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sábado, enero 07, 2017

¡NO TE AMO DE FORMA INCONDICIONAL!






Sigo con el tema de las parejas que continúan sujetas, adictas a una relación a pesar de la evidencia clara y palmaria de que no tiene sentido seguir allí. Hoy te traigo el caso de Marlene quien tiene 30 años. Se enamoró perdidamente de Gabriel a los 15 y nació Matías. Las cosas se pusieron insoportables, así que Gabriel, desapareció del mapa, no para siempre.


Hace cuatro años Marlene conoció a Santiago, un hombre casado. En el tiempo de relación Marlene cinco veces se ha practicado un aborto, tras otro, lleva cinco. Santiago ha sido claro, tacita y expresamente: “No voy a dejar a mi mujer ni a mis hijos para atender los suyos”. Los abortos siempre han sido practicados de forma clandestina, en esas malas praxis la llevaron a perder su útero la última vez. Ella nunca más podrá acariciar el sueño de albergar un hijo en su vientre. 

Seguir leyendo: http://lmhoyosduque.com/no-te-amo-forma-incondicional/

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viernes, julio 19, 2013

CUIDADO AMOROSO DEL NIÑO INTERIOR

Tengas la edad que tengas, hay en tu interior un pequeño que necesita amor y aceptación.

Los niños piensan que si pudieran hacer las cosas bien, sus padres (o quien sea) les amarían y no les castigarían ni les pegarían. Así pues, siempre que el niño o la niña desea algo y no lo obtiene, piensa: «No valgo lo suficiente. Soy anormal, un retrasado». Entonces, cuando nos hacemos mayores rechazamos ciertas partes de nosotros mismos. A estas alturas de nuestra vida, ahora mismo, es necesario que empecemos a hacernos íntegros y a aceptar cada parte nuestra: la que hacía el tonto, la que se divertía, la que se asustaba, la que era estúpida y boba, la que llevaba la cara sucia. Todas y cada una de nuestras partes. Creo que por lo general nos desconectamos, nos cerramos, alrededor de los cinco años. Tomamos esa decisión porque pensamos que algo no funciona bien en nosotros y ya no queremos tener nada que ver con ese niño o niña que somos.

También llevamos a nuestros padres dentro. Tenemos en nuestro interior al niño y a sus padres. La mayor parte del tiempo el padre (o la madre) reprende al niño, casi sin parar. Si prestas atención a tu diálogo interno, podrás oír el sermón. Podrás escuchar cómo papá o mamá le dice al niño que está haciendo algo mal o que no sirve para nada. Lógicamente, entonces comenzamos una guerra con nosotros mismos; empezamos a criticarnos de la misma forma en que éramos criticados: «Eres un estúpido», «No sirves para nada», « Otra vez la has fastidiado». Se convierte en costumbre. Cuando nos hacemos adultos, la mayoría de nosotros no hacemos el menor caso de nuestro niño interior, o lo criticamos igual como nos criticaban. Continuamos con la pauta una y otra vez.

John Bradshaw, autor de varios libros maravillosos sobre cómo sanar al niño interior, dijo una vez que cuando llegarnos a adultos llevamos dentro 25.000 horas de cintas grabadas con la voz de nuestros padres. ¿Cuántas horas de esas cintas crees que te dicen que eres un ser maravilloso? ¿Cuántas te dicen que te aman y que eres inteligente y brillante? ¿O que eres capaz de ser lo que desees ser y que cuando seas mayor serás una gran persona? En realidad, ¿cuántas horas de esas cintas te dicen «No, no, no» en todas sus formas?

No es nada extraño que nos pasemos la vida diciéndonos «no» y «debería». Lo que hacemos no es otra cosa que imitar a esas viejas cintas. Sin embargo, son sólo cintas, no la realidad de nuestro ser. No son la verdad de nuestra existencia. Son sólo grabaciones que uno lleva dentro, y se pueden muy bien borrar o volver a grabar. Cada vez que digas que estás asustado, comprende que es tu niño interior el que está asustado. El adulto en realidad no tiene miedo; sin embargo, el adulto no está ahí para confortar al niño. El adulto y el niño necesitan entablar amistad, hablar el uno con el otro de todo lo que haces. Sé que puede parecer tonto, pero da resultado. Haz saber a tu niño que pase lo que pase nunca le vas a volver la espalda ni a abandonarle. Siempre estarás allí para acompañarle y amarle.

Si cuando eras pequeño tuviste una mala experiencia con un perro, por ejemplo, digamos que te asustó o incluso que te mordió, tu niño interior tendrá miedo de los perros, aunque tú seas un adulto grande y corpulento. Es posible que veas a un perro pequeño en la calle y que tu niño interior reaccione aterrado: « ¡Un perro! Me va a hacer daño». Ésta es una fantástica oportunidad para que tu padre interior le diga al niño: «No pasa nada. Ahora soy adulto. Yo cuidaré de ti. No dejaré que el perro te haga daño. Ya no tienes por qué tener miedo». De esta forma comenzarás a hacer de padre con tu niño.

La curación de las viejas heridas

He descubierto que el trabajo con el niño interior es sumamente útil para curar las heridas del pasado. No siempre conectamos con los sentimientos del asustado pequeño que llevamos dentro. Si en tu infancia sentiste mucho miedo y angustia, y ahora te castigas mentalmente, continúas tratando a tu niño interior de la misma forma. Sin embargo, él no tiene ningún otro sitio adonde ir. Es necesario que superes las limitaciones de tus padres. Necesitas comunicarte con el pequeño, que se siente perdido. Tu niño interior necesita saber que tú lo amas.

Tómate un momento ahora mismo y dile que te interesas por él: «Te quiero. Me importas. De verdad te quiero». Tal vez le has estado diciendo esto a la persona adulta que llevas dentro. De modo que empieza a decírselo también a tu niño. Imagínate que le coges la mano y ambos vais a todas partes juntos durante unos días. Verás las felices y alegres experiencias que podéis tener.

Necesitas comunicarte con esa parte de ti mismo. ¿Qué mensajes deseas escuchar? Siéntate en silencio, cierra los ojos y habla con tu niño interior. Si te has pasado 62 años sin hablar con él, es posible que tengas que insistir unas cuantas veces para que el niño realmente crea que quieres hablarle. Insiste: «Deseo hablar contigo. Deseo verte. Deseo amarte». Finalmente lograrás la comunicación. Es posible que veas al niño dentro de ti, que lo sientas, que lo escuches.

Otra sugerencia que te hago es que busques una fotografía tuya de cuando eras niño. Mira la foto. ¿Ves a un niño desgraciado? ¿Ves a un niño feliz? Veas lo que veas, comunícate con él. Si ves a un niño asustado, haz 
algo para tranquilizarlo. Busca varias fotos de tu infancia y habla con el niño de cada foto.

Es muy útil hablar con el propio niño interior frente al espejo. Si tenías un sobrenombre cuando eras niño, utilízalo. Ten pañuelos a mano. Te sugiero que te sientes frente al espejo, porque si te quedas de pie saldrás corriendo por la puerta. Es mejor que te sientes con una caja de pañuelos y empieces a hablar. La primera vez que hables con tu niño interior puedes comenzar por pedirle disculpas. Dile que lamentas no haber hablado con él o haberle reprendido durante todos estos años. Dile que deseas compensar todo el tiempo que habéis estado separados. Pregúntale qué puedes hacer para hacerle feliz, y de qué tiene miedo. Pregúntale qué desea él de ti.

Empieza con preguntas sencillas; obtendrás respuestas. «Qué puedo hacer para hacerte feliz? ¿Qué te gustaría que hiciéramos hoy?» Por ejemplo, le puedes decir: «Me gustaría salir a caminar, ¿qué deseas tú?». El niño puede contestar: «Ir a la playa». Así habrá comenzado la comunicación. Persevera. Si te puedes tomar unos instantes cada día para comunicarte con el pequeño que llevas en tu interior, la vida te va a resultar muchísimo mejor.

Cómo comunicarse con el niño interior

Un ejercicio que puedes hacer es comunicarte con él mediante la escritura. Aflorará también muchísima información, Usa dos bolígrafos o rotuladores de colores distintos. Con uno de ellos en la mano dominante escribe una pregunta. Con el otro en tu otra mano haz que el niño escriba la respuesta. Es un ejercicio fascinante. Cuando escribe la pregunta el adulto cree que conoce la respuesta, pero cuando coges el bolígrafo con la mano no dominante, la respuesta suele resultar distinta a la esperada. También podéis dibujar juntos. A muchas personas probablemente les encantaba dibujar y pintar en su infancia, hasta que les dijeron que debían ser limpias y ordenadas y no dibujar o pintar fuera de los márgenes. De modo que empieza a dibujar nuevamente. Utiliza tu mano no dominante para dibujar una imagen de algún acontecimiento que acaba de suceder. Observa cómo te sientes. Hazle una pregunta a tu niño interior, déjalo que dibuje con tu mano no dominante, y ve qué dibuja.

Si te es posible, reúnete con un pequeño grupo de amigos, o con un grupo de apoyo, para trabajar juntos con estas ideas. Por ejemplo, podéis hacer que vuestros niños dibujen y después sentaros alrededor y analizar atentamente el significado de los dibujos. La información que se obtiene de este modo puede ser increíblemente reveladora.

Juega con tu niño interior. Haz cosas que le gusten a tu niño. ¿Qué te gustaba de verdad hacer cuando eras pequeño? ¿Cuándo fue la última vez que lo hiciste? Con demasiada frecuencia el padre o la madre que llevamos dentro nos impiden divertirnos porque no es cosa de adultos. Así pues, tómate el tiempo necesario y diviértete. Haz las cosas tontas que hacías cuando eras niño, como saltar sobre montones de hojas o pasar corriendo bajo el chorro de agua de la manguera. Observa a los niños cuando juegan. Te traerá recuerdos de los juegos que jugabas. Si deseas más diversión en tu vida, comunícate con tu niño interior y actúa desde ese espacio de espontaneidad y alegría. Verás cómo comienzas a divertirte más, te lo prometo.

Las creencias que aprendiste cuando eras pequeño aún las tiene tu niño interior. Si tus padres tenían ideas rígidas y tú eres duro contigo mismo y propenso a construir muros a tu alrededor, probablemente tu niño interior continúa conformándose a las normas de tus padres. Si sigues reprendiéndote por cada error, debe de ser bastante terrible para tu niño interior despertar cada mañana. « ¿A causa de qué me va a chillar y regañar hoy?»

Lo que nos hicieron nuestros padres en el pasado es un asunto de su conciencia. Ahora somos nosotros los padres. Nosotros usamos nuestra conciencia. Si continúas negándote a cuidar de tu niño interior, es que estás estancado en un rencor justiciero. Esto invariablemente significa que aún te queda alguien por perdonar. Así pues, ¿de qué no te has perdonado? ¿Qué necesitas dejar marchar? Bueno, sea lo que sea, deja que se vaya.

Si no prestamos atención a nuestro niño ahora, y no lo elogiamos, no es culpa de nuestros padres. Ellos hicieron lo que creían que era lo correcto en ese tiempo y ese lugar. Pero ahora, en el momento presente, sabemos lo que podemos hacer para nutrir y criar a nuestro niño interior.

Tus muchas partes

Las relaciones son fabulosas, los matrimonios son maravillosos, pero la realidad es que son temporales. En cambio tu relación contigo mismo es eterna. Dura para siempre. Ama a la familia que llevas dentro: el niño o la niña, el padre o la madre, y la adolescente y el joven que hay en medio.

Recuerda que también llevas a tu adolescente en tu interior. Dale la bienvenida. Trabaja con él de la misma forma que lo haces con el niño. ¿Qué dificultades tuviste en tu adolescencia? Hazle preguntas a tu adolescente igual como se las haces a tu niño. Ayúdale a pasar por las amedrentadoras situaciones y los momentos de aprensión de la pubertad. «Corrige» esa época. Aprende a amar a tu adolescente igual como aprendes a amar a tu niño.

Coge a tu niño de la mano y ámalo. Crea una vida maravillosa para ti y tu niño. Di: «Estoy dispuesto a aprender a amar a mi niño. Estoy dispuesto». El Universo contestará. Encontrará la forma de curar a tu niño y también de curarte a ti. Si deseamos sanar, tenemos que estar dispuestos a experimentar nuestros sentimientos y a pasar a través de ellos hacia el otro lado y conseguir así la curación. Recuerda, nuestro Poder Superior está siempre disponible para apoyarnos y alentar nuestros esfuerzos. Fuera como fuese tu primera infancia, buena o mala, tú y únicamente tú estás ahora a cargo de tu vida. Te puedes pasar toda la vida culpando a tus padres y al entorno, pero lo único que conseguirás con eso es mantenerte estancado en hábitos de víctima. Jamás te servirá para conseguir el bien que dices desear.


El amor es la mejor goma de borrar que conozco. El amor borra hasta los recuerdos más dolorosos y profundos, porque penetra más al fondo que ninguna otra cosa. Si tus imágenes mentales del pasado son muy fuertes y te pasas la vida afirmando «Todo es culpa de ellos», te quedarás estancado. ¿Deseas una vida de dolor o una vida de alegría? Mírate a los ojos, y ámate y ama a tu niño interior. 

Louise L. Hay.  El poder esta dentro de Ti.

sábado, julio 06, 2013

La Pared Desnuda



Esta Historia sucedió en un Hospital. Dos Hombres, ambos enfermos de gravedad, compartían el mismo cuarto. A don Arturo, se le permitía sentarse durante una hora en la tarde, para drenar el líquido de sus pulmones. Su cama estaba al lado de la única ventana de la habitación. Siempre estaba de buen humor y agradecía a Dios la vida que poseía. Anselmo en cambio, era envidioso y de corazón enroscado, con actitud constante de amargado, por su enfermedad, tenía que permanecer todo el tiempo boca arriba.

Los dos charlaban durante horas. Hablaban de sus mujeres y sus familias, sus hogares, sus trabajos, su estancia en el servicio militar, donde habían estado de vacaciones. Y cada tarde, cuando don Arturo podía sentarse, pasaba el tiempo describiendo a su vecino todas las cosas que podía ver desde la ventana:
--Anselmo, hay unos chicos jugando a la pelota…… Hoy vino una pareja de enamorados…… La plaza está llena de palomas que se divierten con los niños…. Y así don Arturo, iba poblando las tardes de Anselmo con los detalles de todo lo que sucedía en el mundo exterior, trayendo con sus relatos, los colores y perfumes de la plaza. Anselmo, aunque disfrutaba los relatos de don Arturo, en el fondo de su corazón se sentía un desdichado. Estaba enojado con Dios, porque a él siempre le tocaba la peor parte. Envidiaba a Arturo por todo lo que podía ver y disfrutar desde la ventana.

Pasaron los días y semanas. Una mañana, la enfermera al entrar para el aseo matutino, se encontró con el cuerpo sin vida de don Arturo. Había muerto tranquilamente, mientras dormía. Se fue en paz, sin molestar como había vivido. Con mucha tristeza, avisó para que trasladaran el cuerpo. Inmediatamente Anselmo Exigió que lo trasladaran cerca de la única ventana. Tanto insistió que las enfermeras acordaron pasarlo a la mañana siguiente. Esa noche no pudo dormir por los nervios.

Al otro día, unos enfermeros lo cambiaron a la cama de la ventana y lo dejaron solo. Lentamente y con dificultad como quien toma posesión de algo, Anselmo se irguió sobre el codo, ¡al fin le daban lo que merecía! Se esforzó para girarse y despacio mirar por la ventana al lado de la cama….. ¡Con sorpresa y con horror descubrió que delante de él había una pared triste, gris y fría!

Autor Desconocido

Bibliografía
M. Benavides Luis, cuentos para ser Humano
Ediciones DABAR, México DF 2007 pp. 57

martes, junio 25, 2013

NUNCA TE TOMES NADA PERSONAL (Aportación de nuestro amigo Guillermo Siliceo)

Las personas nos la pasamos la mayor parte de nuestra vida, sintiéndonos ofendidas por lo que alguien nos dijo, nos hizo, o pensó de nosotros...

Pero lo sorprendente de estas denominadas 'ofensas', es que nadie está obligado a Ofenderte y tú no tienes porque tomarte todo lo que sucede a tu alrededor como algo personal, como algo tuyo, pues nadie ¡Nadie te ha ofendido!...

Sólo tú te estás permitiendo sentirte así, sólo tú te estás tomando las cosas tan personalmente, sólo tú te estás permitiendo 'Regalarte' para ti, todas y cada una de las palabras, acciones, pensamientos y sentimientos de las demás personas, a las cuales tu mismo has encumbrado en un Pedestal!!!! ... ellas ¡NO HAN CAMBIADO!!!, siguen siendo las mismas, pero tú te has regalado su encumbramiento, tu las has 'cambiado en tu interior mental'...y después las haces ¡CULPABLES de no haber LLENADO esas EXPECTATIVAS que ELLAS PARA NADA GENERARON!!! , sólo tú las generaste, tú mente, tu ego y tu personalidad, las subió en tu pedestal personal, para después tú también, verlas 'CAER DE TU GRACIA'.

Son tus expectativas de lo que esperabas de esas personas, las que te hieren.

Y las expectativas tu las creas con tus pensamientos. No son reales. Son imaginarias.

Si tu esperabas que tus padres te dieran más amor, y no te lo dieron, no tienes porqué sentirte ofendido, ellos no son culpables de nada, tú te estás permitiendo sentirte víctima, con todo lo que ello conlleva son tus expectativas de lo que un padre ideal debió hacer contigo, las que fueron violadas, es tu ego lo que se siente herido, es tu vanidad la que se siente herida, es tu mente la que te hace pasar esas tristezas... por el sencillo 'placer' de desear 'LA DOSIS DIARIA DE VICTIMISMO', esa que te hace ver contigo mismo, como un 'ser que nadie quiere', 'como una persona que se entrega y no recibe nada', ' como un naufrago en alta mar, olvidado por todos'.....eso le encanta a tu Ego sentir, deseas siempre aparentar Victimismo, aun INCONCIENTEMENTE, pues peleas Migajas de 'cariño y amor' del EXTERIOR....

....siempre está a la Expectativa de que 'tus seres queridos NUNCA te abandonen', es una lucha diaria por ello, sufres por ello, temes por ello.

Y tus ideas son las que te lastiman.

Si esperabas que tu pareja reaccionara de tal y cual forma y no lo hizo... Tu pareja no te ha hecho nada. Es la diferencia entre las atenciones que esperabas tuviera contigo y las que realmente tuvo, las que te hieren. Nuevamente, eso está en tu imaginación, pues sólo tú has puesto en un pedestal ALTÍSIMO a tu Pareja, ella NO HA HECHO NADA PARA QUERER ESO!!, tú te lo has PERMITIDO, tú te has generado en tu mente, esa Expectativa Inexistente... tu pareja no lo genera, tú te permites generártelo, tú te permites que eso altere tus neuronas y se DETONEN los químicos necesarios en tu cerebro, para entrar en CRISIS de estrés, de sufrimiento, de melancolía, vamos, de victimismo... tus químicos cerebrales, han aprendido muy bien el camino a seguir, para dispararte en segundos UNA DEPRESIÓN...

El hábito de sentirte ofendido por lo que te hacen otros (en realidad nadie te hace nada) desaparecerá cuando conozcas mejor la fuente de las 'ofensas'

Cuando nacemos, somos auténticos. Pero nuestra verdadera naturaleza, es suprimida y sustituida artificialmente por conceptos, denominados PARADIGMAS SOCIALES, RELIGIOSOS, FAMILIARES y CULTURALES, que nuestros padres, la religión, la sociedad, la familia y los 'medios de comunicación’, nos han enseñado y nosotros nos hemos permitido ‘AUTORREGALARNOS’.

Y esto ha creado una novela falsa de cómo deberían ser las cosas en todos los aspectos de tu vida y como deben de actuar los demás.

Una novela que no tiene nada que ver con la realidad, una autentica mentira INVENTADA por tus egos y tu mente.

También, a las personas les encanta hacer inventarios del pasado, llámese recuerdos, vivencias o lo que sea para 'permanecer siempre' en el pasado, vivimos en el pasado y creamos ilusorios futuros, también inexistentes. A lo largo de su vida, coleccionamos experiencias del pasado: padres, amigos, parejas, OBJETOS que nos traen 'recuerdos', etc. y las almacenamos en nuestro inventario interior.

Las experiencias negativas del sufrido y doloroso pasado, dejan una huella más profunda en nosotros que las positivas, y aquí cada quien que sea sincero consigo mismo, una autorreflexión estaría bien, sincera, honesta, simple.

Y cuando una persona es maltratada emocionalmente, sentimentalmente, sicológicamente o físicamente, por alguien, deja esa experiencia, ese sello, esa impronta en su 'inventario' personal.

Cuando conoce a alguien, tiene miedo. Y trata de ver si la nueva persona repetirá las mismas actitudes que la que la hirió.

Saca una experiencia de su inventario negativo. Se pone los lentes de esa experiencia y ve a las nuevas personas y experiencias de su vida, con esos lentes, pues esa es 'su única' expectativa de su enseñanza en el pasado…

¿Resultado? Se duplican los mismos problemas y las mismas experiencias negativas.

Y el inventario negativo sigue creciendo. En realidad lo que hace es que te estorba. No te deja ser feliz. Y a medida que se avanza en años, se es menos feliz. Es porque el inventario negativo aumenta año con año.

¿Has visto a las personas de edad avanzada y a los matrimonios con muchos años? Su inventario es tan grande, que parece que la negatividad es su vida. Una y otra vez sacan experiencias de su inventario negativo ante cualquier circunstancia.

Una de las mayores fuentes de ofensas, es la de tratar de imponer el punto de vista de una persona a otra y guiar su vida, creernos con la suficiente experiencia siempre, como para estar dando consejos no pedidos, como si ya fuéramos autoconscientes de nuestros sentimientos.

Cuando le dices lo que debe hacer y te dice 'no', creas resentimientos por partida doble. Primero, te sientes ofendido porque no hizo lo que querías. Segundo, la otra persona se ofende porque no la aceptaste como es. Y es un círculo vicioso.

Todas las personas tienen el derecho de guiar su vida como mejor les plazca. Aprenderán de sus errores por sí mismos, hemos nacido libres y nadie tiene el derecho de coartar nuestra Libertad... a menos que se lo permitamos.

Ni la naturaleza, ni tus padres, ni tus hijos, ni tus amigos o parejas TE PERTENECEN, bueno, NADA absolutamente NOS PERTENECE, son PRESTADOS, para recrear una ENSEÑANZA en nuestras Vidas, pero no, queremos APRISIONAR conciencias, personas, almas, objetos, ese es nuestro objetivo, creemos y pensamos ERRÓNEAMENTE, queremos DIRIGIR la vida de cada persona a nuestro alrededor. Es como el fulgor de las aguas o el aire. No los puedes comprar o aprisionar, nada te da ese DERECHO. No los puedes separar... No son tuyos. Sólo los puedes disfrutar como parte de la naturaleza. El cauce de un río no lo puedes atrapar. Sólo puedes meter las manos, sentir el correr de las aguas entre ellas, y dejarlo seguir.

Las personas son un río caudaloso. Cualquier intento de atraparlas te va a lastimar. Ámalas en el ETERNO PRESENTE a PLENITUD, en cada Instante, no importa que tu ego y tu mente, te digan que no lo merecen, sólo ámalas en alegría, en felicidad, en TOTAL libertad… por tú propio bienestar y el de ellas, disfrútalas y déjalas ir.

1) Entiende que nadie te ha ofendido. Son tus ideas acerca de cómo deberían actuar las personas las que te hieren. Estas ideas son producto de una máscara social, que has aprendido desde tu infancia de forma inconsciente, en forma de paradigmas ya retrógrados, mentirosos, falsos, incongruentes. Reconoce que las personas NUNCA van a permitir ser 'aprisionadas' emocionalmente, sentimentalmente o físicamente, porque nacemos libres y libres queremos seguir estando, no te desgastes más queriendo FORZAR las cosas, las situaciones, pues sólo estas engendrando dolor en tu alma, sufrimiento en tu mente, estrés en tu diario vivir... y por favor no CONFUNDAS las palabras libertad y libertinaje, que tu mente nuevamente no se pase de 'lista' y tu Ego no se 'infle'.

2) Deja a las personas ser. Deja que guíen su vida como mejor les plazca. Es su Derecho, responsabilidad. Siempre permite que ellas mismas tomen sus decisiones, permíteles FLUIR, porque si tu lo permites, tu también FLUYES, y si dos personas Fluyen, hay dos personas que son Libres y por lo tanto son Felices. Es su derecho divino por nacimiento: el libre albedrío y la libertad del alma y sus acciones...tú no tienes ningún derecho de juzgarlas, nada ni nadie te da ese derecho, nunca te lo tomes ¿y sabes porque?... pues porque tu tampoco has 'actuado muy bien que digamos', para nada estas 'libre de culpa' para arrojar más piedras, se honesto, sincero y congruente con esto y estarás en paz contigo mismo, sin remordimiento alguno con nadie.

3) Nadie te pertenece. Ni tus padres, hijos, hermanos, amigos o pareja. Todos formamos parte del engranaje de la naturaleza, que permite crear condiciones que nos hacen vivenciar enseñanzas y aprendizajes. Deja fluir las cosas sin resistirte a ellas, ACEPTA, ENTIENDE, COMPRENDE y DEJA PARTIR, cualquier cosa, situación o acción diaria, nunca te des el permiso de quedarte 'con ella', sólo cargarás más 'cosas en tu morralito'. Ama en PRESENTE y deja ser en presente, el pasado ya no existe y el futuro tampoco, sólo tienes el presente.

4) Deja de pensar demasiado. Ábrete a la posibilidad de nuevas experiencias. No utilices tu inventario. Abre los ojos y observa el fluir de la vida como es. Cuando limpias tu visión de lentes obscuros y te los quitas, el resultado es la limpieza de visión.

5) La perfección no existe en la dualidad materialista, sólo el verdadero amor es perfecto, y el amor incondicional no pertenece a la Dualidad. Deja de resistirte a que las personas no son como quieres. Acepta a las personas como el pez acepta al mar y ámalas como son, nunca quieras cambiarlas.

6) El perdonar es de sabios, es de entrega por la vida, es el dejar que fluyan dos almas que se han mantenido encerradas en el orgullo, deja que tu herida sane... permítete de una vez por todas vivenciar eso… tiende tu mano, abraza con tu corazón y siembra la semilla de un nuevo comienzo entre tú y esa persona, date la oportunidad de ser tú el primero, libérate y libera. Cuando perdonas, cierras la herida emocional automáticamente, date esa oportunidad, pisotea tú orgullo, sólo te ha mantenido atado muchos años con el sufrimiento en el alma, perdonar es regresar a la libertad, al fluir de la vida, al sentir de la naturaleza...en una palabra, a ser Feliz.

Y como dirían los Beatles, Let it be!

Deja al mundo ser. Y déjate ser a ti también... ¡en ello está tu FELICIDAD!

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jueves, junio 06, 2013

EL ELEFANTE ENCADENADO Jorge Bucay





¿Cuál es tu estaca, cuáles son las creencias que no te dejan avanzar, que te limitan que te susurran NO PUEDO?

“Cuando yo era pequeño me encantaban los circos, y lo que más me gustaban eran los animales… De todos ellos me llamaba la atención el elefante.

Durante la función, la enorme bestia hacía despliegue de su tamaño, peso y fuerza descomunal… Pero después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas atada a una pequeña estaca clavada en el suelo.

Sin embargo, la estaca era solo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en la tierra.

Y aunque la cadena era gruesa y poderosa me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza, podría, con facilidad, arrancar la estaca y huir.

El misterio es evidente: ¿Qué lo mantiene entonces? ¿Por qué no huye? Pregunté a maestros, padres, tíos… por el misterio del elefante; pero la única respuesta que obtuve es que no escapaba porque estaba amaestrado.

Hice entonces la pregunta obvia: “-Si está amaestrado, ¿por qué lo encadenan?“. No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente.

Con el tiempo me olvidé del misterio del elefante y la estaca… Y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho la misma pregunta.

Hace algunos años descubrí que por suerte para mí alguien había sido lo bastante sabio como para encontrar la respuesta: El elefante del circo no se escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde muy, muy pequeño.

Cerré los ojos y me imaginé al pequeño recién nacido sujeto a la estaca.

Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujó, tiró, sudó, tratando de soltarse.

Y a pesar de todo su esfuerzo, no pudo. La estaca era ciertamente muy fuerte para él. Juraría que se durmió agotado, y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que le seguía…

Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino. Este elefante enorme y poderoso, que vemos en el circo, no se escapa porque cree -pobre- que NO PUEDE.

Él tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que sintió poco después de nacer. Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro. Jamás… jamás… intentó poner a prueba su fuerza otra vez…“.

sábado, mayo 18, 2013



Tener la audacia de romper los paradigmas de los padres, de la sociedad, del entorno para permitirnos ser, para sentir y disfrutar de la magia de la vida.