Voy más allá de las teorías y las técnicas pues entiendo que cada ser es único e irrepetible. Cuando un ser humano, con un problema, toca a mi puerta y tiene el coraje de abrirme su corazón, con respeto me adentro en su proceso de transformación personal sabiendo que piso tierra sagrada. Visita mi página web y conoce más: www.lmhoyosduque.com
jueves, febrero 15, 2018
Cuando te duele ser psicóloga
jueves, octubre 20, 2016
¡Ayúdeme, mi mamá tiene Alzheimer!
La hija de Karina me buscó remitida por el neurólogo de su madre y fue clara con su planteamiento: el objetivo es que mi mamá pueda “hablar” con un doctor, un especialista que sepa cómo trabaja la mente, un psicólogo que pueda trabajar con el Alzheimer. El fin NO es hacerle ver que está enferma, sino por el contrario, la ayude a reflexionar sobre las cosas que le enojan o que la incomodan para que ella pueda asimilarlas mejor. Esto es, porque está cada vez más acentuado su mal humor y creo que si platica con alguien que sepa de psicología humana, sabrá cómo ayudarla para que pueda enfrentar las cosas que no le gustan o que la frustran. Creemos que necesita estar con alguien que sepa "retarla" intelectualmente de forma adecuada, sin sentirse amenazada.
Karina llegó a la consulta acompañada de su enfermera. Está en la fase inicial de la enfermedad. Es una mujer menuda, muy bien cuidada, las uñas y el cabello perfectamente organizados por su peluquera. Habla varios idiomas. Inglés, francés, alemán, italiano, checo.
jueves, enero 14, 2016
Una tenue luz para los enfermos de Alzheimer.
martes, abril 21, 2015
Y SI NO DUERMO BIEN…
martes, marzo 31, 2015
12 SECRETOS PARA EVITAR EL ALZHEIMER
1. Permanecer físicamente activo
El sedentarismo es el principal factor de riesgo. Y por fortuna es modificable. Uno de cada cinco casos de alzhéimer van de la mano de este mal hábito de no hacer ejercicio. La cultura del “sillón-ball” trae consigo obesidad, diabetes, inflamación, depresión, hipertensión y arteriosclerosis.
El ejercicio es por eso la mejor pastilla preventiva conocida hasta la fecha. Y es gratis. Pero sus beneficios son muchos. A mayor nivel de ejercicio menor riesgo de alzhéimer y de deterioro cognitivo en la vejez, menos depósitos de proteína amiloide en el cerebro, la marca del alzhéimer y de otros marcadores de esta patología. Además tiene un efecto rejuvenecedor sobre el cerebro, porque potencia la eficiencia de los servicios de limpieza del cerebro, que se encargan de eliminar residuos como la proteína amiloide. Incrementa también el flujo sanguíneo a nuestro órgano rector, y con ello el aporte de sangre y nutrientes. Y favorece el nacimiento de neuronas nuevas el hipocampo, el “guardián” de la memoria y el aprendizaje.
Otra prueba concluyente, incluso en las personas con riesgo genético de inicio temprano del alzhéimer, la práctica de ejercicio aminora la pérdida de volumen en el hipocampo y del lóbulo temporal del cerebro, encargado de funciones ejecutivas, como planificación o toma de decisiones, que también está afectado en el alzhéimer.
2 . Evitar la depresión y tener un objetivo en la vida
La depresión según el artículo de Lancet la depresión es el segundo factor de riesgo en importancia para desarrollar alzhéimer. Un estudio del año pasado en el British Journal of Psychiatry cuantifica ese efecto como un aumento de 65% en el riesgo de padecer esta patología. La depresión tiene síntomas comunes con el alzhéimer como la reducción del tamaño del hipocampo y el nacimiento de nuevas neuronas. Además el estrés, que se sabe que causa depresión, podría debilitar el cerebro haciéndole más vulnerable al alzhéimer.
Además la depresión va unida a un déficit del neurotransmisor serotonina, que se asocia a una mayor producción de proteína amiloide. También produce inflamación y disminución de los factores de crecimiento nervioso. Un estudio reciente mostró que los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina, los antidepresivos más utilizados, disminuyen la producción de amiloide. Por cierto, la depresión se puede prevenir, y los psicólogos saben cómo hacerlo. Si esta “negra sombra” le amenaza busque un buen profesional que le ayude a pensar de forma positiva (y realista).
Y tener un objetivo en la vida disminuye también el riesgo de alzhéimer y deterioro cognitivo, según otro estudio reciente. Las autopsias revelaron que las personas que cumplían esta condición no tenían menos amiloide en sus cerebros, y a pesar de ello sus habilidades cognitivas eran mejores. Tener un objetivo en la vida se asocia con el bienestar eudaimónico, que tiene que ver con la autorrealización, el desarrollo y crecimiento personal. Y eso haría a las personas más resistentes al estrés, que daña el cerebro y mata neuronas. De ahí que el tercer factor de riesgo evitable sea el estrés.
3. Evitar el estrés crónico
Otro estudio de la Universidad de Gotemburgo pone cifras a esta recomendación. De 800 mujeres estudiadas, las que informaron de más estrés en 1968 fueron diagnosticadas del alzhéimer cuatro décadas después en un porcentaje significativamente mayor que el resto. El estrés, además de los efectos citados en el apartado de depresión, provoca resistencia a la insulina (mayor riesgo de diabetes, que también se asocia al alzhéimer) y cambios en la proteínas tau, asociada también a esta patología degenerativa.
El estrés puede reducirse de muchas formas: con ejercicio, dormir más, tener algún hobby o actividades que capten nuestro interés y nos relajen. Y no hay que olvidarse de yoga o la meditación.
4. Dejar de fumar
No hay que dar muchas explicaciones: se asocia a hipertensión, enfermedad vascular y diabetes, fatales para el cerebro y consideradas factores de riesgo para el alzhéimer. Fumar aumenta en un 59% el riesgo de esta patología.
5. Evitar la obesidad, diabetes, hipertensión y enfermedad vascular
Entre un 5 y un 8% de los casos de alzhéimer pueden atribuirse a estas causas. Esto se consigue, con el siguiente consejo
6. Comer mejor y menos cantidad
El estudio de The Lancet Neurology recomendaba seguir la dieta mediterránea, o mejor dicho el estilo de vida mediterráneo. Frutas, legumbres, verduras, pescados, aceite de oliva. A estas alturas no hace falta hacer hincapié en este punto. Por si acaso un apunte: nuestra “olvidada” dieta es cardio y cerebro saludable, dos puntos fundamentales para un cerebro sano.
7. Si bebe, con (mucha) moderación.
Algunos estudios apuntan a que el riesgo de alzhéimer se duplica cuando se bebe a diario. Y en el caso de las mujeres, aunque el hábito empiece tarde, el riesgo se duplica igualmente.
8. Reducir la inflamación
La inflamación es una marca de cerebro con alzhéimer. Y parece estimular la producción de proteína amiloide, y se especula con que podría ser incluso el detonante del alzhéimer. De nuevo la dieta mediterránea y el ejercicio, junto con un peso saludable ayudan a cumplir este punto que a priori podría parecer poco asequible.
9. Vigilar los niveles de vitamina D
Los niveles bajos de esta supervitamina se asocian a mayor susceptibilidad al alzhéimer. Con niveles menores de 25 nmol/L (la mitad de lo considerado normal) de esta vitamina el riesgo de alzhéimer parece duplicarse. No hay que olvidar que esta vitamina necesita de la luz del sol para sintetizarse en la piel. Y la vida moderna nos recluye durante muchas horas en espacios cerrados.
10. Evitar los golpes y lesiones en la cabeza
Este tipo de daños se asocian a un 60% más de riesgo de demencia. Otro estudio encontró que la edad los golpes y lesiones adelantan en una década la edad de aparición del alzhéimer.
11. Mantener el cerebro activo
La actividad intelectual y el nivel de estudios se asocian con un menor riesgo de esta patología. La actividad social también es importante para esquivar esta patología.
12. Dormir un número adecuado de horas
Ni de menos ni de más. Durante el sueño se limpia el cerebro de los desechos acumulados, la proteína amiloide entre ellos. Dormir de más, puede significar algún problema de sueño, como apnea, que se asocia con mayor riesgo de alzhéimer.
sábado, mayo 24, 2014
LA MEMORIA

Un hombre de cierta edad fue a una clínica para hacerse curar una herida en la mano. Tenía bastante prisa, y mientras se curaba el médico le preguntó qué era eso tan urgente que tenía que hacer.
El anciano le dijo que tenía que ir a una residencia de ancianos para desayunar con su mujer, que vivía allí. Llevaba algún tiempo en ese lugar y tenía un Alzheimer muy avanzado. Mientras le acababa de vendar la herida, el doctor le preguntó si ella se alarmaría en caso de que él llegara tarde esa mañana.
—No —respondió—. Ella ya no sabe quién soy. Hace ya casi cinco años que no me reconoce.
—Entonces —preguntó el médico—, si ya no sabe quién es usted, ¿por qué esa necesidad de estar con ella todas las mañanas?
El anciano sonrió y dijo:
—Ella no sabe quién soy yo, pero yo todavía sé muy bien quién es ella.
sábado, septiembre 27, 2008
LA PERDIDA DE MEMORIA PUEDE COMBATIRSE
La progresiva inactivación de las conexiones celulares y por tanto la pérdida de memoria puede combatirse. En estudios realizados con hombres y mujeres de la tercera edad se ha demostrado que programas de entrenamiento basados en ejercicios sencillos es posible pueden enlentecer los procesos degenerativos y la pérdida de habilidades cognitivos. La práctica de ejercicio físico ayuda a mantener en buen estado nuestro corazón y todo el sistema circulatorio previniendo así accidentes basculares.
El ejercicio intelectual ayuda a mantener el buen funcionamiento las arterias de la información las neuronas y sus redes de conexión. ¿Cuáles son estos ejercicios? La lectura, aprender un idioma nuevo, los ejercicios de propiocepción, desarrollar una actividad artística. Pintar, dibujar, cantar, esculpir, escribir. Dentro de ti vive un artista, ¡permítele que se exprese!
Ejercicio para aumentar la concentración
Escoger un objeto (una pintura, un adorno)
Sentarse en una silla con la espalda recta y las manos sobre las rodillas, o sobre el suelo adoptando la posición de loto de acuerdo al yoga mantener la mirada fija en el objeto sin dejarse distraer.
Observar los detalles del objeto como forma, volumen y color y mantenerlo en el centro del pensamiento. Cada vez que otros pensamientos invadan la concentración, retornar al objeto sin irritarse.
Unos 20 o 30 segundos en esta actividad son esperables para las primeras veces, pero con la práctica estos tiempos deberían incrementarse. Desarrollando el control y la unidereccionalidad del pensamiento, se conseguirá hacer frente a las exigencias del trabajo cotidiano y a otras actividades que exijan mayor eficiencia y menos esfuerzo.
Cómo evitar la pérdida de la memoria
Pese a que el número de neuronas disminuye con la edad, la memoria puede mantener un buen nivel o incluso recuperarse siempre que las neuronas que queden se utilicen para establecer nuevas conexiones.
Una estrategia eficaz para reactivar la memoria debería llevarse a cabo a través de estrategias preventivas y correctivas, algunas de carácter general y otras más específicas, que implicarán todas las componentes del aprendizaje. En este sentido no puede aconsejarse una única opción, útil en todos los casos, sino varias posibilidades.
Conocer el estado de la memoria es lo primero que debe determinarse en todo tratamiento de mejoría. Los fenómenos que habrán de considerarse son:
· Olvido de nombres de personas poco conocidas
· Olvidar por qué se ha desplazado de una habitación a otra
· Olvidar dónde ha dejado el auto, las llaves, los anteojos u otros objetos
· Percibir como nuevo algo habitual
· Olvidar información como teléfonos y direcciones de uso frecuente
· Olvidar nombres de escritores u otras personalidades muy conocidas
El nivel de la amnesia puede abarcar muchos aspectos de la vida cotidiana y su frecuencia resulta un dato relevante del daño cognitivo.
Los test de memoria visual suelen ser útiles para diagnosticar el grado en que se ve afectada la memoria: observando un dibujo o fotografía durante un minuto, se intenta luego recordar el mayor número de detalles posibles para poder comprobar la eficiencia de la memoria.
Los tratamientos de carácter general que se proponen para evitar la pérdida de la memoria son de tipo preventivos y curativos y se basan en el mantenimiento de un nivel de vida fisiológico y óptimo en todos los aspectos, el físico, el mental y el emocional. Esto supone una alimentación adecuada, una desintoxicación del tejido conectivo, tratamientos antiestréss, reposo suficiente y sueño restaurador y finalmente una adecuación a los ritmos del organismo.
Los ejercicios mentales cuando se practican sin estrés ni tensiones y con una buena motivación, consolidan y refuerzan todas las funciones cerebrales.
Cuando no existe una actividad laborar o social que represente un ejercicio genuino para le memoria, los ejercicios de tipo acertijo lingüístico como crucigramas y adivinanzas, resultan un estímulo oportuno para recuperar palabras y conceptos.
Algunas otras sugerencias:
Estudiar de memoria un listado de palabras durante un minuto y tratar de recordarlas. Las palabras podrían no tener una secuencia lógica, de esta manera, el ejercicio sería más exigente.
Observar una serie de gráficos e intentar recordarlos por criterios como color o categoría
Observar una serie de figuras geométricas coloreadas, cubrirlas e intentar recordar ubicaciones
Fuente: Actividad intelectual by: Grace



