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lunes, marzo 31, 2025

 ¿DÓNDE ESTAN TUS ILUSIONES?



Ayer escuché una noticia desalentadora en mi país: en Colombia nacieron 450000 bebés en el año 2024, aproximadamente 300000 menos que en años anteriores. Así que, gradualmente, nos estamos convirtiendo en un país de grandes. Me gusta el eufemismo que usan los argentinos. "Viejo" llamo a un cacharro inservible, a un ser humano me niego a llamarle así.

por ejemplo, mi madre a sus 92 cada día se levanta con ilusión y la agenda llena. Atiende llamadas de hijos, nietos, nueras y exnueras; dedica tiempo a sus prácticas religiosas, estira el cuerpo, hace respiraciones de yoga, va al gimnasio. Usa la elíptica, pedalea, levanta mancuernas, se sube a las máquinas para fortalecer sus huesos y evitar que una caída la deje fuera de juego.

Las ilusiones nos sostienen. Hoy veo gente que cree estar deprimida, no, no estas deprimido, te falta ilusión. De jóvenes, las ilusiones brotan como flores en primavera. Pero con la adultez, la jubilación y la rutina, se van apagando. Sin algo que nos mueva por dentro, la vida se nos hace pesada.

Amalia fue profesora de escuela durante 40 años. Nunca se casó, ni tuvo hijos. Sus alumnos eran su vida, su motivación diaria.  Cuando se jubiló, una tristeza ancha, negra y densa se le instaló en el cuerpo. Caminaba arrastrando los pies, con una sensación que le susurraba: "Estoy perdida", "No sirvo para nada". Preparaba sus comidas, encendía la tele, la apagaba. "¿Y ahora qué hago?" Sentía en su cuerpo una emoción que la mordía, miles de pensamientos desordenados, un vacío profundo que nada llenaba.

Le dije que llamara al líder comunal:
—¿Qué hacen? ¿Qué actividades tienen?
—Tenemos pintura, baile, cerámica, macramé, un club de lectura.

Se inscribió en varias y, cuando la volví a ver, era otra. Le brillaban los ojos, su sonrisa volvió a ser amplia, chispeante. Su vida dio un giro total. Ahora conversa, abraza, escucha, ayuda. Proyecta luz.

No dejes que las ilusiones se agoten. Busca dentro de ti aquello que te encienda y síguelo. Cuando hay ilusión, el cerebro cambia, el cuerpo responde, la vida se transforma.

 

viernes, enero 20, 2017

CONOCE EL SECRETO DE LA SALUD Y LA FELICIDAD

No se trata de trucos y triquiñuelas baratas voy a contarte lo que Robert Waldinge * el cuarto director del estudio “desarrollo de adultos de Harvard” expuso en Ted. El estudio se adelanta para constatar que es lo que verdaderamente hace feliz a los sujetos humanos. Se han rastreado desde la adolescencia hasta la vejez a 724 individuos por espacio de 75 años, hoy viven y continúan en la investigación 60 sujetos.
La muestra se tomó de sujetos de estratos altos provenientes de Harvard y sujetos muy pobres de Boston, muchos sin acceso a agua corriente. Estos hombres crecieron y se convirtieron en abogados, arquitectos, carniceros, albañiles, presidentes de los estados unidos. Algunos se volvieron adictos al alcohol, otros sufrieron del mal de alzhéimer, otros desarrollaron esquizofrenia. Algunos subieron en la escala social, otros bajaron. El estudio va más allá de rellenar un formulario, se les hace visita domiciliaria, exámenes de laboratorio, escáner a su cerebro, se pide registros a sus médicos, se habla con sus esposas e hijos.
El extenso estudio presenta una conclusión que constato con mis padres: las buenas relaciones nos mantienen saludable y felices. Es necesario un otro para ser feliz. Las personas que se conectan con la familia, los amigos, la comunidad son más felices y saludables física y mentalmente y viven más tiempo que las personas que no viven en esa conexión.

Seguir leyendo: http://lmhoyosduque.com/conoce-secreto-la-salud-la-felicidad/

lunes, junio 20, 2016

EL PLACEBO ERES TÚ- JOE DISPENZA







El Dr. Joe Diespenza como investigador, exploró la ciencia que hay detrás de las ‘remisiones espontáneas’, como la gente puede curarse a si misma, de distintas enfermedades desde crónicas hasta terminales. Actualmente lleva a cabo una investigación con diversos científicos para registrar los efectos de la meditación durante sus talleres. En su reciente libro ‘El Placebo eres Tú, el Dr. Dizpenza abarca muchas experiencias, estudios y avances científicos, que acreditan sus investigaciones.

La anatomía de nuestro cuerpo en lugar de permanecer estática va cambiando de un instante a otro. A cada segundo el cerebro está modificándose debido a la creación y la destrucción de conexiones neuronales. Joe nos enseña que podemos dirigir este proceso con nuestra intención al ponernos al volante, un papel muy poderoso, en lugar de desempeñar el papel pasivo del pasajero.

martes, mayo 24, 2016

Reduce el estrés y altera físicamente el cerebro



Que la meditación trae paz y armonía, es algo indudable, y sólo aquellos que la experimentan puedes decir. Pero la ciencia está dando unos pasos, el llamado “puente entre la ciencia y la espiritualidad”, confirmando algo que fue desacreditado anteriormente por muchos, por no ser palpable.

Sara Lazar, una neurocientífica del Hospital General de Massachusetts y la Escuela de Medicina de Harvard, fue una de las primeras científicas en aceptar las afirmaciones subjetivas acerca de los beneficios de la meditación y la atención, poniéndola a prueba con el uso de escáneres de TC, como cuenta en el Washington Post.

domingo, abril 24, 2016

23 propuestas para tu cerebro y tu mente



Cuando los pensamientos nos ahogan y disparan en contra de nuestra realidad llenándonos de dudas, miedos, tensiones, preocupaciones, frustraciones, necesidades de control, imposiciones, puede resultar verdaderamente difícil ponerles freno.

La psicóloga y arte-terapeuta Victoria Nazarevich explica como el acto de pintar o dibujar permite conectar con nuestro interior, crear nuestra realidad, olvidarnos de las cargas que la mente crea y sin exigencias ni imposiciones ni auto-juicios (“debo calmarme”, “tengo que cambiar forma de ser o pensar”, “así no puedo seguir”, etc.).

A raíz de esto, Victoria sugiere unos métodos sencillos para liberar la mente y recuperar el equilibrio psico-físico-emocional:
Si estás cansado, dibuja flores.
Si estás enojado, dibuja líneas.

miércoles, abril 20, 2016

¿Quieres una relación sólida con tu hombre? ¡Sana a tu padre!


Necesito que me atienda urgente, ya no aguanto más, me voy a morir, fueron las palabras de Diana cuando me llamó la primera vez. Le abrí el primer espacio que tuve disponible. Diana llegó a la consulta y prácticamente se desplomó en la silla.


Por favor quíteme esto, quíteme esta obsesión, me está matando. No puedo más, quiero que me “recetee” el cerebro que se me olvide que lo conocí alguna vez. Yo sé que este amor es enfermo. La dejé que continuara sin interrumpir, Diana era como un ciclón desbordado, no paraba.

¿Qué no me ha hecho? Me ha dicho mentiras por quince años y lo peor es que siempre le creo. Me ha engañado con mil “viejas”. Lo he pillado con ellas, las mismas con las que se acuesta me han contestado su teléfono y luego, no sé qué hace y cómo lo hace, me enreda, lo hace de tal manera que al final, la que sale debiendo soy yo, me hace creer que yo estoy loca, que es mi mente celosa, la controladora y desquiciada la que se inventa eso, ¡lo juro, las he oído! ¡No puede ser! Me ha hecho dudar de mi cordura. Se detuvo, el llanto le impedía hablar. Y continúo. 

lunes, febrero 29, 2016

SI CULPAS TE ENFERMAS, SI PERDONAS SANAS



Cuando percibimos algo, lo damos por verdadero y por externo, “ahí afuera pasa algo.” Ni la percepción es verdadera, ni es externa. En cada interpretación que yo hago me veo a mi mismo, son mis creencias las que crean la percepción. El observador crea lo observado. Pero no lo vemos así, me engancho a esa percepción falsa que doy por “externa y verdadera” cuando en realidad es que yo me veo en los demás, lo que veo es mío, es que yo realmente me proyecto en los demás. Y encima hacemos un juicio negativo de otros, cuando es mi propia sombra o inconsciente la que aflora.

Cuando haces un juicio o condenas a otros, es en realidad una guerra contra ti mismo. Al decir algo malo de los demás, tu pensamiento y emoción es desagradable y tu cuerpo vive esa emoción en forma de neurotransmisores como la noradrenalina en tu cerebro y el cortisol en tu cuerpo. Los juicios negativos a otros literalmente te envenenan a ti. Si te duele algo pregúntate ¿qué juicio has hecho?, ¿qué has sentido poco antes? y descubrirás que eres tú quien lo ha creado.

Observa los juicios que hiciste y haces, mira las emociones que sientes, porque están ligadas a tus dolencias. Cuando hay algo que me molesta mucho de otros, que me impacta en exceso es que se trata de mi proyección. Por ejemplo, si alguien me trata sin respeto y reacciono airadamente, pregúntate si te respetas a ti mismo. En vez de atacar al otro, tiene mas sentido bendecirle y agradecerle porque ha hecho de espejo tuyo, de maestro tuyo para tu mayor bien. Nuestros maestros no son lejanos, son cercanos y son a quienes culpamos de lo nuestro. Una madre que te maltrata te enseña la madre que no debes ser, una pareja que te agrede te enseña que no te respetas. Bendícelos.

Si te enfadas o sientes miedo por lo que otros piensan, sientes o dicen de ti o te han hecho, lo vives en tu propio cuerpo. ¿A quien va a afectar? A ti. Todo lo que dices de los demás, lo atraes para ti. No hay otros y tu. Todo es uno.

Si no puedes perdonar es que has hecho el juicio, te has sentido atacado, estas en el ego. Desde el ego solo hay ataque, escasez y miedo, y renuncia a tu auténtico poder. A veces encontramos que hay un familiar cercano que nos ha hecho mucho daño. Si quieres desde el ego cortar con esa persona que te hizo daño, corta del todo. Corta su relación si quieres y corta su atención hacia ella, no la ataques, no la nombres, no hables nunca de esa persona, corta con hacer juicios de cualquier tipo sobre esa persona, corta tus emociones con esa persona, ignora a esa persona, corta con las creencias negativas sobre ti que ella tenía e hiciste tuyas. Y no olvides que todo te lo hiciste tu a ti mismo y que tu ser esencial jamás fue atacado, por que nada ni nadie puede atacarlo.

A quien siempre le has culpado de tus males, le das las gracias por hacerte de espejo de tu percepción, por haber dado luz a tu sombra. Desde el Ser Esencial que eres el único perdón que tiene sentido es el perdón a ti mismo. Si tu tienes el poder, si todo me lo hago yo a mi mismo, lo práctico es perdonarse a si mismo por la percepción, por el juicio, por culpar, si perdonas te sanas.

Puedes crear lo deseado en tu conciencia, sentirlo como real, agradecerlo, así llegas a ser todo lo que ya eres. ¿Quieres sanarte?. Si lo deseas no debes olvidar lo siguiente:
Tienes todo el poder… de enfermarte.
Mi enfermedad es la “prueba de la culpa del otro, de lo que me hicieron”
Sana tu niño interior. Si sientes miedo o culpas a otros, tu seguirás enfermo.
Tu cuerpo vive tu juicios. Todo ataque o culpa al otro es un ataque contra ti mismo.
Lo que me molesta mucho de otros, es mí proyección; es mío. Percibo mis creencias.
El otro es tu espejo. En cada percepción externa veo mi mundo interno.
Las creencias, juicios, emociones… se somatizan en mi cuerpo.
Bendice al otro, Perdónate a ti misma.
Sanarte es cambiar tu, cambiar tu percepción.
Se coherente contigo mismo.
Agradece como si ya fuera como deseas que sea.
Mi poder de transformación está en mi mente y emociones. Tienes todo el poder de sanarte.
El camino solo puedes andarlo tu.

Una clave y lo primero es ser coherente conmigo mismo. Si no hago lo que quiero hacer o no digo lo que quiero decir por no molestar a los demás, por complacerles, estarás en incoherencia y enfermarás. No tienes que hacer nada para complacer a los demás, te invito a ser coherente contigo mismo prioritariamente. Si el no querer molestar a los demás o querer complacer a otros supone ser incoherente contigo, te crearás un daño a ti mismo y un malestar proporcional a la incoherencia contigo mismo.

Como percibes lo que crees, y como tienes el poder de cambiar lo que crees, tienes el poder de cambiar tu percepción.


-Tomas Elorriaga-

lunes, enero 04, 2016

Empatía cognitiva y empatía racional


Por Yaiza Martínez.

Los cerebros emocionales son físicamente distintos de los racionales
Un estudio revela variaciones en la densidad de la materia gris en personas con más empatía cognitiva, en comparación con individuos con más empatía afectiva.

Que reaccionemos de manera más racional o de manera más emocional ante las circunstancias de otras personas depende de la materia gris de nuestro cerebro, ha revelado un estudio de la Universidad de Monash, en Australia; en concreto, de variaciones en la densidad de dicha materia en áreas cerebrales vinculadas a esta emoción, como la ínsula. El hallazgo deja abiertas interesantes cuestiones, como si podríamos entrenar nuestros cerebros para ser más empáticos.
La empatía,  según la definición más extendida, es la habilidad que posee un individuo de percibir los pensamientos y sentimientos de otros, lo que genera sentimientos de simpatía, comprensión y ternura.

Sin embargo, la empatía no es siempre igual: hay una empatía más emocional y otra más racional. La primera es la que nos hace llorar viendo una escena triste en el cine o asustarnos mucho ante una película de terror. La segunda es la que siente, por ejemplo, un psicólogo, cuando debe aconsejar a su paciente.

Según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Monash, en Australia, que seamos más propensos a un tipo de empatía u otro depende de las características de nuestro cerebro.

Diferencias en la sustancia gris

La investigación ha revelado, más concretamente, que existen diferencias físicas entre los cerebros de las personas que responden emocionalmente a los sentimientos de los demás (que despliegan más empatía afectiva) y los cerebros de aquellas que responden de forma más racional (que despliegan más la empatía cognitiva).

Estas diferencias consisten en variaciones en la densidad de la materia gris en determinadas áreas cerebrales. 

...los investigadores obtuvieron los siguientes resultados: aquellas personas con altas calificaciones en empatía afectiva presentaron una mayor densidad de materia gris en la ínsula, que es un área cerebral situada justo en "medio" del cerebro... mientras que los 
 participantes que obtuvieron calificaciones más altas en empatía cognitiva tenían una mayor densidad de materia gris en el córtex cingulado medio (CCM), una zona superior del cuerpo calloso, que conecta los dos hemisferios del cerebro. 

"En conjunto, estos resultados proporcionan validación de que la empatía está formada por múltiples componentes, y sugieren que las empatías afectiva y cognitiva están representadas de manera diferencial en la morfometría cerebral. También proporcionan evidencias de que la empatía está representada por diferentes correlatos neurales y estructurales", señalan los investigadores en un comunicado de la Universidad de Monash.

Cuestiones abiertas

Dada la plasticidad cerebral, los hallazgos realizados plantean una serie de cuestiones: ¿Pueden incrementarse algunos tipos de empatía mediante ‘entrenamiento’ cerebral? ¿Se puede perder capacidad empática como consecuencia de cambios o condiciones en el cerebro?

En lo que respecta a la primera cuestión, parece que sí, que la empatía se puede “entrenar”. Por ejemplo, está constatado, que los padres de niños recién nacidos que se implican en el cuidado de sus hijos desarrollan una mayor empatía hacia estos, lo que les permite ajustarse más a sus necesidades. En este caso, la hormona oxitocina (o “del amor”) jugaría un papel clave en la transformación o moldeado del cerebro para tal fin.

Por otra parte, se ha demostrado que la empatía se puede potenciar artificialmente, con resonancias magnéticas. Esto lo han conseguido científicos brasileños con una sofisticada herramienta computacional que permite modular la actividad cerebral relacionada con emociones de afiliación, y mejorarla.

En cuanto a la segunda cuestión, si las personas pueden perder (o no tener) capacidad empática como consecuencia de una condición cerebral, este punto se ha estudiado a fondo con los psicópatas, que son individuos incapaces de empatizar con otros.

Así, a principios de 2015,  un estudio  de la Universidad de Montreal (Canadá) demostró que en los cerebros de estas personas se da una reducción del volumen de sustancia o materia gris en la corteza prefrontal anterior y en unas zonas de los lóbulos temporales del cerebro. Todas estas áreas ya habían sido relacionadas con la empatía.

En la investigación también se detectaron anomalías en las fibras nerviosas de la sustancia blanca presente en el cíngulo posterior, que une la corteza cingulada posterior con la corteza prefrontal medial. Esta área, además de asociarse con la empatía como las anteriores, también está vinculada al aprendizaje a partir de recompensas y castigos.

Robert Eres y su equipo planean ahora profundizar en la causalidad: probar si la realización de tareas relacionadas con la empatía puede provocar cambios en las estructuras cerebrales mencionadas; y si lesiones en dichas estructuras, como consecuencia de un derrame cerebral, por ejemplo, pueden ocasionar una pérdida de empatía, como sucede en el caso de los psicópatas.

Fuente: Universidad de Monash.

lunes, diciembre 21, 2015

LOS TRAUMAS INFANTILES CAMBIAN EL CEREBRO Y PREDISPONEN A LA VIOLENCIA


Un equipo de investigadores de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL), dirigido por la profesora Carmen Sandi, miembro de los Centros Nacionales SYNAPSY, ha demostrado por primera vez una correlación entre el trauma psicológico y cambios concretos en el cerebro, a su vez vinculados con el comportamiento agresivo.

En ratas, la experiencia de un trauma pre-adolescente produce un comportamiento agresivo acompañado por cambios estructurales y funcionales del cerebro, los mismos observados en seres humanos violentos. En otras palabras, las heridas psicológicas sufridas en la infancia dejan una huella biológica duradera, que persiste en el cerebro adulto. Los resultados de esta investigación han aparecido publicados en el número de enero de la revista Translational Psychiatry. “Esta investigación demuestra que las personas expuestas a un trauma en la niñez no sólo sufren psicológicamente, sino que además padecen alteraciones cerebrales”.

“Esto añade una dimensión adicional a las consecuencias del abuso, y obviamente tiene implicaciones científicas, terapéuticas y sociales” Añade la investigadora en un comunicado de la EPFL. Los investigadores consiguieron desentrañar las bases biológicas de la violencia estudiando a un grupo de ratas macho, que fueron expuestas a situaciones psicológicamente estresantes durante su juventud. Después de observar que estas experiencias llevaron a las ratas a un comportamiento agresivo en la edad adulta, los científicos examinaron lo que ocurría en el cerebro de estos animales, con el fin de determinar si el período traumático había dejado o no una huella duradera.

“En una situación social difícil, la corteza orbitofrontal de un individuo sano se activa, con el fin de inhibir los impulsos agresivos y de mantener una interacción normal”, explica Sandi.
“Pero en las ratas que estudiamos, nos dimos cuenta de que había muy poca activación de la corteza orbitofrontal. Esto, a su vez, redujo su capacidad para moderar sus impulsos negativos. Además, esta reducción de la activación vino acompañada por la sobreactivación de la amígdala, una región del cerebro que está implicada en las reacciones emocionales”.

“Otros investigadores especializados en el estudio del cerebro de los humanos violentos ya habían observado el mismo déficit en la activación orbitofrontal, así como la misma y simultánea inhibición reducida de los impulsos agresivos. Es asombroso; no esperábamos encontrar estos niveles de similitud”, afirma Sandi.
Los antidepresivos y la plasticidad cerebral

Los científicos también midieron los cambios en la expresión de ciertos genes en el cerebro. Se centraron en los genes que se sabe están involucrados en comportamientos agresivos, para los que existen polimorfismos (variantes genéticas) que predisponen a sus portadores a una actitud agresiva. Se analizó si el estrés psicológico experimentado por las ratas causaba una modificación en la expresión de estos genes.

“Hemos descubierto que el nivel de expresión del gen MAOA aumentó en la corteza prefrontal”, explica la investigadora. Esta alteración fue vinculada a un cambio epigenético; en otras palabras, la experiencia traumática terminó provocando una modificación a largo plazo de la expresión de este gen.

Finalmente, los investigadores trataron de ver si un inhibidor del gen MAOA, en este caso un antidepresivo, podía revertir el aumento en el comportamiento agresivo de las ratas, inducido por el estrés juvenil. El tratamiento fue eficaz. El equipo concentrará ahora sus esfuerzos en tratar de entender mejor estos mecanismos, en explorar si existe un tratamiento que pudiera revertir estos cambios en el cerebro y, sobre todo, en tratar de arrojar luz sobre el efecto de la composición genética en la vulnerabilidad hacia el desarrollo de la agresividad.

Por otra parte, “esta investigación también podría revelar la capacidad de los antidepresivos de renovar la plasticidad cerebral”, concluye Sandi.


Fuente: Translational Psychiatry - Peripuberty stress leads to abnormal aggression, altered amygdala and orbitofrontal reactivity and increased prefrontal MAOA gene expression.

domingo, octubre 11, 2015

66 días bastan para cambiar un hábito




ANNA PARINI


Las transformaciones exigen tiempo. El cerebro se reorganiza constantemente si tenemos interés en hacerlo; solo hay que dejar espacio al proceso

Cambiar de hábitos está al alcance de todos. Para ello necesita dos ingredientes importantes: elegir un cambio que sea coherente con su escala de valores, y entrenarlo hasta que se convierta en un hábito. Poco más.

Ya nada es “obligatoriamente” para siempre, ni siquiera lo que eligió como afición, profesión o lugar de residencia. La idea de que podemos ser quien deseemos, practicar nuevos deportes, aprender otras culturas, probar todas las gastronomías, tener otros círculos de amigos…, convierte una vida estanca en otra rica en oportunidades y variedad.

El cerebro es plástico. Las personas evolucionamos, deseamos cambiar, crecer interiormente, y estamos capacitadas para ello. Atrás quedaron las teorías sobre la muerte de neuronas y los procesos cognitivos degenerativos. Hoy sabemos que las neuronas generan nuevas conexiones que permiten estar aprendiendo hasta el día que morimos. La plasticidad cerebral ha demostrado que el cerebro es una esponja, moldeable, y que continuamente vamos reconfigurando nuestro mapa cerebral. Lo dijo William James, uno de los padres de la psicología, en 1890, y todos los neuropsicólogos hoy día confirman las mismas teorías.

El propio interés por querer cambiar de hábitos, la actitud y motivación, así como salir de la zona confortable, invitan al cerebro a una reorganización constante. Este proceso está presente siempre en las personas, desde el nacimiento hasta la muerte.

En esta sociedad impaciente, basada en la cultura de “lo quiero todo ya y sin esfuerzo”, cambiar de hábitos se ha convertido en un suplicio. No porque sea difícil, sino porque no le damos el espacio suficiente para convertirlo en hábito. ¿No le ha ocurrido alguna vez que al iniciar una dieta, las primeras semanas son más difíciles de encauzar que cuando lleva ya una temporada? Se debe a este proceso. Al principio su cerebro le recuerda lo que tiene automatizado, la costumbre de picotear, comer dulce o no practicar ejercicio, hasta que se “educa” y termina adquiriendo las nuevas reglas y formas de comportarse con la comida.

Todo hombre puede ser, si se lo propone, escultor de su propio cerebro”
Santiago Ramón y Cajal

La neurogénesis es el proceso por el que se generan nuevas neuronas. Una de las actividades que retrasan el envejecimiento del cerebro es la actividad física. Sí, no solo debe practicar ejercicio por los beneficios emocionales como el bienestar y la reducción de la ansiedad, o por verse más atractivo y fuerte, sino porque su cerebro se mantendrá joven durante más tiempo. Un estudio del doctor Kwok Fai-so, de la Universidad de Hong Kong, correlacionó el running con la neurogénesis. El ejercicio ayuda a la división de células madres, que son las que dan lugar a la aparición de nuevas células nerviosas.

Existen otras prácticas como la meditación, el tipo de alimentación o la actividad sexual que también favorecen la creación de nuevas células nerviosas.

Dado que la reorganización cerebral se estimula a lo largo de toda la vida, no hay una sola etapa de las personas en la que no podamos aprender algo nuevo. La edad de jubilación no marca un declive, ni cumplir 40 o 50 años debería ser deprimente. Todo aquel que tenga interés y actitud en algo está de enhorabuena, podrá aprender, entrenar y convertirse en experto independientemente de la edad. Si usted es de esas personas que se han dedicado durante su vida a una profesión de la que han vivido medianamente bien, pero se quedaron con la miel en los labios por no estudiar Antropología, Historia, Exactas, Bellas Artes, lo que sea, puede empezar ahora. No hay límite de edad ni de tiempo para el saber.

No deje que su edad le limite cuando su cerebro está preparado para todo. La mente está constantemente renovándose gracias a la plasticidad neuronal.

Hasta hace poco se pensaba que modificar y automatizar un hábito requería 21 días. ¡Demasiado optimismo! Un estudio reciente de Jane Wardle, del University College de Londres, publicado en European Journal of Social Psychology, afirma que para convertir un nuevo objetivo o actividad en algo automático, de tal forma que no tengamos que tirar de fuerza de voluntad, necesitamos 66 días.

Sinceramente, ¡qué más da que sean 21 o 66! Lo interesante es que somos capaces de aprender, entrenar y modificar lo que elijamos y deseemos. El número de días es relativo. Depende de factores como la insistencia, perseverancia, habilidades, de las variables psicológicas de la personalidad y del interés. El cambio ronda en torno a los dos meses y pico. ¿Qué son dos meses en el ciclo de nuestra vida? Nada. Se necesita ese tiempo para ser capaces de dar el cambio que deseamos. Y esto nos hace libres y poderosos.

Diez consejos para empezar con lo que desee:

1. Elija su propósito y conviértalo en su proyecto. Seguro que, si confecciona una lista, se dará cuenta de que tiene muchas inquietudes. Pero no podemos cambiar o embarcarnos en todo a la vez. Olvide su cerebro multitarea y no quiera modificar todo de golpe. Cuando consiga automatizar el primero, pase al segundo.

“Es preciso sacudir enérgicamente el bosque de las neuronas cerebrales adormecidas; es menester hacerlas vibrar con la emoción de lo nuevo e infundirles nobles y elevadas inquietudes”. Ramón y Cajal

2. Reflexione sobre su meta. Si contesta a las siguientes preguntas en relación a su objetivo, su compromiso con él aumentará: ¿qué quiero?, ¿por qué?, ¿para qué? y ¿con qué? El “con qué” hace referencia a sus fortalezas, valores y actitud para lograrlo. Cuando se enfrenta a algo nuevo, y dado que eso supone salir de la zona confortable, es recomendable tener la seguridad y la confianza de que está preparado, que tiene capacidad y que va a poder lograrlo. Aunque sea difícil.

3. Hágale hueco. Sea lo que sea lo que desea aprender o iniciar, necesita tiempo. Si no le busca un espacio en su agenda y lo convierte en rutina, lo normal es que termine postergando lo que ahora no forma parte de su vida.

4. Resáltelo. Todo aquello que no forma parte de nuestro orden habitual es fácil olvidarlo. Si tiene una agenda, márquelo con fosforito. Si utiliza la alarma del móvil, póngase una diaria con el nuevo objetivo. No abuse de su memoria o del “debería acordarme”.

5. Rodéese de todo lo necesario, así no tendrá excusa para no empezar. Por ejemplo, si está a dieta, compre los alimentos del régimen; si empieza a hacer deporte, busque la ropa que va a ponerse, o si se inicia en la fotografía, prepare el material.

6. Empiece hoy. No hay ningún estudio con rigor científico en el que se relacione el lunes o el primero de enero exclusivamente con el comienzo de un nuevo hábito. El martes o el jueves son tan buenos días como cualquier otro. Retrasar todo para el lunes es otra manera de postergar y de dejar que la pereza venza a su fuerza de voluntad. El mejor día para iniciar algo es hoy.

7. Emociónese. Las emociones avivan el recuerdo, le producen bienestar, y estar apasionado con lo que se hace fideliza el hábito. Busque cómo se siente, lo que va a conseguir, cómo mejorará su vida personal o profesional. Disfrute y esté presente.

8. No escuche a la voz interna que le dice que está cansado,que qué sentido tiene y que la vida tiene cuatro días y son para disfrutarlos. Nuestro cerebro está muy entrenado para buscar excusas y seguir en la zona confortable. Esa voz interior es muy pesada y puede llegar a ser muy convincente.

9. Sea disciplinado. Tómese en serio su hábito. Tomarlo en serio no significa que se ponga serio, sino que sea una prioridad para usted, algo a lo que dedicarle su valioso tiempo. Y que ocupe un lugar especial en su agenda.

10. Convierta su nuevo hábito en su filosofía de vida. Esto le dará otra dimensión y calma. No se trata de aprender algo ya, sino de que lo disfrute y sepa que tiene toda la vida para practicarlo. Si, por ejemplo, ha decidido empezar con la actividad física, no se sienta mal si un día falla. Tiene mañana, pasado y toda la vida para hacerlo. No se trata de llamar a la culpabilidad. Esa emoción no arregla nada. Solo hay que ser disciplinado y tener serenidad. Si de verdad es algo importante, mañana volverá a la carga. No es todo o nada. Se trata de incorporar algo bueno para cada uno y encajarlo en la vida para disfrutarlo, no para que sea un sufrimiento más en el caso de no poder cumplirlo un día.


http://elpais.com/

domingo, septiembre 06, 2015

ESTUDIO DEMUESTRA QUE LA MEDITACIÓN MODIFICA EL CEREBRO


El estudio “Técnicas contemplativas y psicología humanista transpersonal: aportes desde la neurociencia”, realizado por académicos e investigadores de la Escuela de Psicología de la Universidad del Pacífico, da a conocer que la meditación es una práctica contemplativa con capacidad de modificar el cerebro durante la vida.

Realizado por la magíster Noemí Grinspun y el psicólogo de la U. del Pacífico Augusto Manríquez, docentes de las asignaturas “Bases biológicas el comportamiento” y “Psiconeurología y Neurociencias”, el estudio analiza la evidencia de la relación que existe entre salud mental y prácticas contemplativas, y demuestra los efectos que se generan a nivel cerebral en las personas que practican diversos tipos de meditación.

Ente los hallazgos, se menciona que a partir de los registros sondeados por medio de electroencefalogramas, resonancias magnéticas y resonancias magnéticas funcionales, se puede determinar que las prácticas contemplativas en adultos generan cambios estructurales a nivel cerebral y su plasticidad.

La investigación realizada, implicó indagar en aquellas prácticas contemplativas sedentes, como son la Atención Focalizada, la Conciencia Plena y la Meditación para el cultivo de la compasión y la benevolencia, y cómo éstas provocan cambios cerebrales a través de herramientas de análisis desde la neurociencia, que dan cuenta de los fenómenos que allí ocurren, considerando que el cerebro tiene la capacidad de modificarse a lo largo de la vida.

Como ejemplo, los estudios en sujetos que practican la Atención Focalizada muestran cómo con ella se activan ciertas regiones cerebrales, donde se concluye que el entrenamiento mental aumenta la estabilidad de la atención con evidencia neural y conductual, es decir, que en los meditadores se mejora el rendimiento en las respuestas, teniendo resultados más correctos y con mayor rapidez.

Por otra parte, la investigación hace alusión a otros estudios, los cuales determinan que las regiones que se activan a través de esta práctica son aquellas zonas relacionadas principalmente con el procesamiento emocional.

Respecto a las personas que practican meditación en Conciencia Plena, de los estudios se infiere que se evidencian cambios plásticos producto de la meditación a lo largo del tiempo, en regiones relacionadas con la interocepción o percepción interna del cuerpo para el procesamiento de la atención y la información sensorial.

Asimismo, en el caso de quienes practican Meditación para el cultivo de la compasión y la benevolencia, se observa una plasticidad neuronal y cambios asociados al afecto positivo después del entrenamiento en compasión. “El entrenamiento en compasión, a diferencia del entrenamiento cognitivo (prácticas para habilidades cognitivas), implica un mayor afecto positivo, incluso cuando hay personas sufriendo, pues hay una mayor activación de redes neuronales relacionadas con el afecto positivo y el amor, siendo uno de los resultados el poder dar valor a las cosas cotidianas de la vida”, comentan los investigadores.

Para la docente Noemí Grinspun, la investigación nace del gran interés que ha surgido en la actualidad por estudiar desde la neurociencia aquellos fenómenos que ocurren en el cerebro de las personas que realizan prácticas contemplativas. “Además, el estudio es una eficaz herramienta que fortalece la visión de la Escuela de Psicología Humanista Transpersonal de la Universidad del Pacífico y su línea de formación experiencial, orientada a formar psicólogos conocedores de nuevas formas de intervención terapéutica para su posterior uso profesional”, señaló.


domingo, agosto 23, 2015

Entrena tu cerebro como Steve Jobs




Una persona cuyo trabajo tenga mucho que ver con sus capacidades intelectuales siempre sentirá que su cerebro podría ser más flexible, más veloz aunque realmente ya tenga capacidades que cualquiera envidiaría. Incluso los genios más desarrollados a veces tienen la impresión de ser unos completos tontos.

Steve Jobs, el genio creativo también sintió la necesidad de ejercitar su cerebro. Genial.guruse enteró de su método de entrenamiento.

Si te sientas y sencillamente te observas a tí mismo verás lo inquieta que está tu mente. Cuando intentes tranquilizarla, la situación sólo se pondrá peor. Si al cabo de algún tiempo lo logras, se abrirán ante tí las cosas más sutiles. Tu intuición se hará más aguda, tu visión será más clara y serás consciente de tí mismo en el tiempo, en ese momento específico, aquí y ahora. Tus pensamientos se harán más lentos, tu conciencia se ampliará y verás muchísimo más allá de lo que veías antes.

Así le describió Steve Jobs los efectos de la meditación a su biógrafo Walter Isaacson.

Un tipo especial de meditación es la meditación de la conciencia plena que tiene sus orígenes en el budismo zen y el taoismo. Poco antes de morir, Jobs le dijo a Isaacson que hacía varios años que practicaba la meditación. Testigo de esto fue el periodista y escritor Jeffrey James con quien Jobs ya a inicios de la década de 1990 discutía acerca de la relación entre la filosofía zen y la programación de computadoras.

Ese tiempo fue algo exótico, asegura James, aún así fue un momento crucial en la vida de Jobs. Hoy el efecto positivo de la meditación ya ha sido comprobado por la neurociencia y gigantes de la talla de Google, General Mills, Target y Ford tienen cursos especiales para enseñarles a sus empleados el mismo tipo de meditación que Jobs descubrió hace ya más de una década.

A juzgar por lo que Isaacson deja entrever en su cita, la meditación que Jobs practicaba era muy parecida a la que el maestro Yang Jin Ming le enseñara a James (el periodista y escritor). Se trata de lo siguiente:


Paso 1:

Siéntate en la pose de flor de loto en un lugar apartado y silencioso. Intenta hacerlo sobre una almohada plana para evitar la tensión en la espalda. Empieza a respirar profundamente.


Paso 2

Cierra los ojos y escucha los pensamientos que vienen a tu mente: el trabajo, la casa, el televisor...todo esto no es más que un banal parloteo de tu así llamada “mente de mono“. No intentes deternlo, al menos no ahora. Limítate a observar cómo tu mente pasa de un pensamiento a otro. Repite este ejercicio 5 minutos al día durante una semana.


Paso 3

Sin intentar amainar o contener el curso de tus pensamientos, intenta dirigir tu atención a tu ”Mente de buey“, es decir, a la parte de tu mente que piensa con tranquilidad y despacio. La “mente de buey” sólo observa el mundo que la rodea. No lo juzga, no busca encontrar el significado, sólo ve, escucha y siente. La mayoría de la gente ni sospecha de su existencia aunque a alguien puede revelarsele en un momento de tribulación, cuando la ”mente de mono“ se ve obligada a callar. Incluso mientras estamos completamente a merced de nuestra ”mente de mono“, de sus órdenes (“pronto”, “hazlo“) y sus sobresaltos, la ”mente de buey” sigue su silencioso, paciente y minucioso trabajo.


Paso 4

A medida que empieces a ser consciente de tu “mente de buey” pídele que detenga de a pocos el ir y venir de la ”mente de mono“. A Jeffrey James, por ejemplo, le ayudaba la siguiente técnica: imaginaba a un buey que iba tranquilamente por un camino y el mono, como hechizado, se quedaba dormido. No te sientas mal si de vez en cuando el mono en tu mente se despierta, los monos son así. Descubrirás que cada vez con mayor frecuencia el mono descansará en vez de saltar errante por tu mente.


Paso 5

Luego de haber calmado a tu ”mente de mono" continúa centrando tu atención en tu “mente de buey”, tu respiración se hará más lenta. Sentiras en tu piel el roce del aire. Es posible que sientas cómo corre la sangre por tus venas. Si abres los ojos verás que el mundo a tu alrededor te parecerá algo diferente, nuevo e incluso algo extraño. Verás que por ejemplo la ventana no será más que un cuadrado lleno de luz, no algo que requiera ser abierto o cerrado, reparado o limpiado. Sencillamente existe aquí y ahora. Como tú mismo, aquí y ahora.


Paso 6

Para alcanzar este estado necesitarás de algún tiempo. Pero si has hecho todo correctamente no sentirás el paso del tiempo que habrá pasado desde el momento cuando iniciaste hasta ahora. Poco a poco, día a día irás aumentando la duración de la meditación y aunque te parezca asombroso sin importar cuánto dure, ya no sentirás el paso del tiempo. Puedes comprobarlo con un cronómetro.

La práctica regular de la meditación de la conciencia plena tiene tres grandes ventajas:
Te desharás del estrés. Incluso si te enfrentas a grandes dificultades lo más probable es que nunca se conviertan en grandes preocupaciones.
El insomnio será algo del pasado: Jeffrey James es testigo de que gracias a la práctica regular de la meditación necesita sólo 2 o 3 segundos para quedarse dormido a voluntad.
Empezarás a pensar con más claridad y valorar con mayor exactitud lo que sucede en tu vida.

Fuente: inc
Traducción y adaptación: Genial.guru

domingo, agosto 16, 2015

Todas las emociones son útiles



Es verdad que desde hace tiempo Disney da valor a la tristeza. Así, Bambi vio morir a su madre y Simba a su padre. Muchos otros pierden la inocencia de golpe, como Mulan, y muestran la resilencia y se sobreponen a las circunstancias difíciles que les rodean. En Intensamente, nombre con el cual se lanzo en Colombia,   la última película de Pixar, los estudios de animación de Disney,

Riley, la protagoista es una niña de 11 años, también vive una experiencia de pérdida a la que se debe sobreponer. Su padre recibe una oferta de trabajo que obligará a toda la familia a trasladarse a miles de kilómetros del lugar en el que ha crecido, donde tiene a sus amigos y todo lo que quiere. La novedad de este largometraje es que se dejan ver todos losmecanismos emocionales que cimientan cualquier vivencia del ser humano y además ha sido tratado con base científica.

En la cabeza de Riley, están las cinco emociones básicas que se representan en el film:

Como todos nosotros, Riley se guía por las vocecillas de su interior, las emociones. Las emociones viven en el Cuartel General, el centro de operaciones instalado en el cerebro de Riley, desde donde le aconsejan y le guían en su día a día. En su lucha por adaptarse a una nueva vida en San Francisco, Riley y sus emociones vivirán en primera persona la hecatombe que se desata en el Cuartel General. A pesar de que Alegría, la emoción más importante en la vida de Riley, hace todo lo posible por mantener un espíritu positivo, las emociones discreparán sobre cómo moverse por la nueva ciudad y cómo comportarse en casa y el colegio.

En la película han colaborado dos psicólogos científicos de la Universidad de California.Dacher Keltner, de Berkeley experto en estudio de la compasión, el temor , el amor entre otras emociones y Paul Ekman, de San Francisco pionero en el estudio de las emociones. Ambos ofrecieron toda su sabiduría que no siempre fue posible incluir en las necesidades narrativas de la película. Hay muchas más de cinco emociones, pero habría sido imposible contar una historia con tantos personajes.
Los psicólogos consideramos que la tristeza ofrece ventajas en el desarrrollo evolutivo del ser humano como la ira o el miedo. Como nos aporta el psicólogo Leslie Greenberg, uno de los creadores y desarrolladores principales de , es que las “Emociónes primarias son adaptativas. Son básicas. Son respuestas fundamentales y viscerales. Llegan y se van con rapidez. Son saludables y muy valiosas. Llegar a ellas es esencial para nuestra salud. Ejemplo: noto la lejanía de un ser querido y siento tristeza ó me ascienden en el trabajo y siento alegría”.

Las emociones como elementos que organizan el pensamiento racional. Investigadorescomo A. Damasio de la Universidad del Sur de California, han estudiado a personas con daños cerebrales que les impiden sentir emociones. Uno de los puntos en común de estos individuos era que, pese a ser capaces de analizar una situación y explicar lo que debían hacer para afrontarla, eran incapaces de tomar decisiones.

“Cuando percibes lo que te sucede, surge el sentimiento. Emocionar es actuar. Sentir es percibir” Damasio

En Intensamente, remarca el papel imprescindible de las emociones en la toma de decisiones, aunque algunos científicos han echado de menos algún representante del razonamiento lógico, otro de los actores en la toma de decisiones.Las emociones son necesarias para tomar decisiones racionales y ejecutarlas

La memoria también aparece en la película y la forma de representarla ha tenido críticas desde el punto de vista científico. Entre los defectos que se han señalado se encuentra la idea de que se puede entender que los recuerdos son una especie de archivos que se recuperan y reproducen como un vídeo, siempre igual. Estudios, como el de Elizabeth Loftus matemática y psicóloga norteamericana que trabaja en el ámbito de la memoria humana. Esta investigadora de la Universidad de California, han demostrado que la memoria es una herramienta poco fiable, que incluso se puede manipular y en la que se pueden insertar recuerdos de cosas que nunca sucedieron.

En Intensamente, se muestra el modo en que las emociones si modifican la memoria, y se muestra a través de un personaje fundamental de la película: Tristeza. Cuando esta emoción toca los recuerdos, estos se vuelven tristes.La psicóloga Linda Levine,profesora de la Universidad de Chicago ha descubierto que cuando a una persona se le pide que recuerde algo en un momento en el que se siente avergonzado o irascible, esas emociones harán que el recuerdo se manifieste con más cualidades vergonzosas o que muevan a la ira.

Los recuerdos son una recreación de lo vivido con un importante aderezo emocional.

La tristeza como emoción desempeña funciones útiles para el ser humano y así se refleja en la película. El psicólogo australiano Joseph Forgas considera que, pese a que históricamente se ha considerado una emoción que se debe evitar, la presencia de la tristeza en nuestro bagaje emocional indica que debe ofrecer alguna ventaja evolutiva; igual que el miedo nos ayuda a huir del peligro, la ira nos incita a luchar y el disgusto nos hace rechazar cosas que nos podrían hacer daño.

LAS FUNCIONES DE LA EMOCIÓN SEGÚN L. Greenberg,

La emoción es una señal para nosotros mismos.
La emoción nos prepara para la acción.
La emoción vigila el estado de nuestras relaciones.
Las emociones evalúan si las cosas nos van bien.
Las emociones sirven de señales a los demás.
La expresión es importante, pero puede que no siempre corrija lo que está mal.
Decidir cómo actuar frente a la señal es importante.
El pensamiento pone la emoción en perspectiva y hace que tenga sentido

En un artículo publicado en The New York Times, Keltner y Ekman mencionaban que no les gustaba demasiado la idea de que el personaje de tristeza pareciese solo una carga para la protagonista. Los investigadores mencionan que, en realidad, hay estudios que relacionan la tristeza con una mayor activación fisiológica que despierta al cuerpo para que la persona responda después de una pérdida. “La gente que es más feliz estará algunas veces menos motivada para actuar que una persona que se siente triste y tendrá más motivos para hacer cosas que cambien una situación que no le agrada”, coincide Forgas. Además, el científico australiano menciona estudios que han mostrado que un estado de ánimo más triste está relacionado con una mayor capacidad para memorizar y que se realizan más juicios erróneos cuando se está alegre.

Interesante análisis de la película de Pixar de Jason Marsh, Vicki Zakrzewski pertenecientesThe Greater Good Science Center de la Universidad de California, extraen 4 lecciones posibles para hablar de las emociones con los niños:
La felicidad no es simplemente alegría.
No intentes forzar la felicidad.
La tristeza es vital para nuestro bienestar.
Abrazar con atención plena las emociones (Mindfulness) difíciles, en lugar de suprimirlas.


“Está científicamente demostrado que si presionas a la gente para que esté feliz, en realidad acabará estando menos feliz”

Y por último dos cosas importantes a tener en cuenta en cuanto a las emociones:
Parte de lo que nos ocurre es que una sobrevaloración ingenua de la felicidad nos lleva a infravalorar otras emociones como la ira o el miedo.
Las evidencias muestran que los niños que pueden etiquetar sus propias emocionesy las emociones de los demás se llevan mejor con sus amigos en el colegio y luego en la vida les va mejor en las relaciones de pareja.

Miguel A. Rizaldos Lamoca
Psicólogo Clínico. Psicólogo online
Tratamiento psicológico online

sábado, junio 13, 2015

hoy veo los problemas del mundo- Claudio Naranjo







¿Cuáles son los problemas del mundo para usted?

Todos derivan de una estructura patriarcal profunda, de modo que todos se diluirían si educásemos a los niños de otra manera.

¿Cómo, exactamente?

Integrando intelecto, cuerpo, emociones y espíritu, para ser más amorosos, más libres: más sabios. Pero para eso es decisivo primero que eduquemos a los educadores.

¿Tenemos una educación no amorosa?

Demasiado intelectual, institucional, individualista, patriarcal y poco humanística. Nuestra sociedad sigue siendo machista y depredadora. Ya decía Cicerón: “Cada senador es sabio…, pero el Senado es un idiota”.

¿Solución?

Integrar intelecto, amor e instinto, nuestros tres cerebros. Abrazarlos a los tres de verdad: por ahora, el intelecto ha eclipsado el amor y ha demonizado el instinto.

¿Debo dejarme llevar por mi instinto?

Si te arrastra, no eres libre: se trata de aliarte con tu instinto.

¿Qué pasión domina hoy al mundo?

La vanidad. Se expresa en la pulsión por el éxito económico, la supremacía tecnológica, la confusión entre valor y precio…

¿Hacia dónde se encamina el mundo?

Muchos son los llamados…, pero muchos son también los sordos. Hay una pulsión de transformación cierta, pero pasa por encender la luz y ver en tu propia oscuridad.

Y si lograse encenderla, ¿qué veré?

Sabrás que todo es pulsátil, que todo late… Si buscas el yo, acabarás topándote con la ausencia de yo: lo transformador es sentir el ser. Si eso sucede, tendrás días peores o mejores…, pero recordarás el sabor del ser.

¿Un consejo definitivo?

Ocúpate del reino del corazón, y el resto te llegará por añadidura.


Fuente: Extracto de una entrevista en La Vanguardia

jueves, abril 16, 2015

Ocho semanas de meditación pueden cambiar el cerebro



Las áreas de materia gris relacionadas con la memoria, la empatía y el estrés se transforman de forma considerable
J. DE JORGE / MADRID

No lo dice un grupo «new age», ni unos amantes de la pseudociencia o de la falsa espiritualidad, sino un equipo de psiquiatras liderado por elHospital General de Massachusetts, que ha realizado el primer estudio que documenta cómo ejercitar la meditación puede afectar al cerebro. Según sus conclusiones, publicadas en Psychiatry Research, la práctica de un programa de meditación durante ocho semanas puede provocar considerables cambios en las regiones cerebrales relacionadas con la memoria, la autoconciencia, la empatía y el estrés. Es decir, que algo considerado espiritual, nos transforma físicamente y puede mejorar nuestro bienestar y nuestra salud.

«Aunque la práctica de la meditación está asociada a una sensación de tranquilidad y relajación física, los médicos han afirmado durante mucho tiempo que la meditación también proporciona beneficios cognitivos y psicológicos que persisten durante todo el día», explica la psiquiatra Sara Lazar, autora principal del estudio. «La nueva investigación demuestra que los cambios en la estructura del cerebro pueden estar detrás de esos beneficios demostrados, y que la gente no se siente mejor solo porque se han relajado», apunta.

Lazar ya había realizado estudios previos en los que había encontrado diferencias estructurales entre los cerebros de los profesionales de la meditación, con experiencia en este tipo de prácticas, y los individuos sin antecedentes, como, por ejemplo, un mayor grosor de la corteza cerebral en áreas asociadas con la atención y la integración emocional. Pero entonces la investigadora no pudo confirmar si este proceso había sido fruto de, simplemente, haber pasado unos ratos de reflexión.
Conciencia sin prejuicios

Para el estudio actual, los científicos tomaron imágenes por resonancia magnética de la estructura cerebral de 16 voluntarios dos semanas antes y después de realizar un curso de meditación de ocho semanas, un programa para reducir el estrés coordinado por la Universidad de Massachusetts. Además de las reuniones semanales, que incluían la práctica de la meditación consciente, que se centra en laconciencia sin prejuicios de sensaciones y sentimientos, los voluntarios recibieron unas grabaciones de audio para seguir con sus cavilaciones en casa.

Los participantes en el grupo de meditación pasaron 27 minutos cada día practicando estos ejercicios. Sus respuestas a un cuestionario médico señalaban mejoras significativas en comparación con las respuestas antes del curso. El análisis de las imágenes por resonancia magnética encontró un incremento de la densidad de materia gris en el hipocampo, una zona del cerebro importante para el aprendizaje y la memoria, y en estructuras asociadas a la autoconciencia, la compasión y la introspección. Además, se descubrió una disminución de la materia gris en la amígdala cerebral, un conjunto de núcleos de neuronas localizadas en la profundidad de los lóbulos temporales, lo que está relacionado con una disminución el estrés. Ninguno de estos cambios fueron observados en el grupo de control formado por otros voluntarios, lo que demuestra que no fueron resultado solo del paso del tiempo.

«Es fascinante ver la plasticidad del cerebro y cómo, mediante la práctica de la meditación, podemos jugar un papel activo en el cambio del cerebro y puede aumentar nuestro bienestar y calidad de vida», dice Britta Hölzel, autora principal del estudio. El hallazgo abre las puertas anuevas terapias para pacientes que sufren problemas graves de estrés, como los que soportan un agudo estrés post-traumático tras una mala experienci

Música y cerebro - Cómo afecta la música a nuestro cerebro






Escuchar una canción alegre puede subir nuestro animo , si oímos un tema deprimente, sentirnos pesimistas o, en el caso de una melodía suave, relajarnos y afrontar mejor el momento.

No hay duda de que la música afecta nuestro estado anímico y provoca una serie de sensaciones, pero ¿Sabes cómo afecta la música a nuestro cerebro? Un estudio de la Universidad de Florida, lo reveló.

Dónde se interpretan la música en la estructura cerebral

Todo lo que hacemos, responde a la acción de diferentes zonas del cerebro y, en el caso de la música, esta se descompone e interpreta de forma separada:

Ritmo: Corteza frontal izquierda, corteza parietal izquierda, cerebelo derecho.
Tono: Corteza pre frontal, cerebelo, lóbulo temporal.
Letra: Área de de Wernicke, Área de Broca, Corteza motora, Corteza Visual y las zonas correspondientes a las respuestas emocionales.
Como ven, la música despierta a casi todo el cerebro y, no por nada muchos de los genios más importantes, como Einstein, tenían una fuerte pasión por ella. Además, se cree que influye en el desarrollo de la inteligencia.

Qué efectos provoca la música en nuestro cerebro y salud

La música, demostró influir no sólo en el estado actual al momento de escucharla, sino que también en el desarrollo de las personas a largo plazo. Estudios, indican que puede ser benéfica para el tratamiento de algunas enfermedades.

Quienes escuchan música desde pequeños y de forma constante, tienen mejores habilidades de lenguaje, son mas creativos y felices.

El oír música, ayuda a bajar los niveles de ansiedad, disminuir el dolor, hacer más rápida la recuperación de los enfermos, además de convertimos en personas más optimistas.

Existen varios desordenes neurológicos que, si bien no tienen cura, utilizan la música como una forma de tratamiento. Entre ellos están el Alzheimer, enfermedad de Parkinson, síndrome de Tourette y las diferentes formas de autismo.

Un estudio en Estados Unidos comprobó que quienes tenían algún tipo de educación musical, ya sea en interpretación de instrumentos o apreciación, rendían mejor en los exámenes de ingreso a la universidad.

Quienes estudiaron apreciación musical, sacaron 61 puntos más que sus pares en pruebas verbales y 42 en las matemáticas. En el caso de quienes tocaban instrumentos, la diferencia fue de 53 y 39 puntos respectivamente.

Qué esperas. Mejora tu día a día y hasta tu salud, con agradables melodías que no sólo te hacen sentir mejor, sino que suben tu intelecto.

http://www.conversandoenpositivo.cl/

lunes, marzo 23, 2015

Un tratamiento pisquiátrico alternativo para niños con ansiedad: tocar un instrumento



Fuente: Encyclopædia Britannica Online.

Un estudio revela que la práctica musical ayuda además a los pequeños a centrar su atención y a controlar sus emociones

Según un estudio de la Escuela Médica de la Universidad de Vermont (EEUU), el entrenamiento musical ayuda a los pequeños a centrar su atención, controlar sus emociones y a disminuir su ansiedad. Los científicos concluyen que la práctica musical puede ayudar psicológicamente más a algunos niños que un tratamiento médico y que, por tanto, debería generalizarse desde la infancia.
Los niños que estudian violín o piano podrían aprender algo más que música. Según un estudio de la Escuela Médica de la Universidad de Vermont (EEUU), el entrenamiento musical también ayuda a los pequeños a centrar su atención, controlar sus emociones y a disminuir su ansiedad.

Los autores de la investigación, los psiquiatras James Hudziak y Eileen Crehan, afirman que esta es “la más extensa sobre la relación entre la actividad de tocar un instrumento musical y el desarrollo cerebral”. En ella se analizaron los escáneres cerebrales de un total de 232 niños de edades comprendidas entre los seis y los 18 años.

Variaciones en el grosor de la corteza cerebral

A medida que los niños se hacen mayores, el espesor de su corteza cerebral –que es la capa más externa del cerebro- sufre algunos cambios.

En análisis previos sobre este aspecto, Hudziak y su equipo habían descubierto que el engrosamiento o el adelgazamiento de la corteza en áreas específicas del cerebro podían indicar la aparición de ansiedad y depresión en los pequeños; de problemas de atención, de agresividad o de control de la conducta; incluso en niños sanos (sin diagnóstico de trastorno o de enfermedad mental).

Con el presente estudio, Hudziak quería ver si, por el contrario, una actividad positiva, como la formación musical, podía influir en dichos indicadores corticales.

Sus resultados revelaron que tocar un instrumento altera las áreas motoras del cerebro, porque esta actividad requiere del control y de la coordinación de movimientos.

Pero no solo eso: se constató que la práctica musical influía en el grosor de una parte de la corteza relacionada con la función ejecutiva (que incluye la memoria de trabajo, el control de la atención y la capacidad de planficación); y también en el de áreas del cerebro que juegan un papel crucial en la capacidad de autocontrol y el procesamiento de emociones.

Hudziak concluye a partir de estos resultados que tocar el violín o el piano puede ayudar psicológicamente más a un niño o niña que lo necesite que un tratamiento médico. “Nunca intentamos usar cosas positivas como tratamiento”, señala. Sin embargo, este estudio ha constatado “la importancia vital de encontrar vías nuevas e innovadoras para hacer que la preparación musical esté disponible por extenso para todos los jóvenes, empezando por la infancia”, afirma el investigador.

Efectos de la música en la memoria y la inteligencia

En 2006, ya un experimento desarrollado por psicólogos canadienses comprobó que la enseñanza musical acelera el desarrollo de la corteza cerebral de niños de escuela infantil y primaria, con un efecto positivo sobre la memoria y la atención de los más pequeños.

Los científicos explicaron entonces que esta mejora de la capacidad de memorización -alcanzada gracias a la música- facilitaba a su vez el aprendizaje de la lectura, de la escritura y de las matemáticas, así como el desarrollo de la capacidad de ubicarse en un entorno e incluso el coeficiente intelectual.

En 2008, otra investigación sobre la relación entre la música y el cerebro estableció que los niños que tocan un instrumento una media de dos horas y media a la semana desarrollan un 25% más el cuerpo calloso, la zona que conecta los dos hemisferios cerebrales y que ayuda a la coordinación de ambas manos.

Los investigadores descubrieron también que el incremento en el cuerpo calloso es directamente proporcional al rendimiento en una prueba no musical en la que los niños presionaban secuencias en un teclado de ordenador.

domingo, marzo 22, 2015

Las manualidades calman la mente, aclaran el pensamiento



La neurociencia explica porqué las manualidades son excelentes para el cerebro

En las escuelas Waldorf, en primaria, tanto niñas como niños en las clases de manualidades aprenden a tejer, telar, bordar, hacer crochet (ganchillo), a coser a mano y si es posible a máquina. También se aprende a taller madera, metal, carpintería y jardinería. Todas estas actividades se hacen en un momento en el cual tienen un sentido para el desarrollo del niño. Ahora, también la neurociencia le encuentra un sentido, más allá de su utilidad y desarrollo de la creatividad, aspectos también muy importantes en las actividades manuales.

A continuación les comparto un artículo extraído de la web de Vida Lúcida.

La naturaleza rítmica y repetitiva de tejer es calmante, reconfortante y contemplativa. No es difícil imaginar que tejer es como una práctica de atención plena, o tal vez una forma de meditación.

Investigaciones en la neurociencia, muestran que tejer y otras formas de artesanía textil como la costura, el tejido y crochet, tienen mucho en común con la atención plena y la meditación – se reporta que todas tienen un impacto positivo en la salud mental y el bienestar.

En una encuesta en línea de más de 3.545 tejedores, por Betsan Corkhill, un terapeuta del tejido con sede en Reino Unido que ha realizado una investigación sobre los efectos terapéuticos del tejido, más de la mitad de los encuestados informó que tejer les hacía sentir “muy feliz”. Y muchos dijeron que tejían por los efectos de relajación, y alivio del estrés y la creatividad.

El estudio encontró una relación significativa entre la frecuencia del tejido y el estado de ánimo y los sentimientos percibidos de los encuestados. Tejedores frecuentes (los que tejen más de 3 veces a la semana) eran más tranquilos, más felices, menos tristes, menos ansiosos, y con más confianza.

El estudio de Corkhill concluyó, “Tejer tiene beneficios psicológicos y sociales, que pueden contribuir al bienestar y calidad de vida.”

Curiosamente, el estudio también encontró que las personas tejiendo en grupo, eran incluso más felices que los tejedores en solitario.

Aquí hay 10 maneras de cómo tejiendo con amigos puede mejorar la mente y el bienestar del cerebro:

– Desafío mental y resolución de problemas
– Conexión Social
– Plenitud
– Desarrollo de la coordinación mano-ojo, percepción espacial y destreza motora fina
– Aprender y enseñar
– Centrar la atención y los pensamientos en una tarea
– Fomento de la creatividad activa
– Da un sentido de orgullo y logro
– Enseña paciencia y perseverancia
– Facilita la formación de la memoria y la recuperación

De acuerdo con su artículo, “Las habilidades y sentimientos experimentados mientras se teje y borda, también se pueden utilizar para facilitar el aprendizaje de las técnicas, como la meditación, la relajación y el ritmo que se enseña comúnmente en los cursos de manejo del dolor, o en el tratamiento de la depresión.”

“El tejido como herramienta para alcanzar un estado meditativo de la mente podría permitir a una población mucho más amplia experimentar los beneficios de la meditación, ya que no implica tener que entender, aceptar o participar en un período de aprendizaje prolongado de la práctica. Sucede como un efecto secundario natural de tejido “.

Otros han comparado las manualidades (el “crafiting”) con entrar en un estado presente, de “flujo”, lo que el psicólogo Mihaly Csikszentmihalyi describe como “un estado de concentración o absorción completa con la actividad en cuestión y la situación. Es un estado en el que la gente está tan involucrada en una actividad que nada más parece importar “.

Y, según Corkhill, incluso Albert Einstein tenía fama de haber tejido entre sus múltiples proyectos para “calmar su mente y aclarar su pensamiento.”

Los neurocientíficos están empezando a comprender la forma en la atención, la meditación y de experimentar el impacto de “flujo” del cerebro. Las investigaciones demuestran, que estas prácticas mejoran la depresión, la ansiedad, el estilo de enfrentar la adversidad, mejorar la calidad de vida, y de manera significativa a reducir el estrés. Todos vitales para mantener la salud del cerebro y el bienestar.

Investigación y redacción: Vida Lúcida

Artículo original: http://www.lavidalucida.com/la-neurociencia-explica-porque-las-manualidades-son-excelentes-para-el-cerebro.html

Foto: Facebook, niños tejiendo en una escuela Waldorf del Perú.

jueves, marzo 19, 2015

¿Por qué el cerebro humano necesita el arte?




El arte en todas sus manifestaciones constituye una característica esencial que identifica al ser humano, ha permitido transmitir la cultura en toda su extensión y ha sido y es básico para su supervivencia. Nuestro cerebro plástico necesita el arte. Ya en los primeros años y de forma natural el niño juega, canta, baila, dibuja y todas estas actividades son imprescindibles para su correcto desarrollo sensorial, motor, cognitivo, emocional y en definitiva cerebral que le van a permitir aprender a aprender. Y realizando todas estas actividades el niño se divierte, muestra orgulloso sus resultados a los demás, intenta mejorar y ésta es una forma efectiva de entrenar una de las grandes virtudes del ser humano: el autocontrol. La educación artística es una necesidad no porque nos haga más inteligentes sino porque nos permite adquirir toda una serie de competencias y rutinas mentales que están en plena consonancia con la naturaleza social del ser humano y que son imprescindibles para el aprendizaje de cualquier contenido curricular. Y esto es útil para todos los alumnos, por lo que se convierte en una forma estupenda de atender la diversidad en el aula.

EL CEREBRO ARTÍSTICO

Las neuroimágenes cerebrales revelan algunos indicios de por qué las actividades artísticas son tan importantes. Así, por ejemplo, se sabe que ciertas estructuras de la corteza auditiva solo responden a tonos musicales, que una parte importante del cerebro y del cerebelo interviene en la coordinación de todo tipo de movimientos, como en el baile, que en las recreaciones teatrales regiones del cerebro especializadas en el lenguaje oral que están conectadas con el sistema límbico nos proporcionan el componente emocional o, referido a las artes visuales, que nuestro sistema de procesamiento visual genera imágenes reales o ficticias con la misma facilidad (Sousa, 2011).

Como podemos ver en la figura 1, cada actividad artística activa diferentes regiones cerebrales. La música se procesa en la corteza auditiva que está en el lóbulo temporal, las artes que conllevan movimiento como el baile o el teatro activan la corteza motora, las artes visuales como la pintura se procesan principalmente en los lóbulos occipital y temporal, mientras que la poesía o la prosa implican a las áreas de Broca y Wernicke relacionadas con el procesamiento lingüístico (Posner et al., 2008).


¿POR QUÉ ENSEÑAR LAS ARTES?

Los estudios que han analizado la implementación de la educación artística en el aula han revelado que los efectos más potentes se encuentran en aquellos programas que se integran plenamente en las asignaturas del currículo y que cuando ocurre esto se obtienen múltiples beneficios relacionados con el aprendizaje de los alumnos y su comportamiento. Rabkin y Redmond (2004) han identificado los más significativos:
Existe un mayor compromiso emocional de los alumnos en el aula.
Los alumnos trabajan de forma más activa y aprenden unos de otros.
Los grupos de aprendizaje cooperativo convierten las clases en comunidades de aprendizaje.
Se facilita el aprendizaje en todas las asignaturas a través de las artes.
Los profesores colaboran más y tienen mayores expectativas sobre sus alumnos.
El currículo se vuelve más real al basarse en un aprendizaje por proyectos.
La evaluación es más reflexiva y variada.
Las familias se involucran más.

Desde la perspectiva neuroeducativa, nos interesan especialmente tres factores imprescindibles para el aprendizaje que las artes pueden mejorar:

La memoria

En un estudio con alumnos de quinto grado (10-11 años) se diseñaron unidades didácticas relacionadas con materias científicas (astronomía y ecología) siguiendo dos procedimientos distintos: en uno se utilizó el enfoque tradicional y en el otro se integraron las artes en la unidad. Así, por ejemplo, en el segundo caso, los alumnos realizaban actividades con objetivos didácticos definidos que incluían actuaciones teatrales, dibujos de posters, recreación de movimientos o utilización de la música. El análisis de los resultados reveló que los alumnos que participaron en la unidad didáctica en la que estaban integradas las actividades artísticas mejoraron la llamada memoria a largo plazo, especialmente los alumnos con dificultades lectoras (Hardiman et al., 2014).

Las emociones

En un estudio longitudinal que duró tres años se quiso analizar cómo afectaba la integración de diferentes programas artísticos al desarrollo personal de alumnos con edades entre 9 y 15 años que pertenecían a entornos socioeconómicos desfavorecidos. En la primera parte del programa se permitió elegir a los alumnos del grupo experimental entre diferentes formas artísticas como la música, la pintura, la grabación de videos, la escritura de guiones o el diseño de máscaras; en la segunda se profundizó más en los medios elegidos a través de un trabajo cooperativo; y en la etapa final en la que intervenían todos los alumnos se escenificó una obra de teatro y se grabó un video sobre la propia comunidad escolar. Los tres años de aplicación del programa revelaron que los estudiantes mejoraron sus habilidades artísticas y sociales, redujeron sus problemas emocionales y, en general, desarrollaron más que el grupo de control toda una serie de competencias interpersonales como la comunicación, la cooperación o la resolución de conflictos (Wright et al., 2006).

La creatividad

Las artes enseñan a los niños que los problemas reales suelen tener más de una solución posible, que es necesario analizar las tareas desde diferentes perspectivas, que la imaginación es una poderosa guía en los procesos de resolución o que no siempre existen reglas definidas cuando tienen que tomar decisiones (Eisner, 2004).

Cuando se integran las disciplinas artísticas en las prácticas pedagógicas se promueve el pensamiento creativo y divergente en los alumnos y no solo eso, sino que también desarrollan un pensamiento más profundo. Un ejemplo sobre esto último lo podríamos encontrar en el programa Artful Thinking desarrollado por el Proyecto Zero de Harvard que utilizaba el poder de las imágenes visuales (ver figura 2), como las de las obras de arte, para estimular en los alumnos procesos como la curiosidad, observación, comparación o relación entre ideas imprescindibles para el desarrollo del pensamiento creativo y del aprendizaje (Hardiman, 2012).


Comentamos, a continuación, aspectos relevantes sobre algunas de las disciplinas artísticas:

MÚSICA

La música nos produce bienestar porque estimula nuestro sistema de recompensa cerebral que libera dopamina y eso nos hace sentir bien. Es beneficioso desde la perspectiva emocional escuchar música, pero desde la perspectiva cognitiva es mejor practicarla. Así, por ejemplo, la activación simultánea de áreas sensoriales y motoras al tocar un instrumento musical conlleva la mejora de capacidades generales como la memoria de trabajo o laatención (Mora, 2013). No obstante, existen muchos malentendidos al respecto.

¿Nos hace la música más inteligentes?

Hay diversos estudios que sugieren que los niños que reciben educación musical obtienen mejores resultados académicos. Sin embargo, la existencia de una correlación no significa que haya una causalidad. El niño puede obtener estos mejores resultados debido a otros factores relacionados, por ejemplo, con sus propias capacidades o con el entorno familiar en el que se desarrollan.

Cuando se utilizan diseños experimentales rigurosos en los que existe un grupo de niños asignados de forma aleatoria que recibe instrucción musical y otro grupo de control que no la recibe, los resultados son diferentes. Y aunque pueda parecer sorprendente, ha habido muy pocos experimentos de este tipo y con resultados poco esclarecedores sobre los beneficios cognitivos que reporta la actividad musical.

El grupo de investigación de Elisabeth Spelke ha analizado estas cuestiones en una investigación muy reciente (Mehr et al., 2013). En uno de los experimentos se asignaron de forma aleatoria 29 niños de cuatro años de edad a clases de música o de artes visuales de 45 minutos durante seis semanas. Después de ese período de tiempo se realizaron una serie de pruebas y no se encontraron diferencias en las que medían la competencia lingüística y matemática de los niños de ambos grupos y una diferencia muy pequeña en las pruebas espaciales. Como réplica al anterior experimento, los investigadores diseñaron otro similar en el que ahora participaron 45 niños que fueron asignados al grupo experimental que recibía las clases de música o a un grupo de control que no recibía ningún tipo de instrucción. Y en este caso no hubo prácticamente diferencias entre los dos grupos (ver figura 3):


¿Quiere decir esto que la instrucción musical no produce beneficios cognitivos? Evidentemente no. Por una parte hacen falta más estudios que complementen esta investigación y por otra este estudio no medía la inteligencia general de los niños como sí hacían otros sino que iba más encaminado a analizar áreas específicas como la de matemáticas. Lo cierto es que, como manifiesta la propia Elizabeth Spelke, el debate sobre la importancia de la educación musical en particular, o la artística en general, no debería centrarse en los beneficios externos (como puede ser la mejora matemática que se pone en duda en el estudio comentado) sino en los beneficios inherentes al arte como son los relacionados con cuestiones emocionales o sociales. Y esos no requieren ninguna demostración empírica.

En 1993 apareció en la revista Nature un artículo en el que se informaba sobre una mejora temporal en el razonamiento espacial en adultos al escuchar durante 10-15 minutos a Mozart (Rauscher et al., 1993). Este hallazgo fue totalmente distorsionado por los medios de comunicación haciendo creer que la exposición temprana de los niños a la música clásica mejoraría su cociente intelectual. Lo cierto es que no se ha comprobado nunca esto y el llamado “efecto Mozart” hay que considerarlo un neuromito más.

ARTES VISUALES

El cerebro humano ha desarrollado una extraordinaria capacidad para crear imágenes mentales internas e incluso, se ha demostrado en estudios con neuroimágenes que se activan las mismas regiones cerebrales al ver una escena real que al imaginarla (Thompson et al., 2009). Esto es muy interesante, porque la visualización es una herramienta potente en los procesos de memorización.

¿Qué puede aportar una clase de dibujo?

Si preguntáramos a los alumnos qué aprendieron en las clases de artes visuales seguramente la mayoría respondería que aprendieron a dibujar, a pintar o a representar algún gráfico. Es lógico que en las clases de arte se aprendan las técnicas artísticas correspondientes, sin embargo, se pueden aprender muchas más cosas. Winner y sus colaboradores (2006) han identificado ocho disposiciones (rutinas mentales) que los alumnos pueden desarrollar en las clases de artes visuales y que pueden transferirse a otros dominios del aprendizaje:
Utilización de herramientas y materiales: los alumnos aprenden las técnicas propias de la disciplina utilizando, por ejemplo, pinceles y lápices o pintura y arcilla.
Participación y perseverancia: los alumnos aprenden a comprometerse con la materia a través de los proyectos realizados.
Imaginación: los alumnos aprenden a visualizar e imaginar situaciones que se alejan de la mera observación.
Expresión: los alumnos aprenden a transmitir una visión personal en sus trabajos.
Observación: los alumnos aprenden a utilizar una mirada propia y a percibir detalles menos obvios.
Reflexión: los alumnos aprenden a explicar, justificar y evaluar lo que realizan con un espíritu crítico.
Exploración: los alumnos aprenden a ir más allá de sus creaciones, a tomar nuevos riesgos y a aprender de sus errores.
Comprensión del mundo artístico: los alumnos aprenden a relacionarse con el arte y a entender todo lo asociado a él como galerías, museos, etc.

Nadie puede dudar de la utilidad de todas estas disposiciones en cualquiera de las materias curriculares (ver figura 4).


ARTES ESCÉNICAS

De forma paradójica, las actividades escolares que implican movimiento, sean artísticas como cualquier estilo de baile o el teatro o deportivas como en el caso de la Educación Física, están siendo reducidas. Sin embargo, las investigaciones en neurociencia están demostrando su importancia a todos los niveles, incluido el cognitivo. Por ejemplo, la danza es una estupenda forma de desarrollar tres aspectos del pensamiento creativo: la fluidez, la originalidad y la capacidad de abstracción (Bradley, 2002). Por otra parte, hoy sabemos que los mismos circuitos neurales que se activan al realizar una acción también lo hacen al observar a otra persona haciéndola. Estas neuronas espejo posibilitan la imitación, una poderosa forma de aprendizaje.

¿Vale la pena apuntar a mi hijo a teatro?

En una investigación en la que Catterall (2002) analizó los estudios realizados sobre los efectos del teatro en entornos escolares identificó muchos beneficios, algunos de ellos relacionados directamente con las materias curriculares y otros, que son los más importantes, con el desarrollo integral de la propia persona. Los más representativos son los siguientes:
Convierte los conceptos abstractos en conceptos concretos.
Aborda los contenidos curriculares desde una perspectiva más atractiva.
Mejora su vocabulario.
Acerca el aprendizaje al mundo real.
Permite reflexionar a los alumnos sobre lo que hacen y comparar sus opiniones con las de los demás.
Fomenta la tolerancia y el respeto por los demás.
Mejora su autocontrol y su autoestima.
Suministra un sentimiento de libertad acompañado de responsabilidad.

En mi caso particular, puedo asegurar que algunas de las mayores satisfacciones en mi experiencia docente provienen de haber comprobado como alumnos con dificultades para el aprendizaje o para relacionarse con los compañeros adquirían toda una serie de competencias interpersonales a través del teatro que les hacían mejores alumnos y sobre todo personas más felices.

EN LA PRÁCTICA

Ya hemos hablado de la relevancia de las artes como tales, pero lo más importante es integrar las actividades artísticas en cada una de las diferentes materias curriculares asumiendo una perspectiva transdisciplinaria. Será un acto creativo (no podemos pedir a nuestros alumnos que sean creativos si nosotros no lo somos) que despertará la curiosidad del alumno. Y como tantas veces hemos comentado, esta carga emocional facilitará la atención y con ello el aprendizaje. Cuando estamos motivados, todo es más fácil.

Veamos algunos ejemplos concretos (más información en Sousa, 2011):
Artes visuales. El profesor de Química pide a sus alumnos que dibujen un organizador gráfico en el que se muestren las fases más importantes de un experimento.
Música. El profesor de Historia pide a sus alumnos que reflejen en la letra de una melodía popular los hechos más significativos de la Revolución Francesa.
Poesía. El profesor de Matemáticas pide a sus alumnos que escriban una estrofa de un poema sobre los pasos que hay que seguir al resolver una ecuación matemática.
Teatro. El profesor de Inglés pide a sus alumnos que escriban un final alternativo de la obra Romeo y Julieta y que hagan una recreación teatral del mismo.

Y podemos seguir todo lo que nuestra imaginación nos permita. Podemos encontrar ejemplos en cualquier asignatura y en cualquier etapa educativa.

Por otra parte, en el caso de currículos artísticos específicos, ya hemos comentado que el aprendizaje basado en proyectos es una muy buen opción porque fomenta más el trabajo cooperativo, la reflexión o la autoevaluación que los enfoques tradicionales, generando además una mayor motivación intrínseca en el alumno.

CONCLUSIONES FINALES

No se puede negar que las actividades artísticas están arraigadas en el propio desarrollo del ser humano desde su nacimiento y que constituyen una recompensa cerebral natural necesaria para el aprendizaje. Porque la práctica de cualquiera de las manifestaciones artísticas lleva asociada un componente emocional que nos motiva y que nos permite contemplar el mundo que nos rodea desde una perspectiva diferente, más estética, más profunda. La Educación Artística resulta imprescindible porque permite a los alumnos adquirir toda una serie de competencias socioemocionales básicas para su desarrollo personal y que, además, les hacen más felices. Y ese es el verdadero aprendizaje, el que les prepara para la vida. El cerebro humano, que es un órgano complejo en continua reestructuración, agradece los retos y necesita el arte.

Jesús C. Guillén

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Referencias bibliográficas:
Bradley K. (2002): “Informing and reforming dance education research”. En Deasy R. (Ed.), Critical links: learning in the arts and student academic and social development. Arts Education Partnership.
Catterall J. (2002): “Research on drama and theater in education”. En Deasy R. (Ed.),Critical links: learning in the arts and student academic and social development. Arts Education Partnership.
Eisner, Eliot W. (2004). El arte y la creación de la mente: El papel de las artes visuales en la transformación de la conciencia. Paidós.
Hardiman, Mariale (2012). The brain-targeted teaching model for 21 st-century schools. Corwin.
Hardiman M. et al. (2014): “The effects of arts integration on long-term retention of academic content”. Mind, Brain and Education, 8(3).
Mehr SA. Et al. (2013): “Two randomized trials provide no consistent evidence for nonmusical cognitive benefits of brief preschool music enrichment”. PLoS ONE 8(12).
Mora, Francisco (2013). Neuroeducación: sólo se puede aprender aquello que se ama.Alianza Editorial.
Posner, M. et al. (2008): “How arts training influences cognition”, en Learning, arts and the brain: the Dana Consortium on arts and cognition, Danna Press.
Rabkin N. y Redmond R. (2004). Putting the arts in the picture: reforming education in the 21st century. Columbia College.
Rauscher et al. (1993): “Music and spatial task performance”. Nature, Oct. 14.
Sousa, David A. (2011). How the brain learns. Corwin.
Thomson W. et al. (2009): “Two forms of spatial imagery: neuroimaging evidence”. Psychological Science, 20.
Winner E. et al. (2006): “Studio thinking: how visual arts teaching can promote disciplined habits of mind”. En Locher P. et al. (Eds), New directions in Aesthetics, Creativity, and the Arts. Baywood.
Wright R. (2006): “Effect of a structured performing arts program on the psychosocial functioning of low-income youth: findings from a Canadian longitudinal study.”. Journal of Early Adolescence, 26.