jueves, abril 28, 2011

Los sistemas de la mente


Sistema límbico
Es el que establece el tono emocional. Anormalidades en esta área se relacionan con agresividad y cambios de estado de ánimo.

Ganglios basales
Controla funciones críticas del comportamiento humano. Integra sentimientos y movimiento. Demasiada actividad en esta zona se encuentra en pacientes ansiosos o con problemas de pánico.

Corteza prefrontal
Es la parte más evolucionada del cerebro y tiene que ver con la concentración, la atención, los juicios, la planeación y la crítica. Poca actividad en esta área es común en pacientes con problemas cognocitivos, esquizofrénicos y depresivos.

El sistema cingulado
Esta parte permite a la persona cambiar de foco de atención, de una idea a otra. Sentimientos de seguridad se le atribuyen a este sistema. Los desórdenes de obsesivos-compulsivos se atribuyen a mucha actividad en este sistema.

Lóbulos temporales
Esta encargado de la memoria a corto y largo plazo, del aprendizaje, el lenguaje y las experiencias. Anormalidad en el funcionamiento del lóbulo temporal derecho pueden llevar a ansiedad, depresión y aislamiento social. Los problemas en el izquierdo se relacionan con irritabilidad, agresividad y violencia.

Siete maneras de mejorar el cerebro

 1. Protomédico
El cerebro es un órgano muy frágil que se puede afectar por golpes aun cuando estos sean insignificantes. Por eso se debe usar cinturón de seguridad o un casco protector cada vez que se monta en moto, bicicleta o patines. El consumo excesivo de ciertos químicos, como el alcohol, la cafeína, la nicotina y las drogas alucinógenas, también afecta su funcionamiento. Dormir es esencial para que el cerebro trabaje bien. La falta de sueño afecta la memoria, la concentración y el aprendizaje. El estrés también se debe mantener a raya pues recientes trabajos han mostrado que es dañino para los centros de memoria.

2. Aliméntese bien
Los alimentos que le dé al cerebro afectan la manera como funciona. Entre los esenciales están las proteínas, los carbo-hidratos compuestos y comidas como salmón, atún, nueces de Brasil y aceite de oliva. Desayunar con proteínas y productos lácteos es la mejor manera de comenzar el día. Eliminar los carbohidratos y dulces a la hora del almuerzo puede ayudar a muchos a no sentirse bajos de energía en la tarde.

3. Sea positivo  
Los pensamientos tienen un impacto en el cerebro. Mark George, investigador de The National Institutes of Health, demostró que las imágenes de alegría y esperanza lo calmaban mientras que las negativas inflamaban las áreas involucradas con la depresión y la ansiedad. Por eso recomienda acabar con los pensamientos negativos automáticos, tales como predecir que alguien está pensando algo malo de usted o que una situación va a resultar mal antes de que ocurra. Tener pensamientos totalitarios, que incluyen palabras como nunca o siempre, y los sentimientos de culpa, son pésimos motivadores y sólo consiguen hacerlo sentir mal.

4. Ejercite las neuronas
El cerebro es un músculo y como tal debe ser ejercitado para que funcione bien. Y esto significa básicamente aprender. Se estima que cada vez que una persona aprende algo el cerebro hace una nueva conexión. Además aprender mejora el flujo de sangre en este órgano. Marian Diamond, de la Universidad de California, en Berkeley, comprobó que el cerebro de las ratas de laboratorio que debían aprender algo como condición para recibir alimento era más pesado y denso que el de aquellas que no debían aprender. La recomendación de Amen es aprender algo nuevo cada día.

5. Sexo y cerebro
Estudios realizados en las universidades de Pennsylvania y de Stanford han encontrado que el contacto sexual regular —al menos una vez por semana— tiene gran impacto en la vida física y emocional de la mujeres. Los niveles de estrógeno suben y esto ha sido asociado a un incremento en la actividad del cerebro y un mejoramiento de la memoria. Hay que aclarar que en estos hallazgos los orgasmos no son tan importantes como la intimidad y la conexión emocional entre la pareja. Lo mejor, según Amen, es nunca abstenerse de tener sexo para mostrar que se está molesto o bravo con la otra persona. Esta puede ser un arma de doble filo.

6. Mente en concierto
Amen menciona que la persona trabaja con todo su potencial cuando alcanza un “estado de concierto”, que consiste en tener la mente totalmente relajada y clara como cuando se escucha una sinfonía de Beethoven. Para lograrlo se requieren dos habilidades simultáneas: relajación profunda y concentración. Lo primero se puede lograr con ejercicios de respiración y lo segundo escribiendo los aspectos prioritarios en su vida y sus metas.

7. Vaya al medico
Muchos sólo acuden a donde un especialista cuando el daño en el cerebro ha hecho un gran impacto en sus vidas. Pero lo cierto es que mientras más temprano se visite hay mayores probabilidades de tener un buen tratamiento. Para lograrlo hay que dejar de lado el estigma de que ir al siquiatra  o al psicólogo es sólo para locos pues estos profesionales pueden ser de gran ayuda en problemas como depresión, ansiedad, déficits de atención y abuso de drogas, entre otros

martes, abril 19, 2011

Trastornos del comportamiento y de las emociones de comienzo habitual en la infancia y adolescencia

Los trastornos disociales se caracterizan por una forma persistente y reiterada de comportamiento disocial, agresivo o retador. En sus grados más extremos puede llegar a violaciones de las normas, mayores de las que serían aceptables para el carácter y la edad del individuo afectado y las características de la sociedad en la que vive. Se trata por tanto de desviaciones más graves que la simple "maldad" infantil o rebeldía adolescente. Los actos antisociales o criminales aislados no son, por si mismos base para el diagnóstico, que implica una forma duradera de comportamiento.
Los trastornos disociales suelen estar relacionados con un ambiente psicosocial desfavorable, entre ellos relaciones familiares no satisfactorias y fracaso escolar, y se presenta con más frecuencia en chicos. La distinción entre los trastornos disociales y los trastornos de las emociones es bien definida, mientras que su diferenciación del trastorno hipercinético es menos clara y es frecuente un solapamiento entre ambos.
Pautas para el diagnóstico
Se debe tener en cuenta el nivel del desarrollo del niño. Las rabietas, por ejemplo, forman parte de un desarrollo normal a la edad de tres años y su mera presencia no debería ser una indicación para el diagnóstico. Del mismo modo, la violación de los derechos cívicos de otras personas (como un crimen violento), no se encuentra al alcance de la mayoría de los niños de siete años de edad, y por lo tanto, no constituye una pauta diagnóstica para este grupo de edad.
Las formas de comportamiento en las que se basa el diagnóstico pueden ser del tipo de las siguientes: grados excesivos de peleas o intimidaciones, crueldad hacia otras personas o animales, destrucción grave de pertenencias ajenas, incendio, robo, mentiras reiteradas, faltas a la escuela y fugas del hogar, rabietas frecuentes y graves, provocaciones, desafíos y desobediencia graves y persistentes. Cualquiera de estas categorías, si es intensa, es suficiente para el diagnóstico, pero los actos disociales aislados no lo son.
Excluye: Trastornos disociales asociados a:
Trastornos emocionales
Trastornos hipercinéticos
Trastornos del humor (afectivos)
Trastornos generalizados del desarrollo
Esquizofrenia
Trastorno disocial limitado al contexto familiar
Incluye trastornos disociales en los que el comportamiento disocial, antisocial o agresivo (que va más allá de manifestaciones oposicionistas, desafiantes o subversivas) está completamente, o casi completamente, restringido al hogar o a las relaciones con miembros de la familia nuclear o allegados. El trastorno requiere que se satisfaga el conjunto de pautas de trastornos disociales, de tal manera que incluso relaciones entre los progenitores y el hijo gravemente alteradas no son en sí mismas suficientes para el diagnóstico. Las manifestaciones más frecuentes son robos en el hogar referidos con frecuencia específicamente al dinero o a pertenencias de una o dos personas concretas, lo cual puede acompañarse de un comportamiento destructivo deliberado, de nuevo con preferencia referido a miembros concretos de la familia, tal como romper juguetes u objetos de adorno, ropas, hacer rayados en muebles o destrucción de pertenencias apreciadas. El diagnóstico puede basarse también en la presencia de actos de violencia contra miembros de la familia. Puede presentarse también la provocación de incendios deliberados del hogar.
Pautas para el diagnóstico
El diagnóstico requiere que no esté presente ninguna alteración significativa del comportamiento antisocial fuera del ambiente familiar y que la relación social del niño fuera de la familia esté dentro de un rango normal.
En la mayoría de los casos, estos trastornos disociales limitados al contexto familiar han comenzado en relación con algún tipo de alteración intensa de las relaciones del chico con uno o más miembros de la familia nuclear. En algunos casos, por ejemplo, el trastorno puede haberse iniciado por conflictos con un padrastro o madrastra.
 Trastorno disocial en niños no socializados
Caracterizado por la combinación de un comportamiento disocial persistente o agresivo (que satisfacen el conjunto de pautas de Trastorno disocial, y que no son simplemente manifestaciones oposicionistas, desafiantes o subversivas) con una significativa y profunda dificultad para las relaciones personales con otros chicos.
Pautas para el diagnóstico
Falta de integración efectiva entre los compañeros que tiene prioridad diagnóstica sobre las otras diferenciaciones. Los problemas de las relaciones con los compañeros se manifiestan principalmente por un aislamiento o un rechazo, por la impopularidad entre otros chicos y por una falta de amigos íntimos o de relaciones afectivas recíprocas y duraderas con los compañeros de la misma edad. Las relaciones con adultos tienden a estar marcadas por la discordia, la hostilidad y el resentimiento, pero pueden existir buenas relaciones con algunos adultos (aunque falta por lo general una confianza íntima), lo cual no descarta el diagnóstico. Con frecuencia, pero no siempre, se presentan alteraciones emocionales sobreañadidas, las que, si son de un grado suficiente para satisfacer las pautas del trastorno mixto, se codificarán como trastorno emocional.
Si se presenta un comportamiento delictivo, lo típico, pero no indispensable, es que sea en solitario. Las formas características de comportamiento son: intimidaciones, peleas excesivas, y (en chicos mayores) extorsiones o atracos violentos y niveles excesivos de desobediencia, agresividad, falta de cooperación y resistencia a la autoridad, rabietas graves y accesos incontrolados de cólera, destrucción de propiedades ajenas, incendios y crueldad con otros niños y animales. No obstante, algunos chicos aislados se ven envueltos en delitos en grupo, de tal modo que la naturaleza del delito es menos importante para hacer el diagnóstico que la cualidad de las relaciones personales.
El trastorno es por lo general persistente en distintas situaciones, pero puede ser más manifiesto en el colegio o en la escuela. La especificidad de una situación concreta distinta del hogar es compatible con el diagnóstico.
Incluye:
Trastorno agresivo no socializado.
Trastorno disocial solitario de tipo agresivo.
Trastorno disocial en niños socializados
Incluye formas de comportamiento disocial y agresivo (que satisfacen el conjunto de las pautas de trastorno disocial  y que no son simplemente manifestaciones oposicionistas, desafiantes o subversivas). Se presenta en individuos por lo general bien integrados en grupos de compañeros.
Pautas para el diagnóstico
El rasgo diferencial clave es la existencia de amistades adecuadas y duraderas con compañeros de aproximadamente la misma edad. Con frecuencia, pero no siempre, el grupo de compañeros lo constituyen otros jóvenes implicados en actividades delictivas o disociales (en tal caso, el comportamiento inaceptable del chico puede estar aprobado por los compañeros y regulado por normas de la subcultura a la que pertenece). No obstante, éste no es un requisito necesario para el diagnóstico y el chico puede formar parte de un grupo de compañeros no delincuentes y el comportamiento antisocial tener lugar fuera de este contexto. Puede haber relaciones alteradas con las víctimas o con algunos otros chicos si el comportamiento disocial implica intimidación. De nuevo, esto no invalida el diagnóstico, con tal que el chico tenga alguna pandilla e la cual es leal y con cuyos miembros le une una amistad duradera.
Las relaciones con figuras de autoridad adultas tienden a ser malas, pero pueden existir buenas relaciones con algunas personas concretas. Las alteraciones emocionales suelen ser mínimas. El comportamiento disocial puede extenderse también al ambiente familiar, pero si se limita al hogar, debe descartarse este diagnóstico. Con frecuencia el trastorno es más evidente fuera del contexto familiar y el hecho que tenga una relación específica con el colegio u otros ambientes fuera del seno familiar, es compatible con el diagnóstico.
Incluye:
Trastorno disocial "en pandilla".
Delincuencia en grupo.
Delitos formando parte de una banda.
Robos en compañía.
Ausencias escolares.
Excluye:
Actividades de bandas sin trastornos psiquiátricos manifiestos
Trastorno disocial desafiante y oposicionista
Trastorno disocial es característico de niños con edades por debajo de los 9 ó 10 años. Viene definido por la presencia de un comportamiento marcadamente desafiante, desobedientes y provocador y la ausencia de otros actos disociales o agresivos más graves que violen la ley y los derechos de los demás. El trastorno requiere que se satisfagan las pautas generales de Trastorno disocial. Un comportamiento malicioso o travieso grave no es en sí mismo suficiente para el diagnóstico. Muchos autores consideran que las formas de comportamiento de tipo oposicionista desafiante representan una forma menos grave de trastorno disocial, más bien que un tipo cualitativamente distinto. No hay datos experimentales sobre si la diferencia es cuantitativa o cualitativa. Sin embargo, los hallazgos actuales sugieren que si se tratara de un trastorno distinto, lo sería principal o únicamente en los niños más pequeños. Se debe utilizar esta categoría con cautela, sobre todo con los niños de mayor edad. Los trastornos disociales clínicamente significativos en los niños mayores suelen acompañarse de un comportamiento disocial o agresivo que van más allá del desafío, la desobediencia o la subversión, aunque con frecuencia suele precederse de un trastorno disocial oposicionista en edades más tempranas. Esta categoría se incluye para hacerse eco de la práctica diagnóstica habitual y facilitar la clasificación de los trastornos que aparecen en los niños pequeños.
Pautas para el diagnóstico
El rasgo esencial de este trastorno es una forma de comportamiento persistentemente negativista, hostil, desafiante, provocadora y subversiva, que está claramente fuera de los límites normales del comportamiento de los niños de la misma edad y contexto sociocultural y que no incluye las violaciones más importantes de los derechos ajenos que se reflejan en el comportamiento agresivo y disocial especificado para las categorías de trastornos disociales a  trastornos emocionales. Los niños con este trastorno tienden frecuentemente a oponerse activamente a las peticiones o reglas de los adultos y a molestar deliberadamente a otras personas. Suelen tender a sentirse enojados, resentidos y fácilmente irritados por aquellas personas que les culpan por sus propios errores o dificultades. Generalmente tienen una baja tolerancia a la frustración y pierden el control fácilmente. Lo más característico es que sus desafíos sean en forma de provocaciones que dan lugar a enfrentamientos. Por lo general se comportan con niveles excesivos de grosería, falta de colaboración resistencia a la autoridad.
Este tipo de comportamiento suele ser más evidente en el contacto con los adultos o compañeros que el niño conoce bien y los síntomas del trastorno pueden no ponerse de manifiesto durante una entrevista clínica.
La diferencia clave con otros tipos de trastornos disociales es la ausencia de violación de las leyes o de los derechos fundamentales de los demás, tales como el robo, la crueldad, la intimidación, el ataque o la destrucción. La presencia definitiva de cualquiera de estas formas de comportamiento excluye el diagnóstico. Sin embargo, el comportamiento disocial oposicionista-desafiante, tal como se ha perfilado en el anterior párrafo, se encuentra con frecuencia en otros trastornos disociales.
Excluye:
Trastornos disociales con comportamiento abiertamente disocial o agresivo
Trastorno disocial sin especificación
Incluye:
Trastorno disocial de la infancia sin especificar.
Trastorno del comportamiento de la infancia sin especificar.

Fuente: Manual diagnóstico de enfermedades mentales DSMIV 


viernes, abril 15, 2011

Respiración Holotrópica

 Una forma específica de respiración puede usarse como medio para expandir nuestra conciencia y, en un contexto adecuado, entregarnos a explorar los contenidos del inconsciente individual, colectivo y transpersonal, resultando así en una experiencia profundamente transformadora y trascendente.

Este trabajo resulta de una síntesis entre la moderna investigación de la conciencia y conocimientos ancestrales de antiguas tradiciones.
Muchas culturas aborígenes utilizaban la respiración acompañada de cánticos, danzas, tambores e ingestión de plantas sagradas, como forma de alcanzar la curación física y emocional, en el contexto de su práctica espiritual.
 El Dr. Stanislav Grof MD. ha investigado por más de treinta años, el potencial curativo de los estados no ordinarios de conciencia, y a partir de su experiencia, desarrolló este método al que denominó Respiración Holotrópica ( del griego “holos” que quiere decir “totalidad”, y “trepein”, “con movimiento hacia”). Dr. Stanislav Grof 

La Respiración Holotrópica combina el uso de la respiración intensificada, música evocativa y una forma particular de trabajo corporal orientado al desbloqueo energético, en un marco de contención y cuidado que permite y apunta a la sanación física, emocional y a la apertura espiritual.

Este trabajo posibilita acceder a ricas y profundas áreas del psiquismo, registrar y resolver tensiones y bloqueos en nuestro cuerpo, recordar y elaborar situaciones traumáticas de nuestra vida, tener importantes insights (“darse cuenta”) sobre nosotros mismos y el funcionamiento de las cosas del mundo y del cosmos, reconocer energías arquetípicas y explorar las distintas dimensiones de la existencia abriéndonos a planos hasta ahora no investigados por las psicología tradicional. En fin, expandir los límites de nuestro universo personal, al mismo tiempo que aliviar los dolores de la vida, tanto en el plano físico como emocional, recuperando la sensación de sentirnos parte de un todo mayor que nos contiene y conforma.

Por el grado de intensidad, profundidad y trascendencia que se alcanza con este trabajo, es esencial un entorno seguro y contenedor que permita a la psique abrirse y entregarse a vivenciar la experiencia, por eso , cada respirador trabaja con un compañero que lo cuida durante la sesión, acompañados muy de cerca por los facilitadores (profesionales especialmente entrenados por el Dr. Grof en este método de trabajo).

La Respiración Holotrópica es un camino de autodescubrimiento y sanación que nos invita a desandar ese largo camino de divisiones que tanto dolor ha engendrado en nuestras vidas. Desandar la fragmentación, pero desandarla hacia delante. Trascenderla.

Trascender la división

La división no está allí, entre el cuerpo y la mente, entre lo psicológico, lo corporal y lo espiritual. Entre “nosotros” y “ellos”.

La división está aquí, de este lado del mostrador. Del observador que clasifica, analiza, separa, categoriza, en fin, que trata de “entender”.

Y el entendimiento es limitado, ¡vaya si lo es!, no puede absorver porciones demasiado grandes. Lo grande lo atemoriza, y entonces se cierra, se atraganta, se contrae. Necesita pisar sobre seguro. Se siente a salvo en tierra conocida y solo desde allí se anima a ir explorando, poco a poco.

Parece que es así como funcionan las cosas. Fluctuamos entre el ansia por aprehender, por abarcar lo desconocido, y la necesidad de no soltar del todo el pedacito de baldosa sobre el que pisamos.

Con la Respiración Holotrópica proponemos un viaje de autodescubrimiento y sanación, que tiene mucho de invitación a explorar lo desconocido.

No tenemos muchas certezas acerca del viaje, más allá del puerto desde el que partimos, y nuestra experiencia de navegantes. Sabemos que hay un universo infinitamente insondable del que apenas tenemos remotos atisbos.

No solamente no tenemos todas las respuestas, sino que tal vez recién estemos empezando a formular las preguntas correctas.

Stan Grof se formuló algunas de esas preguntas allá en Praga hacia fines de los cincuenta. Como psiquiatra formado en psicoanálisis encontró que las teorías existentes no alcanzaban a explicar la profundidad y la riqueza de las experiencias que sus pacientes tenían, entonces, como un navegante que sale a explorar mares desconocidos, se lanzó a la aventura , y cada viaje le sirvió para ir desarrollando nuevos mapas. Así formuló una cartografía ampliada del psiquismo.

Ahora no solo contamos con mapas que nos sirven de guía en la exploración de lo biográfico – tal como en la psicología tradicional-, sino que contamos con mapas de las dimensiones perinatal y transpersonal.

Como dijera Einstein citando a Shakespeare, “Hay más cosas entre el cielo y la tierra que lo que nuestra mente es capaz de comprender”.

La Respiración Holotrópica propone un viaje de exploración y autodescubrimiento, trabajar con nosotros mismos sumergiéndonos en las profundidades del psiquismo para emerger enriquecidos, tal vez “renacidos”, para vivir nuestra vida con más integridad, con mayor entereza, con más conciencia de nuestro lugar en el cosmos, en paz con nosotros mismos, con nuestros vínculos... y con la Vida.

El nivel Biográfico

El nivel biográfico es al que accedemos generalmente con la mayoría de las terapias tradicionales, esta, va más allá de las técnicas verbales. Todos nosotros poseemos por ejemplo la capacidad de revivir las emociones y sensaciones físicas que experimentamos durante nuestro pasaje por el conducto vaginal cuando nacemos, y también podemos reexperimentar episodios, que tuvieron lugar cuando éramos fetos en el seno materno. Pero también podemos retroceder en el tiempo y ser testigos de secuencias de la vida de nuestros ancestros humanos y animales, de acontecimientos que involucran a personas de otras épocas históricas o pertenecientes a culturas con las que no tenemos ninguna vinculación genética. Podemos incluso explorar realidades mitológicas, u otras cuya existencia ingnorábamos hesta este momento

Se ha descubierto que la activación de la psique pone en marcha procesos de curación espontánea gobernada por una profunda sabiduría por parte del organismo. Los resultados, al seguir con el proceso holotrópico, son sorprendentes a un nivel clínico se ven liberaciones de depresiones, fobias, asma, fuertes tensiones, de una forma rápida, a veces en pocas sesiones. La conexión, el vivir ese poder interior, la ausencia de culpa. el abrirnos a esa dimensión espiritual que va más allá del cuerpo y del ego, nos hace experimentar una profunda auto confianza.

La Terapia Holotrópica sugiere activar el inconsciente y movilizar las energías bloqueadas, por lo que esta novedosa técnica pone un énfasis claramente orientado hacia la experiencia.

Hay aspectos en la vida, tanto internos como externos, de los cuales nos hemos desconectado y no sabemos cómo volver a reconectarnos. Pueden ser memorias de la infancia o de situaciones sin resolver de nuestro pasado. O puede que nos sintamos desconectados de nuestro cuerpo, de nuestros sentimientos o de nuestra capacidad intuitiva. Seguramente nos hallamos desconectados del Todo Mayor al que pertenecemos; separados de la Existencia. La Respiración Holotrópica es una técnica poderosa y sin riesgos, que nos permite acceder a esas partes disociadas. Cuando nuestros cuerpos y nuestras psiques son energizadas por la respiración y accedemos al estado no ordinario, comenzamos a ser artífices de nuestra propia sanación, ya que se nos abre la posibilidad de volver a integrar ese material inconsciente, en una secuencia e intensidad apropiadas a nuestro desarrollo y evolución.

La técnica
Podemos decir que esta técnica busca lograr un intenso proceso experiencial a través de la combinación de una respiración acelerada, de música evocativa y de un trabajo corporal focalizado y liberador de energía bloqueada. Se llega con esto a niveles de experiencia no habituales, que son, en sí mismos, altamente curativos.

Los talleres de fin de semana que se hacen en TransFormar incluyen 2 sesiones de respiración para cada participante y otras 2 como acompañante o sitter.

Forma parte del taller, el dibujo de mandalas (posterior a la experiencia). Se genera también al final del día un espacio para compartir lo vivido, dando así la posibilidad de una integración verbal de la experiencia.

 Para quiénes está recomendado
 Este trabajo no sólo es recomendable para personas que están buscando iniciar un trabajo terapéutico, sino que es también muy enriquecedor para aquellos que, estando actualmente en una terapia, buscan con esta herramienta profundizar y ampliar el trabajo que vienen haciendo. Pero hay que tener en cuenta que la Respiración Holotrópica no intenta ser un sustituto de la psicoterapia; y no está recomendada para personas con severas enfermedades mentales.

Muchos terapeutas sienten que participar en este trabajo profundiza su propio proceso y los habilita mejor para el trabajo con sus pacientes.
Las personas que se están recobrando de una adicción, las que han sufrido abusos en su vida, o severos traumas familiares, pueden encontrar que se acelera y profundiza la sanación que vienen haciendo. Finalmente, la respiración Holotrópica es una técnica especialmente útil para aquellas personas que se sientan bloqueadas o frenadas en su vida, ya que permite la apertura de corazas o bloqueos defensivos.

jueves, abril 14, 2011

"QUE NO CUNDA EL PÁNICO"

La depresión y la angustia, frecuentemente derivados del estrés de la vida actual, prometen afectar en un futuro cercano a más del 20% de la población mundial. 
La depresión:
En el mundo entero se viven episodios que se quedan grabados en nuestra memoria y que sin duda, inciden en nuestro comportamiento y en nuestro estado de ánimo.
Igualmente, en nuestro país, vivimos realidades que nos desencadenan tristeza, inconformidad y deseperanza, y que las convierte en características propias de muchos colombianos que poco a poco se acercan a una patología que puede incidir en su desarrollo como seres humanos.
Está por ahí. Para nadie es ajena; todos la hemos sentido de cerca o hemos permitido que entre en nuestra vida. Para otros llega de fuera, motivada por hechos que los rodean. En varios casos, simplemente está ahí, y aparece sin razón conocida.
Una de esas experiencias que muchas veces se viven sin saber claramente de dónde vienen, sólo se asumen; y peor aún, se padecen sin saber que hacer para tener una mejor calidad de vida. Vamos pues a hacer claridad al respecto.
¿ Qué es la depresión ?
La depresión es un trastorno del estado de ánimo con sentimientos severos y prolongados de tristeza o síntomas relacionados que dificultan la eficiencia. Es una enfermedad seria. A diferencia de las experiencias emocionales normales de tristeza, pérdida, o estados pasajeros de ánimo o malhumor, la depresión es constante y puede interferir significativamente con la habilidad de función de una persona.
La depresión es severa cuando otros síntomas que envuelven ambos el cuerpo y la mente también están envueltos.

¿ Cómo nos afecta ?
Es una enfermedad que afecta a toda la persona, mente y cuerpo; afecta la salud física, los sentimientos y las conductas hacia los demás. Una persona con depresión puede tener problemas para dormir, alimentarse, en el trabajo y en la relación familiar y los amigos.

Tipos de Depresión
Las formas más comunes de depresión son:

DEPRESION MAYOR
Es cuando los síntomas son intensos. Normalmente una depresión mayor es una enfermedad muy evidente. El paciente se halla triste, desanimado, cansado, etc.

DEPRESIONES ENMASCARADAS
Son trastornos en que predominan los síntomas físicos: cansancio, dolores diversos, vértigos, vómitos, etc., sobre los psicológicos. Es lo que, a veces, se llama "nervios" en el estómago, en el corazón...

DEPRESIONES CON OBSESIONES
las obsesiones, pensamientos repetitivos o acciones repetitivas sobre algún tema, pueden ser el único síntoma evidente en este tipo de depresiones.

DEPRESIONES MITIGADAS O DISTIMIAS DEPRESIVAS
Quiere decir "humor perturbado". En este trastorno la persona suele estar con cambios de humor, irritabilidad, problemas de concentración y, de vez en cuando, altibajos depresivos. Las distimias son muy engañosas, pues pueden durar años y no diagnosticarse como un trastorno depresivo. Lo típico es que duren mucho tiempo, y que el paciente no pase más de dos meses libre de trastornos. Es frecuente la incidencia de desavenencias familiares, personales, laborales, etc., a causa de los cambios del humor.

DEPRESIONES CON CRISIS DE ANSIEDAD
Las crisis de ansiedad, también llamadas crisis de pánico, consisten en un intenso estado de ansiedad, agitación, ahogo, palpitaciones, temblor, sudación, escalofríos, taquicardia y sensación de que a uno le va a dar algo o que se va a morir. Las crisis de ansiedad se producen en el curso de algunas depresiones. Después de las crisis de ansiedad el paciente suele presentar agorafobia, que se define como el miedo de estar en lugares de donde sea difícil o embarazoso escapar en el caso de que apareciera una crisis de ansiedad.
Cuando está cerca...
Los síntomas de la depresión incluyen estado de ánimo triste, pérdida de interés o placer en actividades que antes se disfrutaban, incluso el sexo; cambio en el apetito o peso, dificultad de dormir o exceso deseo de dormir, lentitud física o agitamiento, falta de energía, sentimientos de autoestima baja o culpabilidad inapropriada, dificultad para pensar o concentrarse, y pensamientos recurrentes de suicidio o muerte.
Si una persona tiene cinco o más de estos síntomas y no puede funcionar a diario en un lapso de dos semanas, se le haría un diagnóstico de depresión unipolar mayor. La depresión mayor usualmente comienza entres las edades de 15-50 o a veces más temprano. Los episodios recurren con frecuencia.
Otras personas tienen una forma de depresión crónica pero menos severa conocida como distimia (o trastorno de distimia), que se diagnostica cuando el estado de ánimo depresivo persiste por los menos dos años y es acompañado por lo menos por dos otros síntomas de la depresión. Muchas personas que tienen distimia experimentan episodios depresivos mayores.

Estos son otros síntomas comunes ...
·         El bajo estado de ánimo: desmoralización, falta de ilusiones, falta de ganas de hacer cosas, sentirse bajo de tono...
·         La dificultad para hallar distracciones: no se disfruta igual que antes; lo que antes hacía gozar, ahora es más indiferente, si algo distrae es de forma momentánea, la persona se siente como apagada...
·         Trastornos del sueño (insomnio, despertar antes de hora, exceso de sueño durante el día...)
·         Trastornos del apetito (ya sea perdida, ya sea ganancia de apetito).
·         Pensamientos repetitivos sobre temas que despiertan ansiedad; cuando se coge un tema de preocupación es difícil sacárselo de la cabeza.
·         Ideas negras, pensamientos negativos, mala imagen acerca de sí mismo, sentimientos de culpa o de inferioridad.
·         Falta de concentración, sensación de perdida de concentración o de memoria.
·         Fatiga física, generalmente más acusada por la mañana: sensación de estar más cansado por la mañana.
·         Alteraciones matinales en general (más fatiga, más ansiedad, "estar más espeso".
·         Dolores en diversas partes del cuerpo
·         Perdida del interés sexual.
·         En algunos casos graves, ideas de muerte.

Causas
Los problemas financieros específicamente relacionados con su estabilidad económica, adaptarse a un nuevo estilo de vida, como jubilación, los problemas personales como el divorcio o la muerte de un ser querido, todas estas condiciones y situaciones pueden ocasionar la depresión.
Sin embargo, la causa exacta de la depresión se desconoce. Otros la relacionan con un desequilibrio bioquímico en ciertas partes del cerebro. En muchos casos parece que corre en familias.
Igualmente, se han identificado algunos factores tanto internos como externos que pueden contribuir a la depresión. Ciertas enfermedades como los accidentes cerebrovasculares, los problemas de tiroides, el uso de medicamentos como los esteriodes y algunos antihipertensivos, el abuso del alcohol, drogas u otras sustancias adictivas.
Así pues, estos son algunos factores con los que se asocia la depresión:

Herencia
Se sabe que las personas que poseen antecedentes familiares de depresión están más expuestas a sufrir la enfermedad.

Personalidad
las personas que son pesimistas, las que tienen una autoestima baja o las que se estresan fácilmente son más propensas a desarrollar una depresión.

Situaciones estresantes
la depresión también se relaciona con situaciones estresantes como la pérdida de un ser querido, 

lunes, abril 11, 2011

Martin Seligman: Why is psychology good?

En el video se observa al  Dr. Martin Seligman pionero de la Psicología Positiva, quien comparte una  nueva visión de la Psicología contemporánea donde el "Modelo de "Enfermedad" no es el centro de la intervención  se puede combinar con un "Modelo de Salud, Bienestar y felicidad", donde prima la vida placentera, el compromiso y significación. 


sábado, abril 09, 2011

LA SOMBRA Y SU INTEGRACIÓN PSICOLÓGICA

LA SOMBRA Y SU INTEGRACIÓN PSICOLÓGICA


Ángel Almazán De Gracia


En el proceso de individuación de la psicología de Carl Gustav Jung se tiende hacia el centro superior de la psique, es decir, al Sí-Mismo, y para ello el Yo, nuestra conciencia o consciencia, va ampliando su autoconocimiento e integrando los diversos arquetipos que configurarán su personalidad total.
El primer arquetipo que debe ser integrado es lo que Jung denominó con el nombre de sombra. Esto supone comenzar conscientemente el proceso de individuación reconociendo y vivenciando los contenidos de nuestro inconsciente personal. Percibir la sombra es como mirarse en un espejo que nos muestra los recovecos de nuestro inconsciente personal, y, por lo tanto, aceptar la sombra es aceptar el "ser inferior" que habita en nuestro interior.

La sombra que todavía no ha sido integrada en la conciencia origina multitud de proyecciones. La sombra proyectada es la causante de la gran mayoría de los actos cotidianos en los que la intercomunicación es obstruida por "ruidos" psíquicos. Acusamos a los demás de defectos que anidan en nuestro interior y que no nos gusta reconocerlos como tales:
"Cuando un individuo hace un intento para ver su sombra, se da cuenta (y a veces se avergüenza) de cualidades e impulsos que niega en sí mismo, pero que puede ver claramente en otras personas, cosas tales como egotismo, pereza mental y sensiblería; fantasías, planes e intrigas irreales; negligencia y cobardía; apetito desordenado de dinero y posesiones..." (1).
La sombra, además de este tipo de omisiones presenta también una faceta que se manifiesta en actos reflejos impulsivos (2):
"Antes de que se tenga tiempo de pensarlo, el comentario avieso estalla, surge el plan, se realiza la decisión errónea, y nos enfrentamos con resultados que jamás pretendimos o deseamos conscientemente".
La sombra impulsa al ser humano al contagio colectivo", a la psicología de masas y a las actuaciones del hombre-masa (3):
"Cuando un hombre está sólo, por ejemplo, se siente relativamente bien; pero tan pronto como "los otros" hacen cosas oscuras, primitivas, comienza a temer que si no se une a ellos le considerarán tonto. Así es que deja paso a impulsos que, realmente, no le pertenecen. Es particularmente en contacto con la gente del mismo sexo cuando una persona se tambalea entre su propia sombra y la de los demás. Aunque si vemos la sombra en una persona del sexo opuesto, generalmente nos molesta mucho menos y estamos más dispuestos a perdonar".
La sombra se personifica, por tanto, en personas del mismo sexo, tanto en sueños como en los mitos y manifestaciones artísticas. Suele personificarse como una persona primitiva inferior, "como alguien que tiene cualidades desagradables o que nos molesta" (4).
La sombra es también la causante de muchísimos conflictos políticos, sociales y religiosos; la agitación política por ejemplo, está llena de proyecciones de la sombra en el enemigo o el traidor (5):
"La agitación política en todos los países está llena de proyecciones, en gran parte parecidas a las cotilleos de vecindad entre grupos pequeños e individuos. Las proyecciones de todo tipo oscurecen nuestra visión respecto al prójimo, destruyen su objetividad, y de ese modo destruyen también toda posibilidad de auténticas relaciones humanas".
La represión que nuestra "función superior" (la función psicológica más imperante en nuestro Yo consciente de las cuatro posibles: intuir, pensar, sentir y percibir) y nuestra tipología psicológica (introvertido o extravertido) lleva a cabo con todo aquello que no se ajusta a ellas origina un incremento de energía psíquica en la sombra, con lo cual ésta se torna más negativa. La misión de ser humano es integrar este "hermano oscuro" y dejar de creer que somos mejores que los demás, siendo conveniente no intentar reprimir totalmente la sombra.
La sombra personifica al inconsciente personal pero también es una componente arquetípica ya que todos los seres humanos portan consigo una sombra, un "aspecto sombrío" que actúa mediante la proyección de contenidos del inconsciente personal. Estas proyecciones conforman un comportamiento arquetípico que configura a la sombra como un fenómeno colectivo. Además la sombra, como arquetipo, se encuentra vinculada al mal; por ello, el aspecto colectivo de la sombra ha sido personificado en las figuras de los demonios, brujas y brujos, Satán, Mefistófeles, cábiros, faunos, etc.
Pero la sombra es algo consustancial al individuo, ya que la propia naturaleza del mundo implica que exista luz y exista oscuridad. La fuerza de la sombra no sólo actúa negativamente sino también positivamente (6):
"La sombra no sólo consiste en tendencias moralmente desechable sino que muestra también una serie de cualidades buenas, a saber: instintos normales, reacciones adecuadas, percepciones fieles a la realidad, impulsos creadores, etc".
Por ello, la integración de la sombra es un auténtico conflicto moral pues la confrontación con la sombra supone tener "conciencia crítica despiadada del propio ser" (7):
"Que la sombra se convierta en nuestro amigo o en nuestro enemigo depende en gran parte de nosotros mismos... La sombra no es siempre, y necesariamente, un contrincante. De hecho es exactamente igual a cualquier ser humano con el cual tenemos que entendernos, a veces cediendo, a veces resistiendo, a veces mostrando amor, según lo requiera la situación. La sombra se hace hostil sólo cuando es desdeñada o mal comprendida " (8).
"Si la figura de la sombra contiene valiosas fuerzas, y fuerzas vitales, tienen que ser asimiladas a experiencias efectivas y no reprimidas. Corresponde al Yo renunciar a su orgullo y fatuidad y vivir conforme a algo que parece oscuro, pero que, en realidad, puede no serlo. Esto ha de requerir un sacrificio tan heroico como la conquista de la pasión pero en sentido opuesto" (9).
El conflicto surge debido a que, en principio, ignora el Yo si un impulso de la sombra es positivo o negativo. Este es uno de los problemas más conflictivos del proceso de individuación en esta primera fase del camino de la integración de los arquetipos y de la búsqueda del Sí-Mismo. "El reconocimiento de la sombra predispone a la modestia y hasta al temor a la esencia insondable del ser humano" (10). Con el reconocimiento de la sombra el individuo comienza, consecuentemente, a relacionarse con los demás de otra forma (11):
"Todavía hoy debemos tener sumo cuidado para no proyectar nuestra propia sombra de un modo harto vergonzoso, y estamos como inundados por ilusiones proyectadas. Al representarse a una persona suficientemente valiente como para desprenderse por entero de toda proyección piénsase en un individuo consciente de poseer una sombra considerable. Tal hombre se ha cargado de nuevos problemas y conflictos; se ha convertido en tarea seria para sí mismo, dado que no puede decir ya que son los otros quienes hacen tal o cual cosa, ni que son ellos los culpables, y que hay que combatirlos. Vive en la "casa del autoconocimiento, de la concentración íntima. Sea cual fuera la cosa que ande mal en el mundo, este hombre sabe que igual ocurre también dentro de él mismo y si aprende solo a "componérselas" con su sombra habrá hecho en verdad algo para el mundo. Habrá logrado entonces dar respuesta a una ínfima parte, al menos, de los enormes problemas que se plantean en el presente, buena parte de los cuales oponen tantas dificultades en razón de hallarse como envenenados por las mutuas proyecciones. ¿Y podrá ver claramente quien no se ve a sí mismo ni aquellas oscuridades que, inconscientemente, está transfiriendo en todas sus acciones?
La cita es larga pero sustancial. Se precisa una decisión moral considerable para confrontarse, reconocerse, admitir e integrar a la sombra con el Yo. El mismo Jung advierte que "vivir consigo mismo requiere una serie de virtudes que cada uno debe aplicar a la propia persona, o sea, paciencia, amor, fe, esperanza y humildad" (12). La tolerancia es, pues, una virtud que primero debe aplicarse uno consigo mismo y después con los demás.
Por todo lo comentado se deduce que el encuentro con la sombra coincide en muchas personas con la concienciación del tipo de función psicológica y actitud tipológica al que pertenece ya que las funciones indiferenciadas y la actitud psicológica reprimida conforman parte de nuestra Sombra. Su desarrollo, por tanto, va ligado al Yo y actúa de forma complementaria o compensatoria con respecto a la conciencia mientras no se es consciente de dicha sombra (13).

NOTAS:
1.- VON FRANZ, Marie Louise, en el libro de Jung y otros autores, "El Hombre y sus Símbolos", Ed. Aguilar, Madrid, 2ª edición, pág. 168.

2.- Opus cit, pág. 169. Por tanto, como indica Jolande JACOBI ("La Psicología de C.G. Jung", Ed. Espasa y Calpe, Madrid, 1963, págs 168-169): "Uno puede encontrar su sombra sobre todo en las proyecciones erróneas o cuando afloran en nosotros peculiaridades que solemos reprimir y dominar, pero también en una figura exterior concreta. En el primer caso aparece en el material del inconsciente como una figura del sueño que representa, personificadas, una o varias peculiaridades psíquicas del que sueña; en el segundo es una persona del mundo en torno a la cual, por ciertas razones estructurales se centraliza, siendo portadora proyectiva de esa o esas peculiaridades ocultas en el inconsciente.
Es en nosotros mismos, precisamente, donde con mayor frecuencia y con mayor realidad percibimos las cualidades de la sombra, siempre que estemos dispuestos a reconocer que nos pertenecen; así, por ejemplo, cuando nos sobreviene una explosión de rabia; cuando bruscamente comenzamos a maldecir o a conducirnos groseramente; cuando, del todo en contra de nuestra voluntad, actuamos de un modo antisocial; cuando nos comportamos ruinmente con mezquindad, o aparecemos coléricos, cobardes, frívolos o hipócritas: entonces desplegamos cualidades que en circunstancias ordinarias ocultamos o reprimimos cuidadosamente y cuya existencia nosotros mismos ignoramos".
3.- Opus cit, pág. 169.
4.- FORDHAM, Frieda: "Introducción a la Psicología de Jung", Ed. Morata, Madrid, 1968.
Quizás sea necesario insistir sobre los contenidos y particularidades de la sombra a fin de tener bien claro lo que se intenta expresar con este término. Para ello recurriremos a diferentes definiciones diversas sobre la sombra:
A) "La sombra es la parte inferior de la personalidad. La suma de todas las disposiciones psíquicas personales y colectivas, que no son vividas a causa de su incompatibilidad con la forma de vida elegida conscientemente y se constituyen en una personalidad parcial relativamente autónoma en el inconsciente con tendencias antagónicas.
La sombra se comporta respecto a la consciencia como compensadora, su influencia, pues, puede ser tanto negativa como positivas La omisión y la supresión de la sombra, así como la identificación del Yo con ella, puede llevar a desdoblamientos peligrosos. Puesto que la sombra está próxima al mundo de los instintos es indispensable tenerla en cuenta constantemente" ( JUNG: "Recuerdos, sueños y pensamientos", Seix Barral, 1981, pág 419)
B) "La figura de la sombra personifica todo lo que el sujeto no reconoce y lo que, sin embargo, una y otra vez le fuerza indirecta o indirectamente, así, por ejemplo, rasgos de carácter de valor inferior y demás tendencias irreconciliables." ( JUNG, ibiden).
C) "Bajo el aspecto individual la sombra es para lo oscuro personal como la personificación de los contenidos de nuestra psique que a través de la vida no hemos admitido hemos arrojado o reprimido y que, en ciertas circunstancias pueden tener también un carácter positivo. Bajo el aspecto colectivo representan la parte oscura de lo colectivo-humano, la disposición estructural que yace en lo íntimo de todo ser humano para lo inferior y lo oscuro". (Jolande JACOBI, opus cit., pág 170).
5.- VON FRANZ, opus cit., pág. 172.
6.- JUNG, C.G.: "Recuerdos, Sueños...", opus cit., pág. 420.
7.- JAGOBI, Jolande, opus cit., pág 172.
La integración de la sombra supone, tal y como nos indicó el simbólogo junguiano Juan GARCIA FONT, en conversación privada, un "no tomarse demasiado en serio", lo que está unido al humor para consigo mismo. Hay que burlarse un poco de uno mismo y de lo que uno considera importante, pero ¡cuidado..! no hay que desvalorarlo: "Podemos estar hablando de cosas muy serias, pero estando al mismo tiempo en una actitud humorístíca. En la medida en que se establece un diálogo con la sombra se establece un primer grado de integración. Lo cual se traduce inmediatamente en el lenguaje. Hay un lenguaje de la sombra: el de la inspiración. Nosotros utilizamos en la comunicación una sintaxis convencional, social; mas sucede entonces que esta ordenación del discurso ahoga la sombra. Y como la sombra es el ser travieso, el ser que goza con el equívoco y que, en un momento, dado rompe la estructura establecida. Así, el poeta, al ser un distorsionador del lenguaje, destroza significados para alcanzar un superior sentido y esto le permite dialogar con la sombra. Un ejemplo sencillo de este lenguaje de la sombra sería el siguiente: todos hemos oído ese refrán que dice “Tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe" pues bien, la sombra diría algo así: "Tanto va el cántaro a la fuente, que al final se llena". Este humor que abre ventanas a la inspiración es una forma de integrar a la sombra. Y de esta manera se vitaliza; el espíritu penetra en la palabra. Por ello, en la medida que la sombra penetra en el discurso y la activa, la carga de energía, y se produce un paso en la integración".
8.- VON FRANZ, opus cit., pág 175.
9.- VON FRANZ, opus cit., pág 177.
10.- JUNG, "Psicología de la Transferencia", Ed. Paidós, Buenos Aires, 4ª edición, 1978, pág 103.
11.- JUNG, "Psicología y Religión", Ed. Paidós, Barcelona, 1981, pág 135.
12.- JUNG, "Psicología de la Transferencia", opus cit., pág 170.
13.- JACOBI, Jolande, opus cit., págs 167-168.