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miércoles, septiembre 02, 2015

Cómo gestionar la ansiedad



7 cosas que no sabías sobre la ansiedad y que te ayudarán a afrontarla
Las mujeres gestionamos el estrés y la ansiedad de un modo más eficaz que los hombres porque sabemos reconocer nuestras emociones y tenemos más facilidad para hablar de ellas

Ahogo, palpitaciones, nerviosismo extremo, bloqueo mental, tensión muscular… ¿Quién no ha tenido en alguna ocasión una crisis de ansiedad? La vida cotidiana nos pone a veces ante situaciones que no sabemos muy bien cómo afrontar y que nos superan.

La ansiedad puntual, la que podemos sentir, por ejemplo, a la hora de hablar en público, o por el simple hecho de subir a un avión. No tendría importancia si fueran acciones que lleváramos a cabo en muy pocas ocasiones y que no alteraran en absoluto el equilibrio de nuestra vida. Ahora bien, ¿qué ocurre cuando la ansiedad “se instala” en nuestra vida y empezamos a ser víctimas del miedo y los pensamientos obsesivos casi a diario?

Es un riesgo para nuestra salud física y emocional. De ahí la importancia de saber gestionar esa ansiedad cotidiana, y de ahí también la necesidad de conocer todos estos aspectos sobre ese angustiante sentimiento.

1. Evitar o no saber reconocer las emociones deriva en una ansiedad posterior

Te pondremos un ejemplo: estás en una reunión familiar y, debido a un malentendido y una posterior discusión, acabas teniendo un problema con algún familiar. No le das importancia, no quieres pensar en ello pero, a partir de entonces, evitas radicalmente acudir de nuevo a esas reuniones y, más aún, desarrollas cierta incomodidad y pensamientos negativos hacia algunos miembros de tu familia.

En este caso lo que deberíamos haber hecho es reconocer nuestro problema con esa persona en concreto con quien tuvimos la desavenencia. Hablar y razonar con ella, pero sin echar culpas al resto de familiares, evitando así sobrecargar la tensión emocional y la ansiedad. Evitar o huir de ciertas situaciones no hace más que aumentar el problema.

2. Diferencias en nuestra química cerebral

Seguro que habrás conocido a personas que apenas demuestran ansiedad por nada. Personalidades serenas que rara vez se inquietan o que afrontan sus problemas con gran equilibrio. En cambio, hay quien, ante el más mínimo problema, desarrolla de inmediato una gran ansiedad, pensamientos negativos e incluso evitación.

¿Por qué ocurre esto? ¿Por qué somos tan diferentes unos de otros? La dopamina y la serotonina son los neurotransmisores que generan estos procesos de ansiedad, y hay personas que padecen una sobreexcitación en estos circuitos cerebrales que les hacen reaccionar de una forma más intensa en comparación con otras personas.

3. Señales de advertencia

Hay quien no lo percibe, hay quien no es consciente de que está dejando que la ansiedad se instale en su vida de un modo gradual y hasta peligroso. ¿Cuáles serían esos primeros síntomas de advertencia?
Dolor de cabeza
Migrañas
Problemas para dormir
Irritabilidad
Cansancio
Problemas para hacer la digestión
Calambres musculares, temblor de manos

4. La ansiedad se relaciona con otros problemas

La mayoría de las veces la ansiedad no aparece sola. De hecho, podríamos decir que está claramente relacionada con otras situaciones que debes tener en cuenta:
Algún problema emocional, una decepción, una pérdida… Todo ello hace que tengamos más dificultades para enfrentarnos al día a día y que cualquier aspecto nos produzca ansiedad.
Depresiones. No siempre es fácil diagnosticar una depresión, de ahí que, en muchas ocasiones, las personas deriven en otro tipo de problemas si saber que la verdadera raíz del problema es una depresión.

5. El poder del ejercicio físico

Puede que te sorprenda, pero para muchos médicos y psiquiatras, no hay mejor tratamiento para la ansiedad cotidiana que un poco de ejercicio al día. Salir a caminar, dar un largo paseo para poner en marcha nuestro corazón, para liberar toxinas, donde se generen cambios químicos en nuestro organismo, nos permite afrontar este problema de un modo muy adecuado.

Vale la pena tenerlo en cuenta.

6. Todos vamos a sufrir en nuestra vida algún episodio de ansiedad

La ansiedad forma parte del ser humano. Todos somos “falibles”, todos tenemos miedo a alguna cosa y, lo más importante, la vida a veces nos pone ante situaciones que no sabemos muy bien como manejar al principio, de ahí que aparezca la ansiedad.

No obstante, debemos pensar en ella como en un mecanismo de defensa o de “alerta”, como una señal de alarma que nos indica que hay algo que debemos hacer, algo que debemos cambiar o afrontar. Si huyes, el problema se hace más grande, así que mira frente a frente a esa situación de estrés y resuélvela.

7. La ansiedad afecta más a las mujeres

Según un estudio de la Universidad Nacional Autónoma de México, el estrés y la ansiedad recaen en mayor grado en las mujeres, sobre todo entre las edades comprendidas entre los 15 y los 50 años. ¿La razón? Solemos tener muchas responsabilidades, nos anticipamos más a las cosas, les damos muchas vueltas,pensamos también mucho en los demás antes que en nosotras mismas… Y todo ello deriva en esos ataques repentinos de ansiedad o en un estrés que puede almacenarse años y años.

Sin embargo, hay algo que tenemos a nuestro favor y que nos diferencia de los hombres: podemos afrontar el estrés y la ansiedad mejor que ellos, porque tenemos más facilidad de hablar de nuestras emociones. Sabemos reconocerlas y gestionarlas de un modo más eficaz.

No olvides todos estos aspectos y afronta mejor tu ansiedad cotidiana.

sábado, mayo 10, 2014

AQUIETAR LA MENTE



Cuando se entre en una dinámica de pensamientos negativos y,
u obsesivos, existe un método  del maestro budista vietnamita Thic Nhat Hanh que se practica de este modo:

Presta atención a tu respiración y cuando inspires, mentalmente,
cuenta 1 y al exhalar cuenta de nuevo 1. Con la siguiente inspiración cuenta 2 y al exhalar, 2 de nuevo y así hasta 10. Al llegar a 10 se vuelve a comenzar desde el 1.

Se trata de una buena manera de estar en el aquí y ahora sin perderse en los pensamientos, sobre todo negativos u obsesivos.

Si al hacer las respiraciones y la cuenta aparece algún pensamiento,
simplemente se le ve aparecer, sin hacer nada más y se vuelve la atención a la respiración y a la cuenta hasta diez y vuelta a empezar.

"Esta cuenta es como un hilo que une tu plena conciencia con tu respiración.

Este ejercicio es el punto de partida en el proceso de ser constantemente consciente de tu respiración.

Pero si no prestas atención, perderás rápidamente la cuenta.

Cuando la pierdas, vuelve al 1 y sigue intentándolo hasta que puedas contar la respiración de manera correcta.

En cuanto consigas concentrarte en la cuenta, puedes dejar este método de contar y concentrarte sólo en la respiración".

"En los momentos en que estés disgustado o disperso y te cueste ser consciente, vuelve a concentrarte en la respiración: el hecho de seguirla ya es en sí ser plenamente consciente".   Plenamente consciente de este momento, del ahora,  el único momento que existe. 

sábado, marzo 08, 2014

Siete maneras de limpiar tu mente de pensamientos negativos


Resumen: Los pensamientos negativos son a menudo la base del malestar emocional, y no siempre resulta fácil enfrentarlos.

3.5
De utilidad

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El pensamiento negativo puede llegar a convertirse en un hábito peligroso. Los pensamientos se hunden en la mente y permanecen allí hasta que tomas medidas para deshacerte de ellos.

Cuando empiezas a pensar negativamente, puede ser tentador tratar de obligar a esos pensamientos a salir de tu cabeza. Intentar que desaparezcan y expulsarlos para siempre. Pero este enfoque a menudo resulta contraproducente. Luchar contra esos pensamientos negativos en realidad puede reforzar ese patrón de pensamiento empeorando las cosas. Cuanto más se intenta no pensar en algo, más se termina pensando en ello.

Para deshacerse de los pensamientos negativos es necesario intentar un enfoque diferente, algo que limpie tu mente de una vez por todas. Aquí hay siete maneras de limpiar tu mente de pensamientos negativos.
1. Cambia el lenguaje corporal

Toma un momento para observar tu lenguaje corporal. ¿Estás encorvado o con una postura cerrada?¿Frunces el ceño? Si es así serás más propenso a pensar negativamente. Un lenguaje corporal inadecuado puede bajar tu autoestima y conducirte a una falta de confianza. En ese estado emocional, es natural empezar a tener malos pensamientos.

Para sentirte seguro debes abrir tu postura y sonreír más. Corrige tu lenguaje corporal y te sentirás mucho mejor. Podría ser justo lo que necesitas para borrar esos pensamientos negativos.
2. Habla sobre el tema

A veces el pensamiento negativo aparece porque existen problemas o emociones que necesitas comunicar. No es bueno guardarse las cosas para sí mismo. Si hay algo que necesita ser hablado debes hacerlo. Poner los pensamientos en palabras les da forma y los hace visibles, y eso te ayudará a poner los problemas en perspectiva para que puedas ocuparte de ellos de un modo más eficaz.
3. Intenta vaciar tu mente durante un minuto

Cuando tu mente está corriendo a mil por hora puede ser difícil mantener la calma. De este modo es más complicado controlar los pensamientos, en especial los negativos. Un minuto de calma a menudo es suficiente. Puede ser muy útil la meditación, y debes pensar en ello como un reinicio. Una vez que la mente está vacía, se puede llenar con algo más positivo.
4. Cambia el foco de tus pensamientos

A veces el pensamiento negativo es el resultado de una mala perspectiva. Echa un vistazo al punto de vista que tomas ante las cosas que suceden a tu alrededor. Por ejemplo, en lugar de pensar: “Estoy pasando por un momento difícil y estoy teniendo problemas”, puedes pensar: “Creo que estoy enfrentando algunos desafíos, pero estoy trabajando en la búsqueda de soluciones”.

Básicamente, te estás diciendo lo mismo, salvo que la segunda forma tiene un punto de vista más positivo. A menudo ese pequeño cambio de foco puede suponer una gran diferencia en tus patrones de pensamiento.
5. Se creativo

Cuando los pensamientos negativos vienen resulta muy útil encontrar una salida creativa para esos pensamientos. Escribe las cosas. Dibuja o pinta algo. Explorar las emociones a través de la creatividad actúa como auto-terapia y elevará tu estado de ánimo. Lacreatividad puede sentirse como una liberación. Cuando procesas tus emociones a través de una forma de arte o creatividad, estás rompiendo la dinámica habitual de tus pensamientos y te será más fácil entenderlos y controlarlos.
6. Da un paseo

Debido a que los pensamientos residen en la mente es fácil asumir que es ahí donde se forman. Pero eso es sólo parcialmente cierto. A veces nuestros pensamientos son producto de nuestro entorno. Por ejemplo si estás rodeado de gente negativa es probable que comiences a pensar también en forma negativa.

Alejarte de este ambiente negativo puede ayudar de manera considerable. Dar un corto paseo con la cabeza en alguna parte como un parque o un museo pude ser suficiente. El tiempo que pasas lejos de las influencias negativas te aportarán un espacio necesario de tranquilidad.
7. Enumera todo aquello que vale la pena en tu vida

¿Ha olvidado todas las cosas buenas que te rodean? A veces, en la rutina diaria, perdemos el enfoque sobre las cosas razonablemente buenas que están presentes en nuestras vidas. Debes entrenar a tu mente para que vuelva a concentrarse en todo lo bueno que sucede a tu alrededor.

Enumera cada una de las cosas por las que debes estar agradecido, no importa lo pequeñas que parezcan ser. No des nada por hecho en este aspecto. A veces las cosas buenas de nuestras vidas están justo en frente de nuestras caras y aún así no alcanzamos a verlas. Deja de estar ciego ante todas las cosas positivas que ya tienes.


Fuente: http://psicopedia.org/2684/7-maneras-de-limpiar-tu-mente-de-pensamientos-negativos/

lunes, agosto 26, 2013

El 95% de las veces sufrimos de forma inútil, según los expertos







Para ir al psicólogo, es suficiente con que se produzca una sola de las situaciones que aquí abajo se explican. Así lo afirma la psicóloga María Jesús Álava Reyes, fundadora del Centro de Psicología Álava Reyes, y autora de «La inutilidad del sufrimiento» (La Esfera de los Libros), el libro de psicología más vendido de España (300.000 ejemplares). «La gente no sabe cómo dejar de sufrir, cuando en más de un 95% de las veces, sufrimos inútilmente», asegura esta especialista. Estos son los síntomas que indican la necesidad de acudir a un experto:

1. Usted siente que no tiene control sobre su día a día (acontecimientos diarios).

2. Empieza a somatizar (Diversos dolores, en función de las características de cada persona) o a tener ataques de ansiedad(presión en el pecho, aceleración del ritmo cardiaco, hiperventilación o respiración muy superficial y acelerada, sudoración...).

3. No tiene control sobre las emociones (Llanto, rabia, angustia, tristeza, desolación, sentimientos de impotencia, desesperanza...).

4. Se encuentra en una situación límite, que no sabe resolver o no tiene fuerza para afrontar (Problemas graves de pareja, hijos o trabajo).

5. Siente que su área emocional le arrastra y no es capaz de analizar las cosas con objetividad y actuar inteligentemente.

6. Está lleno de pensamientos negativos, catastrofistas, obsesiones o fijaciones... que le impiden vivir la vida con normalidad.

7. Desea que la vida se acabe y siente que no tiene sentido su papel en este mundo.

8. Siente una agresividad que es incapaz de controlar, y sabe que puede desencadenar en situaciones límite.

9. Piensa que todo el mundo está en su contra.

10. Tiene grandes dificultades para descansar, conciliar el sueño, desconectar de situaciones, y no puede vivir la vida con normalidad.

En definitiva, concluye Álava, «no hace falta estar en una situación excepcional o extrema. Cuando usted sienta que necesita ayuda en su vida diaria porque no sabe cómo afrontar la situación que está viviendo, ahí es donde es aconsejable recibir tratamiento».