Voy más allá de las teorías y las técnicas pues entiendo que cada ser es único e irrepetible. Cuando un ser humano, con un problema, toca a mi puerta y tiene el coraje de abrirme su corazón, con respeto me adentro en su proceso de transformación personal sabiendo que piso tierra sagrada. Visita mi página web y conoce más: www.lmhoyosduque.com
martes, marzo 22, 2016
¡Hagamos neurogenésis!
martes, abril 21, 2015
Y SI NO DUERMO BIEN…
jueves, marzo 19, 2015
¿Por qué el cerebro humano necesita el arte?
El arte en todas sus manifestaciones constituye una característica esencial que identifica al ser humano, ha permitido transmitir la cultura en toda su extensión y ha sido y es básico para su supervivencia. Nuestro cerebro plástico necesita el arte. Ya en los primeros años y de forma natural el niño juega, canta, baila, dibuja y todas estas actividades son imprescindibles para su correcto desarrollo sensorial, motor, cognitivo, emocional y en definitiva cerebral que le van a permitir aprender a aprender. Y realizando todas estas actividades el niño se divierte, muestra orgulloso sus resultados a los demás, intenta mejorar y ésta es una forma efectiva de entrenar una de las grandes virtudes del ser humano: el autocontrol. La educación artística es una necesidad no porque nos haga más inteligentes sino porque nos permite adquirir toda una serie de competencias y rutinas mentales que están en plena consonancia con la naturaleza social del ser humano y que son imprescindibles para el aprendizaje de cualquier contenido curricular. Y esto es útil para todos los alumnos, por lo que se convierte en una forma estupenda de atender la diversidad en el aula.
EL CEREBRO ARTÍSTICO
Las neuroimágenes cerebrales revelan algunos indicios de por qué las actividades artísticas son tan importantes. Así, por ejemplo, se sabe que ciertas estructuras de la corteza auditiva solo responden a tonos musicales, que una parte importante del cerebro y del cerebelo interviene en la coordinación de todo tipo de movimientos, como en el baile, que en las recreaciones teatrales regiones del cerebro especializadas en el lenguaje oral que están conectadas con el sistema límbico nos proporcionan el componente emocional o, referido a las artes visuales, que nuestro sistema de procesamiento visual genera imágenes reales o ficticias con la misma facilidad (Sousa, 2011).
Como podemos ver en la figura 1, cada actividad artística activa diferentes regiones cerebrales. La música se procesa en la corteza auditiva que está en el lóbulo temporal, las artes que conllevan movimiento como el baile o el teatro activan la corteza motora, las artes visuales como la pintura se procesan principalmente en los lóbulos occipital y temporal, mientras que la poesía o la prosa implican a las áreas de Broca y Wernicke relacionadas con el procesamiento lingüístico (Posner et al., 2008).
¿POR QUÉ ENSEÑAR LAS ARTES?
Los estudios que han analizado la implementación de la educación artística en el aula han revelado que los efectos más potentes se encuentran en aquellos programas que se integran plenamente en las asignaturas del currículo y que cuando ocurre esto se obtienen múltiples beneficios relacionados con el aprendizaje de los alumnos y su comportamiento. Rabkin y Redmond (2004) han identificado los más significativos:
Existe un mayor compromiso emocional de los alumnos en el aula.
Los alumnos trabajan de forma más activa y aprenden unos de otros.
Los grupos de aprendizaje cooperativo convierten las clases en comunidades de aprendizaje.
Se facilita el aprendizaje en todas las asignaturas a través de las artes.
Los profesores colaboran más y tienen mayores expectativas sobre sus alumnos.
El currículo se vuelve más real al basarse en un aprendizaje por proyectos.
La evaluación es más reflexiva y variada.
Las familias se involucran más.
Desde la perspectiva neuroeducativa, nos interesan especialmente tres factores imprescindibles para el aprendizaje que las artes pueden mejorar:
La memoria
En un estudio con alumnos de quinto grado (10-11 años) se diseñaron unidades didácticas relacionadas con materias científicas (astronomía y ecología) siguiendo dos procedimientos distintos: en uno se utilizó el enfoque tradicional y en el otro se integraron las artes en la unidad. Así, por ejemplo, en el segundo caso, los alumnos realizaban actividades con objetivos didácticos definidos que incluían actuaciones teatrales, dibujos de posters, recreación de movimientos o utilización de la música. El análisis de los resultados reveló que los alumnos que participaron en la unidad didáctica en la que estaban integradas las actividades artísticas mejoraron la llamada memoria a largo plazo, especialmente los alumnos con dificultades lectoras (Hardiman et al., 2014).
Las emociones
En un estudio longitudinal que duró tres años se quiso analizar cómo afectaba la integración de diferentes programas artísticos al desarrollo personal de alumnos con edades entre 9 y 15 años que pertenecían a entornos socioeconómicos desfavorecidos. En la primera parte del programa se permitió elegir a los alumnos del grupo experimental entre diferentes formas artísticas como la música, la pintura, la grabación de videos, la escritura de guiones o el diseño de máscaras; en la segunda se profundizó más en los medios elegidos a través de un trabajo cooperativo; y en la etapa final en la que intervenían todos los alumnos se escenificó una obra de teatro y se grabó un video sobre la propia comunidad escolar. Los tres años de aplicación del programa revelaron que los estudiantes mejoraron sus habilidades artísticas y sociales, redujeron sus problemas emocionales y, en general, desarrollaron más que el grupo de control toda una serie de competencias interpersonales como la comunicación, la cooperación o la resolución de conflictos (Wright et al., 2006).
La creatividad
Las artes enseñan a los niños que los problemas reales suelen tener más de una solución posible, que es necesario analizar las tareas desde diferentes perspectivas, que la imaginación es una poderosa guía en los procesos de resolución o que no siempre existen reglas definidas cuando tienen que tomar decisiones (Eisner, 2004).
Cuando se integran las disciplinas artísticas en las prácticas pedagógicas se promueve el pensamiento creativo y divergente en los alumnos y no solo eso, sino que también desarrollan un pensamiento más profundo. Un ejemplo sobre esto último lo podríamos encontrar en el programa Artful Thinking desarrollado por el Proyecto Zero de Harvard que utilizaba el poder de las imágenes visuales (ver figura 2), como las de las obras de arte, para estimular en los alumnos procesos como la curiosidad, observación, comparación o relación entre ideas imprescindibles para el desarrollo del pensamiento creativo y del aprendizaje (Hardiman, 2012).
Comentamos, a continuación, aspectos relevantes sobre algunas de las disciplinas artísticas:
MÚSICA
La música nos produce bienestar porque estimula nuestro sistema de recompensa cerebral que libera dopamina y eso nos hace sentir bien. Es beneficioso desde la perspectiva emocional escuchar música, pero desde la perspectiva cognitiva es mejor practicarla. Así, por ejemplo, la activación simultánea de áreas sensoriales y motoras al tocar un instrumento musical conlleva la mejora de capacidades generales como la memoria de trabajo o laatención (Mora, 2013). No obstante, existen muchos malentendidos al respecto.
¿Nos hace la música más inteligentes?
Hay diversos estudios que sugieren que los niños que reciben educación musical obtienen mejores resultados académicos. Sin embargo, la existencia de una correlación no significa que haya una causalidad. El niño puede obtener estos mejores resultados debido a otros factores relacionados, por ejemplo, con sus propias capacidades o con el entorno familiar en el que se desarrollan.
Cuando se utilizan diseños experimentales rigurosos en los que existe un grupo de niños asignados de forma aleatoria que recibe instrucción musical y otro grupo de control que no la recibe, los resultados son diferentes. Y aunque pueda parecer sorprendente, ha habido muy pocos experimentos de este tipo y con resultados poco esclarecedores sobre los beneficios cognitivos que reporta la actividad musical.
El grupo de investigación de Elisabeth Spelke ha analizado estas cuestiones en una investigación muy reciente (Mehr et al., 2013). En uno de los experimentos se asignaron de forma aleatoria 29 niños de cuatro años de edad a clases de música o de artes visuales de 45 minutos durante seis semanas. Después de ese período de tiempo se realizaron una serie de pruebas y no se encontraron diferencias en las que medían la competencia lingüística y matemática de los niños de ambos grupos y una diferencia muy pequeña en las pruebas espaciales. Como réplica al anterior experimento, los investigadores diseñaron otro similar en el que ahora participaron 45 niños que fueron asignados al grupo experimental que recibía las clases de música o a un grupo de control que no recibía ningún tipo de instrucción. Y en este caso no hubo prácticamente diferencias entre los dos grupos (ver figura 3):
¿Quiere decir esto que la instrucción musical no produce beneficios cognitivos? Evidentemente no. Por una parte hacen falta más estudios que complementen esta investigación y por otra este estudio no medía la inteligencia general de los niños como sí hacían otros sino que iba más encaminado a analizar áreas específicas como la de matemáticas. Lo cierto es que, como manifiesta la propia Elizabeth Spelke, el debate sobre la importancia de la educación musical en particular, o la artística en general, no debería centrarse en los beneficios externos (como puede ser la mejora matemática que se pone en duda en el estudio comentado) sino en los beneficios inherentes al arte como son los relacionados con cuestiones emocionales o sociales. Y esos no requieren ninguna demostración empírica.
En 1993 apareció en la revista Nature un artículo en el que se informaba sobre una mejora temporal en el razonamiento espacial en adultos al escuchar durante 10-15 minutos a Mozart (Rauscher et al., 1993). Este hallazgo fue totalmente distorsionado por los medios de comunicación haciendo creer que la exposición temprana de los niños a la música clásica mejoraría su cociente intelectual. Lo cierto es que no se ha comprobado nunca esto y el llamado “efecto Mozart” hay que considerarlo un neuromito más.
ARTES VISUALES
El cerebro humano ha desarrollado una extraordinaria capacidad para crear imágenes mentales internas e incluso, se ha demostrado en estudios con neuroimágenes que se activan las mismas regiones cerebrales al ver una escena real que al imaginarla (Thompson et al., 2009). Esto es muy interesante, porque la visualización es una herramienta potente en los procesos de memorización.
¿Qué puede aportar una clase de dibujo?
Si preguntáramos a los alumnos qué aprendieron en las clases de artes visuales seguramente la mayoría respondería que aprendieron a dibujar, a pintar o a representar algún gráfico. Es lógico que en las clases de arte se aprendan las técnicas artísticas correspondientes, sin embargo, se pueden aprender muchas más cosas. Winner y sus colaboradores (2006) han identificado ocho disposiciones (rutinas mentales) que los alumnos pueden desarrollar en las clases de artes visuales y que pueden transferirse a otros dominios del aprendizaje:
Utilización de herramientas y materiales: los alumnos aprenden las técnicas propias de la disciplina utilizando, por ejemplo, pinceles y lápices o pintura y arcilla.
Participación y perseverancia: los alumnos aprenden a comprometerse con la materia a través de los proyectos realizados.
Imaginación: los alumnos aprenden a visualizar e imaginar situaciones que se alejan de la mera observación.
Expresión: los alumnos aprenden a transmitir una visión personal en sus trabajos.
Observación: los alumnos aprenden a utilizar una mirada propia y a percibir detalles menos obvios.
Reflexión: los alumnos aprenden a explicar, justificar y evaluar lo que realizan con un espíritu crítico.
Exploración: los alumnos aprenden a ir más allá de sus creaciones, a tomar nuevos riesgos y a aprender de sus errores.
Comprensión del mundo artístico: los alumnos aprenden a relacionarse con el arte y a entender todo lo asociado a él como galerías, museos, etc.
Nadie puede dudar de la utilidad de todas estas disposiciones en cualquiera de las materias curriculares (ver figura 4).
ARTES ESCÉNICAS
De forma paradójica, las actividades escolares que implican movimiento, sean artísticas como cualquier estilo de baile o el teatro o deportivas como en el caso de la Educación Física, están siendo reducidas. Sin embargo, las investigaciones en neurociencia están demostrando su importancia a todos los niveles, incluido el cognitivo. Por ejemplo, la danza es una estupenda forma de desarrollar tres aspectos del pensamiento creativo: la fluidez, la originalidad y la capacidad de abstracción (Bradley, 2002). Por otra parte, hoy sabemos que los mismos circuitos neurales que se activan al realizar una acción también lo hacen al observar a otra persona haciéndola. Estas neuronas espejo posibilitan la imitación, una poderosa forma de aprendizaje.
¿Vale la pena apuntar a mi hijo a teatro?
En una investigación en la que Catterall (2002) analizó los estudios realizados sobre los efectos del teatro en entornos escolares identificó muchos beneficios, algunos de ellos relacionados directamente con las materias curriculares y otros, que son los más importantes, con el desarrollo integral de la propia persona. Los más representativos son los siguientes:
Convierte los conceptos abstractos en conceptos concretos.
Aborda los contenidos curriculares desde una perspectiva más atractiva.
Mejora su vocabulario.
Acerca el aprendizaje al mundo real.
Permite reflexionar a los alumnos sobre lo que hacen y comparar sus opiniones con las de los demás.
Fomenta la tolerancia y el respeto por los demás.
Mejora su autocontrol y su autoestima.
Suministra un sentimiento de libertad acompañado de responsabilidad.
En mi caso particular, puedo asegurar que algunas de las mayores satisfacciones en mi experiencia docente provienen de haber comprobado como alumnos con dificultades para el aprendizaje o para relacionarse con los compañeros adquirían toda una serie de competencias interpersonales a través del teatro que les hacían mejores alumnos y sobre todo personas más felices.
EN LA PRÁCTICA
Ya hemos hablado de la relevancia de las artes como tales, pero lo más importante es integrar las actividades artísticas en cada una de las diferentes materias curriculares asumiendo una perspectiva transdisciplinaria. Será un acto creativo (no podemos pedir a nuestros alumnos que sean creativos si nosotros no lo somos) que despertará la curiosidad del alumno. Y como tantas veces hemos comentado, esta carga emocional facilitará la atención y con ello el aprendizaje. Cuando estamos motivados, todo es más fácil.
Veamos algunos ejemplos concretos (más información en Sousa, 2011):
Artes visuales. El profesor de Química pide a sus alumnos que dibujen un organizador gráfico en el que se muestren las fases más importantes de un experimento.
Música. El profesor de Historia pide a sus alumnos que reflejen en la letra de una melodía popular los hechos más significativos de la Revolución Francesa.
Poesía. El profesor de Matemáticas pide a sus alumnos que escriban una estrofa de un poema sobre los pasos que hay que seguir al resolver una ecuación matemática.
Teatro. El profesor de Inglés pide a sus alumnos que escriban un final alternativo de la obra Romeo y Julieta y que hagan una recreación teatral del mismo.
Y podemos seguir todo lo que nuestra imaginación nos permita. Podemos encontrar ejemplos en cualquier asignatura y en cualquier etapa educativa.
Por otra parte, en el caso de currículos artísticos específicos, ya hemos comentado que el aprendizaje basado en proyectos es una muy buen opción porque fomenta más el trabajo cooperativo, la reflexión o la autoevaluación que los enfoques tradicionales, generando además una mayor motivación intrínseca en el alumno.
CONCLUSIONES FINALES
No se puede negar que las actividades artísticas están arraigadas en el propio desarrollo del ser humano desde su nacimiento y que constituyen una recompensa cerebral natural necesaria para el aprendizaje. Porque la práctica de cualquiera de las manifestaciones artísticas lleva asociada un componente emocional que nos motiva y que nos permite contemplar el mundo que nos rodea desde una perspectiva diferente, más estética, más profunda. La Educación Artística resulta imprescindible porque permite a los alumnos adquirir toda una serie de competencias socioemocionales básicas para su desarrollo personal y que, además, les hacen más felices. Y ese es el verdadero aprendizaje, el que les prepara para la vida. El cerebro humano, que es un órgano complejo en continua reestructuración, agradece los retos y necesita el arte.
Jesús C. Guillén
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Referencias bibliográficas:
Bradley K. (2002): “Informing and reforming dance education research”. En Deasy R. (Ed.), Critical links: learning in the arts and student academic and social development. Arts Education Partnership.
Catterall J. (2002): “Research on drama and theater in education”. En Deasy R. (Ed.),Critical links: learning in the arts and student academic and social development. Arts Education Partnership.
Eisner, Eliot W. (2004). El arte y la creación de la mente: El papel de las artes visuales en la transformación de la conciencia. Paidós.
Hardiman, Mariale (2012). The brain-targeted teaching model for 21 st-century schools. Corwin.
Hardiman M. et al. (2014): “The effects of arts integration on long-term retention of academic content”. Mind, Brain and Education, 8(3).
Mehr SA. Et al. (2013): “Two randomized trials provide no consistent evidence for nonmusical cognitive benefits of brief preschool music enrichment”. PLoS ONE 8(12).
Mora, Francisco (2013). Neuroeducación: sólo se puede aprender aquello que se ama.Alianza Editorial.
Posner, M. et al. (2008): “How arts training influences cognition”, en Learning, arts and the brain: the Dana Consortium on arts and cognition, Danna Press.
Rabkin N. y Redmond R. (2004). Putting the arts in the picture: reforming education in the 21st century. Columbia College.
Rauscher et al. (1993): “Music and spatial task performance”. Nature, Oct. 14.
Sousa, David A. (2011). How the brain learns. Corwin.
Thomson W. et al. (2009): “Two forms of spatial imagery: neuroimaging evidence”. Psychological Science, 20.
Winner E. et al. (2006): “Studio thinking: how visual arts teaching can promote disciplined habits of mind”. En Locher P. et al. (Eds), New directions in Aesthetics, Creativity, and the Arts. Baywood.
Wright R. (2006): “Effect of a structured performing arts program on the psychosocial functioning of low-income youth: findings from a Canadian longitudinal study.”. Journal of Early Adolescence, 26.
sábado, mayo 24, 2014
Tres Razones Por Las Que Leer Beneficia La Salud Mental
Coincidiendo con la celebración del Día del Libro, la Sociedad Española de Neurología (SEN) ha difundido una lista de beneficios que implica para nuestro cerebro el hábito de la lectura. Estos son los principales.
Conexiones neuronales. Según Guillermo García Ribas, Coordinador del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la Sociedad Española de Neurología (SEN), “la lectura es una de las actividades más beneficiosas para la salud, puesto que se ha demostrado que estimula la actividad cerebral y fortalece las conexiones neuronales”.
Un cerebro activo no solo realiza mejor sus funciones, sino que incrementa la rapidez de la respuesta.
Mientras leemos, obligamos a nuestro cerebro a pensar, a ordenar ideas, a interrelacionar conceptos, a ejercitar la memoria y a imaginar, lo que permite mejorar nuestra capacidad intelectual estimulando nuestras neuronas.
Reserva cognitiva. Pero además, en los últimos años, han sido muchos los estudios que han relacionado el nivel de lectura y escritura con un aumento de la reserva cognitiva.
“Desde el punto de vista de la neurología, el concepto de reserva cognitiva ha cobrado una gran importancia, no solo porque se ha visto que existe una relación directa entre la misma y el buen funcionamiento cognitivo y ejecutivo de nuestro cerebro cuando envejecemos, sino porque se ha demostrado que es un factor protector ante los síntomas clínicos de las enfermedades neurodegenerativas”, asegura García Ribas.
“Se ha comprobado que cuanto mayor reserva cognitiva posee un individuo, mayor capacidad tiene su cerebro para compensar el daño cerebral generado por ciertas patologías”.
Debido al envejecimiento progresivo de la población, en los próximos años, el número de afectados por demencia, principalmente alzhéimer, crecerá exponencialmente.
“Leer retarda y previene la pérdida de la memoria, por lo que permitiría retasar la aparición de estas enfermedades y reducir el número de casos”, concluye Guillermo García-Ribas.
Antiestrés. Leer, sobre todo relatos de ficción, puede ayudar a reducir el nivel de estrés, que es origen o factor de empeoramiento de muchas dolencias neurológicas como cefaleas, epilepsias o trastornos del sueño. Además, leer un poco antes de irnos a dormir, puede ayudar a desarrollar buenas rutinas de higiene de sueño
jueves, enero 23, 2014
"Hábitos Que Matan Tus Neuronas"
1. No desayunar. Cuando despertamos, luego de un ayuno de 6 a 8 horas, el cerebro requiere energía para llevar a cabo todas las funciones, pero si no se le brinda la adecuada cantidad de proteínas, vitaminas y nutrientes, se genera daño estructural, lo que implica la muerte de neuronas por falta de energía y sobrecarga de trabajo.
2. Estrés. El estrés mata neuronas, e incluso, evita que se formen nuevas en el hipocampo. Según una investigación publicada en el Journal of Neuroscience, el estrés agudo sólo permite la supervivencia de nuevasneuronas tan solo por unos días.
3. Hipertensión. La presión sanguínea alta debilita las pequeñas arterias del cerebro, lo que puede desencadenar daño neuronal. Según un estudio de la Universidad de Alabama, publicado en la revista Neurology, la pérdida de neuronas está asociado con los problemas de memoria, especialmente después de los 45 años, debido a la hipertensión.
4. No dormir bien. La falta de sueño por periodos prolongados acelera la pérdida de células del cerebro. Además, dormir con la cabeza cubierta aumenta la concentración de dióxido de carbono y disminuye el oxígeno, causando efectos adversos a nuestro cerebro.
5. Fumar. Causa la disminución del tamaño cerebral y además de promover la aparición del Alzheimer, un estudio de la Universidad de Northumbriarevela que fumar origina la pérdida de memoria, lo cual se podría revertir al dejarlo.
6. Comer mucho y muy grasoso. El exceso de comida genera una circulación lenta y poco oxigenada al cerebro. Además, un alto consumo de azúcar interrumpe la absorción de proteínas y nutrientes necesarios para la creación de nuevas neuronas.
Por otra parte, si nuestra dieta incluye demasiadas grasas saturadas y colesterol, el cerebro se inflama, la función nerviosa se altera y la memoria de trabajo o memoria inmediata se reduce, según un estudio publicado en la revista Journal of Alzheimer's Disease.
Para prevenir daño neurológico y mantener las funciones cognitivas del cerebro en buen estado, es importante hacer pequeños cambios diarios en tus hábitos, debido a que pueden hacer una gran diferencia. Una dieta rica en antioxidantes y ejercicio, son dos puntos a enfatizar.
Salud Facil
jueves, abril 28, 2011
Siete maneras de mejorar el cerebro
sábado, septiembre 27, 2008
LA PERDIDA DE MEMORIA PUEDE COMBATIRSE
La progresiva inactivación de las conexiones celulares y por tanto la pérdida de memoria puede combatirse. En estudios realizados con hombres y mujeres de la tercera edad se ha demostrado que programas de entrenamiento basados en ejercicios sencillos es posible pueden enlentecer los procesos degenerativos y la pérdida de habilidades cognitivos. La práctica de ejercicio físico ayuda a mantener en buen estado nuestro corazón y todo el sistema circulatorio previniendo así accidentes basculares.
El ejercicio intelectual ayuda a mantener el buen funcionamiento las arterias de la información las neuronas y sus redes de conexión. ¿Cuáles son estos ejercicios? La lectura, aprender un idioma nuevo, los ejercicios de propiocepción, desarrollar una actividad artística. Pintar, dibujar, cantar, esculpir, escribir. Dentro de ti vive un artista, ¡permítele que se exprese!
Ejercicio para aumentar la concentración
Escoger un objeto (una pintura, un adorno)
Sentarse en una silla con la espalda recta y las manos sobre las rodillas, o sobre el suelo adoptando la posición de loto de acuerdo al yoga mantener la mirada fija en el objeto sin dejarse distraer.
Observar los detalles del objeto como forma, volumen y color y mantenerlo en el centro del pensamiento. Cada vez que otros pensamientos invadan la concentración, retornar al objeto sin irritarse.
Unos 20 o 30 segundos en esta actividad son esperables para las primeras veces, pero con la práctica estos tiempos deberían incrementarse. Desarrollando el control y la unidereccionalidad del pensamiento, se conseguirá hacer frente a las exigencias del trabajo cotidiano y a otras actividades que exijan mayor eficiencia y menos esfuerzo.
Cómo evitar la pérdida de la memoria
Pese a que el número de neuronas disminuye con la edad, la memoria puede mantener un buen nivel o incluso recuperarse siempre que las neuronas que queden se utilicen para establecer nuevas conexiones.
Una estrategia eficaz para reactivar la memoria debería llevarse a cabo a través de estrategias preventivas y correctivas, algunas de carácter general y otras más específicas, que implicarán todas las componentes del aprendizaje. En este sentido no puede aconsejarse una única opción, útil en todos los casos, sino varias posibilidades.
Conocer el estado de la memoria es lo primero que debe determinarse en todo tratamiento de mejoría. Los fenómenos que habrán de considerarse son:
· Olvido de nombres de personas poco conocidas
· Olvidar por qué se ha desplazado de una habitación a otra
· Olvidar dónde ha dejado el auto, las llaves, los anteojos u otros objetos
· Percibir como nuevo algo habitual
· Olvidar información como teléfonos y direcciones de uso frecuente
· Olvidar nombres de escritores u otras personalidades muy conocidas
El nivel de la amnesia puede abarcar muchos aspectos de la vida cotidiana y su frecuencia resulta un dato relevante del daño cognitivo.
Los test de memoria visual suelen ser útiles para diagnosticar el grado en que se ve afectada la memoria: observando un dibujo o fotografía durante un minuto, se intenta luego recordar el mayor número de detalles posibles para poder comprobar la eficiencia de la memoria.
Los tratamientos de carácter general que se proponen para evitar la pérdida de la memoria son de tipo preventivos y curativos y se basan en el mantenimiento de un nivel de vida fisiológico y óptimo en todos los aspectos, el físico, el mental y el emocional. Esto supone una alimentación adecuada, una desintoxicación del tejido conectivo, tratamientos antiestréss, reposo suficiente y sueño restaurador y finalmente una adecuación a los ritmos del organismo.
Los ejercicios mentales cuando se practican sin estrés ni tensiones y con una buena motivación, consolidan y refuerzan todas las funciones cerebrales.
Cuando no existe una actividad laborar o social que represente un ejercicio genuino para le memoria, los ejercicios de tipo acertijo lingüístico como crucigramas y adivinanzas, resultan un estímulo oportuno para recuperar palabras y conceptos.
Algunas otras sugerencias:
Estudiar de memoria un listado de palabras durante un minuto y tratar de recordarlas. Las palabras podrían no tener una secuencia lógica, de esta manera, el ejercicio sería más exigente.
Observar una serie de gráficos e intentar recordarlos por criterios como color o categoría
Observar una serie de figuras geométricas coloreadas, cubrirlas e intentar recordar ubicaciones
Fuente: Actividad intelectual by: Grace










