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viernes, abril 10, 2015

¿Necesito ir a terapia, donde el psicólogo?- Preguntas frecuentes




1. ¿Ir al psicólogo implica que tengo una enfermedad mental?
Definitivamente no. Acudimos a terapia  psicológica para entender un asunto que 
solos no hemos podido resolver, cuando un tema se vuelve reiterativo en mi vida y no entiendo por qué si me produce tanto sufrimiento y angustia vuelvo a caer en él. Asisto al psicólogo para que acompañe a encontrar las respuestas que están dentro de mi interior, pero que el miedo y las resistencias me impiden ver y  encontrar claramente. Tener conciencia de que necesitas apoyo es una evidencia de un  estado mental normal.

2. Tengo miedo de ir y develar a un extraño mis más profundos secretos, temo que me juzguen.


Toda experiencia nueva genera una cierta incertidumbre, un cierto temor. Es importante que antes de asistir a consulta te documentes, explores quién es ese profesional. El mundo de hoy tiene múltiples opciones para poder hacerlo. Un terapeuta, un psicólogo jamás te va a juzgar, nada de lo que compartas en ese espacio terapéutico será considerado bueno o malo, cada acción será analizada como lo que es, el objetivo será entender por qué estas actuando de esa manera, para  resignificar, sentir, percibir de una manera nueva.

3. ¿Cómo me doy cuenta cuándo debo ir a terapia?

Tu sabiduría interna no te engaña, si sientes que un tema viene persiguiéndote por mucho tiempo y que definitivamente no puedes superarlo es hora de ir a terapia. Si estás atravesando por un síntoma físico que se ha vuelto crónico, será el momento oportuno, si tus creencias y paradigmas no te permiten  avanzar, si te has convertido en tu peor enemigo, si sientes que has perdido el sentido por la vida, si tienes problemas de relación. Si tienes preguntas existenciales por resolver, si...

4. ¿Cómo puede ayudarme un psicólogo?

A través de la escucha empática y el despliegue de técnicas psicológicas posibilita con tu participación activa la conexión con tu ser más íntimo, con tu sabiduría interna para hallar las respuestas que te habitan.

5. ¿Es seguro que un psicólogo me puede ayudar?

Por supuesto que sí. Es muy  importante enfatizar en tu papel activo, un paciente que se compromete con su proceso de manera honesta, disciplinada y coherente avanza de manera sorprendente y vertiginosa.


Luz Marina Hoyos Duque 
psicóloga Clínica 
MP: 129896

jueves, enero 08, 2015

"Maestros de la Vida".




Observe cualquier planta o animal y permita que le enseñe la aceptación de lo que es, la entrega al Ahora. Deje que le enseñe Ser. Deje que le enseñe integridad, lo que significa ser uno, ser usted mismo, ser real. Deje que le enseñe a vivir y a morir y no

cómo convertir la vida y la muerte en un problema.

He vivido con varios maestros Zen, todos gatos. Incluso los patos me han enseñado importantes lecciones espirituales. Sólo mirarlos es una meditación. Cómo flotan tranquilamente, a gusto consigo mismos, totalmente presentes en el Ahora, dignos y

perfectos como sólo una criatura sin mente puede estar. Ocasionalmente, sin embargo, dos patos se enzarzarán en una pelea, a veces sin razón aparente, o porque uno se ha metido en el espacio privado de otro. La pelea generalmente dura sólo unos segundos, y después los patos se separan, nadan en diferente dirección y aletean vigorosamente unas cuantas veces. Continúan entonces nadando tranquilamente como si la pelea nunca hubiera ocurrido. Cuando observé esto por primera vez, noté de repente que al mover las alas estaban liberando el exceso de energía, evitando así quedar atrapados en su cuerpo y caer en la negatividad. Esto es sabiduría natural y es fácil para ellos porque no tienen una mente que mantenga vivo el pasado

innecesariamente y que construya una identidad en torno a él.

Eckhart tolle

domingo, marzo 02, 2014

Asanas de Yoga Para Mejorar la Postura Corporal



El yoga es una disciplina que comprende un amplio espectro de ejercicios entre los que se encuentran algunas asanas de yoga para corregir y mejorar la postura.

Hoy te enseñaremos cuáles son las principales posturas de yoga que te ayudarán a mejorar la postura corporal.

Pose de la esfinge o media cobra

Para hacer la posición de la esfinge debes estar acostada boca abajo, coloca tus codos debajo de tus hombros y tira el pecho hacía adelante a medida que colocas tus hombros hacia abajo. Mientras mantienes esta posición, realiza 5 respiraciones profundas tratando de extender el espacio entre las vértebras desde el coxis hasta la coronilla.

Pose de la montaña

Esta asana de yoga para mejorar la postura corporal deberás practicarla de pie. La pose de la montaña consiste en estirar tus brazos hacia los lados, contraer los muslos y girar los hombros hacia atrás. Baja tus omóplatos y levanta tu barbilla echando la cabeza hacia atrás. Mantén esta posición por unos instantes y vuelve a la pose anterior lentamente.

Pose del héroe

La pose del héroe debes practicarla sentada. Colócate sobre tus talones y ten tu espalda recta. Mantente así unos minutos y mientras tanto, controla tu respiración y medita. Deja tus manos sobre tus muslos mientras realizas esta posición.

Postura del niño

Esta asana  también te será muy útil para mejorar la postura. Para realizar la postura del niño, siéntate sobre tus talones y coloca tus brazos hacia afuera por delante de tu cuerpo. Reclina tu tronco hacia adelante y lleva los brazos hacia atrás.

Postura de la langosta

La postura de la langosta se utiliza principalmente para fortalecer la espalda. Abre tu pecho levantando los brazos y las piernas de la colchoneta y mantén la pelvis en el suelo. En caso de dificultad, puedes levantar solo la parte superior de tu cuerpo y dejar las piernas apoyadas en la colchoneta.


Pose del perro boca abajo
Para realizar la pose del perro colócate de rodillas y apoya tus manos en el suelo a la altura de tus hombros mientras mantienes la espalda en posición horizontal. Levanta tus caderas y estira las piernas. Recuerda abrir bien los dedos de tus manos y pies para crear una base sólida. Mientras te mantienes con esta pose, relaja tu cabeza y tus hombros . Mantente en esta posición durante unos minutos hasta que sientas que tus músculos están completamente estirados. 

Fuente: otramedicinaimujer.com 

lunes, enero 13, 2014

Los 83 mandamientos de Alejandro Jodorowsky



1.- Cuando te enfermes, en lugar de odiar ese mal, considéralo tu maestro.
2.- No mires con disimulo, mira fijamente.
3.- No olvides a tus muertos, pero dales un sitio limitado, que les impida invadir toda tu vida.
4.- En el lugar donde habites, consagra siempre un sitio a lo sagrado.
5.- Fija tu atención en ti mismo, se consciente en cada instante de lo que piensas, sientes, deseas y haces.

lunes, marzo 01, 2010

Los científicos aseguran que la hipnosis también cura

SALUD: UNA POLÉMICA HERRAMIENTA QUE VUELVE A TENER PROTAGONISMO

En Estados Unidos, la medicina utiliza hipnosis en el tratamiento de patologías tan diversas como disfunciones sexuales, fobias, ataques de pánico y reuma, pero también da buenos resultados contra la bulimia y la anorexia.

Georgina Elustondo. gelustondo@clarin.com

Huele a misterio. A cosa rara... Su zigzagueante recorrido a lo largo de la historia, la ha llevado a tutearse, con idéntica afinidad, con personajes de lo más contradictorios: desde científicos e intelectuales de renombre internacional, hasta fanáticos de lo esotérico, curanderos de dudosa fama y controvertidos defensores de la teoría de la reencarnación. Sin embargo, la hipnosis camina los primeros pasos del tercer milenio con un status distinto —y hasta inédito—: la ciencia reflotó su valor terapéutico y la medicina la incorporó en el tratamiento de patologías tan diversas como trastornos de alimentación, jaquecas y ataques de pánico, entre otras.

"Hace veinte años analizarse era un valor en sí mismo, pero la gente ya no quiere hacer tratamientos largos, necesita resolver problemas con mayor rapidez. Y es en este punto donde la hipnosis ayuda, porque acelera el proceso de insight del paciente, en tanto facilita el acceso a sectores de la mente que resultan inaccesibles en vigilia. Es una herramienta que permite focalizar la terapia en el problema que uno quiere resolver", dice el psicoanalista Horacio Losinno, quien presentó el tema en el IV Congreso Mundial de Psicoterapia (www. 4cmp. org. ar) en Buenos Aires.

¿Para qué casos se indica?

"Para problemas muy diversos. Funciona muy bien con todos los males psicosomáticos y es muy eficaz para tratar casos de bulimia y anorexia. También se usa con mucho éxito en el ámbito de los cuidados paliativos en pacientes terminales, para aliviar el dolor", dice Losinno, al frente de un curso sobre el tema que se dictará en el Hospital de Clínicas.

El auge de la hipnosis en el Primer Mundo es tal, que la Clínica Mayo de Estados Unidos acaba de publicar un relevamiento sobre su aplicación, llamado Mayo Clinic Proceedings, April 2005, el cual reúne 144 artículos de profesionales de todo el país, y concluye que "hay importantes evidencias sobre el uso exitoso de la hipnosis en el tratamiento de numerosas patologías", como disfunciones sexuales, fobias, alergias, jaquecas, asma, reuma, obesidad, hipertensión, dermatología, gastroenterología, hematología, obstetricia y urología. "La aceptación de la hipnosis está creciendo en base a serios trabajos empíricos que así lo demuestran", asegura.

Entre los ejemplos, destaca un estudio sobre pacientes con asma que, gracias al tratamiento con hipnosis, redujeron notablemente el uso de broncodilatadores y tuvieron menos episodios severos. Y también comenta diversas investigaciones sobre trastornos de sexualidad, que lograron mejoras de hasta un 80% con técnicas de sugestión.

"La utilización de la hipnosis para calmar el dolor, arrastra tantos siglos como acumula el hombre sobre la Tierra", asegura el doctor en psicología clínica Carlos Malvezzi Taboada. "El instinto terapéutico del ser humano hizo que la palabra fuera una herramienta para aliviar los padecimientos físicos desde hace miles de años. Y eso es la hipnosis: una modalidad terapéutica basada en la palabra, que permite optimizar los recursos que todos tenemos, pero a los cuales no podemos acceder de otra manera que en situación de trance."

Hace unos treinta años que Malvezzi Taboada trabaja con hipnosis; por eso hoy celebra el respeto que la misma está ganando en los ámbitos académicos y científicos: "Cada vez más médicos vienen a formarse en hipnosis. Ya han pasado unos 2.000 profesionales por nuestros cursos y, actualmente, dos de los principales gastroenterólogos del país están aprendiendo la técnica para tratar colon irritable, porque los resultados son buenísimos", sostiene el psicólogo.

Diversos estudios han demostrado que las personas sumidas en trance hipnótico presentan un grado elevado de insensibilidad al dolor. "Los pacientes que sólo permiten que los llevemos a un grado de profundidad leve logran apenas una mayor tolerancia al dolor que en la vigilia, pero si el hipnotizador es competente, esa tolerancia puede aumentar hasta un 40%", dice Losinno.

Muchas historias y fantasías se han tejido en torno a la hipnosis. ¿Quién no ha visto esos espectáculos donde alguien es ridiculizado y obligado a hacer cosas vergonzosas, para luego ser despertado en un gran estado de confusión? Pues bien: los especialistas aseguran que la Hipnosis Clínica —bautizada así para enfatizar su uso por parte de profesionales de la salud— nada tiene que ver con esas exhibiciones.

"La hipnosis es un método seguro, que le permite al paciente desarrollar conductas que benefician su salud y lo ayudan a controlar el dolor. En trastornos de ansiedad y angustia, en disfunciones sexuales y en ataques de pánico, hay resultados inmediatos", asegura Malvezzi Taboada.

En muchos casos, la hipnosis funciona como complemento de tratamientos convencionales, sobre todo en el caso de las patologías orgánicas. "Es peligroso tapar el dolor cuando no se sabe de dónde viene; el diagnóstico médico debe ser claro antes de empezar", advierte Losinno. "No hay que perder de vista que no es magia ni es una panacea. Es sólo un buen bisturí, un instrumento muy valioso que favorece un estado de lucidez que no se logra en vigilia y que puede resultar muy beneficioso para resolver algunos problemas." Nada más, nada menos.

miércoles, enero 21, 2009

Drunkorexia, una peligrosa moda entre mujeres jóvenes

Dejar de comer para compensar las calorías que se ingieren al beber licor ya tiene un nombre: se llama drunkorexia

Dejar de comer para compensar las calorías que se ingieren al beber licor ya tiene un nombre: se llama drunkorexia, término popularizado por 'The New York Times' para describir esta tendencia.

A lo mejor, usted es de las que puede dejar de comer lo que le pidan, incluso es capaz de llevar una dieta muy estricta, pero con el alcohol no transa.
"No puedo dejar de tomar", dice Daniela García, estudiante de veterinaria de 23 años.

Antes de diciembre, Daniela decidió hacer una dieta para llegar flaca -muy flaca- al fin de año. Pero esa dieta tenía sólo una excepción: no dejar sus "traguitos" de los fines de semana, cuatro o cinco si el festín es bueno.

"Cuando voy a tomar, me salto el almuerzo y me como una ensalada de lechuga y algún yogur con una fruta durante la tarde. Tengo harta resistencia: sin comer puedo tomarme más de cuatro tragos sin fundirme. Eso lo descubrí cuando empecé a hacer la dieta, y lo aprovecho", confiesa.

Daniela no cree tener problemas con el alcohol. Dice que sabe controlar cuánto toma, cuánto dejar de comer para amortizar las más de 200 calorías que aporta un coctel, las mismas que podrían jugar en contra de sus ansias por bajar de peso. Pero lo que ella hace es intercambiar calorías. El mismo razonamiento que hace cualquier mujer que come algo liviano al almuerzo para después comer un pedazo de torta a la hora del postre sin culpas.

La diferencia es que aquí se habla de alcohol y no de una copa, sino de grandes cantidades.

Esta moda de dejar de comer para compensar las calorías que se ingieren al beber licor ya tiene un nombre. Se llama drunkorexia, término popularizado por The New York Times en marzo del año pasado, en un reportaje que dejó en evidencia cómo un tercio de las mujeres en E.U., especialmente universitarias, incurría en esta conducta para mantenerse en el peso sin dejar de consumir alcohol.

El término ya se está popularizando entre los especialistas en trastornos alimentarios y también en adicciones en nuestro país. Y aunque en Colombia no se manejan cifras, la drunkorexia es un problema preocupante en la medida en que el uso y abuso de alcohol en adolescentes y adultos jóvenes es una conducta en alza.
Con base en porcentajes internacionales, el 80 por ciento de los colombianos mayores de 12 años han consumido trago, en algún momento de la vida. "El 40 por ciento lo hace de manera habitual", sostiene Augusto Pérez, director de la Corporación Nuevos Rumbos.

Se trata de un trastorno alimenticio

Aunque la drunkorexia -mezcla de las palabras 'drunk', ebrio/a, y anorexia- se llame así no significa que sea una conducta sólo de mujeres con anorexia.
La psiquiatra chilena Lilian Urrutia, especialista en trastornos alimentarios, explica que esta se desarrolla en personas -principalmente mujeres, las más propensas a tener conflictos con el peso- con trastornos alimentarios inespecíficos no tan severos como la anorexia, pero que comparten el punto de querer restringir la comida con el fin de no engordar.

"Son niñas o mujeres con períodos de restricción, en que dejan de comer, y que pasan por períodos de atracones. Pero no necesariamente tienen muy bajo peso o ausencia de menstruación, como las anoréxicas. En ellas, la preocupación por el peso ocupa una buena parte de su energía, acarreándoles una mala calidad de vida en el día a día, un impacto sobre su autoestima y su vida social muy alto", asegura.
También las define la periodicidad. "Cuando esta conducta se repite con cierta frecuencia (dos o tres veces en la semana), y cuando se mantiene en el tiempo, más allá de treinta días, sacrificando además la parte nutricional, estamos ante un problema", dice la nutricionista Mónica Manrique.

Efectos en el organismo

El problema de la drunkorexia es que las jóvenes pueden desarrollar una doble patología: un trastorno alimentario más una adicción.
Si el alcohol se consume sin alimentación de por medio pasa más rápido a la sangre y por lo tanto sus efectos son más rápidos: ebriedad y malestar general.
Esto hace que el cuerpo vaya generando tolerancia, razón por la cual se tiene que consumir más licor para alcanzar los mismos efectos.

Lo preocupante es que el organismo se deteriora por doble vía: una por alcoholismo y otra por desnutrición.

Los efectos se manifiestan en todos los órganos y su recuperación no es sencilla. En este punto incluso reiniciar una dieta es un problema, porque ya el cuerpo carece de elementos básicos que, al suplirse de nuevo, empeoran la situación.

Fuente: http://www.newsfood.com/?location=Spagnolo&item=54332