Voy más allá de las teorías y las técnicas pues entiendo que cada ser es único e irrepetible. Cuando un ser humano, con un problema, toca a mi puerta y tiene el coraje de abrirme su corazón, con respeto me adentro en su proceso de transformación personal sabiendo que piso tierra sagrada. Visita mi página web y conoce más: www.lmhoyosduque.com
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martes, enero 19, 2016
Un terapeuta no es alguien con quien charlas
En pleno siglo XXI he escuchado frases ligeras tales como “ir al psicólogo es un símbolo de debilidad”, “el psicólogo es alguien que te aconseja”, “alguien con el cual puedes charlar”.
Quien asume el compromiso o el reto de asistir a terapia es alguien que se pregunta, que atraviesa por una angustia, que no se siente cómodo con el síntoma que está pulsando y sabe que necesita de otro para ir al siguiente nivel, que está dispuesto a abrir su alma para permitir conectar con el origen de los síntomas. Nunca espere un consejo de su terapeuta, si así fuese podríamos diseñar un vademécum de consejos que estaría a disposición en las librerías de todo el mundo y todo aquel que acusara un síntoma podría acudir a él para ponerlo en práctica y salir al otro lado. ¡Nada de eso¡ Los seres humanos somos únicos. Es sorprendente observar como personas del mismo rango de edad, el mismo contexto y problemas similares encuentran el origen de sus síntomas en circunstancias que se encuentran en las antípodas. Cada consultante es un libro nuevo sobre el cual el terapeuta empieza a leer.
¿Síntoma de debilidad? O mejor diríamos síntoma de coraje y valentía para auto-observarse, para permitirse explorar y conectar con su sabiduría interna, para salir de esa zona de confort inconfortable, para sacudirse del síntoma y visitar los prados de una vida con mayor autoconsciencia que le genere mayor disfrute y libertad. Es alguien quien tiene la disciplina para recoger las herramientas que se le entregan, para reconocer sus debilidades y empoderarse en sus fortalezas.
Finalmente un psicólogo no es alguien con quien se charla, para eso están tus amigos.
lunes, junio 15, 2015
SI LAS MUJERES ENTENDIERAN
Si las mujeres entendieran… que los hombres también tienen miedos, pero sin tanto permiso para mostrarlos.
Que hay emoción en el ruido de un motor o en el grito de un gol.
Que valoran mucho más el exceso de sonrisas que tres kilos menos.
Lo abrumador de ser el sostén económico de una familia.
Lo que es tener que ser valiente, poderoso y exitoso a toda hora.
Lo molestas que son las comparaciones con “el marido/novio de”.
La necesidad que tienen de un abrazo que no siempre saben pedir.
Lo difícil que es comprender lo que nunca les han enseñado.
Las lágrimas que no se animan a llorar.
El poder que tenemos sobre ellos.
Que ellos también pasan noches sin dormir.
Que necesitan silencio como nosotras charlar.
Que no andan por la vida pensando en cómo lastimarnos.
Que son más débiles de lo que su altura y músculos dirían.
Que sacar lo mejor o peor de ellos está en nuestras manos.
Que piensan y razonan diferente.
Que sienten muy parecido.
Que demuestran sentimientos como pueden o como aprendieron.
Si las mujeres entendiésemos todo esto, si lográsemos mirar más allá de algunos olvidos, si nos diéramos cuenta de que no hay todos o ninguno, si pudiésemos sentir que para ellos la mejor demostración de amor es habernos elegido, si las mujeres bajáramos un poquito la guardia, los reproches y tantos reclamos, si pudiéramos incrementar las sonrisas, los brindis y la picardía y si los dejáramos hacer sin tanto mandato ni expectativa, comprenderíamos que somos lo que le da sentido a sus vidas. Como mujeres, novias, madres, hijas, hermanas o amigas.
Al final del día, donde se acaban las bromas, donde no hay público ni formas, donde solo queda un hombre y sus latidos, ahí estamos nosotras... con el que cada una eligió.
Jess Browne
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