Mostrando las entradas con la etiqueta bondad. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta bondad. Mostrar todas las entradas

miércoles, octubre 21, 2015

Cuando no piensas, la paz te invade


Somos afortunados de vivir en este tiempo con un maestro de la talla de Eckart Tolle, cada palabra suya deja una huella, una aprendizaje. Una ruta sencilla, que no fácil, para aplicar en nuestro diario caminar, para soltar el sufrimiento, el ego y vivir en plenitud.
Eckart Tolle es un maestro que nos acompaña aquí y ahora en nuestra transformacion espiritual, personifica el amor, la sabiduría, la bondad y la paz, déjate tocar por él.

sábado, septiembre 19, 2015

La sombra es cosa seria



La sombra es cosa seria. Muestra su risotada deforme cuando el funcionario ejemplar es pillado en video metiendo coca, cuando es encarcelado el pastor abusador, el pederasta depredador, o el corrupto. También cuando el profesor (o intelectual), aparente demócrata, es desnudado y visto como un consumado practicante del autoritarismo.

Carl Gustav Jung insistió en la necesidad del ser humano de reconocer a la sombra y de esa manera ser conscientes de nuestras angustias. Para Jung la sombra es un arquetipo, una forma de conducta. Hoy toma un auge impactante.

Se trata de un material inconsciente reprimido que se ha enajenado en el interior. Nuestros padres nos la transmiten junto con lo que consideran mejor o peor. Las religiones la definen como el mal dentro nosotros.

La sombra causa problemas porque tiene aspectos que sabemos que están en nuestro interior pero que no queremos conocerlos porque son contrarios a la imagen elevada que tenemos de nosotros mismos. Odios, resquemores, prejuicios, condicionamientos y hasta secretos hacen parte de esas cosas que no queremos que los otros vean de uno.

También en ella hay cosas buenas pero se trata de aptitudes que nos muestran como débiles: la bondad, la mansedumbre, o las expresiones artísticas.

El problema es que cuando se le niega a la sombra (o se le reprime, o se evita su contacto) se aumenta su poder. Al tratar de contenerla uno gasta demasiada energía. Pero luego se proyecta hacia otras personas esa energía psíquica.

La desplazamos hacia un pariente, un amigo del cual tenemos celos, o alguien conocido que tiene características iguales a las nuestras. Así uno se vuelve crítico con esa persona y es el origen de la manguala, los intereses creados, la envidia y la traición.

En la vida social la falsedad nace cuando no se reconoce esa parte brumosa. Mostramos siempre un rostro ideal y ocultamos lo que no nos gusta.

Una novela que la describe es El retrato de Dorian Gray de Oscar Wilde. Gray, hombre bello y joven, no quiere perder sus virtudes. Así que hace un acuerdo con Mefistófeles para no envejecer ni morir. El contrato dio sus frutos. No obstante Dorian abusa de las mujeres y se apropia de sus bienes para luego matarlas. Un amigo pintor le hizo un cuadro mostrando su belleza. Al pasar el tiempo el cuadro empezó a mostrar la parte maléfica que la gente no conocía de Dorian. Con el tiempo la imagen se vuelve tan fea que le tocó guardar el cuadro en el sótano.

Un día Dorian ve que el cuadro es horrendo, contrario a la belleza que él muestra a los demás. Con ira lo destruye pero también se destruye así mismo.

La lección es que no podemos destruirla. Tenemos que abordarla, hablar con ella para reapropiarnos de una manera más saludable.

Hay que recuperar los aspectos que la conforman, no para volvernos como la sombra, sino para saber que somos capaces de apagar ciertos intentos de actos reprobados socialmente que la sombra nos sugiere.

Dice Jung que cuando se trabajan estos aspectos ellos se debilitan. Por un tiempo hay que vivir el pavor de verle el rostro pero lo importante es no negar que dicho aspecto tiene un ámbito en nuestra vida diaria.

No se trata de la búsqueda de la perfección sino de ser totales y verdaderamente humanos. Es asumir que somos divinidad encarnada pero con un lado majadero. Todo ser humano que quiera realizarse seriamente tiene que enfrentar a su sombra, nadie puede evitarle.

Las pérdidas que vivimos en la actualidad son el resultado de vivir con el patrón social de engrandecemos ante los demás con una imagen que no está completa.

Pero la ciudad también tiene su sombra. Vemos lo que queremos ver de ella. Apartamos el rostro ante lo que no nos gusta o le echamos la culpa a otras sombras de lo que vemos. El problema es que hay una imagen idealizada de la ciudad que nos impide ver la totalidad.

Pero sobreviviremos a la sombra, a los delincuentes y a los corruptos, a los mentirosos y a los educadores del menoscabo. Hay que estar en la política y en la educación, y en todas las facetas de la vida, pero por las razones adecuadas. No por las razones de la sombra.

Hay gente dispuesta que sabe que el mundo es mejor cuando se entiende que no hay evidencias totales. Existen directivos éticos y gente con valores. Pero debe haber primero un cambio en los sujetos.

No hay otra manera de hacerlo si no empezar por nosotros mismos. Debemos impedir que la sombra de nuestra comunidad siga alimentando la guerra que conocemos.


http://www.eluniversal.com.co/

lunes, junio 22, 2015

Invitación de Deepak: Únete a la meditación sincronizada más grande del mundo






Querido amigo,

Me emociona invitarte a participar en la meditación global por compasión 2015 del Chopra Center. El 11 de julio, únete a nosotros en línea para un evento de meditación sincronizada que será transmitido en vivo desde Carlsbad, California a más de 500,000 personas en más de 100 países alrededor del mundo.

Regístrate aquí para la meditación

Nuestra intención para esta segunda Meditación Global anual es cambiar la consciencia colectiva del mundo hacia la compasión, uno de los cambios más radicales y necesarios en nuestros tiempos.

En la sociedad actual, donde una de cada cuatro personas siente que no tiene a nadie con quien hablar si está sufriendo, y un gran número se siente desconectado de los que le rodean, necesitamos más gente como tú, capaz de ver el sufrimiento y ayudar a disminuirlo con amor y bondad.

Elige la compasión. Acompáñame el 11 de julio desde cualquier lugar del mundo donde estés.

Al unirnos en la Meditación Global, aprovecharemos el poder de la intención colectiva para ser parte de la compasión y crear un mundo más amoroso y pacífico.

Junto con mis amigos Gabrielle Bernstein, reconocida autora bestseller e Ismael Cala, aclamado conductor de CNN en Español, tendré el honor de dirigir una conversación de aproximadamente una hora que incluirá una meditación guiada de 15 minutos y la actuación musical de Trevor Hall, cantante, compositor y activista humanitario.

No hay ningún costo para que participes en la transmisión en línea, y tendrás oportunidad de hacernos preguntas utilizando redes sociales y el hashtag del evento #YoSoyCompasión.

Simplemente haz clic en el siguiente link para registrarte y participar.

Yo soy compasión y estoy a favor de un mundo más amable y compasivo.


Espero que puedas unirte a nosotros en esta experiencia transformativa.

Con amor,
Deepak

P.D Conforme se acerca el evento, vamos a compartir más oportunidades para que puedas involucrarte en este movimiento global para crear un mundo más compasivo.

Sé el cambio.




jueves, marzo 05, 2015

PROYECCIONES




Muchas veces me cuestiono acerca de lo que estoy experimentando, ¿es esto fruto de una proyección?, ¿esto es consecuencia de lo que habita en mi interior? Por supuesto que evaluó esos asuntos que me sacan de mi zona de confort, que me obligan a realizar un cambio, a aceptar nuevas cosas, que me enfrenta con lo que temo o lo que no deseo.

Entonces revolotea en mi mente “aquello que no toleras en otros es algo que no soportas de ti y forma parte de tu naturaleza.

Y por supuesto que todo esto es inconsciente no lo visualizas tan fácil como el paisaje que tienes en frente, los árboles, el cielo, las nubes. En la profunda estructura de la psique se esconden los espectros que no reconocemos como nuestros, pero que, muy seguramente  si lo son.

Es importante la autobservación. Ponernos bajo el microscopio a nosotros mismos. Estar atentos a esas reacciones inusuales. Revisar los aprendizajes que pensamos que ya han sido asimilados, pues quizá aún nos falta por aprender.

Todo en la vida cambia, es dinámico, si observáramos bajo el microscopio la mesa sobre la que apoyo mi pc en unos meses, molecularmente no sera la misma mesa, por ello es posible que un día nos sorprenda vernos en una postura que contradice la que teníamos en otro tiempo, en otro contexto, en otra situación.

Esta bella historia sufí sufí da cuenta de esa dualidad que nos habita.


- Había una vez un anciano que pasaba los días sentado junto a un pozo a la entrada de un pueblo. Un día pasó un joven se acercó y le preguntó lo siguiente:

-Nunca he venido por estos lugares, ¿cómo son la gente de esta ciudad?

El anciano le respondió con otra pregunta:

-¿Cómo eran los habitantes de la ciudad de donde vienes?

-Egoístas y malvados, por eso estoy contento de haber salido de allá.

-Así son los habitantes de esta ciudad, -le respondió el anciano.
Un poco después, pasó otro joven, se acercó al anciano y le hizo la misma pregunta:

-Voy llegando a este lugar, ¿cómo son los habitantes de esta ciudad?

El anciano le respondió de nuevo con la misma pregunta:

-¿Cómo son los habitantes de la ciudad de donde vienes?

-Eran buenos y generosos, hospitalarios, honestos y trabajadores. Tenía tantos amigos que me ha costado mucho separarme de ellos.

-También los habitantes de esta ciudad son así, -respondió el anciano.

Un hombre que había llevado sus animales a beber agua al pozo y que había escuchado la conversación, en cuanto el joven se alejó le dijo al anciano:

-¿Cómo puedes dar dos respuestas completamente diferentes a la misma pregunta realizadas por dos personas?

Mira -respondió el anciano-, cada persona lleva el universo en su corazón. Quien no ha encontrado nada bueno en su pasado, tampoco lo encontrará aquí. En cambio, aquel que tenía amigos en su ciudad, también aquí encontrará amigos fieles y leales. Porque las personas son lo que encuentran en sí mismas, encuentran siempre lo que esperan encontrar.

martes, febrero 24, 2009

PASO 9: EL PODER PROCEDE DE LA DISCIPLINA

Tenía 28 años cuando llegué por primera vez a una comprensión del Tao y del Yo Infinito. Lo que me condujo allí más que ninguna otra cosa fue el deseo de entender los mundos invisibles que nos rodean y la verdadera naturaleza de nuestro potencial como seres humanos.

Recuerdo un día que, conduciendo de Putney a Londres, había una pequeña iglesia en la carretera principal; aparqué el coche y entré. No sabía por qué. La iglesia estaba casi vacía. Me arrodillé en la parte de atrás y miré alrededor. Era vieja y bella, como muchas iglesias victorianas; un organista estaba practicando sobre mi cabeza, en la galería del coro, la Fuga de Bach, creo recordar.

Me acuerdo de decirme a mí mismo, “¿Quién soy yo? ¿Qué quiero en esta vida? ¿Cuáles son mis metas?”. Reflexioné un momento y me dí cuenta de que lo que realmente quería era conocimiento. Así que, abrí los brazos, miré a lo alto, en la vaga dirección al cielo y dije: “Dios, hazme realmente sabio. Dame sabiduría” no pedí glamour, poder, enormes cantidades de dinero, o una vida fácil. Pedí sabiduría.

Ese fue uno de los días más impactantes de mi vida, porque ese deseo declarado de sabiduría se convirtió en mi afirmación en esta vida. No pasó mucho tiempo hasta que me encontré a un tipo que enseñaba una especie de curso de meditación de las ondas mentales, un curso en el arte de entrar en trance profundo. Pronto encontré otros maestros y fui allí. Poco a poco, conseguí cierta cantidad de sabiduría, y aún estoy aumentándola. Por tanto la fuerza Divina está aún suministrándomela según el trato que hice con ella en aquella pequeña iglesia en Putney, hace muchos años, ¡y la bendigo por ello!.

Supongo que cuando llega el momento de la verdad, ¿es tu deseo de sabiduría más grande que la necesidad de comodidad de tu ego? En tu lucha por decidir quién controla tu vida, tu ego o tú, debes tener una cantidad de autodisciplina o el ego vencerá.

Así que el paso 9 es darse cuenta de que el poder verdadero viene de la disciplina. El auténtico poder, la verdadera sabiduría, la habilidad de aceptar el Yo Infinito y trascender este plano físico y entrar en otros mundos, otras percepciones, viene solamente de la disciplina. ¿Por qué?

No es que Dios esté sentado allá arriba en algún lugar diciendo “Tienes que hacer esto, y quiero que lo hagas”. Dios es una energía. No reacciona emocionalmente y no le molesta si te encuentras a ti mismo o no. No, la disciplina es importante porque sin ella no puedes controlar la mente. Si no puedes controlarte a ti mismo, serás una víctima del niño malcriado interior; en vez de convertirte en un adulto espiritual, permanecerás, en sentido espiritual, siendo adolescente.

Por tanto has de empezar a hacer cosas que te ayuden a ejercer el control. Cuando mencionas la disciplina la mayoría de la gente huye, como si los mongoles estuvieran a punto de bajar de las montañas. Es cómico, las vueltas que puede dar el ego antes que aceptar tu autoridad sobre él. Creo que es mejor aproximársele gradualmente. Inventa cosas, una tras otra, disciplinas de naturaleza menor, otras mayores, pero mantén el ego acostumbrado a la idea de que vas a hacer cosas que no le van a gustar necesariamente. Tiene que comprar la idea de que estás al mando. En general no importa qué disciplina adoptes, mientras ejerzas alguna.

Aquí van unas pocas que funcionaron para mí. La primera es la disciplina de la serenidad. Muchos no ven la serenidad como una disciplina, pero en el mundo moderno, has de trabajar duro para tener algo de tiempo para la tranquilidad y el silencio. La actividad alimenta la personalidad con sus gratificaciones y hace que el ego se sienta importante. Tiempo de tranquilidad, serenidad y silencio debilita el poder del ego y hace a tu yo interior más especial. Es un bello equilibrio. Así que apaga la tele, desconecta el teléfono, pon música ambiente, o permanece en el silencio total durante una o dos horas. Si no te las puedes arreglar para tener tanto tiempo porque estás realmente demasiado ocupado, por lo menos intenta conseguir diez o quince minutos diarios. El silencio y la tranquilidad son la manera en que rezas al Yo interior.

Como parte general de tu serenidad, es importante desengancharse de las discusiones y los antagonismos, de las defensas de posturas adversarias en las que te pudieras ver inmerso. Es duro superar el mundo “real” y aceptar un estilo más angélico si estás constantemente en guerra con la gente. Reñir con otros te mantiene metafísicamente atrasado. Tu energía no puede subir mientras estás discutiendo con los neandertales en el mercado de la vida. No importa si tu causa es justa o injusta; es la emoción y las formas-pensamiento de la discusión lo que te cierra. A veces las riñas son inevitables, especialmente si tienes un montón de interacciones sociales y financieras en tu vida. Más tarde o más temprano, unos pocos platos caerán de la alacena, por decirlo de algún modo. Pero haz que tus disputas sean cortas y tan sin emoción como sea posible. Si tienes cuestiones pendientes, intenta resolverlas.

No tienes que enamorarte de todo el mundo, pero, por lo menos, intenta reconciliar las situaciones lo mejor posible para que la emoción no te controle. Libérate de la gente que te crea problemas incluso si esto te cuesta admitir tu derrota; deséales el bien y mándalos por su camino. La libertad es más importante que ganar las guerras de poder del ego.

Otra disciplina que encuentro particularmente importante es poner orden en tu vida. El desorden alrededor y una vida revuelta reflejan un débil estado metafísico y psicológico. Si eres poderoso, dominarás tu vida, encontrarás tiempo para limpiar y ordenar tus cosas y querrás que esto forme parte de tu disciplina personal. El desorden es la manifestación externa de la ansiedad y pereza del ego. A través del desorden, el ego ejerce control sobre ti. Es el niño malcriado interior, obsesionado consigo mismo, esperando a que su madre recoja todo. O, a veces, este niño del demonio, es demasiado importante y especial y lleno de sí mismo para hacer cosas mundanas como hacer la limpieza y lavar los platos. Cuanto más acomodes a ese niño, más hará de tu vida una infelicidad.

Haz tu vida tan inmaculada como te sea posible, y mantén las cosas estilo zen y limpias. El orden te ayuda a tener autoconfianza. La vida se vuelve una oración, más que un caótico manifiesto de una mente inmadura. El esfuerzo que lleva establecer orden se recupera de varias maneras. Como afirmación de tu control, te ayuda a sentirte seguro. Te permite un mejor flujo de ideas y, lo más importante, no necesitas malgastar tu energía buscando cosas, pasando sobre un caballo muerto camino del hall cada vez que llaman a la puerta.

Hay muchas disciplinas poderosas que te puedes inventar. Es mayormente hacer cosas que te ayudan y no gratifican al ego. Prueba a levantarte temprano, tomar duchas frías, pasear por el parque o el bosque antes del amanecer. Los antiguos vieron la gracia de Dios en la simplicidad y humildad y abundancia de la naturaleza: los animales, el viento, el agua, el calor del sol, y a través del flujo y reflujo de las estaciones. Caminé por el bosque cada noche durante tres años. Aprendí a ser amigo de la lluvia y de la nieve, y descubrí cómo mantenerme caliente usando mi mente. Superé mi miedo a la oscuridad.
En las bellas noches, me acosté sobre una gran roca mirando el cielo estrellado. Llamé a la inmensa Bondad para que me mostrara las cosas que aún no sabía. Estaba allí cada noche, caminando en silencio, cavando profundo dentro de mí para descubrir cosas. La fuerza de Dios es genial. Te enseña cosas. Algunas de las que me ha enseñado, nunca las entendí, pero eso es culpa suya.

A veces, el tiempo era atroz. Pero caminaba de todos modos; era mi disciplina. Aprendí a ignorar el tiempo. No iba a dejar que mi personalidad aullara y protestara porque hacía viento o helaba o hacía frío o nevaba, o lo que fuera. Iba a “hacer” un clima y no reaccionar.
Aprendí a andar de un modo especial, que proviene de una de las órdenes monásticas de china. Creo que se llama el paso del tigre. Más que apoyar primero el talón y luego los dedos del pie, como hacemos normalmente, en el paso del tigre apoyas tu pie hacia delante con cada paso apoyando la parte exterior primero, luego los dedos y finalmente el talón.

No sé si te acordarás de la vieja serie de televisión “Kung-Fu”, pero había una escena en la presentación en la que “el pequeño saltamontes” tenía que andar sobre papel de arroz mientras el maestro /el que tenía bolas de pin-pong por ojos) estaba por allí. Bien, el paso del tigre es un poco así. Es muy grácil y silencioso, pero no es fácil de hacer. Te fuerza a concentrarte mientras andas. Yo haría mi paso del tigre durante una hora o así, luego volvería a casa y me tomaría una taza de té, y completaría mi disciplina diaria con una meditación de 24 minutos. Ese es mi método preferido, un minuto por cada hora del día.

En mis comienzos, usaba un metrónomo theta para meditar; emite un sonido de clic que oscila de 4 a 6 ciclos por segundo. Las células de tu cerebro empiezan a quedar atrapadas en el ritmo del metrónomo y entras en una velocidad cerebral, en estado de trance, sin ningún esfuerzo ni experiencia previa. Puedes adquirir un aparato electrónico que genere una variedad de sonidos de meditación, pero suelen ser caros. Una vulgar cinta de audio theta es más barata; montones de sitios las venden.

El quid acerca de andar y meditar es que al usar tu voluntad para reforzar tu quietud, le sacas poder a la dominancia del ego. Es importante hacerse disciplinado, inventando maneras de desafiar el control de la personalidad de uno. Te coloca en el asiento del conductor, ayudándote a separarte de las emociones negativas. Entre las disciplinas que tomé está el vegetarianismo, en el que estuve siete años. Caminé durante tres. He meditado bastante a diario desde que comenzó mi viaje espiritual.
También me he tomado tiempo para revisar cada día. Este proceso viene de la tradición hindú y se suele hacer de noche. Consiste en repasar, con el ojo de la mente, los eventos del día, recorriéndolos hacia atrás desde la hora de ir a dormir hasta que amanecimos. No valores o comentes demasiado lo que ha pasado, sólo observa. Este ejercicio es un modo de desenredar esas experiencias. Corta la necesidad de tener un montón de sueños triviales, en los que la mente procesa las cosas que pasaron durante el día. Es cómo ir hacia atrás en el tiempo; es una disciplina para hacer justo antes de ir a dormir, así te das cuenta de tu vida. La vida no pasa a través de ti solamente; tú te tomas tiempo para notarla. Revisar los eventos del día despeja la mente y te permite ir a dormir en un estado de conciencia muy puro.Mucha de la comunicación interior que tienes con tu Yo Infinito es inicialmente por la noche.

Si tienes un problema particular en la mente, ponlo para revisar por la noche. Pide a tu Yo Infinito que lo considere. Dí, “esta noche quiero que revises esta situación particular”. Por favor, dame la respuesta a mi problema por la mañana” Al día siguiente, cuando te despiertes o más tarde, ideas y soluciones te vendrán a la mente. Hacer este proceso te permite establecer una comunicación más sólida entre tu yo intelectual-emocional, que hace el día a día, y tu Yo Infinito, que es tu Yo real.
Otra disciplina, que analizaré con detalle en el paso 14, es la disciplina de no criticar ni juzgar. Como discutir y luchar, criticar y juzgar te encierra dentro del mundo del ego, negándote el acceso al mundo infinito. Mediante la serenidad, te desconectas de las perturbaciones de las emociones tribales, y eso te ayuda a separarte de tus propias emociones. Haz tiempo para estar contigo mismo, tiempo para contemplar quién eres realmente. Es una experiencia maravillosa si no la has hecho. Empiezas a saber por fin ¿Quién es esta persona?.

Prueba esto: busca una habitación oscura, enciende una vela, y siéntate frente a un espejo. Contémplate, mirando ligeramente hacia abajo, que es más descansado para los ojos. Mira al centro de tu ser, en el área del corazón. Sólo mira en silencio a tu imagen reflejada allí; varias caras pueden aparecer superpuestas sobre la tuya y tus más íntimos sentimientos empiezan a venirte desde el espejo. Tendrás nuevas percepciones, y si usas el metrónomo que sugerí, te ayudará a inducir el estado de trance theta. Las visiones vienen a la mente, y a veces otros mundos te dan un vislumbre de las dimensiones celestiales. A veces parecerá como si los otros mundos te alcanzaran desde el espejo. Sólo observa; no dejes que te desequilibren. Pronto te acostumbrarás.

El ejercicio del espejo, el caminar silencioso y la meditación empiezan a mostrarte la verdadera naturaleza multidimensional de esta realidad física.
Cuando aceptas el Yo Infinito, te enseñará cosas que jamás has visto. A veces serán cosas simples, como los espacios entre las hojas de un árbol o el silencio entre las palabras de una conversación.

A veces te enseñará cosas mayores, como la puerta entre dos mundos; de repente ves el mundo intermedio flotando entre la inspiración y la espiración de esta experiencia cósmica que llamamos vida. Tu ser interior y exterior entran en deliciosa conversación y pronto se funden en uno, y la realidad exterior cambia para reflejar la serenidad de tu ser interior.

Te preguntarás algo a ti mismo y un autobús pasará con un anuncio de champú pegado a su costado, y el texto del anuncio será la respuesta a tu pregunta. La vida se convierte en un símbolo de tu Yo interior, una parte de ese diálogo interactivo y dinámico con todo lo que te rodea. El Yo Infinito está allí para guiarte y enseñarte, para conducirte a tener más y más energía. Pero la disciplina es vital, porque no puedes comenzar a doblegar el ego sin disciplina.

Fuente: “33 pasos para reclamar tu poder interior”. Stuart Wilde
TRADUCIDO POR YARISA