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martes, agosto 30, 2016

Detrás del miedo había… un regalo



La primera vez que hablé con Amira su clamor fue: “mi matrimonio está pasando por una crisis, siento que Juan, mi pareja le tiene miedo al compromiso, él me dice que no es así, pero... Queremos hacer terapia de pareja,  rescatarla, darle una nueva oportunidad a la relación”.

La próxima vez que vi a Amira, ya se había separado de Juan. Amira había tomado la decisión desde una certeza, se había involucrado con Juan traicionando sus principios, ella buscaba en un hombre: lealtad, firmeza, que creyera en Dios, que fuera un apoyo, que la escuchara, que fuera sociable, familiar, que le brindara estabilidad.  Juan no contaba con estos atributos. A Juan  sólo le gustaba la aventura y la adrenalina a mil. Cuando Amira estaba enferma, Juan desaparecía, conseguía con quien vivir la aventura y con quién gastarse la juventud,  así pasó cuando Amira estuvo  varios días en el hospital.

domingo, noviembre 08, 2015

Aprenda a descifrar el significado del llanto en los niños

 
Por: Astrid López Arias
Foto: 123RF



Puede reflejar inconvenientes en su entorno familiar, o malestar físico o psicológico

No acostumbre a su hijo a decirle a todo que sí. Establezca límites entre lo que se da y lo que no.


El que un niño pequeño llore no tiene nada de extraño, pues en los primeros meses de vida es el código de comunicación con mamá y con los que lo rodean.

“Llora por hambre, frío, calor, estreñimiento, gases, sueño y, en el peor de los casos, por enfermedad. Todas, razones relacionadas con la insatisfacción de sus necesidades básicas o su estado anímico”, explica Ana María Suárez, puericultora y experta en crianza.

Lo que ya no es común es que niños mayores de los 2 años, que van al jardín y comparten espacios diferentes al familiar, lloren de manera recurrente, sin causa aparente, que se tornen irascibles e irritantes, que ese llanto sea incontrolable y que cause, incluso, ahogo, desmayo o agresividad.

Para expertas como Patricia Camacho Berrío, máster y entrenadora en programación neurolingüística, “un niño actúa así, con mal comportamiento o se enferma, como reflejo de su ambiente”.

Lo que quiere decir la experta es que el problema puede no estar en el niño, sino en la forma como se está educando o en el ambiente que lo rodea. “Hay que trabajar con el sistema completo, ya que el niño es solo un síntoma de que ese entorno está mal. Una vez el síntoma aparece en el pequeño hay que tratarlo, ya sea de forma médica, cognitiva o psicológica”.

Buscando en casa

Atendiendo a lo que sugiere Camacho, los niños mayores de 18 meses están en la etapa en la que consolidan su independencia, “se están dando cuenta de que son ellos mismos, no la prolongación de sus madres. Entonces entran en un momento de confusión y miden a través del llanto y la pataleta su capacidad de comunicarse y llamar tu atención. Esta es una etapa en la que necesitan sentirse seguros, por lo que hay que establecer un contacto más amoroso con ellos”.

Hacia los 3 años de edad, el niño afirma su personalidad y las pataletas y las crisis de llanto deben quedar atrás como medio de expresión y dar paso al lenguaje.

Camacho dice que hay que validar que el niño esté cómodo, satisfecho en su alimentación, que no le duela nada y analizar el ambiente en el que está creciendo, pues si este es hostil y allí se grita, el pequeño aprenderá a comunicarse de esa forma”, con llanto e irritabilidad.

“Es importante que los padres no dejen que se haga todo lo que el niño quiere, ya que puede entender que si llora y no se calma obtiene lo que desea, tomando esa actuación, en cierta forma, como un medio para manipularlos”, sostiene la puericultora Suárez.

Por su parte, la psicóloga de la Universidad Javeriana Clara Navas, experta en psicología infantil y adolescente, añade que “es importante que los papás y sus cuidadores realicen una evaluación honesta de cómo están desarrollando su papel, ya que en ocasiones se suele centrar toda la atención en lo problemático que es el menor y no se mira si el problema radica en nosotros o en lo que pasa dentro de los hogares”.

¿Qué hacer y cuándo?

Hable siempre con sus hijos, no crea que porque son pequeños no entienden. Busque la razón de su actitud, y de notar algo irregular en su comportamiento, como temores ligados a personas o lugares, consulte con un psicólogo especialista en niños.

En el colegio

Como lo explica Angélica Bermúdez, directora de Preescolar del Gimnasio Alessandro Volta, es importante una comunicación constante entre el colegio y la familia, pues ese llanto sin explicación podría originarse en que “el niño aún no tiene un lenguaje oral claro, por lo que puede darse la frustración y, por ello, llora para comunicarse”.

Además, indica Bermúdez, “si el llanto del niño se asocia a la falta de madurez en algún aspecto del desarrollo, y http://www.eltiempo.com/los padres o la maestra detectan esa dificultad psicológica o cognitiva,
hay que consultar”.

Astrid López Arias
Redacción ABC del Bebé

miércoles, mayo 29, 2013

Cuando me amé de verdad Charles Chaplin



Cuando me amé de verdad, comprendí que en cualquier circunstancia yo estaba en el lugar correcto y en el momento preciso. 
Y entonces, pude relajarme.
Hoy sé que eso tiene nombre… autoestima.





Cuando me amé de verdad,
pude percibir que mi angustia y mi sufrimiento emocional, no son sino señales de que voy contra mis propias verdades.
Hoy sé que eso es…autenticidad.





Cuando me amé de verdad,
dejé de desear que mi vida fuera diferente, y comencé a ver que todo lo que acontece contribuye a mi crecimiento.
Hoy sé que eso se llama…madurez.



Cuando me amé de verdad,
comencé a comprender por qué es ofensivo tratar de forzar una situación o a una persona, solo para alcanzar aquello que deseo, aún sabiendo que no es el momento o que la persona (tal vez yo mismo) no está preparada. Hoy sé que el nombre de eso es… respeto.





Cuando me amé de verdad,
comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable: personas y situaciones, todo y cualquier cosa que me empujara hacia abajo. Al principio, mi razón llamó egoísmo a esa actitud.
Hoy sé que se llama…
amor hacia uno mismo.





Cuando me amé de verdad,
dejé de preocuparme por no tener tiempo libre y desistí de hacer grandes planes, abandoné los mega - proyectos de futuro.
Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero y a mi propio ritmo. Hoy sé, que eso es…simplicidad.



Cuando me amé de verdad,
desistí de querer tener siempre la razón y, con eso, erré muchas menos veces.
Así descubrí la… humildad.



Cuando me amé de verdad,
desistí de quedar reviviendo el pasado y de preocuparme por el futuro.
Ahora, me mantengo en el presente, que es donde la vida acontece.
Hoy vivo un día a la vez.
Y eso se llama… plenitud.



Cuando me amé de verdad,
comprendí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme.
Pero cuando yo la coloco al servicio de mi corazón, es una valiosa aliada.
Y esto es… saber vivir!



No debemos tener miedo de cuestionarnos… Hasta los planetas chocan y del caos nacen las estrellas.



viernes, mayo 24, 2013

LA NECESIDAD DE AMAR Y SER AMADO - OSHO



"Esta es mi percepción, Si eres infeliz, encontrarás a alguien que es infeliz. La gente infeliz se siente atraída por la gente infeliz. Y está bien, es natural. Está bien que la gente infeliz no se sienta atraída por la gente feliz; de lo contrario, destruiría su felicidad. Está perfectamente bien. Sólo la gente feliz se siente atraída por la gente feliz. Sólo una persona amorosa – alguien que ya es amoroso – es capaz de encontrar la pareja adecuada. Los iguales se atraen. Las personas inteligentes se sienten atraídas entre sí; las personas estúpidas se atraen mutuamente.

Te conectas con personas de tu mismo nivel. Así que lo primero que hay que recordar es: una relación que se ha originado en la infelicidad se volverá amarga. Primero sé feliz, alegre, celebra y sólo entonces encontrarás otra alma que esté celebrando y habrá un encuentro de dos almas bailando juntas y una danza maravillosa surgirá de ahí. No pidas una relación debido a tu soledad, no. De ser así, te estarás moviendo en la dirección equivocada. Entonces estarás utilizando a la otra persona y estarás siendo utilizado por ella. ¡Y a nadie le gusta ser utilizado!. Cada individuo es un fin en sí mismo. El utilizar a alguien es inmoral.

Primero aprende a estar solo. La meditación es una forma de estar solo. Si eres capaz de ser feliz cuando estás solo, habrás encontrado el secreto de la felicidad. Entonces serás capaz de ser feliz en pareja. Si eres feliz, entonces tendrás algo que dar, que compartir. Porque cuando das, también recibes; no al contrario. Entonces surge la necesidad de amar a alguien. Normalmente tienes la necesidad de ser amado por alguien. Es una necesidad equivocada también. Es una necesidad infantil; denota tu inmadurez. Es la actitud de un niño. Nace un niño. Naturalmente, el niño no puede amar a su madre; no sabe qué es el amor y no sabe quién es su madre ni quién es su padre. Está absolutamente indefenso. Su ser no está todavía integrado; no está formado, no es uno todavía. Es sólo un potencial. La madre tiene que amarlo, el padre tiene que amarlo, toda la familia ha de volcar su amor en él. Ahora él aprende algo: que todos deben amarlo. Él nunca aprende que debe amar. Ahora el niño crecerá, y si permanece estancado en esta actitud de que todos deben amarle, sufrirá por el resto de su vida. Su cuerpo habrá crecido, pero su mente permanecerá inmadura. Una persona madura es aquella que descubre su otra necesidad: la necesidad de amar a alguien. La necesidad de ser amado es infantil, inmadura. La necesidad de amar es madura. Y cuando estás listo para amar a alguien, sólo entonces, puede surgir una relación bella. ¿Es posible que dos personas en una relación amorosa se dañen mutuamente?» Si, de hecho es lo que está ocurriendo en todo el planeta. El «ser bueno» es muy difícil.

Ni siquiera eres capaz de ser bueno contigo mismo. ¿Cómo vas entonces a ser bueno con alguien más? ¡Ni siquiera eres capaz de amarte a ti mismo! ¿Cómo vas a amar a otro? Primero aprende a amarte, aprende a ser bueno contigo mismo. Tus «santos religiosos» te han enseñado a no amarte, a no ser bueno contigo mismo. ¡Sé duro contigo! Te han enseñado a ser blando con los demás y estricto contigo mismo. Esto es absurdo. Yo te enseño que lo primero y más importante es ser amoroso contigo mismo. No seas duro, sé blando. Cuida de ti mismo. Aprende a perdonarte — una y otra y otra vez — siete veces, setenta y siete veces, setecientas setenta y siete veces. Aprende a perdonarte. No seas duro; no te enfrentes contigo mismo. Y así florecerás.  En ese florecimiento atraerás a otra flor. Es natural.

Las piedras atraen a las piedras; las flores atraen a las flores. Entonces se crea una relación bella, con gracia. Si puedes entablar una relación así, tu relación crecerá, se convertirá en una oración; tu amor se convertirá en éxtasis y a través del amor conocerás lo divino."