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jueves, diciembre 08, 2016

LAS SIETE LEYES ESPIRITUALES DEL ÉXITO- DEEPACK CHOPRA



Deepack Chopra ha venido proponiendo retos de meditación. Por demás una manera muy ingeniosa y creativa de introducir a los neófitos en esta estupenda manera de conectar con su ser interno, una forma de parar el bullicio  a la que nos somete la velocidad del tiempo de hoy.
Hice la compilación del último reto, las siete leyes espirituales del éxito.  El desafío es contigo, siento que no necesitas ninguna secuencia. Estudia cuál es el momento que atraviesas y con cuál de las leyes te conectas y realiza la experiencia, solo o acompañado del audio.

Recuerda la postura básica para que tu meditación te lleve a mejor puerto: sentado en posición de loto, semi loto o incluso en una silla, importante sí, tu columna erguida. Si aparecen pensamientos y te olvidas del mantra,  te aseguro que van a aparecer, no pasa nada, cuando te des cuenta vuelve y retoma el mantra.


Feliz experiencia. 

  1. Ley de la Potencialidad Pura
PENSAMIENTO CENTRAL
Al conectarme con mi ser superior, yo puedo crear lo que sea, cuando sea, donde sea.
MANTRA EN SÁNSCRITO
Om Bhavam Namah
Soy existencia absoluta. Soy un campo de posibilidades infinitas.
  1. La Ley de Dar y Recibir
PENSAMIENTO CENTRAL
Hoy y cada día, doy lo que quiero recibir.
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sábado, mayo 03, 2014

LA LEY DEL DAR



El universo opera por medio de un intercambio dinámico... Dar y recibir son aspectos diferentes del flujo de la energía en el universo. Y si estamos dispuestos a dar aquello que buscamos, mantendremos la abundancia del universo circulando en nuestra vida.

También podría llamarse la ley del dar y recibir porque el universo opera a través de un intercambio dinámico. Nada es estático. Nuestro cuerpo está en intercambio dinámico y constante-con el cuerpo del universo, nuestra mente mantiene una interacción dinámica con la mente del cosmos, nuestra energía es una expresión de la energía del cosmos.

El flujo de la vida no es otra cosa que la interacción armoniosa de todos los elementos y las fuerzas que estructuran el campo de la existencia. Esta armoniosa interacción de los elementos y las fuerzas de la vida opera a través de la ley del dar. Puesto que nuestro cuerpo, nuestra mente y el universo mantienen un constante y dinámico intercambio, frenar la circulación de la energía es como frenar el flujo sanguíneo.

Cuando la sangre deja de circular, comienza a coagularse y a estancarse. Por ello debemos dar y recibir a fin de mantener la riqueza y la afluencia* - o cualquier cosa que deseemos en la vida - circulando permanentemente.

La palabra "afluencia" viene de la raíz latina afflúere que significa "fluir hacia". La palabra afluencia significa "fluir en abundancia". El dinero realmente es un símbolo de la energía vital que intercambiamos, y de la energía vital que utilizamos como consecuencia del servicio que le * prestamos al universo. Al dinero también se le llama moneda "corriente"nombre que refleja igualmente la naturaleza fluida de la energía. La palabra "corriente" viene del latín cúrrere que significa "correr" o "fluir".

Por tanto, si impedimos la circulación del dinero - si nuestra única intención es acaparar el dinero y aferrarnos a él -impediremos también, puesto que el dinero es energía vital, que éste vuelva a circular en nuestra vida. Para que esa energía fluya constantemente hacia nosotros, debemos mantenerla en circulación.

Al igual que un río, el dinero debe mantenerse en movimiento, o de lo contrario comienza a estancar, sea obstruir, a sofocar y a estrangular su propia fuerza vital. La circulación lo mantiene vivo y vital. Toda relación es una relación de dar y recibir. El dar engendra el recibir, y el recibir engendra el dar. Lo que sube debe bajarlo que se va debe volver.

En realidad, recibir es lo mismo que dar, porque dar y recibir son aspectos diferentes del flujo de la energía en el universo. Y si detenemos el flujo de alguno de los dos, obstaculizamos la inteligencia de la naturaleza. En toda semilla está la promesa de miles de bosques. Pero la semilla no debe ser acaparada, ella debe dar su inteligencia al suelo fértil. A través de su acción de dar, su energía invisible fluye para convertirse en una manifestación material.

Cuanto más demos más recibiremos, porque mantendremos la abundancia del universo circulando en nuestra vida. En realidad, todo lo que tiene valor en la vida se multiplica únicamente cuando es dado. Lo que no se multiplica a través del dar, ni vale la pena darse, ni vale la pena recibirse. Si al dar sentimos que hemos perdido algo, el regalo no ha sido dado en realidad y entonces no generará abundancia. Cuando damos a regañadientes, no hay energía detrás de nuestro acto de dar.

Al dar y al recibirlo más importante es la intención. La intención debe ser siempre crear felicidad para quien da y para quien recibe, porque la felicidad sostiene y sustenta la vida y, por tanto, genera abundancia. La retribución es directamente proporcional a lo que se da, cuando el acto es incondicional y sale del corazón. Por eso el acto de dar debe ser alegre - la actitud mental debe ser tal que se sienta alegría en el acto mismo de dar. De esa manera, la energía que hay en el acto de dar aumenta muchas veces más.

Practicar la ley del dar es muy sencillo: si deseamos alegría, démosle alegría a otros, si deseamos amor, aprendamos a dar amor, si deseamos atención y aprecio, aprendamos a prestar atención y a apreciar a los demás, si deseamos riqueza material, ayudemos a otros a conseguir esa riqueza.

En realidad, la manera más fácil de obtener lo que deseamos es ayudar a los demás a conseguir lo que ellos desean. Este principio funciona igualmente bien para las personas, las empresas, las sociedades y las naciones. La palabra inglesa affluence - traducida aquí como "afluencia" - significa además de abundancia, riqueza y prosperidad.

Si deseamos recibir el beneficio de todas las cosas buenas de la vida, aprendamos a desearle en silencio a todo el mundo todas las cosas buenas de la vida. Incluso la sola idea de dar, el simple deseo o una sencilla oración, tienen el poder de afectar a los demás. Esto se debe a que nuestro cuerpo, reducido a su estado esenciales un haz individual de energía e información en medio de un universo de energía e información.

Somos haces individuales de conciencia en medio de un universo consciente. La palabra "conciencia" implica mucho más que energía e información - implica una energía y una información que viven en forma de pensamiento. Por tanto, somos haces de pensamiento en medio de un universo pensante. Y el pensamiento tiene el poder de transformar.

La vida es la danza eterna de la conciencia, que se manifiesta como un intercambio dinámico de impulsos de inteligencia entre el microcosmos y el macrocosmos, entre el cuerpo humano y el cuerpo universal, entre la mente humana y la mente cósmica.

Cuando aprendemos a dar aquello que buscamos activamos esa danza y su coreografía con un movimiento exquisito enérgico y vital que constituye el palpitar eterno de la vida.

La mejor manera de poner a funcionar la ley del dar - de iniciar todo el proceso de circulación - es tomando la decisión de que cada vez que entremos en contacto con una persona le daremos algo. No es necesario que sean cosas materiales podría ser una flor un cumplido o una oración. En realidad las formas más poderosas de dar no son materiales.

Obsequios como interesarse prestar atención dar afecto aprecio y amor son algunos de los más preciados que se pueden dar y no cuestan nada. Cuando nos encontremos con alguien enviémosle en silencio un buen deseo por su felicidad alegría y bienestar. Esta forma de generosidad silenciosa es muy poderosa.

No visitemos nunca a alguien sin llevarle un regalo. Sin embargo uno podría preguntarse: "¿Cómo puedo hacerles regalos a los demás si ahora ni siquiera tengo suficiente para mí?"

Podemos regalar una flor una sola flor. Podemos llevar una nota o una tarjeta que exprese algo sobre nuestros sentimientos hacia la persona a quien visitamos. Podemos llevar un elogio. Podemos llevar una oración.

Tomemos la decisión de dar en todo lugar a donde vayamosy a quien quiera que veamos. Mientras estemos dando estaremos recibiendo. Cuanto más demos más confianza tendremos en los efectos milagrosos de esta ley. Y a medida que recibamos más también aumentará nuestra capacidad para dar.

Nuestra verdadera naturaleza es de prosperidad y abundancia somos naturalmente prósperos porque la naturaleza provee a todas las necesidades y deseos. No nos falta nada porque nuestra naturaleza esencial es la potencialidad pura las posibilidades infinitas. Por consiguiente debemos saber que ya somos intrínsecamente ricos independientemente de cuánto dinero tengamos porque la fuente de toda riqueza es el campo de la potencialidad pura - es la conciencia que sabe cómo satisfacer cada necesidad incluyendo la alegría el amor la risa la paz la armonía y el conocimiento. Si vamos en pos de estas cosas primero – no solamente para nosotros mismos sino para los demás - todo lo demás nos llegará espontáneamente.

CÓMO APLICAR LA LEY DEL DAR

Pondré a funcionar la ley del dar comprometiéndome a hacer lo siguiente:

1) Llevaré un regalo a cualquier lugar a donde vaya y para cualquier persona con quien me encuentre. Ese regalo puede ser un elogiouna flor o una oración. Hoy les daré algo a todas las personas con quienes me encuentrepara iniciar así el proceso de poner en circulación la alegríala riqueza y la prosperidad en mi vida y en la de los demás.

2) Hoy recibiré con gratitud todos los regalos que la vida me dé. Recibiré los obsequios de la naturaleza: la luz del sol y el canto de los pájaroso los aguaceros de primavera o las primeras nevadas del invierno. También estaré abierto a recibir de los demás sea un regalo material dinero un elogio o una oración.

3) Me comprometeré a mantener en circulación la abundancia dando y recibiendo los dones más preciados de la vida: cariño afecto aprecio y amor. Cada vez que me encuentre con alguienle desearé en silencio felicidad alegría y bienestar….

DEEPAK CHOPRA.


viernes, octubre 17, 2008

LEY DEL DAR

“El universo opera por medio de un intercambio dinámico… Dar y recibir son aspectos diferentes del flujo de la energía del Universo. Si estamos dispuestos a dar aquello que buscamos, mantendremos la abundancia del Universo circulando en nuestra vida.”
En realidad, practicar la ley del dar es muy sencillo:

Si deseamos alegría, démosle alegría a otros; Si deseamos amor, aprendamos a dar amor; Si deseamos atención y aprecio, aprendamos a prestar atención y a apreciar a los demás; Si deseamos riqueza material, ayudemos a otros a conseguir esa riqueza.
En realidad, la manera más fácil de obtener lo que deseamos, es ayudar a los demás a conseguir lo que ellos desean. Este principio funciona igualmente bien para las personas, las empresas, las sociedades y las naciones.Si deseamos recibir el beneficio de todas las cosas buenas de la vida, aprendamos a desearle en silencio a todo el mundo, todas las cosas buenas de la vida.

“Todo lo que damos regresa a nosotros” y es verdad. Intentemos hoy dar algo positivo a quienes nos rodean y veremos los resultados. Se habla del efecto boomerang, del dar para recibir. Todos comprendemos el mensaje pero eso no alcanza. Es necesario practicar, cambiar, transmutar. ¿Cómo? Tenemos que aprender sobre todo a cambiar decretos, a imaginar de una manera diferente, a potenciar las buenas energías que yacen en cada uno de nosotros.

“Actúa y piensa siempre sobre tus milagro como si ya tuvieras las condiciones que deseas. Debes estar abierto a las incitaciones internas emitidas por la fuente de poder ilimitada cuando te da instrucciones sobre las formas de conseguir lo que deseas. Date cuenta que la ley Universal tiene que hacer la entrega en el plano físico, donde puedas utilizarla. El deseo de tu corazón puede venir de cualquier parte, de modo que no limites tu campo de expectación. Mantente abierto y flexible en todo momento.
Sonríe mucho: ¡El primer Milagro está en camino!”

Fuente: “33 pasos para reclamar tu poder interior” Stuart Wilde.