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martes, mayo 03, 2016

¿Cuál es mi propósito en la vida? ¿Dónde puedo encontrar el sentido a mi vida?


He escuchado a mis pacientes muchas veces hacerse esta pregunta, ¿te las has planteado tú alguna vez? Los más jóvenes muchas veces están confundidos y sienten que su propósito en la vida es: tener éxito, ser famosos, o conseguir mucho dinero y tienen terror de no lograrlo.

Este fin de semana me fui a la India a través de “Sonrisas de Bombay”, el libro de Jaume Sanllorente. En el cumpleaños de mi madre mi hermano Juan Carlos me entregó el libro diciéndome, lo devoré en una noche, no podía parar. Y es verdad, empiezas y no puedes detenerte.

Acompañé a este barcelonés, en su sueños, en sus luchas, en sus derrotas, en todos los obstáculos, en cada meta que se propone, en sus logros y todo el libro te habla de misión, de propósito de vida. ÉL lo expresa de una manera tan poética, tan hermosa, tan visceral, tan veraz, que todo el tiempo se te hace un nudo en la garganta. Mi hijo Daniel me dijo todo el tiempo, mami tú no te sientas a leer, tú te sientas a llorar el libro.

martes, octubre 06, 2015

Pensamientos limitantes



¿Cuáles son los pensamientos limitantes que te impiden avanzar y lograr tus sueños?

Los pensamientos limitantes son miedos, paradigmas, engramas que nos impiden avanzar, esa es la mala noticia. La buena noticia es que podemos darnos cuenta de ellos y transformarlos. A continuación los pasos:

1. Cuáles son: analiza todas tus creencias. Date cuenta que quizá solo para ti tiene una total certeza, pero que ha sido sembrado por las personas significativas de infancia. No los dejes en la mente, escribe aquellas cosas en las que creen y te definen:

- Qué ideas son las que te guían.

- De qué manera éstas perturban tus relaciones

- Estas creencias te estimulan o te coartan

Haz el ejercicio amorosamente, sin juzgarte. El propósito es descubrir y hacer ajustes y modificaciones, darte cuenta de lo que te limita.


2. No a las comparaciones

Cuando te comparas pones al otro en una posición superlativa, de mayor valía y en esa postura te olvidas de tus dones y talentos. De acuerdo es posible que la otra persona sea más atrevida que tú, es posible que tenga excelentes habilidades comerciales, y que me dices de ti, cuáles son tus talentos, pon el foco en ti, y mira los aspectos que brillan en ti.

¿Recuerdas Desiderata?, https://www.youtube.com/watch?v=LZziK9nbDQIuna poema hecho melodía, que según cuentan es el credo de un iniciado. Cada palabra de esta melodía nos habla sobre poner el foco en nuestra luminosidad, te invito a buscarla para enfocarte en tus dones.

3. Suelta el pasado

El arrepentimiento y la culpa por los errores pasados te impide avanzar, te deja escarbando basura emocional. ¿Quién no ha cometido errores?, ¿Qué aprendiste de esa experiencia?, recuerda que el futuro lo creamos desde el hoy, cada momento presente es una oportunidad maravillosa para crear el mañana. Perdónate por esos errores y aprende de ellos, así avanzas.

4. A la acción

Ya tienes claro cuáles son tus pensamientos limitantes, ahora ¿cómo los sacamos del camino?, yendo a la acción, rétate a ti mismo. A través de pequeñas metas, paso a paso, con pequeños pasos y con cada pequeña victoria, un paso más hacia adelante. ¿Cuál es el sueño que te ha rondado y que siempre has pospuesto, porque estoy muy viejo, muy vieja, no tengo dinero, no es el momento adecuado, no sé cómo empezar?, el primer paso es alimentar el deseo y empezar a dar el primer pequeño paso.

Hay mucho miedo merodeando en torno a los pensamientos limitantes. Vendrán momentos de duda e indecisión una vez arranques hacia el nuevo camino, vendrán los viejos pensamientos para acosarte, ignóralos. Pasa por encima de ellos y poco a poco te empoderaras de tu vida. No es un camino fácil, pero es posible. Recuerda: “de derrota en derrota en derrota hasta la victoria final” Wiston Churchil

lunes, julio 07, 2014

Todo Pasa -Cuento-




Hubo una vez un rey, que convocó a los sabios de la corte para explicarles algo:

Estoy fabricando un costoso anillo. He conseguido uno de los mejores diamantes del mundo y quiero guardar en él, un mensaje que pueda ayudarme en momentos de extremo peligros. Tiene que ser un mensaje pequeño, de manera que pueda guardarse debajo del diamante en el anillo.

Los sabios de la corte, eran grandes eruditos. Podrían haber escrito grandes mensajes, pero escribir uno pequeño sería muy difícil. Pensaron, buscaron en sus libros, pero no podían solucionar el problema.

El rey, tenía un siervo muy anciano. Cuando la madre del rey murió, siendo este pequeño, este siervo cuidó de él, por tanto, lo trataba como si fuera su hijo. El rey sentía un inmenso respeto por el anciano, de modo que también le consultó.

No soy sabio, erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje, le respondió el siervo. Durante mi larga vida en el palacio, he conocido muchas personas. En una ocasión, me encontré con un religioso que había sido invitado por tu padre y yo estuve a su servicio.

Como gesto de agradecimiento por mis servicios, me dio un mensaje. Entonces el anciano, lo escribió en un diminuto papel, lo dobló y se lo dio al rey, diciéndole: No lo leas, ahora, mantenlo guardado en el anillo, solo debes abrirlo cuando todo lo demás haya fracasado y te encuentres en una situación extrema.

Ese momento no tardó en llegar. El país fue invadido, el rey perdió su reino y tuvo que huir de sus enemigos para salvar su vida. Estaba solo y sus perseguidores eran numerosos, cuando llegó al final del camino, se dio cuenta de que no había salida. Frente a él solo había un precipicio imposible de cruzar, pensó que había llegado el fin. No podía volver atrás porque sus enemigos estaban ya cerca, tan cerca que podía escuchar el trotar de sus caballos. No había salida.

De repente, se acordó del anillo. Lo abrió, sacó el papel y allí encontró el mensaje, simplemente decía: “NADA ES PERMANENTE, TODO PASA”.Mientras leía, se dio cuenta de que estaba envuelto en un gran silencio. Los enemigos que lo perseguían, debieron haberse perdido en el bosque, porque poco a poco dejó de oír a sus caballos.

El rey, se sintió profundamente feliz y agradecido por lo sucedido. Dobló el mensaje y volvió a ponerlo en el anillo. Inmediatamente reunió a sus ejércitos y reconquistó su reino.

El día que entró victorioso al palacio, fue recibido por su pueblo con una gran celebración y quiso que su amado anciano, estuviera a su lado. Éste aprovechó la oportunidad, para decirle:

Vuelve a leer el mensaje.¿Qué quieres decir? preguntó el Rey. Ahora soy un ganador, la victoria está de mi parte, la gente celebra mi vuelta, no estoy en una situación peligrosa.

Escucha dijo el anciano, este mensaje, también es para momentos como estos. No es sólo para cuando estás derrotado; también es para cuando te sientas victorioso. Es para cuando eres el último; pero también para cuando eres el primero.

El Rey abrió el anillo y leyó el mensaje: “NADA ES PERMANENTE, TODO PASA” y nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba, ya no había más orgullo, ni ego, ni arrogancia, todo había desaparecido. El rey, comprendió el mensaje y se convirtió en otra persona.

Entonces el anciano le dijo: Recuerda que todo pasa, nada es permanente. Como el día y la noche, hay momentos de alegría y momentos de tristeza. Acéptalos, como parte de la vida, con toda humildad. 

lunes, octubre 14, 2013

EL VIOLINISTA



Era una vez un gran violinista… Algunos decían que él era muy extraño; otros, que era sobrenatural. Las notas mágicas que salían de su violín tenían un sonido diferente, por eso nadie quería perder la oportunidad de ver su espectáculo. Una cierta noche, el palco de un auditorio repleto de admiradores estaba preparado para recibirlo. La orquesta entró y fue aplaudida. El maestro fue ovacionado, pero cuando la figura de Paganini surgió triunfante, el público deliró. Paganini coloca su violín en su hombro y lo que se sucede a continuación es indescriptible. Breves y semibreves, fusas y semifusas, corcheas y semicorcheas, parecen tener alas y volar con el toque de aquellos dedos encantados. De repente, un sonido extraño interrumpe el devaneo de la platea. Una de las cuerdas del violín de Paganini se revienta, el maestro paró, la orquesta paró, el público paró, pero Paganini no paró; mirando su partitura, él continúa sacando sonidos deliciosos de un violín con problemas. El maestro y la orquesta, animados y confiados, vuelven a tocar. El público se estaba calmando cuando, de repente, otro sonido perturbador distrae la atención de los asistentes, otra cuerda del violín de Paganini se rompe, el maestro paró de nuevo, la orquesta paró nuevamente, Paganini no paró. Como si nada hubiese sucedido, él olvida las dificultades y avanza sacando sonidos de lo imposible. El maestro y la orquesta, impresionados, vuelven a tocar; pero el público no podía imaginar lo que iba a suceder a continuación. Todas las personas, pasmadas, gritaron ¡OOHHH! ¡Qué eco por la ovación de aquel auditorio! Una tercera cuerda del violín de Paganini se corta. El maestro para, la orquesta para, la respiración del público para, PERO Paganini no para, como si fuese un malabarista musical, él saca todos los sonidos de la única cuerda que queda de aquel violín destruido. Ninguna nota fue olvidada. El maestro, más animado todavía, acompaña a Paganini; la orquesta se motiva, el público parte del silencio hacia la euforia. Paganini llega a la gloria. Su nombre corre a través del tiempo. Él no es sólo un violinista genial, es el símbolo del profesional que continúa adelante en medio de lo imposible.

No importa la cantidad de problemas que podamos tener; puede ser un problema personal, conyugal, familiar, profesional, emotivo, etc., cualquier cosa que te está afectando en el cultivo de tus dones y cualidades que buscan darte la paz y la felicidad, tu auto-estima o tu desempeño profesional; ten la certeza de una cosa: No todo está perdido. Aún existe una cuerda y es tocando en ella que tú ejercitarás tu talento. Tocando en ella es que tú vas a vibrar. Aprende a aceptar que la vida siempre te dejará una última cuerda. 

Cuando sientas desánimo, nunca dejes de luchar. Aún existirá la cuerda de la persistencia inteligente, del “probar una vez más”, de dar un paso más con un enfoque nuevo. Despierta ese Paganini que existe dentro de tí y avanza hasta vencer. La Victoria es el arte de continuar, donde los otros resuelven parar. Cuando todo parezca fracasar, date una nueva chance y camina hacia el frente. Toca la cuerda de la motivación, saca sonidos de resultados positivos; pero antes pregunta: ¿quién motiva al motivador? esto es, ¿quién motiva tu cerebro?, ¿qué motiva tu mano?, ¿qué toca tu violín? No te frustres, no te desesperes… Recuerda siempre aún existe la última cuerda la de aprender de nuevo para deslumbrar y generar soluciones. Nunca la vida te cortará todas las cuerdas. Y si los resultados aún siguen mal, es tu oportunidad de tocar la última cuerda. Siempre es la cuerda más olvidada la que te dará el mayor resultado. ¡Está en tus manos tocar la mejor cuerda del universo.