Mostrando las entradas con la etiqueta Déficit de atención. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Déficit de atención. Mostrar todas las entradas

martes, diciembre 29, 2015

DIEZ RAZONES POR LA QUE LOS NIÑOS NO DEBEN USAR DISPOSITIVOS ELECTRÓNICOS ANTES DE LOS 12 AÑOS




La Academia Americana de Pediatría y la Sociedad Canadiense de Pediatría establecen que los bebés de 0 a 2 años no deben tener ningún contacto con esta tecnología, de 3 a 5 años restringirlos a una hora por día, y de 6 a 18 años a 2 horas por día.

Según Cris Rowan, terapeuta ocupacional pediátrica, bióloga y escritora; los niños y jóvenes usan 4-5 veces más estos aparatos que la cantidad recomendada, con consecuencias graves y que con frecuencia amenazan su salud y su vida.

Estudios de la Fundación Kaiser y de “Active Healthy Kids”, Canadá, advierten que los dispositivos portátiles (teléfonos celulares, tabletas, juegos electrónicos) han aumentado de forma espectacular el acceso, uso y abuso de las tecnologías digitales, especialmente por los niños de muy corta edad. “Como terapeuta pediátrica, estoy pidiendo a los padres, los maestros y los gobiernos prohibir el uso de todos los dispositivos de mano para los niños menores de 12 años”: dice Rowan. Las siguientes son 10 razones basadas en estudios científicos para pedir esta prohibición.

1. El rápido crecimiento del cerebro.

Entre 0 y 2 años, los cerebros se triplican en tamaño en el niño, y continúan en un estado de rápido desarrollo hasta los 21 años de edad. El desarrollo temprano del cerebro está determinado por los estímulos ambientales, o la falta de los mismos. La estimulación del desarrollo cerebral causada por la exposición excesiva a las tecnologías (teléfonos celulares , internet, iPads , TV), se ha demostrado que se asocia con la función ejecutiva y simultáneamente con déficit de atención, retrasos cognitivos, problemas de aprendizaje, aumento de la impulsividad y disminución de la capacidad de autorregularse, por ejemplo, rabietas.

2. Retraso en el desarrollo.

El uso de estas tecnologías restringe el movimiento, lo cual puede resultar en retraso en el desarrollo. Uno de cada tres niños, ahora entran a la escuela con retrasos de desarrollo, afectando negativamente la alfabetización y el rendimiento en el aprendizaje. El movimiento de los niños, en cambio, mejora la atención y la capacidad de aprendizaje. El uso de la tecnología a la edad de 12 años es perjudicial para el desarrollo infantil y el aprendizaje, según estudios de especialistas citados por Rowan en su página web.

3. Epidemia de obesidad.

La TV y los video-juegos se correlacionan con el aumento de la obesidad. Los niños a quienes se permiten dispositivos en sus dormitorios tienen 30 % más de incidencia de la obesidad. Uno de cada cuatro canadienses y uno de cada tres niños estadounidenses son obesos. El 30 % de los niños con obesidad desarrollan diabetes, y las personas obesas tienen un mayor riesgo de accidente cerebrovascular y ataque cardíaco temprano, lo que acorta la esperanza de vida. “En gran parte debido a la obesidad, los niños del siglo XXI pueden ser la primera generación de la cual muchos no van a sobrevivir a sus padres”, advirtió el profesor Andrew Prentice.

4. Trastornos del sueño.

El 60 % de los padres no supervisa el uso de la tecnología de sus hijos, y al 75 % de los niños se les permite la tecnología en sus habitaciones. El 75 % de los niños de 9 y 10 años son privados de sueño en la medida en que sus calificaciones se ven afectadas negativamente, según estudios del Boston College en 2012.

5. Afecciones mentales.

El uso excesivo de tecnología digital está implicado como un factor causal en el aumento de las tasas de depresión infantil, ansiedad, trastornos de vinculación, déficit de atención, autismo, trastorno bipolar, psicosis y comportamiento del niño problemático.

6. Agresión.

Contenidos de los medios violentos pueden causar agresión infantil. Los niños pequeños están cada vez más expuestos a la creciente incidencia de la violencia física y sexual en los medios de comunicación actual. Programas de TV retratan sexo explícito, asesinatos, violaciones, torturas y mutilación. En los EE.UU. se ha clasificado violencia en los medios como un riesgo de salud pública debido a un impacto causal sobre la agresión infantil, según estudios de Huesmann en 2007, cita Rowan.

7. Demencia digital.

Contenidos de los medios de comunicación de alta velocidad pueden contribuir a déficit de atención, así como la disminución de la concentración y de memoria, debido a la poda de pistas neuronales de la corteza frontal cerebral, según estudios de Christakis 2004 y Pequeño 2008. Los niños que no pueden mantener la atención no pueden aprender.

8. Adicciones.

Los padres atribuyen cada vez más a la tecnología, el aislamiento de sus hijos. Por su parte ante la falta de apego de los padres, los niños se unen a los dispositivos, lo que puede resultar en la adicción. Uno de cada 11 niños de 8-18 años son adictos a la tecnología.

9. Emisión de radiación y cáncer.

Ya en 2011, la OMS clasificó los teléfonos celulares (y otros dispositivos inalámbricos) como un riesgo de categoría 2B (posible carcinógeno), debido a la emisión de radiación (OMS 2011). James McNamee, de “Health Canada”, en octubre de 2011 emitió una advertencia de precaución que indica: “Los niños son más sensibles a una variedad de agentes que los adultos y a que sus cerebros y sistemas inmunes todavía se están desarrollando, por lo que no se puede decir que el riesgo sería igual para un adulto que para un niño”.

En diciembre de 2013 el Dr. Anthony Miller de la Universidad de la Escuela de Salud Pública de Toronto recomendó, basándose en una reciente investigación, que la exposición a señales de radio debe ser reclasificado como 2A (probable carcinógeno), no como 2B (posible cancerígeno). La Academia Americana de Pediatría solicitó la revisión de las emisiones de radiación EMF de dispositivos de tecnología digital, citando tres razones relativas a la repercusión sobre la infancia.
10. Insostenible.

Las formas en que los niños son criados y educados con la tecnología ya no son sostenibles –dice Rowan.

“Los niños son nuestro futuro, pero no hay un futuro para los niños que abusan de la tecnología”.

Fuente: 10 Reasons Why Handheld Devices Should Be Banned for Children Under the Age of 12.

miércoles, noviembre 06, 2013

"La atención es un músculo y, como tal, puede ejercitarse y desarrollarse" Daniel Goleman



Hace ya unos cuantos años que este psicólogo y excelente comunicador se convirtió en un superventas de lo que se conoce como literatura 'inspiracional' cuando publicó, a mediados de la década de los 90, su libro La inteligencia emocional en el que exponía la revolucionaria teoría que ponía patas arriba el concepto clásico de inteligencia. En él Goleman argumentaba que existen distintas formas de ser inteligente y que tienen más que ver con la emp

atía, la persistencia, el entusiasmo y las habilidades sociales. Su visión, tan rupturista como atrevida y bien expuesta, le llevó a mantenerse durante casi dos años en la lista de los best sellers más vendidos del New York Times.

Ahora Daniel Goleman (California, 1947) viene a Barcelona para presentar un nuevo libro en el que reflexiona sobre la atención y el concepto de conciencia plena o 'mindfulness'. FOCUS, que así se llama la nueva criatura que publica Editorial Kairós, ofrece una visión rabiosamente moderna sobre uno de los talentos más subestimados y menos ejercitados en nuestra cultura: la capacidad para focalizar y lograr una atención plena. En una era como la nuestra, en la que lo que impera es la dispersión, la interrupción constante y la permanente conexión con los demás a través de una comunicación superficial y abrupta, Goleman planta cara a todo ello y habla con convicción de centrar el foco y ponerlo cada vez en una única dirección.

Nos recibe en la terraza del Hotel Arts, frente al Mediterráneo y con los barcos del puerto deportivo como escenario a nuestra charla porque, "¿como nos vamos a quedar en el interior en un día tan radiante como hoy?", me dice sonriente. De manera que nos acomodamos bajo el brillante sol otoñal que baña Barcelona y empieza la charla explicándome que ha desayunado tranquilamente y después ha hecho treinta minutos de meditación, lo cual es muy poco para él.

Pregunta.- ¿Cómo empieza para usted un día perfecto?
Respuesta.- Me levanto muy temprano, sobre las 6h, y desayuno tranquilamente con mi mujer. Luego practico la meditación durante una hora, y después me pongo a escribir. Naturalmente no puedo hacer esto todos los días. Hoy, por ejemplo, he meditado durante media hora porque ayer me acosté tarde. Siempre que visito España me sorprendo de los horarios, ustedes cenan cuando yo ya llevo un rato durmiendo.

P.- La meditación fue un descubrimiento para usted siendo aún muy joven:
R.- Sí, tendría unos 16 años cuando empecé a practicarla. Yo era un adolescente muy ansioso y esta práctica fue una gran ayuda para mí, me permitió vivir las situaciones de otra manera, con más serenidad.

P.- ¿En qué caldo de cultivo se educó para que la meditación se contemplara como una práctica terapéutica y de formación?
R.- Mi madre era una trabajadora social psiquiátrica y mi padre era profesor de Humanidades, enseñaba Literatura Universal y había estudiado Sánscrito en sus años de formación cómo lingüista y filólogo. Crecí en un ambiente de apertura intelectual, tanto hacia temas orientales como hacia todo lo que atañe a la mente y a la psicología.

P.- ¿La formación oriental es más cuidadosa en los aspectos humanos que la occidental?
R.- No lo creo, esa es una idealización romántica que los occidentales tenemos de los orientales, y nos gusta seguir con esa creencia. Pero lo cierto es que las escuelas en los países orientales son tan malas como en los países occidentales. Lo que sí vemos en Oriente que no vemos aquí son unas tradiciones espirituales que ellos han podido y sabido conservar y que ayudan a trabajar con la mente humana. Y lo hacen con una profundidad y un rigor que no tienen paralelismos en Occidente.

P.- ¿Qué le llevó a fijarse en la atención?
R.- Siempre me ha interesado la atención, tanto por mi labor de profesor de Psicología en Harvard como por mi práctica de la meditación que empezó en mi adolescencia. En los años 50, cuando yo era un estudiante universitario de Psicología Clínica en Harvard, escribí muchos artículos sobre la meditación como método válido para entrenar la atención, contemplada ésta desde la perspectiva de la ciencia cognitiva, es decir como un músculo que se puede entrenar y fortalecer. Luego me he interesado en ella de un modo más amplio, estudiando su cara oculta, es decir los aspectos que nos pasan inadvertidos sin que nos demos cuenta de ello. Y más recientemente, hace tan sólo tres o cuatro años, ha habido muchos estudios científicos innovadores que a través de técnicas de imagen cerebral que nos han posibilitado observar la atención mucho mejor que antes. Todo este conjunto ha sido el detonante para que me pusiera a investigar sobre el tema, que es apasionante.

P.- ¿Qué ha cambiado en usted desde que practica el 'mindfulness' o conciencia plena?

R.- Me concentro infinitamente mejor que antes y saco más rendimiento de lo que hago y con mayor serenidad, puesto que pongo todos mis sentidos en ello. Por ejemplo, si estoy hablando con usted pienso únicamente en la conversación que estamos manteniendo y si mi mente intenta divagar la reconduzco.

P.- Ahora estamos sometidos a una continua dispersión por la irrupción de las nuevas tecnologías y el frenético ritmo de vida que llevamos todos. Todo esto ¿hace que sea más difícil practicar la conciencia plena que en otros momentos de la historia?
R.- Creo que este proceso forma parte de una reacción de la humanidad mucho más amplia ante el hecho de que nuestra privacidad y vida interior están siendo asediadas continuamente por los enemigos digitales, que son muy listos y muy sutiles. Hace ocho años, más o menos, se acuñó una nueva palabra en inglés para describir cómo te sientes cuando estás hablando con alguien y ese alguien está continuamente mirando sus mensajes o contestando llamadas en el móvil. Ese término es 'perplado' que sería una contracción entre perplejo y enfadado. Actualmente este término ha caído en absoluto desuso simplemente porque todo el mundo lo hace y lo practica, es decir lo habitual ahora es estar hablando con alguien y mirando a la vez el móvil. Es una norma social nueva y aceptada.

P.- ¿Si se enseñara el 'mindfulness' en las escuelas cambiarían los usos sociales en ese sentido?
R.- Mi esperanza es que la conciencia plena se enseñará cada vez más en las escuelas y no como un método para oponerse a la ola de nuevos hábitos que conllevan los teléfonos móviles y otros aparatos, sino para entrenar mejor la atención de los alumnos. Por otra parte la meditación nos enseña a ignorar las distracciones y a enfocar nuestra atención en lo que queremos enfocarla. Eso, para la generación actual de niños será una habilidad cada vez más importante.

P.-En España se diagnostican cada año muchos niños con trastorno por Déficit de Atención ¿esto tiene algo que ver con el entorno frenético en el que vivimos?
R.- Nadie lo sabe, quizás también haya más casos porque ahora tenemos las herramientas necesarias para diagnosticar, pero lo preocupante del asunto es que, al menos en Estados Unidos, a muchos de estos niños se les están dando drogas psicoactivas que son muy potentes. Esto es muy bueno para las compañías farmacéuticas internacionales pero quizás no sea tan bueno para los niños. Yo creo que habría que hacer un enfoque más orgánico y más enfocado desde el sentido común. Y eso consistiría básicamente en enseñar a los niños a fortalecer el músculo de la atención desde una edad más temprana.

P.- ¿Puede practicarse la conciencia plena sin haber practicado meditación?
R.- Claro que sí, es como aprender a cocinar sin ir a clases de cocina, se puede aprender practicando.

P.- La atención regula la emoción, según dice usted en su libro, ¿sería un buen método el de practicar la conciencia plena para gestionar nuestros estados de ánimo?
R.- Esta es una entre muchas de las estrategias que podemos utilizar para gestionar nuestros enfados. Otra estrategia es precisamente es enfocarnos en esa emoción que nos está perturbando y darnos cuenta de que no dependemos de ella, o sea alejarnos de la identificación con esa emoción y contemplarla desde fuera. El enfado es una emoción muy intensa que secuestra el cerebro. Cuando el enfado nos atrapa hace que se nos reorganice la memoria hasta el punto de que uno puede olvidarse, en plena discusión, de porqué ha empezado.

P.- Y, por último, dígame en dos frases para qué es útil la práctica de la conciencia plena:
R.- Desde una perspectiva utilitarista es una herramienta para conseguir lo que uno se proponga. Piense que las personas que logran un máximo rendimiento (ya sea en la educación, los negocios, el deporte o las artes) utilizan intuitivamente formas de focalización y de atención plena. Y desde una perspectiva más profunda es una herramienta para transformar la mente. La educación emocional dura toda la vida...

lunes, diciembre 08, 2008

Déficit de atención

El déficit de atención con o sin hiperactividad es un trastorno de origen neurobiológico que se caracteriza por déficit de atención, impulsividad e hiperactividad en exceso.

Aunque estas tres características son normales en cualquier niño, lo que diferencia a quienes presentan este síndrome es que son más frecuentes e intensos los momentos de impulsividad, por ejemplo y esto interfiere en el proceso de aprendizaje y en sus relaciones sociales.

Los problemas del síndrome de Déficit de atención aparecen antes de los siete años y se manifiestan en ambientes comunes como la casa y la escuela. Además se ha encontrado que no existe una cura y que después de diagnosticado la persona lo debe padecer durante toda la vida.

Por otra parte, recientes investigaciones muestran que los efectos secundarios causados por las drogas utilizadas para el tratamiento del síndrome de Déficit alertan sobre la necesidad de plantear nuevas formas de manejar el diagnóstico, a partir de un abordaje interdisciplinario donde se involucren no sólo los profesionales sino también padres de familia en la búsqueda de un objetivo común:
"Fortalecer el crecimiento integral del niño para que pueda alcanzar sus metas".

I. Rol de los padres

La familia es fundamental para el mantenimiento de los avances del niño y es el punto de partida de cualquier progreso. Su papel dentro del proceso no puede quedarse en cambiar rutinas y tradiciones en función de las nuevas necesidades y exigencias del medio.

Partiendo del hecho de que la estructura familiar se rige por un orden natural y que al alterar este orden aparecen las dificultades, es claro que la mejor manera de prevenir y combatir los problemas de comportamiento es establecer dentro del funcionamiento familiar normas y rutinas propias que les den a los niños seguridad acerca de lo que se espera de ellos ante diferentes situaciones.
La familia es una estructura


Una estructura es un esqueleto que soporta las presiones del medio; un conjunto de cuerpos organizados de tal manera que permiten el movimiento de sus partes pero mantienen su esencia.

En la familia la estructura es la forma de organización de sus miembros y la base son padres quienes toman las decisiones y asumen la responsabilidad de cuidar y educar a los hijos, que siguen las normas y aprenden de sus mayores para en un futuro poder enseñar a sus propios hijos.

Por ello es necesario mantener la estructura de manera firme y no confundir los roles dándole a los hijos responsabilidades que no corresponden; es deber de los padres construir para los hijos un ambiente seguro y organizado que les permita predecir las consecuencias de sus actos y tomar decisiones sobre lo que esta bien o mal.

La autoridad asumida por los padres debe ser clara y construirse sobre el respeto a la individualidad de cada uno.

¿Que hacer en casa?

Para poder atender el Déficit de atención de alguno de sus hijos es necesario que tome en cuenta algunas de las siguientes actividades:
• Establecer normas y rutinas.
• Mantener comunicación constante entre todos los miembros de la familia.
• Apoyar a la pareja frente a las decisiones que tome, así no se este de acuerdo para así no desautorizarla.
• Mantener alejados a los niños de los problemas de los padres.
• Asignar responsabilidades dentro del hogar, que sean adecuadas para la edad del niño.
• Ante las diferentes situaciones son los padres quienes deben asumir la responsabilidad.
• Constantemente se debe reforzar los valores familiares y la autoestima de cada uno.
• Buscar un colegio adecuado para el niño y mantener con este una comunicación constante.
Normas y rutinas
Desde que son bebes, los padres enseñan a sus hijos rutinas para comer, dormir, jugar, etc... Mantener la regularidad en una labor, enseñar al niño a no abandonar un juego o una actividad sin terminarla primero, son pasos principales para manejar el Déficit de atención y la hiperactividad.
En toda organización son indispensables las normas ya que estas nos dan seguridad y nos ayudan a relacionarnos con los demás de una manera armónica. Una familia con normas claras y sobre todo estables ayuda al niño a formar un carácter sano, positivo y equilibrado.
Normas
En cuanto a los normas que deben regir en estos casos:
• Los padres deben estar de acuerdo entre sí al establecer cualquiera de las normas en la casa.
• Las normas no deben presentarse como estáticas, pues deben evolucionar con la familia y con la edad de los niños.
• Deben ser claras y poder aplicarse en diferentes situaciones con lo cual se aplican sin limitar el desarrollo de los individuos.
• Aunque no deben ser impuestas sin explicación, tampoco es recomendable llegar al extremo de una eterna discusión acerca de las reglas, pues existen momentos donde se necesita un "NO" rotundo y definitivo.
Rutinas
A continuación presentamos algunas rutinas clave para el manejo del Déficit de atención:
• El niño, desde que nace, necesita horarios y estos deben tratar de cumplirse siempre, con posibilidades de ajustarlos ante una situación inesperada.
• Al jugar o realizar una labor, el niño debe acostumbrarse a terminarla antes de cambiar a otra actividad.
• Al finalizar debe recoger todo lo utilizado y ponerlo en su lugar.
• Al llegar a la edad escolar es importante que se elija un lugar de la casa para hacer las tareas y estudiar y este debe ser cómodo, adecuado y con los materiales necesarios.
• En las tardes los niños deben tener un horario de actividades que incluya tiempo libre y con controles de tiempo para usar el computador y el televisor.
• Juegos de memorizar, contar, descubrir personajes o palabras a partir de pistas son actividades para compartir en familia durante los viajes o el tiempo libre y ayudan al niño a mejorar la concentración.
• Diariamente es importante leer en familia unas pocas paginas del libro favorito de los niños para luego preguntarles que entendieron, por que sucedió algo de lo leído, y que creen ellos que pasará luego. Esto les ayudará a desarrollar una gran comprensión de lectura, ejercitar la concentración y fortalecer e interiorizar valores y rutinas

II. Rol del equipo interdisciplinario

Para que este abordaje del déficit de atención tenga éxito, es indispensable el trabajo en equipo entre el Colegio, Fonoaudiologo, Terapista Ocupacional, Psicóloga individual y/o familiar, Psiquiatra y Padres de familia, quienes siguiendo un plan de trabajo a partir de una evaluación integral de la situación del niño, lo lleven a alcanzar paso a paso sus metas.
En este momento es crucial la comunicación entre las partes y la actitud del colegio pues es allí donde el niño pasa la mayor parte del tiempo. Es por esto que se requieren instituciones comprometidas en la formación integral de sus estudiantes y que cuenten con maestros dispuestos a hacer variaciones que le ayuden al niño a manejar su entorno de una mejor manera.

El niño con Déficit atencional en el hogar y en la escuela
El niño con déficit atencional en el hogar y en la escuela
En el hogar hay muchas formas de apoyar al niño, para lo cual entregamos a continuación algunas recomendaciones.
En el hogar
1. Fragmentar o distribuir el tiempo de trabajo, variando las actividades, no mantener la atención y concentración por periodos prolongados en una misma actividad, enfatizando más en la calidad que en la cantidad y valorando más los progresos y el esfuerzo que los resultados propiamente tales.
2. Se ha observado que se logran mejores resultados con estos niños cuando se dan las instrucciones o se les habla en tono bajo o individual.
3. Ayudar a focalizar su atención cuando se le dan instrucciones acercándose físicamente, realizando cambios de inflexión de voz o haciendo alguna seña para que fije su atención en el lugar que sea necesario.
4. Comprender que las conductas presentadas corresponden a una inmadurez neurológica y no a conducta de tipo voluntaria.
5. Orientar su inquietud de una manera positiva, asignándole pequeñas responsabilidades domésticas dentro del hogar (ordenar, limpiar, ayudar a cocinar, etc.).
6. Ayudar al niño a emplear sus habilidades como compensación de sus limitaciones o alteraciones.
7. Intenta mejorar su autoestima, ayudándolo a darse cuenta que es necesario y positivo para los demás, favoreciendo además el cambio de la imagen de "niño problema" y facilitando la adaptación de él con los demás.
8. Ofrecer demostraciones de cariño y aceptación a través de frecuentes caricias, cosquillas, besos o luchas bulliciosa. Tener siempre en cuenta que el niño hiperactivo necesita gran cantidad de contacto físico y afecto paternos.
9. Intentar fomentar la capacidad del niño para concentrarse en lo que está haciendo, reduciendo en todo lo que sea posible los estímulos altamente perturbadores y distractores en su entorno, como radio, televisión, muchos cuadros o posters, etc.
10. Intentar realizar ejercicios de relajación, reducción de tensión, ojalá cinco minutos en la mañana y cinco o diez en la tarde. Trate usted de ser un modelo de cómo permanecer quieto y concentrado. Lo ideal es que el resto de la familia también participe.
En la Institución Educativa se sugiere:
1. Aplicación de Evaluación Diferenciada, que debe ser sugerida por uno de los especialistas a cargo, y debe consistir en dar opciones al niño, tomando en cuenta sus dificultades. Se sugiere que la evaluación sea de acuerdo a su propio ritmo de aprendizaje, dar más tiempo para responder, aclarar las preguntas que le son poco claras, etc.
2. Sentar en los primeros lugares de la sala con el objeto de favorecer el control de la atención.
3. Realizar algún tipo de actividad para todo el curso donde el niño tenga más aptitudes y permitirle que obtenga algún premio (ganado en forma real), por ejemplo, "premio al más artístico", "premio al mejor músico", etc.
4. Asignarle tareas específicas de colaboración, como por ejemplo, repartir material, entregar pruebas, etc., de manera de orientar su inquietud de una forma positiva.
5. Reforzar constantemente sus esfuerzos para superar sus dificultades.
6. Promover la participación en actividades extraprogramáticas del establecimiento, de manera de que tenga interacción con otros niños, facilitando la posibilidad de participación en otras actividades distintas a las escolares, otorgándole la posibilidad de desarrollo en áreas o habilidades que pueden ser de su interés y más fáciles para él.
7. Destacar en forma positiva la participación del niño en las actividades en la sala de clases, así como también sus logros y avances en relación a sí mismo, ya sea en relación al rendimiento a sus conductas. De esta forma se favorecerá su autoestima y motivación escolar.
8. Focalizar su atención al dar instrucciones o entregar contenidos, observando si está atento visualmente, tocarlo y dirigirle la palabra directamente.
9. Darle la posibilidad que salga a "descargar" energías.

Fuente: Colombia aprende, la red de conocimiento.
julianaecheverry@cable.net.co
Psicóloga
Grupo Hellinger Colombia