Mostrando las entradas con la etiqueta agresividad. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta agresividad. Mostrar todas las entradas

jueves, octubre 20, 2016

¡Ayúdeme, mi mamá tiene Alzheimer!


La hija de Karina me buscó remitida por el neurólogo de su madre y fue clara con su planteamiento: el objetivo es que mi mamá pueda “hablar” con un doctor, un especialista que sepa cómo trabaja la mente, un psicólogo que pueda trabajar con el Alzheimer. El fin NO es hacerle ver que está enferma, sino por el contrario, la ayude a reflexionar sobre las cosas que le enojan o que la incomodan para que ella pueda asimilarlas mejor. Esto es, porque está cada vez más acentuado su mal humor y creo que si platica con alguien que sepa de psicología humana, sabrá cómo ayudarla para que pueda enfrentar las cosas que no le gustan o que la frustran. Creemos que necesita estar con alguien que sepa "retarla" intelectualmente de forma adecuada, sin sentirse amenazada.

Karina llegó a la consulta acompañada de su enfermera. Está en la fase inicial de la enfermedad. Es una mujer menuda, muy bien cuidada, las uñas y el cabello perfectamente organizados por su peluquera. Habla varios idiomas. Inglés, francés, alemán, italiano, checo.

jueves, septiembre 03, 2015

NINGUN ACCIDENTE ES ACCIDENTAL. Alejandro Jodorowsky

.

Tras un accidente, es frecuente que nos asalten preguntas como: ¿Por qué a mí? ¿Por qué ahora? ¿Por qué así?

¿Por qué en este lugar? ¿Por qué estas consecuencias?

Partimos de cuatro premisas fundamentales:

*Nada sucede por azar
*La realidad es un espejo de lo que sucede en nuestro interior
*Cualquier acontecimiento viene a enseñarnos algo
*Todo es para bien

Entendemos como accidente un suceso no previsto, algo fortuito producto de la mala suerte. Pero lo cierto es que un accidente es muy similar a una enfermedad, un medio que nuestro “yo interior o nuestro inconsciente, utiliza para comunicarse cuando mantenemos el resto de los canales alternativos desconectados.

Es cierto que no buscamos los accidentes, como tampoco buscamos las enfermedades; sin embargo, debemos ser conscientes de nuestra responsabilidad en aquello que nos sucede.

Todo lo que nos ocurre tiene mucho que ver con nosotros.

El accidente suele ser sinónimo de culpabilidad. Está conectado con mis culpabilidades, con mi modo de pensar y con mi funcionamiento en la sociedad. También denota cierta reacción hacía la autoridad, incluso varios aspectos de la violencia. Puede suceder que tenga dificultad en afirmarme frente a esta autoridad, a hablar de mis necesidades, mis puntos de vista, etc. Entonces “me hago violencia” a mí – mismo.

El accidente indica una necesidad directa e inmediata de pasar a la acción. La necesidad inconsciente de cambio es tan grande que el pensamiento usa de una situación extrema, incluso dramática para que tome consciencia que debo probablemente cambiar la dirección que actualmente estoy tomando. Es una forma de auto – castigo consciente o inconsciente.
La parte del cuerpo herida durante el accidente habitualmente ya está enferma o debilitada, bien por una enfermedad, una dolencia, un corte, una quemadura o cualquier predisposición a los accidentes.
.
El accidente me permite observar esta debilidad haciéndola subir a la superficie. El accidente también es mi incapacidad a verme y a aceptarme tal como soy. Ya que soy responsable al 100% de mis actos y de mi vida entera, puedo explicarme más por qué me he atraído tal forma de accidente.

¿Atraído? Sí, porque todo esto viene de mis pensamientos más profundos, de mis “patrones” (esquemas de pensamiento que hacen que se repitan acontecimientos en mi vida) o esquemas de pensamiento de infancia. Es muy posible que me atraiga castigos si, hoy, tengo la sensación de hacer algo que no está bien. Exactamente como en mi infancia; me castigaban cuando hacia algo que no era correcto. Está esto grabado en mi mental y es tiempo de cambiar mi actitud. El lado “moral” del ser humano lo lleva a castigarse si se siente culpable, de aquí el dolor, las aflicciones y los accidentes.

Es capital saber que puedo sentirme culpable en una situación cualquiera si sé, que hago daño a otra persona. En todas las demás situaciones, soy responsable pero no culpable. Debo recordarme que soy mi propia autoridad (en el sentido de individuo). Necesito tomar mi lugar en el universo. Debo cesar de hacerme violencia.

El accidente está vinculado a la culpabilidad y ésta, al miedo con relación a una situación. El miedo a no estar correcto se percibe frecuentemente bajo el aspecto de la culpabilidad en vez del de la responsabilidad. Frecuentemente el accidente me obliga a cesar o frenar mis actividades. Sigue algún período de planteamiento. Manteniéndome abierto y objetivo con relación a mí – mismo, descubriré rápidamente la o las razones de dicho accidente. ¿Perdí el control de la situación? ¿Es para mí el momento de cambiar de orientación? ¿Tengo dificultad en escuchar los signos interiores o mi intuición, de tal modo que me atraigo un signo radical en el plano físico? ¿Observé cómo se produjo el accidente?

¿Cuál era mi estado antes y después? Es muy importante volver a ver las condiciones que rodean el accidente; analizo las palabras usadas y tomo consciencia que ponen en evidencia lo que vivo en el momento del accidente. Observo todos los signos y símbolos de esta situación (accidente) y escucho mi voz interior para encontrar una solución que me evitará probablemente empeorar todo esto.

La predisposición a los accidentes es un estado que se produce durante una relación conflictual con la realidad, la incapacidad de estar plenamente presente y consciente del universo tal y como se presenta a mí. Es como si quisiera estar en otro lugar. Estoy desconectado de lo que sucede alrededor mío, quizás porque encuentro mi realidad inaceptable o difícil de vivir. Necesito estar mejor conectado sobre mí – mismo para descubrir mi seguridad y mi confianza interiores.

Hay accidentes en los que somos agredidos…simplemente porque pasábamos por allí en el momento inadecuado.
El tema de la agresividad descontrolada también tiene mucho que ver con los accidentes. Si creemos que la violencia solucionará nuestros problemas, actuamos como un imán que atrae la agresividad hacia nosotros.

¿Qué podemos aprender de cualquier accidente?
En todos los casos de accidentes: de tráfico, domésticos, laborales, etc. lo primero que debemos buscar es el mensaje que nos transmite, para solucionarlo de manera consciente y evitar su repetición. El accidente es como una señal que nos obliga a mirar en nuestro interior.

Pequeñas cosas en las que no nos paramos a pensar, como una quemadura mientras cocinamos o un pequeño corte en un dedo mientras cortamos verduras, los golpes en nuestro coche o una avería de un electrodoméstico nos aportan información valiosa sobre lo que pasa en nuestro interior.

Podemos y debemos hacernos preguntas:
¿Qué me quiere advertir este accidente?
¿Qué aspecto de mi vida debo transformar?
¿A qué cambio de comportamiento me estoy resistiendo?
¿Tuve la intención de hacer daño a alguien?

Y cuando el accidente queda en un serio aviso, ¿qué me indica?
Que debería cambiar mi estilo de vida. O puede que acabe en el hospital con varias fracturas y gano tiempo para reflexionar, se convierte en una enfermedad con su tiempo de convalecencia. El inconsciente me obliga a ser más flexible en el futuro (para evitar las fracturas)

En algunas ocasiones detrás de un accidente hay una incapacidad para hacerse valer, una rebelión contra la autoridad mal conducida o la creencia en las virtudes de la violencia.

Visto desde la psicogenealógia, los accidentes graves, son intentos de suicidio con más o menos fortuna.

¿Qué pautas se pueden seguir respecto a los accidentes?
A) Si el accidente ya ocurrió, hay que intentar leer su mensaje, para elevar a la consciencia el mensaje sanador que con él nos llega.

B) Si tememos tener un accidente o alguien nos maldice o nos vaticina que lo tendremos, el cerebro se programará para que suceda y lo atraeremos sin querer. En estos casos es mejor realizarlo de manera metafórica, el inconsciente entiende la metáfora y es como si ya se hubiese cumplido lo que tememos o lo que “debía” de pasar.

C) Para evitar accidentes:

Cambiar culpabilidad por responsabilidad.
No juzgarnos.

Canalizar la rabia y la agresividad hacia nosotros mismos con grandes dosis de creatividad.

Canalizar la agresividad y la rabia hacia los otros mediante la confrontación.

Fuentes: Alejandro Jodorowsky, diccionario Jacques Martel

http://gemmapitarch.com/2013/06/06/accidentes/

lunes, diciembre 05, 2011

'Profecía del 2012 será sobre crisis de conciencia': Fernando Malkún



Hace quince años, Fernando Malkún, barranquillero de origen libanés, dejó la arquitectura que había estudiado en la Universidad de los Andes, y a la que se había dedicado casi una década, para resderse preguntas que se le atravesaron en su vida. Durante ese recorrido se encontró con la cultura maya y se dedicó por completo a su estudio. Hoy es un experto en el tema, con reconocimiento internacional, y se mantiene de viaje por el mundo explicando el mensaje que esa civilización dejó para los seres humanos.    El experto en cultura maya explica en ésta entrevista lo que escribió esta civilización sobre el próximo año.


¿Los mayas dijeron que se iba a acabar el mundo en el 2012?Se está generando un pánico colectivo absurdo aduciendo que ellos habían anunciado que el mundo se acabaría en diciembre del 2012. No es cierto. Los mayas nunca usaron la palabra fin. Sí anunciaron un momento de cambio, de gran aumento de la energía del planeta, lo que vendría a causar 'eventos destino', es decir, definitivos, en la gente. ¿Cuándo va a pasar esto?No va a pasar: está pasando. Solo que las personas no están juntando todas las piezas del rompecabezas para verlo. Pero estamos en una ola de cambio como nunca. ¿En qué se percibe, según lo dicho por los mayas?La profecía anunció que el planeta elevaría su frecuencia vibratoria, lo que es un hecho: esta frecuencia -que se mide con la resonancia Schumann- pasó de 8 a 13 ciclos. Todos los planetas del sistema solar están cambiando. De 1992 a hoy, los polos de Marte han desaparecido un 60 por ciento y Venus tiene casi dos veces más luminiscencia. Llevamos 300 años registrando el Sol, y las tormentas solares más grandes han sucedido en los últimos seis meses. Ha habido un aumento de terremotos del 425 por ciento. Todo está acelerado desde los puntos de vista geofísico y solar. Nuestro cerebro, que irradia sus propias ondas, se afecta por esta mayor irradiación del sol. Esa carga electromagnética es la razón de que sintimos el tiempo más rápido. Habla de 1992. ¿Por qué ese año? ¿qué pasó ahí?La esencia de las profecías mayas es comunicarnos la existencia de un ciclo de 26 mil años, llamado 'el gran ciclo cósmico'. Todo, estaciones, meses, días, se ajusta a ese ciclo. Hace 13 mil años, el Sol -igual que ahora- irradió más energía sobre el planeta y derritió la capa de hielo. Esa capa cayó al mar, subió su nivel en 120 metros y sucedió el llamado 'diluvio universal'. Los mayas dijeron que cuando el sistema solar esté otra vez a 180 grados de donde estaba hace 13 mil años, la estrella polar brille sobre el polo, la constelación de Acuario aparezca en el horizonte y el tránsito decimotercero de Venus se dé, -lo que sucederá el 6 de junio del 2012- el centro de la galaxia pulsará y habrá manifestaciones de fuego, agua, tierra, aire. Y hablan, en específico, de dos periodos de veinte años -de 1992 a 2012 y de 2012 a 2032- de cambios intensos. ¿Para qué lo anunciaban?La cercanía a la muerte hace que la gente re piense su vida, la examine y corrija la dirección que lleva. Esto es algo que ocurre solo si algo cerca de ti, o que te pasa directamente, te impacta tremendamente. Es lo que ha sucedido con los tsunamis, los terremotos, los eventos de la naturaleza que estamos viviendo. Entonces, sí hablan de muerte.Hablan de un cambio, de un despertar de la conciencia. Todo lo que está mal en el planeta se está potenciando con el objetivo de que la mente humana se dedique a resolverlo. Hay una crisis de conciencia individual. La gente está viviendo 'eventos destino', sea en sus relaciones, en sus recursos, en su salud. Es un proceso de cambio que se basa sobre todo en que se está de velando lo invisible, y está afectando en especial a la mujer. ¿Por qué a la mujer?La mujer es quien tendrá el poder de crear la nueva era, por su mayor sensibilidad. Según las profecías -no solo mayas, sino muchísimas-, la era que viene es de armonía y espiritualidad. Las cosas que están mal se van a resolver en el periodo que los mayas llamaron 'el tiempo del no tiempo', que irá de 2012 a 2032. Desde 1992, el porcentaje de mujeres que ven el aura (seres sanadores) en el planeta ha subido. Hoy, es del 8,6 por ciento. Imagínate que en 2014 sea el 10 por ciento. Significaría el inicio de un periodo más transparente. Esa sería la dirección hacia el cambio no violento. Pero lo que uno ve hoy es un aumento de la agresividad...Las dos polaridades están intensificadas. Están abiertos ambos caminos, el negativo, oscuro, de destrucción, de enfrentamiento del hombre con el hombre; y el de crecimiento de la conciencia. Hay varias voces que están poniendo a reflexionar al ser humano respecto de esto. Desde 1992, la información vedada de los gnósticos, los masones, los illuminati, está abierta para que se utilice en el proceso de cambiarse a sí mismo. ¿Todo esto lo dejaron escrito los mayas, así de específico?No hasta este punto. Ellos dijeron que el sol iba a modificar las condiciones del planeta y que generaría 'eventos destino'. El sol ha roto todos los récords este año. Los terremotos han aumentado el 425 por ciento. El cambio de temperatura es muy intenso: del 92 para acá ha subido casi un grado, lo mismo que subimos en los 100 años anteriores. Antes, había 600 o 700 tormentas eléctricas simultáneas; hoy se presentan dos mil. Antes se registraban 80 rayos por segundo, hoy caen entre 180 y 220. ¿Cómo sabían ellos que iba a pasar esto?Tenían una tecnología extraordinaria. En sus pirámides había altares desde donde estudiaban el movimiento del sol en el horizonte. Producían gráficas con las cuales sabían cuándo habría manchas solares, cuándo sucederían tormentas eléctricas. Fue un conocimiento que recibieron de los egipcios, que, a su vez, lo recibieron de sacerdotes sobrevivientes de la Atlántida, la civilización destruida hace 13 mil años. Los mayas perfeccionaron el conocimiento y fueron los creadores de los calendarios más exactos. Uno, llamado 'la cuenta larga', termina el 21 de diciembre de 2012, y marca el punto del centro exacto del periodo de 26 mil años. Sabían que vendrían estos cambios y lo que hicieron fue darle esta información al hombre del 2012. ¿Estos cambios solo han sido planteados por ellos?Todas las profecías hablan de lo mismo. Las hindúes, por ejemplo, anuncian el momento de cambio y hablan de la llegada de un ser extraordinario. Los mayas nunca hablaron de un ser extraordinario que viniera a salvarnos, sino de crecer en conciencia y asumir nuestra responsabilidad. ¿Y si uno no cree en eso?Creas o no, lo vas a sentir en tu interior. En este momento, la mayoría está viviendo un tiempo de evaluación de su vida. ¿Por qué estoy aquí, qué está pasando, para dónde quiero ir? Basta mirar el crecimiento de la búsqueda de espiritualidad, no de religiosidad, porque la religión no le está dando respuestas a la gente. ¿Su vida personal cambió?Hace quince años. Era tremendamente materialista. Mi conducta hoy es muy distinta. Me pregunté por qué estaba aquí, para qué, y por razones especiales terminé metido en el mundo maya. Y puedo afirmar que no se trata de falsas creencias para remplazar por falsas creencias. Yo me quité muchas historias de mi mente, aunque aún sigo en el tercer nivel de conciencia, que es el que predomina en el planeta. ¿Quiénes están más arriba?Hay personas que están en un nivel 4 o 5. Son las menos famosas, de bajo perfil. En un viaje me encontré a un jardinero extraordinario, por ejemplo. Esos seres están en servicio permanente, afectando la vida de muchas personas, pero no de manera pública. ¿Qué tenemos que hacer, según esta teoría?El universo nos está dando una oportunidad individual para reestructurar nuestras vidas. La manera de sincronizarnos es, primero, no tener miedo, darnos cuenta de que podemos cambiar nuestra conciencia. La física cuántica ya lo ha dicho: la conciencia modifica la materia. Lo que significa que tu vida depende de lo que tú pienses. La distancia entre causa y efecto ha disminuido. Hace veinte años, para que se manifestara algo en tu vida, necesitabas gran energía. Hoy, piensas algo y a la semana está sucediendo. Tu mente lo causa. Lo que debemos es buscar las respuestas, que están ahí.

Fuente: tomado del sitio web http://m.eltiempo.com/gente/la-profeca-del-2012-ser-sobre-crisis-de-conciencia-fernando-malkn/10532169, diciembre 5, de 2012.