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viernes, febrero 26, 2016

Conectar con la hormona del contento



Nada más delicioso que unas buenas carcajadas, en ese momento esplendente, todo el orgullo, la arrogancia y el ego desaparecen, nosotros desaparecemos, cuando reímos a carcajadas estamos en meditación, vamos a un estado de presencia total, ¿te has dado cuenta?, los pensamientos desaparecen, no existen preocupaciones, no existe el pasado no existe el futuro, estamos aquí y ahora, es un regalo maravilloso para el cuerpo físico, mental y emocional, una descarga de endorfinas: serotonina, la hormona de la felicidad, dopamina, adrenalina.

Oscar es un negro y elegante bóxer cuyos amos son dos chicos sobrinos segundos
  Helena y Agustín. Mi cuñado preferido también se llama Oscar, es un hombre apacible y sereno,  todo el tiempo pasa la petición de que le cambien el nombre, no ha sido posible, los chicos se enamoraron de una serie donde el protagonista era un perro con ese mismo nombre.

El año pasado estuvimos en su casa haciendo la novena al Niño Jesús. Nuestras novenas son muy conversaditas, podemos departir y comer animadamente hasta altas horas de la noche de temas diversos y finalmente le damos paso a la novena. Estábamos en el disfrute de la palabra, cuando de pronto vimos a mi sobrino Santiago con el rostro bañado en sangre. Se había metido en la casa de Oscar y le había agarrado la coca de la comida y por supuesto Oscar protestó.

El cirujano plástico le cogió varios puntos a Santi y cuando su hermano mayor llego a casa y lo vio,  le preguntó.

—Uf hermano ¿qué le pasó, le cogieron puntos?

—Sí, me mordió Oscar.

—¡Qué… lo mordió Oscar!, ¡pero ese man tenía que estar muy bravo!


martes, agosto 18, 2015

Olvidar a un ex, tan difícil como dejar de fumar



Estudios científicos demuestran que las rupturas sentimentales provocan efectos similares a los que se producen cuando se abandona una droga

LAURA CHAPARRO 18 AGO 2015 - 16:10 CEST

Como si se tratara de una película de mutantes, el ejército de tiernas mariposas, que parece revolotear dentro de nosotros cuando nos enamoramos, se transforma en una fiera tropa que ataca en el momento en el que la relación se termina. No consigue dormir, pierde el apetito, le duele todo el cuerpo y, aunque lo intenta, no logra pensar en otra cosa. Le han roto el corazón.

La explicación es tan simple como dolorosa: el amor es como una droga y usted está pasando el mono porque le privan de su dosis.

El enamoramiento, especialmente en las fases iniciales, genera comportamientos que recuerdan mucho a las conductas observadas en las personas adictas a las drogas”, afirma Emilio Ambrosio, catedrático de Psicobiología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). Esta adicción tan potente tiene su reflejo en el cerebro.

Cuando estamos enamorados, el organismo genera sustancias como la dopamina (la hormona del placer) y la oxitocina (la hormona del apego)

Cuando estamos enamorados, el organismo genera sustancias como la dopamina (la hormona del placer) y la oxitocina (la hormona del apego). Ambas actúan en regiones cerebrales asociadas con el placer (el denominado sistema neuronal del reforzamiento). De hecho, según un estudio publicado en la revista PLOS ONE, el efecto del amor es similar al de algunos analgésicos, ya que activa zonas cerebrales que reducen el dolor.

Con la ruptura sentimental se dejan de segregar estas hormonas y el cerebro reacciona generando un estado de tristeza y síntomas de abstinencia (ansiedad, obsesión e incluso dolor físico) que también sufren los drogodependientes, como continúa en ensayo.

“En la persona que sigue queriendo a otra se da, durante ese tiempo de carencia afectiva, de tristeza y de añoranza de la persona amada, algo similar a lo que ocurre con las personas adictas, que es un deficiente funcionamiento de la comunicación neuronal”, mantiene Ambrosio.

El cerebro sufre

Estos efectos se han comprobado en otro estudio llevado a cabo en 10 mujeres y 5 hombres del área de Nueva York (Estados Unidos), a los que se les practicaron resonancias magnéticas funcionales para observar qué áreas cerebrales se les activaban cuando veían imágenes de la pareja con la que acababan de romper.

“El desamor activa regiones asociadas con el dolor físico, la adicción a las drogas y la recompensa”, explica Lucy Brown, neuróloga en el Einstein College of Medicine (Estados Unidos) y una de las autoras de la investigación.

La edad media de los participantes en el experimento era de 20 años y la duración de las relaciones que acababan de terminar se situaba en torno a los 21 meses. Durante los cuestionarios previos, todos ellos mostraron un alto grado de obsesión, reconociendo que pasaban más del 85% del día pensando en sus exparejas.

Además, reconocieron que querían que estas personas volvieran con ellos y manifestaron falta de control en sus emociones, incluyendo llamadas fuera de lugar, emails, súplicas de reconciliación, llantos desconsolados y recurrencia al alcohol.

Las imágenes cerebrales dieron una posible explicación a estos comportamientos irracionales. “La activación de áreas relacionadas con la adicción a la cocaína podría explicar los comportamientos obsesivos asociados a las rupturas sentimentales”, apuntan los autores en el estudio, publicado en la revista Journal of Neurophysiology.

No distingue de sexos

Aunque la investigación no pudo determinar si había diferencias entre hombres y mujeres, los expertos creen que ambos cerebros sufren de forma similar. “No lo sabemos con seguridad pero lo más seguro es que así sea”, sugiere Brown.

Una opinión que comparte Ambrosio, aunque puntualiza que existen las diferencias propias de la psicología masculina y femenina. “Hombres y mujeres tienen un sistema neuronal de reforzamiento igual. Se enamoran igual y sufren los embates del desamor de la misma forma, aunque sientan esos momentos de un modo ligeramente diferente”, destaca.

Y la pregunta del millón para el alma en pena: ¿cuánto tiempo tarda en pasar el dolor? “Ese deficiente funcionamiento vuelve a la normalidad pasado un tiempo, que es variable según la persona que ha sufrido el desamor”, admite el psicólogo. Las investigaciones al respecto hablan desde 3 meses necesarios (Journal of Positive Psychology) hasta 18 (la web de citas Fifties.com).

Si la pena no se marcha, podría deberse más a factores puramente emocionales que biológicos, según el experto. En cualquier caso, recuerde que el cerebro tiene una asombrosa capacidad de adaptación y que, por suerte, no hay mal que cien años dure. Y si pudo dejar de fumar, esto será pan comido.


"¿Quedamos como amigos?" Mejor no

La neuróloga Lucy Brown y la antropóloga Helen Fisher dan una serie de consejos para superar estas rupturas, que parece que ni el cerebro ni el corazón quieren aceptar.

- Elimine los emails, las cartas y los mensajes de esa persona, y guarde todos los recuerdos en una caja al fondo de un armario (lo ideal sería deshacerse de ellos).

- Nada de llamadas ni cartas. Evite cualquier tipo de contacto. Hasta que no lo olvide no podrá ser su amigo.

- Piense un aforismo, una frase corta optimista a la que recurrir cuando recuerde a esa persona, para desviar la mente. Puede ayudar pensar en alguien nuevo, y si aun así vuelve a evocar a su expareja, no se aferre a lo positivo. Recuerde que también hubo momentos grises.

- Manténgase ocupado. Salir y estar activo es fundamental para el cerebro.

- Pruebe nuevas experiencias. La novedad estimula la liberación de dopamina, lo que le hará sentirse más optimista.

- Haga ejercicio. La actividad aeróbica también libera dopamina y serotonina, que le ayudarán a calmarse.

- El tiempo es su aliado. Imágenes de resonancia magnética han demostrado que cuanto más tiempo pasa tras la ruptura, la región del cerebro vinculada con los sentimientos de apego muestra una menor actividad. Con el tiempo, el apego se desvanece.

- Sonría y no se rinda. Si pasa el tiempo y sigue en este estado de duelo, puede que necesite la ayuda de un psicólogo, pero no tire la toalla. Un día se dará cuenta en que ya no piensa en esa persona y se sentirá liberado.

miércoles, julio 01, 2015

Los beneficios de la risa, la terapia más contagiosa




Además de tener ventajas para la salud, expertos la consideran un 'pegamento social'.

Por: FLOR NADYNE MILLÁN | 12:22 a.m. | 1 de julio de 2015 


Foto: Ilustración Miguelyein

Ríase en forma genuina.


La próxima vez que tenga ganas de reírse, hágalo. No frene el impulso. Su cuerpo, su mente y su espíritu se lo agradecerán.

Los beneficios que brinda desde la más tímida sonrisa hasta la más sonora carcajada son tantos, que los místicos de Oriente reconocen la iluminación que provee la risa.

Robert Provine, profesor de psicología y neurociencia de la Universidad de Maryland, la considera un ‘pegamento social’. Así la llama porque afianza las relaciones entre un grupo y hace parte del vocabulario universal.

Según la psicóloga Luz Marina Hoyos, la risa es una respuesta psicológica que se desata como un mecanismo inconsciente, es decir, que no la controlamos. “Nuestro cerebro toma la decisión por nosotros”, dice ella. Y tal parece que es una decisión sensata y saludable.

Otro de los atractivos de la risa es que es instintiva, no requiere aprendizaje. Lo demuestran los niños que nacen ciegos o sordos y ríen sin haber visto o escuchado jamás una risa o una carcajada.

Según Hoyos, investigaciones indican que esta respuesta se genera desde la etapa de gestación.

“El profesor Provine afirma que los bebés ríen prácticamente desde que nacen e incluso antes –explica la experta–. Es más, un grupo de investigadores ingleses, a través de escáner con ultrasonido, captó expresiones faciales de los fetos en el vientre materno; su risa y su llanto”.

La espontaneidad es el terreno en el que se dibuja con precisión la risa. Por eso no es raro que los niños lleven una marcada ventaja a la hora de reír a mandíbula batiente.

Cerca de 300 carcajadas pueden soltar al día, mientras que los adultos, en el mejor de los casos, pueden registrar 100, y en el peor, 15. Eso indica que con los años nos volvemos “agrios y perdemos la espontaneidad, la capacidad de asombro, de disfrutar las cosas sencillas y de ver el lado amable y divertido de la vida”, agrega ella.

Según la psicóloga clínica Bibiana Castillo, cuando una persona se ríe libera endorfinas en su cerebro; estas hormonas tienen un efecto similar al de la morfina. A su vez, se libera dopamina, un neurotransmisor cerebral que se relaciona con los estados de bienestar psicológico.

Así mismo, cuando la gente se ríe se modulan los niveles de cortisol, que es la hormona del estrés.

“Y tienen una potencia mayor que cualquier otra droga diseñada en el laboratorio; producen alegría, relajación, tranquilidad y felicidad”, señala Hoyos.

Sus efectos van desde soltar el miedo, ganar confianza y romper el hielo en cualquier situación, hasta rejuvenecer, porque la risa oxigena la piel, lubrica los ojos y ayuda a tomar mejores decisiones y a ser más creativos.

Ahora bien, una cosa es reír y otra sonreír. De acuerdo con Hoyos, la carcajada involucra un acto primario, una explosión que rompe con todo.

No se desata la misma bioquímica en el cuerpo con una sonrisa que con una buena carcajada. Pero una tímida sonrisa es un primer paso a la liberación.

De la risa contagiosa...

El sentido del humor es un aliado para superar enfermedades. No en vano se recomienda aprender a reírse de sí mismos.

“Es un mecanismo de compensación –dice Bibiana Castillo–. El humor en los individuos es un escudo que nos apoya protegiéndonos de los estados de ánimo negativos; reírse de sí mismos es una manera de liberarse del conflicto interno y una forma de terapia para afrontar las situaciones difíciles”.

Al hacerlo no solo se dejan de lado el ego y ese deseo obsesivo por mostrarse perfectos. “Nos damos permiso para equivocarnos; vemos la vida desde el ángulo divertido; le restamos tensión a la situación y observamos los problemas con una perspectiva ampliada”, explica Hoyos.

Pero si reírse de sí mismo no es fácil, tampoco lo es hacer reír a otros y más en situaciones decisivas, como la conquista.

Provine estudió el rol del sexo en el sentido del humor. La investigación reveló que “el 71 por ciento de las mujeres se ríe cuando un hombre cuenta un chiste, mientras que solo el 39 por ciento de los hombres se ríe con un chiste contado por una mujer”, sostiene Hoyos.

Cuando se produce más risa es cuando un hombre habla con una mujer.

Ella, por lo general, la lidera y él la genera con comentarios o apuntes divertidos o inteligentes, al hacer extrapolación de asuntos absurdos. Por eso el sentido del humor es una de las características que las mujeres aprecian en los hombres.

La risa ayuda, literalmente, en asuntos del corazón y reconforta el espíritu, especialmente, de las personas enfermas.

Según el psiquiatra William Fry, los pacientes hospitalizados son capaces de superar mejor su enfermedad y el estrés ocasionado por la misma, gracias a terapias basadas en la risa.

No en vano existen los payasos clínicos. Con su labor desestructuran el entorno del enfermo, el pensamiento reiterativo y la obsesión en torno a la enfermedad.

Un payaso clínico le entrega a un enfermo amor, algo que no se puede tocar, “que es energía, eleva las vibraciones y encamina hacia el sendero de la sanación”, insiste la experta.

Ese efecto terapéutico lo advirtió Hunter Doherty, más conocido como el doctor Patch Adams, un médico estadounidense que desarrolló en los 70 la terapia de la risa.

“Hace 17 años nació el payaso clínico en el país – cuenta Luz Adriana Neira, directora general y cofundadora de la Fundación Doctora Clown–, abriendo un espacio de juego y risa entre los medicamentos e inyecciones y contribuyendo a la humanización dentro de los hospitales”.

Además se ha comprobado que el efecto analgésico de la risa reduce, de manera significativa, el consumo de calmantes.

Que sientan menos dolor hace que el paciente que está en proceso de recuperación, sea mucho más activo. Eso acorta los tiempos de cura y de sanación.

Si le cuesta reírse...

• Vea películas divertidas.
• Lea o escuche chistes.
• Una buena fórmula es compartir con otros, estar con un amigo con quien se pueda hablar y realmente SER. Los episodios de risa son 30 veces más frecuentes en grupos que cuando se está solo.
• Vuelva a ser niño y entre en el juego de recibir y hacer cosquillas.
• Establezca vínculos a partir del juego. Es una forma de decir ‘Estoy a gusto contigo’.
• Otras propuestas son el yoga de la risa y los talleres de risoterapia, que también ayudan mucho.

FLOR NADYNE MILLÁN
Redactora Revista Carrusel


http://www.eltiempo.com/estilo-de-vida/salud/beneficios-de-la-risa/16025448

miércoles, mayo 27, 2015

El poder del abrazo




Esta ha sido una semana de abrazos: afectuosos, protectores, de “todo irá bien”…También ha sido la semana en que, diversos pacientes, recordaban aquellos inicios de sus respectivas terapias cuando “les daba corte” darme un abrazo y se solucionaba con dos besos o un apretón de manos. Con el tiempo -y el compartir vivencias, sentimientos- el abrazo apareció, sin proponérselo, con su poder altamente curativo.

Todas las personas necesitamos del contacto físico de otras, porque nos hace sentir reconocidas, protegidas y queridas. En Psicología se entiende por memoria afectiva “el sentimiento con una carga emocional especial que reaparece cada vez que se recuerda una experiencia previa significativa”.
¿Cómo sentimos los abrazos?

En la piel existen los llamados Corpúsculos de Meissner que son los encargados de recibir la señal del tacto y enviarla a la corteza cerebral. Asimismo, existen los mecanorreceptores que pueden asimilar si algo o alguien esta frío, cálido, una caricia, cosquillas, pellizcos, áspero, rugoso, suave… Cada una de las partes de nuestro cuerpo, posee estos receptores – aunque las manos y los labios, tienen una mayor cantidad- y, por tanto, pueden enviar una señal eléctrica al cerebro que será transformada en aquello que percibimos – a nivel consciente – como una cosquilla, un pellizco, una caricia o un abrazo.

Gracias a la Resonancia Magnética Funcional –que permite obtener imágenes del cerebro mientras esta funcionando – se ha observado que cuando abrazamos a una persona por la cual no sentimos atracción sexual ni enamoramiento,liberamos oxitocina, hormona que disminuye los niveles de cortisol y adrenalina – las llamadas “hormonas del estrés” –y nos hace sentirnos más relajados.

Pero, determinadas investigaciones, han demostrado que no ocurre lo mismo si abrazamos a una persona que nos acaban de presentar que a un amigo o un familiar ya que, en este caso, tanto los Corpúsculos de Meissner como los mecanorreceptores , aparte de enviar la señal al cerebro, también lo hacen al sistema límbico que es aquella zona cerebral encargada de regular las emociones. Por tanto, la oxitocina producida sirve para estrechar los vínculos afectivos y formar el apego, es decir, el deseo de estar próximo con las personas que son significativas para nosotros.
Pero, ¿eres afectuoso?

Desde el punto de vista de la vida en pareja, hemos de considerar que los abrazos, las caricias y las miradas se hallan entre las formas más placenteras de invitar a la cercanía al otro/a. Y, aunque parece fácil de explicar, muchas veces, es difícil de llevar a la práctica ya que no todas las personas somos igualmente afectuosas; al contrario, existen muchas personas, incapaces de demostrar cariño y ello les puede hacer parecer frías y distantes, aunque, realmente, no sea así. En este caso, el problema principal es la “compensación”, es decir, para excusarse por unos sentimientos incapaces de expresar – aunque podrían- compran regalos muy caros. En casos muy extremos, esta persona va a necesitar estimulantes como alcohol o sustancias de abuso para desinhibirse.
Placer y sexo

El placer es una búsqueda propia de la naturaleza del ser humano. Debajo de la misma, se halla la necesidad de ser libre, de poder ser lo que uno quiere ser, por lo que uno es y esta se convierte , a su vez, en una dificultad y en un conflicto, especialmente, en el caso de personas que, durante su crecimiento, han sido condicionadas por su entorno a que el amor sólo se consigue si se cumplen determinadas expectativas o si se hacen las “cosas bien” y que, en caso contrario, sólo han encontrado rechazo, indiferencia o castigo. Así, se interiorizaba que el amor uno se lo debe “ganar” y, además, que se puede “poner en riesgo” ante situaciones como las antedichas, generando, entonces, dolor… entonces, ¿por qué intentar amar?

Unido al placer, se halla la sexualidad, entendiendo como tal no tan sólo el propio acto físico de mantener relaciones sexuales, sino también los juegos sexuales previos así como las caricias, pellizcos, mimos, besos y abrazos. Sin embargo, las personas no afectuosas, tienen miedo a ser rechazados, y crean una postura “a la defensiva” típica; hombros y cuello tensos, manos y articulaciones rígidas – sin darse cuenta – mirada alerta…es decir, existe toda una comunicación no verbal que explica el miedo a mostrar lo que, realmente, se siente, por esa posibilidad de la que hablábamos anteriormente; no cumplir las expectativas, no hacerlo “bien”, y que el amor se transforme en dolor. Lo único que se consigue, de esta manera, es no disfrutar ni de la relación con la otra persona ni de la sexualidad propia.
Cómo ser más afectuoso

Se puede aprender a ser afectuoso. El principal problema que tiene el que no es afectuoso es ese, que nunca ha abrazado, acariciado realmente, y que, la primera vez que lo hace es probable que vaya a sentir timidez, resistencia, vergüenza, ridículo o, incluso, ansiedad.¡ No se asuste! Piense que su mente está habituada a funcionar siempre bajo unos mismos esquemas de comportamiento, desde hace mucho tiempo, y, en ellos, se siente seguro. Cambiar estos esquemas sí es un riesgo. Pero, si no lo intenta, nunca tendrá la ocasión de comprobar, por si mismo, las sensaciones tan placenteras que se producen cuando uno estira los brazos y alcanza las mejillas del otro o como “salta” el corazón cuando su cuerpo se estrecha fuertemente con otro.

Tanto dar como recibir un abrazo es una forma de contacto emocional con aquello que nos rodea. El poder de los abrazos no es sólo una suave invitación sexual sino que también puede darse con familiares, amigos… y presenta un alto poder curativo ya sea con las manos o la mirada, haciéndolo sin un motivo concreto, sólo porque se siente así.
Efectos de los abrazos, besos y caricias
Regulación de peso durante el proceso del crecimiento en recién nacidos y niños.
Mejora las condiciones para la adquisición del lenguaje.
Aumento de las hormonas del placer: Endorfinas. Mejoría de la fatiga escolar o la depresión infantil.
Asociado a estados emocionales estables, produce una mejoría general en el sistema inmunológico incluyendo en la hidratación de la piel.
Durante la primera etapa de la vida ; desarrolla una integración entre los afectos y la motricidad.
El abrazo desarrolla y ancla en la mente y el cuerpo la confianza.
Estimula patrones de afectividad y vinculo, que refuerzan la identidad, es decir, el sentido del quién se es o el sentido de pertenencia.
Mejora el sentido de autoprotección, a partir de experiencias previas de protección (abrazos protectores reiterados por parte de los adultos). Siembra las bases no verbales de la autovaloración.
Un abrazo puede ser el puente de comunicación empática profunda; en los niños, es fuente de un reconocimiento, que al centrarse en lo bueno, fortalece su autoestima.
Si el abrazo es amoroso y tierno , puede hacer que las emociones de dolor o perdida , se unan con el sentimiento de amor , cambiándose por sosiego y tranquilidad.
El contacto afectivo, crea en el niño una visión integra y respetuosa de su cuerpo.
Beneficios del abrazo a nivel físico y fisiológico

La “abrazoterapia” se considera una terapia coadyuvante en el tratamiento de diversos trastornos como, por ejemplo, los trastornos depresivos.

Además, reduce la presión arterial y el dolor menstrual así como la cefalea, cura el insomnio, retarda el envejecimiento y disminuye el apetito. Existen evidencias científicas de que refuerza el sistema inmunológico.

Ya hemos visto, anteriormente, que los abrazos liberan hormonas como la oxitocina y las endorfinas pero, también, actúan a nivel de los neurotransmisores como la serotonina y la dopamina, por lo cual producen sensación de bienestar y también libera neurotransmisores como la serotonina y la dopamina las cuales tienen un efecto sedante, por lo cual produce una sensación de tranquilidad, bienestar y calma
Beneficios de los abrazos a nivel psicológico
Aumenta los niveles de oxitocina que nos sirve para generar relaciones de confianza. mutua así como determinados patrones de conducta, tanto materna como paterna.
Disminuyen los niveles de estrés, ello es, especialmente, importante para personas cuidadoras puesto que aumentan su paciencia y, al mismo tiempo, relajan al enfermo.
Genérico de los ansiolíticos; permite un afrontamiento adecuado de conflictos, momentos complicados y difíciles.
Aumentan la liberación de dopamina lo cual produce una mayor motivación así como una mejoría en la atención y, por tanto, en el aprendizaje.
Aumento de la autoestima ya que produce bienestar en las personas que queremos.
Nos aporta seguridad, protección, positivismo.
Ayuda a mejorar nuestro estado de ánimo.
Y, aunque pueda parecer increíble; mejora nuestra memoria porque la calma que produce hace que nuestras emociones asienten los recuerdos.
¿Se puede vivir sin abrazar?

Los abrazos son una muestra de cariño entre personas y una expresión de amor entre las parejas. Como hemos visto, aportan muchos beneficios tanto físicos como psicológicos.

Teniendo en cuenta sólo el abrazo como expresión de amor entre parejas, nos podríamos parar a pensar: y tú, ¿cuántas veces al día abrazas a tu pareja?

Según los estudios realizados respecto a este tema, se ha demostrado que el número de rupturas entre parejas es mayor en aquellas en que uno de los dos miembros no expresa afecto ya sea en forma de abrazos, caricias puesto que el otro miembro mostrará una descompensación de afecto.

Por tanto, esté último miembro puede sufrir unas consecuencias debidas a la falta de afecto demostrada por el primer miembro, como son:
Descenso de su autoestima: empieza a pensar que no es deseado/a lo cual es debido a que no es lo suficientemente atractivo/a para su pareja.
Inseguridad: ante la falta de contacto físico puede empezar a pensar que no esta haciendo algo bien, que su pareja no es feliz con él/ella y que corre el riesgo, por tanto, de ser abandonado/a
Conductas de ansiedad: el miedo o la inseguridad pueden derivar en conductas negativas, tales como empezar a comer más de lo normal, fumar más de la cuenta o cambiar otros comportamientos.

En cada contexto, sabemos qué tipo de abrazo damos y cuál recibimos, que va a depender, también, de la persona con las que nos abracemos, aunque los beneficios tanto emocionales como físicos, fisiológicos y psicológicos van a ser los mismos. Sin embargo, un abrazo con un amigo será de alegría, con la pareja es intimo. Sea como fuere, ¡nunca niegues un abrazo! Estarías negando vitaminas para el alma…

Y, ciertamente, muchas veces, no encontramos las palabras adecuadas para expresar lo que sentimientos, quizás porque estos son abrumadores o porque somos muy tímidos…Habla el idioma de los abrazos “Cuando hablar se convierte en una difícil tarea, no hay un mejor modo de expresarnos con claridad”

¿Te gusta o te molesta abrazar y que te abracen? ¿crees que el abrazo tiene un efecto positivo o negativo en las personas? ¿cómo prefieres los abrazos? ¿Usas los abrazos en tus relaciones sociales, o lo dejas para la esfera íntima? Dejamos las preguntas abiertas. Esperamos que nos ayudes a generar debate en el apartado de comentarios.

viernes, mayo 16, 2014

Sabías que reír pone al cerebro en un estado de meditación?




Esto podría ser una razón más para reír y es que además puede mejorar tu memoria y reducir los efectos del estrés, según los investigadores.
La risa puede ayudar a minimizar el daño que las hormonas del estrés causan.

El estrés produce cortisol, una hormona que aumenta el azúcar en la sangre, suprime el sistema inmunológico y pueden afectar negativamente a la memoria y la capacidad de aprendizaje de las personas mayores.

A la vez puede contribuir a una serie de problemas de salud, incluyendo la presión arterial alta, diabetes y enfermedades del corazón.

Pero para combatir el cortisol está el humor. Reír o simplemente disfrutar de un poco de humor aumenta la liberación de endorfinas y la dopamina en el cerebro, lo que proporciona una sensación de placer y recompensa.

Estos cambios neuroquímicos positivos y beneficiosos, a su vez, hacen que el sistema inmunológico funcione mejor. También amplifican la memoria y el recuerdo.

martes, enero 07, 2014

"Empezar a Vivir Nuestras Pasiones es Alinearnos con Nuestro Destino".





El cerebro se siente muy contento cuando uno se concentra en lo que ama.
El hecho de estar mas enfocado en lo que uno en realidad ama y desea,
hace que en aquellas partes del sistema límbico que controlan
las emociones destructivas como el temor, la rabia, la depresión, la ansiedad,
se baje el volumen. 


Esto permite pensar con mayor lucidez. También hace que en otras partes del sistema límbico que genera emociones positivas, se suba el volumen.  Cuando esto ocurre, se libera dopamina, endorfinas, y una variedad de hormonas y neurotransmisores que reducen el estrés. 

Mientras uno mas se concentre en lo que de verdad ama, tendrá mejor estado de salud y sentirá más los efectos positivos de esos neuroquímicos
que reducen el estrés corporal y mental. 

De hecho se obtiene una especie de doble efecto.  Cuando uno se alinea con lo que considera que tiene mayor importancia para uno, las emociones negativas pueden disminuir y las positivas aumentar. Así que seguir las pasiones es bueno para la salud y el bienestar... pero ¿qué relación tiene esto con nuestro destino?...


Las pasiones no son el destino de uno, son los indicios o claves del propósito
que tenemos en la vida, mientras mas apasionada sea nuestra vida,
estará alineada con nuestro destino de un modo más cercano.


El destino es el viaje de una vida.  Las pasiones cambian y se transforman con el tiempo en la medida que uno llega a conocerse y comprenderse más a fondo. 

Cuando seguimos nuestras pasiones, sentimos una atracción irresistible
que nos obliga a seguir adelante,  hasta que un día nos despertamos y descubrimos que estamos viviendo una vida apasionada, con un pleno sentido del destino.  Todo esto comienza cuando ponemos en claro nuestras pasiones principales.

Conocer nuestras pasiones exige enfrentarnos a nuestra vida interior
y sacarla a la superficie para examinarla y aclarar lo que realmente
es importante para nosotros. 

Es la llave mágica que abrirá aquellos sueños olvidados
que esperan con paciencia en nuestro corazón que llegue el día en que digamos: "Estoy aquí para marcar la diferencia y el momento es ahora".

domingo, octubre 27, 2013

La risa un gran remedio





Cuando una persona se ríe de verdad entonces en su cerebro se liberan endorfinas (neurotransmisores secretados por la glándula pituitaria del cerebro, que tienen un efecto de tipo opiáceo similar a la morfina). Por eso las endorfinas se conocen como "opiáceos naturales".
También se libera un neurotransmisor cerebral llamado dopamina muy relacionado con los estados de bienestar psicológico.
Al mismo tiempo, cuando una persona se ríe de verdad, disminuyen sus niveles de cortisol que es una hormona conocida como la "hormona del estrés".

Reirse ayuda a curar la depresión, el estrés y la angustia.
Nos ayuda a sentirnos mejor, más confortables.
Limpia y ventila los pulmones.
Mejora la oxigenación el cerebro y del cuerpo en general.
Regulariza el pulso cardíaco.
Ayuda a trabajar al aparato digestivo y regula el intestino.
Relaja los músculos tensos.
Disminuye la producción de hormonas que causan el estrés.
Disminuye la presión arterial de la sangre.
Ayuda a quemar calorías: cuando nos reímos movemos unos 400 músculos de nuestro cuerpo. Algunos investigadores creen que reír 100 veces es equivalente a hacer 10 minutos de ejercicio aeróbico o hacer 15 minutos de bicicleta.
Al reír se segregan endorfinas, unas drogas naturales que provocan euforia y efectos tranquilizantes y analgésicos.
Se fortalecen los lazos afectivos.
Se genera una mayor respuesta del sistema inmunológico ante la enfermedad.
Sirve para descargar tensiones, potencia la creatividad y la imaginación.
Incrementa la autoestima y la confianza en uno mismo.
Es una fórmula eficaz para eliminar pensamientos y emociones negativos.
Alivia el insomnio al producir una sana fatiga que el sueño repara con facilidad.