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martes, abril 12, 2016

NO INTENTES CAMBIAR A NADIE



No intentes cambiar a nadie: 
limítate a iluminar…,
porque es tu luz la que invita 
a tu prójimo a cambiar…,


que en estos tiempos extraños
en que elegiste volver,
tu tarea, compañero,
no es otra que la de “ser”.

Y si ese que va a tu lado
se encuentra dormido acaso,
respeta su desarrollo
y su aparente retraso…

Contémplalo con ternura
y acéptalo tal cual es,
y déjalo que prosiga
marchando sobre sus pies.

No te olvides que él está
siguiendo su “plan de vida”:
ese que le armó su alma
al preparar su venida.

Y tú no puedes lograr
que eleve sus vibraciones,
ni con presiones abiertas 
ni sutiles empujones….,


porque hay ciclos en la vida
que no se pueden forzar:
¡ya su corazón un día 
se abrirá de par en par!

Y entenderá cabalmente
de forma clara y certera,
que esta vida es solamente
una ilusión pasajera…

Tú entra en tu propio silencio,
y en forma suave y callada,
deja que tu luz interna
se filtre por tu mirada.

Tu impronta suave y serena
produce su propia acción,
y esparce sobre las cosas
silenciosa inspiración…

Y cuando dejas que el otro
transmute su propia cruz,
no intentas cambiar a nadie…
¡pero los cambia tu luz!


Jorge Oyhanarte

jueves, enero 14, 2016

Una tenue luz para los enfermos de Alzheimer.


Por suerte, entre las últimas áreas en desaparecer en el cerebro herido por el Alzheimer están las encargadas de la memoria musical y la capacidad de sentir emociones.

Este proyecto es uno de los seleccionados por Think Big Jóvenes y Fundación Telefónica. Cuenta con la colaboración de "El corte inglés", Fundación "Cáxar de la Vega" y "Lares Andalucia" (Asociación andaluza de residencias y servicios de atención a los mayores -sector solidario-). Dirigido y llevado a cabo por Pepe Olmedo (Licenciado en Psicología en la Universidad de Granada y Máster en Psicología Clínica y de la Salud) en el centro de mayores "Cáxar de la Vega", junto a la colaboración de los trabajadores, residentes y familiares.

Se muestran resultados positivos en la agitación y ansiedad de nuestros participantes, mejoras en su calidad de vida, en su estado de ánimo, en sus recuerdos, en su estado físico y fisiológico, en su socialización, asi como el efecto que se traspasa a familiares y trabajadores con este tipo de pacientes. Los efectos hacen "despertar" a la persona momentáneamente, parece que por instantes vuelve el movimiento coordinado, vuelven emociones intensas, vuelven recuerdos de toda una vida, y lo más importante, vuelve el sentimiento de autonomía, se sienten importantes, protagonistas y únicos, y disfrutan de ese momento, su momento, aunque ya su vida tenga una dirección fija y dificil, el camino será lo más arropante y amoroso que se pueda, hasta el último de los suspiros.

Además que ofrece una alternativa a las terapias farmacológicas, siendo menos costoso, con menos efectos secundarios, y más centrado en la persona y en su calidad de vida.

martes, enero 05, 2016

El miedo me paraliza, cómo soltarlo



De chicos nos asustaban los monstruos, el diablo, "el chucho",  esos monstruos se quedaron viviendo en la infancia, aparecieron otros miedos, distintos a aquellos, mayormente paralizantes: 

La oscuridad es un estado que es necesario a medida que despiertes a lo que eres en realidad, eres un ser dual y por lo tanto la sombra y la luz conviven en ti.

La oscuridad no es mala, es una parte de nosotros que debemos abrazar, la oscuridad es esa parte que calla, que silencia, es nuestra debilidad,  el niño abandonado y triste escondido en el sótano, alimentado de recuerdos y memorias dolorosas que nunca has perdonado, es agresivo porque es la parte de nuestro ser que ha sido mas dañada.

La oscuridad esta esperando ser encontrada y transformarse como el patito feo a un cisne radiante, la oscuridad busca el abrazo de la luz.

La compasión es lo mas bello que puedas regalarte, el perdón y el amor incondicional te abren con facilidad las puertas de tu oscuridad, para que su reconciliación sea lo menos dolorosa posible, permite que tu oscuridad se funda con la luz que llevas en la esencia divina, tu poder es infinito y siempre recuerda que no te enfrentas con cosas externas, sino siempre contigo mismo, puede asombrarte demasiado la apariencia grotesca de tu oscuridad, puedes sentirte intimidado y desmerecedor, pero ten presente que no es mas que las mascaras que te has colocado para impedir tu felicidad, la solución es abrazarte, abrázate con todo lo oscuro que puedas llegar a ser, y nacerá en ti la cálida luz sanadora.

La integración de la oscuridad se logra mediante la consciencia, implementando en nuestra vida hábitos tales como: 

Meditación diaria de 10 a 20 minutos.
Cuidando  la elección de  tus pensamientos.
Poniendo  atención a lo que expresas a cerca de ti, y los demás.
Decretando en positivo.
Teniendo metas creativas que se conectan con tu pasión.
Cultivando la disciplina.
Evitando juzgar.
Siendo consciente de la envidia. 
Comunicándote con tu inconsciente llevando un diario de sueños. Es un camino maravilloso de autoconocimiento.

sábado, julio 19, 2014

Cada pensamiento cambia tu biocampo electromagnético



Mi célula más vieja tiene cinco años y mi alma es eterna. Soy de Barcelona. Soy ingeniera industrial y doctora en Biomedicina por la UB. Estoy casada y tengo dos gemelos, Rubén y Matías (2). ¿Política? ¡Bien común! ¿Creencias? Si no ves a Dios en todo. . . , no lo ves en nada

‘Lo que tu luz dice’

Las investigaciones de Konstantín Korotkov, doctor en Física y catedrático de la Universidad de San Petersburgo, confirman el biocampo, objeto psicofísico visible con imagen electrofotónica. Eso hace cada día la doctora Ana María Oliva, que ha llegado ahí tras una vida de búsqueda y experimentación, como explica en Lo que tu luz dice (Sirio), libro a la vez divulgativo e inspirador sobre esta frontera de la ciencia, que le ha enseñado a autorregularse modulando pensamientos y actitudes. Y la más saludable consiste en saber que estás aquí para algo…, y que es bueno. Oliva habla de esto el viernes 27 en el Festival Jiwapop de Música y Consciencia (Jiwapop.com).


¿Soy luz?
Materia implica energía, mesurable: frecuencias de onda, invisibles unas, visible otras… ¡Luz!
Pues no me la veo.
Su intensidad es baja…, pero podríamos verla si nos entrenásemos.

¿El aura?
Un campo bioelectromagnético. Lo generan los intercambios eléctricos de nuestros átomos y células. Desprendemos biofotones.

¿Está viendo mis biofotones?
No a simple vista, no me he entrenado. Pero podemos verlos mediante este dispositivo.

¿A ver?
Coloque un dedo aquí. Ahora otro. Otro. Ya están los diez, bien. Mire la pantalla, ¿ve?
Una corona luminosa en cada yema.
¿Ve los rayos, unos más largos, otros tan cortos, algunos agujeros…? Indican la energía de sus órganos internos en sus funciones.

¿Todo mi organismo en mis dedos?
Como el universo, eres hologramático: cada parte contiene la información del todo.
¿Y qué hace ahora?
La información arroja el estado de tu biocampo corporal, plasmada en esta fotografía, esta imagen electrofotónica.
¿Mi aura…? ¿Y qué ve en ella?
Vigila tu páncreas, tiroides, colon y aparato urogenital. Y veo triste tu corazón.
Vaya… ¿Es un método diagnóstico?
En Rusia está legalmente aceptado, aquí es sólo una técnica de evaluación del estado energético del organismo.
¿Qué cosas ha electrofotografiado?
Cuando un espermatozoide fecunda un óvulo, hay un estallido de luz. Cuando una bacteria muere, un relampagueo. Una señal violeta antecede a toda mitosis celular…
¿Y en el cuerpo?
Hay más desprendimiento biofotónico en enfermedades: el organismo está intentando corregir algo. He hecho experimentos sobre estas variaciones biofotónicas…
¿Por ejemplo?
Si tu móvil recibe llamada, la señal interfiere en tu aura, la merma. Si te cuentan algo agradable, se compensa.
¿En serio?
Sorprendente: si empuñas un vaso con licor, tu aura se resiente. Si lo bebes, más aún.
¿Antes de beber… hay ya un efecto?
Sí. El campo energético del licor altera tu biocampo. Y si alguien te llama “imbécil”, altera también tu bioelectromagnetismo.

¿Lo ha observado?
Medido y fotografiado, ¡incluso si es un insulto sin intención de dañar!

¿Tanto poder tienen las palabras?
Yo antes era muy bruta: por inseguridad, me protegía con un lenguaje duro. Un día, parodiando y burlándome de los que hablan suave, empecé a decir “dime, amor”, “hola, cariño”, “bonita, cielo”… ¡Y… cambié!
¿Cómo cambió?
¡Se dulcificó mi carácter! Ahora llamo a todo el mundo “corazón”… ¡y me hago bien!
Y al otro también.
Si estás junto a una persona serena y armónica, ¡te sientes mejor! Lo habrá notado…

Lo noto ahora.
Escuchar una canción, ver un color, presenciar un telediario, lo que comes…, todo modifica tu biocampo. Y lo que piensas.
¿Ah, sí?
Lo que piensas influye en tu biología. Por eso es importante guiar tus pensamientos. Tu sistema de creencias te construye.
Un ejemplo.
“¡Mira lo que me ha hecho mi novia!”, se me lamentó un joven alumno. Me hinchó la cabeza tanto que medí su biocampo y se lo enseñé: muy alterado y dañado. Entendió: estaba dañándose con sus pensamientos.

¿Qué le había hecho su novia?
Colgar una fotografía sexy en internet.

Bah.
Es muy saludable relativizar tu sistema de creencias, distanciarte y parar de sufrir.
Ojalá fuese tan fácil.
Tras todo sufrimiento hay una creencia equivocada. Nos han enseñado que si alguien sufre…, sufras con él. ¡No! Así sólo duplicas el sufrimiento del mundo. ¡Intenta estar tú bien! Y, sereno, centrado, acude junto al que sufre. Eso sí puede ayudarle.
¿Quiérete a ti mismo, primer mandamiento del bienestar?
Sí. Ámate. Si amas, todo estará bien para todos. Si te gustas mucho haciendo algo, ¡ve por ahí, alimenta eso! Sé fiel a tu corazón. Eres único. Enamórate de ti. Brillarás. Y eso bendecirá a la gente de tu entorno.
¿Una sonrisa cura?
Si sonríes, todo te sonreirá. Cuando más te cueste, ¡sonríe!

¿Cómo es el aura de una persona saludable?
Armónico, homogéneo, sin grandes congestiones, fugas ni agujeros. Lo biográfico deviene biológico.
Pero si te sucede una desgracia…
Pues piensa que todo, aunque parezca malo, ¡es para que aprendas algo! Piensa que todo es para bien. Y lo será. Confía en la vida, y lo tendrás todo.
Bello consejo. Despídame con algún otro.
¡Haz lo que te haga feliz! Y entonces tu luz será muy bonita.

domingo, junio 29, 2014

Mi pareja: espejo de mi Luz y de mi Sombra




Aquello que me fascina de mi pareja es ESPEJO de mi luz.
Aquello que me enoja de mi pareja es ESPEJO de mi sombra.

Para hacer de mi pareja mi alma gemela, 
me permito integrar sus espejos de luz y sombra en mí. 

Todo lo que no me gusta de él o ella, tiene que ver con mi linaje, 
con mis creencias limitantes, con mi historia en la sombra 
(todo eso que me da miedo, heridas de mi infancia). 

Si me permito sanar eso, entonces sí, voy entrando al amor en pareja, 
que fluye, que no tiene que ver con el miedo, 
que se celebra en una fuente amorosa llena de vitalidad.


viernes, marzo 14, 2014

SE UNA LUZ EN TI MISMO. BUDA


Buda había estado caminando durante cuarenta años con una luz y miles le habían seguido. Ahora se estaba muriendo. Un día por la mañana dijo:

"Éste es mi último día. Si tenéis algo que preguntar, preguntad ".

El momento había llegado, ahora seguiría su propio camino. Una infinita oscuridad rodeó a los que allí estaban. Ananda, el principal discípulo de Buda, empezó a llorar como un niño, casi enloquecido. Buda le dijo:

"¿Qué haces Ananda?"

Éste le dijo, "¿Qué vamos a hacer ahora? Estabas aquí, seguíamos
tu luz. Estábamos a salvo, nos sentíamos seguros y habíamos
olvidado por completo que existía la oscuridad. Siguiéndote, todo
estaba claro. Cuarenta años y ahora nos dejas en una oscuridad completa. ¡No nos dejes en la oscuridad!. ¿Qué sucederá cuando te hayas ido? Estaremos perdidos para siempre".
Y empezó a sollozar y gemir de nuevo.

Buda le dijo, "Escucha. Durante cuarenta años has caminado con mi
luz y no has podido alcanzar tu propia luz. ¿Crees que si vivo
durante cuarenta años más alcanzarás tu propia luz? Ni aunque
fueran cuatro mil o cuatro millones de años. Cuanto más te
acostumbras a caminar con una luz prestada, más imitativo te vuelves, más te pierdes. Es mejor que me vaya".

Las últimas palabras en los labios de Buda fueron "Sé una luz en ti mismo" .
Murió diciendo "Sé una luz en ti mismo".

viernes, febrero 21, 2014

“LA PEQUEÑA ALMA Y EL SOL” Neale Donald Walsch



Había una vez una pequeña alma que dijo a Dios:
¡Ya se quien soy! Y Dios le contestó:¡Maravilloso!¿Quién eres?

La pequeña alma contestó a toda voz.

¡Soy la luz!

Dios sonrió ampliamente:

Así es —exclamó. Tú eres la Luz.

La pequeña alma estaba feliz, porque había comprendido lo que todas las almas del reino trataban de entender.

¡Hurra! ¡Esto es fantástico!

Pero poco después ya no le bastó con saber quien era.
Sentía cierta inquietud en su interior, porque quería ser lo que era.

Así, la pequeña alma volvió a hablar con Dios (lo cual no es mala idea para todas las almas que quieren ser Quienes Son realmente), para comunicarle sus ideas:

¡Hola, Dios!
Ahora que ya se quien soy, ¿es bueno serlo?

Dios respondió:
¿Quieres decir que deseas ser Quien Ya Eres?

Pues… verás. Una cosa es saber Quien soy, y otra muy distinta es serlo realmente.

Quiero sentir como es ser la luz.

Pero si ya eres la luz — Repitió Dios, sonriendo otra vez.

¡Si, pero quiero saber como se siente serlo! —exclamó lapequeña alma.

Creo que debí imaginármelo —repuso Dios, riendo

Tú siempre has sido la más aventurera

Y, tras un instante, la expresión de Dios cambio.

Pero hay una cuestión…

¿Qué es? preguntó la almita.

…Que no existe otra cosa además de la Luz. No creé otra cosa que lo que tu misma eres. Así, no hay un modo sencillo para que experimentes Quien eres, puesto que no hay nada que no seas.
¿Cómo? —repuso la Pequeña Alma inocente, estaba un poco confundida.

Piénsalo de este modo.

Eres como una vela en el sol.

Ya estas allá, junto con millones y ga-guillones de otras velas que forman el sol.

Y el sol no podría serlo sin ti, porque le faltaría una de sus velas, y así no podría brillar tanto.

Pero saber que eres la Luz estando dentro de la Luz… ese es el problema.

Tú eres Dios, ¡ya se te ocurrirá algo!

Dios volvió a sonreír:

Ya pensé en algo.

Puesto que no puedes sentirte la Luz al estar en ella, te rodearé de oscuridad.

¿Qué es la oscuridad? Es aquello que tú no eres.
¿Tendré miedo de la oscuridad? —gimió la almita.

Solo si así lo quieres —respondió Dios.

A decir verdad, no hay nada que temer, a menos que así lo decidas. Nosotros inventamos todo eso. Fingimos.

¡Ah! —exclamó la pequeña alma, que ya se estaba sintiendo mejor.

Entonces Dios explicó que, para poder experimentar cualquier cosa, se requiere de su opuesto.

Ese es un gran don, porque sin el no podrías conocer como es todo lo demás. No podrías saber que es lo caliente sin lo frío, el arriba sin el abajo, lo rápido sin lo lento. No podrías saber que esla izquierda sin la derecha, el acá sin el allá, el ahora sin el después.

Y así —concluyó Dios, al verte envuelta en la oscuridad, no cierres el puño ni alces la voz para maldecirla.

Más bien, sé Luz entre las tinieblas, y no te enojes por ello.

De ese modo sabrás Quien Eres Realmente, y también los demás lo sabrán.

Permite que tu luz brille para que todos sepan que eres alguien muy especial.

¿Quieres decir que está bien que los demás sepan que soy alguien muy especial? — inquirió la Pequeña Alma.

¡Por supuesto! — rió Dios, ¡Esta muy bien!

Pero recuerda que “especial” no quiere decir “mejor”. Todos son especiales, cada uno a su modo. Pero hay muchos que no lo recuerdan. Entenderán que está bien que sean especiales sólo cuando tu mismo sepas que está bien ser especial.

¡Fantástico! — exclamó la almita, quien bailaba, reía y daba saltos de felicidad.

¡Puedo ser todo lo especial que quiera!

Si, y puedes serlo a partir de ahora mismo — agregó Dios, quien bailaba y saltaba y reía con la pequeña Alma.

¿Qué parte de lo especial quieres ser?

¿Qué parte de lo especial? No te entiendo.

Verás… — le explicó Dios:

Ser la Luz es ser especial, y eso esta hecho de muchas partes.
Ser generoso es ser especial.
Ser amable es ser especial.
Ser creativo es ser especial.
Ser paciente es ser especial.

¿Se te ocurren otros modos de ser especial?

La pequeña Alma quedó en silencio por un instante:

¡Se me ocurren muchas formas de ser especial! — Exclamó luego.
Es especial ayudar a los demás.
Es especial compartir.
Y ser amistoso también es ser especial.
¡Ser considerado con los demás es ser especial!

¡Así es! — concordó Dios.

Y tú puedes ser todas esas cosas, o cualquier otra parte de lo especial que desees ser, en cualquier momento. Eso significa serla Luz.

¡Ya se lo que quiero ser! —anunció la Pequeña Alma, muy emocionada.
Quiero ser la parte de lo especial llamada “perdonar”.
¿No es especial perdonar?
Oh, si —aseguro Dios. Eso es muy especial.

Entonces, eso quiero ser. Quiero perdonar.
Quiero experimentarme a mi misma de ese modo.

Bien —dijo Dios.
Pero hay algo que debes saber.

La Pequeña Alma comenzaba a impacientarse.
Parecía que siempre había complicaciones.
¿De que se trata? —suspiró

No hay nadie a quien perdonar.
¿Nadie? La Pequeña Alma apenas podía creer lo que estaba oyendo.

¡Nadie! —repitió Dios.
Todo cuanto hice es perfecto.
No hay una sola alma en toda la creación que sea menos perfecta que tu.
Mira a tu alrededor.

Entonces la Pequeña Alma se dio cuenta de que se había reunido una gran multitud. De todo largo y ancho, de todos los rincones del Reino, habían venido almas, porque se había corrido la voz de quela Pequeña Alma sostenía una extraordinaria conversación con Dios, y todos querían oír lo que decían.

Viendo a las incontables almas reunidas, la almita tuvo que coincidir: nadie parecía ser menos maravilloso, menos magnifico o menos perfecto que ella misma. Tal era el esplendor de lasalmas reunidas y tan brillante era su Luz, que la Pequeña Almaapenas podía sostener su mirada.

¿A quién perdonar entonces? —preguntó Dios.

¡Oh, creo que esto será muy aburrido! — gruñó la almita.
Quería experimentarme como El Que Perdona.
Quería saber como es esa parte de lo especial.

Y, así, supo como es estar triste.

Pero entonces un Alma amistosa salió de entre la multitud:
No te preocupes Pequeña —le dijo. Yo te ayudaré.

¿De verdad? —replicó, con el rostro iluminado.

¿Pero que puedes hacer?

Puedo darte a alguien para que lo perdones.

¿Puedes?

¡Desde luego! —canturreó el Alma amistosa.

Puedo ir a tu siguiente vida y hacer algo para que lo perdones.

Pero… ¿Por qué habrías de hacerlo? —preguntó la PequeñaAlma.
Tú que eres un Ser de tan absoluta perfección.

Tú que vibras con gran rapidez creando una luz tan brillante que apenas puedo verla.
¿Qué podría hacer que frenaras tu vibración hasta que tu luz se hiciera oscura y densa?
¿Qué podrías hacer tú, que eres tan ligera como para bailar en las estrellas y desplazarte por el Reino a la velocidad del pensamiento, entraras a mi vida y te volvieras pesada como para hacer una cosa tan mala?

Es muy fácil —repuso el Alma Amistosa.

Lo haría porque te amo.

A la Pequeña Alma le sorprendió la respuesta.

No te asombres — le dijo el Alma Amistosa.

Tú hiciste lo mismo por mí. ¿No lo recuerdas? Hemos bailado juntas muchas veces, por eones y eras. Durante todos los tiempos y en muchos lugares hemos jugado juntas. Simplemente no lo recuerdas,

Ambas hemos sido todas las cosas. Ya fuimos el Arriba y el Abajo,la Izquierda y la Derecha. Fuimos el Acá y el Allá, el Ahora y el Después, Fuimos lo Masculino y lo Femenino, lo Bueno y lo Malo. Tu y yo Fuimos la victima y el villano.

Así, nos hemos reunido muchas veces, la una dando a la otra laoportunidad exacta y perfecta para expresar y experimentar Quienes Somos Realmente.

De ese modo —añadió el Alma Amistosa, llegaré a tu próxima vida y seré el “malo”. Haré algo realmente terrible, y entonces podrás experimentarte como El Que Perdona.

¿Que harás? —preguntó la Pequeña Alma, un poco nerviosa.
¿Que puede ser tan terrible?

Oh, ya pensaremos en algo —replicó el Alma amistosa, con un guiño.
Segundos después, pareció tornarse muy seria y murmuro:
Tienes razón en algo.

¿En qué? —quiso saber la almita.

Tendré que frenar mi vibración y hacerme muy pesada para hacer ese algo no tan bueno, Fingiré que soy alguien muy distinto a quien realmente soy. Por eso te pediré un favor a cambio.

¡Si, lo que quieras — exclamó la Pequeña Alma y comenzó a cantar y bailar, Podré perdonar, podré perdonar!

Pero notó que el Alma Amistosa seguía muy callada.

¿Qué quieres? —le preguntó. ¿Qué puedo hacer por ti?
¡Eres todo un ángel por estar dispuesta a hacer tal cosa por mí!

¡Claro que el Alma Amistosa es un ángel! —interrumpió Dios
¡Todos lo son! Siempre recuerda eso que solo ángeles envío.

Y así, la Pequeña Alma quiso más que nunca satisfacer la petición del Alma amistosa:
¿Qué puedo hacer por ti? —volvió a preguntar.

En el momento que te golpee y te despedace —repuso el AlmaAmistosa. Cuando te haga lo peor que pudieras imaginarte, en ese mismo instante…

¿Que? — interrumpió la Pequeña Alma. ¿Qué…?

El Alma amistosa está aun más seria:
Recuerda quien soy realmente.

¡Si, así será! —exclamó el Alma Inocente. ¡Te lo prometo! Siempre te recordaré tal y como te veo aquí y ahora.

Muy bien —repuso el Alma Amistosa, porque pondré tanto empeño en fingir, que olvidaré quien soy. Y si tú no me recuerdas como soy realmente, no podré acordarme durante mucho tiempo. Y si olvido quien soy, incluso tú olvidarás Quien Eres, y las dos estaremos perdidas. Entonces necesitaremos que venga otraalma para que nos recuerde a Ambas Quienes Somos.

¡No, no será así! —prometió otra vez la Pequeña alma.

¡Te recordaré! Y te agradeceré por darme ese don, la oportunidad de experimentarme como Quien Soy.

Así acordaron, y La Pequeña Alma fue hacia una nueva vida, emocionada por ser la Luz, que era muy especial, y por ser esa parte de lo especial que se llama Perdonar.

Y esperó ansiosamente poder experimentarse como Perdón y agradecer lo que hiciera la otra alma para que fuera posible.

En todo momento de esta vida, cada vez que apareció en escena una nueva alma, ya fuera que trajese felicidad o pesar (y especialmente si traía pesar), la Pequeña Alma pensó en lo que Dios le dijo.

“Siempre recuerda que no envío mas que ángeles”

“Fin”

Queridos padres,

Y a todos los que aman a los niños.

Esta maravillosa historia da a los niños una nueva manera de ver por que a veces suceden “malas” y una nueva forma de lidiar con ellas cuando ocurren.
También nos enseña que está muy bien considerarnos especiales y dejar que los demás lo sepan.
Finalmente muestra que Dios ama a todos del mismo modo, y que incluso a quienes no consideramos nuestros amigos pueden ser ángeles enviados por Dios, que vienen para darnos un don, el de crecer en la tolerancia, la comprensión y el perdón, y laoportunidad de ser quienes realmente somos.
Esta parábola apareció de forma ligeramente distinta en Conversaciones Con Dios 1, y la narré en las ciudades de los Estados Unidos donde se me invitó a pronunciar conferencias u ofrecer charlas desde los púlpitos de varias iglesias. La recreé como un libro para niños, con ilustraciones a color, debido a los comentarios de tanta y tantas personas que me escribieron o que hablaron conmigo después de las conferencias, opinando que “sería un cuento para niños perfecto”.
Creo que esta parábola vino directamente de Dios, y se que cualquier niño que la conozca quedará bendecido por ella. Gracias por amar a los niños suficientes como para darles esta historia.

NEALE DONALD WALSCH
Ashland, Oregon
Enero 1998

lunes, enero 06, 2014

SOMBRAS EMOCIONALES





“La luz es demasiado dolorosa para quienes viven en la oscuridad”

(Eckhart Tolle)

  Por más buenos que creamos ser, todos funcionamos mediante creencias, motivaciones, aspiraciones, deseos, actitudes y conductas egocéntricas, muchas de las cuales no queremos ver ni reconocer. Por eso, cuando alguien señala nuestros defectos y debilidades solemos ponernos a la defensiva. Más allá de esta reacción infantil, la madurez emocional pasa por comprender y aceptar nuestro lado oscuro, al que los psicólogos denominan “sombra”. Paradójicamente, así es como podemos trascenderlo, dejando de proyectar nuestros conflictos internos sobre los demás y sobre el mundo que nos rodea.

Amarse a uno mismo también consiste en sanar las heridas emocionales derivadas de nuestros conflictos internos. Dado que somos especialistas en huir del dolor, al llegar a la edad adulta solemos tapar y protegernos de dichas heridas tras una máscara del agrado de los demás. Y de tanto llevarla puesta, corremos el riesgo de olvidarnos de quiénes éramos antes de ponérnosla. Así, para poder ir pelando las capas de la cebolla que nos separan de nuestra verdadera esencia, es muy recomendable adentrarnos en la meditación.

No en vano, el silencio y la soledad permiten que aflore nuestra verdad. Basta con que, de vez en cuando, dediquemos un rato a estar solos, sin ruidos ni distracciones, observando todas aquellas sensaciones que vayan brotando en nuestro interior, por muy molestas y desagradables que sean. Esta incomodidad –a la que solemos etiquetar como “aburrimiento”– pone de manifiesto que no estamos conectados con nuestro corazón. Y en vez de evitar a toda costa entrar en contacto con nuestro malestar, el aprendizaje consiste en armarnos de valentía para traspasar esta cortina de dolor a través de la aceptación. De hecho, solo cuando lo canalizamos de forma consciente y constructiva podemos liberarnos de su presencia.