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lunes, septiembre 04, 2017

Sanando la relación con papá y mamá



La reconciliación es la puerta a nuestra paz interior, a la felicidad diría yo, cuando siento que no tengo resentimientos ni dolores pendientes con nadie. El tema del perdón en mis terapias está muy presente, al final los pacientes expresan la sensación de libertad, gozo y paz inmensa que los inunda.
En está meditación te propongo sanar la relación con tus padres, sin importar si están vivos o ya han trascendido esta experiencia vital, si haz tenido, tienes o no, una relación conflictiva con ellos, a todos nos hace bien.
Seguir leyendo; http://lmhoyosduque.com/19779-2/

jueves, diciembre 15, 2016

PSICOTERAPIA VÍA ONLINE






Además de la psicoterapia presencial que hago en Medellín, mi ciudad, ofrezco la opción de psicoterapia vía online, utilizando Skype, para quienes viven en otro país o incluso en otra ciudad de Colombia.

Se han realizado estudios confiables en torno a la efectividad de este tipo de terapia y los resultados evidencian que es igual de poderosa a la psicoterapia presencial. En mi experiencia he comprobado que es altamente eficaz, que es posible descubrir la raíz de los temas que pulsan desde la infancia para ganar calidad de vida y enfrentar de una mejor manera los retos que ésta te plantea en el día a día.


Puedes ver los testimonios de pacientes que han pasado por esta experiencia y dan cuenta de ello, aquí el de una de ellas: Kelly Silvera, una chica que reside en Holanda y quien después del proceso conmigo tuvo un cambio realmente extraordinario:  http://lmhoyosduque.com/kelly-silvera/

http://lmhoyosduque.com/psicoterapia-via-online/

jueves, diciembre 24, 2015

ESCRIBIENDO Y LIBERANDO MIS CONFLICTOS



Con bastante frecuencia sugiero a mis pacientes escribir, para soltar un miedo, una culpa,  un resentimiento con alguien. Para expresar lo no dicho a una pareja ultrajante, a un padre ausente, a un amigo que se portó en forma desleal...  las emociones y sentimientos reprimidos nos afectan a nivel físico y psíquico.

El colega James W. Pennebaker ha realizado extensa investigación durante las últimas tres décadas en torno a la escritura reflexiva o curativa: “Escribir puede ser una avenida hacia un lugar interior donde podemos confrontar traumas y ponerlos a descansar, y sanar”. La bioquímica del cerebro cambia produciendo mejoras en  nuestro sistema inmune y cardiovascular, entre otros.

A continuación te cuento la formas en la que puedes abordar esta experiencia, haz la prueba,  te sentirás ligero de equipaje.

· Retírate a un lugar tranquilo al final de tu jornada laboral o antes de ir a la cama.

· Hazte la promesa de escribir tres o cuatro días continuos por espacio de quince a treinta minutos. Sobre el mismo asunto o asuntos diferentes.
· Escribe de forma automática,  sin cuidar de la forma, errores de ortografía, belleza o coherencia del texto.

· Elije escribir a mano, incluso hazlo con tu mano no dominante, te darás cuenta de que las emociones se expresan con mayor fuerza.

· Si te cuesta escribir en un principio, háblale a tu grabadora.

· Ten claro sobre qué quieres escribir: una preocupación persistente, sueños reiterativos, una situación que está entorpeciendo tu vida, algo que has estado soslayando, una persona que se ha convertido en una piedra en tu zapato.

· Instrucciones para escribir. Método del Dr. James W. Pennebaker y Sandra Beall

En los siguientes 3-4 días escribe sobre tus emociones y pensamientos más profundos acerca de la experiencia más difícil de tu vida. Déjate  ir y explora dichas emociones y sentimientos. Cuando estés escribiendo, enlaza esta experiencia con tu niñez, la relación con tus padres, las personas que has amado y amas en estos momentos; incluso con tu carrera. ¿Cómo esta experiencia ha influido en la persona que hubieras querido ser, la que has sido en el pasado, y la qué eres actualmente?

Método con dos fases:

Fase de Catarsis: Teniendo ya identificado el tema o situación, has  una especie de catarsis, donde escribes todos los sentimientos y emociones relacionados con el tema: la rabia, el dolor, el miedo, el rencor, etc., que  haz sentido en el pasado y aún  sientes en el presente… Lo más importante es ser honesto contigo…  puedes llorar, maldecir, reír, gritar… y pensar que a medida que las escribes se alejan de ti. Si la escritura se torna muy dolorosa, puedes hacer  otra cosa y continuar al día siguiente. Cuando  sientas que  has desahogado los sentimientos y las emociones guardadas,  puedes pasar a la siguiente fase.

Fase de reinterpretación o reescritura: En esta fase  relee el texto escrito y reflexiona sobre el mismo,  trata de ordenar las ideas. Es necesario que evites los pensamientos irracionales, que ya deberían haber salido en la primera fase. Si no es así, vuelve a la primera fase. Al reflexionar sobre lo escrito, la idea es reinterpretar lo sucedido con un espíritu positivo, sin autoengaño y coherencia. Te puedes  hacer las siguientes preguntas:

· ¿Qué pasó, en qué momento, dónde y cómo?

· ¿Quiénes estuvieron envueltos y cómo pienso que fueron afectados por la situación planteada?

· ¿Cuáles fueron mis pensamientos y qué emociones estuvieron involucradas?

· ¿Qué pienso ahora y cómo me he sentido desde entonces hasta hoy?

· ¿Cómo reaccioné y me sentí al actuar así, qué consecuencias creo que tuvo pensar, sentir y actuar así?

Es necesario que descartes los pensamientos que alimentan el dolor; se trata de sanar. Y para descubrir los aspectos positivos de una situación traumática, puedes  hacerte las siguientes preguntas:

· ¿Quién me apoyó?

· ¿Qué me ayudó a seguir adelante?

· ¿Qué valores personales me alientan a seguir con mi proyecto de vida?

La reinterpretación positiva de una situación traumática a través de la escritura, te permite indagar sobre otros posibles significados de tu realidad, y te hace más conscientes de tus actos,  a valorar sus consecuencias, desde otros puntos de vistas.
· Muchas personas no han tenido grandes experiencias traumáticas en la vida, pero la mayoría ha tenido grandes conflictos y factores estresantes en sus vidas, y se puede escribir sobre ellos también.· Algunas personas pudieran sentirse, de cierta forma, tristes o deprimidos después de escribir. Estas sensaciones, normalmente desaparecen en un par de horas. Si encuentras extremadamente difícil escribir sobre un tema determinado, simplemente detén la escritura o cambia de tema.· Es posible no querer enfrentar los traumas, preferir olvidar y no hurgar en la herida; sin embargo, a la larga, el esfuerzo por inhibir el trauma acaba con la salud física, y tarde o temprano, te va a afectar psicológicamente.
· Qué hacer con el texto escrito.

Lo que haya escrito es para ti y solo para ti. El propósito es que  seas completamente honesto contigo mismo. Cuando escribas, piensa que al finalizar la escritura, botarás ese texto. Sin embargo, algunas personas, guardan sus escritos, y los editan, cambiando lo que escribieron diariamente. Otras lo guardan para revisarlos más adelante y ver cómo han cambiado. Otros los queman, los borran, los rompen en pedacitos y los lanzan al mar; o dejan que se los lleve el viento. Yo sugiero a mis pacientes que los quemen y pongan las cenizas en una maceta. Es tu decisión guardarlo o botarlo.

La medicina de la escritura no solo mejora nuestra salud física, también nos ayuda a conocernos mejor, nuestros problemas y alegrías, virtudes y defectos, fortalezas y debilidades. Nos aporta serenidad, haciéndonos emocionalmente más inteligentes y competentes para discernir entre lo positivo y lo negativo. Nos hace personas más adaptadas y enriquece nuestras relaciones. Escribir puede sanar. Y este poder queda en nuestras manos.