Mostrando las entradas con la etiqueta proyecto. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta proyecto. Mostrar todas las entradas

martes, marzo 28, 2017

La vida es tiempo, quien te roba el tiempo te roba la vida


Así es,  la vida es tiempo y quien nos roba el tiempo nos roba la vida, y pasa que muchas  veces somos nosotros mismos quienes nos robamos la vida. La desperdiciamos  cuando nos  quedamos en una relación, en un trabajo, en un proyecto que no tiene futuro. De manera tozuda continuamos allí invirtiendo energía, recursos, vida.

El deseo que nos habita es un indicador de la frecuencia que vibra en ese espacio relacional, laboral, proyectivo. Nos permite desdibujar la imagen de la lontananza la inevitable verdad insoslayable a la cual irremediablemente nos enfrentaremos, la finitud. 

Seguir leyendo: http://lmhoyosduque.com/la-vida-tiempo-quien-te-roba-tiempo-te-roba-la-vida/

sábado, agosto 08, 2015

Decálogo de la madre consciente




Un decalogo que convoca la sabiduría de ser madre, donde el maestro es nuestro hijo.

1.He parido un hijo que no es mío. Lo entrego al mundo.

2.Este hijo no ha venido a cumplir mi proyecto, ni los proyectos de mi árbol genealógico, sino el suyo propio.

3.No lo bautizo con ningún nombre ya presente en el árbol, ni con nombres que le impriman un destino.

4.Se lo doy todo, lo crío con afecto, sin dejar de ser yo misma, sin adicción al sacrificio, sino con responsabilidad y desde la libertad.

5.Le ofrezco herramientas que ayuden a construir el edificio de su propia vida, pero acepto que tome libremente las que el juzgue adecuadas y rechace las inadecuadas para él. Me doy cuenta que la mejor manera de enseñar a un hijo no es con mítines, ni con límites, sino con el ejemplo.

6.Acepto que deje de llamarme “mamá” cuando él lo decida, para pasar a llamarme por mi propio nombre, porque así rompe lazos de dependencia y la relación entre ambos se equilibra.

7.Le permito y facilito que tenga un espacio privado e íntimo en la casa que sienta como su propio territorio.

8. En cuanto a la elección de sus amistades, de su carrera, de sus actividades de ocio, etc., le escucho, le doy mi parecer, pero no selecciono nada por él, ni le prohíbo ni lo obligo.

9.Dejo que mi hijo cometa errores, que se caiga, que no sea perfecto. Comprendo que cada fracaso es un cambio de camino y con ellos se crece cada día; si lo protejo demasiado lo bonsaitizo, nunca será adulto.

10.Jamás definiré a mi hijo (“es tranquilo”, “eres nervioso”, “es tímido”…), porque entiendo que los niños se forman su autoconcepto a partir de lo que sus padres dicen de él. Le transmito que dentro de él están todas las posibilidades del ser, lo es todo en potencia.