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lunes, noviembre 11, 2013

¿Es el Rorschach una herramienta útil en la clínica? Por Fabián Maero




¿Una mancha de tinta es sólo una mancha de tinta? ¿O puede ser algo más, tal vez un pasadizo secreto a los rasgos de personalidad y trastornos psicológicos ocultos?

La versión más conocida de la prueba de la mancha de tinta, desarrollada por el psiquiatra suizo Hermann Rorschach, ocupa un lugar destacado en la cultura popular. Andy Warhol pintó una serie de manchas de tinta gigantescas inspiradas en el Test de Rorschach, y Mattel (la empresa creadora de la popular muñeca “Barbie”), lanzó un juego llamado “Thinkblot”, que anima a los jugadores a generar respuestas creativas a unas formas ameboides en blanco y negro. Incluso hay una banda de rock que se llama “Test de Rorschach.” La película de 2009, ‘Watchmen’, está protagonizada por un personaje llamado Rorschach, quien luce una máscara que consiste en una mancha de tinta.

Podemos rastrear el Test de Rorschach (a menudo conocido simplemente como “El Rorschach”) a los escarceos de Hermann Rorschach con manchas de tinta en su niñez. Rorschach, un artista poco exitoso, quien al parecer recibió la inspiración para la prueba a que más tarde daría su nombre gracias a un popular juego de salón europeo. Publicado por primera vez en 1921, el Rorschach consta de 10 manchas de tinta simétricas, 5 en blanco y negro y 5 con colores. Los lectores pueden ver una mancha de tinta similar a las manchas de tinta de Rorschach en la figura que encabeza el artículo(debido a la preocupación por influir en las respuestas de la prueba, el editor de Rorschach advierte en contra de la reproducción de las transferencias reales).

¿Una mancha de tinta es sólo una mancha de tinta?

Pero el Rorschach es mucho más que un icono de la cultura popular. Es una herramienta apreciada por los clínicos, muchos de los cuales creen que puede penetrar en los rincones más profundos y oscuros del inconsciente. En las décadas de 1940 y 1950, los psicólogos Lawrence Frank Bruno Klopfer se refirieron al Rorschach como “Una máquina de rayos X psicológica”, y más de medio siglo más tarde todavía muchos clínicos lo consideran como un medio esencial para descubrir conflictos psicológicos (Wood, Nezworski, Lilienfeld , y Garb, 2003). Una estimación ubica el número de test de Rorschach administrados por año en todo el mundo en alrededor de 6 millones (Sutherland, 1992). Una encuesta de 1995 de los miembros de la Asociación Americana de Psicología reveló que el 82% de los psicólogos clínicos utilizan el Rorschach al menos ocasionalmente en su práctica y que el 43% lo utiliza frecuentemente o todo el tiempo (Watkins, Campbell, Nieberding, y Hallmark, 1995) . En 1998, el Consejo de Asuntos Profesionales de la American Psychological Association elogió el Rorschach como “quizás el instrumento psicométrico más potente jamás imaginado” (Junta Americana de Psicología Asociación de Relaciones Profesionales, 1998, p. 392). Quizás no sea sorprendente que en una encuesta el 74% de los estudiantes universitarios dijeron que el Rorschach y otros tests estrechamente relacionados son útiles en el diagnóstico psiquiátrico (Lenz, Ek, y Mills, 2009).

El Rorschach es mucho más que un icono de la cultura popular.

El Rorschach es sólo una de cientos detécnicas proyectivas, la mayoría de las cuales consisten en estímulos ambiguos que los entrevistados deben interpretar. Los psicólogos se refieren a estos métodos como “proyectivos”, porque suponen que en el proceso de darle sentido a los estímulos ambiguos los entrevistados proyectan aspectos clave de su personalidad en ellos. Utilizando lo que podríamos denominar “ingeniería inversa psicológica”, quien interpreta el test intenta inferir los rasgos de personalidad de los entrevistados a partir de sus respuestas. Una de las primeras técnicas de este tipo fue el Test de la Nube desarrollado en a principios del siglo XX por el psicólogo alemán Wilhelm Stern, test en el cual se pide a los entrevistados que reporten lo que ven en imágenes parecidas a nubes (Aiken, 1996; Lilienfeld, 1999). Incluso hay una variante de la prueba de Rorschach para individuos ciegos, la técnica conocida como “Cypress Knee”, en la que se pide a los entrevistados colocar sus manos alrededor de las excrecencias nudosas de las raíces de los árboles de ciprés y describir lo que imaginan mentalmente (Kerman, 1959).

Los investigadores sometieron al test de Rorschach a un cuestionamiento científico constante a partir de los años ‘40 hasta los ‘70. Argumentaron que el Rorschach es subjetivo tanto en su puntuación como en su interpretación y que casi nada de sus hallazgos sobre la personalidad se sostiene al someterlo a una investigación cuidadosa. Un autor, el psicólogo educacional Arthur Jensen, comentó en 1965 que “el ritmo del progreso científico en psicología clínica podría ser medida por la velocidad y la rigurosidad con la que se supera el Rorschach” (Jensen, 1965, p. 509).

La versión moderna del Rorschach, el “Sistema Comprehensivo” (CS) desarrollado por el psicólogo John Exner en el 1974, fue un esfuerzo heroico para salvar el Rorschach de una larga serie de ataques científicos. El CS establece normas detalladas para la calificación e interpretación y arroja más de 100 índices que supuestamente miden casi todas las características imaginables de la personalidad (Exner, 1974). Por ejemplo, las respuestas a la figura que incluimos más arriba, que incluían reflexiones (“Veo un caniche que se mira en el espejo”), supuestamente reflejan el narcisismo. Después de todo, el narcisismo palabra deriva del personaje mítico griego Narciso, que se enamoró de su reflejo en el agua. Respuestas que involucran detalles inusuales (“Esa pequeña mancha de tinta en la parte derecha de la mancha parece un pedazo de polvo”), ostensiblemente indican obsesión. Y las respuestas al espacio en blanco situado dentro de las manchas en lugar de a las propias manchas (“Esa zona blanca de ahí parece una escoba de mano”), ostensiblemente indican rebeldía hacia la autoridad.

Sin embargo, la investigación controlada no ofrece prácticamente ningún soporte para estas afirmaciones. James Wood y sus colegas encontraron que la gran mayoría de las puntuaciones de Rorschach están esencialmente desvinculados de los rasgos de personalidad. La única posible excepción es el rasgo de dependencia (Bornstein, 1996), que algunos investigadores han encontrado que está asociado con un número de respuestas que implican bocas y alimentos mayor que lo usual (freudianos ortodoxos, que creen que la gratificación excesiva durante la fase oral de la infancia produce dependencia , seguramente se deleitarán con este hallazgo). Tampoco el Rorschach especialmente útil para propósitos de diagnóstico: Las puntuaciones en el Rorschach son ínfimas en relación con la depresión clínica, los trastornos de ansiedad o el trastorno de la personalidad antisocial -una condición marcada por una historia de conductas criminales e irresponsables (Wood, Lilienfeld, Garb, y Nezworski, 2000) .

El Rorschach es útil detectando condiciones marcada por disturbios de pensamiento, como la esquizofrenia y el trastorno bipolar.

No obstante, el Rorschach es útil detectando condiciones marcadas por disturbios de pensamiento, como la esquizofrenia y el trastorno bipolar (Lilienfeld, Wood, & Garb, 2001). Este hecho no es demasiado sorprendente, porque las personas que producen respuestas bizarras a las manchas de tinta (por ejemplo, “Se parece a la cabeza de una jirafa explotando dentro de un platillo volador” en respuesta a figura que publicamos aquí) probablemente sufran de pensamientos desordenados más que otras personas. Como el psicólogo Robyn Dawes (1994) ha indicado, el uso del Rorschach para la detección de trastornos del pensamiento es en realidad no proyectiva , ya que se basa en la medida en que los encuestados no perciben formas determinadas en manchas de tinta.

Por otra parte, la evidencia de que el Rorschach contribuye a la detección de las características psicológicas más que otros métodos más simples, lo que los psicólogos llaman “validez incremental”, es débil. De hecho, algunos estudios demuestran que cuando los clínicos que ya tienen acceso al otros cuestionarios o la información de la historia de vida del paciente examinan los datos del Rorschach, su exactitud predictiva de las características psicologicas de los pacientes disminuye. Esto es debido probablemente a que confían demasiado en la información derivada del Rorschach, que tiende a ser menos válida que los datos derivados de las demás fuentes (Garb, 1998;. Lilienfeld et al, 2001, 2006).

¿Por qué el Rorschach sigue siendo enormemente popular a pesar de la escasa evidencia de su utilidad clínica? El fenómeno de la correlación ilusoria probablemente contribuye a la mística de este test. Cuando unos investigadores pidieron a los participantes de un estudio que examinaran los protocolos de Rorschach, estos participantes consistentemente percibieron ciertos indicadores del Rorschach como vinculados a ciertos rasgos de personalidad, incluso cuando el emparejamiento de los indicadores Rorschach con rasgos de personalidad en los protocolos es totalmente aleatorio (Chapman y Chapman, 1969). En muchos casos, estos participantes están confiando excesivamente en la heurística representativa, que los lleva de manera errónea a concluir que ciertos indicadores del Rorschach son válidos para la detección de características de personalidad. Por ejemplo, pueden asumir incorrectamente que las respuestas a las manchas de tinta que contienen contenido morboso, como esqueletos o cadáveres, están fuertemente asociados con ciertos rasgos, como la depresión, con los que comparten un parecido superficial. Los estudios demuestran que los clínicos son vulnerables a los mismos espejismos (Chapman y Chapman, 1969).


El clínico está percibiendo psicopatología cuando en realidad no está allí.

En segundo lugar, los estudios demuestran que el CS tiende a hacer que individuos normales parezcan perturbados (dicho de otro modo, que personas sin rasgos psicopatológicos parezcan tenerlos). Un estudio realizado en 1999 por Thomas Shaffer y sus colegas revelaron que una muestra de individuos sin trastornos psicológicos, que abarcaba estudiantes universitarios y dadores voluntarios de sangre, los sujetos obtuvieron resultados sumamente patológicos al aplicar el Rorschach. Por ejemplo, 1 de cada 6 puntuó como patológico en el Índice de esquizofrenia Rorschach, supuestamente una medida de la esquizofrenia (Shaffer, Erdberg, y Haroian, 1999). Paradójicamente, la tendencia del Rorschach a sobrepatologizar individuos pueden inducir a a los clínicos a concluir erróneamente que posee una alta sensibilidad diagnóstica. Frecuentemente, los clínicos se encuentran que el entrevistado produce resultados “normales” en cuestionarios corrientes, pero resultados “anormales” en la prueba de Rorschach. El clínico puede pensar a partir de esta discrepancia de que el Rorschach es un test “profundo” que revela trastornos psicológicos ocultos que tests más “superficiales” no pueden detectar. Más probablemente, el clínico está percibiendo psicopatología cuando en realidad no está allí (Wood, Nezworski, Garb, y Lilienfeld, 2001).

Así que, volviendo a la pregunta planteada al principio de esta obra: Parafraseando a Sigmund Freud, a veces una mancha de tinta es sólo una mancha de tinta.

(Traducción de un fragmento de Great Myths of Popular Psychology, Lilienfeld et al, 2010, adaptado por Fabián Maero para Psyciencia)

domingo, noviembre 10, 2013

Críticas a la psicología freudiana Sigmund Freud y el psicoanálisis- Antonio Cruz Suárez




En oposición al psicoanálisis de Freud y a la psicología individual de Adler, Jung definió su teoría como “psicología analítica o compleja”.


10 DE NOVIEMBRE DE 2013
A pesar de que las ideas psicológicas de Freud continúan disfrutando de una gran influencia y probablemente muchas de las aportaciones del psicoanálisis son válidas; aún reconociendo que la mayoría de los estudiosos de la mente humana acepta hoy que existen aspectos inconscientes del comportamiento que podrían haberse originado, según el modo de enfrentarse a la ansiedad, durante los primeros años de la infancia, tal como él señaló; es menester reconocer también que las teorías de Freud han sido muy criticadas y, en ocasiones, han suscitado reacciones bastante hostiles.

Algunos psicólogos rechazaron la idea de que los niños pequeños manifestaran deseos eróticos o que aquello que ocurría durante los primeros años de vida pudiera crear ansiedad para siempre (Giddens, 1998, Sociología, Alianza Editorial, Madrid).

El feminismo expresó también su desacuerdo, argumentando que Freud se centraba demasiado en la sexualidad de los varones y prestaba poca atención a la experiencia femenina. Sus planteamientos establecían un vínculo muy directo entre la identidad de género y la conciencia genital, lo cual dejaba entrever que, de algún modo, el pene era considerado como un órgano superior a la vagina y que ésta se definía sólo como una mera carencia de aquél. Los partidarios del feminismo se preguntaban ¿por qué no se podía considerar al revés, que el órgano femenino fuese superior al masculino? Tampoco se veía bien que en los escritos de Freud, el padre desempeñase siempre la principal función disciplinaria ya que existían muchas culturas en las que este papel era desempeñado por la madre. Asimismo se le criticó el retraso -alrededor de los cuatro o cinco años- que daba al inicio del aprendizaje del género. La mayor parte de los autores posteriores llegaron a la conclusión de que éste se iniciaba mucho antes.

Otro gran estudioso del desarrollo infantil, el profesor de la Universidad de Chicago, Georges H. Mead (1863-1931), aunque sostuvo ciertas ideas parecidas a las de Freud, llegó a la conclusión de que la personalidad humana estaba menos sometida a tensiones de lo que suponía el padre del psicoanálisis. En su opinión, los bebés empiezan a desarrollarse como seres sociales imitando las acciones de las personas que les rodean y para ello utilizan el juego. Los niños pequeños adoptan así el papel de otro y desarrollan su autoconciencia al verse a sí mismos como los ven los demás.

Tanto para Freud como para Mead, alrededor de los cinco años el niño es ya capaz de sentirse autónomo y desenvolverse fuera del contexto familiar.

Freud creía que esto se debía a la fase edípica, mientras Mead afirmaba que era consecuencia de la capacidad para desarrollar la autoconciencia. Mead no estaba de acuerdo en que lo que ocurría entre el nacimiento y la primera infancia tuviera necesariamente que determinar toda la vida posterior de la persona. Pensaba que la capacidad de aprendizaje social propia de la adolescencia era tan importante o más que la ocurrida durante la primera infancia. Las hipótesis de Mead no dependían tanto del inconsciente y no fueron tan polémicas como las de Freud, aunque también influyeron de forma importante en la psicología posterior.

El discípulo de Freud, Alfred Adler (1870-1937), médico de origen judío, pronunció cuatro conferencias en 1911 bajo el título general: Crítica de la teoría sexual freudiana. Las ideas que expresó en este ciclo supusieron su expulsión, así como la de siete médicos más, del círculo psicoanalítico de Viena. Su versión de la teoría psicoanalítica fue mucho más rica y matizada desde el punto de vista científico que la de Freud, ya que se avenía mejor con aquello que era posible observar en la práctica. Adler llegó a la conclusión de que su maestro se había dejado engañar por las características de la muestra con la que trabajó, es decir, los enfermos mentales. De ahí que valorara tanto el carácter sexual de la libido y el mito de Edipo sobre el que construyó toda su obra.

Sin embargo, Adler decía que el origen de los trastornos anímicos no era el conflicto entre el yo y la pulsión sexual, como afirmaba Freud, sino el afán de superación del niño. Las neurosis no eran, por tanto, el resultado de traumas edípicos sufridos durante la primera infancia que influían inconscientemente a lo largo de toda la vida, sino la expresión de un “sentimiento de inferioridad” que era siempre alimentado por todas las experiencias negativas que sufría el individuo y que le impedían conseguir sus fines. De manera que la felicidad de las personas dependía, en el fondo, de la relación con los demás. El sentimiento de inferioridad sólo podía superarse mediante el “sentimiento de comunidad”.

Adler suavizó también la crítica de la religión que hizo su maestro Freud ya que estaba convencido de que el sentimiento religioso tenía como finalidad principal la perfección de la humanidad. Pero a pesar de que su postura fue más tolerante hacia la religión, para él Dios seguía siendo -como para Freud- sólo una idea de la mente humana. Una idea que podía ser muy positiva, pero una idea al fin y al cabo.

Sin embargo, el teólogo Ernst Jahn que fue discípulo de Adler y escribió con él un libro titulado: Religión y psicología individual, le replicó a éste que en la concepción cristiana Dios no era una idea, ni siquiera un fin, sino una realidad.

Küng recoge estas palabras de Jahn: “Esta es la cuestión: ¿idea, fin o realidad? Para la interpretación cristiana Dios no es ni idea ni fin. Dios es realidad. La idea y el fin pueden ser determinados por la fuerza del pensamiento humano. Pero el ser de Dios no está ligado a los procesos mentales del hombre. Dios no es un resultado del pensamiento. Dios es una realidad sobrecogedora” (Küng, 1980: 405).

Si para el psicólogo Adler, Dios es un regalo de la fe, para el teólogo Jahn, en cambio, la fe es un regalo de Dios. El hombre no inventa al Creador sino que es éste quien crea al hombre. Tal sería el misterio de la fe en la trascendencia que constituye el núcleo del cristianismo y de otras religiones monoteístas. Otro discípulo disidente de Freud fue Carl Gustav Jung (1875-1961) quien se separó de su maestro un año después que Adler porque rechazaba también su teoría sexual y su comprensión de la libido.

En oposición al psicoanálisis de Freud y a la psicología individual de Adler, Jung definió su teoría como “psicología analítica o compleja”. Para él, la libido no era solamente una pulsión sexual sino una energía psíquica que originaba procesos tan complejos como: pensar, sentir, percibir e intuir. En base a tales funciones anímicas Jung distinguió hasta ocho tipos psicológicos distintos entre las personas. Tampoco estuvo de acuerdo con el ateísmo manifiesto de Freud ni con la intrusión de la medicina en el campo de la concepción del mundo y de la vida. Nunca dejó de autodefinirse como cristiano.

Ya en la década de los ochenta (1978, 1988), la socióloga Nancy Chodorow trabajó sobre el desarrollo del género, haciendo más énfasis que Freud en la importancia de la madre. En su opinión la necesaria ruptura entre el bebé y su madre ocurre de manera diferente en los varones que en las hembras. Las chicas pueden permanecer al lado de su madre mostrándole sus sentimientos hacia ella sin ningún tipo de reparos ni condicionamientos sociales. Pueden besarla, acariciarla o abrazarla y comportarse como lo hace ella. No hay necesidad de que se produzca una ruptura entre madre e hija, lo cual hace posible que cuando la pequeña se convierte en adulta tenga un sentido del yo mucho más vinculado a los demás. Su identidad personal se fusiona mejor con la de los otros e incluso puede depender más de ellos.

Tal sería la razón, en opinión de Chodorow, de que las mujeres manifestaran una mayor sensibilidad y compasión emotiva que los hombres. Éstos, por el contrario, se verían obligados a romper prematuramente su apego inicial con la madre ya que se les inculca que lo masculino es opuesto a la ternura femenina y a los mimos maternales. Por tanto, a los chicos les faltaría cierta habilidad para relacionarse íntimamente con los demás o para comprender sus propios sentimientos. Este sería el origen de la característica inexpresividad masculina o la dificultad para manifestar sus propios sentimientos a los demás.

En vez de esto, los varones desarrollarían mejor que las chicas la capacidad para el análisis crítico de la realidad, serían más activos y enfocarían su existencia en base al deseo de conseguir cosas. En realidad, los planteamientos de Chodorow son completamente opuestos a los de Freud ya que interpretan lo masculino como una disminución de lo femenino. A los varones les faltaría algo que han perdido en la ruptura de su estrecha relación inicial con la madre. De ahí que su actitud ante el mundo sea más manipuladora y más torpe en cuanto al establecimiento de relaciones afectivas con los demás. Por el contrario, las mujeres se expresarían en función de sus relaciones y éstas constituirían la base de su autoestima.

A pesar de que la obra de Chodorow ha sido también criticada porque no explica el deseo actual de las mujeres por ser independientes y autónomas, o los sentimientos de agresividad femenina, así como por basar sus estudios sólo en la típica familia blanca de clase media, lo cierto es que en general las ideas de esta socióloga continúan siendo muy relevantes y tenidas en cuenta en los estudios acerca de la identidad de género o la sexualidad.

Por último, ciertos teóricos de la ciencia contemporáneos, como Karl R. Popper, han discutido también el carácter científico del psicoanálisis, empleando para ello el criterio de demarcación y la teoría falsacionista. En su opinión la aparente irrefutabilidad de la teoría del psicoanálisis la convertiría en una teoría dogmática no científica. Si no es posible confirmarla o refutarla por medio de la experiencia es porque no se trataría de una teoría verdaderamente científica. La explicación de Freud acerca del psiquismo humano impone unas asunciones previas que no son susceptibles de verificación y que permiten adaptar cualquier manifestación psíquica a las explicaciones del psicoanálisis. En este sentido Popper escribe:

“En los comienzos de este periodo desarrollé mis ideas sobre la demarcación entre teorías científicas (como las de Einstein) y teorías pseudocientíficas (como las de Marx, Freud y Adler). Me resultaba claro que lo que hacía que una teoría, o un enunciado fuesen científicos, era su poder para descartar, o excluir, la ocurrencia de algunos eventos posibles -para proscribir, o prohibir, la ocurrencia de esos eventos-. Así pues, cuanto más prohíbe una teoría, más nos dice.” (Popper, 1977, Búsqueda sin término, Tecnos, Madrid, 55).


Autores: Antonio Cruz Suárez


©Protestante Digital 2013

UN ABRAZO DE 20 SEGUNDOS, PRODUCE UN EFECTO TERAPEUTICO SOBRE EL CUERPO Y LA MENTE



La duración media de un abrazo entre dos personas es de 3 segundos.

¡Pero los investigadores han descubierto algo fantástico! Cuando un abrazo dura 20 segundos, se produce un efecto terapéutico sobre el cuerpo y la mente.

La razón es que un abrazo sincero produce una hormona llamada "oxitocina", también conocida como la hormona del amor. Esta sustancia tiene muchos beneficios
para nuestra salud física y mental, que nos ayuda, entre otras cosas, a relajarnos, a sentirnos seguros y a calmar nuestros temores y la ansiedad.

Este maravilloso tranquilizante se ofrece de forma gratuita cada vez que tomamos a una persona en nuestros brazos, que acunamos a un niño, que acariciamos un perro o un gato, que bailamos con nuestro compañero/a que se mantiene muy cerca

o alguien que simplemente pone sus manos sobre los hombros de un amigo/a.

Hoy en día, tener a alguien en nuestros brazos durante 20 segundos, es el regalo que usted puede hacerse y hacer a los demás.

Fuente: http://lareconexionmexico.ning.com/profiles/blog/show?id=5130730%3ABlogPost%3A369916&xgs=1&xg_source=msg_share_post

viernes, noviembre 08, 2013

¿VALORAS LO QUE TIENES?



Valoras lo que tienes, lo que posees, lo que eres.  La posibilidad de poder ver,  contemplar la belleza a tu alrededor, poder escuchar el canto de los pájaros, el susurro del viento, la posibilidad de ser...

IDENTIDAD Por Anthony de Mello



La pregunta más importante del mundo, base de todo acto maduro, es: ¿Yo quién soy? Porque, sin conocerte, no puedes conocer ni a Dios. Conocerte a ti mismo es fundamental.

Hay una cosa dentro de nosotros que es preciosa. Una perla preciosa. Un tesoro. El Reino de Dios está dentro de nosotros. ¡Si al menos descubriésemos eso!

Para despertarse, el único camino es la observación. El irse observando uno a sí mismo, sus reacciones, sus hábitos y la razón de por qué responde así. Observarse sin críticas, sin justificaciones ni sentido de culpabilidad ni miedo a descubrir la verdad; es conocerse a fondo.

Si tienes problemas es que estás dormido. La vida no es problemática. Es el yo (la mente humana) el que crea los problemas.

Cuestiónalo todo y saca la realidad que hay detrás de los cuestionamientos. El día en que sientas el vacío de quedarte sin nada a qué agarrarte, ¡buena señal! Entonces ya puedes comenzar a construir con realidad.

El yo no está bien ni mal, no es bello ni feo, inteligente ni estúpido. El yo es, simplemente. Indescriptible, como el espíritu. Todas las cosas —como tus sentimientos, pensamientos y células— vienen y van. No te identifiques con ninguna de ellas. El yo no es ninguna de ellas.

La espiritualidad es, en verdad, una cuestión de ser quienes somos, de transformarnos en lo que somos, de ver quiénes somos.

Lo que llamas yo no eres tú, ni eres tampoco tu parentela, ni tu padre ni tu madre, porque eres hijo de la vida.

La espiritualidad es la que intenta solucionarte. Busca solucionar el problema del yo, que es el que está generando los problemas que te llevan al psicólogo y al psiquiatra. La espiritualidad va directamente a la raíz, a rescatar tu yo, el auténtico, que está ahogado por barreras que no lo dejan ser libremente.

Si sintieses o mirases, o te sentases y tomases contacto contigo mismo, llegarías al silencio, y las cosas te serían reveladas.

Cuidar de ti mismo es una actitud egoísta y autosuficiente, pero cristiana en su origen y saludable en sus resultados. Aprende a vivir en forma plena, humana y feliz cada día. La actitud verdaderamente humana es aprender a nadar, y no ahogarte con tu amigo.

La vida es muy importante para ser desperdiciada en el ansia de ser rico, famoso o de buena presencia, popular, bello; o en el pavor de ser pobre, desconocido, ignorado o feo. Estas cosas pierden importancia como si fuesen guijarros alrededor de un diamante fulgurante. Tú, tu verdadero yo, siempre fue y será un diamante. El valor de tu vida es incalculable.

Cuando desistimos de existir mecánicamente, dejamos de ser marionetas. ¿Cómo podremos tener una vida espiritual si no estamos vivos? ¿Cómo ser discípulos de Jesús, si somos seres mecanizados, marionetas?

Para ser como Jesús, has de ser tú mismo, sin copiar a nadie, pues todo lo auténtico es lo real, como real era Jesús.

Nadie más podrá mantener tu yo fuera de ti y decir: "Mejórese, sométase, obedezca, y le daré su propio yo." Ya no crees en que otro tenga el poder de darte tu propio yo, ni de tomarlo de ti. ¿Sabes lo que significa no sentirse nunca más molesto ni receloso? Esto es una perla de inestimable valor.

Santa Teresa dijo que Dios le concedió el don de desidentificarse de sí misma y poder ver las cosas desde afuera. Éste es un gran don pues el único obstáculo y raíz de todo problema es el yo.

Vivir desidentificados es vivir sin apegos, olvidados del ego, que es el que genera egoísmos, deseos y celos, y por el cual entran todos los conflictos.

La paz no es necesariamente destruida por la disputa o la discusión.

Fuente: "Lo Mejor de Anthony de Mello"

Publicado em Mensajes del Alma Grupos Yahoo

http://es.groups.yahoo.com/group/mensajesdelalma

jueves, noviembre 07, 2013

Mujer salvaje







Para poder vivir en equilibrio es necesario que las energías masculina y femenina también puedan estarlo. Por eso hoy mas que nunca, el despertar de la mujer salvaje es mas que necesario… 

… de hecho, es imprescindible, que si anulas a tu mujer salvaje, estas anulando a una parte de ti misma, por eso, solo cuando la despiertes y la vuelvas a integrar en tu interior, podrás disfrutar de una excelente salud, felicidad y calidad de vida.

Sabias...



Sabías...que siempre existen tres enfoques en cada historia: mi verdad, tu verdad y la verdad?.
Que toma mucho tiempo llegar a ser la persona que deseas ser.
Que es mas fácil reaccionar que pensar.
Que podemos hacer mucho más cosas de las que creemos poder hacer.
Que no importan nuestras circunstancias, lo importante es cómo interpretamos nuestras circunstancias.
Que no podemos forzar a una persona a amarnos, únicamente podemos ser alguien que ama. El resto depende de los demás.
Que requiere años desarrollar la confianza y un segundo destruirla.
Que dos personas pueden observar la misma cosa, y ver algo totalmente diferente.
Que las personas honestas tienen mas éxito al paso del tiempo.
Que podemos escribir o hablar de nuestros sentimientos, para aliviar mucho dolor.
Que no importa qué tan lejos he estado de DIOS, siempre me vuelve a recibir.
Que todos somos responsables de nuestros actos.
Que existen personas que me quieren mucho, pero no saben expresarlo.
Que puedo hacer todo o nada con mi mejor amigo y siempre gozar el momento.
Que a veces las personas que menos esperamos, son las primeras en apoyarte en los momentos más difíciles.
Que la madurez tiene que ver más con la experiencia que hemos vivido, y no tanto con los años que hemos cumplido.
Que hay dos días de cada semana por los que no debemos de preocuparnos: ayer y mañana. El único momento valioso es ahora.
Que aunque quiera mucho a la gente, algunas personas no me devolverán ese amor.
Que no debemos competir contra lo mejor de otros, sino competir con lo mejor de mí.
Que puedo hacer algo por impulso y arrepentirme el resto de mi vida.
Que la pasión de un sentimiento desaparece rápidamente.
Que si no controlo mi actitud, mi actitud me controlara a mí.
Que nunca debo decirle a un niño que sus sueños son ridículos, que tal si me cree?
Que es más importante que me perdone a mi mismo a que otros me perdonen.
Que no importa si mi corazón está herido, el mundo sigue girando.
Que la violencia atrae más violencia.
Que decir una verdad a medias es peor que una mentira.
Que es difícil ser positivo cuando estoy cansado.
Que al final de la vida me doy cuenta que las únicas cosas que valieron la pena son: Dios, mi familia, un grupo muy selecto de amigos y unas experiencias que me dieron crecimiento personal.
Que es mucho mejor expresar mis sentimientos, que guardarlos dentro de mí.

Para ser exitosos no tenemos que hacer cosas extraordinarias.

"Hagamos cosas ordinarias, extraordinariamente bien".

Fuente: http://amuva-reflexionesysentimientos.blogspot.com/2008/05/mi-verdad-tu-verdad-y-la-verdad.html

Volver a lo simple


Muchas veces siento que tendré mayor sabiduría llenándome  de conocimientos, atiborrando mi intelecto de las ultimas tendencias que se dictan en los temas que me apasionan, para apoyar a otros, para apoyarme, la reflexión de hoy me posibilita revisar este paradigma, volver a lo simple es la respuesta.

Ninguna sociedad quiere que seas sabio



Ninguna sociedad quiere que seas sabio.  Esto va en contra de los fundamentos de todas las sociedades. Si las personas son sabias no pueden ser explotadas. Si son inteligentes, no pueden ser manipuladas, no pueden ser forzadas a vivir mecánicamente, a vivir como robots.  Buscaran su individualidad, llevaran a su alrededor la fragancia de la rebelión.  Amaran vivir en  libertad.
La libertad viene con sabiduría y ninguna sociedad quiere que seas libre.  La sociedad comunista, la sociedad fascista, la capitalista, la hindú, la musulmana, la cristiana, ninguna sociedad.  Porque en el momento en que empiezas a usar tu propia inteligencia te vuelves peligroso, peligroso para el sistema, peligroso para las personas que están en el poder. Peligroso para los eruditos. Peligroso para todo tipo de opresión,  explotación y supresión. Peligroso para las iglesias, para los estados,  peligroso para las naciones.  De hecho, un hombre sabio es fuego viviente, una llama.   Él no puede vender su vida, no puede ser un sirviente,  prefiere morir antes que convertirse en un esclavo.
La transición a la conciencia ha comenzado.

martes, noviembre 05, 2013

DIEZ TRUCOS PARA LIBERAR TU MENTE


1) Si nos observamos pensar veremos que la mente es como un remolino donde giran sin cesar las mismas cosas, angustias, esperanzas, miedos.
2) Para detener estos círculos incesantes, canta las 5 vocales así: A, E, I, U, O. cada una durante un minuto (o más, si así lo necesitas).
3) Mientras la cantas, con profundas respiraciones, imagina que resuena en todo tu cuerpo, tu país, el planeta, la galaxia, el universo.
4) Cuando llegues a la O, termina agregándole una M. Te dará OM, la sílaba sagrada hindú que dicen es el origen del universo.
5) El sonido A, actúa sobre lo alto de la garganta, de los pulmones y todo tu cráneo.
6) El sonido E, tonifica tu glándula tiroides.
7) El sonido I te desamarra del ego, y te da alegría si lo emites con una sonrisa en los labios.
8) El sonido U penetra profundamente en el tórax y el vientre, y proporciona fuerza vital.
9) El sonido O va hasta el fondo del abdomen, y te abre a la creatividad.
10) Al terminar la serie, contempla tus pensamientos como si fueran hojas que flotan en la corriente de un río, o nubes que cruzan el cielo.


Alejandro Jodorowsky

FRASES PARA REFLEXIONAR DE LOS INDIOS NORTEAMERICANOS




Hopi: No tengas miedo de llorar, ello librará tu mente de pensamientos tristes...

Duwamish: El día y la noche no pueden residir juntos...

Apache: Es mejor tener menos trueno en la boca y más rayos en la mano.

Continúa...
Tuscarora: No están muertos los que viven en los corazones de los que dejan atrás.

Arapaho: Todas las plantas son nuestras hermanas, nos hablan, y si escuchamos las podemos oír.

Tribu desconocida: Dime y me olvidaré, enséñame y podré no recordar, házme partícipe y comprenderé...

Arapaho: Cuando enseñamos respeto por todo ser viviente, ellos responden con el respeto hacia nosotros.

Arapaho: Si nos maravillamos a menudo, nos vendrá el regalo del conocimiento...

Assiniboine: La mayoría de nosotros no somos tan bién parecidos a los ojos de los demás como nos vemos a nosotros mismos.

Hopi: En edad, hablar, en la niñez, lágrimas....

Cherokee: Cuando naciste, lloraste y el mundo se alegró. Vive tu vida de tal forma que cuando mueras, el mundo llore y tú te regocijes.

Cheyenne: Nuestro primer maestro es nuestro corazón.

Maricopa: Todo aquél gozando del éxito, tiene que haber soñado en algo.

Mohawk: Recuerda que tus niños no son tuyos, te han sido prestados por el Creador.

Crow: Las leyes humanas cambian según aumenta el entendimiento hacia los demás. Sólamente las leyes del espíritu permanecen siempre las mismas.

Duwamish: No existe la muerte, solo un cambio de mundos.

Navajo: No puedes despertar a una persona que pretende estar dormida.

Anishinabe: Es menos problemático ser pobre que ser deshonesto.

Cheyenne: Cuidado con el hombre que no habla y con el perro que no ladra.

Kiowa: Camina lévemente en la primavera, La Madre Tierra está a punto de dar a luz.

Lakota: Cuando el hombre se aleja de la naturaleza, su corazón se endurece.

Minquass: Si crees que no debes dar gracias, en tí está la falta.

Nez Perce: Todos los animales saben más que tú.

Oglala Sioux: Tocar la tierra es estar en armonía con la naturaleza.

Omaha: Es fácil ser valiente de lejos.

Omaha: El ave que ha comido, no puede volar con el ave hambrienta.

Omaha: Haz preguntas desde el corazón y serás contestado desde el corazón.

Pima: No hagas mal u odies a tu vecino porque no es a él a quién haces daño, sino a tí mismo.

Plains: Haré a mi enemigo valiente y fuerte, porque si soy vencido no me avergonzaré.

Shanandoah: Ya no es suficiente pedir la Paz, tenemos que actuar desde la Paz, Vivir la Paz y vivir en Paz.

lunes, noviembre 04, 2013

¿Qué son la relaciones paralelas? Mauricio Cerpas


¿Qué ocurre cuando encontramos a otra persona que cubre las carencias de la relación que tenemos con nuestra pareja? Pues que surge el dilema de mantener dos relaciones paralelas o tener que elegir, explica Manuel Oliva, psicólogo clínico del centro Activa Psicología.

Sería que te preguntes a ti mismo con fría naturalidad y te sinceres que sientes por esa personas: amor, deseo, atracción, admiración, compasión…

Ten en cuenta que elegir una relación implica aceptar las carencias propias y las del otro, es decir, asumir que no nos gusta todo del otro, que no coincidimos en cada opinión y que no todas las áreas son satisfactorias al cien por cien.

Valora si esas dos personas a las que quieres cumplen tus valores, expectativas, deseos y metas. Valora también la responsabilidad que estás dispuesto a tener con cada una y qué quieres tú en realidad.

Existen distintas formas de relacionarse cuando se forma una pareja. Cada persona tiende a conservar la forma en que se comunica con cada uno de sus vínculos afectivos y cuando establece un lazo amoroso reitera esa misma forma de comportamiento que incluye mecanismos aprendidos en edades tempranas del desarrollo.

La relaciones son inclusivas al vínculo de madures o carente de este vínculo. En este paralelo encuentro 3 meridianos. El que quiero. El que deseo, y el que por deber estoy, con muchos miedos y ambivalencias.

Las parejas se clasifican entre sí:

La pareja isla, que se caracteriza por el modo de comunicación paralela. No se entienden, cada uno vive en su propio universo donde no existe el otro. No hay encuentro, aunque puede haber relaciones sexuales disociadas, por placer, sin compromiso afectivo. No hay diálogo, no hay amor sino conveniencia y comodidad. No hay conflicto sino indiferencia. Se usan mutuamente. La relación es un medio para otros fines. No hay compromiso, la unión es una formalidad sin esencia.

Si uno de los dos pretende el encuentro y modificar ese modo de relación, se puede producir la ruptura, porque la condición de ese vínculo es precisamente la soledad en compañía.

Pueden aparecer cuadros depresivos en alguno de los dos, y también relaciones paralelas estables o dobles vidas.

La pareja simbiótica, que se caracteriza por el modo de relación dependiente, donde sus integrantes forman una unidad, sin identidad individual, cada uno alienado en el otro, sintiendo por el otro y pensando de la misma manera.

Este modo de relación no incluye conflictos aparentes entre ellos, porque siempre parecen estar de acuerdo en todo, sin exteriorizar ningún cuestionamiento que pueda expresar alguna vez falta de consenso.

Cada uno hace y dice lo que cree que el otro desea, enajenando su propia identidad, por lo tanto la vida de estas parejas está llena de renunciamientos a favor del otro y suele ocurrir frecuentemente que cuando uno muere, el otro no tarda en reunírsele al poco tiempo.

Puede crecer uno de ellos mientras el otro permanece a la sombra de ese crecimiento, acompañándolo, apoyándolo y haciéndolo propio. El amor entre ellos es posesivo, no hay diferenciación yo, no-yo, se quieren porque se necesitan.

La pareja madura se establece cuando son dos personas con identidad propia, independientes, que se necesitan porque se aman, que también pueden mantener y disfrutar de sus propios amigos, sin descuidar a su pareja.

Suelen negociar sus desacuerdos y llegar a un consenso recíproco que les permite a ambos ser libres pero responsables del compromiso que asumieron por amor.

Ambos se aceptan como son, se permiten crecer individualmente apoyándose mutuamente, sin competir, compartiendo sus logros y sus fracasos y tomando la suficiente distancia uno del otro.

Existe respeto recíproco, hay encuentro, hay comunicación fluida y hay entrega, pero no alienación. Puede haber choques porque se trata de dos personas diferentes que se permiten pensar diferente, pero se pueden amar y pueden crecer.

Esta relación ideal se puede dar cuando se trata de dos personas con suficiente madurez psicológica, que no tengan asignaturas pendientes y sin desequilibrios que les exija probarse a si mismas o demostrar algo al otro y que puedan sostenerse sobre sus propios pies sin muletas ocasionales.

Ahora hazte esta pregunta, sin encasillarte, ¿cuál de estas tres características de pareja encajo yo? Como puedo modificarla, si es mi deseo o como puedo fortalecerla, si elijo tomar el curso elegido.

“No generamos nada positivo en nuestra salud psicológica al entender al otro como un objeto de deseo sexual, nuestra relación para con los demás debe ser basada en el respeto como ser humano, y como un ser sensible desde el punto de vista afectivo” Renán. Martínez A. Phd Education Sciences and Master in Psychology and Behavior Sciences.-

Es indudable lo atractivo que resulta una incursión en el llamativo mundo de las relaciones paralelas, o secretas cuando una de las dos personas mantiene una relación formal con otra, muchas veces la tentación es avasalladora e innegable, la sensación de placer que no solo radica en los aspectos sexuales sino que además, en el golpe de adrenalina que provoca el temor a ser descubierto.

Finalmente vemos nuestras relaciones humanas como algo transitorio y sin importancia, y es ahí en donde se comienza a gestar el campo cultivable para una depresión profunda, pues al no encontrar satisfacción sexual con la pareja formal, se comienza a buscar satisfacción sexual en otros sujetos, al principio en parejas o relaciones paralelas, y finalmente en casos graves de trastorno psicosexual.

De pie a esta validaciones y sin echar te a perder tu relación paralela, si ya la tienes, es de mucha importancia el conocer Los por que hacemos o elegimos esta forma de relacionarnos en pareja. Y si optas por la madures de esta relación de a tres, recuerda la responsabilidad de consentimiento entre todos Los participantes.

No quiero verte en el consultorio deprimido o neurótico. Salud.

La mentalidad del Budha


No aceptéis nada que os llegue por mero testimonio.
No aceptéis nada por mera tradición.
No aceptéis nada por meros rumores.
No aceptéis nada por mera suposición.
No aceptéis nada por inferencia.
No aceptéis nada
por la mera consideración de las razones.
No aceptéis nada
porque meramente concuerde
con vuestros conceptos preconcebidos.
No aceptéis nada porque parezca aceptable.
No aceptéis nada porque penséis
que el asceta que lo dice es respetable para vosotros.

Pero cuando sepáis por vosotros mismos
que estas cosas son inmorales,
que estas cosas son condenables,
que estas cosos son censuradas por los sabios,
que estas cosas
cuando se emprenden y llevan a cabo,
conducen a la ruina y al dolor,
entonces, en verdad,
rechazadlas.

Cuando sepáis por vosotros mismos
que estas cosas son morales,
que estas cosas no son condenables,
que estas cosas son ensalzadas por los sabios,
que estas cosas
cuando se emprenden y se llevan a cabo,
conducen al bienestar y a la felicidad,
entonces vivid y actuad de acuerdo con ellas”.

Siddharta Gautama
BUDHA

domingo, noviembre 03, 2013

¿Quien te hace feliz?



En  cierta  Ocasión Durante un seminario para matrimonios, le preguntaron a una mujer:

-Te hace feliz tu esposo?
¿Verdaderamente te hace feliz?

En ese momento el esposo levantó ligeramente el cuello en señal de seguridad, sabía que su esposa diría que sí, pues ella jamás se había quejado durante su matrimonio.

Sin embargo la esposa respondió con un rotundo
- 'No ...... no me hace feliz'
Y ante el asombro del esposo... continuó:
-No me hace feliz ......... ¡Yo soy feliz! ...
El que yo sea feliz o no, eso no depende de el, sino de mí.
Yo soy la única persona, de quien depende, mi felicidad.
Yo determino ser feliz en cada situación y en cada momento de mi vida, pues si mi felicidad dependiera ...de alguna persona, cosa... o circunstancia. ... sobre la faz de esta tierra,
yo estaría en serios problemas.

Todo lo que existe en esta vida, cambia continuamente. ... El ser humano, las riquezas, mi cuerpo, el clima, los placeres, etc. Y así podría decir una lista interminable.

A través de toda mi vida, he aprendido algo;
decido ser feliz y lo demás lo llamo.... 'experiencias':

amar,
perdonar,
ayudar,
comprender,
aceptar,
escuchar,
consolar.

Hay gente que dice:

- No puedo ser feliz ... porque estoy enferma, porque no tengo dinero, porque hace mucho calor, porque alguien me insultó, porque alguien ha dejado de amarme, porque alguien no me valoró.....

Pero ...lo que no sabes es que ...puedes ser feliz...
aunque... estés enfermo,
aunque...haga calor,
aunque...no tengas dinero,
aunque...alguien te haya insultado,
aunque...alguien no te amó ,
o no te haya valorado .

La vida es como andar en bicicleta...
te caes, sólo si dejas de pedalear

Ser feliz es una actitud ante la vida que cada uno decide.

jueves, octubre 31, 2013

¿Buena suerte? ¿Mala suerte? ¿Quién sabe?


Una historia china habla de un anciano labrador que tenía un viejo caballo para cultivar sus campos. Un día, el caballo escapó a las montañas. Cuando los vecinos del anciano labrador se acercaban para condolerse con él, y lamentar su desgracia, el labrador les replicó: «¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¿Quién sabe? Una semana después, el caballo volvió de las montañas trayendo consigo una manada de caballos. Entonces los vecinos felicitaron al labrador por su buena suerte. Este les respondió: «¿Buena suerte? ¿Mala suerte? ¿Quién sabe?». Cuando el hijo del labrador intentó domar uno de aquellos caballos salvajes, cayó y se rompió una pierna. Todo el mundo consideró esto como una desgracia. No así el labrador, quien se limitó a decir: “¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¿Quién sabe?». Una semana más tarde, el ejército entró en el poblado y fueron reclutados todos los jóvenes que se encontraban en buenas condiciones. Cuando vieron al hijo del labrador con la pierna rota le dejaron tranquilo. ¿Había sido buena suerte? ¿Mala suerte? ¿Quién sabe?

Todo lo que a primera vista parece un contratiempo. puede ser un disfraz del bien. Y lo que parece bueno a primera vista puede ser realmente dañoso. Así, pues, será postura sabia que dejemos a Dios decidir lo que es buena suerte y mala y le agradezcamos que todas las cosas se conviertan en bien para los que le aman.

Tomado del libro “Sadhana, un camino de oración“, del místico y sacerdote católico Anthony de Mello (1931-1987).

miércoles, octubre 30, 2013

Un grano de café


Una hija se quejaba a su padre acerca de su vida y como las cosas le resultaban tan difíciles. No sabía como hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro.

Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café. Las dejo hervir sin decir palabra. La hija espero impacientemente, preguntándose que estaría haciendo su Padre.

A los veinte minutos el padre apagó el fuego; Sacó las zanahorias y las colocó en un recipiente. Sacó los huevos y los colocó en un plato.

Coló el café y lo puso en una taza. Mirando a su hija le dijo: "Querida; ¿Que ves?" "Zanahorias, huevos y café; fue su respuesta.

La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias.

Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Al sacarle la cáscara, observó que el huevo estaba duro.

Luego le pidió que probara el café?. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma.

Humildemente la hija preguntó: "¿Que significa esto, Padre?"

El le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo, pero habían reaccionado en forma diferente.

La zanahoria llegó al agua fuerte, dura. Pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer. El huevo había llegado al agua frágil. Su cascara fina protegía su interior líquido. Pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido.

Los granos de café? sin embargo eran los únicos. Después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua.

"¿Cual eres tú?", le preguntó a su hija. "Cuando la adversidad llama a tu puerta", ¿cómo respondes? "Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café?"

Y cómo eres tú: "Eres una zanahoria que parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza?

"Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable? Posees un espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación, un divorcio o un despido te has vuelto duro y rígido? Por fuera te ves igual, pero "Eres amargado y áspero, con un espíritu y un corazón endurecido? "O eres como un grano de café? ¿El café? cambia al agua hirviente, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor. Si eres como el grano de café, cuando las

cosas se ponen peor tu reaccionas mejor y haces que las cosas a tu alrededor mejoren.

El poder está dentro de ti



Milarepa y el Falso Maestro

Esto es lo que se contaba de un gran místico, Milarepa. Cuando fue a ver a su Maestro, en el Tibet, era tan humilde, tan puro, tan autentico, que los demás discípulos se sentían celosos de el. Estaba claro que el seria el sucesor. Y, como había fuertes rivalidades, trataron de matarlo.

Un día le dijeron: - Si realmente crees en el maestro, por que no saltas desde la colina? Si realmente crees, si tienes confianza, entonces no te puede pasar nada, no te harás daño.

Y Milarepa salto sin dudar un momento. Los demás corrieron... porque había casi mil metros hasta el fondo del valle. Corrieron a encontrar los huesos desparramados, pero el estaba allí sentado y feliz, tremenda mente feliz. Abrió los ojos y dijo:

-Tenéis razón, la confianza protege.

Pensaron que debía haber sido una casualidad; por eso un día que una casa se había incendiado, le dijeron: -Si amas a tu maestro y confías en el, puedes entrar.

Entro corriendo a la casa para salvar a una mujer y a un niño que aun quedaban dentro. El fuego era tan fuerte que los demás discípulos esperaban que muriera, pero cuando salio con la mujer y el niño en brazos no tenia ni una quemadura. Y estaba cada vez mas radiante, porque la confianza...

Un día que se dirigían a alguna parte, tenían que cruzar un rió, y le dijeron: -No necesitas cruzar en el bote. Como tienes tanta confianza, puedes caminar sobre el rió -y el camino. Esa fue la primera vez que el maestro lo vio. No sabia que le habían dicho que saltase al precipicio ni que entrara a la casa en llamas. Pero en aquella ocasión estaba en la orilla, vio a Milarepa caminar sobre el agua y le dijo:

-Que haces? Es imposible!!-No es imposible es absoluto! -dijo Milarepa-, lo estoy haciendo gracias a su poder, señor.

El Maestro pensó: -Si mi nombre y mi poder pueden hacer esto en este hombre ignorante y estúpido... Yo mismo nunca lo he intentado.

Entonces lo intento. Y se ahogo. No se ha vuelto a oír nada de el desde entonces.

domingo, octubre 27, 2013

Anatomía de un secuestro emocional


“Y de repente, casi sin darme cuenta, estoy gritando y agitando los brazos. El pulso y la respiración acelerados, y una tormenta de ideas paseando por mi cabeza que hacen aumentar este estallido emocional. Tengo la sensación de que estoy perdiendo el control, de que no soy dueño ni de mis pensamientos ni de mis actos…”

Aunque pueda parecer un pasaje de la fascinante obra de Robert L. Stevenson “El Doctor Jekyll y Míster Hyde”, lo cierto es que es una escena más cercana a nuestra vida de lo que quisiéramos, ¿Cuántos de vosotros habéis experimentado estas sensaciones en algún momento?

A lo largo de los miles de años que el cerebro de nuestra especie ha ido evolucionando (filogénesis), se ha ido dotando de más estructuras “racionales” que nos han permitido, entre otras cosas, aprender a discernir entre lo que supone una amenaza o peligro para nosotros de lo que no. Esta parte más nueva y racional es el Neocórtex, en contraposición a la estructura más antigua y emocional de nuestro cerebro, el Sistema Límbico.

Supongamos una situación más o menos cotidiana, un desencuentro de pareja o una disputa laboral. Mientras estas suceden la información de lo que pasa está llegando tanto a nuestro cerebro emocional (Amígdala) como a nuestro cerebro racional (Neocórtex). Normalmente este último se encarga de discernir el tipo de respuesta que damos en estas situaciones. Si nos mostramos comprensivos, empáticos, vulnerables, tristes o preocupados, por ejemplo.

Pero esta información de lo que nos está ocurriendo llega un poquito antes, y de una forma menos elaborada, a la Amígdala que al Neocórtex, y en algunas ocasiones, cuando lo que nos está ocurriendo lo percibimos como una amenaza o peligro, quien decide lo que hacemos no es nuestra parte racional si no la emocional. Y entonces ocurre lo que comentaba al principio, de repente nos asalta la sensación de que ya no tenemos control sobre nosotros mismos, sobre nuestras emociones, sobre lo que decimos y hacemos.

Ser competente emocionalmente  supone tener la capacidad de controlar estas reacciones, pero para ello hemos de ser conscientes de ellas y anticiparnos a esta pérdida de control.
Antes de que llegue ese momento de explosión nuestro cuerpo nos irá enviando mensajes de que algo empieza a ocurrir. Intranquilidad, aumento del pulso, del ritmo respiratorio y de la sudoración…es el momento de prestar atención a esas señales que nos envía el cuerpo e intentar controlar esos ritmos. Respira más profundamente, fija tu atención en algo distinto a la situación que te está alterando, pídele unos minutos a tu interlocutor para conseguirlo.
Fíjate en las sensaciones que estás experimentando. Seguro que hay emociones mezcladas (casi todas negativas o perturbadoras) que no corresponden a lo que está pasando en ese momento. Desglosa cada una de esas emociones, verás que están más relacionadas con el intenso día de trabajo que llevas, con que esta discusión ya la tuvisteis en otra ocasión y no quedó resuelta, o tal vez con la suma de malos momentos que llevas acumulados a lo largo del día o la semana.

En cualquier caso, si eres capaz de entender y reaccionar ante las señales que te envía tu cuerpo, y de gestionar tus emociones para comprender de donde vienen y que las provoca, te será mucho más sencillo evitar que te secuestren tus emociones.

sábado, octubre 26, 2013

Limpieza Espiritual


Hace mucho tiempo, una joven llamada Carmen se casó y fue a vivir con el marido y la suegra, la señora Paula. Después de algunos días, descubrió con sorpresa que no se entendían con Paula.

Personalidades diferentes. Carmen fue irritándose con los hábitos de la suegra, que solía criticarla.
Los meses pasaron. Carmen y Paula cada vez discutían y peleaban permanentemente por todo.

Carmen no soportando más vivir con la suegra, tomó una decisión extrema y consultó con un consejero experto en este tipo de litigios cotidianos: el Señor Wo
Después de oirla, el maestro tomó un paquete de hierbas y le dijo: "No deberás usarlas de una sola vez para liberarte de tu suegra, porque ello causaría sospechas. Deberás darle varias hierbas que irán lentamente envenenándola.

Cada dos días pondrás un poco de estas hierbas en su comida.
Ahora, para tener certeza de que cuando ella muera nadie sospechará de ti, deberás tener mucho cuidado y actuar de manera muy amigable. No discutas, debes ser comprensiva, ayúdala a resolver sus problemas.
Recuerda, tienes que escucharme y seguir todas mis instrucciones".

Carmen respondió: "Si, Señor Wo, haré todo lo que el señor me pida para eliminarla".
Carmen quedó muy contenta, agradeció al Señor Wo, y volvió muy apurada y entusiasmada para comenzar el plan.
Pasaron las semanas y cada dos días, Carmen servía una comida especialmente tratada a su suegra.

Siempre recordaba lo que el Sr. Wo le había recomendado sobre evitar sospechas, y así controló su temperamento: obedecía a la suegra, la contenía y la trataba como si fuese su propia madre.
Después de seis meses, la casa entera estaba completamente cambiada. La dinámica de la relación se tornó distinta.

Carmen había controlado su temperamento y casi nunca la aborrecía. En esos meses, no había tenido ni una discusión con su suegra. Ella era más amable y hasta resultaba fácil convivir con Paula.
Las actitudes de la suegra también cambiaron y ambas pasaron a tratarse como madre e hija.

Un día, Carmen fue nuevamente a visitar al Sr.Wo para pedirle ayuda y le dijo: "Querido Señor Wo, por favor ayúdeme a evitar que el veneno mate a mi suegra. Ella se ha transformado en una mujer sumamente agradable, comprensiva y la amo como si fuese mi madre. No quiero que ella muera por causa del veneno que le dí".

El Sr.Wo sonrió y señaló con la cabeza: "Señora Carmen, no tiene por qué preocuparse. Su suegra no ha cambiado, la que cambió fue usted.
Las hierbas que le dí, eran vitaminas para mejorar su salud. El veneno estaba en su mente, en su actitud, pero fue echado fuera y sustituído por el amor que pasaste a darle a ella".

***
La mayor parte de las veces recibiremos de las otras personas lo que les damos.

El plantar es opcional, pero la cosecha es obligatoria. Por eso, tengamos cuidado con lo que plantamos

LA PRACTICA DE NO JUZGAR. Dr. Aloberto Villoldo



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Tomado del Libro Las Cuatro Revelaciones del Dr. Alberto Villoldo, esta práctica forma parte de la primera revelación.

Para practicar el no juzgar, debemos trascender nuestras limitadas creencias, incluso las que tenemos sobre el bien y el mal.

Le damos un sentido al mundo al juzgar las situaciones como «buenas» o «malas» de acuerdo a reglas definidas por nuestra cultura. Estas reglas constituyen nuestro código moral. Pero un Guardián de la Tierra es amoral. Eso no quiere decir que sea inmoral, sino que simplemente no se rige por tradiciones. El Guardián cree que es importante desprenderse de este tipo de juicios y mantener su capacidad de discernimiento.

Cuando practicas el no juzgar, te niegas a seguir automáticamente la opinión de los demás en cualquier situación. Al hacer esto, comienzas a tener un sentido de la ética que trasciende las tradiciones de nuestro tiempo. Esto es importante hoy en día, cuando las imágenes de los medios de comunicación se han convertido en algo más convincente que la realidad, y nuestros valores –libertad, amor, etcétera- son reducidos a eslóganes y palabras vacías.

Cuando te niegas a colaborar con la visión consensual, adquieres una perspectiva diferente. Descubres lo que la libertad significa para ti a nivel personal, y que no es lo que cuentan los políticos en sus bien ensayados discursos. Comprendes que la libertad es mucho más que poder elegir entre varios modelos de coches o entre opciones de un menú.
Nuestros juicios son suposiciones que están basadas en lo que hemos aprendido y en lo que nos han contado.

Por ejemplo la mayoría de nosotros cree que el cáncer es una enfermedad mortal, de modo que si el doctor nos dice que la padecemos, nos quedamos aterrorizados. Sin embargo, si practicamos el no juzgar, rechazamos la creencia automática de que esto significa que vamos a tener que luchar por nuestra vida.

Podemos estar de acuerdo en seguir el tratamiento que nuestro médico recomienda, pero no aceptamos el hecho de que tenemos unas probabilidades de recuperación del 1 al 99%. No calificamos nuestras posibilidades de supervivencia, sean éstas buenas o malas, ni tampoco les consignamos ningún número, porque eso sería entregar nuestro destino a las estadísticas. En lugar de eso, lidiamos con el problema que tenemos entre manos, no sólo desde el nivel literal de nuestro cuerpo, sino desde el nivel de percepción más elevado que podamos. Nos permitimos aceptar lo desconocido, junto con sus infinitas posibilidades.

Hace algunos años, por ejemplo, a un amigo mío se le diagnosticó cáncer de próstata. Afortunadamente, en esa época el vivía con un curandero, quien le dijo: «No tienes cáncer; tus radiografías sólo muestran algunas manchas que con el tiempo se curarán». Al cabo de un mes, esas manchas pudieron ser sanadas.

Si mi amigo hubiese calificado esas manchas como «cancerosas» y tejido una historia en torno a ellas, se habría convertido en un «paciente de cáncer». Si hubiese aceptado esta historia literal sobre su enfermedad, estaría condenado a convertirse en una estadística –en su caso, a formar parte del 40% de los pacientes que se cura o del 60% que no lo hace. Sus posibilidades se habrían reducido para convertirse en probabilidades, porque, al saber que llevaba las de perder, no habría sido capaz de imaginarse dentro del 40% de los que se curan. Por eso les enseño a mis alumnos a trabajar con sus clientes antes de que éstos reciban los resultados de las biopsia, antes de que las manchas que aparecen en las radiografías reciban un nombre y que la historia del «cáncer mortal» quede grabada en su mente y se convierta en una profecía que se cumple a sí misma.

Recientemente, una mujer llamada Alyce llamó para pedir consulta con Marcela, que forma parte de nuestro personal. Alyce se había hecho una mamografía y se le había encontrado un bulto en un pecho. Marcela le preguntó si quería que comenzara a trabajar con ella antes de la biopsia, para intentar influenciar los resultados, o si prefería esperar hasta después. Alyce eligió la primera opción. A la semana siguiente, recibió una llamada de su médico.

Este le dijo que habían cometido un error, ¡habían confundido su mamografía con la de otra persona, y la suya era perfectamente normal! De modo que nuestras historias no sólo influyen en nuestra forma de ver la vida, sino también en el «mundo real» -en este caso, ¡curando una situación que ya había sucedido!

Siempre podemos crear una historia mítica en torno a nuestro viaje, una historia que nos ayude a crecer, a aprender y a curarnos. A fin de cuentas, es posible que no podamos alterar las manchas en una radiografía, pero sí curar nuestra alma y comenzar a educarnos por fin en las lecciones que hemos venido a aprender en este mundo.

Nuestra lección puede ser ir más despacio y apreciar a las personas que nos rodean, dejar de aferrarnos a una existencia que hemos vivido como sonámbulos porque creímos que debíamos vivir nuestras vidas de una cierta forma; o, desde la perspectiva del colibrí, estas manchas pueden ser una llamada de advertencia para que hagamos los cambios que hemos estado evitando.

Hemos creado grandes historias en torno al cáncer, el sida y otras enfermedades, pero no en torno a otras dolencias. Si el médico nos dice que no tenemos un parásito, por ejemplo, la mayoría de nosotros no se pone a pensar en los millones de personas alrededor del mundo que mueren a causa de infecciones producidas por parásitos ni comienza a angustiarse con la idea de que va a morir.

No hemos construido ninguna historia alrededor de esta enfermedad, aunque a menudo resulta ser fatal. Esto es en parte porque existe poco interés comercial o monetario en perpetuar estas historias. El tratamiento de las infecciones producidas por parásitos, aunque afectan a alrededor de dos mil millones de personas en todo el planeta, no es un gran negocio para las grandes compañías farmacéuticas, a diferencia del cáncer, el colesterol y las enfermedades cardíacas. Las historias de miedo ayudan a vender medicamentos.

Cuando no juzgas la enfermedad ni te dejas dominar por el miedo de que vas a morir, es más fácil que puedas percibirla desde un nivel más elevado y escribir una historia mítica. De modo que si tienes un parásito, podrás reconocerlo como la manifestación literal de la ira tóxica de otras personas que tú has interiorizado. Alternativamente, podrías descubrir que te has desviado de tu camino y que estás viviendo una vida que es venenosa para ti.

Cuando practicamos el no juzgar, ya no padecemos enfermedades –tenemos oportunidades para la curación y el crecimiento-. Ya no sufrimos traumas pasados –tenemos acontecimientos que han moldeado nuestra personalidad-. No rechazamos los hechos –nos oponemos a la interpretación negativa de estos hechos y a la historia traumática que nos sentimos tentados a tejer en torno a ellos. Entonces creamos una historia de fuerza y compasión basada en estos hechos.

La revelación 1 se llama el camino del héroe porque los chamanes y curanderos más eficaces reconocen que ellos también han sido profundamente heridos en el pasado, y que a raíz de su curación han desarrollado una fuerte compasión por los que sufren. Con el tiempo, sus heridas se convirtieron en dones que les permitieron sentir más profundamente las cosas y mostrar más compasión por los demás.

En otras palabras, ¿quién mejor para ayudar a un alcohólico que alguien que esta en recuperación, que reconoce las mentiras que el alcohólico se dice a sí mismo y que conoce el coraje que hace falta para superar esta adicción?¿Quién mejor para auxiliar a un hosco y colérico adolescente que un adulto cuya adolescencia estuvo marcada por la rebeldía, el resentimiento y la inseguridad, pero que conseguido curarse a sí mismo? Cuando alguien ya ha pasado por esas experiencias, es más fácil desprenderse de los juicios y calificaciones, y centrarse en la curación.

Tomado del Libro Las Cuatro Revelaciones del Dr. Alberto Villoldo, esta práctica forma parte de la primera revelación.

El profesor Alberto Villoldo, Psicólogo y antropólogo Médico estuvo dirigiendo durante muchos años el Laboratorio Biológico de la Universidad de San Francisco, investigando los efectos de la curación a través de la energía y de la visualización en la química del cerebro. Un día se dio cuenta de que sus estudios precisaban mayor compromiso y dedicación. Por esa razón, dejó el microscopio y la universidad para visitar personalmente el Amazonas. Allí empezó su viaje de recuperación de las tradiciones milenarias de la medicina de la civilización Incas y ahora enseña medicina energética a miles de profesionales médicos y legos cada año.