaje, 
no habrá nunca más que esto:
"Un paso, un respiro, un momento, un ahora".


Eckhart Tolle.