Voy más allá de las teorías y las técnicas pues entiendo que cada ser es único e irrepetible. Cuando un ser humano, con un problema, toca a mi puerta y tiene el coraje de abrirme su corazón, con respeto me adentro en su proceso de transformación personal sabiendo que piso tierra sagrada. Visita mi página web y conoce más: www.lmhoyosduque.com
Mostrando las entradas con la etiqueta paciencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta paciencia. Mostrar todas las entradas
jueves, septiembre 22, 2016
Mi hija se está tocando con su amiguita
¿Mi hija se puede perder, se está tocando con su amiguita?, es grosera y dice mentiras. Con esta inquietud me llegó Gabriela, madre de una niña de 7 años. Gabriela es cabeza de hogar, sale todos los días a trabajar para levantar el sustento de ella y su hija y deja a la niña con su vecina. Ésta, su vecina le ha dicho que tenga mucho cuidado porque ha encontrado a las niñas besándose y tocándose los genitales.
A continuación la respuesta que día a esta madre angustiada:
1. Los juegos sexuales entre los niños son naturales se dan más o menos entre los 6 y los 7 años de edad, después de esta época los dejan de forma natural.
2. Es importante que dichas exploraciones y dichos juegos sean con niños de más o menos la misma edad.
3. No debe existir ni penetración ni sexo oral.
¿Qué hacer?
sábado, agosto 20, 2016
¡Paciencia y mucho amor!
Las mujeres viven con la ilusión de encontrar el príncipe azul, ese que se baja del caballo, te da un beso, trae un carruaje, la lleva a su castillo y allí viven eternamente felices comiendo perdices. He corroborado la teoría con muchas de mis pacientes, quienes terminan una relación porque el hombre con el que están no cumple con sus expectativas y no están dispuestas a luchar, a dar la batalla para crecer juntos. Alguna vez lo dije el traje perfecto para casarnos es de overol y morral pues en la relación de pareja nos espera mucho trabajo y en el camino vamos soltando las piedras que impiden el crecimiento de la relación.
A veces te sorprendes con mujeres que quieren crecer y saben recorrer el camino de la paciencia y el amor, que ponen el ojo en las fortalezas y a partir de allí construyen relación, pareja, familia. Ella se llama Samanta y cumple fielmente lo dicho por un curso de milagros “La paciencia infinita obtiene resultados inmediatos”. Te das cuenta de que es una gran paradoja y ya lo verán con la historia de Samanta.
lunes, enero 25, 2016
Que el ego no te defina
No tienes que hacer nada, sólo lo que amas hacer. La acción más efectiva es comprender y no interferir. Es no forzar ni precipitar nada.. y esperar despierto, claro. Tu pequeña dosis de claridad y paciencia lo hará todo por ti. Ni tus errores ni tus aciertos te definen. No son tu. Tu ser está por encima y más allá de lo que hagas o dejes de hacer.
martes, octubre 20, 2015
Perfecciones de las personas iluminadas

La verdadera salud mental requiere intensa determinación y esfuerzo para lograrla. Como una bella flor, brillante y fragante, son las palabras finas y veraces del hombre que dice lo que piensa. El Buda
Theravadin, la escuela más antigua del budismo describe diez características, cualidades o atributos, que según dicen, caracterizan a la gente iluminada, sana.
Todos poseemos estas cualidades en grado diferente y somos capaces de cultivarlas practicando un estilo de vida basado en la ética, la meditación y el desarrollo de la sabiduría. Estas diez cualidades son:
La determinación y esfuerzo: Ningún agente externo puede intervenir por nosotros. A medida que uno progresa se van consolidando, de forma que la determinación se desarrolla con la práctica.
La energía: La energía y el esfuerzo son esenciales para superar la tendencia a la pereza y a la inercia.
La ética : no debe confundirse con la moralidad. El comportamiento poco ético tiene efectos nefastos sobre la actividad y el control mental. La falta de ética viene motivada por emociones poderosas como la avaricia, la ira y la aversión que aprisionan la mente y la hacen incontrolable, ocasionando estados aún más disruptivos como la agitación o la culpabilidad. La práctica de la ética invierte este proceso y extingue esas emociones y adiciones, poniendo de manifiesto que las dicotomías entre el egoísmo y el sacrificio, el tú y el yo, la ganancia y la perdida no tienen sentido.
La veracidad: La mentira, al igual que la falta de ética, de la cual forma parte, consolida las adicciones, temores y torpes comportamientos que la motivan y trae consigo más emociones destructivas. Además para justificar la primera mentira hay que seguir mintiendo. Libera la mente de la culpabilidad y del temor de ser descubierta y por consiguiente hace que disminuya la agitación y la preocupación.
La renuncia : La renuncia es un atributo algo extraño en nuestra manera occidental de pensar pues tiene connotaciones de ascetismo, sacrificio y renuncia al placer. Sin embargo en la psicología budista quiere decir que, en realidad, se renuncia voluntariamente a la fuente del placer con objeto de tener acceso a placeres de una naturaleza más profunda y permanente. La psicología budista reconoce cuatro tipos de placer: el placer sensorial, el placer que proporcionan los estados extremos de concentración, el placer de la intuición, es decir, el que procede de la claridad mental y el placer del Nirvana.
Los modelos occidentales reconocen los del primer tipo, los del reino sensorial, entre los cuales la psicología budista incluye los placeres mentales, como la memoria y la fantasía ya que los considera como entradas sensoriales. La renuncia se considera, como el abandono de los placeres sensoriales para cultivar los tres restante, algo que coincide con la prioridad de necesidades de Maslow. La renuncia conlleva también un estado de vida voluntariamente sencillo.
La paciencia: La impaciencia es la consecuencia de la insatisfacción causada por la experiencia presente y por el ansia de la experiencia anticipada. El resultado es un estado mental de inquietud caracterizado por el desasosiego y la fantasía. La palabra paciencia, la relacionan los budistas con la tolerancia, la indulgencia y la clemencia. La mente paciente no se irrita con facilidad, perdona rápidamente, es ética, indulgente consigo mismo e incluso perdona a aquellos que no lo son; dicho de otro modo, es paciente no sólo con situaciones y cosas, sino también con las personas y sus dificultades.
La ecuanimidad : La mente que reacciona mediante condicionamientos automáticos de agrado y desagrado está dominada por el placer y el dolor. Dicha mente está a merced del entorno, es turbulenta, difícil de controlar, no tiene poder de concentración, es inconstante en el propósito y la orientación. Se vuelve insensible a la percepción y a la intuición. A fuerza de entrenamiento, la reactividad condicionada por fuertes impulsos afectivos disminuye y poco a poco la mente se vuelve menos susceptible y más serena.De esta forma, es más fácil controlarla y permanece imperturbable frente a múltiples experiencias, es capaz de ser ecuánime.
La generosidad: Desde tiempos inmemoriales se ha considerado la generosidad como el medio y el fin de todas las disciplinas más importantes de la conciencia y de todas las grandes religiones. Parece ser que es un poderoso inhibidor de hábitos mentales como la avaricia, la ansiedad y el odio. Según las investigaciones contemporáneas, las personas psicológicamente maduras son más caritativas y ayudan más al prójimo que las inmaduras.
El ser totalmente iluminado actúa espontáneamente y de la mejor manera para servir al prójimo. Por lo tanto, el dar ya no es un sacrificio, sino una expresión natural y alegre de la perfecciones de bondad, renuncia y ética que comúnmente están relacionadas entre sí.
La bondad: La psicología budista describe varias prácticas para cultivar la bondad. Algunas son similares a ciertas técnicas de cambio de comportamiento, como la insensibilización sistémica. Sin embargo en lugar de que la serenidad reemplace a la ansiedad, en las prácticas budistas de bondad se reemplazan los estados perniciosos como la ira y el odio. Estas prácticas están basadas en los poderes estrictos de la concentración, donde uno puede percatarse de la experiencia de la bondad u otras cualidades deseadas.
Se recomiendan cuatro cualidades: la bondad universal, la misericordia universal, la alegría de conocer el bienestar de los demás y la ecuanimidad. Cuando la mente totalmente concentrada está en posesión de estas cualidades sin vacilaciones, se dice que produce estados sumamente positivos y beneficiosos. Cuando la estricta concentración se relaja, estas cualidades tienden, en parte, a disiparse aunque queda la predisposición para el futuro y desaparece la ira. Cuando la bondad se ha perfeccionado, ya no depende de los estados específicos de conciencia, sino que surge espontáneamente.
La sabiduría: La sabiduría tiene muchos niveles, se necesita una cierta cantidad de ella para iniciar cualquier ejercicio mental. Estos ejercicios disminuyen las distorsiones perceptivas, los hábitos, los sentimientos y el comportamiento pernicioso y conducen a una percepción más clara y a una mayor concentración. El resultado es un ciclo de retroalimentación positivo, en el cual se reconoce, gracias a la sabiduría, la necesidad de desechar los hábitos perniciosos y cultivar los buenos, que a su vez conducen a una mayor sabiduría. Llegando así, a una profunda intuición y entendimiento, y a una comprensión de la naturaleza contraproducente de los medios a través de los cuales buscamos la felicidad.
La persona que así lo comprende se convierte en Boddhisattva, o sea el que siente comprometido con la total iluminación y con la ayuda desinteresada al prójimo.
Fuente: Roger N. Walsh Mamen Lucas Ona Daurada
Re-Publicado por “Isis Alada”
https://www.facebook.com/pages/Isis-Alada/1
viernes, septiembre 11, 2015
¿Quién debe asistir a terapia?
Tal vez sólo debería asistir a terapia quien está preparado para desahogarse, quien es capaz de hablar libremente de su mundo interno y se atreve a rastrear con paciencia zonas desconocidas y a lidiar con el deseo pueril de que alguien más solucione lo que no ha podido solucionar por sí mismo.
Posiblemente la terapia actúa para aquellos con un grado suficiente de arrojo. Y con independencia emocional suficiente para tener claridad que el psicólogo, no es más que un propiciador de reflexión y plática; un acompañante competente y sensible en la espinosa contienda que es reconocerse, aceptarse y aspirar a hacer cambios objetivos, razonables y sostenibles en el tiempo, que conviertan la vida un lugar menos cargado de angustia y más gozoso.
miércoles, agosto 05, 2015
Ama tu camino
1.-Al principio del camino hay una encrucijada. Allí puedes pararte a pensar en la dirección que vas a tomar. Pero no te quedes demasiado tiempo, o nunca saldrás de ese lugar. Hazte la clásica pregunta de Castaneda: ¿cuál de estos caminos tiene un corazón? Reflexiona lo necesario sobre las opciones que tienes delante, pero una vez que des el primer paso, olvídate definitivamente de la encrucijada, pues en caso contrario nunca dejarás de torturarte con la inútil pregunta: “¿El camino que elegí era el correcto?” Si prestaste oídos a tu corazón antes de ponerte en movimiento, escogiste sin duda el buen camino.
2.- El camino no dura para siempre. Es una bendición recorrerlo durante algún tiempo, pero un día terminará, y por eso debes estar siempre listo para despedirte en cualquier punto. Por mucho que te deslumbren determinados paisajes, o te asusten ciertos trechos donde hay que esforzarse especialmente para seguir en pie, no te aferres a nada. Ni a los momentos de euforia, ni a los interminables días en los que todo parece difícil, y el progreso es lento. Más tarde o más temprano llegará un ángel, y tu jornada habrá llegado a su término. No lo olvides.
3.- Honra tu camino. Fue tu elección, fue decisión tuya, y en la misma medida en que tú respetas el suelo que pisas, este mismo suelo respetará tus pies. Haz siempre lo más adecuado para conservar y mantener tu camino, y él hará lo mismo por ti.
4.- Equípate bien. Lleva un rastrillo, una pala, una navaja. Entiende que para las hojas secas las navajas son inútiles, y que para la hierbas muy enraizadas los rastrillos son inútiles. Conoce siempre qué herramienta hay que emplear en cada momento. Y cuida de ellas, porque son tus mayores aliadas.
5.-El camino va hacia delante y hacia atrás. A veces es necesario volver porque se perdió algo, o porque un mensaje que debía haber sido entregado se quedó olvidado en un bolsillo. Un camino bien cuidado permite que puedas volver atrás sin grandes problemas.
6.-Cuida del camino antes de cuidar de lo que está a su alrededor: atención y concentración son fundamentales. No dejes que las hojas secas del borde del camino te distraigan, ni que la manera como los otros cuidan sus propios caminos desvíe tu atención. Usa la energía para cuidar y conservar el suelo que recibe tus pasos.
7.- Ten paciencia. A veces es necesario repetir las mismas tareas, como arrancar las malas hierbas o cubrir los agujeros que surgieron tras una lluvia inesperada. Que esto no te enfurezca, pues forma parte del viaje. A pesar del cansancio, y a pesar de las tareas repetitivas, ten paciencia.
8.- Los caminos se cruzan: las personas pueden explicar el tiempo que hace. Escucha los consejos, pero toma después tus propias decisiones. Tú eres el único responsable del camino que te fue confiado.
9.- La naturaleza sigue sus propias reglas: por lo tanto, tienes que estar preparado para los súbitos cambios del otoño, para el hielo resbaladizo del invierno, para las tentaciones de las flores en primavera, y para la sed y las lluvias del verano. En cada estación, aprovecha lo mejor que te ofrezca, y no te quejes de sus particularidades.
10.- Haz de tu camino un espejo de ti mismo: no te dejes influir en absoluto por la manera como los demás cuidan de sus caminos. Tú tienes un alma que escuchar, y los pájaros transmitirán lo que tu alma quiere decir. Que tus historias sean bellas y agraden a todo lo que tienes en torno. Sobre todo, que las historias que cuente tu alma durante la jornada se reflejen en cada segundo del recorrido.
11.- Ama tu camino: sin este principio, nada tiene sentido.
Paulo Coelho
miércoles, agosto 27, 2014
Dormir y afilar el hacha

Un maestro y su discípulo se preparaban para cortar leña:
El discípulo trabajó sin detenerse a descansar, y acumuló una gran pila de leños.
El Maestro en cambio, dividió el trabajo en 2 periodos, cortando leña durante 50 minutos y descansando 10.
Al terminar, el Maestro reunió una pila de leños mucho mayor.
El discípulo, extrañado por lo que acababa de suceder le preguntó:
-¿Cómo es posible que hayas juntado mas leños que yo si estuviste descansando varias ocasiones?
El Gran Maestro le contesto:
-Mientras descansaba afilaba el hacha.
Fábula
Poseer paciencia, supone disponer de la capacidad para soportar algo sin alterarse, ser portador de una habilidad para realizar trabajos complicados o minuciosos. Es saber esperar inteligentemente cuando un deseo es muy anhelado.
Es disponer de la lentitud adecuada, para superar lo que se hace con normalidad y convertirlo en extraordinario. La calma para poder soportar situaciones difíciles y salir indemnes, también indica paciencia, al igual que el autocontrol sobre uno mismo.
Muchas de las virtudes más preciadas que poseemos los humanos (la generosidad, la tolerancia, la esperanza, la insistencia, la voluntad, el equilibrio, etc. están estrechamente relacionados con la paciencia. Para ejercitarla, es necesario empezar por trabajarla con uno mismo, puesto que en la actualidad nuestro modelo de vida se encamina a potenciar, el "Date prisa", "Ahora mismo", "Yo lo necesito primero", sin valorar el esfuerzo y el tiempo que se necesitan para conseguirlo.
A diario nos enfrentamos a situaciones que ponen a prueba nuestro autocontrol y nuestra paciencia. Practicarla nos ayuda a ejercitar la reflexión y evitar tomar decisiones equivocadas o irreversibles, cuando en ocasiones puntuales somos impacientes y actuamos con pasión y sin detenimiento.
La paciencia nos aporta "equilibrio", y el equilibrio suaviza nuestro carácter ayudándonos a soportar contratiempos con más fuerza y a soportar la tristeza de forma más realista, puesto que el sosiego neutraliza la ansiedad e infunde una serenidad para afrontar momentos de gran desesperación.
Saber esperar y entender que "las cosas" no dependen de nosotros "exclusivamente", comprender que es necesario darles tiempo y que sucederán cuando sea el momento, es un ejercicio de paciencia que indica igualmente una cualidad de personas maduras.
Tal vez podamos reflexionar ante la idea, de cómo resultarían las situaciones cotidianas (las perdidas económicas, los atascos de tráfico, las desgracias personales, la enfermedad, el mal tiempo, los olvidos , las discusiones, etc.) en caso de afrontarlas con paciencia.
Una paciencia, que desarrolle aptitudes para identificar y solucionar los problemas de manera armónica, con una correcta y templada interpretación', y una conducta acorde a cada situación, con la tolerancia suficiente para no producir daños externos, y con la seguridad de que la PACIENCIA ES UN OBJETIVO posible de trabajar y de alcanzar.
Fotografía cortesía de "Palo"
- See more at: http://lamenteesmaravillosa.com/dormir-y-afilar-el-hacha#sthash.rzMlDy1N.dpuf
Etiquetas:
descansar,
hipnosis clínica,
Medellín,
P.N. L. programación neurolingüística,
paciencia,
terapia
jueves, enero 23, 2014
NO PIERDAS LA PACIENCIA.....

En el mercado un hombre se percató de una señora que llevaba en su carrito de compras una pequeña niña de tres años de edad. Al pasar por la sección de las golosinas, la pequeña pidió unas galletitas. Su madre le dijo que no. La niña comenzó a quejarse y a hacer ruido, y la madre dijo tranquilamente:
-Por favor Mónica, no te enojes, ya estamos a mitad de camino y pronto terminaremos.
Llegaron al pasillo donde se encontraban los dulces y caramelos, y la niña comenzó a gritar en voz alta mientras los pedía.
-Tranquila mi amor, tranquila, no llores, solo dos pasillos más y saldremos de este lugar.
Cuando llegaron a la caja donde debían pagar los comestibles, inmediatamente la niña comenzó a pedir chicles a voces. Y al ver que no se los iban a comprar, le dio una rabieta. Pacientemente la madre dijo:
-Mónica, en solo cinco minutos terminaremos de pagar los comestibles y entonces podrás ir a casa y dormir una rica siesta.
El hombre las siguió hasta el estacionamiento de autos y detuvo a la señora para felicitarla.
-No pude dejar de observar lo paciente que usted ha sido con la pequeña Mónica -dijo él.
Al instante la mujer dijo:
-Yo soy Mónica. El nombre de mi niña es Tammy.
A veces, la única manera de subsistir a través del día es hablando con uno mismo.
Etiquetas:
Hipnosis Clinica,
Medellín,
P.N. L. programación neurolinguistica,
paciencia,
psicología,
terapia
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



