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jueves, diciembre 08, 2016

¡TUS PACIENTES TIENEN QUE AFECTARTE!


Mi tía Oliva es una mujer mayor con una inteligencia privilegiada, con una intuición tal, que a veces creo que estoy emparentada con una bruja, de esas que  poseen bola de cristal, aunque en ocasiones, no pocas,  esa capacidad intuitiva se desborda y pisa los linderos de la alucinación.  Contradícela,  para que te encuentres con la tozudez personificada. Muchas veces, mi tía  me ha planteado: ¿no crees que la escucha de tanta angustia, sufrimiento y trauma te afecte?  Ni le afirmo, ni le niego, solo sonrió.
Existe extensa investigación sobre el impacto de la psicoterapia sobre el consultante, pero muy poca sobre la forma en que este vínculo impacta al profesional.  En el 2012,  Hatcher y sus colaboradores hicieron un estudio cualitativo exploratorio para determinar cuál era el aprendizaje del psicoterapeuta de sus pacientes y como los afectaba ese vinculo.
Seguir leyendo: http://lmhoyosduque.com/tus-pacientes-tienen-afectarte/

sábado, mayo 24, 2014

martes, diciembre 17, 2013

La adversidad





Se cuenta de cierto campesino que tenía una mula ya vieja. En un lamentable descuido, la mula cayó en un pozo que había en la finca.

El campesino oyó los bramidos del animal, y corrió para ver lo que ocurría. Le dio pena ver a su fiel servidora en esa condición, pero después de analizar cuidadosamente la situación, creyó que no había modo de salvar al pobre animal, y que más valía sepultarla en el mismo pozo.

El campesino llamó a sus vecinos y les contó lo que estaba ocurriendo y los enlistó para que le ayudaran a enterrar la mula en el pozo para que no continuara sufriendo.

Al principio, la mula se puso histérica. Pero a medida que el campesino y sus vecinos continuaban paleando tierra sobre sus lomos, una idea vino a su mente. A la mula se le ocurrió que cada vez que una palada de tierra cayera sobre sus lomos... ¡ELLA DEBÍA SACUDIRSE Y SUBIR SOBRE LA TIERRA!
Esto hizo la mula palazo tras palazo. Sacúdete y sube. Sacúdete y sube. Sacúdete y sube!! Repetía la mula para alentarse a sí misma.
No importaba cuán dolorosos fueran los golpes de la tierra y las piedras sobre su lomo, o lo tormentoso de la situación, la mula luchó contra el pánico, y continuó SACUDIÉNDOSE Y SUBIENDO. A sus pies se fue elevando de nivel el piso.

Los hombres sorprendidos captaron la estrategia de la mula, y eso los alentó a continuar paleando. Poco a poco se pudo llegar hasta el punto en que la mula cansada y abatida pudo salir de un brinco de las paredes de aquel pozo.
La tierra que parecía que la enterraría, se convirtió en su bendición, todo por la manera en la que ella enfrentó la adversidad.