Voy más allá de las teorías y las técnicas pues entiendo que cada ser es único e irrepetible. Cuando un ser humano, con un problema, toca a mi puerta y tiene el coraje de abrirme su corazón, con respeto me adentro en su proceso de transformación personal sabiendo que piso tierra sagrada. Visita mi página web y conoce más: www.lmhoyosduque.com
Mostrando las entradas con la etiqueta dependencia emocional. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta dependencia emocional. Mostrar todas las entradas
domingo, agosto 30, 2015
! NO ESCONDAS TUS EMOCIONES!
Mi teléfono sonó, al otro lado de la línea estaba Claudia. Hablaba tímidamente y muy bajo. En su tono de voz sentí la urgencia. Claudia en consulta me planteo el motivo que la llevaba a tocar mi puerta, a continuación apartes de su motivo de consulta:
—Tengo 35 años Soy una persona depresiva, mi hermana dice que desde que nací. Me siento fea, gorda y poco femenina. Mi esposo me dice que soy horrible, antiestética y gordinflona y me pone los cachos todo el tiempo. Cuando le pido que tengamos un hijo me dice “hijos, Para que sean brutos como usted”. Tengo culpa conmigo porque confié en una prima que ya había robado a alguien y ella me estafó. El caso fue a los tribunales y a mí me condenaron a 40 meses de casa por cárcel. No tengo rencor a mi prima, la quiero mucho, somos muy buenas amigas, pero cuando me acuerdo de lo que me hizo, me da rabia, conmigo…
Claudia es una persona que no sabe poner límites, teme expresar sus emociones, por miedo a mostrarse vulnerable ante los demás, a perder la aprobación que tiene. Claudia se traga todo y por ello, pese a que come poco y sin ganas es obesa. Claudia no sabe lo que quiere, lo que piensa y lo que siente, su foco está puesto en que los demás estén bien, y nunca molestos con ella.
No se altera ni manifiesta sus naturales emociones: su rabia, enfado, tristeza, frente a los cachos de su esposo pues teme que la deje, frente a su prima, porque teme que ya no sea su amiga, además la condena de la familia. Tiene la postura de perfecta de “aquí no pasa nada”.
Por qué Claudia actuaba así:
Porque dependía de la aprobación de los demás, quería ganar su aceptación incondicional a como diera lugar. Quería ser la mejor esposa, la mejor prima, la mejor amiga, la mejor…tenía miedo de mostrarse tal y como ella era, espontáneamente. Recuerda: “el cuerpo habla lo que la boca calla” a Claudia le diagnosticaron pancreatitis aguda. El páncreas tiene varias funciones y una de ellas está relacionada con la producción de encimas que ayudan a la digestión, lo que ella no digiere, lo que no traga.
Mi plan de acción con Claudia se enfocó en potenciar su autoestima, buscando que soltara la dependencia emocional. Reconocer su valía con virtudes y defectos. Que se atreviera a ser espontanea, a expresar lo que le gusta y lo que le disgusta de forma abierta. Con este plan de acción Claudia hoy afirma que se siente fluyendo por la vida ligera de equipaje.
Etiquetas:
aprobación,
dependencia emocional,
hipnosis clínica,
ira,
limites,
Medellín,
rabia,
terapia,
testimonios,
tristeza
martes, marzo 18, 2014
Consejos para evitar la dependencia emocional en pareja

La dependencia emocional en la pareja puede estar causada por problemas de autoestima. De esta forma, alguien que se quiere poco a sí mismo pone su valor en el amor que recibe por parte de otra persona, como si necesitase ser salvada por alguien externo. Es decir, en cierto modo, se coloca en el rol de víctima indefensa ante la vida. Conviene recordar que para estar bien junto a otra persona, previamente, es indispensable estar bien con uno mismo, de lo contrario, ante una posible ruptura, la persona puede caer en el vacío existencial más absoluto, en el dramatismo exagerado de perder de vista su propio valor como persona capaz de ser feliz más allá de tener o no a alguien al lado.
Para profundizar en esta cuestión te invito a ver una película fantástica desde un punto de vista humano y también emocional: Bajo el sol de la Toscana. La historia de una escritora que tiene que empezar de nuevo tras su separación, y descubre en la belleza de Italia, la felicidad que siempre había buscado. También te puede interesar la película Siempre queda el amor, protagonizada por Sandra Bullock, que refleja la historia de una mujer exitosa a nivel social que tiene que empezar de nuevo cuando descubre que su marido le ha sido infiel. Nunca había estado sola, sin embargo, afronta la vida con valentía más allá de las dificultades gracias al apoyo de su madre y de su hija.
Para profundizar en esta cuestión te invito a ver una película fantástica desde un punto de vista humano y también emocional: Bajo el sol de la Toscana. La historia de una escritora que tiene que empezar de nuevo tras su separación, y descubre en la belleza de Italia, la felicidad que siempre había buscado. También te puede interesar la película Siempre queda el amor, protagonizada por Sandra Bullock, que refleja la historia de una mujer exitosa a nivel social que tiene que empezar de nuevo cuando descubre que su marido le ha sido infiel. Nunca había estado sola, sin embargo, afronta la vida con valentía más allá de las dificultades gracias al apoyo de su madre y de su hija.
Potencia tu autonomía
Existen metáforas que son totalmente dañinas para un sentido del amor real. Por ejemplo, la idea de que dos personas que se aman de verdad son dos en una, en realidad, este mensaje rompe con esa individualidad real de una relación en donde dos personas, a pesar de ser pareja, tienen puntos de vista distintos y no siempre quieren lo mismo. La idea de las almas gemelas también nos lleva a la confusión de creer que una pareja está formada por dos fotocopias humanas que se quieren tanto, que quieren estar siempre juntas y hacer lo mismo. Por otra parte, el mensaje que mandan muchas de las películas de Hollywood también es totalmente distorsionado en tanto que es lejano al amor real.
Historias como Pretty Woman alimentan el mito del príncipe azul que coloca a la mujer en la posición de ser salvada o rescatada por un gran amor. Mensaje con el que también crecen las niñas desde la infancia a través de cuentos como Cenicienta. Este tipo de valores, lejos de potenciar la autonomía en la persona, hacen que muchas de ellas se sientan cojas e incompletas a nivel emocional por asociar la soledad con el hecho de no tener pareja. La realidad es que alguien puede estar muy acompañado a pesar de no tener una historia de amor.
Por ejemplo, al menos un día a la semana, oblígate a ti mismo a llevar a cabo un plan en solitario: puedes ir a una conferencia, salir de tiendas, tomar un café en una cafetería, dar un paseo… Conforme más desarrolles tu autonomía te darás cuenta de que también puedes sentirte muy bien en tu propia compañía.
No dejes de lado tus amistades
La dependencia emocional también puede estar causada por los celos. Por ejemplo, una chica puede terminar asfixiando a nivel emocional a su pareja al no dejar que se relacione con nadie más por pura inseguridad interna (también puede suceder a la inversa). En este contexto, conviene recordar que en el seno de una relación cada uno tiene que tener su propio espacio para poder cultivar su intimidad y hacer planes con los amigos.
De hecho, cuanto más llena se siente una persona en relación con sus amistades, mucho mejor se siente también en el seno de la pareja. Un amor real es aquel que a modo de coaching te ayuda a ser la mejor versión de ti mismo. Por ello, cuando un amigo te propone un plan, y en tu mente esa idea suena como una pérdida de tiempo, ten mucho cuidado porque puede que estés en el camino de estar reduciendo todo tu universo a tu pareja. Y es un error aferrarse de una forma obsesiva a una persona, porque en la vida las cosas cambian en el momento más inesperado, existen rupturas, amores que se acaban, y entonces, las personas que han tenido dependencia extrema de su pareja se dan cuenta de que están solas porque han dejado de lado al resto del mundo. Aprende de los errores de aquellos que han actuado de esta forma para que no te suceda a ti lo mismo: amor y amistad son dos entidades compatibles.
De hecho, cuanto más llena se siente una persona en relación con sus amistades, mucho mejor se siente también en el seno de la pareja. Un amor real es aquel que a modo de coaching te ayuda a ser la mejor versión de ti mismo. Por ello, cuando un amigo te propone un plan, y en tu mente esa idea suena como una pérdida de tiempo, ten mucho cuidado porque puede que estés en el camino de estar reduciendo todo tu universo a tu pareja. Y es un error aferrarse de una forma obsesiva a una persona, porque en la vida las cosas cambian en el momento más inesperado, existen rupturas, amores que se acaban, y entonces, las personas que han tenido dependencia extrema de su pareja se dan cuenta de que están solas porque han dejado de lado al resto del mundo. Aprende de los errores de aquellos que han actuado de esta forma para que no te suceda a ti lo mismo: amor y amistad son dos entidades compatibles.
El amor es libertad
Es decir, conviene recordar las reglas del juego en el amor: es imposible amar a alguien con la garantía de que las cosas nunca cambien. Por ello, deja de pensar en el futuro y céntrate en el presente, puesto que este instante es lo más importante.
Además, el amor sano es aquel que ayuda a la otra persona a crecer. Por ello, ayuda a tu pareja a ser mejor cada día. Por ejemplo, puedes animarle a que cumpla sus sueños, anímale a que pase más tiempo con su familia, que quede con sus amigos, que llame por teléfono a sus padres…
Ayuda profesional
Para superar la dependencia emocional en la pareja puede ser positiva la ayuda de un coach o de un psicólogo a la hora de ir superando las barreras internas. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones, las personas no acuden a la consulta por este conflicto sino por el contrario. Acuden cuando ya prácticamente, tienen poco o nada en común y cada uno hace su vida de una forma independiente. Esta situación se produce porque la dependencia, como tal, no se considera un problema por parte de muchas personas que la sufren en primera persona.
Busca motivaciones externas
Puedes realizar el siguiente ejercicio. Reflexiona sobre qué metas te gustaría cumplir en los próximos seis meses en el ámbito laboral, en el plano del ocio y en tu espacio personal. Al marcarte metas que te hacen sentir motivado, te darás cuenta de que tu vida no se reduce únicamente a tu relación de pareja.
Tomas tus propias decisiones
Por otra parte, uno de los mayores problemas de una persona dependiente es que siempre espera la aprobación de esa persona externa antes de dar un paso en una dirección. Por ello, a partir de ahora, intenta fomentar tu propia autonomía. Anímate a tomar decisiones sin consultar con nadie más, confiando en tu propio criterio. Puedes comenzar por decisiones muy sencillas que te ayuden a ir ganando seguridad en ti. A su vez, también es muy práctico hacer cosas nuevas.
El hecho de que otra persona piense de diferente forma o que haga algo con lo que tú no estás de acuerdo, no significa que te quiera menos. Simplemente significa que es diferente a ti, y que tiene derecho a decidir en base a su criterio. En una pareja existen decisiones que hay que tomar de forma conjunta porque afectan a ambos, sin embargo, también existen muchas decisiones que afectan únicamente a nivel individual. Las personas que tienen dependencia emocional, convierten las decisiones individuales en un asunto colectivo.
Para profundizar en las bases de un amor maduro te recomiendo los siguientes libros: Manual para no Morir de Amor, de Walter Riso, o también te puede interesar el libro de Jorge Bucay que se titula Amarse con los ojos abiertos, que muestra la necesidad de poner conciencia y reflexión al sentimiento. Desde una perspectiva literaria, el libro Dios vuelve en una Harley, de Joan Brady, es excelente para aquellas chicas que viven enganchadas a la idea de encontrar el gran amor de su vida y se impacientan siempre al conocer a alguien que les produce ilusión.
Fuente: http://www.webconsultas.com/mente-y-emociones/familia-y-pareja/consejos-para-evitar-la-dependencia-emocional-en-pareja-8714
Para superar la dependencia emocional en la pareja puede ser positiva la ayuda de un coach o de un psicólogo a la hora de ir superando las barreras internas. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones, las personas no acuden a la consulta por este conflicto sino por el contrario. Acuden cuando ya prácticamente, tienen poco o nada en común y cada uno hace su vida de una forma independiente. Esta situación se produce porque la dependencia, como tal, no se considera un problema por parte de muchas personas que la sufren en primera persona.
Busca motivaciones externas
Puedes realizar el siguiente ejercicio. Reflexiona sobre qué metas te gustaría cumplir en los próximos seis meses en el ámbito laboral, en el plano del ocio y en tu espacio personal. Al marcarte metas que te hacen sentir motivado, te darás cuenta de que tu vida no se reduce únicamente a tu relación de pareja.
Tomas tus propias decisiones
Por otra parte, uno de los mayores problemas de una persona dependiente es que siempre espera la aprobación de esa persona externa antes de dar un paso en una dirección. Por ello, a partir de ahora, intenta fomentar tu propia autonomía. Anímate a tomar decisiones sin consultar con nadie más, confiando en tu propio criterio. Puedes comenzar por decisiones muy sencillas que te ayuden a ir ganando seguridad en ti. A su vez, también es muy práctico hacer cosas nuevas.
El hecho de que otra persona piense de diferente forma o que haga algo con lo que tú no estás de acuerdo, no significa que te quiera menos. Simplemente significa que es diferente a ti, y que tiene derecho a decidir en base a su criterio. En una pareja existen decisiones que hay que tomar de forma conjunta porque afectan a ambos, sin embargo, también existen muchas decisiones que afectan únicamente a nivel individual. Las personas que tienen dependencia emocional, convierten las decisiones individuales en un asunto colectivo.
Para profundizar en las bases de un amor maduro te recomiendo los siguientes libros: Manual para no Morir de Amor, de Walter Riso, o también te puede interesar el libro de Jorge Bucay que se titula Amarse con los ojos abiertos, que muestra la necesidad de poner conciencia y reflexión al sentimiento. Desde una perspectiva literaria, el libro Dios vuelve en una Harley, de Joan Brady, es excelente para aquellas chicas que viven enganchadas a la idea de encontrar el gran amor de su vida y se impacientan siempre al conocer a alguien que les produce ilusión.
Fuente: http://www.webconsultas.com/mente-y-emociones/familia-y-pareja/consejos-para-evitar-la-dependencia-emocional-en-pareja-8714
jueves, febrero 13, 2014
Dependencia emocional: Una adicción destructi

Resumen: Se aborda el problema de la Dependencia emocional en pareja, ofreciendo algunas claves sobre sus causas, consecuencias y tratamiento.
Uno de los motivos de consulta más frecuente para los psicólogos es la dependencia emocional. Se trata de un problema por el que se sufre una especie de “enganche” de la pareja porque existe una necesidad muy grande y continua de afecto.
Es algo similar a lo que se sufre con la dependencia del alcohol, por ejemplo.Afecta tanto a hombres como a mujeres. La diferencia está en que los hombres que la sufren tienden a ocultarlo mucho más por vergüenza, agravándose de este modo el problema.
Esta situación puede vivirse de forma puntual con una relación, pero lo más frecuente es que el patrón se repita con todas y cada una de las parejas que se tienen. Esta dependencia no se debe a razones más o menos objetivas (económicas, minusvalías de algún tipo…), sino que es puramente necesidad de amor. Quien la sufre es una persona con un miedo tremendo a la soledad y que no concibe su vida sin pareja.
Un hecho que resulta llamativo es que, generalmente, el dependiente emocional busca parejas dominantes, de carácter fuerte, más bien egoístas y egocéntricas, desconsideradas, posesivas e incluso déspotas, capaces de llegar al maltrato físico y/o psicológico, a las que idealizan en extremo. Se vive por y para la pareja.
El afectado, a pesar de que reconoce este maltrato y desconsideración, no puede dejar de estar enganchado. Es capaz de pedir perdón, incluso, por cosas que no ha hecho, con tal de que su pareja “lo quiera” y esté contenta. La colmarán de regalos y atenciones y prácticamente vivirán alertas a los gestos de la pareja para que esté contenta en todo momento.
En la base del problema, se encuentra el hecho de una bajísima autoestima que lleva al dependiente emocional a despreciarse. Son críticos consigo mismos hasta el extremo y por ello se sienten culpables, incluso, del desprecio que puedan sufrir por parte de sus parejas. Lejos de mejorar, esta situación empeora con el paso del tiempo agudizándose esa relación de “dueño/a-súbdito” que se establece en la pareja.
El desprecio del otro aumenta a medida que también lo hace la sumisión de quien sufre dependencia emocional. Es frecuente también que la relación se rompa, pero no importa. El dependiente volverá una y otra vez a la pareja, del mismo modo que el alcohólico o el drogadicto vuelve a consumir. Con cada vuelta la situación empeora pues crece el desprecio de la pareja y disminuye la dignidad y la autoestima del dependiente. Quien sufre de dependencia emocional necesita una pareja verdugo y si no la tiene, aparece algo similar al síndrome de abstinencia.
Se producen, incluso, enfrentamientos y rupturas con amigos o familiares por defender esta situación. El dependiente nunca llega a ser feliz. Sufre problemas de ansiedad y/o depresión y un cierto desprecio por sí mismo al ser consciente de que se está arrastrando ante alguien que no sólo no lo ama sino que incluso lo maltrata. Las personas cercanas al dependiente intentan hacerle ver que esa relación que mantiene es patológica y que sólo le hace sufrir. El dependiente se enfrentará a ellos por defender su relación e incluso exigirá a sus familiares un trato especial hacia su pareja, del mismo modo que él hace.
En su mente la persona con la que está es superior y todos los demás deben reconocer esto y hacer que esa persona sea feliz y tenga todo cuanto desee. Esto conlleva, en la mayoría de los casos, una ruptura con sus familiares y amigos que hará que su dependencia aumente al encontrar como único apoyo en el mundo a la pareja. El aislamiento al que ellos mismos se conducen hace que el problema aumente.
También el dependiente puede llegar al abandono de sus propias responsabilidades laborales por satisfacer necesidades de la pareja. El deterioro social, familiar, laboral y personal del dependiente emocional puede llegar a ser tremendo. Si hay hijos, con mucha frecuencia se observan comportamientos de falta de respeto e incluso desprecio por parte de ellos hacia el progenitor dependiente. Aprenden a no respetar a alguien que se muestra tan falto de dignidad. También existe mala relación hacia el otro progenitor puesto que, como ya he indicado, suele ser una persona egocéntrica y desconsiderada que tampoco muestra cariño o preocupación por sus hijos.
Es fundamental iniciar cuanto antes una terapia psicológica para conseguir desengancharse de la pareja. No hacerlo puede tener consecuencias nefastas puesto que, con frecuencia, se pasa al maltrato físico y/o psicológico. Sin embargo esto que es tan obvio, resulta muy difícil que se lleve a la práctica.
Como en cualquier otra adicción, es preciso que quien lo sufre reconozca que tiene un problema y desee buscar solución. Esto resulta harto difícil puesto que el dependiente siempre encontrará mil y una excusas para justificar su comportamiento: “No lo/la conocéis bien” “Me quiere muchísimo” “Yo también tengo la culpa”… No funcionará nunca ninguna terapia que no sea iniciada por propia voluntad y como en las demás adicciones, el primer paso sería la ruptura total con la pareja para conseguir salir de la situación problemática.
¿Cómo puede actuar la familia en estos casos? No cediendo nunca para no fomentar la situación. Es decir, no hay que hacer caso al dependiente que pretenderá que se siga tratando con deferencia, respeto absoluto y sumisión a su pareja. Se trata de no abandonar al dependiente pero no ser cómplice de su relación patológica.
Sólo se puede hablar con el enfermo y explicarle que siempre podrá contar con la ayuda de la familia cuando desee poner fin a la situación. Si esto se produce, acogerlo e impedir todo contacto con la pareja y acompañarlo a terapia. El psicólogo no sólo trabajará con el dependiente, sino que irá dando pautas a los familiares sobre cómo actuar a situaciones concretas.
Fuente: http://psicopedia.org/2588/dependencia-emocional-una-adiccion-destructiva/
miércoles, octubre 16, 2013
Dependencia emocional, cuando el amor es una cadena

El otro día comentaba con una amiga si la gente se quiere más de lo que se necesita, o se necesita más de lo que se quiere. Es decir, si de verdad estamos con nuestra pareja como consecuencia de un enamoramiento sincero. Y casi sin darnos cuenta entramos en el tema de la dependencia emocional, aquella que nos hace estar unidos a nuestra pareja, casi sin quererlo de manera consciente, pero atados a ella por nuestras propias necesidades afectivas.
¿Qué es la dependencia emocional?
La dependencia por definición, hace referencia a la subordinación a una persona o a una cosa. Existen muchos tipos de dependencia, sea económica, a elementos adictivos o de carácter relacional. La dependencia emocional es un trastorno de la personalidad enmarcado dentro de las dependencias afectivas, con un fuerte componente adictivo, en el que el objeto que genera la adicción es la relación con otras personas, por lo general la pareja, si bien puede darse también con todas aquellas personas con las que pueda darse un vínculo afectivo.
El trastorno se relaciona con las emociones y la capacidad para establecer vínculos significativos con otras personas, produciendo estados de depresión reactiva, trastornos obsesivos o comportamientos desadaptativos. En la dependencia emocional, el sujeto es controlado por su necesidad de la otra persona, y el intenso miedo a la pérdida y a la soledad contaminan el vínculo establecido en la pareja.
La incidencia que presenta este trastorno en la población adulta ronda el 10%, según un estudio del año 2006 de la Fundación Instituto Espiral, y la gran mayoría de los afectados son mujeres (75%). Esta afección tiende a tener un patrón crónico y estable a lo largo de la vida de la persona.
¿Cuáles son las causas de la dependencia emocional?
Por lo general, se cree que necesidades afectivas insatisfechas en la niñez hace que las personas que padecen la dependencia emocional puedan, ya adultos, tratar de satisfacer o subsanar esta circunstancia mediante la búsqueda de relaciones interpersonales muy estrechas, subordinándola a la otra persona, a un apego ansioso, y en en ocasiones, a mantener relaciones autodestructivas.
En algunas familias, los niños aprenden que la mejor forma de estar y encontrar un lugar dentro del seno familiar es mediante el silencio y hacer todo lo que le dicen, de esta forma pueden evitar el rechazo o la indiferencia, y así se sienten protegidos, generándose la dependencia emocional debido a esta estrategia de sumisión.
Finalmente, muchas personas hacen una interpretación equivocada del amor, entendiéndolo como un acto de admiración al otro de tal magnitud que se produce una vinculación enfermiza, en lugar de generar un vínculo emocional recíproco de calidad.
¿Cómo lo véis?, ¿verdad que os suena esta situación?… Por desgracia es demasiado frecuente hoy en día, y el hecho de que ocurra principalmente en mujeres me genera un malestar especial.
Julia Rodriguez Psicología
info@juliarodriguezpsicologia.es
653 93 40 50
miércoles, agosto 22, 2012
NO ERES TÚ, SOY YO
Este es un ensayo de Víctor Frankl, neurólogo, Psiquiatra y psicoterapeuta austriaco, sobreviviente del holocausto y el fundador de la disciplina que conocemos hoy como Logoterapia.
¿Quién te hace sufrir? ¿Quién te
rompe el corazón? ¿Quién te lastima? ¿Quién te roba la felicidad o te quita la
tranquilidad? ¿Quién controla tu vida?...
¿Tus padres? ¿Tu pareja? ¿Un
antiguo amor? ¿Tu suegra? ¿Tu jefe?...
Podrías armar toda una lista de
sospechosos o culpables.
Probablemente sea lo más fácil.
De hecho sólo es cuestión de pensar un poco e ir nombrando a todas aquellas
personas que no te han dado lo que te mereces, te han tratado mal o simplemente
se han ido de tu vida, dejándote un profundo dolor que hasta el día de hoy no
entiendes.
Pero ¿sabes? No necesitas buscar
nombres. La respuesta es más sencilla de lo que parece, y es que nadie te hace
sufrir, te rompe el corazón, te daña o te quita la paz. Nadie tiene la
capacidad al menos que tú le permitas, le abras la puerta y le entregues el
control de tu vida.
Llegar a pensar con ese nivel de
conciencia puede ser un gran reto, pero no es tan complicado como parece. Se
vuelve mucho más sencillo cuando comprendemos que lo que está en juego es
nuestra propia felicidad. Y definitivamente el peor lugar para colocarla es en
la mente del otro, en sus pensamientos, comentarios o decisiones.
Cada día estoy más convencido de
que el hombre sufre no por lo que le pasa, sino por lo que interpreta. Muchas
veces sufrimos por tratar de darle respuesta a preguntas que taladran nuestra
mente como: ¿Por qué no me llamó? ¿No piensa buscarme? ¿Por qué no me dijo lo
que yo quería escuchar? ¿Por qué hizo lo que más me molesta? ¿Por qué se me
quedó viendo feo? y muchas otras que por razones de espacio voy a omitir.
No se sufre por la acción de la
otra persona, sino por lo que sentimos, pensamos e interpretamos de lo que
hizo, por consecuencia directa de haberle dado el control a alguien ajeno a
nosotros.
Si lo quisieras ver de forma más
gráfica, es como si nos estuviéramos haciendo vudú voluntariamente, clavándonos
las agujas cada vez que un tercero hace o deja de hacer algo que nos incomoda.
Lo más curioso e injusto del asunto es que la gran mayoría de las
personas que nos "lastimaron", siguen sus vidas como si nada hubiera
pasado; algunas inclusive ni se llegan a enterar de todo el teatro que estás
viviendo en tu mente.
Un claro ejemplo de la enorme
dependencia que podemos llegar a tener con otra persona es cuando hace algunos
años alguien me dijo:
"Necesito que Pedro me diga que me quiere aunque yo sepa que es mentira. Sólo quiero escucharlo de su boca y que me visite de vez en cuando aunque yo sé que tiene otra familia; te lo prometo que ya con eso puedo ser feliz y me conformo, pero si no lo hace... siento que me muero".
"Necesito que Pedro me diga que me quiere aunque yo sepa que es mentira. Sólo quiero escucharlo de su boca y que me visite de vez en cuando aunque yo sé que tiene otra familia; te lo prometo que ya con eso puedo ser feliz y me conformo, pero si no lo hace... siento que me muero".
¡Wow! Yo me quedé de a cuatro
¿Realmente esa será la auténtica felicidad? ¿No será un martirio constante que
alguien se la pase decidiendo nuestro estado de ánimo y bienestar? Querer
obligar a otra persona a sentir lo que no siente... ¿no será un calvario
voluntario para nosotros?
No podemos pasarnos la vida
cediendo el poder a alguien más, porque terminamos dependiendo de elecciones de
otros, convertidos en marionetas de sus pensamientos y acciones.
Las frases que normalmente se
dicen los enamorados como: "Mi amor, me haces tan feliz", "Sin
ti me muero", "No puedo pasar la vida sin ti", son completamente
irreales y falsas. No porque esté en contra del amor, al contrario, me
considero una persona bastante apasionada y romántica, sino porque realmente
ninguna otra persona (hasta donde yo tengo entendido) tiene la capacidad de
entrar en tu mente, modificar tus procesos bioquímicos y hacerte feliz o hacer
que tu corazón deje de latir.
Definitivamente nadie puede
decidir por nosotros. Nadie puede obligarnos a sentir o a hacer algo que no
queremos, tenemos que vivir en libertad. No podemos estar donde no nos necesiten
ni donde no quieran nuestra compañía. No podemos entregar el control de nuestra
existencia, para que otros escriban nuestra historia. Tal vez tampoco podamos
controlar lo que pasa, pero sí decidir cómo reaccionar e interpretar aquello
que nos sucede.
La siguiente vez que pienses que
alguien te lastima, te hace sufrir o controla tu vida, recuerda: No es él, no
es ella...
ERES TÚ quien lo permite y está
en tus manos volver a recuperar el control.
"Al hombre se le puede
arrebatar todo, salvo una cosa: La última de las libertades humanas- la
elección de la actitud personal que debe adoptar frente al destino- para
decidir su propio camino".
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

