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sábado, marzo 05, 2016

EL SUFRIMIENTO PSICOLÓGICO - OSHO


El sufrimiento psicológico le pertenece al pasado o al futuro, pero nunca al presente.

Pregunta: “No creo temerle a la muerte tanto como le temo a la enfermedad, la vejez y el sufrimiento. ¿Cómo puedo vencer el miedo al sufrimiento físico?”

Respuesta: “El sufrimiento psicológico, y solamente él, puede disolverse. El otro sufrimiento, el dolor físico, es parte de la vida y de la muerte y no hay forma de disolverlo. Pero nunca genera un problema. ¿Se han dado cuenta?

El problema existe solamente cuando se piensa en él. Sientes miedo cuando piensas en la vejez. Sin embargo, no vemos a los ancianos temblando de miedo a toda hora.

Te llenas de miedo cuando piensas en la enfermedad, pero cuando ésta sucede, ya no hay miedo y el problema desaparece. La enfermedad se acepta como un hecho.

El problema verdadero siempre es psicológico.
El dolor físico es parte de la vida. Cuando se piensa en él, no es físico en lo absoluto, sino que se ha vuelto psicológico. Cuando piensan en la muerte, sienten miedo, pero cuando ésta se presenta, no hay miedo.

El miedo siempre se relaciona con el futuro.

El miedo no existe en el presente….

La realidad misma nunca es un problema; son las ideas acerca de la realidad las que crean el problema.

Por tanto, lo primero que debes comprender es que si logras disolver el problema psicológico, todo el problema desaparecerá y podrás comenzar a vivir el momento.
El sufrimiento psicológico le pertenece al pasado o al futuro, pero nunca al presente.

La mente no existe nunca en el presente.

En el presente, reside la realidad, no la mente….”

OSHO

martes, noviembre 17, 2015

La felicidad está llamado a tu puerta, escúchala, siéntela, obsérvala




Para hacer el viaje a El Poder del Ahora necesitas dejar atrás tu mente analitica y tu falso yo, tu ego. Acceso al ahora esta en todas partes - en el cuerpo, en el silencio, y el espacio alrededor tuyo. Estas son las claves para entrar en un estado de paz interior. Ellas pueden ser usadas para traerte al ahora, al momento presente, donde los problemas no existen. 

Es aquí donde encuentras tu alegría y eres capaz de encontrarte a ti mismo. Es aquí donde tú descubres que eres completo y perfecto. A pesar que el viaje es un reto, Eckhart Tolle ofrece un lenguaje simple en un formato de preguntas y respuestas. Las palabras mismas son señalizaciones que te guiarán en tu viaje. Hay nuevos descubrimientos a hacerse a lo largo del camino: Tu no eres tu mente, tu puedes encontrar tu camino fuera del dolor psicológico, el autentico poder humano es encontrado rindiéndose al ahora. Cuando te vuelvas completamente presente y aceptes lo que es, te abrirás a ti mismo a la transformante experiencia. 

El Poder Del Ahora. Eckhart Tolle

sábado, noviembre 14, 2015

El momento presente es todo lo que tienes


Date cuenta profundamente de que  el momento presente es todo lo que tienes.  
Haz del Ahora el enfoque principal de tu vida. 


Eckhart Tolle.  
Imagen de Wonderful Pictures Earth Horsetail Falls,.. 
Yosemite National Park 
Escuela Eckhart Tolle 

lunes, octubre 05, 2015

¿Estas contra la vida?



Leer, releer, escuchar a Eckart Tolle es vivir una experiencia que nos transforma, que nos habla al oído de lo esencial, de lo que es realmente significativo. Nos habla en un lenguaje sencillo y claro de la importancia del momento presente, que es allí donde está el gozo, la felicidad y la vida. Parece sencillo, pero no lo es, tenemos un programa, un chip de estar montados en los pensamientos, la loca de la casa nos maneja. Sigamos escuchándolo, y aprendiendo de su sabiduría. Aquí una entrevista suya publicada en La contra de la vanguardia octubre 10 del 2007, con total vigencia, aqui y ahora:

La mente humana tiene un elemento muy grande de disfunción, casi de locura, basta ver la historia del siglo XX. Pero creo que estamos ante un cambio de conciencia.

¿Por qué? Recibo a diario cientos de cartas y correos de gente de todo el mundo que está experimentando esa transformación. Cuando se alcance un número crítico, veremos un cambio global.

¿Y en qué consiste ese cambio individual que será global?
En tomar conciencia de que dentro de la mente hay una voz que constantemente habla: es el diálogo interior.

Ruido…
Dicen los psicólogos que el 98% de los pensamientos cotidianos son repeticiones de pensamientos antiguos. La mayoría de la gente se ha identificado con esa voz, cree que ella es la voz.

¿Y qué somos?
El sentido de lo que soy, del yo, deriva de los pensamientos, de esa voz que me cuenta mi historia personal y las cosas con las que me identifico. Pero más allá de este yo superficial hay un yo más profundo con el que hemos perdido el contacto.

¿No somos un conjunto de vivencias y sentimientos?
Nos identificamos con el pasado y nos proyectamos en el futuro. Nuestra mente busca la realización en el momento próximo: dentro de una hora, un mes o cinco años. Vivimos tratando de llegar al momento siguiente, y eso se ha convertido en un patrón mental que nos hace vivir en un estado perpetuo de insatisfacción, porque no realizamos lo más importante que hay en la vida, que es el momento presente.

¿Cómo cambiar ese patrón mental?
El primer paso es tomar conciencia de que hay una voz en mi mente que es en realidad un antiguo pensamiento que se repite. El segundo paso es hacerse más consciente de nuestra relación con el momento presente; es decir, preguntarse muchas veces al día cuál es mi relación con el momento presente: ¿trato ese momento como si fuera mi amigo o mi enemigo?

Entiendo.
O estamos en una situación de oposición al momento presente (no me gusta donde estoy, esto no debería pasar, no me gusta lo que haces…), o simplemente lo utilizamos para llegar al momento próximo en el que me gustaría estar. Así la vida se pierde.

¿Qué hacemos?
Siendo consciente, tengo el poder de elegir transformar el presente en un amigo. La vida y el momento presente son lo mismo, no aceptarlo es estar contra la vida.

Pero hay trabajos que terminar, proyectos…
No estoy hablando de tiempo de reloj sino de tiempo psicológico. La mente es una herramienta útil: tengo ese proyecto y le dedico un tiempo de reloj con presencia. La disfunción es proyectarse mentalmente en el futuro, pensar que quieres acabar mientras estás en ello, eso es el estrés. Le daré algunos consejos: empiece por sentir la vida dentro de su cuerpo.

¿Cómo?
Cierre los ojos y pregúntese cómo puede saber si su mano todavía está ahí; entonces la atención va de la cabeza –donde normalmente reside– a la mano: sentirá una cierta vitalidad en ella. Esa energía, ese calor, puede sentirlo en el resto del cuerpo. Sentir el cuerpo puede ser un ancla para el momento presente. Basta un minuto, pero hay que hacerlo varias veces al día.

¿Sentir la vida más allá de los pensamientos?
Exacto, cada vez que lo haces estás presente. Otro consejo es tomar consciencia de las percepciones sensoriales. Si quieres entrar en el momento presente, ancle parte de la percepción en el cuerpo y el resto en percibir lo que le rodea. La compulsión de nombrar lo que vemos y enjuiciar desaparece…

En el hacer nos perdemos.
Porque el ruido mental nos controla. Otra práctica es hacer las cosas cotidianas con conciencia, cosas que hasta ahora eran un medio para llegar a un fin. Sienta el agua fría cuando se lava las manos.

No pensar, percibir.
Así es, introducir poco a poco presencia en la vida, darle calidad. El momento presente no es lo que sucede sino tu consciencia. Debemos introducir esa dimensión en nuestra vida y durante un tiempo la vieja consciencia vendrá y nos perderemos en ella, pero volveremos a despertarnos.

¿Y las emociones?
Son una reacción del cuerpo a los pensamientos. Si la mente me dice que una situación es mala o desagradable, el cuerpo lo acepta como realidad y tengo emociones negativas. Transformamos casi toda nuestra vida en algo problemático.

El sufrimiento se acumula…
Los pensamientos crean emociones, emociones que a su vez refuerzan viejos dolores emocionales. Pero si estás presente, el cuerpo del dolor, como yo lo llamo, no puede utilizar tus pensamientos. Sabes que sientes frustración o rabia, pero no te identificas con ello.

¿Cómo romper la distancia con los otros?
Por medio de los pensamientos yo me interpreto a mí mismo, me nombro mi vida como buena o mala, defino mi existencias por medio de palabras. Yo me lo hago a mí mismo y lo hago con las otras personas, ésa es la separación que cada persona siente: la pantalla mental que surge cuando lo único que sientes son tus pensamientos.

domingo, agosto 23, 2015

El fin del sufrimiento



Los budistas han conocido desde siempre la interconexión de todas las cosas, y ahora los físicos la confirman. Nada de lo que ocurre es un suceso aislado; sólo aparenta serlo. Cuanto más lo juzgamos y lo etiquetamos, más lo aislamos. Nuestro pensamiento fragmenta la totalidad de la vida. Sin embargo, es la totalidad de la vida la que ha producido ese suceso, que es una parte de la red de interconexiones que constituyen el cosmos.

Esto significa que cualquier cosa que es, no podría haber sido de otra manera.

En la mayoría de los casos, ni siquiera podemos empezar a comprender la función que un suceso aparentemente sin sentido puede desempeñar en la totalidad del cosmos; pero reconocer su inevitabilidad dentro de la inmensidad de la totalidad puede ser el principio de una aceptación interna de lo que es y nos permite realinearnos con la totalidad de la vida.

La verdadera libertad y el final del sufrimiento estriban en vivir como si hubieras elegido deliberadamente cualquier cosa que sientas o experimentes en este momento.

Este alineamiento interno con el Ahora es el final del sufrimiento.

¿Es imprescindible sufrir? Sí y no.

Si no hubieras sufrido como has sufrido, no tendrías profundidad como ser humano, ni humildad, ni compasión. No estarías leyendo esto. El sufrimiento abre el caparazón del ego, pero llega un momento en que ya ha cumplido su propósito. El sufrimiento es necesario hasta que te das cuenta de que es innecesario.

La infelicidad necesita un «yo» fabricado por la mente, con una historia, una identidad conceptual. Necesita tiempo, pasado y futuro. Cuando retiras el tiempo de tu infelicidad, ¿qué queda? Únicamente este momento tal como es.

Puede ser una sensación de pesadez, agitación, tirantez, enfado e incluso náusea. Eso no es infelicidad, y no es un problema personal. No hay nada personal en el dolor físico humano. Simplemente es una intensa presión o una intensa energía que sientes en alguna parte del cuerpo. Al prestarle atención, la sensación no se convierte en pensamiento, y de ese modo no reactiva el «yo» infeliz.

Observa qué ocurre cuando dejas que la sensación sea.

Surge mucho sufrimiento, mucha infelicidad, cuando crees que es verdad cada pensamiento que se te pasa por la cabeza. Las situaciones no te hacen infeliz. Pueden causarte dolor físico, pero no te hacen infeliz. Tus pensamientos te hacen infeliz. Tus interpretaciones, las historias que te cuentas, te hacen infeliz.

«Los pensamientos que estoy pensando ahora mismo me hacen infeliz.» Cuando te das cuenta de este hecho, rompes tu identificación inconsciente con dichos pensamientos.

¡Qué día más horrible!

Él no ha tenido el detalle de devolverme la llamada.

Ella me ha decepcionado.

Pequeñas historias que nos contamos y contamos a otros, a menudo en forma de quejas. Están diseñadas inconscientemente para ensalzar nuestro siempre deficiente sentido de identidad haciendo que nosotros «tengamos razón» y la otra persona que esté «equivocada». «Tener razón» nos sitúa en una posición de superioridad imaginaria, fortaleciendo el falso sentido del yo, el ego. Este mecanismo nos crea algún tipo de enemigo: sí, el ego necesita enemigos para definir sus límites, y hasta el tiempo meteorológico puede cumplir esa función.

Los juicios mentales habituales y la contracción emocional hacen que mantengas una relación personalizada y reactiva con las personas y sucesos de tu vida. Todo esto son formas de sufrimiento auto creado, pero no las reconoces como tales porque son satisfactorias para el ego. El ego se crece en la reactividad y el conflicto.

Qué simple sería la vida sin estas historias.

Está lloviendo.

El no ha llamado.

Yo estuve allí. Ella, no.

Cuando estés sufriendo, cuando te sientas infeliz estáte totalmente con lo que es Ahora. La infelicidad y los problemas no pueden sobrevivir en el Ahora.

El sufrimiento comienza cuando nombras o etiquetas mentalmente una situación como mala o indeseable. Te sientes agraviado por una situación y ese resentimiento la personaliza, haciendo que surja el «yo» reactivo.

Nombrar y etiquetar son procesos habituales, pero esos hábitos pueden romperse. Empieza a practicar en pequeños hechos el hábito de «no nombrar». Si pierdes el avión, si dejas caer y rompes una taza, o si te resbalas y caes en un charco, ¿puedes contenerte y no llamar mala o dolorosa a esa experiencia? ¿Puedes aceptar inmediatamente que ese momento es como es?

Considerar que algo es malo produce una contracción emocional en ti. Cuando dejas que la situación sea, sin nombrarla, de repente dispones de una enorme energía.

La contracción corta tu conexión con ese poder, el poder de la vida misma.

Comieron el fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal.

Ve más allá del bien y del mal absteniéndote de etiquetar mentalmente las cosas, de considerarlas buenas o malas. Cuando vas más allá del hábito de nombrar, el poder del universo se mueve a través de ti. Cuando mantienes una relación no reactiva con las experiencias, muchas veces lo que antes hubieras llamado «malo» dará un giro rápido, cuando no inmediato, mediante el poder de la vida misma.

Observa qué ocurre cuando, en lugar de considerar «mala» una experiencia, la aceptas internamente, le das un «sí» interno, dejándola ser como es.

Sea cual sea tu situación existencial, ¿cómo te sentirías sí la aceptases completamente como es, ahora mismo?

Hay muchas formas de sufrimiento sutiles y no tan sutiles que consideramos «normales», y que generalmente no reconocemos que nos hacen sufrir, e incluso pueden ser satisfactorias para el ego: irritación, impaciencia, ira, tener un problema con algo o alguien, resentimiento, queja.

Puedes aprender a reconocer todas esas formas de sufrimiento cuando se presentan, y reconocer: «En este momento estoy creando sufrimiento para mí mismo.»

Si tienes el hábito de crearte sufrimiento, probablemente también harás sufrir a otros. Estos patrones mentales inconscientes tienden a llegar a su fin por el simple hecho de hacerlos conscientes, dándote cuenta de ellos a medida que ocurren.

No puedes ser consciente y crearte sufrimiento a ti mismo.

Éste es el milagro: detrás de cada estado, persona o situación que parece «malo» o «malvado» se esconde un bien mayor. Ese bien mayor se te revela -tanto dentro como fuera- mediante la aceptación interna de lo que es.

«No te resistas al mal» es una de las más altas verdades de la humanidad.

Un diálogo:

Acepta lo que es.

Realmente no puedo aceptarlo. Hace que me sienta molesto y enfadado.

Entonces acepta lo que es.

¿Aceptar que estoy molesto y enfadado? ¿Aceptar, que no puedo aceptarlo?

Sí. Lleva aceptación a tu no-aceptación. Lleva rendición a tu no-rendición. A continuación observa qué ocurre.

El dolor físico es uno de los profesores más severos que podemos tener. Su enseñanza es: «La resistencia es inútil.»

Nada podría ser más normal que el deseo de no sufrir. Sin embargo, si puedes abandonar esa actitud y permitir que el dolor esté presente, tal vez sientas una sutil separación interna del dolor, como un espacio entre el dolor y tú, por así decirlo. Esto implica sufrir conscientemente, voluntariamente. Cuando sufres conscientemente, el dolor físico puede quemar rápidamente el ego en ti, ya que el ego está compuesto en gran medida de resistencia. Lo mismo es válido para la incapacidad física extrema.

«Ofrecer tu sufrimiento a Dios» es otro modo de decir lo mismo.

No hace falta ser cristiano para comprender la profunda verdad universal contenida simbólicamente en la imagen de la cruz.

La cruz es un instrumento de tortura. Representa el sufrimiento más extremo, la mayor limitación, la mayor impotencia con la que un ser humano puede toparse. Entonces, de repente, ese ser humano se rinde, sufre voluntariamente, conscientemente, y eso queda expresado en las palabras: «Hágase tu voluntad, y no la mía.» En ese momento, la cruz, el instrumento de tortura, muestra su cara oculta: también es un símbolo sagrado, un símbolo de lo divino.

Lo que parecía negar la existencia de cualquier dimensión trascendental en la vida, se convierte, mediante la rendición, en una abertura a esa dimensión trascendental.



El Silencio Habla

Título Original: “Stillnes Speaks”

Ó2003, Eckhart Tolle

Traducción 2004 Miguel Iribarren




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sábado, agosto 08, 2015

Cómo pedir un deseo para que se convierta en realidad



Al pedir un deseo buscamos una transformación, una alquimia del momento presente y existe una ruta para lograr que los deseos se vuelvan realidad, te la presento:

1. Pide en presente. Tengo salud física, mental y e interior. Tengo una relación armónica. Un empleo en el cual puedo desplegar mis talentos unicos. Soy un ser que proyecta paz y armonía en el entorno.

2. Foco en lo que quieres, no en lo que deseas evitar. Respiro aire fresco, mis pulmones están sanos. En lugar de, quiero dejar de fumar.

3. Dónde nace tu deseo: revisa, que tu deseo nazca de un anhelo del alma, no de: tengo que ser…, debería ser…

4. Tú eres el cocreador: tu deseo no puede depender del comportamiento de otro. Revisa: mi deseo es tan grande que por ello estoy dispuesto a hacer… mi deseo es tan grande que por ello estoy dispuesto a dejar…

5. Involucra sentimientos, emociones: Si tienes clara la ruta anterior lo siguiente será poner emoción, pasión.

6. Visualízalo: trabaja con tu hemisferio cerebral derecho visualízalo, siéntelo con tu mente con tu ser, disfrútalo con tus cinco sentidos como una realidad aquí y ahora.



Si lo quieres, puedes y es posible. ¡Así que a cocrear!

lunes, mayo 04, 2015

Entre el pasado y el presente, en el aquí y el ahora




Esta nuestra unidad interior, te invito a que me conozcas, yo soy el árbol total, soy raíz que se sumerge en profunda oscuridad, soy savia que me recorre, soy tronco que yergue hasta el cielo su cantar, por fuera soy fortalezas, por dentro sueños, flaquezas que completan mi unidad, soy flores de amor que se abren para todos contemplar, belleza, armonía, gozo, semillas que al madurar caen en nuevas tierras para cambiar de lugar y así empezar otro ciclo de vida, siempre total como el que hoy yo te invito a observar y a disfrutar, aceptando que tu eres un ser como yo: total.

Sabiduría de los Mamos- Sierra Nevada de Santa Marta

lunes, octubre 06, 2014

No crear mas dolor en el presente



P: El Buda dice que el dolor o sufrimiento surge por el deseo y que para liberarnos del sufrimiento tenemos que cortar los lazos del deseo.

R: Todos los deseos son expresiones de la mente que busca la salvación o la realización en las cosas externas y en el futuro como sustituto de la alegría de Ser. Mientras yo sea mi mente, soy esos deseos, esas necesidades, carencias, apegos y aversiones, y fuera de ellos no hay "yo" excepto como una mera posibilidad, un potencial no logrado, una semilla que todavía no ha brotado. En ese caso, incluso mi deseo de ser libre o iluminado es sólo otro anhelo de realización o plenitud en el futuro. Así que no busque llegar a ser libre del deseo o "lograr" la iluminación. Vuélvase presente. Esté allí como observador de la mente. En lugar de citar al Buda, sea el Buda, sea "el despierto", que es lo que la palabra buda significa.



Los seres humanos han estado en las garras del sufrimiento durante millones de años, desde que cayeron del estado de gracia, entraron en el reino del tiempo y la mente y perdieron la conciencia del Ser. En ese punto, empezaron a percibirse a sí mismos como fragmentos sin significado en un universo ajeno, separados de la Fuente y de los demás.

El sufrimiento es inevitable mientras usted esté identificado con su mente, es decir, mientras usted esté inconsciente, espiritualmente hablando.

Hablo aquí principalmente del sufrimiento emocional, que es también la causa principal del sufrimiento físico y de las enfermedades físicas. El resentimiento, el odio, la autocompasión, la culpa, la ira, la depresión, los celos y así sucesivamente, incluso la más leve irritación, son todas formas del sufrimiento. Y todo placer o elevación emocional contiene en sí mismo la semilla del dolor: su contrario inseparable, que se manifestará con el tiempo. Cualquiera que haya tomado drogas para sentirse bien sabrá que la animación eventualmente se convierte en depresión, que el placer se transforma en alguna forma de dolor. Muchas personas saben también por experiencia propia cuán fácil y rápidamente una relación íntima puede pasar de ser una fuente de placer a ser una fuente de dolor. Vistos desde una perspectiva más alta, los polos positivo y negativo son caras de la misma moneda, ambos son parte del sufrimiento subyacente que es inseparable del estado de conciencia egotista de identificación con la mente.

Hay dos niveles de sufrimiento: el sufrimiento que usted crea ahora y el sufrimiento del pasado que vive todavía en su mente y su cuerpo. Ahora quiero hablar de cómo dejar de crear sufrimiento en el presente, y cómo disolver el sufrimiento pasado.

Hay dos niveles de sufrimiento: el sufrimiento que usted crea ahora y el sufrimiento del pasado que vive todavía en su mente y su cuerpo.

P: Ninguna vida está completamente libre de dolor y tristeza. ¿No es cuestión de aprender a vivir con ellos más que de tratar de evitarlos?

R: La mayor parte del sufrimiento humano es innecesario. Es creado por uno mismo mientras la mente no observada maneje nuestra vida. El dolor que usted crea ahora es siempre una forma de no aceptación, una forma de resistencia inconsciente a lo que es. En el nivel del pensamiento, la resistencia es una forma de juicio. En el nivel emocional, es una forma de negatividad. La intensidad del sufrimiento depende del grado de resistencia al momento presente, y esta a su vez depende de la fuerza de su identificación con la mente. La mente siempre busca negar el Ahora y escapar de él. En otras palabras, cuanto más identificado esté usted con su mente, más sufre. 0 puede ponerlo en estos términos: cuanto más capaz sea de honrar y aceptar el Ahora, más libre estará del dolor, del sufrimiento y de la mente egótica.

¿Por qué habitualmente se niega o se resiste la mente al Ahora? Porque no puede funcionar y permanecer en control sin el tiempo, que es pasado y futuro, así que percibe el Ahora atemporal como una amenaza. El tiempo y la mente son de hecho inseparables.

Imagínese la Tierra sin vida humana, habitada sólo por plantas y animales. ¿Tendría todavía un pasado y un futuro? ¿Podríamos todavía hablar del tiempo de forma significativa? La pregunta "¿Qué hora es?" o "¿Qué día es hoy?" ­si hubiera alguien para hacerla- no tendría ningún sentido. El roble o el águila quedarían perplejos ante tal pregunta. "¿Qué hora?" responderían. "Bueno, es ahora, por supuesto. ¿Qué más?"

Sí, necesitamos la mente, así como el tiempo, para funcionar en este mundo, pero llega un momento en el que se apoderan de nuestra vida y ahí es donde se establecen la disfunción, el dolor y la tristeza.

La mente, para asegurarse el control, busca continuamente cubrir el momento presente con el pasado y el futuro. Así la vitalidad y el potencial infinitamente creativo del Ser, que es inseparable del Ahora, queda cubierto por el tiempo. La verdadera naturaleza queda oscurecida por la mente. Se ha acumulado una carga cada vez más pesada de tiempo en la mente humana. Todos los individuos sufren bajo este peso, pero también siguen aumentándolo a cada momento, siempre que ignoran o niegan el precioso momento o lo reducen a un medio para obtener un momento futuro, que sólo existe en la mente, no en la realidad. La acumu­lación de tiempo en la mente humana individual y colectiva también carga una gran cantidad de dolor residual del pasado.

Si no quiere crear más dolor para usted y para los demás, si no quiere aumentar más el residuo de sufrimiento pasado que aún vive en usted, no cree más tiempo, o al menos no más del necesario para manejar los aspectos prácticos de su vida. ¿Cómo detener la producción de tiempo? Dése cuenta profundamente de que el momento presente es todo lo que tiene. Haga del Ahora el foco primario de su vida. Mientras que antes usted habitaba en el tiempo y hacía breves visitas al Ahora, establezca su residencia en el Ahora y haga breves visitas al pasado y al futuro cuando se requieran para manejar los asuntos prácticos de la vida. Diga siempre "sí" al momento presente. ¿Qué podría ser más fútil, más demente, que crear resistencia interior a algo que ya es? ¿Qué podría ser más demente que oponerse a la vida misma, que es ahora y siempre ahora? Ríndase a lo que es. Diga "sí" a la vida, y observe cómo esta empieza súbitamente a funcionar a favor suyo y no contra usted.

martes, julio 29, 2014

Peleémonos como Patos




«En El poder del Ahora mencioné que había observado que cuando dos patos se pelean, al separarse nadan en direcciones opuestas.

Después, los dos baten las alas con fuerza varias veces para descargar el exceso de energía acumulada durante la pelea. Una vez que han sacudido las alas se van nadando pacíficamente como si no hubiese pasado nada.

Si el Pato tuviese mente humana, mantendría viva la pelea en sus pensamientos, tejiendo historias. Esta podría ser la historia del Pato: “no puedo creer lo que acaba de hacer, se me acercó a menos de unos cuantos centímetros, seguramente se cree el dueño del estanque, no tiene consideración alguna por mi espacio privado. Nunca más confiaré en él. La próxima vez con seguridad, tramará otra cosa para molestarme, estoy seguro de que ya está tramando algo pero no lo toleraré; le daré una buena lección que nunca olvidará” Y así continúa la mente tejiendo sus historias, pensando y hablando sobre el asunto durante días, meses y hasta años. En cuanto al cuerpo, la lucha no ha cesado y la energía que genera en respuesta a todos esos pensamientos es emoción, la cual da lugar a más pensamientos todavía.

Es lo que se convierte en el pensamiento emocional del Ego. Es fácil ver lo problemática que sería la vida si el Pato tuviese mente humana.

Pero es así como viven la mayoría de los seres humanos. Nunca ponen un punto final a ninguna situación o acontecimiento. La mente y “mi historia” fabricada continúan con su ciclo interminable.

Somos una especie que perdió su camino. En toda la naturaleza, en cada flor, árbol en cada animal hay una lección importante para nosotros, si tan solo nos detuviéramos a observar y oír.

La lección del Pato es la siguiente: sacudamos las alas, es decir, dejemos atrás la historia y volvamos al único lugar donde reside el poder: el presente.»

viernes, marzo 21, 2014

Las tres P para conseguir todo lo que quieres



Positividad- Presente- Precision

Todo, absolutamente todo, comienza con un pensamiento: salud, armonía, abundancia… Todo lo que necesitas está continuamente a tu alcance y se encuentra, en forma de semilla, en un infinito campo de posibilidades. Sólo hace falta regar estas semillas para hacer que se conviertan en una abundante cosecha de logros en tu vida. El mejor fertilizante para traer a tu realidad cotidiana lo que, de momento, se encuentra sólo en estado potencial, es tu pensamiento. Cada pensamiento tiene una naturaleza capaz de atraer esa energía infinita que necesitas y que te aproxima un poco más a lo que tanto deseas.

Pero para conseguir lo que te propones no puedes regarlo con cualquier tipo de pensamientos. Los pensamientos deben estar compuestos necesariamente de tres ingredientes fundamentales: POSITIVIDAD, PRESENTE Y PRECISIÓN, las tres “pes” que conforman la auténtica generación de pensamientos en positivo.

Para conseguir todo lo que ahora mismo quieres, tu mente debe generar pensamientos efectivos que atraigan hacia ti lo deseado y para que tus pensamientos sean una ayuda en lugar de una interferencia, como casi siempre ocurre, debes darles lo que necesitan para que tu semilla crezca y se alimente de esa energía universal en potencia e infinitamente abundante que también puedes canalizar con tus pensamientos.

La POSITIVIDAD es el primer ingrediente a tener en cuenta. Debes lograr que cualquier pensamiento relacionado con lo que quieres conseguir siempre se formule en positivo. Si quieres, por ejemplo, curarte de una enfermedad, no puedes pensar: “Quiero dejar de estar enfermo”, pues esa formulación refuerza el que no puedas sanar. En su lugar, deberás pensar: “Estoy saludable. Me encuentro perfectamente bien”. De esta forma, colaboras milagrosamente en tu propia curación. Aunque debes salvar dos obstáculos importantes: el primero es reconocer que tú eres el principal hacedor de tu salud, aparte de los consejos médicos más o menos acertados y las posibles medicinas, más o menos beneficiosas para tu integridad físico-mental. Debes creer que tu cuerpo puede auto curarse, como si la vida te fuera en ello. El otro obstáculo más importante es cambiar la generación de pensamientos negativos en pensamientos positivos, lo más continua y permanentemente que puedas. Para ello puedes utilizar el instrumento generador de pensamientos más potente del universo: tu propia mente. Te facilitará mucho escribir estos pensamientos en positivo, de tal forma que los leas y repitas cuantas más veces mejor.

La segunda “P” para alcanzar con tus pensamientos todo lo que te propongas es formularlos en PRESENTE. Esto quiere decir que no te limites a pensar cosas como: “Me gustaría…, o deseo que…” Este tipo de pensamientos no tienen ninguna fuerza y sólo prolongan el estado en el que no deseas estar más. Para salir de ahí, debes pensar como si ya estuvieras fuera. Es decir, si deseas abundancia, piensa como si ya te estuvieras beneficiando de ella y la estuvieras disfrutando de la forma más generosa que se te ocurra. Por ejemplo: quieres un nuevo coche y en lugar de estar todo el día soñando con tenerlo y desear alcanzar este tipo de abundancia material, genera continuos pensamientos como este: “me siento agradecido por tener un nuevo vehículo que me lleva a mi trabajo y de viaje con mi familia, así paso más tiempo con ellos y puedo conocer más fácilmente nuevos lugares y gentes que estoy seguro de que me enseñan a ser mejor persona, para ayudar a otros a conseguir también lo que yo ya tengo y agradezco”.

Por fin, la tercera “P” es la PRECISIÓN. Sólo alcanzarás lo que te propones y sueñas si eres capaz de saber y pensar con precisión lo que en realidad quieres. Esto quiere decir que no es suficiente con desear algo muchas veces a lo largo del día, sino que deberás formular tus objetivos de una manera precisa, con planes específicos para poder conseguirlos.

Olvídate de que, por ejemplo, el dinero que pides te llueva algún día a fuerza de desearlo y repetirlo como si fuera un mantra. No sólo tendrás que trazar un camino que te lleve hacía él, sino que seguramente, tendrás que recorrerlo. Por lo tanto, se preciso, formula planes y objetivos concretos que incluyan sólo pensamientos que te acerquen cada vez más a lo que precisamente deseas conseguir.

Si no pones ahora mismo en práctica todo lo que acabo de desvelarte, es porque puede que tengas miedo a evolucionar o quizá hay alguna circunstancia que te ancla a tu estado actual. Puede que tengas mil razones y todas importantes, pero debes saber que vayas a donde vayas y te pongas como te pongas, nada funcionará si no practicas y te equivocas y te vuelves a equivocar, hasta que lo aprendes mejor. Así funciona. Nadie te asegura que sea fácil. No es una pastilla que se toma y te alivia de forma instantánea. Pero se trata de tu vida y ¿no es lo más importante, para que, por fin, te atrevas a arriesgarte aquí y ahora?

Alfredo Alcázar

viernes, enero 10, 2014

"Pasado, Presente y Futuro en Ti". Eckhart Tolle


Imagen de Rumi Quotes.

- Pero la creencia de que el futuro será mejor que el presente no es siempre una ilusión. El presente puede ser espantoso, las cosas pueden mejorar en el futuro y a menudo lo hacen.

Habitualmente, el futuro es una réplica del pasado. Son posibles algunos cambios superficiales, pero la transformación real es rara y depende de si usted puede volverse suficientemente presente como para disolver el pasado entrando al poder del Ahora.
Lo que usted percibe como futuro es una parte intrínseca de su estado de conciencia ahora. Si su mente lleva una carga pesada de pasado, experimentará más de lo mismo. El pasado se perpetúa a sí mismo por medio de la falta de presencia. La calidad de su conciencia en este momento es lo que agudiza el futuro, que por supuesto sólo puede experimentarse como el Ahora.

Usted puede ganar diez millones de dólares, pero ese cambio no tiene más que una profundidad superficial. Simplemente continuaría actuando según los mismos patrones condicionados en contextos más lujosos. Los humanos han aprendido a dividir el átomo. En lugar de matar diez o veinte personas con una maza de madera, una persona puede matar ahora a un millón simplemente apretando un botón. ¿Es esto un cambio real?.


Si la calidad de su conciencia en este momento es lo que determina el futuro, ¿entonces qué determina la calidad de su conciencia? Su grado de presencia. El único lugar donde puede ocurrir un verdadero cambio y donde puede ser disuelto el pasado es en el Ahora.

Toda la negatividad es causada por una acumulación de tiempo psicológico y por la negación del presente. La incomodidad, la ansiedad, el estrés, la preocupación -todas las formas del miedo- son causadas por exceso de futuro y demasiado poca presencia.

La culpa, las lamentaciones, el resentimiento, las quejas, la tristeza, la amargura y todas las formas de falta de perdón son causadas por exceso de pasado y falta de presencia.

La mayoría de las personas encuentran difícil creer que es posible un estado de conciencia totalmente libre de negatividad. Y sin embargo ese es el estado liberado al que apuntan todas las enseñanzas espirituales. Es la promesa de la salvación, no en un futuro ilusorio sino justamente aquí y ahora.

Usted puede encontrar difícil reconocer que el tiempo es la causa de sus sufrimientos o problemas. Cree que los causan situaciones específicas de su vida, y vistos desde un punto de vista convencional, eso es verdad. Pero hasta que solucione la disfunción básica de la mente que causa todos los problemas -su apego al pasado y al futuro y su negación del presente-, estos son en realidad intercambiables. Si todos sus problemas o lo que percibe como causas de sufrimiento o de infelicidad desaparecieran milagrosamente hoy, pero usted no se hubiera vuelto más presente, más consciente, pronto volvería a encontrarse dentro de una serie de problemas o de causas de un sufrimiento similar, como una sombra que lo sigue a dondequiera que va. En últimas,sólo hay un problema: la mente misma atada al tiempo.

- No puedo creer que pueda llegar a un punto en el que esté completamente libre de mis problemas.

Tiene razón. No puede alcanzar nunca ese punto porque está ahora en él.
No hay salvación en el tiempo. Usted no puede ser libre en el futuro. La presencia es la llave hacia la libertad, así que sólo puede ser libre ahora.


Eckhart Tolle, en "El Poder del Ahora".